No compres tu casa en verano, espera al invierno

Diversos estudios realizados en Estados Unidos hablan del ahorro que supone comprar una casa entre noviembre y febrero con respecto a hacerlo entre abril y agosto.

Si estás pensando en comprar una casa ahora, en primavera o en verano, Drew Housman ha escrito un artículo en la web www.thesimpledollar.com en el que recomienda esperar y hacerlo en invierno ya que es más beneficioso. Es evidente que muchos de los consejos inmobiliarios que valen para Estados Unidos, donde el 40% de las viviendas se venden entre mayo y agosto, también valen para España. Y el primero, obviamente, es buscar tu nueva vivienda allá por Acción de Gracias o lo que es lo mismo: a finales de noviembre.

Housman explica que buscar una casa para comprar en el mes de invierno tiene varias ventajas como una menor demanda, poder evaluar la calefacción de la casa y no mostrar una gran desesperación por comprar, pero, sobre todo, porque es más barato. La web Zillow afirma que comprando en abril o mayo podemos pagar hasta 1.500 dólares más de la media, mientras que si lo hacemos en diciembre podemos ahorrarnos hasta 3.100. No sólo eso. Lawrence Yun, de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios, explicó que “año tras año los cierres de enero muestran una caída de los precios, lo que sugiere que los compradores que hicieron ofertas en noviembre o diciembre consiguieron mejores ofertas al comprar en enero”. En Dallas, otro estudio, estima que los precios varían hasta un 12% dependiendo de la temporada. Definitivamente, las casas son más caras en verano y más baratas en invierno.

Y es que la principal razón de que los precios sean más baratos en invierno está directamente relacionado con la ley de la oferta y la demanda. Hay más casas disponibles en primavera, pero hay mucha más demanda porque, entre otras cosas, no quieren arrancar a sus hijos a mitad del curso escolar, hacer una mudanza en este tiempo y trastocar demasiado el ritmo diario del niño cuando está yendo al colegio. En cambio, en invierno la oferta desciende, pero la demanda lo hace mucho más. Además, podemos hablar de la paradoja de la elección que viene a ser que cuando hay una sobreabundancia de opciones, a la larga conduce a consecuencias negativas, como la disminución de la motivación para elegir cualquier opción. Tener demasiadas opciones puede llegar a abrumarnos o a una toma de decisiones precipitada. En invierno tendrás menos oferta, más barata y podrás conseguir, aún, mejores precios.

Definitivamente, nadie debe precipitarse en la compra de algo tan importante como una casa sólo por conseguir un descuento de temporada. Hay que hacer una investigación a fondo, visitar muchas casas, aunque sólo sea para ver cómo está el mercado, porque esta es una inversión, en principio, para los próximos 30 años.

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Cómo alquilar tu vivienda con Airbnb con todas las de la ley

La aparición de plataformas tipo Airbnb multiplicó el interés de propietarios en ofrecer sus viviendas en alquiler vacacional. Pero también el interés de hacienda con una oleada de notificaciones solicitando la regulación en la declaración de los ingresos percibidos.

Hay que tener en cuenta que para hacienda la no declaración correcta de los ingresos viene a considerarse en este caso una infracción grave a la que puede adjudicar una multa proporcional del 50% al 100% de las cantidades no declaradas.

Por tanto, no declarar ni tributar los ingresos percibidos por alquilar a través este tipo de plataformas puede llegar a suponer una multa incluso por el importe total de lo que hemos percibido alquilando. Obviamente, lo que se impone es adaptarse al marco legal para evitar las posibles sanciones.

Como alquilar tu casa  de manera legal

Hace años que Hacienda comenzó una auténtica guerra contra el alquiler no regularizado. Esta guerra se está mostrando eficaz en el tiempo y no hace sólo referencia al arrendamiento permanente de viviendas, sino también a los alquileres vacacionales y a los alquileres de lujo, independientemente de ser alquilados por un año o por un día.

La manera de cumplir con Hacienda y no infringir la legalidad vigente pasa por la declaración de ingresos y la tributación correcta, incluyendo los periodos de tiempo en los que la vivienda se encuentra en alquiler y los periodos de tiempo en los que se encuentra vacía (disponible para su propietario)

Por tanto, como norma general, cuando una vivienda se alquila entre particulares no se considera una actividad económica pero los ingresos devenidos deben ser incorporados a la declaración de la renta como rendimientos de capital inmobiliario. Esto puede variar según la región, ya que muchas sí que piden identificar la vivienda como vivienda destinada al alquiler turístico e imponen medidas y tasas concretas para poder hacerlo.

Mientras la vivienda está alquilada

Mientras la vivienda se encuentra alquilada los ingresos que percibimos en concepto de alquiler debemos consignarlos como rendimiento de capital inmobiliario, siempre y cuando no sea una prestación de servicios propios de industria hostelera.

Es determinante distinguir cuáles son estos servicios también conocidos como servicios complementarios, su prestación influye a la hora de saber si debes cobrar el impuesto de valor añadido a los turistas que alquilan la vivienda pero, también, nos obligarán a otras cuestiones como el alta en la seguridad social, el pago de cuotas autónomo, etcétera.

En el cálculo del rendimiento neto por el que tributarás se resta al ingreso total el gasto necesario para obtenerlo. Existen gastos que puedes deducir pero sólo de manera correspondiente al tiempo en que el inmueble se encuentra alquilado, es decir, cuanto más tiempo está alquilado más gastos puedes desgravar.

Dentro de estos gastos hay que destacar aquellos de conservación del inmueble pero no los de ampliación y mejora. Asimismo puedes desgravar los intereses de la hipoteca, el IBI, los gastos de comunidad, las tasas de basura, los seguros que cubran riesgos sobre la vivienda, los gastos de amortización de la vivienda, los gastos corrientes de luz, agua gas… y en general cualquier gasto directamente relacionado con el alquiler y debidamente justificado.

Obviamente la reducción de intereses y gastos de financiación y gastos de reparación y conservación no podrá exceder en conjunto la cuantía del rendimiento íntegro obtenido.

Mientras la vivienda se encuentra libre de alquiler hay que tener en cuenta que hacienda imputa una renta por segunda vivienda. Esto significa que en el periodo de tiempo en el que la vivienda no está alquilada y se encuentra nuestra disposición como segunda vivienda también debe tributar.

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¿Cuánto debes dedicar a pagar el alquiler?

Cuando empiezas a pensar en independizarte y comienzas a hacer cuentas, una de las cuestiones prioritarias es dónde vas a vivir. Normalmente, cuando salimos de casa de nuestros padres solemos acudir a una casa de alquiler porque nos puede salir más barato, pero entonces llega el momento de saber cuánto debemos emplear en nuestro alquiler para hacer una estimación de lo que nos podemos permitir. Algunos estudios estiman que vivas de alquiler o pagando una hipoteca, el gasto medio mensual debería ser de un 32,4% del presupuesto familiar.  Evidentemente, con el alquiler tienes más flexibilidad a la hora de saber cuánto te quieres gastar y poder cambiar de casa cada cierto periodo de tiempo. La hipoteca te ata más a largo plazo, aunque en circunstancias puede que pagues menos.

Si tienes intención de alquilar un piso, como decíamos antes, debes analizar cuánto debes pagar por el alquiler. No existe una porcentaje exacto de lo que deberías pagar, pero si debes tener en cuenta tus circunstancias para hacer este análisis. Si gastas demasiado pagando la casa en la que vives, otros gastos que puedas tener en tu vida se resentirán. En este sentido, la regla más repetida en España es gastar en este concepto entre el 25% y el 35% de los ingresos familiares. El senador americano Edward Brooke cifró en 1969 en un 25% este gasto, que el Congreso americano subió hasta un 30% y que ascendió al 35% con la última crisis económica, donde se incluye no sólo la hipoteca, sino los seguros, impuestos y reparaciones.

A la hora de elegir el destino de tus ingresos existen varios argumentos. Existe la regla del 50-30-20 creada por la estadounidenses Elizabeth Warren, quien opina que un 50% de nuestros ingresos deben ser destinados a gastos fijos, donde se incluye el alquiler o la hipoteca, seguros, prestamos o el gasto mensual en supermercado, otro 30% debe ser destinado a los gastos de elección personal y de ocio, mientras que el 20% puede dedicarse a tratar de alcanzar tus metas financieras (ahorro e inversión). Esta fórmula asegura una cantidad para nuestras cosas y otra para ahorrar. A partir de esta base, se puede cambiar incluso hasta un 40-30-30.

Como doctores tiene la iglesia, otra forma en la que puedes saber cuánto dedicar a tu alquiler es la regla americana de “40 veces tus ingresos”. Se refiere al requisito que los arrendadores exigen a sus arrendatorios para alquilarles la vivienda. Es decir, sólo se alquila la vivienda a las personas cuyo salario anual sea 40 veces la renta mensual. Es decir, si tu salario anual es de 20.000 euros, deberías gasta en el alquiler 500 euros. Por suerte, esta regla en España no se usa, pero a cambio se piden avales o avalistas.

En el modelo chino de ahorro, sin embargo, las prioridades son otras. La tasa de ahorro en el gigante asiático es de entre el 25 y 40%, dedicando mucho menos al alquiler, bajo la premisa de paga menos, aunque vivas en barrios peores  o en peores condiciones, con la peculiaridad de que tienen menos hijos y los mayores son cuidados por sus hijos.

Por último, existe la teoría de los que viven de alquiler para poder comprar una casa. Si quieres ser propietario a medio plazo debes hacer tus cálculos para saber cuánto dinero tienes que ahorrar. Evidentemente, cuanto menos tengas que financiar, más ahorraras en la hipoteca y menos intereses pagarás. De hecho, la recomendación es no endeudarse por más de 15 años porque puedes terminar pagando el doble por tu casa. Las hipotecas largas favorecen al banco y las cortas a ti.

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¿Pensando en hipotecarte? Piénsalo dos veces

Los españoles tenemos un innegable apetito por el ladrillo. Si estás pensando e comprar casa e hipotecarte, esto es lo que debes valorar antes de hacerlo.

¿Pensando en hipotecarte? Piénsalo dos veces

El pasado mes de octubre la firma de hipotecas aumentó un 7,1%, alcanzando los 19.195 contratos, con un incremento además de la tasa anual del 10,8%. El valor medio de las hipotecas, según el INE, se situó en los 111.711 euros.

En el último trimestre de 2015 se produce una cierta ralentización en la concesión de hipotecas, sobre todo si se tiene en cuenta los crecimientos del 29% de febrero o del 20,2% de septiembre.

En la concesión de hipotecas uno de los aspectos fundamentes tanto para usuarios como para las entidades bancarias con los índices de referencia a los que se vincule el contrato. La mayoría de las hipotecas españolas se vinculan al famoso Euribor. El segundo índice hipotecario que más se utiliza es el IRPH, que es el Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios, y que ha levantado alguna controversia.

Entre ambos indicadores, la principal diferencia radica en que el Euríbor cotiza en mínimos históricos al 0,078%, mientras que el otro cuenta con unos porcentajes superiores al 2%. Con los datos de 2015 resulta complicado explicar los motivos que han llevado al Euríbor a esa tendencia reduccionista, alcanzado incluso mínimos históricos, mientras que el IRPH crecía casi freno.

Los especialistas en materia financiera advierten que para conseguir un diferencial más bajo en la hipoteca los usuarios acepten otras vinculaciones que proponga la actividad financiera.

Lo más normal es que este año se estabilice el IRPH y no se produzcan grandes crecimientos, lo que implicaría que el interés de las hipotecas que se vinculen a este índice no sufra grandes aumentos en 2016. Esto puede resultar un importante aliciente para aquellos españoles que tengan previsto adquirir una vivienda. Los intereses tan bajos permitirá que la cuota mensual se conserve más o menos estable con el tiempo.

Sin embargo, las previsiones que manejan las entidades financieras es que los tipos de interés evolucionen al alza durante los dos próximos años, lo que les permitiría conseguir un mayor margen financiero por aquellas hipotecas concedidas con diferenciales sobre el Euríbor muy bajos. Eso implicaría un incremento muy importante en las cuotas mensuales que asumen las familias. El Euríbor se encuentra en mínimos históricos y lo más probable es que ascienda a unos niveles más coherentes.

En cualquier caso, antes de firmar cualquier hipoteca hay que visitar distintas entidades bancarias para hacerse una idea aproximada del volumen de endeudamiento al que se haría frente y conocer el tipo de hipoteca que sería necesaria. Eso sí, hasta que no se encuentre una vivienda de manera definitiva no se podrá acceder a las condiciones concretas que facilite la caja o el banco.

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Cuánto dinero deberías destinar como mucho al alquiler

Comprar o alquilar. Es el eterno dilema de muchas personas. Supone un gran esfuerzo económico hacerse con una propiedad, de ahí que haya gente que opte por la opción del alquiler. Sin embargo no todo el mundo tiene muy claro lo que debe destinar a esta partida al mes. Está claro que si ganamos 900 euros no nos podemos permitir el lujo de pagar 700 por una vivienda.

Cuánto dinero deberías destinar como mucho al alquiler

Por eso mismo, el primer paso es hacer un presupuesto. De esta manera tendrás un mayor control de los gastos e ingresos. Ten en cuenta que el 60% del dinero que se te vaya irá a parar a las tres partidas básicas que son la vivienda, el transporte y la alimentación. Sin embargo esto no significa que el 40% restante sea ahorro. Se destinará a ropa, ocio, fondos de emergencia, salud, actividades, otros créditos, etc.

-La regla del 30% de los ingresos. No se aconseja rebasar el 30% de los ingresos para abonar el alquiler. En el caso de ganar 1.000 euros mensuales no deberías pagar por ejemplo 400 euros. Puede que haya gente que destine hasta el 50% de sus ingresos a esta partida, pero lo más probable es que no esté habiendo bien sus deberes para conseguir una cierta libertad financiera.

-El ingreso anual debería ser igual al precio del alquiler multiplicado por 40. En ocasiones resulta complicado realizar las dos anteriores fórmulas si somos trabajadores por cuenta propia, ya que no sabemos el dinero que vamos a tener cada vez. Por eso también existe esta solución que pasa por dividir entre 40 el precio que ingreses anualmente.

-Regla del 50-30-20. Estos números hacen referencia al porcentaje concreto que debes destinar a las distintas partidas mensuales. Por un lado, el 50% se destinará para los gastos fijos, entre los que se incluyen el alquiler, transporte y suministros. El 30% será la cifra que emplearemos para los gastos del día a día, como pueden ser gastos, compras, ocio, etc, mientras que el 20% restante irá a parar a la consecución de los objetivos financieros.

-Una cantidad con la que te sientas cómodo. Obviamente es importante sentirse cómodo en el lugar donde vas a vivir. Puedes sentarte con tu pareja y determinar el dinero que estáis dispuestos a pagar al mes. Trata de determinar cuáles son tus prioridades y si estás dispuesto a sacrificar algo para abonar una determinada cantidad por el alquiler.

Estas son las fórmulas para establecer qué alquiler debes pagar en función de tus ingresos ¿Y tú cuál usas?

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Cómo saber si estás preparado para comprar o no una casa

Comprar una casa es la decisión económica más importante que deberá tomar una familia junto con la de tener o no hijos. Pasar de inquilino a dueño tiene muchas implicaciones, costes y responsabilidades adicionales que conviene conocer antes de lanzarse a la aventura.

Cómo saber si estás preparado para comprar o no una casa

Comprar vivienda está en el ADN nacional y en la base de una de las mayores burbujas inmobiliarias de la historia. Convertirse en propietarios ha sido y todavía es el sueño de muchos españoles. Sin embargo, para llevarlo a cabo es importante saber antes si se está mentalmente y económicamente preparado para este nuevo reto.

Antes de comprar hay que valorar tres elementos clave: los costes de la compra, el estado real de nuestras finanzas y el cambio que supone en el estilo de vida. ¡Vamos a verlos!

Los costes de la operación

Estamos ante la mayor compra que la mayoría de personas hará en su vida, una que puede suponer hasta 10 años de salario íntegro destinado a la adquisición. Según los datos del Banco de España, la media se situaba en los 5,9 años de sueldo. Ahora piensa en perspectiva lo que supone comprar una casa.

Cómo saber si estás preparado para comprar o no una casa

Pero más allá de ese dato, lo cierto es que comprar una vivienda en España no es barato. Para empezar, las hipotecas por el 100% del precio del piso escasean todavía salvo para las casas que gestionan las inmobiliarias de las entidades financieras. Esto supone que antes de empezar a buscar será necesario ahorrar por lo menos el 15% del capital, más un 10% que habrá que destinar a impuestos y gastos de lo más variado.

A partir de ahí, la compra de vivienda supone la firma de una hipoteca y la obligación de realizar un pago mensual por la casa. Habrá quien asegure que con el alquiler también se realizan pagos mensuales, sólo que en ese caso es relativamente fácil ‘salirse’ del piso y pagar menos. Con la hipoteca no, ya que vender una vivienda no es fácil y lleva tiempo –por eso es un activo ilíquido-.

Además, habrá que contemplar gastos adicionales como el seguro de hogar –ahora también por el continente- o seguros de vida asociados a la hipoteca, no ya por obligación, sino por protección.

Impuestos como el IBI, el pago a la comunidad de propietarios o la tasa de basura serán otros gastos adicionales a los que añadir eventuales reparaciones para mejorar o simplemente conservar el inmueble.

Conoce tu estado financiero

Ahora que ya sabes cuánto cuesta ser propietario debes fijarte en tu situación financiera. En teoría, si te estás planteando comprar vivienda es porque has hecho números y sabes que podrás pagar, pero nunca está demás repasarlos. Estos son algunos elementos que conviene valorar.

Cuentas con un fondo de emergencia. Dispones de un dinero ahorrado en caso de que surja algún imprevisto. Este debería ser capaz de cubrir entre tres y seis meses de tus gastos fijos mensuales.

Ahorras e inviertes para tu jubilación. Además de tu fondo de emergencia, dispones de un plan de inversión para tu jubilación y estás sacando partido a ti dinero. Dicho de otra forma, no sólo ahorras, sino que inviertes por tus propios medios o con la ayuda de algún asesor.

Tienes un remanente de dinero mensual. Está bien ajustar el presupuesto y haber creado un fondo de emergencia, pero si vas a comprar una casa con su hipoteca variable y una serie de gastos variables, deberás ser capaz de generar un excedente en tu presupuesto todos los meses. Lo ideal es que no hayas pensado en utilizar el dinero que ahorras para la jubilación con este fin. En este sentido, piensa que los tipos de interés pueden subir y que en unos años puedes estar pagando más por tu hipoteca, así que planifícalo por si acaso.

Si además eres capaz de hacer una proyección de tu carrera profesional y de los ingresos que percibirás a largo plazo, tendrás una visión de conjunto inmejorable para tomar tu decisión.

Entiende tu estilo de vida

Comprar una casa es la forma más habitual de ‘echar raíces’ o de atarse a un lugar. El problema es que muchas veces ni siquiera valoramos este hecho. Por eso mismo, antes de tomar la decisión debes preguntarte si realmente es ahí donde quieres estar viviendo los próximos cinco, diez o quince años. Si no lo tienes claro y no sabes si es así, espera, no compres.

¿Es mi trabajo estable? Esta es otra pregunta clave, no sólo por cuestiones financieras. Vivir de alquiler permite una mayor flexibilidad profesional a la hora de buscar cambios, pero también de afrontar una hipotética pérdida de empleo.

Responde a estas cuestiones antes de comprar tu casa y te evitarás muchos problemas. ¿Lo has hecho?

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Deducir por vivienda: todo lo que necesitas saber

Si existe una deducción clave para miles de españoles esta es la relacionada con la vivienda habitual. De hecho, para muchos contribuyentes supone directamente la diferencia entre un resultado positivo y otro negativo. Y todo pese a que los últimos cambios legislativos aplicables en la renta 2013 le han restado algo de protagonismo y peso fiscal.

1.1.2	Deducir por vivienda: todo lo que necesitas saber

Lo primero que debemos tener en cuenta es que no se podrá desgravar por cualquier casa. La deducción sólo está disponible para la vivienda habitual, entendida como la residencia en la que más tiempo hemos pasado durante todo el año. Además, Hacienda establece dos requisitos adicionales que deben cumplirse para poder hablar de vivienda habitual en términos fiscales:

  1. Referido a la adquisición, que el contribuyente habite la casa de forma efectiva en un plazo de doce meses desde la compra.
  2. También referido a la adquisición, que la habite de forma continuada durante al menos un periodo de tiempo no inferior a tres años.

Quienes quieran desgravar por adquisición de vivienda deberán tener en cuenta estos criterios, ya que si no se cumplen no podrán deducir por la compra de su casa. En cualquier caso, desde el 1 de enero de 2013 sólo pueden beneficiarse de estas ventajas quienes se hicieron con su vivienda antes del 31 de diciembre de 2012, incluido. Es decir, quienes compraron casa en 2013 y quienes lo hagan en 2014 no desgravarán.

La adquisición desgrava en todo el territorio nacional, aunque hay comunidades autónomas que incluyen ventajas adicionales en función del tipo de vivienda que se haya comprado. Los contribuyentes podrán deducir un máximo de un 15% de la hipoteca y seguros ligados a la misma sobre una base máxima de 9.040 euros. Es decir, desgravarán hasta 1356 euros.

Los datos de la vivienda y del préstamo se consignarán en el Anexo A1 de la declaración de la renta 2013

Alquiler y reformas

Vivir de alquiler también desgrava. En este caso existe un tramo estatal y otro autonómico. El primero se aplica en todo el estado y permite deducir un 10,5% de las cantidades destinadas al alquiler para quienes cuenten con una base imponible inferior a 24.000 euros. La base máxima sobre la que aplicar el porcentaje es de 9.040 euros y sólo está disponible para quienes cuente con una base imponible que no supere los 17.000 euros. A partir de esa cifra la cuantía sobre la que aplicar la deducción va disminuyendo hasta llegar a cero según la siguiente fórmula: 9.040 – [0,75 x (Base Imponible – 12.000)].

A esta deducción hay que añadir las de carácter autonómico que incluyen la mayoría de regiones y que desgrava en el tramo autonómico del IRPF. La cuantía y condiciones varían en cada comunidad y pueden consultarse en este enlace.

En el caso de las reformas, el cambio legislativo de 2013 también eliminó la posibilidad de poder desgravar por las mejoras y obras en el hogar. Se podrá, sin embargo, seguir desgravando por las cantidades excedentes e incluso las abonadas en 2013 para obras que comenzaron en 2012.

Y vosotros ¿aplicáis ésta deducción? Si es así y tenéis alguna duda, estaremos encantados de tratar de resolverla.

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Gestión financiera para treintañeros

Si un post anterior hablábamos de las bases de la gestión financiera para veinteañeros en esta ocasión vamos a avanzar hasta la siguiente etapa vital: los 30 años. ¿Qué debe tener en cuenta un treintañero en el manejo de su dinero?
gestion financiera para treintañerosEstas son las claves de la gestión financiera para treintañeros:

  • Paga tus deudas no hipotecarias: en España es menos habitual que en otros países endeudarse para estudiar o contraer importantes deudas antes de alcanzar la treintena, pero en caso de tenerlas hay que tratar acabar con ella. Esto incluye dejar a cero obligaciones financieras con la tarjeta de crédito o el pago del coche, por mencionar dos de las más habituales.
  • Planifica tus deudas: si tienes deudas, traza una estrategia para terminar con ellas, como por ejemplo el denominado método “Snow Ball”. A partir de ahí e incluso son haber finiquitado todas las deudas se puede empezar a planificar si quieres o no endeudarte y cómo hacerlo. Para ello primero habrá que establecer nuestros grandes objetivos financieros, que pueden ser por ejemplo la compra de una casa y un coche. Decididos estos, pensaremos en qué cantidad de deuda podemos o queremos asumir para adquirirlos. Como siempre, el mejor truco es empezar a ahorrar cuanto antes y, sobre todo, destinar el dinero que liberemos de otros préstamos o de gastos que no tengamos, al ahorro.
  • Planifica tu jubilación: si es que todavía no has hecho, la entrada en la treintena debería suponer una señal de aleta para que empieces a planificar la jubilación. Para ello haz cuentas y averigua qué cantidad necesitarás al jubilarte para mantener el nivel de vida que deseas tener y cuánto de ese dinero podría llegar por medio de la pensión pública. A partir de ahí, busca fórmulas para conseguir lo que falte, bien a través de planes de pensiones, fondos de inversión u otras herramientas. Lo importante aquí es crear un plan de acción que diversifique tu inversión en diferente tipo de productos y mercados, asumiendo distintos niveles de riesgo y con variados objetivos temporales.
  • Protege tu patrimonio: si ya tienes una casa, no dudes en contratar un seguro de hogar, si tienes una hipoteca y familia, piensa en un seguro de vida ligado a la deuda, si eres autónomo, piensa en un seguro de desempleo… Se trata básicamente de reflexionar acerca de los riesgos para tu estabilidad financiera y familiar y actuar en consecuencia. Incluso sin contratar un seguro se pueden tomar acciones para proteger el patrimonio, empezando por crear un fondo de reserva que cubra hasta seis meses de gastos fijos, en caso de no contar con uno.
  • Revisa tu estilo de vida: nada como tomarse cada año un momento para represupuestar tus finanzas, ver dónde y cómo estás gastando el dinero y tomar decisiones al respecto.
  • Haz tu testamento: ¿Necesita una persona con 30 años un testamento? Para muchos puede parecer precipitado, pero conforme aumenta tu patrimonio y tus obligaciones, también lo hace la conveniencia de tomar medidas respecto al mismo en caso de fallecimiento. El testamento es la mejor solución para el reparto de estos bienes y para evitar polémicas entre los familiares

Al margen de estos consejos hay uno que conviene aplicar no sólo en la treintena, sino a lo largo de toda la vida: no dejar de aprender nunca acerca de la gestión financiera y las formas de hacer crecer tu dinero.



Hipoteca inversa ¿Merece la pena?

Hubo un momento en que la palabra hipoteca inversa estaba de moda, pero este ya es pasado, especialmente tras el desplome del mercado inmobiliario. Para quienes no estén familiarizados con este término, se trata de un préstamo con garantía hipotecaria mediante el cual una entidad financiera se compromete a pagar una cantidad mensual garantizada de forma vitalicia al titular de la misma.

Hipoteca Inversa

Es decir, consiste en hipotecar la vivienda en propiedad a cambio de una renta vitalicia. Estos préstamos están regulados por la Disposición Adicional primera de la Ley 41/2007 y establecen una serie de requisitos que debe cumplir quien firme una hipoteca inversa, empezando porque debe tener más de 65 años y tener la vivienda en propiedad y sin cargas hipotecarias.

Existen dos tipos de hipoteca inversa. La primera es temporal y permite el uso de la vivienda una vez termine de cobrar la renta, ya que esta se limita al valor de la vivienda. La segunda es vitalicia y  en la que las cantidades a cobrar no se limitan al precio de la vivienda, lo que obliga a contratar un seguro de renta vitalicia que se activaría en caso de que el cliente consumiese el plazo máximo del crédito.

Y una vez sabemos en qué consiste la hipoteca inversa ¿Merece la pena contratarla? En este punto no existe una respuesta absoluta ya que buena parte de la misma dependerá de las circunstancias personales de cada ahorrador. Quienes no tienen hijos o estos gozan de una posición acomodada no deberían dudar en solicitarla, pues les permitirá lograr ingresos adicionales y mejorar su calidad de vida mientras siguen disfrutando de su vivienda.

Otra cosa diferente es que en las circunstancias actuales un banco se preste a conceder una hipoteca inversa y la cantidad que pueda llegar a ofrecer. No debemos perder de vista que el mercado inmobiliario sigue lejos de haber alcanzado suelo y que por lo tanto es previsible que el precio de la cada hipoteca mediante este producto siga cayendo.

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Noticias · Escrito por el 10/07/13