Claves para gastar menos en vacaciones

Las vacaciones de verano suelen ser sinónimo de gasto. Para que tus cuentas no sufran te damos las claves para gastar menos en vacaciones.

Se trata de cuestiones de lógica que aplicaríamos en nuestro día a día en todas las facetas relacionadas con el gasto, pero que a veces descuidamos en vacaciones. Por si acaso vamos a repasar las tres principales.

Controlar el gasto desde un presupuesto

Esta es la primera y probablemente más importante acción que podemos realizar para garantizar un gasto racional en nuestras vacaciones.

Se trata de analizar tus gastos, ingresos, y ahorro, y decidir qué parte deseas invertir en tus vacaciones. En un escenario ideal esto debería estar incluido en un presupuesto general en el que controles todos tus gastos e ingresos durante el año. Si no lo tienes, aquí te enseñamos cómo montarlo.

Cuando hacemos un presupuesto realista de nuestros gastos e ingresos podemos visualizar mucho mejor el destino de nuestro dinero y, por extensión, podemos ahorrar de manera mucho más inteligente. Por ello sobre ese presupuesto decidiremos qué cantidad es la idónea para el total de las vacaciones.

Una vez decidida la cantidad a gastar en verano, es interesante hacer a su vez otro presupuesto, pero más específico y  orientado a las propias vacaciones. Distribuir el gasto en las tres partidas principales que serían alojamiento y manutención, desplazamientos y ocio.

Lo verdaderamente importante en un presupuesto es no hacer trampas al solitario; una vez decidido el presupuesto hay qué atenerse de manera estricta al mismo.

Planifica tus vacaciones con claridad

La planificación de las vacaciones no significa cerrarse a una única opción o destino, pero, sí comenzar a tomar decisiones con bastante antelación sobre el presupuesto que hemos realizado previamente.

La gran ventaja de planificar con tiempo las vacaciones es la posibilidad de acceder a ofertas y promociones beneficiosas para nuestro bolsillo. Por otro lado la distancia en el tiempo nos va a permitir ser más flexibles con los destinos, y poder plantear tal vez algunos destinos que no hubiéramos pensado de hacerlo de manera apresurada.

Sin duda esta flexibilidad y una buena comparativa de las ofertas puede ayudar mucho al control del gasto en las vacaciones.

Contrata viajes y alojamiento con descuentos

Los precios más altos, tanto de los desplazamientos como de los alojamientos o los paquetes completos para vacaciones, suelen situarse entre el medio y el corto plazo sobre la fecha de destino. Sin embargo, hay momentos en los que se pueden conseguir grandes descuentos, si somos previsores o si esperamos justo hasta el último momento.

Generalmente, contratar con antelación va a suponer un ahorro muy importante, especialmente en el alojamiento y los paquetes vacacionales.

Por otro lado, las ofertas de última hora si coinciden con nuestro destino también pueden ser muy jugosas. Sin embargo, esto puede no resultar muy recomendable cuando ya hemos tomado decisiones a largo plazo.

Lo que no ayudará a controlar el gasto en vacaciones

Salirse del presupuesto establecido es una mala idea se mire como se mire. Esto va a suponer asumir más gastos de los previstos y por lo tanto repercutirá en  nuestras finanzas personales como elemento imprevisto.

El uso de tarjetas de crédito debe controlarse de manera exhaustiva. De hecho, una combinación de pago en metálico y pago con tarjeta es probablemente mejor idea que abonar el total de los gastos con tarjeta. El motivo es obvio, el gasto con tarjeta no controla de manera física la salida de dinero de nuestro bolsillo, algo que sí hace el pago en metálico. La sensación de gastar es superior cuando pagamos en metálico a cuando pagamos en tarjeta.

Por último, no es una buena idea acudir a préstamos o gastos a crédito para las vacaciones. Estos gastos van a suponer una devolución con intereses que puede a afectar a nuestra economía doméstica de manera negativa aumentando el nivel de deuda.

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Cómo alquilar tu vivienda con Airbnb con todas las de la ley

La aparición de plataformas tipo Airbnb multiplicó el interés de propietarios en ofrecer sus viviendas en alquiler vacacional. Pero también el interés de hacienda con una oleada de notificaciones solicitando la regulación en la declaración de los ingresos percibidos.

Hay que tener en cuenta que para hacienda la no declaración correcta de los ingresos viene a considerarse en este caso una infracción grave a la que puede adjudicar una multa proporcional del 50% al 100% de las cantidades no declaradas.

Por tanto, no declarar ni tributar los ingresos percibidos por alquilar a través este tipo de plataformas puede llegar a suponer una multa incluso por el importe total de lo que hemos percibido alquilando. Obviamente, lo que se impone es adaptarse al marco legal para evitar las posibles sanciones.

Como alquilar tu casa  de manera legal

Hace años que Hacienda comenzó una auténtica guerra contra el alquiler no regularizado. Esta guerra se está mostrando eficaz en el tiempo y no hace sólo referencia al arrendamiento permanente de viviendas, sino también a los alquileres vacacionales y a los alquileres de lujo, independientemente de ser alquilados por un año o por un día.

La manera de cumplir con Hacienda y no infringir la legalidad vigente pasa por la declaración de ingresos y la tributación correcta, incluyendo los periodos de tiempo en los que la vivienda se encuentra en alquiler y los periodos de tiempo en los que se encuentra vacía (disponible para su propietario)

Por tanto, como norma general, cuando una vivienda se alquila entre particulares no se considera una actividad económica pero los ingresos devenidos deben ser incorporados a la declaración de la renta como rendimientos de capital inmobiliario. Esto puede variar según la región, ya que muchas sí que piden identificar la vivienda como vivienda destinada al alquiler turístico e imponen medidas y tasas concretas para poder hacerlo.

Mientras la vivienda está alquilada

Mientras la vivienda se encuentra alquilada los ingresos que percibimos en concepto de alquiler debemos consignarlos como rendimiento de capital inmobiliario, siempre y cuando no sea una prestación de servicios propios de industria hostelera.

Es determinante distinguir cuáles son estos servicios también conocidos como servicios complementarios, su prestación influye a la hora de saber si debes cobrar el impuesto de valor añadido a los turistas que alquilan la vivienda pero, también, nos obligarán a otras cuestiones como el alta en la seguridad social, el pago de cuotas autónomo, etcétera.

En el cálculo del rendimiento neto por el que tributarás se resta al ingreso total el gasto necesario para obtenerlo. Existen gastos que puedes deducir pero sólo de manera correspondiente al tiempo en que el inmueble se encuentra alquilado, es decir, cuanto más tiempo está alquilado más gastos puedes desgravar.

Dentro de estos gastos hay que destacar aquellos de conservación del inmueble pero no los de ampliación y mejora. Asimismo puedes desgravar los intereses de la hipoteca, el IBI, los gastos de comunidad, las tasas de basura, los seguros que cubran riesgos sobre la vivienda, los gastos de amortización de la vivienda, los gastos corrientes de luz, agua gas… y en general cualquier gasto directamente relacionado con el alquiler y debidamente justificado.

Obviamente la reducción de intereses y gastos de financiación y gastos de reparación y conservación no podrá exceder en conjunto la cuantía del rendimiento íntegro obtenido.

Mientras la vivienda se encuentra libre de alquiler hay que tener en cuenta que hacienda imputa una renta por segunda vivienda. Esto significa que en el periodo de tiempo en el que la vivienda no está alquilada y se encuentra nuestra disposición como segunda vivienda también debe tributar.

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Gastos innecesarios en los que incurrirás en vacaciones

Las vacaciones de verano son una fuente de gasto. Sin embargo, hay algunos innecesarios en los que incurrimos y que podemos evitar fácilmente.

Gastos innecesarios en los que incurrirás en vacaciones

Evidentemente el dinero que destinado a las vacaciones debe ser meditado. En una situación óptima este dinero provendría del ahorro consciente, y, destinado con cabeza a los diferentes gastos que van a surgir de las vacaciones.

Siendo realistas esto no siempre es posible y en muchas ocasiones debemos programar las vacaciones casi al límite de la campana, y apurar los gastos financiándolos de la manera que mejor podemos.

Veamos algunos de los gastos principales y cómo podemos minimizarlos.

Gasto en viajes y desplazamientos

Cuando nuestras vacaciones necesitan desplazamientos o viajes el mejor mecanismo para evitar gastos innecesarios, o para optimizar los gastos, es contratar los desplazamientos de manera previa.

A pesar de ser temporada alta para todo lo que tenga que ver en nuestro país con el ocio y las vacaciones, haciendo reservas anticipadas de nuestros viajes podemos obtener descuentos muy importantes. Esto significa que, si tenemos claro nuestro destino, podemos evitar un gasto innecesario reservando de manera anticipada los viajes. La otra opción sería contratar muy a última hora, cuando hay grandes ofertas pero no todos los destinos disponibles.

Esto también se puede aplicar incluso cuando no tenemos claro nuestro destino ya que, los viajes de última hora suelen presentar descuentos muy importantes. Eso sí, debemos estar dispuestos a no tener un destino claro para nuestras vacaciones ya que buscaremos aprovechar la mejor propuesta.

Gastos en alojamientos en vacaciones

Este es el segundo caballo de batalla de los principales gastos de vacaciones. Los alojamientos en vacaciones, en muchos casos, vienen unidos paquetes de viajes con lo cual debemos considerarlo un todo. Pero, no es menos cierto que cada vez más personas buscan construir sus viajes a medida, es decir, elegir los desplazamientos, elegir los alojamientos y todas las opciones de manera separada.

Del mismo modo que ocurre con los desplazamientos y los viajes, el alojamiento en ocasiones puede obtenerse generalmente al mejor precio a partir de las reservas anticipadas. Debes tener en cuenta que incluso con reservas anticipadas los meses de verano son los más caros del año en este sentido, pero, el ahorro que puedes obtener de evitar un gasto innecesario siempre que tengas claro el destino.

Otras opciones por supuesto pasan por aprovechar las comparativas que hoy en día son muy asequibles a través de Internet. Éstas comparativas que van a permitir buscar buenos precios, aunque, recuerda, en temporada alta los precios siempre se multiplican.

Gastos de ocio en vacaciones

Este sería el tercer caballo de batalla dentro de los principales gastos en las vacaciones. Y también el más difícil de controlar ya que, a diferencia de los dos anteriores, aquí no hay opciones muy amplias de obtener beneficio a partir de las reservas anticipadas.

Por otro lado, aquí también entra en juego la propia decisión de cada uno es decir, como consideramos el ocio y el gasto que a él dedicamos ya que este apartado no es ni mucho menos igual para todas las personas.

Como dato interesante para tratar de evitar gastos innecesarios señalaremos que incluso en las áreas más turísticas existen un gran número de actividades de ocio y tiempo libre gratuitas. En muchos casos no buscamos estas programaciones y pueden resultar muy interesantes a la par que contribuirá gastos innecesarios.

Por otro lado también resulta interesante manejar siempre el mayor volumen de información posible del entorno en el que estamos pasando las vacaciones. Esto nos va a permitir acceder a muchos más recursos y opciones que las inmediatas o las que se nos publicitan como más cercanas, que no siempre necesariamente van a ser las más aceptables desde el punto de vista del gasto.

Como último consejo para evitar los gastos innecesarios en vacaciones te recomendamos mantener un férreo control sobre el uso de tu tarjeta de crédito. El verano es el punto caliente del sobreendeudamiento en este tipo de productos financieros. Resulta más interesante utilizar una tarjeta prepago o una tarjeta que te permita marcar un tope de gasto, ya que de este modo controlarás mucho más el gasto real y, no tendrás que afrontar unas devoluciones y amortizaciones que tal vez te supongan problemas.

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Como Planificar tus vacaciones desde ya ¿Conoces los festivos de 2015?

Si ya estás pensando en tus vacaciones para 2015, vas a tener que tomar en cuenta las fechas señaladas como festivos, y recordar que existen algunos festivos de cumplimiento obligatorio pero también otros que dependen de la elección de las comunidades autónomas, además por supuesto de las fiestas locales.

Como Planificar  tus vacaciones desde ya ¿Conoces los festivos de 2015?

Y es que de manera independiente a lo que cada región haya podido decidir, el Estado prevé una serie de días festivos que no podrán ser sustituidos, para este año 2015 los días festivos no sustituibles son los siguientes:

Jueves 1 de enero  Año Nuevo
Viernes 3 abril Viernes Santo
Viernes 1 de mayo Día del trabajador
Sábado 15 agosto Asunción de la Virgen
Lunes 12 octubre Día de la Hispanidad
Martes 8 diciembre La Inmaculada Concepción
Viernes 25 diciembre Navidad

 

Se debe tener en cuenta que ninguno de estos festivos de obligado cumplimiento ha caído en domingo. Cuando esto ocurre, las comunidades autónomas hubieran pueden trasladar la festividad al lunes siguiente como si ha ocurrido durante 2014.

Además de estos días festivos que no pueden ser sustituidos, existen otras cinco fiestas que pueden incorporarse al listado de festivos hasta sumar un máximo de nueve fechas de cumplimiento obligatorio. De esta forma, las comunidades autónomas podrían elegir, dos, una o ninguna de estas fechas para incorporar a las siete que ya hemos visto.

Estas fechas de elección no obligatoria son las siguientes:

6 de enero Reyes / Epifanía del Señor
19 de marzo San José
2 de abril Jueves Santo
25 de julio Santiago Apóstol
2 de noviembre Día siguiente a Todos los Santos
7 de diciembre Lunes siguiente al Día de la Constitución

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Claves para superar el estrés postvacacional

La vuelta de vacaciones nunca es fácil. Regresar a la rutina puede ser frustrante para la mayoría de personas, aunque hay a quienes les provoca verdadero estrés. Estas son algunas fórmulas para que tomar de nuevo el pulso al día a día sea más llevadero y menos traumático.

Claves para superar el estrés postvacacional

Aunque todavía son muchas las personas que apuran sus vacaciones de verano durante la primera quincena de septiembre, lo cierto es que para muchos, empezando por quienes tienen hijos, el 30 de agosto marca el final de las vacaciones. Es el momento de asumir volver a la realidad cotidiana, al trabajo –ya sin jornada intensiva en muchos casos- al colegio y, en definitiva, a la rutina.

Hay a quien este cambio le resulta más que traumático y sufre lo que ha venido denominándose estrés postvacacional. Este síndrome podría definirse, como lo hace la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), como “el  proceso de estrés que tenemos que afrontar tras las vacaciones para readaptarnos de nuevo a las obligaciones laborales, al cambio de estilo de vida que esto supone etc.”. Y es que a fin de cuentas no todo el mundo asimila igual cada situación y por eso se produce un sufrimiento en algunas ocasiones excesivo.

Pero superar el estrés postvacional no tiene por qué ser tan difícil. La clave para lograrlo está en seguir una serie de pautas antes de irnos de vacaciones, durante y, por supuesto, al regreso.

Irse con los deberes hechos y hacer los deberes en vacaciones

Aunque ahora es un poco tarde para muchos, el proceso para afrontar la vuelta de vacaciones empieza incluso antes. Estos son algunos consejos:

  • Prepara tus vacaciones. Algunas personas prefieren improvisar, pero para la gran mayoría tener todo planeado de antemano les resta estrés.
  • Segmenta tus vacaciones. La mayoría de personas necesita quince días como mínimo para desconectar. Segmenta tus vacaciones parar lograr ese tiempo y, a ser posible, una semana antes o después del plato fuerte.
  • Planifica tu vuelta al trabajo. Cierra de antemano las tareas que abordarás nada más llegar a la oficina. Esto restará estrés e incertidumbre.
  • Desconecta en vacaciones. Más fácil hacerlo que decirlo, pero consejos como hacer un viaje y salir del entorno de vida habitual, hacer deporte u olvidarnos del móvil nos ayudarán a lograrlo.
  • Vuelve un par de días antes. Nada hay peor que regresar un domingo e incorporarse el lunes al trabajo. El estrés de tener que dejar toda la casa recogida puede terminar con tu estado zen en cuestión de horas.

Y una vez de vuelta…

Si regresas con los deberes hechos habrás ganado una parte importante de la batalla, pero aun así te quedará bastante por hacer. Estas son las pautas que te ayudarán a esquivar el estrés postvacacional a tu vuelta.

  • Empieza a planear tus siguientes vacaciones. Esto hará que mantengas en parte la ilusión vacacional, por más tiempo que quede.
  • Organiza una escapada de fin de semana. La consigna debe ser huir de la rutina y una escapada puede ser una gran forma de hacerlo. Sabiendo que esa misma semana o la siguiente podrás volver a disfrutar de unas minivacaciones te ayudará.
  • Cambia tu rutina, sigue conservando algunos hábitos vacacionales. El estrés postvacacional surge precisamente por el regreso al pesado día a día y por eso es interesante concederse pequeños placeres y seguir, en cierta medida, haciendo cosas que hacíamos en vacaciones como tomar unas cañas, quedar con amigos o disfrutar de una cena fuera de casa. Además, en septiembre todavía hace buen tiempo y se pueden pasar agradables tardes al aire libre e incluso en la piscina o la playa.
  • Haz ejercicio. Si ya lo haces, mejor, pero sino, puede ser un momento para ‘engancharte’. Además de ayudarte a llevar una vida más sana, es una de las mejores herramientas contra el estrés.
  • Pon una sonrisa en el trabajo. Con humor, así debes afrontar esta vuelta al trabajo. Ponte música más alegre, si puedes hacerlo, cambia tu escritorio o busca una excusa para pasar un rato agradable con tus compañeros. Así recordarás lo bueno de trabajar y no sólo la parte más dura.
  • Programa tareas poco pesadas. Responder emails y empezar con tareas poco demandantes es la mejor forma de que el estrés no se dispare los primeros días.
  • No esperes sacar adelante todo el trabajo en los primeros días. En línea con el anterior consejo, no pienses que en uno o dos días podrás ponerte a tono y recuperar todo ‘el tiempo perdido’. Es una quimera que sólo hará que te estreses antes.

Y vosotros ¿cómo combatís el estrés postvacacional?

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Noticias · Escrito por el 23/09/14


Márchate de vacaciones con los deberes financieros hechos

Aunque agosto es el mes de vacaciones por excelencia, cada vez son más las personas que aprovechan el mes de julio para su escapada veraniega. Cuestiones de calendario y de ahorro suelen estar detrás de esta decisión. Pero antes de coger las maletas hay tres cosas que debes repasar de tus finanzas personales.

Márchate de vacaciones con los deberes financieros hechos

No se trata de recuperar el cuaderno de “Vacaciones Santillana” ni mucho menos, pero si los pequeños tienen que cumplir con sus tareas en vacaciones los mayores no deberían ser menos. El verano es el momento para desconectar del trabajo o tomárselo de otra forma, retomar proyectos aparcados y hacer un paréntesis en nuestro día a día. Sin embargo, para que todo este disfrute sea pleno y merecido, conviene partir con esos deberes terminados.

Si recogemos la casa antes de irnos de viaje para encontrarlo todo en su sitio al llegar y ahorrarnos así ese duro trabajo a la vuelta de vacaciones, lo mismo deberíamos hacer con nuestras finanzas. Estas son tres cuestiones que deberías dejar resueltas:

Las inversiones, bajo control y protegidas.

A quienes invierten a largo plazo no debería preocuparles los vaivenes del mercado. Salvo hecatombe, de la que por otra parte se enterarían igual en la playa o en la oficina, podrán disfrutar de un merecido descanso. Sin embargo, quienes operan en el corto plazo sí pueden estar más expuestos a los movimientos de la bolsa. ¿Qué hacer en esos casos? La primera opción es deshacer posiciones durante las vacaciones y la segunda buscar una estrategia de cobertura mediante futuros u opciones.

La tercera vía pasa por llevar las inversiones a activos de menor riesgo o, en su defecto, trasladarlas a productos menos expuestos a la volatilidad del mercado o que tengan estrategias de inversión más a largo plazo.

Fija tu presupuesto vacacional y no te lo saltes

Como muchos padres hacen con sus hijos estableciendo horas de estudio incluso en el apartamento de la playa, este es del tipo de deberes que se llevan también de vacaciones pero que se planifican de antemano. En post anteriores hemos hablado de la diferencia entre las vacaciones que puedes tener y las que de verdad quieres tener.

Si cuentas con un presupuesto vacacional cerrado será más fácil que evites gastos innecesarios o en los que no querías incurrir sin estar metido dentro de la espiral de emociones positivas del momento vacacional. Dicho de otra forma, deja que tu mente racional, que decidió en frío y de forma reflexiva, se imponga a la parte más instintiva de tu cerebro que querrá culminar tu descanso vacacional con gastos no planificados.

Planifica los gastos de tu vuelta

El regreso de vacaciones suele ser duro. La vuelta a la rutina no es sencilla y muchas veces necesitamos seguir haciendo algo diferente para hacerlo más llevadero. Si ya sabes que va a ser así, destina parte de tu presupuesto vacacional a estos gastos. Salir a tomar algo con los amigos, una cena especial o el cine son excelentes fórmulas de que la rutina no entre de golpe en tu vida.

¿Sigues estos pasos?

Imagen de Flickr por Paulo Brandão



5 formas de gastar menos en tu alojamiento vacacional

Depende mucho del destino, pero de media se estima que el alojamiento supone más de 70% del gasto en el que incurrirá una familia en sus vacaciones. Ahorrar en esa partida puede suponer la diferencia entre hacer el viaje deseado o tener que conformarse con otras alternativas.

5 formas de gastar menos en tu alojamiento vacacional

Pensar en vacaciones es hacerlo en descansar y desconectar, pero también en vivir nuevas experiencias, conocer lugares diferentes, experimentar… El problema es si bien las dos primeras son prácticamente gratuitas, las siguientes no. Viajar al extranjero no lo es. En términos generales, cuanto más experiencial es el viaje, mayor es también el gasto. Y de entre todos los dispendios, el alojamiento suele ser uno de los más importantes, salvo la excepción marcada por los vuelos de larga distancia.

En esta ocasión queremos acercaros cinco fórmulas para rebajar el coste del alojamiento en vacaciones. ¡Empecemos!

Compara precios

Puede parecer de Perogrullo, pero nunca está de más recordar que es importante comparar precios, bien a través de agencias si queremos contratar un paquete vacacional o de la web. Hoy en día existen multitud de páginas dedicadas a enfrentar precios de hoteles, casas rurales y de alquiler como pueden ser Trivago, Niumba, Kayak, Atrápalo o Wimdu. Aprovecha esta información y no te olvides tampoco de comparar después sus resultados con lo que aparezca en la propia página web del hotel.

Reserva con tiempo o en el último momento

Las grandes ofertas se centran bien en torno al mes de abril y mayo para el mes de agosto o a última hora, cuando los hoteles tienen todavía plazas libres que saben que difícilmente lograrán ocupar. La segunda opción tiene un claro inconveniente, y es que podemos quedarnos sin plazas en el destino deseado, pero es un riesgo que pese a todo muchos están dispuestos a correr.

Además, uno de los consejos más repetidos para ahorrar en vacaciones es ser flexible con el destino y las fechas. Como ocurre también al comprar vivienda, si acotamos mucho la zona y esta tiene na alta demanda, estaremos obligados a pagar también un alto precio. La diferencia aquí es que las vacaciones se pueden posponer para otro momento en el que el coste no sea tan elevado.

Sé flexible. Un hotel es más barato si…

No está en el centro o si en lugar de ser un cinco estrellas es un albergue o un hostal. La ubicación, tipología o los servicios adicionales como internet, piscina, sala de masajes, etc. encarecerán el precio.

La clave no está en dejar todos de lado, sino en valorar en su justa medida el uso que vamos a hacer de los mismos y lo importante que de verdad son para nosotros. Así, por ejemplo, si queremos disfrutar de nuestro ordenador para ver una serie en streaming por la noche, cuando lleguemos cansados de recorrer la ciudad, sí que buscaremos wifi, como lo haremos con la piscina o con la sala de gimnasio si de verdad pensamos practicar deporte.

Elije el alquiler

El hotel sigue siendo el destino preferido para la mayoría de españoles. No en vano, un hotel suele ser más cómodo que un apartamento de alquiler: servicio de limpieza y restaurante juegan su papel en este punto. Sin embargo, el alquiler es una opción más que válida y que además suele ofrecer precios mucho más asequibles para estancias superiores a una semana.

Otra de las ventajas del alquiler es que ofrece una libertad de horarios de la que no se puede disfrutar en un hotel, algo muy útil para familias con niños, por ejemplo. Así, los padres también podrán disfrutar de un poco de intimidad, algo más complicado en el hotel.

Intercambia tu casa

Una opción quizás demasiado drástica para la mayoría pero que sin duda es la que mayores ahorros reportará. Por fortuna, hoy existen en internet varias páginas destinadas a facilitar el intercambio de hogares de forma segura y donde se pueden conocer las opiniones de quienes han cambiado su casa con unas u otras personas. Existen incluso portales en los que se puede intercambiar casa sin necesidad de ceder la vivienda propia.

En algunos casos el intercambio de vivienda ofrece la oportunidad ideal para conocer la ciudad de la mano de los dueños o inquilinos de la casa si se coincide con ellos durante algunos días.

Y tú ¿Qué fórmula utilizas para gastar menos en vacaciones?

Imagen de Flickr por ♥Melu♥Rogi♥



Las ciudades más baratas para vacacionar

Todo trabajador necesita desconectar en algún momento. Las vacaciones son el periodo para lograrlo y para que este descanso mental sea total la mayoría de personas necesita además vivir una experiencia diferente, es decir, salir de su entorno habitual. Os proponemos cinco destinos low cost para lograrlo.

Las ciudades más baratas para vacacionar

Los meses estivales y en especial agosto, capitalizan las vacaciones de la mayoría de trabajadores. Quien más y quien menos espera con ilusión este periodo para descansar, desconectar y, en muchos casos, resetear el cerebro para volver al trabajo cargado de energía. Sin embargo, una cosa es lo que deseamos y otra la que podemos o debemos permitirnos. Destinos como China, Australia, Japón o Estados Unidos figuran entre los más deseados, pero también están entre los más caros.

Como ya hemos visto, una de las claves de la gestión de nuestro dinero pasa por limitar nuestros gastos y, en el caso de las vacaciones, saber cuánto podemos y debemos destinar a ellas. Por fortuna, la austeridad financiera es compatible con unas buenas vacaciones si sabes dónde buscar y como ahorrar en tus vacaciones.

La consultora UBS ha llevado a cabo un estudio que identifica los destinos más baratos para unas vacaciones cortas. El único inconveniente es que no identifica en qué consiste exactamente este periodo de tiempo. Lo que sí aclara es que estos resultados son el fruto de aunar el precio del hotel para dos personas, una cena con vino incluido, taxis, alquiler de coche con una autonomía de 100 kilómetros, transporte público, dos entradas para el teatro y otra serie de pequeños gastos habituales en vacaciones.

En función de estos parámetros, los destinos vacaciones son los siguientes:

Varsovia

Una estancia en la capital polaca se cifra en 312 euros. Entre los atractivos de la ciudad figuran la ciudad vieja, declarado patrimonio de la Humanidad por la Unesco, así como la ciudad nueva y su palacio de cultura.

Quienes quieran más información sólo tiene que visitar Oficina de turismo de Varsovia

Bucarest

Una estancia corta en la capital rumana apenas cuesta 312 euros. Bucarest es una de las grandes desconocidas del Viejo Continente. Con una arquitectura heterogénea pero grandes edificios heredados de la época soviética, el Parlamento es uno de sus grandes atractivos.

En Minube cuentan con una interesante guía sobre la ciudad.

Bratislava

Su precio es algo superior al resto, de 376 euros en concreto. Estamos ante la capital y la ciudad más grande de Eslovenia, que cuenta con el Teatro Nacional como uno de sus reclamos, además de una ciudad ideal para el paseo.

En Visit Bratislava disponen de toda la información que se precisa para una visita a la ciudad.

Praga

Desde hace algunos años se ha convertido en uno de los centros turísticos más importantes para tours que también incluyen Budapest y Viena. Asequible para abordar a pie, su plaza central, el barrio judío y sus cervezas son varios de sus atractivos junto con la música. El precio medio para una estancia corta es de 383 euros.

En este enlace podéis encontrar información útil sobre la ciudad.

Sofía

Un clásico europeo que se puede visitar durante unos días por apenas 383 euros. La capital búlgara ofrece una arquitectura que conjuga modernidad e historia y entre sus monumentos más destacados figuran la Catedral de Alejandro Nevski y la Iglesia de Boyana, declarada Patrimonio de la Humanidad.

Aquí podéis encontrar información útil acerca de la ciudad.

Imagen de Flickr por chuchurex



¿Cuánto puedes gastarte realmente en tus vacaciones?

Llega el calor y nos ponemos a pensar en vacaciones, llega ya junio y directamente no podemos parar de pensar en los días festivos que tan merecidamente nos hemos ganado. A estas alturas hay muchos españoles que no sólo saben dónde quieren pasar sus vacaciones, sino que además ya han contratado su viaje para ahorrarse un dinero.

Cuánto puedes gastarte realmente en tus vacaciones

Para ellos este post llega un poco tarde, pero no para el resto. Antes de dejar volar la imaginación y pensar en maravillosos destinos es imprescindible sentarse, coger un lápiz y un papel y ponerse a hacer números con el objetivo de responder a una pregunta ¿Cuánto puedo gastarme de verdad en mis vacaciones?

La respuesta más rápida y también la más acertada es: lo que hayas ahorrado para ellas. El problema aquí es entonces muchas personas se quedarán sin vacaciones porque o no han ahorrado o, si lo han hecho, este dinero ha ido a un fondo común que engloba desde las vacaciones hasta el nuevo ordenador que quieren pasando incluso por el dinero para la jubilación. La opción inflexible en este punto es la de no ir de vacaciones, pero si algo tiene claros la mayoría de gurús financieros y desde aquí compartimos, es que para que el ahorro funcione también tiene que incluir premios y dinero para el esparcimiento y las vacaciones son uno de los mayores exponentes del mismo.

Por eso mismo será mejor acudir a la segunda opción, que nos dejaría un 30% del sueldo para ocio, de donde debería salir la partida de vacaciones que bien puede ser un 35% del total. Así que si ganamos 1.000 euros al mes 300 euros serían para ocio, lo que  hace un total de 3.600 al año, de los cuáles 1.260 serían para las vacaciones. Se trata de un ejemplo práctico para que veas lo fácil que puede ser calcular a dónde va tu dinero y cuánto puedes gastarte en tus vacaciones.

Si ya has contratado tu viaje y no has seguido ninguna pauta o si ya no has ahorrado nada para las vacaciones, ahora es buen momento para empezar a hacerlo.

¿Y cuánto te gustaría gastarte?

Aunque a priori puede parecer la misma cuestión el matiz es bien diferente. A fin de cuentas, una cosa es cuánto puedes gastar y otra muy diferente cuánto te gustaría gastar si no te dejases llevar por el marketing o por acto reflejo de satisfacer tus necesidades inmediatas en lugar de pensar a largo plazo.

Si todavía no ves la diferencia, sólo piensa cuántas veces has ido al supermercado y has acabado comprando más de la cuenta o cómo has aumentado el presupuesto para comprar tu televisión, renovar tu vestidor o cambiar de coche. Por eso mismo una cosa es pensar en cuánto puedes gastar y otra bien diferente en lo que quieres gastar.

Para dar con esa cifra mágica sólo tienes que dedicar un tiempo a pensar. Vacía tu mente y haz un pequeño recorrido por las cosas que más has disfrutado en el último año. Piensa en las compras que has hecho, los momentos de ocio con los amigos, cenas fuera de casa, salidas al cine… Ordénalas ¿Están las vacaciones entre las que más feliz te hicieron sentir? Si es así vuelve a pensar ahora qué otros gastos estarías dispuesto a recortar para tener unas mejores vacaciones y empieza a recortar. Si no sabes por dónde te daré una pista ¿Estaba el almuerzo entre esos recuerdos? ¿No te bastaría con tomar sólo el café y dejar la tosta con pan ‘en tu bolsillo’?

Imagen de Flickr por Dani_vr



Cinco ideas para ahorrar en tus vacaciones de Semana Santa

Semana Santa está a la vuelta de la esquina y la mayor parte de la población espera este parón vacacional ‘como agua de mayo’. Se trata del primer periodo de asueto del año después de varios meses sin apenas ningún festivo que ‘echarse a la boca’, una ocasión que pocos ciudadanos desperdician.

Cinco ideas para ahorrar en tus vacaciones de Semana Santa

Para hacerse una idea del ‘efecto llamada’ de la Semana Santa basta con recordar los cerca de 13 millones de desplazamientos registrados en 2013 sólo dentro de nuestras fronteras, a los que hay que añadir los viajes al extranjero, cada vez más habituales. De hecho, las caravanas en carretera no suelen servir para disuadir a quienes desean disfrutar de este periodo a toda costa.

Para poder hacerlo sin que nuestro bolsillo sufra más de la cuenta el primer paso es presupuestar el gasto, es decir, definir claramente el dinero que queremos gastarnos y, en función de la cifra resultante, barajar posibles destino y no al revés. Como medida de prevención, recomendamos que el dispendio no supere el 5% de los ingresos anuales.

Desde aquí queremos ofreceros cinco ideas para unas vacaciones de Semana Santa económicas pero sin renunciar nada:

  • Aprovecha las ofertas de última hora. A estas alturas consejos como planificar o contratar por adelantado están fuera de lugar. Sin embargo, también es posible ahorrar buscando promociones de última hora. La clave para hacerlo está en la flexibilidad de destino e incluso de fechas. Nada como el famoso capítulo de Los Simpsons en el que la familia viaja a Japón para ver de qué hablamos

Enlace a vídeo

  • Acude a las webs de cupones y descuentos: Groupon, Goupalia, Offerum y otros similares no sólo viven cenas y sesiones de spa. Entre sus cupones también encontraremos noches de hotel e incluso viajes organizados. Navega un poco en busca del tuyo.
  • Vacaciones en tu ciudad: un clásico que rara vez exploramos. Periodos como las vacaciones de Semana Santa o el mes de agosto suelen vaciar las grandes ciudades y es el momento ideal para disfrutar de ellas desde otra perspectiva. Organiza vistas a los lugares de tu infancia que hace tiempo que no visitas o prepara planes alternativos a los que haces habitualmente. Lo que no gastes en desplazamiento y alojamiento podrás dedicarlo a ocio en tu ciudad.
  • Intercambio de casas: una alternativa con larga tradición en los países nórdicos y anglosajones, pero no tanto en España. Sin embargo, existen páginas web especializadas en esta opción. La ventaja es el ahorro del alojamiento y en buena medida de la alimentación, ya que podrás cocinar tú mismo.
  • Comparte transporte: páginas como Blablacar te permitirán dar con otras personas que viajen a tu ciudad de destino, ahorrar en transporte y hacer nuevas amistades.

A estos consejos se pueden unir otros como huir de los destinos tradicionales de sol y playa o turismo religioso propios de estas fechas o tratar de cambiar los días de vacaciones en el trabajo. Si alguien se tiene que quedar de guardia, ofrécete como candidato y ahorrarás al contratar tu viaje fuera de las fechas más solicitadas.

Imagen de Flickr por Michal Osmenda




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