Cuándo te compensa comprar la casa de la playa y cuándo no

Comprar una casa en la playa es el sueño de muchos españoles. Sin embargo, la adquisición de una segunda vivienda con fines vacacionales no siempre resulta una buena idea para el bolsillo.

Y es que no es tan fácil acertar en este tipo de compras como pudiera parecer. Habitualmente se trata de compras muy imaginadas pero poco pensadas, que no siempre resultan acertadas las finanzas personales. Vamos a repasar algunas cuestiones que hacen que comprar la casa en la playa pueda ser interesante y que compense económicamente.

Cuándo compensa comprar una casa en la playa

Que sea una compra meditada

Comprar una vivienda vacacional sólo por el anhelo de tener una casa para ir de vacaciones puede no ser un buen negocio. Se trata de una operación financiera lo suficientemente importante para nuestra economía personal como para que deba ser muy meditada. Generalmente una compra meditada compensa siempre más que una compra por impulso o por anhelo.

Que la casa esté en una zona conocida

Aunque parezca mentira, muchas casas vacacionales se compran casi como por catálogo, desconociendo el entorno y sus características y, por supuesto, sin tener ningún tipo de relaciones sociales en ese ámbito geográfico. En una época en la que los precios de la vivienda se mueven poco, como la actual, arriesgarse a la lotería de acertar en la compra es mucho arriesgar. Si la casa está en un ámbito geográfico conocido vamos a poder valorar mucho más su coste de manera realista, pero también vamos a apostar por el conocimiento del valor añadido que el entorno puede proporcionar.

Cuando tienes claro los gastos que supone mantener una segunda vivienda

Una casa vacacional puede ser un asunto fantástico durante el verano que acaba convertido en un problemón y un chorro de gastos en el invierno. No sólo hay que tener claro el coste de la adquisición de la vivienda, también los gastos de mantenimiento, comunidad e impuestos que puede generar. Si tienes un control total sobre sus gastos puedes visualizar claramente el impacto que tiene sobre tu bolsillo, y decidir si la compra es viable o no.

Cuando salen las cuentas en la relación compra/alquiler

Tanto si quieres la vivienda como inversión como si la vas a utilizar efectivamente como segunda residencia para tus vacaciones resulta básico descubrir la relación entre el valor de la vivienda, lo que tú pagas por ella, y la posibilidad de rentabilidad a través del alquiler.

En la actualidad en nuestro país las medias de rentabilidad por alquiler en zona vacacional varían mucho según las zonas, pero, también obviamente según el precio asumido por el comprador. Si el alquiler que puedes obtener por tu vivienda vacacional supone al menos un 4% mensual por encima del gasto que asumes, incluyendo hipoteca, gastos de mantenimiento, impuestos etcétera,  la operación es interesante. Entre un 2% y un 4% depende del objetivo que te hayas marcado. Por debajo del 2%, y teniendo en cuenta la evolución de los precios de la vivienda puede que hoy en día no sea interesante la compra como inversión, aunque puede seguir siéndolo como segunda vivienda.

Cuándo no compensa comprar una casa en la playa

Obviamente no compensa comprar una casa en la playa si los puntos que hemos repasado anteriormente son lo opuesto. Es decir, no compensará comprar una casa en la playa si la rentabilidad que ofrece en relación compra/alquiler es negativa, tampoco si no conocemos el ámbito geográfico, ni los gastos que puede suponer ni si es una compra impulsiva.

Aun así hay otros factores a sumar que pueden hacer que no te compense comprar esta vivienda vacacional.

El clima

Es una vivienda para vacaciones y por tanto el clima es importante y debe ser tenido en cuenta. El clima no sólo va a influir en el valor de la vivienda, también en su potencial de ocupación durante diferentes estaciones del año, e incluso puede influir en cuestiones como los seguros. Una vivienda apartada en una zona con escasa población durante un largo periodo de tiempo sin duda será valorada como tal por la aseguradora, encareciendo la póliza.

No tener en cuenta el impacto del trayecto

Este es un error desafortunadamente muy común al que no prestamos la atención que debería. No medir también los costes e impactos del trayecto a la segunda vivienda puede traer consigo un sobrecoste muy elevado que a la larga haga que no sea tan rentable la compra.

Esto puede ocurrir tanto por exceso como por defecto. Tanto en los lugares con un exceso de turismo vacacional, a los que llegar supone horas de caravanas de tráfico, como a los lugares excesivamente apartados e incluso en otros países o continentes. Es básico tener en cuenta la importancia del trayecto ya que puede influir mucho en que comprar una casa no sea tan rentable.

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¿Cuánto dinero debo destinar a mis vacaciones?

Sin duda las vacaciones son una fuente de gasto muy importante, que afecta al conjunto de las finanzas personales durante todo el año. No siempre tenemos claro realmente cuánto dinero debemos destinar a las vacaciones, y esto debería ser una prioridad, ya que un mal cálculo en el gasto vacacional puede suponer una economía doméstica descompensada durante todo el resto del año.

 dinero vacaciones

No cabe duda que las vacaciones son importantes. Desde todos los puntos de vista, desconectar del estrés cotidiano y descansar de las labores profesionales resulta saludable. Sin embargo, para nuestro bolsillo esto no siempre es tan saludable.

A la hora de plantear unas vacaciones solemos tender a no resultar tan racionales en cuanto al gasto como con otras actividades. Por ejemplo, no nos plantearíamos la adquisición de un vehículo sin controlar hasta el más mínimo detalle relativo al gasto, es decir, accesorios, seguro, mantenimiento, valoraríamos incluso la posible devaluación futura del vehículo. Sin embargo, cuando calculamos unas vacaciones nos solemos centrar en dos grandes áreas de gasto: el alojamiento y el transporte, pero, se nos olvida que durante ese periodo de tiempo realizamos gastos añadidos, fundamentalmente relacionados con el ocio.

¿Cuánto dinero debo destinar a mis vacaciones?

Lo cierto es que no hay una cifra concreta y ni siquiera un porcentaje máximo de nuestro presupuesto que debamos asignar a las vacaciones. Por muy raro que pueda parecer, todo depende de las prioridades personales de cada uno y de donde quiera destinar su dinero.

Sin embargo, sí que hay dos factores a tener cuenta y que limitarán efectivamente el dinero de las vacaciones. El primero es que para poder irnos de vacaciones con la conciencia tranquila, deberemos dejar los deberes hechos, es decir, tendremos que tener nuestras finanzas en orden y al día. Si directamente desconocemos nuestros flujos de capital, gastos e ingresos, sería conveniente hacer un ejercicio de autocrítica y un mínimo estudio antes de gastar en vacaciones un dinero que quizás no tenemos o que podremos necesitar en un futuro inmediato.

El segundo punto tiene que ver directamente con el presupuesto personal y la partida de gastos de la que saldrá el dinero de las vacaciones. Este debe ser el dinero del ocio o de ahorros concretos, en función de cómo hayamos dividido el presupuesto. De esta forma, el capital que gastemos en vacaciones no podrá nunca superar el porcentaje que destinemos a estas partidas.

Con estos puntos claros, el dinero a gastar dependerá ya de nuestras preferencias. Si tenemos un presupuesto bien armado, estamos ahorrando a largo plazo para la jubilación y tenemos un buen colchón financiero, nada tiene por qué impedirnos gastar el 70, 80 e incluso el 90% del presupuesto en ocio de ahorros concretos en las vacaciones. Y además podremos hacerlo tranquilos, sabiendo que el resto de nuestro engranaje económico avala esta decisión.

Ya que el coste de unas vacaciones suele ser obligado y no puede obtenerse de una sola mensualidad, esto nos obligará a planificar anticipadamente cuánto dinero queremos gastarnos en estos días libres y muy seguramente también incentivará que tratemos de buscar opciones más económicas una vez elegido el destino para obtener un mayor rendimiento de nuestro dinero.

Un presupuesto para las vacaciones, la mejor respuesta posible

Si ya hemos valorado la importancia de un presupuesto doméstico como elemento central para controlar nuestras finanzas personales, parece interesante valorar la posibilidad de confeccionar un presupuesto a escala para nuestras vacaciones.

Y es que sin duda elaborar un presupuesto para las vacaciones puede ser una de las mejores respuestas a la hora de determinar cuánto dinero es el adecuado para este periodo vacacional.

En ese presupuesto en primer lugar podemos consignar el dinero que vamos a destinar de manera directa durante el resto del año para el ahorro orientado a las vacaciones. Es perfectamente factible, como hemos visto anteriormente, destinar una parte de nuestro ahorro precisamente a consolidar una cantidad orientada al gasto vacacional.

Partiendo de esa cantidad realizar un presupuesto es simple, calcula lo que te cuesta el alojamiento, calcula lo que te cuesta el transporte, calcula lo que te cuesta habitualmente la alimentación y súmale al menos un 20%, añade una cantidad razonable destinada a ocio, y añade también una cantidad destinada a imprevistos que en este caso se corresponden más como gastos extra que con los imprevistos tradicionales en el hogar.

Si eres capaz de realizar este ejercicio de previsión de gasto vas a obtener una cifra muy cercana a tu gasto vacacional. Ojo, esto sólo un ejercicio, si posteriormente no eres capaz de cumplir los índices de gasto que te has marcado, el presupuesto no vale absolutamente para nada. Por tanto debe ser un ejercicio realista de reflexión sobre tus hábitos a la hora de gastar en vacaciones.

Huye del crédito

Una vez hayas determinado la cantidad que necesitas y contrastado dicha cantidad con el dinero que dispones, podrás valorar realmente el tipo de vacaciones que te puedes permitir.

Un error muy frecuente es priorizar la necesidad de descanso, muy importante, a tu realidad económica, desafortunadamente más importante. Si el dinero no alcanza para unas vacaciones tradicionales lo cierto es que resulta mucho más inteligente buscar alternativas vacacionales a buscar financiación a crédito para tus vacaciones. La financiación a crédito para las vacaciones no deja de ser un pequeño exceso que va a repercutir en amortizaciones con intereses durante al menos una buena parte del resto del año.

Resulta mucho más interesante equilibrar tu economía, continuar ahorrando y poder asumir unas buenas vacaciones cada dos años que endeudarte de manera constante por financiar a crédito unas vacaciones anuales. Obviamente esto es cuestión de cada uno, pero el coste que asumirás a largo plazo por financiar esa cantidad de dinero va a ser muy elevado.

Imagen – Tax Credits en Flickr



Aprovecha tus vacaciones para planear donde vivirás cuando te jubiles

¿Alguna vez has pensado dónde vivirás cuando te jubiles? Nosotros te damos algunas ideas y puedes aprovechar estas vacaciones para visitar estos lugares para ver si te convencen.

¿Ya sabes dónde vas a vivir cuando te jubiles? Porque no es una mala idea ir de vacaciones a aquellos sitios donde en el futuro te gustaría vivir para saber si te gusta la ciudad o no. Muchas veces tenemos en mente unas ideas preconcebidas de algún lugar que luego no se cumplen cuando los conocemos. Por eso no es mala idea acudir en vacaciones, pasear e investigar sobre ese pueblo, esa ciudad, en la que pasar tu retiro tras tantos años de trabajo y observar si podrás mantener la calidad de vida con la jubilación que te quede. Las opciones de visitar ciudades y pueblos en España damos por hecho que lo tienes más o menos controlado, pero vamos a contarte cuáles son los mejores países donde vivir cuando te jubiles, para que te lo apuntes, investigues y si te apetece vayas a conocerlo en estas vacaciones con vistas al futuro.

Según un informe de la revista International Living llamado Los 10 Mejores Países en el Mundo para retirarse orientado a los futuros jubilados. El primero de ellos es Ecuador por los precios bajos del coste de vida del país, el clima tropical y su acogedora población. Además es uno de los países mejor preservados ambientalmente. También en América encontramos el segundo favorito: Panamá, dado que el coste de vida es bajísimo y se puede vivir con todos los servicios y facilidades imaginables. La moneda es el dólar americano, tiene uno de los mejores programas para jubilados del mundo y allí podrá disfrutar del montañismo, el golf y la pesca. El tercero es México y su riqueza gastronómica, el buen clima, sus hermosas playas y la proximidad con Estados Unidos y Canadá. Además, el precio de la vida es otro de los factores más positivos.

Saliendo de América, el cuarto lugar para que los jubilados vivan bien es Malasia, ya que es un país precioso y turísticamente menos desarrollado que los de su entorno. Su clima caluroso y sus playas te encantarán y pese a ser musulmán hay muchos extranjeros lo que le convierte en un lugar muy cosmopolita. También aquí el económico coste de la vida hace que sea un buen destino. Volviendo a América, encontramos Costa Rica, país con un clima ideal, servicios de primera calidad y una amplia oferta de entretenimiento y espacios naturales, amén de un bajo coste de vida.

El estudio coloca a España en el sexto lugar, pese a que es un país caro, pero lo sitúa como la mejor opción en Europa, aunque eso tú ya lo sabías. Malta es el séptimo por su sensacional clima, buenos servicios de salud y baja tasa de criminalidad. Después se valora Colombia también por el bajo coste de la vida, sus buenos servicios médicos y sus atractivos turísticos. En el noveno puesto están nuestros vecinos de Portugal, con su bajo coste de vida, buenas infraestructuras y ubicación. Además tiene ventajas fiscales interesantes para los jubilados extranjeros. Cerrando el top10 de los países ideales para vivir un jubilado se encuentra Tailandia por su oferta de entretenimiento, magníficos templos y mercados, amén de sus playas le hacen otro lugar fantástico para retirarte. ¿Cuál te apetece más?

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Noticias · Escrito por el 06/07/17


Claves para gastar menos en vacaciones

Las vacaciones de verano suelen ser sinónimo de gasto. Para que tus cuentas no sufran te damos las claves para gastar menos en vacaciones.

Se trata de cuestiones de lógica que aplicaríamos en nuestro día a día en todas las facetas relacionadas con el gasto, pero que a veces descuidamos en vacaciones. Por si acaso vamos a repasar las tres principales.

Controlar el gasto desde un presupuesto

Esta es la primera y probablemente más importante acción que podemos realizar para garantizar un gasto racional en nuestras vacaciones.

Se trata de analizar tus gastos, ingresos, y ahorro, y decidir qué parte deseas invertir en tus vacaciones. En un escenario ideal esto debería estar incluido en un presupuesto general en el que controles todos tus gastos e ingresos durante el año. Si no lo tienes, aquí te enseñamos cómo montarlo.

Cuando hacemos un presupuesto realista de nuestros gastos e ingresos podemos visualizar mucho mejor el destino de nuestro dinero y, por extensión, podemos ahorrar de manera mucho más inteligente. Por ello sobre ese presupuesto decidiremos qué cantidad es la idónea para el total de las vacaciones.

Una vez decidida la cantidad a gastar en verano, es interesante hacer a su vez otro presupuesto, pero más específico y  orientado a las propias vacaciones. Distribuir el gasto en las tres partidas principales que serían alojamiento y manutención, desplazamientos y ocio.

Lo verdaderamente importante en un presupuesto es no hacer trampas al solitario; una vez decidido el presupuesto hay qué atenerse de manera estricta al mismo.

Planifica tus vacaciones con claridad

La planificación de las vacaciones no significa cerrarse a una única opción o destino, pero, sí comenzar a tomar decisiones con bastante antelación sobre el presupuesto que hemos realizado previamente.

La gran ventaja de planificar con tiempo las vacaciones es la posibilidad de acceder a ofertas y promociones beneficiosas para nuestro bolsillo. Por otro lado la distancia en el tiempo nos va a permitir ser más flexibles con los destinos, y poder plantear tal vez algunos destinos que no hubiéramos pensado de hacerlo de manera apresurada.

Sin duda esta flexibilidad y una buena comparativa de las ofertas puede ayudar mucho al control del gasto en las vacaciones.

Contrata viajes y alojamiento con descuentos

Los precios más altos, tanto de los desplazamientos como de los alojamientos o los paquetes completos para vacaciones, suelen situarse entre el medio y el corto plazo sobre la fecha de destino. Sin embargo, hay momentos en los que se pueden conseguir grandes descuentos, si somos previsores o si esperamos justo hasta el último momento.

Generalmente, contratar con antelación va a suponer un ahorro muy importante, especialmente en el alojamiento y los paquetes vacacionales.

Por otro lado, las ofertas de última hora si coinciden con nuestro destino también pueden ser muy jugosas. Sin embargo, esto puede no resultar muy recomendable cuando ya hemos tomado decisiones a largo plazo.

Lo que no ayudará a controlar el gasto en vacaciones

Salirse del presupuesto establecido es una mala idea se mire como se mire. Esto va a suponer asumir más gastos de los previstos y por lo tanto repercutirá en  nuestras finanzas personales como elemento imprevisto.

El uso de tarjetas de crédito debe controlarse de manera exhaustiva. De hecho, una combinación de pago en metálico y pago con tarjeta es probablemente mejor idea que abonar el total de los gastos con tarjeta. El motivo es obvio, el gasto con tarjeta no controla de manera física la salida de dinero de nuestro bolsillo, algo que sí hace el pago en metálico. La sensación de gastar es superior cuando pagamos en metálico a cuando pagamos en tarjeta.

Por último, no es una buena idea acudir a préstamos o gastos a crédito para las vacaciones. Estos gastos van a suponer una devolución con intereses que puede a afectar a nuestra economía doméstica de manera negativa aumentando el nivel de deuda.

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Cómo alquilar tu vivienda con Airbnb con todas las de la ley

La aparición de plataformas tipo Airbnb multiplicó el interés de propietarios en ofrecer sus viviendas en alquiler vacacional. Pero también el interés de hacienda con una oleada de notificaciones solicitando la regulación en la declaración de los ingresos percibidos.

Hay que tener en cuenta que para hacienda la no declaración correcta de los ingresos viene a considerarse en este caso una infracción grave a la que puede adjudicar una multa proporcional del 50% al 100% de las cantidades no declaradas.

Por tanto, no declarar ni tributar los ingresos percibidos por alquilar a través este tipo de plataformas puede llegar a suponer una multa incluso por el importe total de lo que hemos percibido alquilando. Obviamente, lo que se impone es adaptarse al marco legal para evitar las posibles sanciones.

Como alquilar tu casa  de manera legal

Hace años que Hacienda comenzó una auténtica guerra contra el alquiler no regularizado. Esta guerra se está mostrando eficaz en el tiempo y no hace sólo referencia al arrendamiento permanente de viviendas, sino también a los alquileres vacacionales y a los alquileres de lujo, independientemente de ser alquilados por un año o por un día.

La manera de cumplir con Hacienda y no infringir la legalidad vigente pasa por la declaración de ingresos y la tributación correcta, incluyendo los periodos de tiempo en los que la vivienda se encuentra en alquiler y los periodos de tiempo en los que se encuentra vacía (disponible para su propietario)

Por tanto, como norma general, cuando una vivienda se alquila entre particulares no se considera una actividad económica pero los ingresos devenidos deben ser incorporados a la declaración de la renta como rendimientos de capital inmobiliario. Esto puede variar según la región, ya que muchas sí que piden identificar la vivienda como vivienda destinada al alquiler turístico e imponen medidas y tasas concretas para poder hacerlo.

Mientras la vivienda está alquilada

Mientras la vivienda se encuentra alquilada los ingresos que percibimos en concepto de alquiler debemos consignarlos como rendimiento de capital inmobiliario, siempre y cuando no sea una prestación de servicios propios de industria hostelera.

Es determinante distinguir cuáles son estos servicios también conocidos como servicios complementarios, su prestación influye a la hora de saber si debes cobrar el impuesto de valor añadido a los turistas que alquilan la vivienda pero, también, nos obligarán a otras cuestiones como el alta en la seguridad social, el pago de cuotas autónomo, etcétera.

En el cálculo del rendimiento neto por el que tributarás se resta al ingreso total el gasto necesario para obtenerlo. Existen gastos que puedes deducir pero sólo de manera correspondiente al tiempo en que el inmueble se encuentra alquilado, es decir, cuanto más tiempo está alquilado más gastos puedes desgravar.

Dentro de estos gastos hay que destacar aquellos de conservación del inmueble pero no los de ampliación y mejora. Asimismo puedes desgravar los intereses de la hipoteca, el IBI, los gastos de comunidad, las tasas de basura, los seguros que cubran riesgos sobre la vivienda, los gastos de amortización de la vivienda, los gastos corrientes de luz, agua gas… y en general cualquier gasto directamente relacionado con el alquiler y debidamente justificado.

Obviamente la reducción de intereses y gastos de financiación y gastos de reparación y conservación no podrá exceder en conjunto la cuantía del rendimiento íntegro obtenido.

Mientras la vivienda se encuentra libre de alquiler hay que tener en cuenta que hacienda imputa una renta por segunda vivienda. Esto significa que en el periodo de tiempo en el que la vivienda no está alquilada y se encuentra nuestra disposición como segunda vivienda también debe tributar.

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Gastos innecesarios en los que incurrirás en vacaciones

Las vacaciones de verano son una fuente de gasto. Sin embargo, hay algunos innecesarios en los que incurrimos y que podemos evitar fácilmente.

Gastos innecesarios en los que incurrirás en vacaciones

Evidentemente el dinero que destinado a las vacaciones debe ser meditado. En una situación óptima este dinero provendría del ahorro consciente, y, destinado con cabeza a los diferentes gastos que van a surgir de las vacaciones.

Siendo realistas esto no siempre es posible y en muchas ocasiones debemos programar las vacaciones casi al límite de la campana, y apurar los gastos financiándolos de la manera que mejor podemos.

Veamos algunos de los gastos principales y cómo podemos minimizarlos.

Gasto en viajes y desplazamientos

Cuando nuestras vacaciones necesitan desplazamientos o viajes el mejor mecanismo para evitar gastos innecesarios, o para optimizar los gastos, es contratar los desplazamientos de manera previa.

A pesar de ser temporada alta para todo lo que tenga que ver en nuestro país con el ocio y las vacaciones, haciendo reservas anticipadas de nuestros viajes podemos obtener descuentos muy importantes. Esto significa que, si tenemos claro nuestro destino, podemos evitar un gasto innecesario reservando de manera anticipada los viajes. La otra opción sería contratar muy a última hora, cuando hay grandes ofertas pero no todos los destinos disponibles.

Esto también se puede aplicar incluso cuando no tenemos claro nuestro destino ya que, los viajes de última hora suelen presentar descuentos muy importantes. Eso sí, debemos estar dispuestos a no tener un destino claro para nuestras vacaciones ya que buscaremos aprovechar la mejor propuesta.

Gastos en alojamientos en vacaciones

Este es el segundo caballo de batalla de los principales gastos de vacaciones. Los alojamientos en vacaciones, en muchos casos, vienen unidos paquetes de viajes con lo cual debemos considerarlo un todo. Pero, no es menos cierto que cada vez más personas buscan construir sus viajes a medida, es decir, elegir los desplazamientos, elegir los alojamientos y todas las opciones de manera separada.

Del mismo modo que ocurre con los desplazamientos y los viajes, el alojamiento en ocasiones puede obtenerse generalmente al mejor precio a partir de las reservas anticipadas. Debes tener en cuenta que incluso con reservas anticipadas los meses de verano son los más caros del año en este sentido, pero, el ahorro que puedes obtener de evitar un gasto innecesario siempre que tengas claro el destino.

Otras opciones por supuesto pasan por aprovechar las comparativas que hoy en día son muy asequibles a través de Internet. Éstas comparativas que van a permitir buscar buenos precios, aunque, recuerda, en temporada alta los precios siempre se multiplican.

Gastos de ocio en vacaciones

Este sería el tercer caballo de batalla dentro de los principales gastos en las vacaciones. Y también el más difícil de controlar ya que, a diferencia de los dos anteriores, aquí no hay opciones muy amplias de obtener beneficio a partir de las reservas anticipadas.

Por otro lado, aquí también entra en juego la propia decisión de cada uno es decir, como consideramos el ocio y el gasto que a él dedicamos ya que este apartado no es ni mucho menos igual para todas las personas.

Como dato interesante para tratar de evitar gastos innecesarios señalaremos que incluso en las áreas más turísticas existen un gran número de actividades de ocio y tiempo libre gratuitas. En muchos casos no buscamos estas programaciones y pueden resultar muy interesantes a la par que contribuirá gastos innecesarios.

Por otro lado también resulta interesante manejar siempre el mayor volumen de información posible del entorno en el que estamos pasando las vacaciones. Esto nos va a permitir acceder a muchos más recursos y opciones que las inmediatas o las que se nos publicitan como más cercanas, que no siempre necesariamente van a ser las más aceptables desde el punto de vista del gasto.

Como último consejo para evitar los gastos innecesarios en vacaciones te recomendamos mantener un férreo control sobre el uso de tu tarjeta de crédito. El verano es el punto caliente del sobreendeudamiento en este tipo de productos financieros. Resulta más interesante utilizar una tarjeta prepago o una tarjeta que te permita marcar un tope de gasto, ya que de este modo controlarás mucho más el gasto real y, no tendrás que afrontar unas devoluciones y amortizaciones que tal vez te supongan problemas.

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Como Planificar tus vacaciones desde ya ¿Conoces los festivos de 2015?

Si ya estás pensando en tus vacaciones para 2015, vas a tener que tomar en cuenta las fechas señaladas como festivos, y recordar que existen algunos festivos de cumplimiento obligatorio pero también otros que dependen de la elección de las comunidades autónomas, además por supuesto de las fiestas locales.

Como Planificar  tus vacaciones desde ya ¿Conoces los festivos de 2015?

Y es que de manera independiente a lo que cada región haya podido decidir, el Estado prevé una serie de días festivos que no podrán ser sustituidos, para este año 2015 los días festivos no sustituibles son los siguientes:

Jueves 1 de enero  Año Nuevo
Viernes 3 abril Viernes Santo
Viernes 1 de mayo Día del trabajador
Sábado 15 agosto Asunción de la Virgen
Lunes 12 octubre Día de la Hispanidad
Martes 8 diciembre La Inmaculada Concepción
Viernes 25 diciembre Navidad

 

Se debe tener en cuenta que ninguno de estos festivos de obligado cumplimiento ha caído en domingo. Cuando esto ocurre, las comunidades autónomas hubieran pueden trasladar la festividad al lunes siguiente como si ha ocurrido durante 2014.

Además de estos días festivos que no pueden ser sustituidos, existen otras cinco fiestas que pueden incorporarse al listado de festivos hasta sumar un máximo de nueve fechas de cumplimiento obligatorio. De esta forma, las comunidades autónomas podrían elegir, dos, una o ninguna de estas fechas para incorporar a las siete que ya hemos visto.

Estas fechas de elección no obligatoria son las siguientes:

6 de enero Reyes / Epifanía del Señor
19 de marzo San José
2 de abril Jueves Santo
25 de julio Santiago Apóstol
2 de noviembre Día siguiente a Todos los Santos
7 de diciembre Lunes siguiente al Día de la Constitución

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Claves para superar el estrés postvacacional

La vuelta de vacaciones nunca es fácil. Regresar a la rutina puede ser frustrante para la mayoría de personas, aunque hay a quienes les provoca verdadero estrés. Estas son algunas fórmulas para que tomar de nuevo el pulso al día a día sea más llevadero y menos traumático.

Claves para superar el estrés postvacacional

Aunque todavía son muchas las personas que apuran sus vacaciones de verano durante la primera quincena de septiembre, lo cierto es que para muchos, empezando por quienes tienen hijos, el 30 de agosto marca el final de las vacaciones. Es el momento de asumir volver a la realidad cotidiana, al trabajo –ya sin jornada intensiva en muchos casos- al colegio y, en definitiva, a la rutina.

Hay a quien este cambio le resulta más que traumático y sufre lo que ha venido denominándose estrés postvacacional. Este síndrome podría definirse, como lo hace la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), como “el  proceso de estrés que tenemos que afrontar tras las vacaciones para readaptarnos de nuevo a las obligaciones laborales, al cambio de estilo de vida que esto supone etc.”. Y es que a fin de cuentas no todo el mundo asimila igual cada situación y por eso se produce un sufrimiento en algunas ocasiones excesivo.

Pero superar el estrés postvacional no tiene por qué ser tan difícil. La clave para lograrlo está en seguir una serie de pautas antes de irnos de vacaciones, durante y, por supuesto, al regreso.

Irse con los deberes hechos y hacer los deberes en vacaciones

Aunque ahora es un poco tarde para muchos, el proceso para afrontar la vuelta de vacaciones empieza incluso antes. Estos son algunos consejos:

  • Prepara tus vacaciones. Algunas personas prefieren improvisar, pero para la gran mayoría tener todo planeado de antemano les resta estrés.
  • Segmenta tus vacaciones. La mayoría de personas necesita quince días como mínimo para desconectar. Segmenta tus vacaciones parar lograr ese tiempo y, a ser posible, una semana antes o después del plato fuerte.
  • Planifica tu vuelta al trabajo. Cierra de antemano las tareas que abordarás nada más llegar a la oficina. Esto restará estrés e incertidumbre.
  • Desconecta en vacaciones. Más fácil hacerlo que decirlo, pero consejos como hacer un viaje y salir del entorno de vida habitual, hacer deporte u olvidarnos del móvil nos ayudarán a lograrlo.
  • Vuelve un par de días antes. Nada hay peor que regresar un domingo e incorporarse el lunes al trabajo. El estrés de tener que dejar toda la casa recogida puede terminar con tu estado zen en cuestión de horas.

Y una vez de vuelta…

Si regresas con los deberes hechos habrás ganado una parte importante de la batalla, pero aun así te quedará bastante por hacer. Estas son las pautas que te ayudarán a esquivar el estrés postvacacional a tu vuelta.

  • Empieza a planear tus siguientes vacaciones. Esto hará que mantengas en parte la ilusión vacacional, por más tiempo que quede.
  • Organiza una escapada de fin de semana. La consigna debe ser huir de la rutina y una escapada puede ser una gran forma de hacerlo. Sabiendo que esa misma semana o la siguiente podrás volver a disfrutar de unas minivacaciones te ayudará.
  • Cambia tu rutina, sigue conservando algunos hábitos vacacionales. El estrés postvacacional surge precisamente por el regreso al pesado día a día y por eso es interesante concederse pequeños placeres y seguir, en cierta medida, haciendo cosas que hacíamos en vacaciones como tomar unas cañas, quedar con amigos o disfrutar de una cena fuera de casa. Además, en septiembre todavía hace buen tiempo y se pueden pasar agradables tardes al aire libre e incluso en la piscina o la playa.
  • Haz ejercicio. Si ya lo haces, mejor, pero sino, puede ser un momento para ‘engancharte’. Además de ayudarte a llevar una vida más sana, es una de las mejores herramientas contra el estrés.
  • Pon una sonrisa en el trabajo. Con humor, así debes afrontar esta vuelta al trabajo. Ponte música más alegre, si puedes hacerlo, cambia tu escritorio o busca una excusa para pasar un rato agradable con tus compañeros. Así recordarás lo bueno de trabajar y no sólo la parte más dura.
  • Programa tareas poco pesadas. Responder emails y empezar con tareas poco demandantes es la mejor forma de que el estrés no se dispare los primeros días.
  • No esperes sacar adelante todo el trabajo en los primeros días. En línea con el anterior consejo, no pienses que en uno o dos días podrás ponerte a tono y recuperar todo ‘el tiempo perdido’. Es una quimera que sólo hará que te estreses antes.

Y vosotros ¿cómo combatís el estrés postvacacional?

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Noticias · Escrito por el 23/09/14


Márchate de vacaciones con los deberes financieros hechos

Aunque agosto es el mes de vacaciones por excelencia, cada vez son más las personas que aprovechan el mes de julio para su escapada veraniega. Cuestiones de calendario y de ahorro suelen estar detrás de esta decisión. Pero antes de coger las maletas hay tres cosas que debes repasar de tus finanzas personales.

Márchate de vacaciones con los deberes financieros hechos

No se trata de recuperar el cuaderno de “Vacaciones Santillana” ni mucho menos, pero si los pequeños tienen que cumplir con sus tareas en vacaciones los mayores no deberían ser menos. El verano es el momento para desconectar del trabajo o tomárselo de otra forma, retomar proyectos aparcados y hacer un paréntesis en nuestro día a día. Sin embargo, para que todo este disfrute sea pleno y merecido, conviene partir con esos deberes terminados.

Si recogemos la casa antes de irnos de viaje para encontrarlo todo en su sitio al llegar y ahorrarnos así ese duro trabajo a la vuelta de vacaciones, lo mismo deberíamos hacer con nuestras finanzas. Estas son tres cuestiones que deberías dejar resueltas:

Las inversiones, bajo control y protegidas.

A quienes invierten a largo plazo no debería preocuparles los vaivenes del mercado. Salvo hecatombe, de la que por otra parte se enterarían igual en la playa o en la oficina, podrán disfrutar de un merecido descanso. Sin embargo, quienes operan en el corto plazo sí pueden estar más expuestos a los movimientos de la bolsa. ¿Qué hacer en esos casos? La primera opción es deshacer posiciones durante las vacaciones y la segunda buscar una estrategia de cobertura mediante futuros u opciones.

La tercera vía pasa por llevar las inversiones a activos de menor riesgo o, en su defecto, trasladarlas a productos menos expuestos a la volatilidad del mercado o que tengan estrategias de inversión más a largo plazo.

Fija tu presupuesto vacacional y no te lo saltes

Como muchos padres hacen con sus hijos estableciendo horas de estudio incluso en el apartamento de la playa, este es del tipo de deberes que se llevan también de vacaciones pero que se planifican de antemano. En post anteriores hemos hablado de la diferencia entre las vacaciones que puedes tener y las que de verdad quieres tener.

Si cuentas con un presupuesto vacacional cerrado será más fácil que evites gastos innecesarios o en los que no querías incurrir sin estar metido dentro de la espiral de emociones positivas del momento vacacional. Dicho de otra forma, deja que tu mente racional, que decidió en frío y de forma reflexiva, se imponga a la parte más instintiva de tu cerebro que querrá culminar tu descanso vacacional con gastos no planificados.

Planifica los gastos de tu vuelta

El regreso de vacaciones suele ser duro. La vuelta a la rutina no es sencilla y muchas veces necesitamos seguir haciendo algo diferente para hacerlo más llevadero. Si ya sabes que va a ser así, destina parte de tu presupuesto vacacional a estos gastos. Salir a tomar algo con los amigos, una cena especial o el cine son excelentes fórmulas de que la rutina no entre de golpe en tu vida.

¿Sigues estos pasos?

Imagen de Flickr por Paulo Brandão



5 formas de gastar menos en tu alojamiento vacacional

Depende mucho del destino, pero de media se estima que el alojamiento supone más de 70% del gasto en el que incurrirá una familia en sus vacaciones. Ahorrar en esa partida puede suponer la diferencia entre hacer el viaje deseado o tener que conformarse con otras alternativas.

5 formas de gastar menos en tu alojamiento vacacional

Pensar en vacaciones es hacerlo en descansar y desconectar, pero también en vivir nuevas experiencias, conocer lugares diferentes, experimentar… El problema es si bien las dos primeras son prácticamente gratuitas, las siguientes no. Viajar al extranjero no lo es. En términos generales, cuanto más experiencial es el viaje, mayor es también el gasto. Y de entre todos los dispendios, el alojamiento suele ser uno de los más importantes, salvo la excepción marcada por los vuelos de larga distancia.

En esta ocasión queremos acercaros cinco fórmulas para rebajar el coste del alojamiento en vacaciones. ¡Empecemos!

Compara precios

Puede parecer de Perogrullo, pero nunca está de más recordar que es importante comparar precios, bien a través de agencias si queremos contratar un paquete vacacional o de la web. Hoy en día existen multitud de páginas dedicadas a enfrentar precios de hoteles, casas rurales y de alquiler como pueden ser Trivago, Niumba, Kayak, Atrápalo o Wimdu. Aprovecha esta información y no te olvides tampoco de comparar después sus resultados con lo que aparezca en la propia página web del hotel.

Reserva con tiempo o en el último momento

Las grandes ofertas se centran bien en torno al mes de abril y mayo para el mes de agosto o a última hora, cuando los hoteles tienen todavía plazas libres que saben que difícilmente lograrán ocupar. La segunda opción tiene un claro inconveniente, y es que podemos quedarnos sin plazas en el destino deseado, pero es un riesgo que pese a todo muchos están dispuestos a correr.

Además, uno de los consejos más repetidos para ahorrar en vacaciones es ser flexible con el destino y las fechas. Como ocurre también al comprar vivienda, si acotamos mucho la zona y esta tiene na alta demanda, estaremos obligados a pagar también un alto precio. La diferencia aquí es que las vacaciones se pueden posponer para otro momento en el que el coste no sea tan elevado.

Sé flexible. Un hotel es más barato si…

No está en el centro o si en lugar de ser un cinco estrellas es un albergue o un hostal. La ubicación, tipología o los servicios adicionales como internet, piscina, sala de masajes, etc. encarecerán el precio.

La clave no está en dejar todos de lado, sino en valorar en su justa medida el uso que vamos a hacer de los mismos y lo importante que de verdad son para nosotros. Así, por ejemplo, si queremos disfrutar de nuestro ordenador para ver una serie en streaming por la noche, cuando lleguemos cansados de recorrer la ciudad, sí que buscaremos wifi, como lo haremos con la piscina o con la sala de gimnasio si de verdad pensamos practicar deporte.

Elije el alquiler

El hotel sigue siendo el destino preferido para la mayoría de españoles. No en vano, un hotel suele ser más cómodo que un apartamento de alquiler: servicio de limpieza y restaurante juegan su papel en este punto. Sin embargo, el alquiler es una opción más que válida y que además suele ofrecer precios mucho más asequibles para estancias superiores a una semana.

Otra de las ventajas del alquiler es que ofrece una libertad de horarios de la que no se puede disfrutar en un hotel, algo muy útil para familias con niños, por ejemplo. Así, los padres también podrán disfrutar de un poco de intimidad, algo más complicado en el hotel.

Intercambia tu casa

Una opción quizás demasiado drástica para la mayoría pero que sin duda es la que mayores ahorros reportará. Por fortuna, hoy existen en internet varias páginas destinadas a facilitar el intercambio de hogares de forma segura y donde se pueden conocer las opiniones de quienes han cambiado su casa con unas u otras personas. Existen incluso portales en los que se puede intercambiar casa sin necesidad de ceder la vivienda propia.

En algunos casos el intercambio de vivienda ofrece la oportunidad ideal para conocer la ciudad de la mano de los dueños o inquilinos de la casa si se coincide con ellos durante algunos días.

Y tú ¿Qué fórmula utilizas para gastar menos en vacaciones?

Imagen de Flickr por ♥Melu♥Rogi♥




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