¿Estoy bien dado de alta en el régimen de la Seguridad Social?

Estar dado de alta de manera correcta en la seguridad social es una cuestión vital, tanto por lo que tiene que ver con las garantías que conlleva en el presente, como con lo que supone en cuanto a cotización y aportaciones para el futuro.

Por ello resulta muy importante tener siempre claro que estás bien dado de alta en el régimen de la seguridad social. Y la mejor manera, la más rápida y a nuestro alcance, para comprobar este y otros datos relevantes, es acceder al informe de vida laboral.

Si lo único que necesitas saber es si estás dado de alta o no y no quieres ver otros datos, la cosa todavía es más sencilla, ya que con acercarte a una oficina de la Tesorería General de la seguridad social con tu documento de identificación podrás saberlo inmediatamente. Eso sí, debes tener en cuenta que probablemente tengas que solicitará cita previa para esa consulta.

Si deseas obtener más datos sobre tu alta en el régimen de la Seguridad Social, como por ejemplo conocer fechas concretas, puedes acceder al informe de vida laboral a través de Internet. Esta opción se encuentra habilitada precisamente para la consulta digital, es decir, no será atendida en la oficina de la Seguridad Social.

La consulta la puedes realizar tanto si tienes certificado digital como si no. La principal diferencia está en que con el certificado digital accederás inmediatamente a la documentación, mientras que sin él tendrás que esperar a que te envíen a tu domicilio una notificación con la documentación, generalmente entre 3 y 5 días laborables después de la consulta.

Los trámites para esta consulta digital puedes inicia los a través de la propia página web de la seguridad social en este enlace donde tras rellenar los datos recibirás un número de resguardo generado por el propio sistema. Al cabo de unos días recibirás el informe de vida laboral en el domicilio.

Tanto a través del certificado digital como si la Seguridad Social posee tu número de teléfono móvil, puedes acceder de manera inmediata al informe de vida labora  sin tener que esperar a que te lo envíen por correo ordinario. En la misma página se encuentra el acceso para el primero de los casos. En  el segundo de los casos, si la seguridad social posee tu teléfono móvil ya que lo has inscrito anteriormente, también podrás realizar la operativa a través de un mensaje SMS.

Una vez en tus manos comprobarás como el informe de vida laboral recoge datos muy importantes sobre tu trayectoria profesional. Tanto los trabajos que has tenido relacionados de manera cronológica, junto a los periodos cotizados, como los diferentes regímenes bajo los que hayas podido estar trabajando.

Hay datos muy relevantes que siempre debes tener en cuenta en este informe.

En primer lugar el régimen bajo el que te encuentras inscrito, recuerda que este régimen hace referencia a cada periodo cotizado. Cuando trabajas o has trabajado por cuenta ajena aparecerá como régimen general, mientras que si trabajas por cuenta propia aparecerás como autónomo.

También un dato importante es el nombre de cada empresa y sus códigos de cuenta de cotización. Esto aparece cuando trabajamos por cuenta ajena ya que al trabajar por cuenta propia los datos hacen referencia a la clave de la provincia en la que nos hemos dado de alta.

Las fechas son también muy importantes en este documento. Por un lado debes tener en cuenta las fechas de alta, que son las que hacen referencia al inicio de nuestra actividad laboral en la empresa correspondiente. La fecha de efecto de alta ,que es a partir de la cual se ponen en marcha los efectos sobre derechos a percibir prestaciones, y, por último, la fecha de baja que es la fecha de cese de prestación de servicio.

El tipo de contrato de trabajo es otro dato relevante a tener en cuenta en el informe de vida laboral. En él se mostrará la modalidad de contrato en la que has estado o estás según cada periodo cotizado. Es decir, si estás a jornada completa, a tiempo parcial, si tienes un contrato indefinido…

Otro dato es el coeficiente de parcialidad, que aparecerá cuando tu jornada laboral no es completa. Esto se aplica por tanto a los contratos a tiempo parcial y viene a indicar el porcentaje que posees sobre una jornada a tiempo completo, bien según convenio o bien según la máxima ordinaria.

El grado de cotización, también muy importante, te mostrará el grupo de cotización en el que te encuentras inscrito en cada periodo y por el que has cotizado.

Y por último el número de días que has estado dado de alta y por tanto se consideran días cotizados, dato relevante sin duda para las prestaciones del asegurado social y su futura jubilación.

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Cómo se financiarán las pensiones cuando no quede nada en el Fondo

Probablemente ya hayas leído o escuchado sobre las retiradas de dinero del Fondo de Reserva de la Seguridad Social y también sobre la posibilidad de que éste se agote. ¿Cómo se financiarán las pensiones si se agota el fondo de reserva?

Cómo se financiarán las pensiones cuando no quede nada en el Fondo

Este fondo de reserva se creó en el año 1997 con un objetivo concreto: tener una cantidad de dinero en reserva como remanente para el pago de las pensiones si se diera la situación de necesidad que obligara a ello. De esta manera incluso ante una situación crítica se vendría a garantizar el cobro de las pensiones de jubilación.

Sin embargo, en estos casi 20 años transcurridos la disminución de ingresos del Estado en una situación de crisis ha hecho que se haya recurrido al fondo en diversas ocasiones para realizar los pagos de las pensiones. A esto hay que sumar una situación en la que, ya en la actualidad, la cotización del trabajador y de las empresas en relación al pensionista es de dos a uno. En otras palabras, dos asalariados por cada pensionista. Todo ello en un contexto en el que la caída del empleo ha obligado sistemáticamente a recurrir al fondo.

¿El resultado? La previsión de agotamiento del fondo para el próximo año 2017. Y en esta situación, realmente preocupante, tampoco hay muy buenas noticias en cuanto a medidas que puedan aplicarse a la financiación de las pensiones.

En primer lugar el futuro demográfico inmediato de nuestro país nos muestra cómo se reduce el número de trabajadores y aumenta el número de pensionistas. Esta realidad, que cargará cada vez en mayor medida la relación cotizantes/jubilados, se prevé que alcance un estado crítico alrededor del año 2025.

A fecha de hoy sólo conocemos intenciones, por parte de los partidos políticos, de buscar consenso para tratar de implementar herramientas orientadas a financiar el déficit de la seguridad social, bien a través de los presupuestos del Estado o de procedimientos extraordinarios. Sin embargo, los pasos aún son pocos y poco concretos.

Para el año 2017 se está considerando reconducir el pago de las prestaciones de viudedad y orfandad a través de las propias cuentas del Estado, esto vendría a suponer un respiro para el sistema, pero un respiro transitorio.

Hay que tener en cuenta que en la actualidad en nuestro país existen 17,7 millones de cotizantes mientras que el cálculo más optimista para una relación correcta entre cotizantes y pensiones de jubilación sería el de 20 millones de personas cotizando. Esto significa un aumento de empleo y cotizaciones que a fecha de hoy no parece desde luego cercano.

Una posibilidad aún más dura es la reforma del acceso a las prestaciones, endureciendo dicho acceso, e incluso una reducción elevada de las prestaciones. Hoy en día estas posibilidades aún no parecen ganar peso, sin embargo, desde luego a medio y largo plazo no son descartables.

Por último existen otras medidas a medio plazo para buscar una financiación adecuada para las pensiones públicas que tienen que ver con el retraso en la edad de jubilación y el aumento del cómputo de la pensión a toda la vida laboral.

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Historia de la Seguridad Social

El origen de las políticas de protección se remonta al año 1883 con la Comisión de Reformas Sociales que se ocupó de analizar aquellos puntos que sirviesen para mejorar el bienestar de la clase trabajadora. En 1900 se pone en marcha el primer seguro social y ocho años más tarde se aglutinan todas las cajas que gestionan los seguros sociales en el Instituto Nacional de Previsión.

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Más adelante, durante la primera mitad del siglo XX los mecanismos de protección acaban convirtiéndose en una serie de seguros sociales, entre los que se encuentran el Retiro Obrero, el Seguro Obligatorio de Maternidad, Seguro de Paro Forzoso, Seguro de Enfermedad y el Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez. La protección que ofrecían estos seguros acabaría siendo insuficiente y surgirían nuevos mecanismos por medio de las mutualidades laborales que tenían en un principio el propósito de completar la protección ya existente y que por lo general se estructuraban por sectores laborales. Este funcionamiento de mutuas provocó que hubiese una cierta desigualdad entre los distintos colectivos de trabajadores, con desequilibrios importantes y con una gestión que dejaba mucho que desear.

Hubo que esperar hasta 1963 para que se implantase un modelo unitario de protección social con la Ley de Bases de la Seguridad Social, en donde había una base financiera de reparto, una gestión pública y la participación del Estado en cuanto a financiación. Todo estos principios quedarían recogido en la Ley General de la Seguridad Social de 1966, pero aún había unos sistemas de cotización antiguos  que no tenían nada que ver con los sueldos de los trabajadores, con la ausencia de revalorizaciones.

Seis años después, en 1972 se intentaron subsanar los problemas económicos que había con la Ley de Financiación y Perfeccionamiento de la Acción Protectora, pero en lugar de eso acabaron agravándose. No sería hasta la implantación de la democracia en el país y con la Constitución de 1978 cuando se llevasen a cabo una serie de reformas que permitieron poner en marcha el actual sistema de Seguridad Social que todos conocemos. Tal y como aparece en el artículo 41 de la Carta Magna, los poderes públicos mantendrán un régimen público de seguridad social para todos los ciudadanos que garantice la asistencia y las prestaciones sociales suficientes para afrontar las situaciones de necesidad, sobre todo en el caso de desempleo.

En los años 80 del siglo pasado se desarrollaron una serie de medidas que permitieron extender las prestaciones a los colectivos que no estaban cubiertos.

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Historia · Escrito por el 06/10/15


Cuantía de las pensiones en 2014

¿Cómo son las pensiones en 2014? Los Presupuestos Generales del Estado 2014 incluyen la subida de las pensiones públicas para el año en curso. Tal y como se esperaba la subida general de las pensiones será del 0,25% , ya que, como marca la reforma de las pensiones, el actual escenario macroeconómico no permite una revalorización mayor.

Conviene recordar que la nueva norma desliga la subida de las pensiones del IPC y la ata a la disponibilidad presupuestaria. Se establece, eso sí, un aumento mínimo del 0,25% y un máximo del IPC más un 0,5%, siempre que la marca económica y el presupuesto estatal lo permita. Bajo esta premisa la cuantía mínima de las pensiones de la Seguridad Social aumenta un 0,25% en 2014 y queda según lo dispuesto en el siguiente cuadro (pinchar para hacer más grande):

cuantia pensiones jubilacion

Por su parte, la cuantía mínima de las pensiones de clases pasivas para 2014 quedan establecidas de la siguiente forma (pinchar para hacer más grande):

pension minima clases pasivas

La página web de la Seguridad Social influye más información sobre la cuantía de las pensiones y sobre cómo se realiza el cálculo de las mismas.

La diferencia respecto a años anteriores es que en este caso no habrá revalorización en noviembre en función del IPC real. Es decir, que tan si la inflación sube o baja a lo largo de 2014 los pensionistas no verán incrementados sus ingresos como venía siendo habitual hasta ahora.



Fiscalidad de las pensiones no contributivas

En su momento abordamos la fiscalidad de las pensiones contributivas y ahora vamos a detenernos en la fiscalidad de las pensiones no contributivas. Para empezar, conviene acotar qué y cuáles son este tipo de prestaciones.

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Se entiende como pensión no contributiva aquella que, como explica la página de la Seguridad Social,  se otorgan a “aquellos ciudadanos que, encontrándose en situación de necesidad protegible, carezcan de recursos suficientes para su subsistencia en los términos legalmente establecidos, aun cuando no hayan cotizado nunca o el tiempo suficiente para alcanzar las prestaciones del nivel contributivo”. En román paladino, son pensiones especiales para quienes no han cotizado el tiempo necesario para cobrar una pensión contributiva. 

Se puede diferenciar entre dos tipos de pensiones no contributivas: de invalidez y de jubilación.

En este caso nos centraremos en las pensiones no contributivas de jubilación y su fiscalidad, ya que la pensión no contributiva por incapacidad permanente absoluta o por gran incapacidad está exenta de tributar. Sin embargo, las pensiones no contributivas de jubilación deberán tributar en el IRPF, pero al ser su cuantía muy baja, estarán exentas de pagar impuestos.

En cualquier caso, la propia Seguridad Social indica en el documento de información fiscal que envía cada año si la pensión que se percibe está o no exenta en el IRPF.

Aclarado esto, conviene precisar que el tratamiento fiscal de las pensiones es el mismo que el que se aplica al salario, al integrarse dentro de las denominadas rentas del trabajo, que después tributan al tipo marginal de IRPF que corresponda.

 

 

 

 

as pensiones No Contributivas es un derecho que se da a unos determinados ciudadanos que se encuentren en situación de necesidad, que no han cotizado o no haya cotizado el tiempo exigido para alcanzar las prestaciones del nivel contributivo. La percepción de esta prestación está condicionada a un nivel máximo de ingresos.

Dentro de esta modalidad, se encuentran las pensiones siguientes:

 

¿Cuáles son los requisitos?

  • Que tenga residencia legalmente en territorio español.
  • Que no tengan derecho a una pensión contributiva por no haber cotizado nunca o no haber cotizado el tiempo suficiente para tener derecho a la percepción de una pensión contributiva.
  • Que carezcan de ingresos suficientes.

¿Qué es carecer de ingresos suficientes?

  • Existe carencia cuando las rentas o ingresos de que se disponga, en cómputo anual para 2013, sean inferiores a 5.108,60 € anuales.
  • No obstante, si son inferiores a 5.108,60 € anuales y se convive con familiares, únicamente se cumple el requisito cuando la suma de las rentas o ingresos anuales de todos los miembros de su Unidad Económica de Convivencia, sean inferiores a las cuantías que se recogen a continuación:

Convivencia sólo con su cónyuge y/o parientes consanguíneos de segundo grado:

Nº convivientes €/Año
2 8.684,62
3 12.260,64
4 15.836,66

Si entre los parientes consanguíneos con los que convive se encuentra alguno de sus padres o hijos:

Nº convivientes €/Año
2 21.711,55
3 30.651,60
4 39.591,65

¿Qué tipos de prestaciones no contributivas existen?

Existen dos tipos y dependiente de la situación personal:

¿Dónde se ha de solicitar la prestación?

La gestión y reconocimiento del derecho a percibir una Pensión no Contributiva se realiza por las Comunidades Autónomas que tienen transferidas las funciones y servicios del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO). En las ciudades autónomas de Ceuta y de Melilla se hace directamente por el IMSERSO.

La solicitud de la Prestación No Contributiva podrá presentarse en las oficinas de los Servicios Sociales de las Comunidades Autónomas, del Imserso o en cualquier otra de la Seguridad Social.

Leer más: http://www.preguntasfrecuentes.net/2010/01/22/pensiones-no-contributivas/#ixzz2c3GMOgBh



Trabajar a tiempo parcial y cobrar la pensión ¿Es posible?

Cada vez son más las personas que no ven la jubilación como un punto y final a su vida laboral, sino como un punto y seguido que les llevará a tomarse el trabajo de otra forma. Así lo refleja el  Estudio de Preparación para la Jubilación realizado por Aegon. Esto implica que el número de personas interesadas en trabajar a tiempo parcial y cobrar la pensión o trabajar como autónomos ha ido en aumento. ¿Es posible hacerlo? ¿Se puede trabajar a tiempo parcial y cobrar la pensión?

cobrar la pensión y trabajar a tiempo parcial

Lo primero que debemos saber es que la Seguridad Social establece una serie de compatibilidades e incomtabilidades relacionadas con el cobro de la pensión que pueden consultarse en su página web. Es decir, que para cobrar la pensión hay que cumplir una serie de requisitos previos y (años cotizados, entre otras cosas) y presentes. Y es que hay determinado tipo de ingresos o situaciones que no se pueden compaginar con el cobro de la pensión.

Como norma general, el disfrute de la pensión es incompatible con la realización de actividades laborales tanto por cuenta ajena como propia, a excepción de quienes disfruten de la jubilación parcial. Sí será compatible la pensión con la titularidad de un negocio, siempre que el empresario no lleve a cabo ningún trabajo.

Por fortuna, existen excepciones a la norma general. Estas son las que se aplican a los trabajos a tiempo parcial reflejados en la modalidad de jubilación flexible y que en cualquier caso reducirán la pensión que se cobra de forma proporcional a las horas laborales que se lleven a cabo. Así, por ejemplo, para una pensión de 1.000 euros una persona que trabaje 10 horas semanales dejará de percibir 250 euros. (10 horas suponen el 25% de una jornada laboral).

También se podrá compaginar la pensión pública con el trabajo por cuenta propia como autónomo siempre que los ingresos no superen el Salario Mínimo Interprofesional, fijado actualmente en 645,3 euros al mes.

Adicionalmente, quienes hayan accedido a la pensión a la edad reglamentaria sin bonificaciones o anticipaciones de edad y el porcentaje aplicable a la base reguladora alcance el 100% podrán trabajar con una reducción del 50% en el importe de la pensión.

Es decir, que se puede trabajar y cobrar la pensión, pero antes de hacerlo conviene echar mano de la calculadora para saber si saldrá o no a cuenta.

Imagen – Andrés Nieto Porras en Flick


Economía, Jubilación · Escrito por el 12/08/13


La jubilación felxible

En un entorno en el que la jubilación se retrasa y las pensiones del estado menguan cada vez más pensionistas buscan compatibilizar los ingresos de la misma con algún tipo de trabajo, mientras que quienes todavía están en activo tratan de permanecer en su puesto pero reduciendo la carga laboral.

la jubilación flexible

Para abordar estos supuestos existe la llamada jubilación flexible que según explican desde la Seguridad Social es la situación derivada de “la posibilidad de compatibilizar, una vez causada, la pensión de jubilación con un contrato a tiempo parcial”. Es decir, es la figura que permite compatibilizar el cobro de la pensión con un trabajo que en cualquier caso no podrá ser nunca a jornada completa.

Quienes opten por beneficarse de la jubilación flexible sufrirán una minoración de la pensión en proporción inversa a la jornada de trabajo del pensionista en relación a la de un trabajador a tiempo completo comparable. Dicho de otra forma, que el pensionista perderá una parte de sus ingresos como pensionista en función del número de horas que trabaje.

Actualmente la jubilación flexible fija unos límites de reducción de jornada con un mínimo del 25% y un máximo del 50%. De esta forma. La jornada de un pensionista que se acoja a la jubilación flexible no podrá superar la mitad de la jornada laboral de quienes realizan su mismo trabajo a tiempo completo.

A modo de ejemplo, un jubilado con una pensión de 1.000 euros que comenzase a trabajar a tiempo parcial durante cuatro horas al día para un trabajo ‘normal’ de ocho horas dejaría de percibir 500 euros de pensión. Esta cifra se obtiene al calcular el porcentaje de jornada laboral que lleva a cabo y en este caso las citadas cuatro horas son la mitad de las ocho horas reglamentarias, por lo que dejará de cobrar el 50% de la pensión.

Esta misma regla de paridad es la que se aplica, por ejemplo, a quienes trabajan a media jornada y están cobrando el paro al mismo tiempo.

Esta reducción de ingresos se compensa con el salario que el jubilado percibe por su trabajo a tiempo parcial. Por eso es importante hacer cuentas antes de lanzarse a aceptar un empleo a media jornada o durante unas pocas horas al día. Puede que al final no resulte tan rentable.

Conviene aclarar que la jubilación flexible sí que es compatible con el cobro de otras prestaciones como las prestaciones de incapacidad temporal o de maternidad derivadas de la actividad efectuada a tiempo parcial. En este enlace a la página de la Seguridad Social se puede ampliar información.

Imagen – Emilian Robert Vicol en Flickr



Como calcular el dinero de la jubilación

A la hora de planificar la jubilación el primer paso es establecer el nivel de vida que deseamos llevar tras retirarnos y el segunda calcular el dinero de la jubilación, es decir, cuánto vamos a cobrar con la pensión pública. Sólo teniendo estos datos podremos saber el capital extra que necesitaremos para alcanzar el primer objetivo.

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En esta ocasión vamos a explicar cómo calcular el dinero de la jubilación, para lo que habrá que entender cómo da la Seguridad Social con la cifra de la pensión pública. Esta dependerá del número de años cotizados y la base reguladora, que se calcula a través del salario percibido.

En este sentido, la base reguladora no es más que una media aritmética de las bases de cotización de los últimos 16 años descontando las pagas extraordinarias y deflactadas, es decir actualizados a IPC. Esta base reguladora se obtiene dividiendo por 210 la cifra de las bases de cotización de los últimos 196 meses. A continuación se toman los últimos 24 meses por su valor nominal en euros y los 156 restantes por los valores corrientes. Esta cantidad se actualiza a IPC –para dar con el porcentaje a aplicar se puede utilizar una herramienta disponible en la página del INE-.

Conviene apuntar que tras la última reforma laboral el número de años que se utiliza para calcular la base reguladora va a aumentar de forma paulatina hasta alcanzar los 25 años en 2022 a razón de 12 meses por año. La siguiente tabla muestra cómo será esta progresión:

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Con la base reguladora en la mano, después llegará el momento de calcular los porcentajes a aplicar en función de los años cotizados. Y es que dependiendo de los años que se haya cotizado se cobrará el 100% de la base reguladora o sólo un porcentaje de la misma.

La siguiente tabla muestra la relación entre el porcentaje de base reguladora que se cobrará y los años cotizados:

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A esto hay que aplicar una serie de máximos y mínimos para las pensiones contributivas y que cambian cada año en función de lo marcado por los presupuestos generales del Estado, pero que se puede consultar en la página web de la Seguridad Social.

¿Lo habéis entendido? Si no es así, aquí estamos para atender vuestras dudas



La reforma de las pensiones

La última reforma de las pensiones sirvió para elevar la edad de jubilación y endurecer las condiciones para cobrar el 100% de la base reguladora.

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La primera de las modificaciones sirvió para elevar efectivamente la edad de jubilación legal de los 65 a los 67 años. Por fortuna, este incremento no se llevó a cabo de forma inmediata ni de golpe. En su lugar se optó por ir subiendo la edad de jubilación de forma gradual durante un periodo de diez años que comenzó precisamente a principios de año.

El aumento se llevará a cabo de forma paulatina conforme a la siguiente tabla:


Esto quiere decir que sólo los nacidos antes de 1948 se habrán podido jubilar a los 65 años. A partir de esa generación la edad aumenta de la siguiente forma:

  • Nacidos en 1948, se jubilarán a los 65 años y 2 meses
  • Nacidos en 1949, se jubilarán a los 65 años y 4 meses
  • Nacidos en 1950, se jubilarán a los 65 años y 6 meses
  • Nacidos en 1951, se jubilarán a los 65 años y 8 meses
  • Nacidos en 1952, se jubilarán a los 65 años y 10 meses
  • Nacidos en 1953, se jubilarán a los 66 años
  • Nacidos en 1954, se jubilarán a los 66 años y 2 meses
  • Nacidos en 1955, se jubilarán a los 66 años y 4 meses
  • Nacidos en 1956, se jubilarán a los 66 años y 6 meses
  • Nacidos en 1957, se jubilarán a los 66 años y 8 meses
  • Nacidos en 1958, se jubilarán a los 66 años y 10 meses
  • Nacidos a partir de 1959 se jubilarán a los 67 años

 

Pero este no es el único cambio introducido por la reforma de las pensiones. También cambia el cálculo de la pensión y más concretamente los años necesarios para cobrar el 100% de la misma. En concreto, se elevan desde los 35 hasta los 37 años el tiempo que es necesario cotizar a la seguridad social para cobrar el total de la base reguladora. Con la reforma, por cada año que se deje de cotizar la base se reducirá 2,27 puntos porcentuales.


Jubilación · Escrito por el 06/03/13


Las pensiones solo suben el uno por ciento

Las pensiones en 2012 sólo se revalorizaron el uno por ciento general y no con arreglo al IPC de noviembre que fue del 2,9%. Así lo anunciaba el Gobierno el pasado noviembre. La causa es que no se puede hacer frente a esa subida por la situación de la tesorería. Al menos esas son las explicaciones que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.

 

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Pero como siempre, hay excepciones. Los pensionistas que cobren menos de mil euros si que serán actualizados con un 2%. El total de pensionistas que cobran menos de 1.000 euros es de 6.643.168, según datos del Ministerio de Empleo actualizados hasta el mes de octubre. Son el 74,1% del total de los pensionistas (incapacidad, jubilación, viudedad, orfandad y favor de familiares), que suman 8.957.176.
Los tramos de cuantía que incluyen más pensionistas de todo el sistema general son el que va de 600,01 a 641,39 euros (1,2 millones de personas) y el que va de 550,01 a 600 euros  (1 millón de personas).

Para evitar especulaciones y rumores la ministra de Empleo salió a la palestra y aseguró que era “decisión difícil y responsables y que los jubilados de hoy y los de mañana tienen garantizadas sus pensiones”.

Esta medida que nos anunciaban a finales de noviembre formaba parte del Real Decreto-ley de medidas de consolidación y garantía del sistema de la Seguridad Social.

Por otra parte, por segunda vez se recurrió al Fondo de Reserva de la Seguridad Social para pagar las prestaciones y poder haber dado la paga extra de Navidad a los pensionistas.


Noticias · Escrito por el 20/01/13