¿Plan de pensiones privado o de empresa? Los segundos rentan más

Damos por sentado que los planes de pensiones son parte fundamental del ahorro para la jubilación. Sin embargo, no tenemos tan claro cuáles de ellos pueden ser más rentables.

¿Plan de pensiones privado o de empresa? Los segundos rentan más

Curiosamente, entre los planes de pensiones individuales y los planes de pensiones de empresa existe diferencia a la hora de la rentabilidad. De hecho, según los datos que proporciona INVERCO, la rentabilidad de los planes de pensiones de empresa es superior a la de los planes de pensiones individuales.

Esta diferencia se establece, a lo largo de la última década, en prácticamente un punto porcentual. Es decir, del 2% de rentabilidad media de los planes de pensiones individuales hasta el 2,8% de los planes de pensiones de empresa.

Sobre el papel los planes de pensiones de empresa son productos de ahorro más conservadores incluso que los planes de pensiones individuales. Esto se debe a que, generalmente y de manera continua, una parte fundamental de las carteras de ahorro de estos planes de empresa se destina a renta fija.

Por otro lado, y esto es muy importante, las comisiones de los planes de pensiones de empleo son comparativamente inferiores a las de otros productos de ahorro.

Ojo, hay que tener en cuenta que esta media es precisamente eso: una media. Es decir vamos a encontrar planes de pensiones de empresa con rentabilidades cercanas al 5%, como el de los trabajadores de Nestlé con un 4,7%, pero también vamos a encontrar otros planes de pensiones de empleo que presentan pérdidas anualizadas.

Del mismo modo, dentro de los planes de pensiones individuales, por supuesto, vamos a encontrar algunos por encima de ese 2% de media, pero también otros por debajo, en algunos casos bastante por debajo.

Esto se refleja cuando conocemos el dato de casi un 15% de los planes de pensiones que no consiguen batir el incremento de los precios, es decir ese 1,5% anual en la última década que supone la inflación.

¿Rentabilidades a corto o a largo plazo?

A la hora de valorar la rentabilidad de un plan de pensiones como producto de ahorro a futuro, lógicamente debemos fijarnos en el largo plazo. Sin embargo, en el corto plazo nos permite comprender la evolución de estos productos, algo fundamental cuando tratamos de consolidar una cantera de ahorro.

El comportamiento de los planes de pensiones de empresa a corto plazo muestra que sólo un 21% de estos es capaz de mantenerse en positivo en el último año. Sin duda un dato muy a tener en cuenta, al que añadir que dentro de ese 21% muy pocos consiguen resultados que se puedan clasificar de excelentes.

En cualquier caso la gran mayoría de estos planes de pensiones de empresa se engloban en una media que durante el presente año presenta una pérdida del 1%.

Qué representan los planes de pensiones de empresa en el ahorro para jubilación

Lo cierto es que estos planes de pensiones de empresa, muy extendidos en otros países, apenas representan en el nuestro un tercio del patrimonio actual en ahorro para la jubilación. Hay que tener en cuenta que los productos de ahorro individual son los ganadores por goleada en este sentido.

Es importante destacar en cualquier caso la dificultad teórica de acceder a un plan de pensiones de empresa, ya que este debe ser ofrecido por la compañía en la que desempeñamos nuestras labores profesionales. En el caso de nuestro país ni siquiera el 1% de las empresas cuentan con planes de pensiones de empleo, esto proporciona un alcance muy corto de cobertura que apenas supera el 10% de la población laboral. Teniendo cuenta además que el Estado ofrece planes de empleo de funcionarios que en la actualidad tienen prácticamente 600.000 partícipes, siendo el más grande de estas características en nuestro país.

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Todo lo que necesitas saber sobre el borrador de la renta

Si cada año fías el destino de tu IRPF al borrador de la renta, te contamos cómo cambia en 2015 con la llegada del servicio Renta Web y cómo seguir sacando provecho de esta herramienta.

El borrador de la renta  se ha convertido en una herramienta imprescindible para millones de contribuyentes a la hora de enfrentarse a la declaración de la renta. Sin embargo, en la renta 2015 este instrumento desaparece tal y como lo conocemos para integrarse dentro del servicio Renta Web, que es totalmente online.
borrador de la renta

El servicio Renta Web de Hacienda cambia la forma, pero no el fondo. Se trata de un híbrido entre el borrador y el Programa Padre que viene a ampliar las funciones del segundo para incluirlas dentro del primero y hacerlo todo totalmente online, sin necesidad de descargar ningún software. Lo que no varía es que el borrador y la nueva predeclaración online siguen siendo básicamente una estimación del resultado de IRPF elaborado por Hacienda con los datos fiscales que posee de cada ciudadano.

Solicitar el borrador y la predeclaración

El borrador de la renta 2015  se puede solicitar en la página web de la Agencia Tributaria en el apartado destinado a la Campaña de la Renta 2015. El cambio respecto a otros años es que el icono del borrador ha sido sustituido por el de Renta Web, tal y como puede verse a continuación.

renta

En este enlace te explicamos cómo solicitar y confirmar el borrador de la renta.

Borrador o Renta Web

El único inconveniente del cambio de sistema hacia renta web es que no todo el mundo podrá disfrutar de él. De hecho, el servicio renta web de borrador y predeclaración de la renta 2015 no estará disponible para quienes hayan obtenido rentas de actividades económicas.  Dicho de otra forma, los autónomos no podrán usar el nuevo sistema y tendrán que seguir acudiendo al Programa Padre para completar el IRPF.

El resto de contribuyentes sí que podrá usar el servicio y hacer la declaración de la renta en su móvil o en su tablet. Como novedad, esta posibilidad se abre para las  personas con rendimientos de capital inmobiliario, ganancias patrimoniales sin retención, rendimientos de capital mobiliario sin retención, transmisiones de inmuebles (más de ocho inmuebles), cesión de derechos imagen, imputaciones de no residentes…

Recomendaciones antes de confirmar el borrador

Aun siendo una herramienta de lo más útil, el borrador de la renta no es ni mucho menos infalible. Esto es algo que nunca debemos perder de vista.  A fin de cuentas puede ocurrir que Hacienda no disponga de todos los datos fiscales del contribuyente, que no haya registrado los últimos cambios en su situación personal o que simplemente no esté aplicando todas las deducciones posibles.

A modo de ejemplo, la AEAT puede no haber incluido las ganancias derivadas del juego online, que no tenga en cuenta que el contribuyente acaba de casarse o que acaba de ser padre, o que simplemente no esté aplicando la deducción por adquisición de vivienda. Uno de los errores registrados en 2015 consiste en el envío del borrador individual en lugar del conjunto para los matrimonios y los consiguientes problemas para realizar el cambio en el modelo de tributación.

Del mismo modo, también es habitual que no se incluyan las deducciones autonómicas o la deducción para madres trabajadoras, por poner dos ejemplos. Por supuesto, si quieres compensar ganancias y pérdidas patrimoniales, el borrador no lo hará.

Precisamente por eso es necesario comprobar el borrador de la renta antes de confirmarlo y en cualquier caso siempre es recomendable utilizar el Programa Padre de ayuda para hacer pruebas y saber si realmente estamos sacando el máximo partido de la declaración de la renta.

Por otra parte, también hay que recordar que solicitar el borrador no obliga a presentar posteriormente la declaración de la renta. Se puede pedir y recibir el borrador pero después no confirmarlo e incluso ni siquiera presentar la declaración de IRPF.

Y vosotros ¿utilizáis el borrador de la renta?

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Fiscalidad, IRPF · Escrito por el 10/05/16


Las fechas clave para la renta

Este año la campaña de declaración de IRPF y sus fechas principales van a exigir más atención que nunca, en buena medida debido a la reforma fiscal que trae consigo a su vez algunos cambios importantes a tener en cuenta. Vamos a repasar las fechas clave de la renta 2015 junto a las principales novedades citadas.

Las fechas clave para la renta

Como todos los años desde hace un par de ejercicios, abril marca el comienzo de la campaña de la renta. Este año acometeremos la renta 2015, ya que el IRPF se paga de un año para otro. Es decir, que en 2016 tributamos por el ejercicio 2015 como el año pasado lo hicimos por el 2014.

Calendario de la renta 2015

La campaña de la renta 2015 tiene algunas fechas que debes marcar en tu calendario si no quieres que se te pase el momento de hacer el IRPF. Estas son las citas más importantes.

A partir del 6 abril y hasta el 30 de junio

El 6 de abril comienza la renta 2015. Desde ese momento podrás solicitar el borrador, modificarlo y presentarlo si es tu caso o usar el nuevo servicio Renta Web de Hacienda que sustituirá al borrador para buena parte de los contribuyentes. Además, también podrás descargar el Programa Padre y presentar la declaración de la renta online.

A partir del 10 de mayo y hasta el 30 de junio

Desde el 10 se abre el periodo para la presentación del IRPF en las entidades colaboradoras, oficinas de la AEAT y comunidades autónomas del borrador de la declaración anual 2015: D-100. Se trata de la presentación física de la renta 2015.

También desde el 10 de mayo podrás solicitar cita con Hacienda para confeccionar la renta 2015. Recuerda que las plazas son limitadas y que conviene que no lo dejes pasar si vas a necesitar que un técnico de la AEAT te eche un cable con tu declaración.

Hasta el 25 de junio

Período máximo de presentación de la confirmación del borrador cuando el resultado es a ingresar y el pago queda domiciliado en cuenta.

Hasta el 30 de junio

Periodo máximo de presentación del borrador y declaración anual 2014 cuando esta presenta como resultado devolver, renuncia a devolución, negativo e ingreso sin domiciliación.

Hasta el 31 de diciembre

Fecha máxima para que Hacienda lleve a cabo la devolución de la renta dentro del periodo normal para hacer el ingreso. La AEAT puede demorar todavía más el ingreso de la devolución, pero en ese caso deberá abonar además intereses de demora.

Novedades en la Renta 2015

La renta 2015 llega cargada de novedades por la entrada en vigor de la reforma del IRPF, con el cambio de tipos incluidos que más adelante resumiremos. Sin embargo, la mayor novedad es el nuevo servicio Renta Web que sustituye al borrador de la renta. De hecho, se trata de una suerte de híbrido entre el borrador y el Programa Padre.

La función del nuevo borrador o predeclaración de la renta es permitir realizar todas las operaciones online y desde diferentes dispositivos. Para que lo entiendas mejor, ahora podrás hacer la renta 2015 desde el móvil o desde la tablet o, si lo prefieres, empezar en esos dispositivos y terminarla en tu portátil o viceversa.

A través de renta web te conectarás al sistema de Hacienda y será prácticamente como si estuvieses usando el programa Padre, por lo que podrás realizar más operaciones que las que harías con el antiguo borrador.

Cambios en los tipos de IRPF y del Ahorro

Junto con esta novedad, también cambian las tablas de IRPF, que pasan de siete a cinco y que tras el adelanto de la reforma fiscal quedan configuradas de la siguiente forma:

tramos irpf

Cambios en los mínimos personales

El mínimo personal varía, mejorando la situación para el total de los contribuyentes. Su configuración en la renta 2015 es la siguiente:

tramos irpf

Además, hay cambios importantes en las deducciones por dividendos, dado que se elimina la exención para los primeros 1.500 euros y también en las acciones y ganancias patrimoniales con el cambio sobre los coeficientes de abatimiento y el final de la diferenciación entre las rentas generadas a más y menos de un año.

A esto hay que añadir el final de la deducción por alquiler de vivienda para las personas que hayan alquilado su piso a partir del 1 de enero de 2015. Si has empezado a vivir de alquiler en el ejercicio 2015, no podrás desgravar. Si mantienes tu alquiler anterior a esa fecha, podrás hacerlo normalmente. En el caso de los propietarios que alquilan su vivienda, desaparece la reducción del 100% para los ingresos de inquilinos menores de 30 años.

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¿Merece la pena pedir que suban las retenciones de IRPF?

Las retenciones de IRPF son un adelanto a Hacienda en previsión de lo que habrá que pagar en la renta. ¿Es bueno pedir que te las subas para después no pagar impuestos?

¿Merece la pena pedir que suban las retenciones de IRPF?

Las nóminas de los trabajadores incluyen una retención de IRPF sobre el salario, que en ocasiones llega a resultar bastante molesto para los trabajadores provocando incluso un debate entre los empleados y las empresas. Una retención implica una rebaja en el poder adquisitivo de los profesionales, mientras que las compañías tienen la obligación de retener de la nómina de éste e ingresar una cantidad en las cuentas de Hacienda.

Las cantidades que se van reteniendo se abonan de forma mensual a modo de anticipo a la Agencia Tributaria, por lo que el IRPF y su cálculo resulta un tanto complejo. Aunque algunos trabajadores no rebasen el límite de salario que les obligue a hacer la declaración de la renta, eso no implica que se encuentren exentos de las retenciones mensuales.

La cantidad a retener dependerá de varios aspectos como son el salario y las circunstancias personales del trabajador, como son la edad o el número de hijos. La combinación de estos factores permite obtener el porcentaje de IRPF a aplicar. Las personas con rentas bajas, por ejemplo, no están obligadas a soportar las retenciones.

Se puede pedir a la empresa que incremente las retenciones de IRPF, pero en ningún caso se permite la disminución. Por debajo resultará imposible, pero puede que en ciertas situaciones interese al trabajador pedir el incremento, como cuando una persona trabaja para dos empresas diferentes en el mismo año o cuente con varios pagadores en ese citado ejercicio.

Por lo tanto, el trabajador no tendrá ningún inconveniente por parte de la empresa ni de la administración para reclamar que se le aplique en la nómina un tipo de retención por IRPF superior al que le correspondería. Para ello es preciso que presente por escrito ante la empresa la solicitud y ésta tendrá la obligación de aplicarlo de manera inmediata cuando se haga con al menos cinco días de antelación respecto a la elaboración de las nóminas.

Se aplicará el nuevo tipo de retención hasta que el trabajador no renuncia a ella por escrito o reclame un tipo de retención mayor. De esta manera la nueva retención funcionará durante los ejercicios sucesivos excepto cuando se produzca un cambio en las circunstancias que le obliguen por un tipo superior por ley.

Como acabamos de comprobar, puede ser una buena estrategia a la hora de realizar la declaración de la renta pedir a la empresa que se incremente el IRPF.

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¿Has pensado ya en la renta 2015?

A nadie le gusta tener que hacer la declaración de la renta y mucho menos pensar en los impuestos, pero si quieres ahorrar en el IRPF debes empezar a pensar ya en él.

¿Has pensado ya en la renta 2015?

Los impuestos son aburridos para casi todo el mundo y complicados para la inmensa mayoría. Y si hay uno que reúna toda esta esencia negativa de los tributos este es la declaración de la renta. El IBI, el impuesto de matriculación o de circulación… Todos ellos nos pueden parecer más o menos justos, pero no implican ningún trabajo adicional más allá de domiciliar el recibo o acordarse de pagarlo a tiempo. No ocurre lo mismo con el IRPF, que sí exige que tomemos acciones para liquidarlo, pero que a cambio ofrece muchas más fórmulas para pagar menos.

¿Has pensado ya en la renta 2015? Si todavía no lo has hecho, deberías empezar a hacerlo. Estas son cuatro sencillas cosas que debes plantearte para ajustar tu factura fiscal.

Calcula cuánto pagarás aproximadamente

Puedes esperar a que la AEAT publique la herramienta para el autocálculo del IRPF 2015 o hacer una estimación orientativa de cuál será el resultado de la renta 2015 a través por lo menos del sistema de cálculo de retenciones o, si lo prefieres, usar el Programa Padre 2014 y hacer ajustes para adaptar los datos a la fiscalidad de 205 -principalmente las nuevas tablas de máximos y mínimos familiares y los nuevos tramos de IRPF tal y como aparecen a continuación.

Con el resultado en la mano, podrás comenzar a tomar decisiones sobre qué hacer y qué no hacer para pagar menos impuestos.

Retrasa la toma de beneficios

Si tienes acciones, fondos de inversión o cualquier otro ahorro invertido en productos que no sean planes de pensiones, pospón hasta 2016 la toma de beneficios, siempre que sea posible. Con este simple gesto conseguirás ahorrar nada y nada menos que un 0,5% del beneficio que hayas obtenido al pagar impuestos.

Valora si invertir o no en un plan de pensiones

Otra alternativa pasa por invertir para pagar menos impuestos y los planes de pensiones y los PPA son las herramientas indicadas para reducir la factura fiscal. El dinero invertido en estos productos desgrava o, mejor dicho, se resta al dinero que has ganado y por lo tanto hará que pagues menos impuestos.

Haz tus cálculos para saber cuál sería tu factura fiscal en función de lo que inviertas.

Eso sí, recuerda que esta ventaja tiene un enorme peaje fiscal a la hora de recuperar el dinero. Aquí te contamos cómo tributa el rescate de tu plan de pensiones.

Revisa las deducciones

La mejor forma de ahorrar en el IRPF es maximizar las deducciones a las que podemos tener acceso. Aquí te las resumimos para que puedas estudiarlas y sacar partido.

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¿Se puede fraccionar el pago de la renta?

Para aquellos a los que la Declaración de la Renta les haya salido a pagar sólo les quedará cumplir con sus obligaciones fiscales y asumir los pagos estipulados. Existe la posibilidad de fraccionarla o de aplazarla cuando el saldo final sea a pagar, pero la primera opción es la más aconsejable ya que carece de recargos e intereses. Son dos propuestas muy interesantes sobre todo cuando las cantidades sean muy altas.

Como tributan los seguros de Ahorro en el IRPF

Sin embargo, con el aplazamiento habrá un mayor desembolso fiscal debido a la aplicación de los interés procedentes de esta prórroga. Esta opción es la menos recomendable y sólo debería emplearse en aquellos casos en los que precisemos de tiempo para conseguir la suficiente liquidez.

La Agencia Tributaria facilita a los ciudadanos la posibilidad de fraccionar los pagos siempre que le salga la Declaración de la renta a pagar o sea positiva, independientemente de la cantidad a abonar. Es preciso que siempre se respeten los plazos y que no se trate de una declaración complementaria.

En el momento de presentar la declaración tendremos que afrontar el primer pago, que será del 60%, mientras que el segundo plazo deberá formalizarse a comienzos del mes de noviembre y corresponderá al 40% de la cantidad que se nos reclama por parte de la Agencia Tributaria. Es una opción muy interesante para los contribuyentes, ya que les concede más tiempo para conseguir liquidez, sin necesidad de afrontar en un solo pago todo el dinero que les salga a abonar.

Para ello sólo tendremos que marcar esta opción en la declaración y domiciliar el pago en la entidad financiera en la que tengamos una cuenta para que de manera automática se realice este segundo pago dentro de los plazos previstos. En el caso de no ser así y no contar con liquidez en esta cuenta habría una penalización en forma de recargo, con unos intereses de demora que incrementarían la cantidad a abonar en un principio.

Existe la posibilidad de domiciliar este pago en un banco o abonarlo en cualquier oficina financiera del país. La domiciliación tanto del primer plazo como del segundo se hará en la misma cuenta bancaria. En el caso de este año, la fecha máxima para abonar el segundo plazo será el 5 de noviembre.

Para poder disfrutar del fraccionamiento del pago es preciso que el borrador de la declaración confirmado o la autoliquidación se presenten dentro de los plazos marcados por la Agencia Tributaria.



¿Qué son las rentas vitalicias?

Las rentas vitalicias se han puesto de moda como una fórmula para asegurarse el cobro de una cantidad mensual que complemente la pensión pública e incluso la privada. Así es como funcionan.

¿Qué son las rentas vitalicias?

El propio término de renta vitalicia define bastante bien esta fórmula de ahorro ligado a seguros de ahorro y vida. La renta vitalicia es un producto que básicamente transforma los ahorros acumulados en una renta mensual que complemente la pensión pública y que funciona también como alternativa a los planes de pensiones e incluso como complemento o continuación tras su rescate.

Para que entiendas mejor en qué consisten las rentas vitalicias, se trata en realidad de un seguro en el que el partícipe hace una aportación inicial, generalmente elevada, para poder empezar a percibir esta una renta a lo largo de toda su vida y después realiza abonos por la cobertura de fallecimiento aparejada al seguro. Dicho de otra forma, el asegurado ‘juega’ a que vivirá más allá del capital aportado y la aseguradora a que no. En caso de que el asegurado viva más tiempo del que en su día estimó la aseguradora, esta seguirá pagándole y en caso contrario, gracias a la cobertura de fallecimiento, sólo devolverá una parte de la prima a los herederos, salvo que la renta periódica pase directamente al cónyuge.

Por su funcionamiento y su propia naturaleza, los seguros de rentas vitalicias están pensados para personas que han superado los 50 años y que quieren un complemento a su pensión –el pago de las rentas puede ser inmediato pero también diferido, lo que dará tiempo a la aseguradora a rentabilizar algo más la prima única que paga el asegurado.

Más allá del uso propio, los seguros de rentas vitalicias también se pueden usar para dejar a un hijo u a otra persona un dinero al fallecimiento y asegurarse de que lo percibirá no con un único pago, sino como una renta.

Cómo tributan

El dinero percibido de las rentas vitalicias se considera un rendimiento del capital mobiliario y se le aplica en principio la consiguiente retención. Lo que ocurre es que la Ley de IRPF establece bonificaciones en función de la edad del perceptor, de ahí que sean más interesantes cuanto más mayor es éste.

La siguiente tabla muestra la parte de la renta que tributará efectivamente :

rentas vitaliceasImagen de Flickr

 



Qué rentas debes actualizar al comienzo del año

El comienzo de cada año trae consigo la actualización de determinadas rentas que tendrás que tener en cuenta por cuanto afectarán de una manera u otra a tu bolsillo. Vamos a repasar las más habituales así como algunas cuestiones relevantes relativas a las actualizaciones.

Qué rentas debes actualizar al comienzo del año

La actualización de los salarios

Los salarios vienen a actualizarse tomando como referencia el efecto de la inflación pero, a diferencia de otras actualizaciones, aquí los pactos particulares, lo que venimos a llamar convenios, modifican de manera importante el resultado de la actualización. Es más, los convenios que los diferentes sectores pueden llegar a aceptar también pueden ser revisados a título individual por las empresas con lo cual el nivel de modificación es incluso superior.

Habitualmente, para la creación de estos convenios se toma como referencia el IPC previsto por el gobierno, aunque se podría llegar a utilizar también la estimación que el Banco de España realice si el dato anterior no se publica a tiempo.

Habitualmente esta actualización se produce en el mes de enero, aunque cada convenio puede marcar las fechas que considere oportunas.

La actualización del salario mínimo interprofesional

EL SMI se actualizará por el gobierno teniendo en cuenta para ello tanto el dato del IPC como otros elementos, incluyendo la productividad media nacional, la coyuntura económica etcétera.

Para el próximo año se estudia una subida que ronda el 0.5% e incluso un poco más, llevando este salario mínimo hasta los 645,30 euros.

La actualización de las pensiones

En este caso nos encontramos también con una actualización un tanto diferente a las que se remiten de manera directa a la inflación. Hasta 2014,, la subida de las pensiones se aplicaba con un porcentaje mínimo  establecido de antemano al que posteriormente se aplicaba el diferencial en caso de una evolución diferente a la esperada en el IPC.

En cualquier caso para los próximos años (hasta 2017) se aplicará una subida mínima que se ha fijado en el 0.25% y que resultara independiente de y no influida por la evolución de los precios con lo cual, efectivamente, se puede dar una pérdida de poder adquisitivo en esta actualización.

Actualizar los alquileres

La actualización de un alquiler se debe realizar cada 12 meses y en ella se debe utilizar el IPC a doce meses según los datos que publique el INE. Para ello podemos utilizar la calculadora que el INE pone a disposición de los usuario, una  manera rápida y sencilla de calcular la actualización que corresponde a al alquiler que deseamos actualizar.

El alquiler no se actualizará, por lo tanto, en enero, sino cuando se cumpla un año desde la firma del contrato.

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Fiscalidad, IRPF · Escrito por el 01/01/15


¿Quiénes están exentos de presentar la declaración de la renta?

Una de las primeras tareas que todo contribuyente debería llevar a cabo al comenzar la campaña de la renta es asegurar si está o no obligado a declarar. Después o al mismo tiempo ya podrá solicitar el borrador de IRPF para ver el resultado de la declaración y decidir si presenta o no el IRPF.  Y es que no todo el mundo está obligado a tributar en la renta y existen perfiles que quedarán libres de esta obligación.

Quiénes están exentos de presentar la declaración de la renta

En primer lugar habrá que repasar la parte relacionada con los ingresos, pues existe un mínimo exento para hacer la declaración de la renta. Con carácter general estas son las cifras:

  • Personas cuyos rendimientos íntegros del trabajo no superen los 22.000 euros siempre que provengan de un solo pagador.
  • Personas cuyos rendimientos íntegros del trabajo no superen los 11.200 euros existiendo más de un pagador y el segundo y siguientes pagadores superen en conjunto los 1.500 euros anuales.
  • Personas cuyos rendimientos no superen los 11.200 euros siempre que se trata de pensionistas cuyos únicos ingresos provengan de las prestaciones pasivas del artículo 17.2ª de la Ley de IRPF, provenga de dos o más pagadores y hayan sufrido retención.
  • Los ingresos de hasta 11.200 euros para pensiones compensatorias del cónyuge o anualidades por pensión de alimentos no exenta.
  • Los ingresos de hasta 11.200 euros cuando el pagador no está obligado a retener.
  • Los ingresos de hasta 11.200 euros por rendimientos íntegros del trabajo sujetos a tipo fijo de retención.
  • Las personas que hayan obtenido rendimientos íntegros del trabajo, del capital o de actividades económicas inferiores en su conjunto a los 1.000 euros anuales u pérdidas patrimoniales de cuantía inferior a 500 euros.

Los dos primeros supuestos son los más habituales y para entenderlos, nada mejor que un ejemplo. Un empleado al uso que cobra 18.000 euros de su empresa sin ningún otro trabajo o ingreso, no estará obligado a declarar, aunque podrá hacerlo si así lo desea y si el resultado le es positivo o incluso si es negativo, a ingresar.

¿Y en el resto de casos? Vamos a poner un caso concreto. Si Pedro ha ingresado 15.000 euros de dos empresas, 14.000 euros por la primera y 1.000 euros por la segunda no estaría obligado a presentar la declaración de IRPF porque pese a superar los 11.200 euros, no ha percibido más de 1.500 del segundo y posterior pagador. Sin embargo, vamos a ver qué pasa cuando alteramos las cifras. Supongamos que ha cobrado esos 15.000 euros pero 13.000 eran de la primera empresa y 2.000 euros más de paro. En este caso sí estaría obligado a declarar porque la prestación por desempleo actúa como segundo pagador y habría recibido más de 1.500 euros del segundo con unos ingresos globales que superan los 11.200 euros.

¿Alguna duda? Sólo tienes que formularnos tu pregunta y trataremos de resolverla.

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¿Qué deducciones se pueden aplicar en la declaración de la renta?

El primer y gran objetivo de todo contribuyente al hacer la declaración de la renta es terminar cuanto antes y el segundo, pagar lo menos posible. Para asegurarse el cumplimiento de la segunda finalidad habrá que aplicar el mayor número de deducciones posible en el IRPF. El único hándicap es que en 2014 sólo podremos incluir en el IRPF las inversiones y acciones realizadas en 2013 que efectivamente permitan deducir. Es decir, que ya no estaremos a tiempo de hacer una donación para rebajar la factura fiscal, por ejemplo. Precisamente por ello es tan importante una correcta planificación fiscal.

Qué deducciones se pueden aplicar en la declaración de la renta

En cualquier caso, no deja de ser importante aplicar todas las deducciones de IRPF a las que tengamos derecho. Estas son las más importantes:

Deducción por adquisición de vivienda habitual: sólo disponible para quienes hayan comprado su vivienda antes del 1 de enero de 2013, en cuyo caso podrán desgravar un 15% de las cantidades aportadas a la hipoteca, así como los seguros vinculados a la misma sobre una base máxima de 9.020 euros. Esto quiere decir que la deducción máxima será de 1350 euros.

Deducción por alquiler de vivienda: los inquilinos que vivan de alquiler podrán optar a una doble deducción de la declaración de la renta: una estatal y otra de carácter autonómico. La estatal se aplicará a todas las personas que vivan de alquiler y cuya base imponible no supere los 24.020 euros. Podrán desgravar a un 10,5% de las cantidades aportadas sobre una cantidad máxima de 9.020 euros para bases imponibles inferiores a 12.000 euros. A partir de ahí, esta base sobre la que aplicar la deducción caerá hasta llegar a cero en los mencionados 24.020 euros. A esta deducción hay que añadir las que pueda aplicar cada comunidad autónoma y que en la mayoría de casos está ligada a ser menor de 35 años o a comprar viviendas de determinado tipo, como las rurales en Asturias.

Deducción por planes de pensiones: en realidad no se trata de una deducción sino de una reducción de la base imponible del IRPF. Las aportaciones a planes de pensiones permitirán pagar menos impuestos en función de las cantidades invertidas y de la edad del contribuyente. En este sentido, los menores de 50 años podrán deducir sobre un máximo de 10.000 euros o el 30% de sus ingresos y los que superen esa edad sobre un máximo de 12.500 euros o el 50% de sus ingresos.

Deducciones por donativos: los donativos deducen. En concreto se podrá desgravar un 10%, 20% o 30% de las cantidades donadas a entidades sin ánimo de lucro, actividades de mecenazgo y similares. La cantidad varía en función del tipo de institución y su actividad. Dentro estas se pueden incluir tanto las aportaciones extraordinarias como las cuotas de socio.

Cuotas de colegios profesionales: éstas se pueden restar de la base imponible siempre que estar colegiado sea un requisito para poder ejercer la actividad profesional.

Deducción por actuaciones para la protección del Patrimonio Histórico Español, Autonómico y Mundial: se podrá deducir hasta un 15% de estas inversiones.

Además, colectivos como los trabajadores autónomos podrán deducir el seguro de salud y otros gastos adicionales.

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