Los ingresos y no la edad, deberían determinar cuándo te jubilas

Existe una edad legal en la que jubilarnos, pero los ingresos también pueden determinar el momento de la jubilación y si ésta puede ser anticipada.

Del mismo modo que existe una edad legal en la que jubilarse, e incluso, en la que jubilarse anticipadamente, existen indicadores económicos en nuestras finanzas personales que nos hacen saber que estamos preparados para la jubilación. En otras palabras, que dependiendo cuáles sean nuestros ingresos al retirarnos podremos hacerlo antes o después.

En general pensamos demasiado en la edad de jubilación y no tanto en las condiciones de nuestras finanzas a la hora de jubilarnos. Esto puede ser un error, ya que, incluso podríamos retirarnos antes si resulta viable económicamente.

Para jubilarnos de forma anticipada necesitamos estudiar a fondo nuestra  economía personal. Lo que nos va a ofrecer la garantía de una jubilación satisfactoria en lo económico es la seguridad en nuestros ingresos. En el momento en el que estamos seguros de tener suficiente dinero como para no perder poder adquisitivo el resto de nuestra vida, ya estamos en disposición de retirarnos. Si no estamos seguros de esto, no deberíamos perder la cabeza por jubilarnos anticipadamente. Es más deberíamos evitarlo a toda costa.

Enfocar bien nuestros recursos económicos para el futuro

Dejar de trabajar sin un plan de jubilación que garantice que no perderemos poder adquisitivo no es una buena opción nunca.

Sin embargo, solemos enfocar el ahorro para la jubilación como una acción sistemática de aportaciones a uno o varios productos financieros y ya está. Esto no es una buena gestión por sí misma, es sólo parte de un proceso en el que debemos modificar nuestra mentalidad y manera de entender la administración del dinero cuando ya no tengamos ingresos derivados del trabajo.

Dicho de otro modo, da igual la edad a la que nos retiremos e incluso da igual la cantidad de dinero que tengamos disponible en el momento de la jubilación, si no existe un plan de gestión sobre ese dinero el momento es indiferente. Sin embargo, teniendo claro ese plan de gestión podemos perfectamente planificar nuestra jubilación de antemano.

Tener en cuenta mucho más que el ahorro

En primer lugar debemos determinar nuestras fuentes de ingresos. Por un lado, aquellas fuentes de ingresos que se van a eliminar tras la jubilación, derivadas del trabajo, y por otro, aquellas nuevas fuentes que se abrirán: la pensión de jubilación, los beneficios obtenidos del ahorro y la inversión y otras variables (sí, el dinero del plan de pensiones, por ejemplo).

Realizar esta operación nos va a dar un panorama de ingresos realista que siempre debe partir del cálculo de la pensión que nos va a quedar más el ahorro que hayamos realizado.

Con estos datos debemos crear un presupuesto para nuestra jubilación lo más realista posible. Esto pasa por no asumir que vamos a gastar menos de lo que gastamos  antes de jubilarnos. De hecho, en realidad, muchas personas gastan en los primeros años de jubilación tanto o más dinero que cuando trabajaban. El motivo es que tienen más tiempo libre y, como es lógico, asocian ocio a gastar dinero.

Para evitarlo, este nuevo presupuesto debe incluir las mismas categorías que deberías tener incluidas en tu presupuesto actual: pagos de viviendas y vehículos si aún los tenemos o si los vamos a tener, alimentación, transporte, atención médica, gastos corrientes.

Una vez determinado lo anterior, hay que incluir un apartado amplio relacionado con el ocio, teniendo en cuenta la disponibilidad de tiempo que vamos a tener. Por último, en el aspecto de los gastos de salud y cuidados hay que tener en cuenta el aumento de estos a medida que el envejecimiento avance.

Si somos capaces de presupuestar nuestro flujo de ingresos junto a unos gastos realistas y el resultado es que tenemos dinero más que suficiente para cubrir dichos gastos, es posible plantearse una jubilación anticipada y retirarse antes del tiempo. En caso contrario, lo ideal es tratar de descubrir cómo potenciar nuestro ahorro para cubrir la cantidad que nos falte, fundamentalmente a través de las herramientas de ahorro e inversión.

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El kit de la madurez financiera

Mejorar nuestras finanzas suele ser uno de esos objetivos que nos marcamos tras el verano o en año nuevo.  Lo puedes lograr aplicando estos consejos.

Volvemos de vacaciones y miramos nuestra cuenta de ahorros con miedo. Sin embargo, tenemos formas o métodos de mejorar nuestras finanzas, de buscar formas de ahorrar y organizar mejor nuestra economía. Uno de ellas es la que sugiere Emily Guy Birken en la web www.wisebread.com en su artículo: ¿Líos de dinero? Prueba este kit de inicio de finanzas personales

El primer paso según la autora del artículo es crear una cuenta de ahorros, ya que es más fácil guardar dinero en un lugar diferente de los cheques. Además, puede servir como un fondo para situaciones de emergencia que todos podemos sufrir en cualquier momento y, de esta manera, no se ve afectado su gasto habitual. Puede ser interesante no tenerla en el mismo banco en el que tenga los cheques, de esta manera pone otra barrera para evitar gastar. El secreto para nutrir esta cuenta de ahorro es establecer transferencias automáticas regulares, para que ésta crezca sin pensar en ello.

El segundo paso es crear un presupuesto sencillo con el fin de organizar su dinero para que pueda gastarlo en las cosas que importan y dejar de hacerlo en las cosas menos importantes. Para ello debe hacer un seguimiento de sus ingresos y de sus gastos. Una vez que ya sepa lo que gana y lo que gasta  deberá empezar a administrar sus fondos con el fin de no gastar más de lo que gana. La clave de este punto es gastar en las cosas que usted más valora y dejar de hacerlo en cosas que para usted son superfluas.

El siguiente paso es invertir para la jubilación. En este punto hay muchas opciones, desde los clásicos planes de pensiones hasta los PIAS, tan de moda. Aquí puedes ver algunas más.

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Los secretos de tu vecino millonario

Un millón de euros es mucho dinero. Pero, tal vez, tengas a alguien con esa cantidad en tu cuenta más cerca de lo que piensas y no te has dado cuenta.

 Los secretos de tu vecino millonario

Existen tantos tipos de millonarios como de personas y no todos son excéntricos o hacen gala de todo el dinero que acumula. Sin embargo, sí es cierto que hay algunas características comunes a todos, una serie de hábitos que tú también puedes adquirir.

Veamos algunas de estas características de los millonarios.

Control del gasto

Gastar menos de lo que se ingresa es casi un mandamiento de quien desea sanear su economía, y está muy presente en muchas de las economías domésticas millonarias.

Gasto racional

Uno de los grandes aliados del sobreendeudamiento es la compra no racional. Solemos asociar el hecho de manejar más dinero del que manejamos con compras poco reflexivas, y sin embargo, la mejor medicina para mejorar nuestro bolsillo es reflexionar sobre lo que compramos.

Recuerda que no estamos hablando de las grandes fortunas multimillonarias, sino de personas que han amasado una importante cantidad de dinero pero que siguen llevando una vida más o menos normal, alejada de excentricidades.

Combinar efectivo y tarjetas

Tal vez te sorprendería saber que un país tan rico como Alemania es uno de los que maneja mayor cantidad de pagos en efectivo comparativamente a los pagos con tarjeta.

El dinero en metálico, bien combinado con el uso de unas tarjetas de crédito y débito, es un mecanismo de control que deberíamos tomar más en cuenta. En primer lugar porque no supone coste alguno, pero segundo lugar porque permite un mayor control del dinero que gastamos, y en general del dinero que fluye en nuestro día a día.

Buscan la libertad financiera

Solemos pensar que en las finanzas personales la acumulación de dinero es la consecución del éxito financiero. No es así. La acumulación de dinero, es otra cosa a la que podemos poner más de un nombre, sin embargo, el verdadero éxito se encuentra en la libertad financiera.

La libertad financiera es el punto exacto en el que el dinero ya no es una preocupación, ya que todos nuestros gastos se encuentran cubiertos de manera automática. A partir de este punto todo lo demás puede dejar de ser necesario y pasar a ser acumulación.

También es importante tener en cuenta que la libertad financiera no es la misma para todos. Hay personas que alcanzarán este estado simplemente liberándose del pago de la hipoteca o de los créditos, mientras otras necesitarán tener una previsión de ingresos en avance. Lo importante es marcarse objetivos y cumplirlos.

Una economía doméstica sin deudas ya puede considerarse el punto de partida de la libertad financiera personal.

Ponen el dinero a trabajar

Cada vez en mayor medida somos conscientes de la necesidad de poner nuestro dinero a trabajar. Aunque sigue existiendo el debate sobre guardar el dinero bajo el colchón, lo cierto es que buscar rentabilidad por nuestro ahorro es una opción que siempre debe estar presente cuando tratamos de sanear y mejorar nuestras finanzas personales.

Planifican y controlan sus gastos e ingresos

Alguien que ha logrado por sí mismo obtener un millón de euros es alguien ha controlado sus gastos y sus ingresos de manera constante. Desde cuestiones tan básicas como elaborar presupuestos personales detallados, hasta una buena planificación general de tus productos financieros, todo influye en llevar al máximo nivel la optimización de tus finanzas.

Tener metas y asumir errores

Del mismo modo que tener metas y objetivos en cuanto a nuestras finanzas es un buen camino para el éxito, asumir que pueden existir errores es otra parte importante a tener en cuenta.

La asunción de la posibilidad de equivocarse nos permitirá reaccionar de manera mucho más rápida, y sobre todo, no servirá de enseñanza para evitar futuros errores. Por otro lado tener metas y objetivos a diferentes escalas, desde objetivos inmediatos hasta objetivos a largo plazo, es el mejor mecanismo para poder trazar un plan económico personal que como hemos visto es básico.

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5 cosas que te pueden pasar si no tienes un presupuesto (y ninguna es buena)

Tener un presupuesto incorporado a nuestra economía doméstica puede ayudar a mejorar nuestras finanzas personales. Veamos por qué y qué ocurre si no lo tenemos.

5 cosas que te pueden pasar si no tienes un presupuesto (y ninguna es buena)

Cualquier tipo de propuesta o sistema de gestión de la economía doméstica pasa necesariamente por tener un buen presupuesto. Este presupuesto deberá incorporar los ingresos y los gastos y tratar de reflejar con el máximo detalle nuestro día a día en lo que a economía doméstica se refiere.

Sobre el papel resulta sencillo plantearse un presupuesto. Otra cosa es ponerlo en práctica. Además de la pereza que puede generar el hecho de realizar una revisión profunda de nuestras finanzas, se suele mirar a los presupuestos domésticos como herramientas restrictivas, algo que no nos gusta demasiado a nadie.

Sin embargo, esto no tiene por qué ser necesariamente así. Un presupuesto puede ser todo lo positivo que necesites o desees, ya que en el fondo se trata de regular el equilibrio entre gastos e ingresos, y, siempre, debe tener la impronta de tu personalidad incorporado.

Podríamos citar un gran número de cuestiones en las que no tener un presupuesto genera escenarios negativos para tus cuentas, en este caso vamos a referirnos a cinco en concreto. Cinco cosas que pueden ocurrirte perfectamente cuando no tienes un presupuesto y ninguna de ellas te va a gustar.

El endeudamiento rondará tus finanzas

No atenerse a un presupuesto hace que resulte mucho más fácil gastar por encima de lo necesario. Esto, a su vez, genera que resulte mucho más sencillo endeudarse a través de productos financieros como las tarjetas de crédito.

Año tras año las cifras de endeudamiento de las tarjetas crecen, y aunque existen otros motivos estructurales importantes en el aumento del crédito tarjetas, sin duda el hecho de no mantener una economía planificada también influye de manera notable.

Las deudas son uno de los principales enemigos de la economía familiar. Así actúan sobre tus finanzas.

Los gastos imprevistos pueden arruinar tus cuentas

Uno de los grandes enemigos de cualquier economía doméstica, junto al sobreendeudamiento, es la aparición de gastos imprevistos. En el otro extremo una de las cuestiones básicas de cualquier presupuesto es destinar, sobre todo al principio, dinero a la generación de un fondo de emergencia para gastos imprevistos.

Como resulta comprensible, poder acceder a un fondo de emergencia para gastos imprevistos o tener que hacer frente a dichos gastos de manera desorganizada, a veces tirando de crédito, es muy diferente. Si no sabes de cuánto debe ser ese colchón de seguridad, aquí te lo contamos.

No sabes cuánto debes o puedes ahorrar

Resulta curioso que la sensación de la necesidad de ahorro cala más profundamente en las personas que la necesidad de organizar sus finanzas personales.

Y, sin embargo, sin un presupuesto resulta muy difícil poder asignar de manera eficaz parte de nuestros recursos al ahorro.

Un presupuesto bien realizado siempre tendrá en cuenta los gastos corrientes, los gastos periódicos, el dinero destinado a ocio, etcétera. Por supuesto, también tendrá en cuenta el dinero que decidamos al ahorro en sus diferentes modalidades, desde el ahorro inmediato para generar un fondo de emergencia, hasta el tan necesario ahorro para la jubilación.

Si un presupuesto nos permite gestionar nuestro dinero de manera más eficaz, y distribuir los recursos correctamente, parece lógico que deba incorporarse también como elemento fundamental para el ahorro.

No puedes racionalizar el gasto del mismo modo

Resulta muy curioso el gran número de cuestiones negativas en nuestras finanzas que descubrimos cuando ponemos en práctica un presupuesto.

El análisis del gasto, cuando no se ha realizado nunca un presupuesto previo, descubre fuentes de gasto que no somos capaces de detectar o visualizar del mismo modo sin la presencia de dicho presupuesto.

Esto, dicho de otro modo, significa que el presupuesto marca la diferencia entre optimizar al máximo como gastamos nuestro dinero o gastar nuestro dinero por impulso sin un método.

Ojo, planificar tus gastos no significa restringirlos necesariamente, si no racionalizarlos.

Se hacen más difíciles los objetivos

Realmente esta quinta cuestión es un producto de los cuatro anteriores. De un modo u otro, a corto plazo, a medio plazo o largo plazo, todos tenemos algún tipo de objetivo que tiene que ver con desembolsar dinero.

Tanto para realizar una compra como para generar un fondo orientado a la jubilación, los objetivos siempre resultan más sencillos de realizar dentro de una economía doméstica bien planificada a través de un presupuesto.

Ser capaz de visualizar donde va destinado el dinero hará que lo distribuyas de manera más inteligente: realmente de esto se trata cuando hablamos de un presupuesto incorporado a tu bolsillo.

Por último, si no tienes claro cómo debe ser tu presupuesto, aquí te damos las claves para elaborar un presupuesto a prueba de bombas paso a paso.

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Claves para que el aire acondicionado no se lleve tu presupuesto del hogar

El aire acondicionado hace más soportable el calor, pero menos la economía familiar. Estas son las claves para evitar que se dispare la factura eléctrica.

Claves para que el aire acondicionado no se lleve tu presupuesto del hogar

La presencia de los equipos de aire acondicionado en los hogares en nuestro país está muy extendida. Es normal esta alta presencia de aire acondicionado en el hogar si tenemos en cuenta que vivimos en un país en el que las temperaturas son elevadas durante una buena parte del año.

El uso del aire acondicionado, bien realizado, es una muy buena ayuda para paliar el exceso de temperatura en los hogares. Sin embargo, debes tener en cuenta que en el otro vértice, el mal uso de los aparatos de aire acondicionado puede engordar mucho tu factura de electricidad.

Vamos a repasar algunas claves que te ayudarán a moderar el consumo eléctrico en los aparatos de aire acondicionado porque ahorrar con el aire acondicionado también es posible si sabes cómo.

Consejos básicos sobre aire acondicionado

Lo primero y más básico para el ahorro es acertar en el dispositivo de aire acondicionado que vamos a instalar en nuestro hogar. Si ya tienes instalado uno de estos aparatos en tu casa debes tener en cuenta que si su calificación es EER8 debes ir pensando en renovarlo, tanto por el apartado de eficiencia como, lo que más nos interesa aquí, por el elevado consumo de electricidad.

Independientemente del tipo de aparato que vayas adquirir, y teniendo en cuenta que los más extendidos son los que se denominan de ventanas, la calificación EER es básica para poder medir la eficiencia y el consumo de tu aparato de aire acondicionado.

Los aparatos de aire acondicionado más pequeños suelen presentar un EER11 mientras que se considera que un EER13 es un dispositivo con alta eficacia y menor consumo. Recuerda, a mayor calificación más eficaz y menos consume teóricamente el dispositivo. Aquí te descubrimos cuándo compensa y cuándo no un electrodoméstico con buena calificación energética.

Lo anterior no significa que necesariamente debas buscar lo mejor en cuanto a eficiencia. Como ya te hemos indicado a partir de EER8 estos dispositivos son razonablemente eficientes y con un consumo interesante.

Para poder calcular de manera correcta la capacidad de un sistema de aire acondicionado antes de adquirirlo debieras tener en cuenta lo siguiente:

  • El aislamiento del espacio donde lo vas a instalar
  • La cantidad de ventanas y el tamaño de estas
  • La orientación de la estancia y el uso que se le da a esta habitación
  • La cantidad de luz natural que recibe la habitación
  • El espacio en el que deseas instalar el dispositivo

Cuando revises las características del aparato de aire acondicionado que quieres comprar podrás comprobar cómo existe una medida que se denomina BTU/h. Esta medida indica a mayor número mayor potencia del dispositivo. En condiciones normales de una vivienda media una distancia de 50 m² va a necesitar en torno a 6000BTU/h. Es importante elegir este dato también de manera correcta ya que un exceso en el cálculo significa un consumo necesario mientras que aparatos de menor potencia trabajarán más y consumirán más para lograr el mismo efecto.

Consejos prácticos para el uso del aire acondicionado

Además de lo anterior también existen consejos de uso que le van a ayudar a reducir el consumo eléctrico de tu aparato de aire acondicionado. Veamos los más eficaces:

  • Comprueba que puertas y ventanas de la habitación o habitaciones tienen un sistema de cierre correcto, de este modo impides una fuga de aire frío (o caliente) y por tanto un gasto innecesario.
  • Si la habitación o la vivienda están vacías no resulta interesante mantener los aparatos en marcha. Este es un gasto innecesario incluso cuando lo que pretendemos es a través de la programación de temperaturas mantener temperaturas constantes.
  • Tratar de mantener temperaturas constantes es interesante cuando estamos utilizando el aire acondicionado. Habitualmente con mantener 5 °C menos que la temperatura exterior deberá ser suficiente para un buen entorno y un consumo de electricidad racional.
  • Procura mantener siempre las entradas y salidas de los splits libres, además de poder romper el aparato, estas construcciones generan a las funciones y excesos de consumo.
  • Recuerda que cada grado que bajes la temperatura del dispositivo aumentas entre un 5% y un 8% el consumo de electricidad.

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Cómo tener la mejor jubilación aprendiendo a elegir dónde jubilarte

Hay muchos factores que influyen en poder sacar el máximo partido a tu pensión y el lugar que elijas para jubilarte es uno de ellos. Te presentamos los mejores.

Cómo tener la mejor jubilación aprendiendo a elegir dónde jubilarte

Sol, tranquilidad y alcanzar una vida plena donde los ingresos rindan al máximo. Es el objetivo de muchos jubilados que deciden abandonar los países industrializados cuando se retiran del trabajo para disfrutar de otros destinos remotos.

Por lo general se decantan por climas cálidos, costes bajos y cargas impositivas favorables, sin que ello afecte tampoco en la calidad de la asistencia sanitaria y el confort de la vivienda. A continuación te recordamos cuáles pueden ser esos destinos, los mejores lugares en los que jubilarte.

Panamá: este país puede convertirse en una buena elección en el caso de buscar un lugar donde el dinero le rinda mucho más. En un informe realizado por la revista The Economis sobre el costo de la vida en 131 capitales, Ciudad de Panamá, se encuentra en el puesto 124. Con una pensión de unos 1.300 euros al mes probablemente no tenga problemas para conseguir el visado de turista para jubilados. Además de los precios asequibles, también es una buena opción por la variedad de actividades de ocio.

Francia: es uno de los principales destinos turísticos del mundo. Buena cocina, clima cálido en el sur, pueblos y ciudades bonitos, son alguno de sus atractivos. Este país destaca por su alto nivel de vida, con un sistema público de transporte que incluye una potente red de trenes de alta velocidad. Su sistema de salud, también apoyado por el gobierno, se encuentra entre los mejores del mundo. Fuera de París los precios son mucho más asequibles.

Malasia: este país asiático es sinónimo de sol durante todo el año. En cuanto al costo de la vida, la revista International Living la coloca en la tercera posición. El precio de alojamientos y salud resultan bastante asequibles. En los últimos años se ha convertido en uno de los principales puntos de turismo de salud, ya que en 2013 consiguió atraer a 700.000 viajeros en busca de los beneficios que ofrece el país en este sentido. También resulta muy llamativa la situación impositiva para aquellos que disfruten del programa de segundas viviendas para jubilados.

Malta: se trata de uno de los países más densamente poblados del mundo, en donde en apenas 316 kilómetros cuadrados acoge a 400.000 habitantes. Es un lugar muy popular entre los jubilados. El sistema de salud resulta gratuito para todas las personas, ocupando el quinto lugar en la lista de los mejores del mundo.

Portugal: su capital, Lisboa, cuenta con un clima mediterráneo agradable. Lo que más atrae a los jubilados es la costa atlántica de Algarve. Las temperaturas rondan todo el año entre los 12 y 24ºC. Los ingresos por pensiones del extranjero están exentos de pago de impuestos sobre la renta durante una década.

Elige bien dónde pasar tu retiro y podrás disfrutar de una jubilación dorada con un presupuesto mucho más limitado de lo que piensas.

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Cinco trucos para sentirte cómodo con tu presupuesto

El presupuesto es la piedra angular de la gestión financiera. Es la herramienta que nos permitirá ver los flujos de capital, cuánto ingresamos pero, sobre todo, hacia dónde se dirige ese dinero. Es decir, en qué gastamos cuánto, cómo e incluso donde.

Cinco trucos para sentirte cómodo con tu presupuesto

Sin embargo, presupuestas no es precisamente entretenido y todavía puede serlo menos si, encima, la forma que tenemos de hacerlo o el documento con el que trabajamos hace que no estemos cómodos. Estas son cinco formas de conseguir que esto no ocurra.

  • Controla la periodicidad: ¿Cada cuánto presupuestas? Hay personas que necesitan hacerlo a diario, anotar todos los días sus gastos para tener una idea clara y concisa de sus flujos de caja. Sin embargo, para la mayoría de personas este tipo de control resulta demasiado exhaustivo y puede llegar a ser agotador. La alternativa es guardar todas las facturas y dedicarle una hora o dos al mes para actualizar datos. Encuentra la periodicidad con la que atender esta obligación.
  • No tienes por qué anotar todo: un presupuesto puede ser lo detallado que nosotros queramos. Debemos encontrar nuestro nivel, que puede ir desde agrupar los gastos por tipología (compra supermercado, restaurante, cine, suministros…), desglosar cada gasto (queso, coca-cola, carne…) o algo mucho más general del tipo: ocio, gastos fijos, ahorro.
  • Comparte el peso del presupuesto: si vives en pareja, no seas tú sólo quien cargue con esta responsabilidad. Presupuesta en pareja, ganarás entretenimiento y además te servirá para afianzar tu relación.
  • Reserva dinero para tus caprichos: el presupuesto es una suerte de mapa de nuestro consumo. La visión general es que debe ser lo más ajustado posible, ahorrar al máximo y no gastar más allá de lo necesario. Nada más lejos de la realidad. Para sentirte cómodo con tu presupuesto una de las cuestiones más importantes es aprender a recompensarte a ti mismo. Reserva parte del presupuesto para tus gastos, pero hazlo en consonancia con tus objetivos generales de ahorro y tu plan a largo plazo.
  • Conviértelo en un reto: aplica la gamificación a tus finanzas personales. El poder de los juegos y de establecer retos es enorme. No te limites a anotar, ponte retos y convierte el presupuesto en un juego con objetivos concretos a lograr.

Y vosotros ¿Qué trucos utilizáis para vuestro presupuesto?

Imagen de Flickr por Silveira Neto


Noticias · Escrito por el 18/03/14


Como ahorrar de verdad en rebajas

Aunque ya no hay periodos legales de rebajas, lo cierto es que la mayoría de comercios siguen coincidiendo en la época del año en la que anuncian sus rebajas. En estas rebajas de invierno los españoles nos gastaremos una media de 60 euros según las estimaciones de la Confederación Española de Comercio (CEC), muy por debajo de la cifra de años anteriores. Los descuentos superarán con creces el 50% pero para ahorrar de verdad en rebajas y no pasarse de esa media hay que seguir una serie de pautas que os adelantamos.

ahorrar en las rebajas

  1. Presupuesta: una vez más el presupuesto aparece como la principal arma para ahorrar en rebajas y en este caso se traduce en establecer un límite al gasto en función de unas necesidades específicas previamente analizadas. Es decir, mira en tu armario, piensa qué vas a necesitar, qué compras tienes pensado hacer a medio y largo plazo… En pocas palabras, dedícale algo de tiempo a las rebajas para que no sea un “ir a ver qué hay” y comprar a lo loco.
  2. Anticipa compras: ¿Piensas comprar una televisión a lo largo del año? Las rebajas son el momento ideal para hacerlo, incluso si esto supone adelantarte algunos meses.
  3. Compra para el año que viene: algo muy útil en el caso de las familias con niños pequeños, que pueden comprar ropa de un año para otro para ahorrar.
  4. Deja la tarjeta en casa: si no eres capaz de controlar tus impulsos consumistas, deja la tarjeta en casa y acude a las rebajas con el dinero exacto que hayas presupuestado. De esta forma evitarás tentaciones adicionales y tendrás tiempo para pensar si realmente era necesaria la compra que estabas a punto de realizar.
  5. Conoce tus derechos: por más que sea una afirmación manida no deja de ser cierto “los derechos de consumidor en rebajas son los mismos que durante el resto del año”. Esto quiere decir que los productos rebajados deben de estar en perfectas condiciones –de otra forma estaríamos hablando de saldos o liquidaciones-, que todo cambio en la política de venta debe ser notificado de forma clara y por adelantado –esto incluye restricciones en las devoluciones o a la hora de aceptar el pago con tarjeta- y que la garantía de los productos siguen siendo la misma.

En cualquier caso, lo más importante para ahorrar en rebajas es conocerse a uno mismo y sus hábitos de consumo y planificar, planificar, planificar. A partir de ahí, cualquier truco será bienvenido. ¿Cuáles son los vuestros?

Imagen – losmininos en Flickr



Vuelve de vacaciones y presupuesta

A lo largo del año existen momentos que invitan a reflexionar sobre el momento nuestra vida, ambiciones y objetivos. En el peor de los casos todo quedará en agua de borrajas, pero en el mejor de ellos actuará como catalizador para tomar decisiones y avanzar en la dirección que nos hayamos marcados.

hucha con dinero

El momento más típico es el comienzo del año cuando, quien más y quien menos, elabora su listado de buenos propósitos para el ejercicio. Las vacaciones de verano pueden ser otro de estos periodos de clarividencia, ya que disponemos de tiempo para pensar y organizar nuestras ideas. Lo que debemos conseguir es ponernos después en marcha, bien durante el propio periodo estival o al regresar del mismo.

Precisamente por eso septiembre es el mes idóneo para empezar nuestro presupuesto si todavía no contamos con él o para dar un paso más en nuestra planificación financiera si ya hemos dado los primeros pasos. El caso es mostrarnos activos hacia la gestión de nuestro dinero, ya que lo peor que podemos hacer es dejar pasar el tiempo sin actuar. Sólo por el efecto de la inflación ya estaremos perdiendo dinero, por no hablar de los posibles flujos de caja negativos.

Septiembre también es un mes idóneo porque todavía arrastramos el buen humor del verano, persiste el buen tiempo o por lo menos los días son largos, lo que ayuda a mantener el buen humor. Y desde un punto de vista más práctico, estamos ante un mes donde se acumulan los gastos de la vuelta al cole en el caso de las familias y de poco gasto tras el dispendio de las vacaciones para cualquier persona.

La presión e incluso los remordimientos de haber gastado de más en vacaciones pueden ser positivas y servir de acicate para ponernos en marcha y comenzar a controlar nuestras finanzas personales. Si este es tu caso y no sabes por dónde empezar, en nuestra sección de Finanzas Personales podrás encontrar ideas para poner en forma tu dinero y con este artículo titulado “Claves para hacer tu presupuesto familiar” tendrás un buen punto de partida.

Y vosotros ¿daréis una vuelta a vuestras finanzas este septiembre?

Foto de Flickr  por Images_of_Money



¿Qué es la libertad financiera?

Cuanto pensamos en la libertad financiera la mayoría nos imaginamos a millonarios con casi más dinero del que puedan gastar en toda su vida, pero lo cierto es que no es necesario llegar a ese punto para poder hablar de libertad financiera. Desde un punto de vista técnico, la mayoría de gurús de las finanzas personales coinciden en definir la libertad financiera como el momento en el nuestros gastos fijos quedan cubiertos por nuestros ingresos pasivos. Dicho de otra forma, que con el dinero que generan nuestras inversiones somos capaces de hacer frente a nuestro estilo básico de vida.

La primera consecuencia de alcanzar la libertad financiera es que, lógicamente, todo trabajo será un ingreso extraordinario pero no obligatorio para poder mantener nuestro estilo de vida. De esta forma, en teoría sólo tendríamos que trabajar en aquello en lo que de verdad queremos y que nos hace sentir plenos.

libertad financiera

La libertad financiera tiene tanto que ver con el dinero que somos capaces de generar como con los gastos que tenemos. Es decir, no sólo se trata de que nuestros ingresos, pasivos sean exorbitantes, sino que también dependerá del nivel de vida que deseemos tener. En este sentido, cuantos menos gastos fijos tengamos o cuanto menor sea nuestro nivel de vida, más fácil será alcanzar la libertad financiera. En el fondo no es muy diferente del planteamiento que debemos hacer al pensar cuánto dinero necesitaremos al jubilarnos. Si nuestros gastos fijos son muy elevados porque tenemos que pagar una hipoteca, el préstamo del coche, el teléfono, internet de 100 MB, la comunidad… necesitaremos generar más ingresos y por lo tanto más complicado será alcanzar la libertad financiera.

Encontrar ese equilibrio entre ingresos y gastos no es fácil incluso contando con la aportación del salario y por eso muchas personas se preguntan cómo es posible lograrlo sin un sueldo. La clave está en reducir gastos, como ya hemos visto, y en generar ingresos más allá del trabajo. Estos pueden provenir de diferentes fuentes, desde el alquiler de un piso pasando por una máquina de vending, venta de productos online u otras empersas… Incluso los dividendos por acciones podrían considerarse como un ingreso pasivo.

Evidentemente no resulta fácil generar ingresos pasivos y exige un cierto grado de emprendimiento en el mejor de los casos. Sin embargo, estos son también la única forma de no depender directamente de nuestro trabajo y, por lo tanto, de lograr la libertad financiera. ¿Estáis en camino de hacerlo?

Imagen – Cristian Borquez




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