¿Seguro de ahorro o plan de pensiones?

Seguros de ahorro y planes de pensiones ayudan a ahorrar para la jubilación. Te damos las claves para saber cuál es mejor para ti.

¿Seguro de ahorro o plan de pensiones?

Dentro de los productos destinados a la jubilación probablemente los planes de pensiones sean los más conocidos, esto no significa que no existan otras opciones como por ejemplo los seguros de ahorro. A la hora de elegir resulta interesante conocer las diferencias entre un seguro de ahorro o un plan de pensiones, ya que ambas opciones pueden resultar más adecuadas en unos casos que en otros.

Los planes de pensiones han sido probablemente el instrumento más extendido de ahorro para la jubilación en las últimas décadas, sin embargo, el crecimiento del seguro de ahorro como alternativa para la jubilación ha sido muy elevado desde finales de la pasada década, aumentando de manera casi exponencial el número de asegurados.

Esto no es casualidad. Los seguros de ahorro para la jubilación presentan algunas particularidades que los hacen muy competitivos y en algunos casos más adecuados incluso los planes de pensiones.

En cualquier caso debemos tener en cuenta que existen diferentes modelos de seguro de ahorro, por lo que cuando realizamos una comparativa, está siempre debe tener en cuenta el modelo al que nos referimos en concreto. En este caso vamos a distinguir tres grupos comenzando por los PPA o planes de previsión asegurados.

Plan de pensiones o PPA

Dentro de un plan de previsión asegurado encontramos un producto muy similar a un plan de pensiones. En inicio se trata de un seguro de vida comercializado a través de redes bancarias, redes de agentes las aseguradoras y corredores de seguros.

Muestra el mismo modelo de liquidez condicionada y la misma fiscalidad que los planes de pensiones, aunque se diferencia de estos en la ausencia de riesgo ya que es un producto que siempre viene a garantizar el capital aportado más una rentabilidad pactada que viene a fijarse en función de la situación de los mercados financieros y de los costes de dichos mercados.

Los PPA y los planes de pensiones de algún modo son autoexcluyentes basando su gran diferencia en el hecho de la seguridad de no perder dinero en ningún caso en un PPA, algo que no pueden ofrecer todos los planes de pensiones.

Ojo, es importante que tengamos en cuenta que un plan de previsión asegurado no es un plan de pensiones garantizado. La duración del seguro de ahorro se va a ajustar siempre a la necesidad y demanda del cliente, sin embargo, los planes de pensiones garantizados poseen una vida previa establecida de antemano, donde, pasado el periodo de garantía la rentabilidad garantizada puede ser modificada.

Plan de pensiones o PIAS

Si en el caso de los PPA veíamos como estos resultaban auto excluyentes en relación a los planes de pensiones, sumando los importes hasta el límite permitido. En el caso de los Planes Individuales de Ahorro Sistemático, otro modelo de seguro de ahorro, el ahorrador va a poder realizar aportaciones periódicas (mensuales, trimestrales, anuales o extraordinarias) con límites independientes sobre los topes ya establecidos para los planes de pensiones o los PPA.

En este caso, es posible ya que, de manera legal, el dinero que se acumula viene a cobrarse a través de las denominadas rentas vitalicias con sus ventajas fiscales propias.

Por tanto en este caso no debiéramos hablar de la confrontación entre este modelo de seguro de ahorro y el plan de pensiones ya que pueden ser (de hecho son) perfectamente complementarios.

Entendido como complemento de un plan de pensiones o de un plan de previsión asegurado, el PIAS, como seguro de vida que es, viene a ofrecer un capital en caso de fallecimiento del tomador del seguro, ofreciendo a la vez una rentabilidad sobre el dinero aportado fijada de antemano (muy relacionada con la deuda pública ya que habitualmente la inversión se dirige hacia este apartado) y, no se encuentra ligado a la jubilación, esto significa que el rescate del dinero puede ser anterior al momento de la jubilación, aunque hay que fijarse en el periodo de tiempo mínimo para poder obtener las ventajas fiscales del rescate en forma de renta vitalicia (10 años)

Los seguros de rentas

Los seguros de rentas, a diferencia de los planes de pensiones, no aplican las ventajas fiscales durante el periodo de ahorro, sino que lo hacen en el momento del cobro de la prestación, es decir en este caso en el momento de la jubilación.

Este tipo de ahorros suelen orientarse a la aportación de una imposición única (que puede ser posteriormente ampliada) a través de la cual se viene a percibir una renta mensual pactada. Por ejemplo, en el caso de los PIAS, el rescate del ahorro realizado durante la vida del producto se convierte en una renta vitalicia de este modo.

Uno de los problemas de este tipo de ahorro es la falta de liquidez, si lo comparamos con los planes de pensiones vemos que estos tienen una liquidez restringida a situaciones concretas (enfermedad grave, fallecimiento, paro prolongado o amenaza sobre embargo de la vivienda hipotecada) en el caso de los seguros de rentas, este rescate aun siendo posible suelen encontrarse muy penalizado por las aseguradoras.

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Como tributan los seguros de Ahorro en el IRPF

Los seguros de ahorro son una alternativa que cada vez utilizan más inversores para complementar su jubilación. Algunos incluso te permitirán pagar menos impuestos en la declaración de la renta. Te explicamos cómo tributan.

Como tributan los seguros de Ahorro en el IRPF

No sólo de fondos de inversión y planes de pensiones vive el pensionista. Los seguros de ahorro son una de las alternativas a los planes de pensiones para el ahorro a largo plazo. En plena campaña de la renta 2014 te explicamos cómo tributan los unit linked, PIAS, PPA y los Planes de Ahorro 5, aunque estos últimos no tendrás que incluirlos en tu declaración hasta la renta 2015.

PPA o Plan de Previsión Asegurado

Empezamos por el producto estrella, los Planes de Previsión Asegurados o PPA, que aseguran el capital invertido más un pequeño beneficio pero que sólo se pueden rescatar en determinados supuestos. Se trata de los primos-hermanos de los planes de pensiones cuya gran diferencia es que con el PPA el dinero y el beneficio están garantizados y con el plan de pensiones no.

En este sentido y a efectos de la declaración de la renta hay que diferenciar entre las aportaciones y los reembolsos. Las primeras permitirán reducir la base imponible y pagar menos impuestos y las segundas serán por las que efectivamente pagues en el IRPF.

Las aportaciones a los PPA

Las aportaciones a los Planes de Previsión Asegurados permiten pagar menos impuestos dentro de unos límites fijados por la edad del contribuyente y sus ingresos. En la renta de 2014 estos límites son los siguientes.

  • Para menores de 50 años, la menor de las cantidades entre 10.000 euros y el 30% de la base imponible.
  • Para mayores de 50 años, la menor de las cantidades entre 12.500 euros o el 50% de su base imponible.

Desde el 1 de enero los límites dinerarios bajan hasta los 8.000 euros sin importar la edad del partícipe, aunque este cambio se aplicará ya en la renta 2015.

Las cantidades pendientes de reducir se podrán llevar a los ejercicios siguientes.

El rescate del PPA

El PPA sólo se puede rescatar en determinados supuestos, tal y como ocurre con el plan de pensiones. Estos son el de jubilación, paro de larga duración e incapacidad y desde el 1 de enero de 2015 también pasados 10 años desde la primera a portación a contar desde esa fecha.

El partícipe puede optar por rescatar el PPA en forma de capital o de renta. En el caso del capital, todo el montante se sumará a las rentas del trabajo y tributará bajo las tablas generales de IRPF.

En el caso de recuperarlos en forma de renta también pasarían a integrarse en las rentas del trabajo junto con el salario y la pensión.

PIAS o Plan Individual de Ahorro Sistemático

Esta es otra alternativa a los planes de pensiones todavía más conservadora. Básicamente se trata de un seguro de ahorro en el que el usuario se compromete a realizar una serie de aportaciones a cambio de un interés garantizado y en el que la entidad suele premiar con bonificaciones la permanencia. En este caso no hay reducciones a la base imponible por las aportaciones.

En el momento del rescate deberán de haber pasado 10 años desde la primera aportación (5 años desde 2015 por la reforma fiscal) para poder obtener los beneficios fiscales, que consisten una serie de reducciones sobre el capital ligadas a la edad en el momento del rescate.

  • Menores de 40 años: 40%
  • Entre 40 y 49 años: 35%
  • Entre 50 y 59 años: 28%
  • Entre 60 y 65 años: 24%
  • Entre 66 y 69 años: 20%
  • Mayor de 70 años: 8%

Si se optase por recuperar el dinero en forma de renta vitalicia, directamente no habría que tributar por él.

En caso de recuperar el dinero antes de los diez años, pasará a considerarse ganancia patrimonial, integrándose en las rentas del ahorro y tributando bajo los tramos del ahorro según se muestran a continuación para 2014 y los próximos ejercicios.

Unit Linked

Menos extendidos, los Unit Linked son productos que también comercializan muchas aseguradoras y que podrían definirse como una cesta de fondos de inversión donde el usuario elige entre tres y cuatro de los que ponen a su disposición en función de su perfil inversor. Se trataría de una alternativa a crear una cartera propia de fondos, sólo que con ciertas diferencias.

En términos fiscales, si el partícipe sobrevive al seguro el rendimiento del unit linked tributará como rendimiento de capital mobiliario según los tramos del ahorro.

Plan Ahorro 5

Este producto de nueva creación que se comercializa desde 2015 permite acumular a través de una cuenta de ahorro o de un seguro de ahorro un capital que, pasados cinco años, estará exento de tributar en la declaración de la renta.

El límite a las aportaciones es de 5.000 euros por persona y hay que dejar el dinero cinco años en la cuenta o en el seguro. Si se rescata antes, habrá que pagar impuestos bajo los tramos del ahorro que ya hemos comentado.

Si quieres ver un ejemplo concreto del ahorro de este producto, aquí te lo explicamos.

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Qué productos han salido ganando con la reforma fiscal

La reforma fiscal que entrará en vigor en 2015 ha dado un vuelco al sector del ahorro y la inversión. Planes de pensiones, PIAS, Fondos de inversión, PPAs, depósitos… ¿Quién sale ganando y quién perdiendo con los cambios?

Qué productos han salido ganando con la reforma fiscal

Desde la fiscalidad general del ahorro hasta las restricciones a determinados productos concretos. La reforma fiscal que nos espera a partir de 2015 afecta a todo el ámbito de la inversión y el ahorro, sobre todo a largo plazo.

Lo primero que debemos saber es que la nueva normativa apuesta por un modelo más escalonado en el pago de impuestos y que, con carácter general, pagaremos menos por los beneficios de nuestros ahorros. Esto se debe a que cambian los tramos de las rentas del ahorro, que pasan de los tres actuales a cuatro al tiempo que se rebajan los tipos.

La siguiente tabla muestra la evolución, que será gradual y finalizará en 2016.

Pero una cosa es que todos se beneficien de la medida y otra que algunos obtengan más ventajas que otros. Y es que la reforma fiscal introduce además cambios concretos para algunos vehículos de ahorro. Vamos a repasar cuáles son y quien sale ganando o perdiendo con el nuevo escenario impositivo.

Depósitos → Sin cambios en el horizonte, no salen ni más beneficiados ni perjudicados que el resto. Como todos, se aprovecharán de unos tipos más bajos, pero no hay nada más que afecte a sus fortalezas o debilidades como vehículo de inversión. Eso sí, deberán enfrentarse a un nuevo competidor en los Planes de Ahorro 5 de los que hablaremos más tarde.

Fondos de inversión → Ven mejora su fiscalidad frente a los planes de pensiones al mantenerse todas sus ventajas y, sobre todo, la exención de tributar por los beneficios cuando se reinvierten en otro fondo. Además, se benefician de la rebaja general sobre las rentas del ahorro.

Planes de pensiones – Reciben una de cal y otra de arena que, si dejamos de lado las cifras medias de inversión, los colocarían del lado de los perdedores. Por un lado se pone fin a su endémica falta de liquidez. La reforma permitirá retirar el capital una vez hayan transcurrido 10 años desde la inversión. A cambio, se restringen sus beneficios, de forma que ahora sólo se podrán reducir de la base imponible 8.000 euros, sin tener en cuenta ninguna franja de edad.

Acciones → Mejoran por el simple hecho de que se eliminan las restricciones temporales para compensar pérdidas y para tributar como renta del ahorro o al tipo marginal.

Dividendos → Aunque no son un producto de inversión en sí mismo, merece la pena dedicarles su apartado particular. Son quizás los grandes perjudicados, pues la reforma elimina el límite de 1.500 euros de exención en el pago de dividendos. A partir de 2.105 habrá que pagar impuestos por todo el dinero que se gane por esa vía.

ETFs → Como el resto de productos, mejora en términos generales.

PPA y nuevo Plan Ahorro 5 → Mejora su liquidez, pues ahora sólo habrá que esperar 5 años para poder disfrutar de exenciones a la hora de retirar el dinero. Sin embargo, está por ver cómo le afectará la llegada de los nuevos Planes de Ahorro 5, que se pueden estructurar como cuentas corrientes o como planes de vida.

Renta fija → los bonos y letras del tesoro se quedan, en términos generales, como estaban.

Vivienda-> Aunque muchos todavía no lo ven como una inversión, lo es. Quienes estén pensando en comprar vivienda para alquilar a terceros, deben saber que mantiene intacto su atractivo y sus ventajas en forma de reducciones del 60% por los beneficios obtenidos por el común de los inquilinos –los menores de 30 años permiten aplicar una reducción del 100%-.

Y ahora que ya sabes cómo tributa cada uno ¿Con cuál te quedas?

 

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¿Qué productos son los mejores para empezar a invertir?

Todo son dudas y miedos para el inversor novato. SI hace apenas cuatro años bastaba con tener un depósito para conseguir rentabilidades interesantes, hoy en día es necesario contratar otros productos para obtener beneficios interesantes o cuanto menos aceptable. Si te estás iniciando en la inversión, estos cinco productos te ayudarán a empezar tu andadura.

¿Qué productos son los mejores para empezar a invertir?

Invertir no es fácil, pero sí necesario si pretendemos forjar un dinero para nuestra jubilación, retirarnos antes de los 67 años o simplemente comprar una casa. Ya hemos hablado en anteriores ocasiones de la escasa cultura financiera que existe en España, donde además el perfil conservador de los ahorradores no hace fácil el salto a la inversión. ¿Y si pierdo todo mi dinero? Esta es una de las preguntas más repetidas y quizás el mayor temor del inversor novato, al que se suman las dudas sobre qué producto elegir y cuál será más adecuado a sus necesidades.

Hoy en día existe una enorme variedad de productos financieros disponibles, pero no todos son adecuados para quien está iniciándose en el mundo de la inversión. Dentro de nuestra sección de #economiabasica vamos a repasar los productos financieros y de ahorro que mejor se adaptan al inversor novato que busca un primer acercamiento a los mercados.

Vamos a dejar a los depósitos tradicionales fuera de este listado por ser el producto más extendido y conocido. Y de todas formas, para quienes no estén familiarizados con los mismos, bastará con decir que un depósito es acuerdo entre el banco y el ahorrador por el cual el segundo le deja el dinero al primero a cambio de un beneficio o interés pactado de antemano durante un plazo también preestablecido. Es, en cierto sentido, como un préstamo del usuario a la entidad.

Aclarado este punto, vamos a ver  cuáles son el resto de opciones:

Fondos de inversión

Los fondos de inversión son una buena fórmula para tomar contacto con los mercados financieros, ya que permiten acceder a una inversión diversificada y son relativamente fáciles de comparar unos con otros a través de herramientas como las de Morningstar. El único pero es la desbordante oferta de fondos y la necesidad de entender, aunque sea de forma somera, qué significa cada categoría.

En este sentido, los fondos mixtos, por si carácter más global y el hecho de no estar demasiado centrados en una sola categoría (renta fija o renta variable) pueden ser un buen punto de partida.

La ventaja adicional de los fondos, además de su fiscalidad, es que son una de las inversiones:

Unit Linked

Una forma diferente de acceder a los fondos de inversión a través de un seguro de ahorro. Dicho así puede parecer complicado, pero no lo es tanto. Los Unit Linked ponen a disposición del ahorrador una selección de fondos o carteras de fondos que éste puede ir rotando. Así por ejemplo, habrá nueve fondos y el inversor deberá tener siempre cuatro en cartera.

PPA

Un seguro de ahorro que funciona en cierto sentido como un depósito estructurado. Básicamente se pacta una rentabilidad que puede ser mayor o menor en función de las condiciones que establezca el PPA.

Además, cuenta con la ventaja fiscal de no tener que tributar una vez se superan los cinco años de inversión bajo las nueva reforma fiscal que empezará a aplicarse en enero de 2015.

¿Bolsa?

Los signos de interrogación no son una casualidad ni un error. ¿Realmente es una buena idea acudir a la bolsa como inversor novato? A priori no, pero si realmente se quiere vivir la tensión de invertir, conocerse a uno mismo y saber hasta qué punto se está preparado para asumir caídas y riesgos, bien puede ser una idea probar el sabor de la renta variable pura.

Fondos Cotizados

Si la bolsa no es recomendable, ¿Por qué van a serlo los fondos cotizados? Quienes no conozcan este producto deben saber que se trata de fondos que cotizan como acciones. El hecho de incluir a los ETF en este listado obedece a su capacidad para replicar índices o apostar con un solo producto por un sector concreto.

Si algo muestra la historia de la bolsa es que, a largo plazo, los índices (Ibex, S&P, Dow Jones…) terminan subiendo y, por lo tanto, nos harán ganar dinero.

Y tú, ¿en qué inviertes dinero?

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PPA: ventajas y desventajas

Los PPA o Planes de Previsión Asegurada se han convertido en una alternativa real los planes de pensiones para ahorrar a largo plazo y planificar la jubilación. Para quienes no estén familiarizados con este producto financiero, se trata de un seguro de ahorro y previsión que, básicamente, cubre la contingencia de jubilación junto con otras adicionales como las de invalidez y fallecimiento.

PPA: ventajas y desventajas

Analizamos las ventajas y desventajas de los PPA y si merece la pena invertir en ellos todos o por lo menos parte de nuestros ahorros.

Ventajas de los PPA

Los principales beneficios de los PPA se pueden resumir en dos elementos: garantía de cobro y fiscalidad. Y es que los PPA están obligados por ley a garantizar un tipo de interés fijo en el momento de la contratación, así como la recuperación de total de las aportaciones. Dicho de otra forma, el dinero invertido está asegurado junto con unos modestos rendimientos a los que se les podrá añadir mayor o menor rentabilidad en función de las variables que se determinen.

Por la parte de la fiscalidad, los PPA disfrutan de las mismas ventajas de los planes de pensiones. Esto se traduce en la posibilidad de pagar menos en la declaración de la renta por las aportaciones que se realicen. En concreto, las cantidades invertidas servirán para reducir la base imponible del IRPF en función de la edad y renta del partícipe. En concreto, los menores de 50 años podrán aportar la menor cantidad de entre 10.000 euros o el 30% de sus ingresos, un porcentaje que sube hasta los 50% de los ingresos o 12.500 euros para los mayores de 50 años.

Desventajas de los PPA

No todo pueden ser puntos positivos y los PPA también cuentan con algunas desventajas. La más notoria es que el dinero invertido no se podrá recuperar en cualquier momento. Los supuestos contemplados legalmente para acceder al capital aportado son el de la jubilación, enfermedad grave, incapacidad o paro de larga duración. Si no concurre ninguna de esas circunstancias no se podrá acceder al dinero.

Además, la fiscalidad del rescate también es algo más negativa que la de otras alternativas de inversión. Y es que, como ocurre con los planes de pensiones, las rentas obtenidas tributarán como rentas del trabajo y, lo que es peor, se pagarán impuestos por los derechos consolidados, que incluyen tanto el dinero aportado como los beneficios que haya generado el PPA. En otros productos como los fondos de inversión sólo se pagan impuestos por las ganancias.

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Los PPI frente a los PPA: ventajas y desventajas

A la hora de ahorrar para la jubilación existen diferentes alternativas. En la mayoría de casos estamos hablando de productos financieros compatibles entre ellos que se complementan de una forma u otra para establecer al final una cartera de inversión equilibrada. Esto no quiere decir que debamos contratarlos todos, ni mucho menos, y precisamente por eso se suelen realizar comparativas entre las alternativas más parecidas entre ellas. En este caso le ha llegado el turno a los Planes de Pensiones Individuales (PPI) y los Planes de Previsión Asegurados.

los ppi frente a los ppa

 

En ambos casos estamos hablando de productos pensados para el ahorro a largo plazo, aunque cada uno con características lo suficientemente diferenciadoras como para que merezca pena enfrentarlos.

Ventajas y desventajas de los PPI

Los planes de pensiones individuales son el vehículo de ahorro para la jubilación por excelencia. Su principal ventaja reside en su fiscalidad, que está diferida al momento de la jubilación o las contingencias que figuren en el plan. Eso quiere decir que no habrá que pagar impuestos hasta ese momento.

A esto hay que añadir la posibilidad pagar menos en la declaración de la renta por las aportaciones que hagamos al plan de pensiones. Estas permiten reducir la base imponible de IRPF en función de la edad del partícipe y su nivel de ingresos. Los límites son los siguientes:

  • Menores de 50 años. La menor de las siguientes cantidades: 10.000 euros o el 30% de su base imponible.
  • Mayores de 50 años. La menor de las siguientes cantidades: 12.500 euros o el 50% de su base imponible.

Además, la estructura del sistema de planes de pensiones también permite cambiar de plan sin tener que pagar impuestos.

Por último, cabe mencionar la sencillez para acceder a las cifras de rendimiento de cada plan y la enorme oferta que cuenta con planes para todos los gustos.

Las desventajas se pueden resumir en una palabra: falta de liquidez. Dicho de otra forma, el dinero invertido no se puede recuperar hasta la jubilación, por lo que es un capital ‘secuestrado’ hasta cierto punto.

A esto hay que añadir que, salvo en los planes de pensiones garantizados, el dinero que se aporta no está seguro y que la entidad no garantiza que se recuperará el 100% del capital aportado.

Ventajas y desventajas de los PPA

Lo primero que debemos tener en cuenta es que un PPA es un seguro de ahorro y previsión que cubre la contingencia de jubilación y adicionalmente las de invalidez o fallecimiento.

Lo que define a los PPA frente a los planes de pensiones es que estos están obligados a garantizar un tipo de interés fijo en el momento de la contratación  a la que, evidentemente, se puede añadir un tipo variable en función de diferentes elementos.

Entre sus ventajas, también figura una fiscalidad positiva que permite reducir la base imponible del IRPF en la misma medida que los planes de pensiones.

Las desventajas también se centran en su falta de liquidez, ya que el dinero no se podrá rescatar hasta el momento de la jubilación –existen, como con los planes de pensiones, algunas excepciones-. A esto hay que añadir una rentabilidad menor que la que ofrecen los planes de pensiones, si bien es cierto que en este caso el dinero invertido está asegurado, así como la exigua rentabilidad.

Ahora que ya conoces ambos productos ¿Con cuál te quedas?

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¿Qué guía las inversiones de los españoles?

Detrás de toda acción hay un fin y detrás de toda inversión un objetivo concreto que, de forma genérica, suele ser ganar más dinero. Tal y como Javier Alfayae resume en su libro “La bolsa evidente”, un gran manual para entender cómo se mueve el capital, el único fin del dinero es el de rentabilizarse, obtener más dinero.

Sin embargo, la realidad nos dice que detrás del dinero hay personas y que estas sí se mueven por diferentes motivaciones. Así lo demuestra el Estudio de Preparación para la Jubilación de Aegon, que, entre otras cosas, ha descubierto que la seguridad guía las inversiones de los españoles.

A la pregunta sobre los riesgos que estarían dispuestos a tomar en relación al ahorro para el retiro, un 53% aseguró que tomaría menos riesgos, a lo que se suma un 43% que se mostró de acuerdo con la afirmación de que buscarían productos que ofrezcan una mayor protección ante la volatilidad del mercado.

 estudio jubilacion como invertimos

En este sentido, un 58% se mostraron interesados en algún tipo de producto que garantizase la inversión inicial y que podrían ser un plan de pensiones garantizado o un PPA por poner dos ejemplos. El mismo porcentaje de personas aseguraron querer contar con un producto que les asegurase unos ingresos mínimos durante el retiro, mientras que un 55% apostó por herramientas para proteger sus ingresos frente a la inflación.

Además, otro 52% querría contar con un producto financiero que cubriese los gastos médicos y de manutención en caso de enfermedad prolongada u otro problema que les impidiese cuidar de ellos mismos.

Pero lo más curioso es que un 49% también contrataría algún producto que les protegiese frente a unos malos resultados por parte de sus inversiones.

De esta forma, parece que si hay un elemento común que guía las inversiones de los españoles este es la búsqueda de seguridad y protección. Al final, parece que la falta de conocimientos financieros por parte de los españoles está detrás de esta percepción junto con una planificación descuidada, que hace que muchos ahorradores pongan en marcha su plan demasiado tarde y, por lo tanto, después no se puedan permitir errores.

En este sentido, quienes empiezan antes a ahorrar pueden ser más agresivos, pues tendrán tiempo para recuperar en caso de una caída de los mercados. Del mismo modo, ese periodo de ahorro que llevan ya a sus espaldas tiende a permitirles mejor los vaivenes de las inversiones y la estrecha relación entre riesgo y retribución.

planificación financiera ahorro jubilacion

 

Descargar estudio


Jubilación · Escrito por el 16/12/13


Regalos por contratar un plan de pensiones: como valorarlos

En esta época del año llueven las ofertas para contratar o traspasar planes de pensiones. Las entidades financieras aprovechan la recta final del ejercicio para lanzar sus propuestas sobre estos productos de ahorro a largo plazo que se caracterizan, entre otras cosas, por desgravar en el IRPF. Es decir, se sirven de este incentivo fiscal en un momento en el que los ahorradores más previsores hacen cuentas y ultiman la planificación fiscal del curso.

 valorar regalos de planes de pensiones

Este año la tarea de pagar menos a Hacienda está siendo más dura si cabe tras la desaparición de la deducción por adquisición de vivienda habitual para las compras posteriores al 1 de enero de 2013. En esta tesitura, los planes de pensiones y otros productos de ahorro a largo plazo como los PPA son una buena alternativa para suavizar la factura fiscal, ya que permiten reducir la base imponible en el IRPF en función de las aportaciones y la edad del contribuyente. Dicho de otra forma, gracias a ellos se pagan menos impuestos en la renta 2013.

Además, los últimos meses del año son el momento elegido por muchas personas para hacer balance del ejercicio y comprobar cuántos puntos de su lista de buenas acciones han cubierto, así como para poner a tono sus finanzas personales.

 

Estos dos elementos son los que dirigen la avalancha de ofertas por contratar un plan de pensiones o traspasar el existente desde otra entidad. La duda en este caso llega en el momento de valorar las propuestas. La dura competencia hace que muchas entidades opten por incentivar a los ahorradores más allá del propio producto, con regalos e incluso dinero en efectivo. Así lo hace, por ejemplo, Aegon con sendas ofertas en forma de regalos y retribuciones dinerarias que pueden consultarse aquí y aquí.

¿Cómo valorar adecuadamente estos regalos? Desde aquí queremos dejaros cuatro claves para dar con la mejor respuesta o por lo menos conseguir que esta esté bien fundamentada:

  • Valora el regalo en su justa medida: cualquier regalo o aportación dineraria es una ganancia adicional que conviene tener en cuenta. Sin embargo, tampoco es necesario volverse loco al respecto. Además, no hay que perder en cuenta que estos regalos están sujetos a su correspondiente retención de IRPF y al pago de impuestos en la declaración de la renta de 2014. Por eso mismo, en el caso de los regalos en especie, lo primero será buscar el valor económico real del mismo y compararlo con lo que vamos pagar por él en forma de comisiones y compromisos de permanencia. Por esto también hay que plantearse si realmente cubre una necesidad o un capricho.
  • Estudia el plan: quizás lo más importante, por encima del regalo. Hay que valorar la oferta dejando de lado el incentivo y preguntarse si es lo que buscamos y si cumple nuestras expectativas en términos de rentabilidad y de perfil de inversión. En el caso de los traspasos, esto implica comparar rentabilidades y enfrentar ambos productos, además de preguntar por compromisos de permanencia.
  • Pregunta por las comisiones: este es un elemento que tiende a pasar desapercibido, pero que hay que tener muy en cuenta, pues servirán para minorar las ganancias obtenidas.
  • Valora la entidad financiera: otra de las cuestiones a las que no se le suele atribuir la suficiente importancia. Deberíamos aprender de experiencias pasadas y estudiar muy a fondo con quien invertimos el dinero de nuestra jubilación. Y es que hay gestoras que pueden ofrecer importantes intereses pero sin apenas un ‘tack record’ que valorar.

Y ahora que ya sabes cómo valorar los regalos asociados a los planes de pensiones, sólo tienes que tomar la mejor decisión.

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Llegan las ofertas para cambiar de plan ¿Qué hacemos?

Noviembre y diciembre son los dos meses del año donde más protagonismo adquieren los planes de pensiones y el resto de productos de ahorro a largo plazo. El motivo no es otro que la puesta en marcha por parte de bancos y aseguradoras de su maquinaria comercial para  vender este tipo de inversiones aprovechando su ventajosa fiscalidad. Y es que con la cercanía del final de año, buena parte de los ahorradores busca fórmulas para rebajar su factura fiscal y los planes de pensiones parten en una posición preferente, especialmente tras el final de la deducción por adquisición de vivienda habitual.

ofertas de traspaso de plan de pensiones

Conviene recordar que las cantidades destinadas a planes de pensiones, PPAs y PIAs permite reducir la base imponible de IRPF y, por lo tanto, pagar menos impuestos en la declaración de la renta.

Las entidades financieras se basan en esta ventaja para promoverlo como fórmula de ahorro a largo plazo y es en este periodo cuando se pueden ver ofertas más atractivas por contratar o cambiar de plan de pensiones. Las propuestas son de lo más variado y suelen contar con incentivos adicionales más allá de la propia rentabilidad del plan de pensiones. Estas suelen tener la forma de dinero en efectivo por el traspaso del plan o de regalos en función de la cantidad adicional aportada.

Este último es el caso de Aegon, que premia a quienes traspasen su plan o PPA a la entidad y realicen una aportación adicional con diferentes regalos dependiendo del dinero adicional que destinen al plan. Estos van desde un teclado con funda para iPad o una tarjeta gasolina hasta  todo un Apple Mac Book Air. Quienes lo prefieran también pueden acceder a remuneraciones especiales del 3,5% a un año o del 4% hasta 2024 sobre el importe traspasado dependiendo del tipo de PPA contratado, como explican en esta oferta.

¿Qué hacer en estos casos? ¿Es recomendable cambiar de plan de pensiones? Lo cierto es que no hay una respuesta totalmente acertada. No hay que cerrarse nunca al cambio, ya que este puede suponer unos ingresos extra, como hemos visto –pero cuidado, que habrá que pagar impuestos en IRPF sobre ellos-. Sin embargo, esta posibilidad no debe ser la única que guíe nuestra decisión.

Antes de acceder a cambiar de plan hay que valorar las siguientes cuestiones:

  1. Rentabilidad y balance histórico de la oferta: ¿Estamos ante un plan de pensiones recién creado? ¿Qué resultados ha ofrecido en el pasado?
  2. Comisiones: ¿Cuáles son las comisiones del nuevo plan? ¿Superan a las que ya estamos pagando? ¿Se ‘comen’ los posibles beneficios?
  3. La entidad financiera: es algo que rara vez pensamos, pero que no deja de ser importante ¿Es una gestora de nueva creación? ¿Cuál es su tamaño? ¿Qué seguridad ofrece?
  4. El gestor del plan o asesor personal: ¿Quién se encargará de atendernos en la oficina? ¿Será siempre el mismo asesor?
  5. Compromiso de permanencia: ¿Exige el nuevo plan algún tipo de compromiso de permanencia?

Será la respuesta a estas preguntas la que determine si debemos o no cambiar el plan de pensiones, aunque siempre que nuestra decisión esté documentada e informada habremos cumplido con nuestra parte del trabajo. Después, podremos acertar o no, pero por lo menos debemos tomar una determinación con datos que la respalden.

Y vosotros ¿habéis empezado a recibir este tipo de ofertas?

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Cinco alternativas de ahorro a los planes de pensiones

Los planes de pensiones son el producto estrella para la jubilación. Sin embargo, el mercado ofrece diversas alternativas a la hora de armar una cartera de inversión para el ahorro a largo plazo.

Desde lajubilacióncomotuquieras.es queremos plantearos cinco alternativas de ahorro a los planes de pensiones primero para que acercaros otros productos financieros no tan conocidos por el público general y segundo para poder crear una cartera equilibrada.

  • Fondos de inversión: la alternativa más clara a los planes de pensiones ya que a fin de cuentas su funcionamiento es muy similar. Se trata de producto con una política de inversión definida que invierte en cestas de diferentes activos para rentabilizar el dinero de los depositantes. La ventaja respecto a los planes de pensiones es su mayor liquidez, ya que el dinero puede retirarse casi en cualquier momento. Por el contrario, las aportaciones no gozan de incentivos discales como las de los planes de pensiones, aunque su fiscalidad sí que es más ventajosa que la de las acciones, por ejemplo, ya que no hay que pagar impuestos por los beneficios en tanto y en cuanto se reinvierta en otro fondo de inversión.

  • Planes de Previsión Asegurados: los PPA se ha convertido en una de las alternativas en boga ya que su fiscalidad es la misma que la de los planes de pensiones con la diferencia de que el capital invertido está 100% garantizado. En este sentido actúan como un fondo de inversión garantizado. Al igual que los planes de pensiones, el dinero no se podrá recuperar hasta el momento de la jubilación.

  • Planes de Ahorro Sistemático: los llamados PIAS no han parado de crecer en los últimos años. A diferencia de los planes de pensiones el dinero se puede recuperar en cualquier momento y no es necesario esperar a la jubilación. Sin embargo, sí que goza de incentivos fiscales para las ganancias generadas en plazos superiores a los 10 años. El dinero invertido no tiene por qué estar garantizado, pero la mayoría de entidades sí que lo hacen.

  • Seguros de jubilación: su funcionamiento es similar al de los PIAS y se pueden recuperar en forma de renta vitalicia con la ventaja fiscal de que este capital tendrá la consideración de devolución a efectos del pago de impuestos.

  • ETFs: los fondos cotizados son fondos de inversión que cotizan como si fuesen acciones. Lo que nos hace incluir este producto como alternativa a los planes de pensiones y no la inversión en acciones es su especialización a la hora de replicar índices bursátiles enteros. Esto se supone que sirve para diversificar la inversión (estamos invirtiendo en una cesta de empresas de diferentes sectores frente a una sola compañía) y que los índices son más estables que una acción individual. Sin embargo, conviene aclarar que como producto de inversión es mucho más volátil que el resto de opciones y también algo más arriesgado.

Al final no se trata de elegir uno u otro producto, sino más bien de realizar una combinación de dos o tres de ellos, incluidos los planes de pensiones. De esta forma, se podrían contar con un plan de pensiones y un PIAS como opciones más conservadoras y utilizar los ETFs e incluso los fondos de inversión para arriesgar un poco más por una parte y ganar liquidez por otra.

 




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