Qué tipo de plan de pensiones debes tener en cada etapa de tu vida

Al igual que tus gustos cambian, también deberían hacerlo tus productos de ahorro. Descubre que plan de pensiones necesitas en cada etapa de tu vida.

Qué tipo de plan de pensiones debes tener en cada etapa de tu vida

Una buena elección de la gestión de tus planes de pensiones a lo largo del tiempo va a marcar la diferencia entre un ahorro optimizado y otro que no lo sea. Pero, para aprender a distinguir los diferentes tipos de planes de pensiones ENLACE A POST adecuados a cada momento vital, en primer lugar debemos definir las etapas en las que dividiremos la evolución de este producto.

A pesar de poder existir otros modelos de agrupar las etapas en el ahorro para la jubilación, una manera muy sencilla es hacerlo en tres grupos:

  • Fase inicial: en esta fase es donde buscaremos la máxima rentabilidad y la creación de nuestra cartera de ahorro. Obtener beneficio primará sobre mantener el capital y podremos arriesgar más.
  • Fase de consolidación: una fase intermedia en la que sin abandonar la búsqueda de rentabilidad tratamos de tener posiciones más sólidas y menos arriesgadas.
  • Fase final: la fase previa al rescate del ahorro por jubilación (en este caso plan de pensiones) en la que dejaremos de asumir riesgo y nos dedicaremos solamente a consolidar lo ya obtenido.

Cosas que influyen en el tipo de plan de pensiones a elegir según la etapa

Evidentemente resulta difícil hacer tabla rasa y pensar que todos los ahorradores somos iguales. Existen elementos que van a modificar fundamentalmente los periodos de duración de las fases que hemos visto. Los dos elementos principales de modificación de estas fases son:

  • El momento de inicio del ahorro y la duración de este
  • El volumen de las aportaciones al plan de pensiones.

Por supuesto cuanto antes se inicie el ahorro más largas van a poder ser las fases, fundamentalmente las dos primeras, la inicial y la de consolidación. El hecho de poder alargar estas fases nos permite buscar mayor rentabilidad en los momentos en los que es oportuno, todo ello en un mayor plazo de tiempo, que siempre ofrece mejores márgenes de maniobra.

Por otro lado, y como es lógico, dependiendo de las aportaciones que realicemos a nuestros planes de pensiones su evolución en fases podrá hacer estas más largas o cortas. No es lo mismo aportar el máximo permitido a un plan de pensiones a aportar un 25% del máximo. Es cierto que este elemento influye menos que el anterior.

También hay que tener en cuenta que el traspaso entre planes de pensiones es una acción sencilla y no gravosa para el bolsillo del ahorrador. Esto es básico ya que a lo largo de todo el proceso de ahorro para la jubilación deberás modificar en más de una ocasión los tipos de plan de pensiones, todo ello en función del momento del ahorro que te encuentres.

Plan de pensiones para la fase inicial de ahorro

No existe unanimidad sobre la duración de las diferentes fases de ahorro y por tanto se va a hacer difícil cuantificar el tiempo en el que debemos permanecer en cada fase.

Desde luego la fase inicial, como se suele recomendar, cuanto antes se inicie mejor. Retrasar mucho en el tiempo la contratación del plan de pensiones nos va a obligar a condensar en mucho menos espacio temporal todo este proceso y a desaprovechar el poder de interés compuesto (ENLACE A POST SOBRE INTERÉS COMPUESTO)

Durante los años que dure esta fase inicial, que se debiera corresponder con nuestros años de acceso al mercado laboral y consolidación profesional, apostaremos por planes de pensiones nutridos de sobre todo renta variable. Estamos buscando apuestas de ahorro y rentabilidad a largo plazo, en las que podamos encontrar picos elevados de rentabilidad que se compensen con períodos de menor rentabilidad para configurar, al final, una plusvalía interesante.

Plan de pensiones para la fase de consolidación de ahorro

Como su propio nombre indica en esta fase buscamos consolidar lo obtenido en la fase anterior pero sin renunciar a seguir aumentando lo máximo posible la rentabilidad.

Esta fase suele corresponderse con los años de madurez profesional, y, es una fase perfecta para añadir a nuestro ahorro para la jubilación (si no los tenemos ya) otros productos compatibles y complementarios como los seguros de ahorro.

Los planes de pensiones para la fase de consolidación de ahorro no renunciarán a la renta variable pero si graduarán la presencia de esta en el producto. Es decir, es un momento para los planes de renta mixta en los que, a medida que avanza el tiempo, aumentará la renta fija y disminuirá la renta variable.

Plan de pensiones para la fase final de ahorro

Este será el momento de consolidación final del plan de pensiones, por tanto, será un momento de eliminar el riesgo y apostar por la seguridad de lo ya obtenido.

La fase final de ahorro debe corresponderse con los últimos años previos al momento de la jubilación. Tampoco aquí existe un criterio unánime sobre si este periodo debe ser de una cantidad de años concreta, aunque no conviene exponer a los movimientos del mercado lo ya obtenido a lo largo de años, cuando nos encontramos muy cerca del período jubilación.

Los planes de pensiones para la fase final de ahorro tendrán un perfil conservador e incluso garantizado, huyendo de la renta variable y buscando la consolidación de productos alejados del riesgo, o productos sólidos de renta fija.

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Así funciona de verdad un plan de pensiones garantizado

Los planes de pensiones garantizados están de moda pero no tienen por qué ser la mejor opción a largo plazo. Así es como funcionan.

Así funciona de verdad un plan de pensiones garantizado

Los planes de pensiones garantizados tienen un funcionamiento muy parecido al del resto de planes, en donde comparten una serie de ventajas fiscales, aunque también cuenta con una serie de características que le hace diferente.

En primer lugar hay que decir que el partícipe en este plan recuperará a vencimiento la totalidad de la cantidad invertida inicialmente, pudiendo cobrar un interés, ya sea variable o fijo, según el plan que escoja. Además, cobrará ese dinero independientemente del rendimiento del plan. Es decir, aunque los gestores no hayan sido capaces de obtener rentabilidad, él recuperará su aportación más los intereses pactados.

Cómo funciona un de pensiones garantizado

En estos planes hay una fase de suscripción, en el cual el interesado puede unirse al mismo. La garantía de capital se mantendrá si el partícipe conserva el producto hasta que finalice el vencimiento, algo que suele aparecer bien detallado en las especificaciones. Si optase por retirar antes del vencimiento el capital no aplicaría la garantía y el dinero que recuperaría lo haría a precio del mercado en el instante del reembolso.

En otras palabras, si cumple con los plazos, el plan le garantiza su dinero, pero si recupera antes el capital u opta por traspasarlo a otro plan, se le pagará en función del precio en ese momento de sus participaciones. Esto quiere decir que puede llegar a perder dinero pese a la etiqueta de garantizado.

Los planes de pensiones garantizados están pensados sobre todo para aquellas personas que tengan un perfil más bien conservador, que busquen asegurar el capital y obtener unos intereses. Encajan a la perfección en los planes que se marquen los ahorradores que tengan un horizonte bastante reducido hasta la jubilación, es decir, que les quede menos de cinco años para acceder a la pensión. En esta fase se recomienda consolidar el ahorro y no afrontar riesgos innecesarios.

Los planes garantizados se consideran los más conservadores. En una lista de menor  a mayor riesgo serían los encargados de liderarla, seguidos por los planes de renta fija a corto plazo, renta fija a largo plazo, renta fija mixta, renta variable mixta y renta variable.

Qué valorar antes de contratar un garantizado

A la hora de decantarse por un plan de pensiones garantizado hay que tener en cuenta una serie de variables. Este tipo de productos suelen venir acompañados por incentivos para cerrar su contratación en forma de regalos. Lo adecuado sería dejarlos de lado y buscar un plan que realmente se adapte al perfil del solicitante. La cantidad y el plazo de inversión resultan factores esenciales a la hora de decantarse por un plan.

También hay que comprobar si garantiza una rentabilidad fija o variable. Los primeros aportan una rentabilidad bastante baja debido a que los tipos de interés se encuentran en mínimos, mientras que los variables suelen invertir en una cartera de renta variable y la rentabilidad vendrá condicionada a una serie de condiciones que no siempre se van a dar. De esta forma, funcionarán básicamente como un depósito estructurado.

Los planos garantizados resultan atractivos porque aportan una rentabilidad y todo el capital en un determinado plazo.

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Cómo es el plan de pensiones perfecto según Inverco

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Cómo es el plan de pensiones perfecto según Inverco

No hay un plan de pensiones perfecto, que sirva a todas las personas por igual a la hora de ahorrar. Entran en escena una serie de aspectos que resultarán determinantes para determinar el plan más adecuado o modificarlo en función de las circunstancias.

Los planes de pensiones servirán para completar en torno al 80% del sueldo de los jubilados. En 2014 se registró un incremento de las aportaciones a estos planes del 0,46% al 11,75%, lo que supone que cada vez hay más personas que apuestan por este método de ahorro, como recoge el Informe de Seguros y Fondos de Pensiones que realiza la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

Incluso el Banco de España insiste en la importancia de este producto para que las personas gocen de más disponibilidad económica una vez que se jubilen. El responsable de esta entidad, Luis M. Linde, recordó que es necesario “fomentar mecanismos de ahorro y seguro que permitan complementar el sistema público de reparto”. También se recuerda en este informe la importancia de incluir incentivos fiscales en estos planes.

Aunque aún resten muchos años para la jubilación, hay que planificar desde edades tempranas el tipo de retirada que se desee, con el propósito de cubrir los imprevistos y necesidades económicas del futuro. Hay que valorar tres aspectos esenciales como son el horizonte temporal, que el tiempo que resta para llegar a la jubilación; el factor de ingresos y gastos, ya que de esto dependerán las aportaciones que se hagan al plan; y el nivel de vida que se espera alcanzar una vez retirados.

A la hora de elegir un plan hay que tener en cuenta una serie de aspectos, como son los siguientes:

  • Edad y riesgo: no es necesario que estos dos factores vayan de la mano, pero por lo que general están relacionados. Se piensa que cuanta menos edad se tenga, también se cuente con menor aversión al riesgo. A medida que pasen los años se puede adoptar por una posición más conservadora en cuanto al plan.
  • Rentabilidad: lo adecuado es que el plan nos proporcione la más alta rentabilidad. Hay que informarse sobre la rentabilidad que ha tenido ese plan en el pasado, y es que conociendo las rentabilidades consistentes en distintas situaciones de mercado puede resultarnos más sencillo decantarnos por una opción u otra.
  • Solvencia entidad: es necesario preocuparse por la calidad de la gestora, informándose sobre si los planes ocupan un buen lugar en el ranking de rentabilidad y solvencia.
  • Comisiones: analizar si las comisiones que se apliquen de gestión y de depósitos son las idóneas.

Sigue estos consejos y tendrás un plan de pensiones que quizás no sea perfecto, pero que seguro que se ajusta a tus necesidades.

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¿Qué pasa con el dinero que aporto al plan de pensiones?

Si cada mes o cada año aportas dinero a tu plan de pensiones puede que ya te estés preguntando a dónde va y qué pasa con él. Te lo explicamos para despejar dudas.

¿Qué pasa con el dinero que aporto al plan de pensiones?

Invertir en un plan de pensiones se está convirtiendo una fórmula muy utilizada por parte de los trabajadores, que desean cubrirse las espaldas con vistas al futuro, en concreto a la jubilación. Llegado el momento podrá disponer de una renta o de un capital, en función de lo que prefiera.

Este sistema de ahorro es una manera más de complementar la pensión de la Seguridad Social, siendo un dinero adicional que permitirá conservar el nivel de vida que se llevaba hasta entonces. Para ello se hace necesario planificar los gastos e ingresos que se van a tener una vez retirados del mercado laboral, como pueden ser los corrientes de agua, luz, facturas, hipoteca, etc, además de otros vinculados con el estilo de vida que se desea llevar. Hay gente que necesita programar viajes o invertir en aficiones.

El dinero que se aporta al plan de dinero pasa a integrarse a un fondo de pensiones en el que además hay otros partícipes, en donde se producen inversiones que facilitan el desarrollo del plan. Este capital irá a parar a distintos activos y los rendimientos que se consigna se sumarán al capital que se haya aportado.
El momento de la jubilación siempre parece muy lejano, pero eso no es motivo para retrasar la decisión. Cuanto antes se tome, mucho mejor. El capital acumulado sería mal elevado y la pensión a la hora de retirarse sería más ventajosa.

Los planes de pensiones implican un importante ahorro fiscal gracias a que con las aportaciones se rebaja la base imponible del IRPF, en las que tienen en cuenta las rentas por las que se declara en este impuesto y siempre cuando consiga rendimientos de actividades económicas o del trabajo. Para cobrar el dinero del plan de pensiones existen distintas fórmulas. Antes de decidirse por una de ellas lo mejor es que se asesore sobre cuál es la que más le conviene. La primera de las opciones de cobro es de capital, recibiendo en un solo cobre la prestación; de rentas financieras, en donde se establece la periodicidad y la cantidad a recibir hasta que se agote el capital acumulado; rentas aseguradas; en donde las cantidades se contratan con una empresa aseguradora que garantiza el cobro de por vida; cobros sin periodicidad regular, en donde el titular cobra cuando lo desea; y mixta, que combina una parte en forma de rentas financieras y otra en capital.

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Los planes de pensiones con más captaciones

Que el año pasado fue muy buen año para los planes de pensiones ya lo sabíamos. Comparativamente, aunque no se evolucionó al mismo ritmo de otros productos como los fondos, lo cierto es que las aportaciones netas aumentaron. Vamos a repasar precisamente los planes de pensiones que mayor captación patrimonial han tenido, y que también durante este inicio de año siguen comandando la lista.

Los planes de pensiones con más captaciones

En este caso, no nos vamos a fijar en los planes de pensiones del sistema de empleo, donde el liderazgo correspondió al Plan de Pensiones Emplea Caixa Galicia de Abanca, si no que nos detendremos en el sistema individual.

Dentro del sistema individual PlanCaixa Ambición de VidaCaixa se lleva el honor de ser el plan de pensiones con mayor captación patrimonial el pasado año 2014, y arrancar el presente año del mismo modo. Se trata de un producto de renta fija a largo plazo que acumuló un aumento patrimonial de 191 millones de euros.

Curiosamente, ni este plan ni el perteneciente al sistema de empleo, se encuentra entre los más representados entre los 30 primeros planes de pensiones con mayor nivel de aportación. Éstos son los planes de pensiones mixtos, que se encuentran presentes en esta lista de manera muy profusa, y del mismo modo, los planes de pensiones garantizados.

La renta variable y la renta fija son los menos representados en el ranking global, aunque, como vemos en el cuadro de los 10 primeros, si tienen un espacio.

VidaCaixa y BBVA respectivamente son las entidades más presentes en el listado de planes de pensiones con mayor crecimiento patrimonial. Mientras que los planes de pensiones con mayor éxito de entradas netas se corresponden con fondos perfilados  como el PlanCaixa Equilibrio y el BBVA Plan Multiactivo Moderado, o los Mi Plan Santander Prudente y Moderado.

En definitiva, la confirmación de una tendencia ya señalada a lo largo del año que pasado y que viene a demostrar la vigencia de los planes garantizados, como instrumento de consolidación de los derechos generados en muchos planes a lo largo del tiempo, y por otro lado, de la renta fija mixta como una opción creciente en un periodo en el que los productos garantizados han bajado, y mucho, su rentabilidad.

Los 10 planes con mayores aportaciones netas en 2014

PLANCAIXA AMBICION VIDACAIXA GRUPO Renta Fija
PLANCAIXA EQUILIBRIO        VIDACAIXA GRUPO Renta Fija Mixta
BBVA PROTECCION 2025        B.B.V.A. Garantizado
BBVA PROTECCION 2020        B.B.V.A. Garantizado
PLANCAIXA 10 RF MIXTA       VIDACAIXA GRUPO Renta Fija Mixta
MI PLAN MODERADO            SANTANDER Renta Variable Mixta
PCAIXA PRIV PLAN ACT.CREC   VIDACAIXA GRUPO Renta Variable Mixta
BANKIA PROTEGI.RENTA 2025   BANKIA Garantizado
BBVA PL.MULTIACT.MODERADO   B.B.V.A. Renta Variable Mixta
PLAN NARANJA RF EUROPEA     ING GROUP Renta Fija

 



Qué normas de inversión debe cumplir un plan de pensiones

Los planes de pensiones siguen siendo uno de los vehículos de ahorro a largo plazo preferidos por los inversores por sus ventajas fiscales. Además cada plan debe limitar sus inversiones al perfil de inversor al que se dirige. Estas son as normas de inversión que deben cumplir.

Qué normas de inversión debe cumplir un plan de pensiones

Como todo producto de inversión, los planes de pensiones también están sujetos a una serie de normas que deben cumplir para asegurarse de que se ajustan a sus categorías y al tipo de inversión que dicen que van a llevar a cabo en sus folletos.

En el caso de los planes de pensiones, estas normas se aplican en realidad sobre los fondos de inversión, que de forma resumida son la herramienta encargada de ‘mover’ el dinero del plan y rentabilizar las aportaciones de los partícipes.

A efectos prácticos existen diferentes tipos de planes de pensiónes en función de los sujetos que intervienen: de empleo, asociados e individuales. Los últimos son los más comunes y los que comercializan bancos y aseguradoras. En los dos anteriores los promotores pueden ser la empresa en la que trabaja el partícipe o una asociación de la que es miembro.

Por su parte los planes de pensiones individuales pueden dividirse entre planes de aportación definida -el partícipe establece lo que invertirá pero no sabe lo que cobrará después-, de prestación definida. -se garantiza el pago de unas cantidades por el dinero invertido- o mixtos.

Los primeros son los más habituales y a los que están suscritos los planes individuales, incluidos los garantizados. Y es que salvo estos últimos, ningún plan asegura a sus partícipes que ganarán dinero y que tras años y años de aportar capital podrá recuperar su dinero más una rentabilidad X. Lo que sí puedes hacer como ahorrador es asegurarte que el plan cumple con tus objetivos de riesgo, que sus normas de inversión se ajustan a lo que buscas para tu ahorro a largo plazo.

En este sentido, esta es la distribución de los tipos de fondos de pensiones según su perfil de riesgo y los activos en los que pueden invertir:

  • Renta fija a corto plazo: no pueden invertir en renta variable ni derivados cuyo subyacente no sea renta fija. La duración media de la cartera deberá ser inferior o igual a dos años.
  • Renta fija a largo plazo: no pueden invertir en renta variable ni derivados cuyo subyacente no sea renta fija. La duración media de la cartera deberá superior a dos años.
  • Renta fija mixta: la inversión en renta variable no podrá superar el 30%.
  • Renta variable mixta: la inversión en renta variable debe de estar entre el 30% y el 75%.
  • Renta variable: el 75% de la cartera debe de estar invertido en activos de renta variable.

Después cada fondo de pensiones deberá precisar además el tipo de activos concreto en los que invierte e incluso especificar las regiones en las que lo hace. Esto es lo que permite al ahorrador elegir exactamente el plan que mejor se ajusta a su perfil de inversor y al tipo de activos en los que quiere invertir.

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Por qué reinvertir lo que ganas en hacienda en tu plan de pensiones

La mayoría de la gente que cuenta con un plan de pensiones lo hace más por las ventajas fiscales que por la rentabilidad que ofrecen. Pero si se quiere maximizar esta ventaja fiscal no basta con desgravar en el IRPF, también hay que reinivertir ese dinero

Cada producto financiero tiene su vida comercial, un momento del año en el que las entidades hacen un esfuerzo especial para promocionarlo. En el caso de los planes de pensiones y los PIAS este periodo se centra en los últimos meses del ejercicio y no es casualidad. Uno de los grandes atractivos de los planes de pensiones es la posibilidad de pagar menos impuestos en la declaración de la renta y es a finales de año cuando muchos contribuyentes empiezan a pensar en cuál será el resultado del IPRF y a tomar medidas al respecto.

Por eso mismo, si quieres tomar ventaja de las deducciones que te brindan los planes de pensiones no deberías limitarte a usarlos como una herramienta para pagar menos impuestos. Una buena estrategia para lograrlo pasa por reinviertir los beneficios fiscales y la devolución de la renta en general en ampliar tus posiciones en planes de pensiones.

Un estudio de Fernando Luque en MorningStar apuntaba directamente en esta dirección al comparar la rentabilidad de planes pensiones frente a fondos de inversión. El resultado daba como vencedor a los planes de pensiones, pero también porque contaba con que el ahorrador reinvertiría las ganancias en el propio plan. Desde aquí queremos proponerte algo parecido.

Si Hacienda te devuelve dinero no lo uses para irte de vacaciones o a cenar al restaurante de moda, que lo que has ganado vía impuestos revierta en que vuelvas a pagar menos impuestos. En este sentido la ecuación es relativamente sencilla: si todavía no aportas el máximo a tu plan de pensiones, coge el ahorro fiscal que ya has obtenido e inviertelo en el plan porque así cada vez estarás más cerca de esta deducción máxima.

El ahorro fiscal del plan de pensiones

Para entenderlo mejor vamos a coger la calculadora y hacer números sobre el ahorro fiscal que supone contratar un plan de pensiones. Antes de nada conviene aclarar que el dinero aportado e los planes de pensiones sirve para minorar la base imponible dentro de los límites marcados por la ley, que han cambado en 2015 para situarse en los 8.000 euros.

En este sentido, si ganas 18.000 euros y has aportado 4.000 a tu plan de pensiones es como si ganases 14.000 a efectos de la declaración de la renta. Lógicamente, los impuestos que pagarás con un sueldo de 18.000 euros y otro de 1.4000 no serán los mismos. Sólo hace falta fijarse en los tramos de IRPF para darse cuenta de la diferencia de tributar en uno o en otro.

Por qué reinvertir lo que ganas en hacienda en tu plan de pensiones

Por eso mismo se dice que cuanto mayor es la renta más alto es también el beneficio discal de los planes de pensiones. Y es que si ganas 60.000 euros, 47% cantidad tributará ya a tipos cercanos al 50%. EL plan de pensiones te ayudará a reducir la cifra por la que tributas.

Si quieres calcular el ahorro fiscal es tan fácil como usar el Programa Padre y cargar dos supuestos, uno con la inversión en el plan de pensiones y otro sin ella. Supongamos que el ahorro fiscal en el primero de los supuestos es de 200 euros. Si cogiese es capital y lo reinvirtiese en el plan de pensiones, ese año las aportaciones serían de 4.200 euros, por lo que el beneficio fiscal sería algo mayor que los citados 200 euros. Al final, gracias al mismo principio que se aplica con el interés compuesto, seguirá aumentando poco a poco la cantidad aportada y la deducción hasta alcanzar el máximo de 8.000 euros marcados por ley, todo sin que el ahorrador se dé prácticamente cuenta.

¿Y tú, tienes pensado reinviertir ese dinero en tu plan de pensiones?



Los mejores planes garantizados

En los dos últimos años hemos asistido a notables cambios en el panorama del ahorro. Estra transformación viene dada en buena medida por el retroceso de la rentabilidad en productos como los depósitos, es decir en productos garantizados. Sin embargo, ¿afecta también esto a los planes de pensiones garantizados?, dónde se encuentran los mejores de estos planes?

Los mejores planes garantizados

La caída de rentabilidad en los depósitos tiene que ver con un retroceso generalizado de todos los productos remunerados garantizados. Esto a su vez tiene que ver con una ralentización del consumo, con un proceso de desinflación y, por supuesto, con el precio del dinero más bajo de las últimas décadas. Con tipos cercanos al cero es imposible que un depósito ofrezca rentabilidades significativas salvo si las entidades se pelean por el dinero del ahorrador, como sucedió hace unos años.

Sin embargo, como insistíamos al comienzo del artículo, la repercusión que este retroceso puede tener en productos como los planes de pensiones es muy diferente a la que puede tener en un depósito.

La explicación es relativamente simple: los planes de pensiones garantizados tarde o temprano formarán parte necesariamente de una cartera de ahorro equilibrada, ya que, el ahorro para la jubilación buscará en algún momento y tras un periodo de consolidación equilibrada, mantener lo obtenido a lo largo de la vida del producto, arriesgando lo mínimo y acudiendo por tanto a los planes garantizados como eje para ese equilibrio de la consolidación. Dicho de otra forma, tras unos primeros años en los que se puede arriesgar, conforme se acerca el momento de la jubilación todos los gestores coinciden en que es positivo llevar la cartera hacia planes más conservadores e incluso garantizados.

Por su parte, los depósitos son un producto que entra dentro del modelo de ahorro a elección personal, es decir, una vez que hemos elegido los planes de pensiones como instrumento tarde o temprano recurriremos a un garantizado pero un depósito es un producto situado en un espacio y tiempo determinado muy concreto.

El ahora de los garantizados

Es muy probable que hayas leído sobre el buen momento que los fondos de inversión y planes de pensiones atraviesan en lo que rentabilidad se refiere (sobre todo comparando estos con depósitos o cuentas remuneradas por ejemplo) pero esto no se hace extensivo del todo a los planes de pensiones garantizados. De hecho, tanto planes garantizados como fondos garantizados son los que menos avanzan dentro de las diferentes familias de estos productos.

Durante los últimos dos años no hay movimientos excesivos dentro de los que se consideran principales planes de pensiones garantizados, ahora bien, debemos tener en cuenta que cuando se realizan análisis de estos productos se viene a tomar como referencia la evolución a lo largo del tiempo ya que pueden haber obtenido un excelente resultado por ejemplo al cierre de 2014, pero, sin embargo, pueden llevar tras de sí un histórico no tan brillante.

Si nos atenemos a los datos de INVERCO éstos serían algunos de los mejores planes de pensiones garantizados en la actualidad:

Plan 5 años anualizada % 3 años anualizada% 1 año anualizada%
Santander 2010 IBEX 1.57 4.49 3.24
Unnim Pensiones G10 8.58 14.29 25.20
Bankia Prot Renta 2013 7.30 16.30 19.27
Caser Julio 2021 8.16 12.43 18.19
PlanCaixa Invest 8 5.71 8.50 11.18

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Todo lo que no te han contado de los planes de pensiones: Así funcionan de verdad

Los planes de pensiones son la herramienta de ahorro a largo plazo más utilizada por los españoles. Os descubrimos cómo funcionan, sus ventajas y desventajas.

Todo lo que no te han contado de los planes de pensiones: Así funcionan de verdad

Durante muchos años la imagen de los planes de pensiones se asociaba directamente con la desgravación fiscal. Tanto era así que se venía a tener la sensación de un producto cuya principal virtud era esa posibilidad de desgravar: Afortunadamente esto ya no es así y a los planes de pensiones se les reconoce la utilidad de ahorro a futuro que realmente tienen, aunque desconocemos aún algunas cuestiones relevantes de su funcionamiento.

Un plan de pensiones es realmente un producto financiero de inversión, aunque posee la particularidad de permitir que se realicen aportaciones periódicas de ahorro que proporcionan (o pueden proporcionar) una rentabilidad determinada. Es un producto que vamos a poder contratar de forma voluntaria, siempre con carácter privado y siempre como una herramienta complementaria a los derechos de pensiones de jubilación que podamos obtener de la seguridad social o de otros modelos de ahorro compatibles.

Para obtener estas rentabilidades los planes de pensiones deben invertir su patrimonio en determinados activos o herramientas de inversión. Esto se realiza a través de los fondos de inversiones, con los que a veces los podemos confundir y que no dejan de ser sino el patrimonio citado de los planes de pensiones que integren dicho fondo y a través de los cuales se invierte.

Y es que las inversiones, es decir, donde se destina el patrimonio del plan de pensiones, son uno de los elementos fundamentales y que siempre tenemos que tener en cuenta cuando vamos a contratar uno de estos productos. Desde planes que se dedican de manera total a invertir en renta fija, con lo cual son planes muy conservadores y que arriesgar un poco el patrimonio, hasta planes que apuestan también totalmente por la renta variable convirtiéndose en productos que presentan un alto nivel de riesgo, pero, a cambio, también un alto nivel de posibilidad de obtener mayor rentabilidad.

Realmente de lo que se trata es de que te plantees el ahorro a través de un plan de pensiones como una carrera de fondo: contratándolo cuanto antes y adaptando su formato de inversión a medida que pasa el tiempo.  De esta manera, por ejemplo, podríamos perfectamente comenzar con un producto que apostará firmemente por la renta variable, ya que trataríamos a lo largo del tiempo de obtener rentabilidades interesantes compensadas con las posibles pérdidas que las fluctuaciones del mercado proporcionan. Posteriormente podemos ir graduando poco o poco el nivel de riesgo a través de la renta variable mixta, presentando menos riesgo, la renta fija mixta ya apostando más por la renta fija pero con dosis de renta variable hasta definitivamente, consolidar nuestra cartera ya con la jubilación cercana en la renta fija los productos garantizados.

La gran ventaja que este camino de ahorro tiene es que durante todo su proceso vamos a poder seguir aprovechando la desgravación, pero, además, podremos trasladar el dinero a otro plan de pensiones con otro modelo de inversión sin coste impositivo. Es decir, no habrá que pagar impuesto por recuperar el dinero si se reinvierte en otro plan. Eso sí, recuerda siempre que se trata de una desgravación en diferido, es decir, a la hora del rescate en el momento de la jubilación dependiendo de la manera en la que rescates tus derechos consolidados deberás tributar.

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¿Interesa un plan de pensiones con 50 años o hay mejores opciones?

Ahorrar para la jubilación es importante, pero también lo es tener en cuenta nuestro horizonte temporal antes de elegir uno y otro producto financiero. En el caso de los planes de pensiones, cuanto antes se empiecen, mejor, pero puede llegar un punto en el que si no has comenzado uno, haya otras alternativas. ¿Cuál es esa edad límite?

¿Interesa un plan de pensiones con 50 años o hay mejores opciones?

Si nos fijamos en la manera de comercializar los planes de pensiones antes de la crisis veremos cómo la importancia de los beneficios fiscales era fundamental a la hora de tratar de convencer al suscriptor. Aunque esto no ha cambiado y se sigue dando importancia a estos beneficios fiscales, la verdad es que cada vez somos más conscientes de la necesidad de ahorrar para la jubilación, ahorrar a cualquier edad aunque aquí hay matices que debemos tener en cuenta.

Se da por bueno que cuanto antes se inicie un plan de pensiones, mejor futuro tendrá éste ahorro: esto es lógico, no sólo porque podremos ir graduando las aportaciones mejor sino porque podremos apostar por inversiones diversificadas a lo largo de toda la vida de la cartera del plan de pensiones…sin embargo, ¿esto significa que no deba suscribir un plan de pensiones por ejemplo con 50 años? lo cierto es que no significa eso en absoluto, y aunque efectivamente contratar un plan de pensiones con 50 años no es igual a contratarlo con 30 años puede seguir siendo un instrumento útil en el ahorro para la jubilación, aunque en este caso hace prácticamente necesaria la búsqueda de otras herramientas complementarias.

Los planes de pensiones crecen

En nuestro país ya casi 10 millones de partícipes hacen crecer el patrimonio de los planes de pensiones, un producto que además muestra su mejor cara cuando analizamos las rentabilidades medias anuales que, según los datos del tercer trimestre de 2014 (INVERCO) llevan nueve trimestres consecutivos generando rentabilidades, en este caso las rentabilidades se trimestre equivalente al 8.6% anual, esto sin dudas una media de rendimiento muy elevada.

Claro, en esta media se calculan las altas rentabilidades que los productos más agresivos ofrecen, cruzadas con las rentabilidades más bajas que los productos más conservadores muestran: no pensemos tampoco en una especie de paraíso de la rentabilidad donde todo el que entre automáticamente obtiene casi el 9%, esto no es así, pero s es cierto que el rendimiento medio en los últimos tiempos anima al ahorrador a seguir apostando por los planes.

¿Por qué un plan a los 50 años?

Con los ajustes a la jubilación y el aumento progresivo de la edad mínima para la jubilación ordinaria, nos plantaremos en un futuro en un escenario en el que a partir de cumplir 50 años aún distarán 17 para la jubilación.

A pesar de las limitaciones anuales a las aportaciones a los planes de pensiones, seguimos disponiendo de un buen número de años para gestionar un acumulado interesante, a esto debemos sumar que durante ese periodo de años vamos también por supuesto a tener beneficios fiscales en función de las aportaciones.

Si lo vemos desde la perspectiva de un producto que nos va a permitir obtener un patrimonio interesante unido a unos beneficios fiscales continuados durante al menos 15 o 17 años desde luego la idea parece buena y hace que esa idea generalizada de que un plan de pensiones a los 50 años es inútil no se sostenga…eso sí, debemos tener en cuenta los peros.

El principal escollo es que, probablemente, el importe que podamos reunir durante este periodo de tiempo no será suficiente como para garantizar un complemento importante de nuestra pensión de jubilación para no perder la calidad de vida al cesar de recibir los salarios por trabajo.

Esto hace que confiar exclusivamente en un plan de pensiones contratado los 50 años como excremento de ahorro para complementar la pensión de jubilación tal vez no sea buena idea y resulte mucho más eficaz cuando se combina con otros mecanismos de ahorro complementario.

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