¿Qué es un PPI o Plan de Pensiones Individual?

El objetivo de los Planes de Pensiones Individuales no es otro que el de complementar los ingresos públicos que una persona tendrá una vez llegada la edad de jubilación. Su funcionamiento es de lo más sencillo: el partícipe ingresa unas cantidades mensual, semestral o anualmente, que el plan de pensiones se dedica a invertir a través de un fondo de pensiones en diferentes tipos de activos para obtener una rentabilidad que devolverá junto con el principal al jubilarse o cuando se produzca otra de las contingencias previstas en el mismo. Hasta ese momento el dinero permanecerá, por ley, dentro del plan.

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Para adecuarse a las necesidades de cada ahorrador existen diferentes tipos de planes de pensiones con diferentes políticas de inversión. Los hay que destinan la mayor parte del capital a renta variable y por lo tanto asumen más riesgos y los que son más conservadores al invertir en activos de renta fija. La elección de cada uno de ellos estará condicionada por la aversión al riesgo del ahorrador y lo cercana que esté la jubilación, si bien es posible cambiar de plan de pensiones tantas veces como se quiera.

Las ventajas de los PII incluyen beneficios fiscales frente a otros productos financieras de ahorro. De esta forma, las aportaciones al PPI reducen la base imponible del ahorro lo que supone tener que pagar menos impuestos cada año dentro de unos límites que marca la ley para las aportaciones y que son de 10.000 euros o el 30% de los ingresos para los menores de 50 años y de 12.500 euros o el 50% de los ingresos para quienes superen esta edad.

Además, la fiscalidad de los PPI está diferida al momento de su rescate. Es decir, que no habrá que pagar impuestos por los beneficios que se generen hasta que se cobre una vez alcanzada la edad de jubilación.

En estas circunstancias ¿Os parece un vehículo adecuado para ahorrar a largo plazo para la jubilación?



¿Cuánto subirán las pensiones en 2014?

Se acerca el final de año y quien más, quien menos empieza a hacer planes para 2014. Para los propósitos de carácter financiero el primer requisito es tener una previsión de los ingresos con os que pondremos contar y en el caso de pensionistas estos vienen determinados por ley. Es decir, que es el Estado quien determina cuánto cobrarán los jubilados y el incremento de las pensiones públicas.

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En este sentido, la última reforma de las pensiones establece importantes cambios respecto a cómo se articula la revalorización de las mismas. Hasta ahora los Presupuestos Generales del Estado recogían de forma literal el incremento de estos subsidios y después, el mes de noviembre, este se comparaba con el comportamiento del IPC de forma que si la previsión había sido menor, el Estado abonaba a los pensionistas la parte correspondiente para que no perdiesen poder adquisitivo.

La reforma de las pensiones implica un cambio en el cálculo de esta revalorización. Es decir, la subida de las pensiones dejará de estar vinculada al IPC y pasará a estarlo a un índice que recogerá la evolución de la economía nacional y de las arcas de la Seguridad Social en particular. En concreto, el índice estará sujeto al crecimiento de los ingresos del estado, el crecimiento del número de pensiones, el crecimiento de la pensión media y el equilibrio general de los ingresos y gastos de la Seguridad Social. Para hacer el cálculo no se tomará sólo el último ejercicio, sino que se tendrá en cuenta un periodo de 11 años que incluye la evolución de los últimos seis años y la previsión de los cinco próximos.

A esto hay que añadir una serie de límites que fijan una pensión mínima y otra máxima. Por la parte baja, la revaloración no podrá ser inferior al 0,25% y la máxima no podrá superar el IPC más el 0,25%.

Dicho esto ¿Cuánto subirán las pensiones en 2014? Según lo anunciado por el Gobierno y que recogen los Presupuestos Generales del Estado, la revalorización será del mínimo fijado, es decir, del 0,25%.

¿Perderán poder adquisitivo los pensionistas? Eso parece, ya que la estimación de IPC para 2014 según Funcas es del 0,9%, casi siete décimas por encima de lo que subirán las pensiones.


Jubilación · Escrito por el 28/10/13

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Así funciona la nueva fórmula para calcular la pensión

La fórmula para calcular las cambiará a partir de 2014 con la nueva reforma impulsada por el Gobierno y que afectará tanto a los pensionistas actuales como a los futuros. Siguiendo las recomendaciones de los expertos, se introducirá un factor de sostenibilidad en las pensiones para que la cuantía de las mismas esté relacionada con la esperanza de vida, al tiempo que se alterará la forma en la que se calcula la revalorización de las pensiones actuales.

Pero veamos con más detalle cómo se articulan estos cambios y la nueva fórmula para calcular la pensión.

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La revalorización de las pensiones

Esta es la medida que tendrá un efecto más inmediato y supone desligar la evolución de las pensiones públicas del IPC. Hasta ahora este índice era la referencia para establecer cuánto tenían que aumentar los ingresos de los pensionistas año a año pero a partir de 2014 el incremento quedará condicionado a la evolución de una serie de variables económicas que incluyen el crecimiento de los ingresos del estado, el número de pensiones, la pensión media y el equilibrio general de los ingresos y gastos del sistema. En el caso de los superávit de la Seguridad Social se tendrá en cuenta una media de 11 años junto con la evolución de los seis anteriores y las previsiones para los cinco siguientes, de forma que los pensionistas no queden exclusivamente a merced de la coyuntura económica.

Con la reforma, los pensionistas se aseguran que sus ‘salarios’ crecerán por lo menos un 0,25%, pero también se establece un tope a su retribución, que no superará en ningún caso el IPC más el 0,25% por mucho que la situación económica sea más favorable.

El índice de sostenibilidad

Esta es quizás la parte más complicada de la reforma y la que afectará a los futuros pensionistas. De forma muy resumida, consiste en trata de vincular la cuantía de la pensión a la esperanza de vida en el momento en el que se accede a la misma. Así, cada pensionista cobrará en función de los años que se espera que perciba dinero público según las tablas de la Seguridad Social.

En este sentido, si se viven más años se reducirá la cuantía de la pensión mensual. La fórmula no es tan diferente de la que se aplicaría en el caso de un plan de pensiones, donde la asignación mensual está ligada al dinero acumulado, de forma que si se quiere cobrar durante más año, la cantidad a percibir será menor.

Este cambio, el más traumático y complicado, no entrará en vigor hasta 2019.


Jubilación · Escrito por el 25/10/13

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Fiscalidad de las pensiones contributivas

Una primera distinción entre los diferentes tipos de pensiones públicas nos llevaría a diferenciar entre las pensiones contributivas y las pensiones no contributivas. La distinción entre ambas radica en que las primeras exigen un periodo de carencia en forma de años cotizados para poder acceder a las mismas mientras que las segundas no. Estos son los casos de las prestaciones por incapacidad o prestaciones de protección familiar, por poner dos ejemplos.

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Más allá de aspectos técnicos, también existen otras diferencias, empezando por el tratamiento de cada una de ellas en la declaración de la renta. En esta ocasión vamos a abordar la fiscalidad de las pensiones contributivas, que pueden originarse por jubilación, incapacidad permanente y fallecimiento.

Con carácter general, es necesario tributar por todos los ingresos que percibimos, lo que incluye los derivados de la pensión. Sin embargo existen una serie de excepciones en el IRPF que conviene observar y que son las siguientes:

  • Pensiones de la Seguridad Social o del organismo que la sustituya por incapacidad permanente absoluta y gran invalidez, tanto en la modalidad contributiva como en la no contributiva.
  • Pensiones y haberes pasivos de orfandad de la Seguridad Social y clases pasivas y demás prestaciones por orfandad.
  • Pensiones a favor de mutilados e inválidos a consecuencia de la Guerra Civil.

En estos casos no será necesario pagar impuestos por este tipo de pensiones. ¿Y el resto de pensiones? Se incorporarán al IRPF como rendimientos de trabajo. Es decir, tendrán la misma consideración que un salario a efectos fiscales y por lo tanto tributarán al tipo marginal de IRPF que nos corresponda. Esto siempre que el rescate, en el caso de la pensión derivada de un plan de pensiones, se produzca en forma de renta, ya que existe una reducción del 40% para las rentas rescatadas en forma de capital generadas antes de 2007.

Sin embargo, el cobrar una pensión no hace que estemos obligados a presentar la declaración, ya que se aplicarán también criterios relacionados con la cuantía de la misma.

Imagen – Images Money en flickr


Fiscalidad, Fiscalidad pensiones · Escrito por el 22/07/13

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¿Cómo saber si estoy preparado para la jubilación?

Saber si estamos o no preparados para la jubilación es una de las cuestiones que más quebraderos de cabeza y como vimos en el Estudio de Preparación para la Jubilación de Aegon,, la mayoría piensa que no está haciendo todo lo que puede o debe para asegurar su retiro. Parte del problema radica precisamente en qué baremo aplicar, es decir, qué hay que preguntarse para determinar si estamos trabajando en la vía correcta o si todavía debemos mejorar.

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En el citado estudio se plantean varias cuestiones concretas que todos deberíamos preguntarnos. Las respuestas nos darán una idea muy clara de lo preparados que estamos para afrontar la jubilación. Estas son las preguntas en cuestión:

  1. ¿Somos responsables respecto a nuestra jubilación?
  2. ¿Qué conocimientos poseemos? ¿En qué medida comprendemos los asuntos financieros en general?
  3. ¿Hasta qué punto está bien desarrollado nuestro plan personal de jubilación?
  4. ¿Estamos ahorrando lo suficiente?
  5. ¿Obtendremos los ingresos que necesitamos para nuestra jubilación?

Como se puede ver, la respuesta puede variar en función de quien la responda. A nosotros nos corresponderá fijar el nivel de ahorro y los ingresos que necesitamos tras abandonar el trabajo. Estos deberán estar en consonancia con el nivel de vida que queramos mantener. Establecer esta meta es una de las cuestiones más importantes, porque todo el plan de ahorro e inversión se estructurará en torno a ella.

A fin de cuentas, no es lo mismo ‘necesitar’ unos ingresos de 1.000 euros al mes tras jubilarnos que pretender contar una renta de 2.500 euros. Como es lógico, la estrategia para conseguir las dos cantidades será muy diferente. Pero no sólo influye el nivel de vida que queramos tener, sino que también hay que tener en cuenta otros factores como la propia situación financiera en ese momento o la edad.

En cualquier caso, estas preguntas son un primer paso para darnos cuenta de si hemos recorrido parte del camino o si, por el contrario, seguimos en la casilla de salida. Si ese es el caso, más vale que nos pongamos en marcha cuanto antes.

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Imagen – Pimkie en Flickr


Economía, Finanzas personales, Jubilación · Escrito por el 15/07/13

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Por qué necesitas diversificar tus inversiones y cómo hacerlo

“No hay que poner nunca todos los huevos en la misma cesta”. Esta expresión popular es una de las más repetidas en el mundo financiero. De hecho, será una de las primeras que oigamos al visitar a un asesor financiero. Al igual que en la vida real, hace mención a la necesidad de diversificar para minorar riesgos.

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Esto supone repartir el riesgo que asumimos entre varios productos y tipos de inversiones, de forma que si uno va mal, no perderíamos toda la inversión. La diversificación se puede incluso aplicar a un solo tipo de productos. Por ejemplo, siempre será más recomendable contratar depósitos en más de un banco por si una de las entidades financieras sufre algún tipo de contratiempo.

La diversificación está en la base de la buena gestión financiera como estrategia para repartir riesgos. Supone invertir en distintos activos que asuman diferentes tipos y niveles de riesgo y que incluso tengan distintos horizontes temporales de inversión.

Una cartera de inversiones equilibrada no es sino una capaz de diversificar sus inversiones. Sin embargo no existe una distribución ideal de los activos. Al igual que hay un plan de pensiones para cada etapa en la vida, las circunstancias personales y la edad también influyen en la distribución de la cartera de inversión.

Lo que sí debemos hacer en cualquier caso es contar con activos de todo tipo. Es decir, es recomendable contar con acciones o fondos de inversión algo más arriesgados que nos permitan multiplicar las ganancias, pero también con productos más conservadores de renta fija. Se puede incluso invertir en una divisa diferente del euro parte de los activos para cubrirnos ante la posible marcha de la moneda única. La distribución concreta dependerá de cada ahorrador, pero lo importante es saber que de la misma manera que no podemos invertir todo nuestro dinero en una sola empresa, tampoco deberemos hacerlo a través de un mismo tipo de productos e incluso de un mismo banco.

Una cuestión importante a la hora de distribuir la inversión es la necesidad de revisar posteriormente esta misma distribución. Las ganancias o pérdidas acumuladas por cada activo harán que su porcentaje sobre la inversión total varíe y que por lo tanto debamos rebanlancear la composición de nuestra cartera cada cierto tiempo.

Imagen – FlubbelEmpire en Flick


Economía, Finanzas personales, Productos de ahorro · Escrito por el 12/07/13

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Hipoteca inversa ¿Merece la pena?

Hubo un momento en que la palabra hipoteca inversa estaba de moda, pero este ya es pasado, especialmente tras el desplome del mercado inmobiliario. Para quienes no estén familiarizados con este término, se trata de un préstamo con garantía hipotecaria mediante el cual una entidad financiera se compromete a pagar una cantidad mensual garantizada de forma vitalicia al titular de la misma.

Hipoteca Inversa

Es decir, consiste en hipotecar la vivienda en propiedad a cambio de una renta vitalicia. Estos préstamos están regulados por la Disposición Adicional primera de la Ley 41/2007 y establecen una serie de requisitos que debe cumplir quien firme una hipoteca inversa, empezando porque debe tener más de 65 años y tener la vivienda en propiedad y sin cargas hipotecarias.

Existen dos tipos de hipoteca inversa. La primera es temporal y permite el uso de la vivienda una vez termine de cobrar la renta, ya que esta se limita al valor de la vivienda. La segunda es vitalicia y  en la que las cantidades a cobrar no se limitan al precio de la vivienda, lo que obliga a contratar un seguro de renta vitalicia que se activaría en caso de que el cliente consumiese el plazo máximo del crédito.

Y una vez sabemos en qué consiste la hipoteca inversa ¿Merece la pena contratarla? En este punto no existe una respuesta absoluta ya que buena parte de la misma dependerá de las circunstancias personales de cada ahorrador. Quienes no tienen hijos o estos gozan de una posición acomodada no deberían dudar en solicitarla, pues les permitirá lograr ingresos adicionales y mejorar su calidad de vida mientras siguen disfrutando de su vivienda.

Otra cosa diferente es que en las circunstancias actuales un banco se preste a conceder una hipoteca inversa y la cantidad que pueda llegar a ofrecer. No debemos perder de vista que el mercado inmobiliario sigue lejos de haber alcanzado suelo y que por lo tanto es previsible que el precio de la cada hipoteca mediante este producto siga cayendo.

Imagen – Emilian Robert Vicol en Flick


Noticias · Escrito por el 10/07/13

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La jubilación parcial: como funciona

A la hora de planificar nuestra jubilación tan importante es contar con una buena estrategia de ahorro e inversión como plantearse cuándo debemos jubilarnos. Al acercarse el momento, la mayoría de personas no se plantea nada más allá que alcanzar la edad legal de jubilación y dejar de trabajar, cuando lo cierto es que existen alternativas para disfrutar del retiro antes de tiempo. Una de ellas es la jubilación parcial.

Los últimos cambios normativos, que recoge la página web de la Seguridad Social, han endurecido el acceso a la jubilación parcial. Si antes estaba disponible a partir de los 60 años, ahora habrá que esperar algo más para poder acogerse a ella.

En este sentido, se eleva desde los 60 hasta los 63 años la edad en la que se podrá disfrutar de la jubilación parcial con contrato de relevo. Además, esta irá subiendo paulatinamente hasta alcanzar los 65 años en 2017. A esto hay que añadir la necesidad de haber cotizado por lo menos 33 años, que serán 27 en caso de incapacidad y una antigüedad mínima de seis años en la empresa.

El siguiente cuadro refleja el proceso:

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La reducción de la jornada que da derecho será de un mínimo del 25% y de un máximo del 50%.

También existe la posibilidad de solicitar la jubilación parcial sin que medie contrato de relevo. En este caso las condiciones cambian y para empezar sólo se podrá solicitar tras alcanzar la edad ordinaria de jubilación y será necesario haber cotizado 15 años, de los cuáles dos deberían estar dentro de los 15 anteriores a la jubilación. En este caso, la reducción de la jornada será de entre el 25% y el 50%.

Teniendo en cuenta que se trata de un tema muy delicado para muchas personas, los cambios normativos no se aplicarán a los perfiles incluidos en la disposición final 12.2 de la Ley 27/2011, de 1 de agosto.

Entre la nueva legislación también se incluye un aumento hasta los 35 años el periodo mínimo que habrá que cotizar para poder disfrutar de la jubilación anticipada voluntaria, que sólo estará disponible para los mayores de 53 años y mes pero que además irá subiendo de forma progresiva hasta alcanzar los 65 años en 2027. Dicho de otra forma, sólo se podrá acceder a esta ventaja dos años antes de la edad legal de jubilación, cuando hasta ahora había un lustro de margen.

En el caso de la jubilación anticipada forzosa, estará disponible para los mayores de 61 años, una edad que irá aumentando hasta llegar a los 63 años en 2017. Además, será necesario haber cotizado 33 años a la Seguridad Social.


Noticias · Escrito por el 17/06/13

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Planificar el presente para preparar el futuro

La mente humana no está prediseñada para pensar a largo plazo. Buscamos la recompensa a corto o en el mejor de los casos a medio plazo y precisamente por eso resulta tan complicado para muchas personas planificar su jubilación. No en vano, se trata de un hecho que tendrá lugar dentro de diez, veinte e incluso 35 años y para el que ir ahorrando año a año no apenas reporta algún tipo de gratificación

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Sin embargo, resulta imprescindible realizar ese ejercicio de planificación para el futuro y para ello es inevitable hacerlo en el presente. El primer paso en este punto pasa por crear un presupuesto que reúna nuestros principales gastos e ingresos, en caso de no tenerlo. Con estos datos habrá que establecer prioridades sobre donde destinar el dinero y, sobre todo, tratar de reservar una parte para el ahorro.

Este es quizás el punto más importante de planificar el presente para preparar el futuro: ser capaces de guardar una parte de los ingresos para el ahorro a largo plazo. Como no siempre resulta fácil hacerlo existen algunos trucos para lograrlo, aunque quizás el más útil sea retirar el dinero de forma automática de nuestra cuenta corriente de forma que no tengamos acceso a ese capital. Esto es lo que hacen algunos productos financieros como los PIAS y otros sistemas de previsión de ahorro similares que incluyen aportaciones periódicas programadas.

Una vez hayamos conseguido ahorrar ese capital, habrá que establecer una estrategia de ahorro, es decir, decidir a donde destinamos nuestro dinero y a través de qué vehículos de inversión. En este sentido podemos utilizar los planes de pensiones para un ahorro a más largo plazo, sabiendo que no podremos recuperar el dinero hasta la jubilación, y compaginarlos con otros productos más líquidos como los fondos de inversión o las acciones, por poner dos ejemplos.

En este punto es muy posible que necesitemos ayuda y precisamente para ello existen profesionales del asesoramiento financiero a quienes es recomendable acudir siempre que lo estimemos oportuno.

Imagen: tunguska



¿Conviene tener más de un plan de pensiones?

Cuando se habla de invertir en planes de pensiones la mayoría de ahorradores piensa en un solo plan que aglutine su dinero. Sin embargo, lo cierto es que no hay por qué limitarse a un único plan de pensiones. Al igual que se pueden comprar acciones de varias compañías o contratar más de un depósito, lo mismo ocurre con los planes de pensiones. Sin embargo, lo que debemos preguntarnos es ¿Merece la pena?

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En este punto prescindiremos del paso inicial sobre si conviene o no invertir en planes de pensiones como vehículo de ahorro para la jubilación. En un post anterior ya abordamos las ventajas y desventajas de este producto, así como alternativas al mismo. Así pues, vamos a tratar de responder a la pregunta inicial ¿Conviene tener más de un plan de pensiones?

 

Si partimos de la base de que una cartera de inversión bien diversificada nos ayudará a cubrirnos ante los vaivenes del mercado la respuesta no puede ser más que un claro sí. Por una parte al contratar varios planes estamos diversificando riesgos y limitando nuestra exposición a que un determinado gestor o plan de pensiones no consiga sus objetivos e incluso pierda dinero. Es decir, si contamos con tres planes de inversión diferentes podemos permitirnos que uno de ellos no marche todo lo bien que nos gustaría.

Por otra parte, al contar con varios planes de pensiones, también podemos asumir diferentes riesgos con cada uno de ellos. De esta forma, retomando el ejemplo de los tres planes, uno podría ser muy agresivo e invertir sólo en renta variable, mientras que los otros dos podrían ser mixtos o uno de renta variable mixta y otro garantizado de forma que por lo menos parte del capital esté asegurado una vez lleguemos al momento de la jubilación.

En el fondo, no se trata más que del manido consejo de no depositar todos los huevos en una misma cesta, no vaya a ser que se caiga y se rompan todos. Y vosotros ¿Estáis de acuerdo?

Imagen – Images_of_Money


Gestión de planes de pensiones, Guía de plan de pensiones · Escrito por el 17/04/13

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