Así influye tu salud en tu jubilación y qué hacer para mejorarla

La salud es un elemento clave de influencia en la jubilación. Sin embargo, no siempre tenemos claro cómo puede afectarnos en lo personal y en lo económico.

Es una realidad que el modelo de jubilado actual ha cambiado de manera drástica con respecto al de hace tan sólo 20 años. Más aún, la jubilación dentro de 20 o 30 años será a su vez muy diferente a la actual. Los motivos fundamentales para este cambio tienen que ver por un lado con el aumento de la expectativa de vida que nos hace más longevos, y también con un concepto mucho más vital y activo de la jubilación. A la vez, esto se combina con un panorama en el que las pensiones de la seguridad social tienen un futuro incierto.

Por tanto, cada vez vivimos más, somos más activos y las pensiones públicas son menos seguras. Todo esto genera un escenario evidente en el que es necesario obtener ingresos complementarios a las pensiones, algo que debemos lograr fundamentalmente vía ahorro.

La salud el eje central de la jubilación

El pasado año 2016 Merrill Lynch y Age Wave realizaban un profundo estudio sobre la jubilación del que se pueden perfectamente extrapolar a nuestro país muchas conclusiones. Una de las principales conclusiones esque cuidar la salud durante toda la vida tiene una incidencia clara en los costes de la jubilación.

En dicha publicación se mostraba tres datos determinantes:

  • El 81% definía la buena salud como el factor más importante para tener una feliz jubilación.
  • El 86% estaba de acuerdo en que mantener o mejorar su salud puede ayudarles a manejar mejor los costes financieros, fundamentalmente los relacionados con la salud.
  • El 78% manifestaba que su jubilación sería mejor si cuidara mejor su salud.

Dentro del porcentaje de jubilados que afirmaba vivir una buena jubilación, los que manifestaban tener una buena salud duplicaban a los que tenían una salud justa o hábitos poco saludables. Este porcentaje se invertía entre quienes manifestaban no tener ni vivir una buena jubilación.

Qué hacer para mejorar esta situación

Queda fuera de duda en cualquier caso la importancia de la salud durante la jubilación.

Desde el punto de vista del bienestar personal obviamente se trata de procurar mantener hábitos saludables eficaces durante toda nuestra vida, y sostener estos hábitos saludables también tras la jubilación. Desde luego esto no es garantía de ausencia de enfermedades en la vejez, pero sí, de mantener una vida más sana y unos hábitos saludables más adecuados que sin duda ayudan en el objetivo de mantener una buena salud en edades avanzadas.

Por otro lado, dentro de los costes de invertir en nuestra jubilación desde el punto de vista económico, no está de más considerar las ventajas de los seguros de salud como elemento complementario y de protección. Se trata de poner en juego todas las herramientas posibles para poseer y conservar la buena salud.

Hay que recordar que en cualquier caso los gastos sanitarios en la jubilación aumentarán con el paso del tiempo generalmente. Por tanto, la buena salud no sólo es importante desde el punto de vista del disfrute del periodo, también desde el punto de vista de nuestro bolsillo. Tener ambas cuestiones claras es, desde luego, una buena manera de enfocar la jubilación por muy lejana que pueda parecerte ahora.

Imagen de Flickr



Tres productos de ahorro ideales para los últimos años antes de tu jubilación

A medida que se acerca la jubilación, y si hemos mantenido en el tiempo el hábito del ahorro, llega el momento de consolidarlo. Estos son tres productos de ahorro que pueden resultar idóneos para los últimos años antes de la jubilación.

Claro que cada persona es un mundo y que necesariamente lo que vale para uno no tiene por qué valer para otro, pero, en los años previos a la jubilación lo cierto es que hay una constante a tener en cuenta: consolidar el ahorro para poder sobrellevar lo mejor posible la modificación de ingresos que supone la jubilación.

Obviamente para poder consolidar el ahorro éste tiene que existir. En este caso partimos de la base de un ahorro previo en productos diferentes que nos ha permitido llegar a estos últimos años previos a jubilarnos con una disponibilidad determinada. Veamos qué productos pueden ser adecuados durante este periodo de tiempo.

Revisar los planes de pensiones

Los planes de pensiones están en el ojo del huracán del debate sobre su verdadera utilidad y eficacia. Pero lo cierto es que se encuentran muy presentes dentro de los hábitos de ahorro de las últimas décadas, y por tanto, al menos durante un periodo de tiempo importante, seguirán siendo uno de los ejes del ahorro para la jubilación.

En los años previos a la jubilación toca consolidar los planes de pensión y lo obtenido en ellos. Para ello será necesario revisar el tipo de plan de pensiones al que estamos suscritos y modificar en su caso la orientación de la inversión, esta orientación tiene que ser ya necesariamente prudente, es decir, inclinarnos por los planes de pensiones garantizados o de mínimo riesgo.

Liquidez en una cuenta de ahorro

Es probable que en los últimos años previos a la jubilación se den ciertas situaciones que mejoren la libertad financiera del usuario, fundamentalmente la liquidación de las hipotecas. En este caso pasaremos a disponer de manera constante de un excedente dentro de nuestros ingresos que debiera ser utilizado de manera prudente.

Hay que tener en cuenta que por regla general al jubilarnos vamos a tener una merma de nuestros ingresos, por tanto, lo que buscamos en el tiempo es no perder el poder adquisitivo para los años de jubilación, máxime en una época en la que la esperanza de vida cada vez es mayor y el jubilado cada vez es más activo. Esto se traduce en que también durante nuestra jubilación vamos a necesitar asumir gastos.

Mantener una cuenta de ahorro puede ser un instrumento interesante en este sentido. Es cierto que la rentabilidad actual de estos productos no es la más atractiva, pero, se trata de productos sólidos, con cierta rentabilidad pero que a la vez nos garantizan liquidez inmediata para asumir gastos. Puede ser un buen complemento a otros instrumentos de ahorro. En esta línea una cuenta ahorro 5 puede ser una mejor solución.

Garantías en un seguro de ahorro

Llega el momento de consolidar el ahorro, este es el mensaje que hemos incorporado desde el comienzo. Los seguros de ahorro son interesantes en cualquier momento, pero en este periodo probablemente lo sean incluso más.

La gran ventaja es que las diferentes modalidades de seguro de ahorro nos van a permitir ajustar mucho lo que queremos, es decir, podemos contratar un seguro a base de aportaciones, o bien podemos contratar un seguro con una aportación única, e incluso podemos apostar por diferentes periodos de tiempo asegurados.

Las grandes ventajas son la garantía del producto, las rentabilidades ofrecidas superiores de media a cualquier otro tipo de producto garantizado, y la gran oferta existente hoy en día en diferentes fórmulas y formatos. La falta de liquidez durante la vida del producto, que puede ser un problema en otros periodos de la vida, debería compensarse con el aumento de ingresos generalmente derivado de la amortización de hipoteca, etcétera. En cualquier caso las aportaciones a los seguros de ahorro también son ajustables, por lo que se puede acceder desde cualquier tipo de bolsillo.

Imagen de Flickr



¿Quién puede acceder al 100% de la pensión de jubilación?

Para poder acceder al 100% de la pensión de jubilación se deben cumplir una serie de requisitos. Repasamos cuáles son

¿Quién puede acceder al 100% de la pensión de jubilación?

Hay que tener en cuenta que las cuantías de las pensiones de jubilación surgen de aplicar a la base reguladora unos porcentajes que se determinan por los años cotizados antes de jubilarte.

Tras las últimas modificaciones lo primero que debes tener en cuenta es que aquellos trabajadores que en 2027 presenten 37 años cotizados podrán acceder al 100% de la pensión de jubilación.

Por otro lado, en el proceso de transición entre los 35 años actuales necesarios para el 100% y los futuros 37 años, hasta el año 2019 se exigirá 35 años y seis meses para dicho porcentaje. Del año 2020 al 2022 se necesitarán 36 años cotizados. Del año 2023 al 2026, 36 años y seis meses de cotización para acceder al 100% de tu jubilación.

En cualquier caso veamos los dos principales supuestos en los que nos podemos encontrar.

Jubilación desde 2027

Como ya indicamos, para alcanzar el 100% de la base reguladora y acceder al total de la pensión es necesario cotizar 37 años previamente.

Los porcentajes serían los siguientes:

  • El 50% para los primeros 15 años cotizados.
  • A partir del año 16 de cotización se añade un 0,19% por cada mes adicional que se comprendan entre los meses 1 y 248.
  • Para los meses que superen el mes 248 se añade un 0,18% aunque no es posible que el porcentaje a aplicar a la base reguladora supere el 100% (excepto en aquellos casos en los que los trabajadores continúan desarrollando actividad laboral después de la edad legal de jubilación).

El periodo de transición hasta 2026

En este periodo de transición se aplican unos porcentajes a la base reguladora que determinarán el importe de la jubilación. En este caso el 50% se corresponden a los primeros 180 meses en cualquiera de los periodos y se modificarán de manera porcentual por los meses adicionales hasta el año 2026.

Es decir, se va a realizar un proceso gradual en el que se pase de alcanzar el 100% de la base reguladora con 35 años cotizados hasta los 37 años necesarios de cotización.

Debes tener en cuenta que los periodos de cotización se computarán en años y meses. Un año adquiere un valor fijo de 365 días mientras que un mes adquiere un valor fijo de 30, 41 días. Para el cómputo de los años y meses se toman fracciones completas es decir años y meses completos. Esto significa que no podrás equiparar a un año o un mes una fracción de los mismos.

También debes saber que lo que se contabiliza son las cotizaciones reales, pero también se tienen en cuenta las que se denominan cotizaciones ficticias, que son periodos asimilados a las cotizaciones efectivas. Por ejemplo, se pueden contabilizar periodos de maternidad/paternidad, beneficio reconocido por cuidado de hijos, reducción de jornada para cuidados, periodos de violencia de género… Estos periodos se sumarán a la hora de realizar el cómputo de las cotizaciones.

Por otro lado, también se contemplan las contribuciones a la mutualidad de previsión del ya extinto INP o al régimen de empleo de hogar.

A la hora de determinar el porcentaje, en primer lugar se transformarán los días resultantes de cotización (o asimilados) en años y meses. Posteriormente se aplicará la escala de bonificación por años de edad a fecha de 1 de enero de 1967. Se aplicará a aquellos trabajadores que acreditan cotizaciones anteriores a dicha fecha a los regímenes de seguro de vejez e invalidez y de mutualismo laboral, o a determinados regímenes especiales.

Cuando se aplica la bonificación, se suman los días cotizados en el régimen General y en otros regímenes a partir del 1 de enero de 1967 y los días cotizados entre enero de 1960 y el 31 de diciembre de 1966. Posteriormente, como siempre, el total de días se transforma en años y meses para la elaboración del cálculo.

Tabla de evolución cotización y edades para acceder al 100% de la jubilación

Quién puede acceder al 100% de la pensión de jubilación

Imagen de Flickr



Cómo planificar tu jubilación cuando empiezas a emprender

Mantener nuestro poder adquisitivo tras la jubilación cada vez depende más de nosotros mismos. Si quien pretende garantizar sus ingresos tras la jubilación es alguien que comienza a emprender, la cosa parece complicada pero por fortuna no imposible.

Cómo planificar tu jubilación cuando empiezas a emprender

El objetivo siempre es el mismo: ser capaces de mantener nuestro nivel de vida tras la jubilación. Las pensiones públicas cada vez parecen menos adecuadas para poder ayudar a esta meta y, por tanto, independientemente de si se es un trabajador asalariado o autónomo, una buena planificación de la jubilación a partir del ahorro se hace indispensable.

La planificación de la jubilación y el emprendimiento

Parece que ambos conceptos son contradictorios ya que, se supone, en el proceso de emprendimiento, sobre todo al comienzo, debemos depositar todos nuestros esfuerzos, también los económicos. Sin embargo, esto choca de plano con una de las máximas que debes tener en cuenta a la hora de idear tu jubilación: comienza a ahorrar cuanto antes.

El ahorro para la jubilación es una carrera de fondo que pretende consolidar un capital al cabo de los años. Este capital debe ser suficiente para cubrir la diferencia entre la de pensión pública y nuestras necesidades económicas. Parece lógico pensar que cuanto antes comencemos a acumular el ahorro, más llevadero se nos va a hacer en el tiempo, ya que podremos repartir el esfuerzo en más años.

Pero no sólo eso. Ten en cuenta que con más tiempo de por medio, también podrás optar  por modelos de ahorro más agresivos que busquen la rentabilidad a largo plazo. En un buen esquema de planificación de la jubilación los primeros años serán para apostar por renta variable buscando el máximo de rentabilidad. Esto seguirá graduándose  en riesgo a medida que pasan los años para acabar con productos garantizados que aseguren nuestro capital cuando nos encontramos cerca de la jubilación.

Sabemos cuánto y cómo ahorrar

Como emprendedor (y autónomo) puedes tener la tentación de pensar que puedes retrasar el inicio de las aportaciones a productos de ahorro para la jubilación y combinar esto con un aumento en tus cotizaciones. En primer lugar, ya te hemos explicado la importancia de comenzar a ahorrar pronto, pero, además, hay algunas creencias no siempre muy acertadas respecto a las bases de cotización.

Es cierto que aquellos que cotizan al mínimo van a tener menos pensión que quienes lo hacen al máximo, pero no es menos cierto que los primeros, al tener menor cotización, pueden disponer de un dinero que destinar al ahorro para la jubilación, y esto puede ser a la larga más más interesante.

Es básico, en una buena planificación del ahorro para la jubilación como autónomo, que determines la cantidad que vas a necesitar ahorrar. Es cierto que aquí existirá siempre un margen de error relativamente amplio, pero tener un objetivo facilita las cosas.

La mejor manera de hacer este cálculo es en primer lugar tratar de adivinar los gastos que supondrán mantener tu nivel de vida. Esto es más fácil si lo haces con tus gastos actuales. Con esos gastos en la mano calcula el coste de un año y posteriormente resta los ingresos de tu pensión de jubilación. Eso te va a dar una idea de lo que necesitas anualmente como diferencia entre gastos e ingresos.

Ojo, no caigas en la tentación de pensar que los gastos del futuro serán menores que los gastos del presente. Es cierto que tras la jubilación algunos gastos disminuyen o incluso desaparecen, pero aparecen otros gastos no contemplados hasta entonces.

Por último, dentro de la planificación de la jubilación, es fundamental que hagas una buena elección de los productos de ahorro donde colocar tu dinero. Afortunadamente hoy en día las posibilidades son muchas, desde los propios seguros de ahorro, instrumentos eficaces y muy adecuados para quien no desea arriesgar su dinero, hasta fondos de inversión o productos de renta variable, adecuados para las largas distancias.

En definitiva, comenzar pronto a ahorrar, ser sistemático y riguroso con el ahorro y elegir bien dónde colocar nuestro dinero. Estas tres serían las claves principales para una buena planificación de nuestra futura jubilación.

Imagen de Flickr



Cuándo puedes trabajar y cobrar la pensión

Existe la opción de trabajar y cobrar la pensión de jubilación. Eso sí, bajo reglas muy concretas como la jubilación parcial o la figura del pensionista activo.

Cuándo puedes trabajar y cobrar la pensión

Técnicamente, tras la jubilación el pensionista no puede compatibilizar trabajos por cuenta ajena o por cuenta propia. Es decir, tras acceder a la pensión de jubilación no podremos trabajar de manera legal. Existen, como indicábamos la excepción de la jubilación parcial o la figura del pensionista activo que posibilitan este hecho.

La jubilación parcial

Este modelo de jubilación va a permitir que un trabajador por cuenta ajena acceda a su jubilación de manera parcial y pueda compatibilizarla con un trabajo también realizado a tiempo parcial.

En la jubilación parcial, la jornada laboral a la que se puede acceder será reducida  y el salario a percibir que deberá ser entre un mínimo del 25% y un máximo del 50%.

De este modo la cuantía de la pensión resultará de la aplicación del porcentaje de reducción de jornada al propio importe de la pensión que le correspondería al trabajador, es decir, contando los años de cotización acreditados en la fecha de la entrada en vigor de dicha jubilación.

Hay que remarcar que en este caso se aplican las normas generales del régimen de la Seguridad Social correspondiente, pero no los coeficientes adicionales que corresponderían en otros escenarios.

También hay que tener en cuenta que en este cálculo la pensión nunca será inferior a la cuantía resultante de aplicar el porcentaje en cuestión al importe de la pensión mínima vigente en cada momento para los jubilados mayores de 65 años (siempre teniendo en cuenta la situación personal y familiar de cada jubilado).

El pensionista activo y otras opciones

Dentro de los trabajos que se pueden realizar distinguiremos los trabajos según los términos que quedan establecidos en la jubilación flexible, es decir reduciendo la pensión de jubilación en función de lo aplicado en la jornada de trabajo parcial.

También sería posible realizar trabajos por cuenta propia, en este caso teniendo en cuenta los ingresos anuales y que éstos no superen el SMI o Salario Mínimo Interprofesional.

También, en el caso de haber llegado a la edad de jubilación será posible realizar trabajos tanto por cuenta ajena como por cuenta propia. En este caso, el de la figura del pensionista activo, podrán realizarse trabajo a tiempo completo a tiempo parcial cobrando hasta el 50% de la pensión correspondiente (sin repercutir con cotización en la base de cotizaciones) accediendo posteriormente al total de la pensión correspondiente al finalizar el contrato o el período laboral que corresponda.

Imagen de Flickr



En ésto gastarás el dinero al jubilarte

Se tiene la percepción que a partir de la jubilación los gastos disminuyen. Esto no tiene por qué ser necesariamente así. Repasemos aquellos gastos principales que sí pueden aumentar tras la jubilación.

En ésto gastarás el dinero al jubilarte

Es cierto que sobre el papel algunos gastos habituales pueden reducirse tras la jubilación. Estos gastos generalmente se asocian tanto al desempeño profesional como a gastos a largo plazo amortizados. Dos ejemplos importantes podrían ser la disminución de gastos de transporte al evitar los desplazamientos a los puestos de trabajo, o, en cuanto a gastos a largo plazo amortizados la amortización de las hipotecas.

Sin embargo, hay que tener en cuenta una realidad incontestable, el jubilado de hoy en día poco tiene que ver con el jubilado de hace 30 años y la mayoría de estudios se basan en datos históricos. Hoy vemos un nuevo modelo de jubilado más activo, con mayor participación en todo tipo de actividades y, con mayor volumen de gasto.

Éstos serían los principales gastos que se llevarán el dinero de tu jubilación.

Gastos relacionados con la salud

Si bien es cierto que la Seguridad Social en nuestro país funciona razonablemente bien y, que los gastos relacionados con la salud son menores que en otros países cercanos, también es cierto que a medida que cumplimos años estos gastos aumentan.

No sólo se trata de los posibles gastos médicos al uso, también de gastos relacionados con la salud y el uso de servicios médicos o asistenciales, así como la necesidad de tratamientos o actividades complementarias para fomentar la buena salud.

El mejor ejemplo son la cantidad de medicamentos que te irá recetando el médico. Aunque estén subvencionados por la Sanidad Pública en parte, no dejarán de ser un gasto que antes no tenías.

Gastos relacionados con el ocio

En este aspecto la diferencia entre un jubilado actual y un jubilado de hace tres décadas es abismal. A pesar de las ventajas y bonificaciones que los jubilados pueden llegar a tener en actividades y servicios relacionados con el ocio, el jubilado actual es mucho más dinámico y activo.

Desde viajes hasta actividades culturales, recreativas y de ocio, los gastos que tienen que ver con el empleo de tu tiempo libre van a ser mucho mayores que los que estás acostumbrado a tener mientras trabajas. Es importante tener en cuenta este aspecto, ya que no suele concederse mucha importancia a este gasto, que, sin embargo, puede acabar siendo elevado.

Gastos relacionados con la calidad de vida

Mantener una buena alimentación y hábitos sociales activos como una buena presencia física, un buen vestuario, y, en general, ciertosniveles de calidad de vida, e incluso elevarlos, con respecto a nuestra época de desempeño profesional es hoy en día habitual en los jubilados.

La inversión en mantenimiento y mejora de la calidad de vida del jubilado es otra realidad a tener en cuenta, y, muy probablemente, sea otro gasto importante tras tu jubilación

Estos son los tres grandes gastos tras jublarse. No hay que perderlos nunca de vista al planificar nuestro ahorro orientado a la jubilación. Es evidente que se pueden sumar otros por ejemplo la finalización de las amortizaciones de hipotecas, sobre todo cuando éstas se firmaron a largos plazos. También hay que tener en cuenta que el perfil de jubilado activo en la actualidad puede contemplar, por ejemplo, la adquisición de nuevos vehículos o de nuevos bienes de consumo.

Cada vez más se visualiza la jubilación como un período activo en el que no sólo no se disminuye mucho el nivel de gasto, sino que éste puede llegar incluso a elevarse. Como de costumbre la mejor recomendación posible es la previsión: mantener desde jovenes un proceso de ahorro constante orientado a la jubilación es la mejor herramienta para afrontar estos gastos en el futuro.

Imagen de Flickr



Como tributa el rescate del plan de pensiones

La fiscalidad es una de las grandes ventajas de los planes de pensiones y aunque normalmente se asocia a las aportaciones, también afecta al momento del rescate. En otros post hemos analizado la necesidad de estudiar cuando rescatar el plan de pensiones y el impacto en la declaración de la renta por hacer en uno u otro momento.

recate plan de pensiones

Ahora vamos a ahondar precisamente en como tributa el rescate del plan de pensiones, cuántos impuestos pagarás por recuperar tu dinero.

Fiscalidad diferida

Lo primero que debes tener claro es que la fiscalidad de este producto está diferida al momento de recuperar el dinero, es decir, que no se pagarán impuestos por la inversión en planes de pensiones hasta que comencemos a cobrarlos.

Esto puede parecer baladí, pero permite aprovechar mucho mejor el poder del interés compuesto y maximizar las ganancias. Sin esa ventaja, Hacienda se quedaría cada año con parte de los beneficios que generas y, por lo tanto, al año siguiente generarías menos beneficios al reinvertir tu capital.

Para que lo entidas mejor, imagina que inviertes 10.000 euros todos los años durante 20 años en  un depósito que te da un 4% y que haces lo mismo con un fondo de inversión (incluimos los fondos por ser su ficalidad igual a la del depósito) que te ofrece la misma rentabilidad. Cada año te generarán 400 euros. Con el depósito, Hacienda se quedará un 19% o 76 euros cada año. Así, en el año 2 podrás reinvertir sólo 10.324 euros con tu depósito, pero reinvertirás los 10.400 euros limpios con el fondo y ese 4% se aplicará sobre ambas cifras.

El resultado: el segundo año tu depósito habrá generado 412,96 euros y tendrás 10658,5 euros tras pagar impuestos. El fondo habrá ganado 416 euros y tendrás en tu cuenta 10.816 euros porque no pagarás impuestos hasta sacar el dinero. Ahora imagínate que en lugar de dos años, aplicamos un periodo de 20 ¿Empiezas a ver por qué es importante que la fiscalidad esté diferida?

En la actualidad existen tres formas de rescatar un plan de pensiones y cada una tiene una fiscalidad diferente, aunque todas tienen algo en común: lo rescatado tributa como renta del trabajo y no como renta del ahorro. Esto quiere decir que pagarás más impuestos al recuperar tu dinero. Es el peaje por las deducciones al aportar a un plan de pensiones:

Rescate en forma de capital

El dinero se cobra ‘de golpe’ como una sola aportación en forma de capital. Todavía existe una disposición transitoria que permite aplicar una reducción del 40% sobre los beneficios obtenidos hasta 2007. En otras palabras, si hasta 2007 ganaste 100 euros, sólo pagarás impuestos impuestos sobre 60 de esos euros.

A partir de ahí, los beneficios se unirán al resto de rentas del trabajo. El resultado es que nuestra base imponible subiár y seguramente tributemos a un tipo mucho más alto del que nos correspondería de otra forma.

TABLAS DE IRPF

Por eso mismo no se suele recomendar rescatar el plan el año de la jubilación. Tu salario suele ser más alto que la pensión y, por lo tanto, tu escala también subirá en función de los tipos que acabas de ver.

Lo que ocurre aquí es que a los 30.000 euros que ganaste trabajando deberás sumar los 50.000 euros que acabas de rescatar de tu plan de pensiones.

Rescate en forma de renta

Es la opción más habitual y consiste en ir recuperando el dinero como si se tratase de un salario mensual, trimestral o en la periodicidad que deseemos.

En este caso el dinero recibido se sumará también al resto de rentas del trabajo tributando a nuestro tipo marginal de IRPF. Es decir, su funcionamiento sería igual que el de un salario.

De nuevo, es fácil que pagues más impuestos de los que pagarías con un fondo, pero eso dependerá de la cuantía de tu pensión pública y del dinero que vayas cobrando del plan. Una buena planificación financiera al establecer cuánto cobrar cada año puede ayudarte a ahorrar mucho dinero en la declaración de la renta.

Lo más importante en este punto es intentar evitar saltar de escala en el IRPF, porque eso haría que se multiplicase de forma exponencial el dinqero a pagar a Hacienda.

Rescate en forma mixta

Se recupera parte del dinero en forma de capital y el resto se cobra como renta. La ventaja es que se puede jugar con el dinero de forma que sólo se recupere la parte anterior a 2007 que cuenta con la ventaja de la reducción. El resto del dinero tributará como  lo hace al cobrar en forma de renta.

Es una de las opciones más habituales, ya que permite tener un dinero en efectivo para ese viaje que llevas tanto planteando y cobrar el resto mes a mes.   Una vez más, hay que planificar esas retiradas para no pagar de más a Hacienda por un lado y que el dinero del plan dé el máximo posible, por otro.

Imagen – JamesCohen



Tipos de pensiones de la Seguridad Social en España

Vamos a repasar los diferentes tipos de pensiones que gestiona la Seguridad Social en España.

Tipos de pensiones de la Seguridad Social en España

Encontramos de entrada dos grupos de pensiones según se trate de pensiones contributivas o pensiones no contributivas.

Pensiones contributivas

Se trata de prestaciones económicas que pueden tener una duración indefinida y cuya concesión queda supeditada a las siguientes cuestiones:

  • Acreditar períodos de cotización mínimos a la seguridad social
  • Cumplimiento de requisitos exigidos para la concesión.

La cuantía de estas pensiones queda determinada a partir de las aportaciones realizadas por el propio trabajador, en caso de trabajo por cuenta propia, o por el empresario en caso de trabajo por cuenta ajena. Aquí puedes ver cómo se realiza el cálculo y cuál será tu pensión.

Estas aportaciones se enmarcan en un periodo determinado para realizar el cálculo de la base reguladora de la pensión que corresponda.

Las presiones incluidas en este grupo son las siguientes:

Pensión de jubilación

Orientada a paliar la pérdida de ingresos al alcanzar la edad establecida y cesar la actividad profesional. También puede actuar en casos de reducción de jornada de trabajo y de salarios según los condicionantes legales establecidos a tal efecto.

Incluye los siguientes escenarios para la jubilación: Jubilación ordinaria, jubilación anticipada por tener la condición de mutualista, jubilación anticipada sin tener la condición de mutualista, jubilación anticipada derivada del cese no voluntario en el trabajo, jubilación anticipada por voluntad del trabajador, jubilación anticipada por reducción de la edad mínima debido a la realización de actividades penosas, tóxicas e insalubres, jubilación anticipada de trabajadores con discapacidad, jubilación parcial, jubilación flexible y jubilación especial a los 64 años.

Pensión por incapacidad permanente

Prestación económica que se orienta a la merma o pérdida de rentas salariales o profesionales cuando la persona queda afectada por enfermedad o proceso traumático derivado de enfermedad o accidente. Esta afectación debe reducir o anular la capacidad laboral de manera presumiblemente definitiva.

En esta versión se contemplan las variantes incapacidad total, absoluta y gran invalidez.

Pensión por fallecimiento

En este caso las prestaciones se orientan a compensar las situaciones económicas de necesidad derivadas para unas personas del fallecimiento de otras.

En estas pensiones se contemplan los modelos de, pensión de viudedad, orfandad y a favor de familiares.

Pensiones del SOVI

La Seguridad Social considera las pensiones del SOVI como un régimen residual para aplicar a aquellos trabajadores que, reuniendo los requisitos exigidos del régimen extinguido, no tengan derecho a pensión del sistema actual.

Aquí figuran tres tipos de pensión:

  • Vejez
  • Jubilación
  • Viudedad

Descubre la fiscalidad de las pensiones contributivas.

Pensiones no contributivas

Se trata de prestaciones económicas destinadas a aquellas personas en situación de necesidad de protección sin recursos para subsistencia siempre que reúnan los términos legalmente establecidos.

Se puede acceder a estas pensiones independientemente de haber cotizado el tiempo suficiente para alcanzar la prestación de nivel contributivo o no.

Las pensiones que se encuentran englobadas dentro de esta modalidad son las siguientes:

  • Invalidez
  • Jubilación

Descubre la fiscalidad de las pensiones contributivas.

Imagen de Flickr



Convenio especial o ahorro ¿Cuál es mejor para la jubilación?

A la hora de plantear ingresos complementarios para tu jubilación existen opciones como el ahorro o el convenio especial con la Seguridad Social. Veamos los pros y contras de ambos modelos.

Convenio especial o ahorro ¿Cuál es mejor para la jubilación?

Las herramientas que utilicemos para dar a nuestra jubilación y servicios complementarios son, como es fácil entender, muy importantes. La decisión sobre el tipo de modelo que queremos seguir en este sentido debe ser meditada, para ello conviene que conozcamos las características que diferencian las diversas opciones.

En este caso comparamos la opción del convenio especial ofrecido por la Seguridad Social con la posibilidad del ahorro a través de diferentes herramientas financieras.

El convenio especial con la Seguridad Social

Se trata de la opción que la Seguridad Social ofrece a determinados colectivos para realizar cotizaciones individuales que permitan subsanar faltas de cotización en el cálculo de sus pensiones. También es posible utilizar este convenio para reforzar las bases de cotización y por tanto mejorar el cálculo de la futura pensión.

Se trata de un convenio que, por ejemplo, ha encontrado los últimos años utilidad en aquellos trabajadores que tras agotar el subsidio de desempleo tenían todavía algunos años por delante antes de la jubilación. En este caso, por ejemplo, el trabajador podía hacerse cargo personalmente de las cuotas a la Seguridad Social manteniendo el importe de la pensión al cotizar en un período de tiempo que sirve de cómputo para el cálculo de dicha pensión.

El convenio depende, para sus aportaciones, de la base de cotización que la propia persona elija partiendo del mínimo de su categoría hasta el máximo de cada grupo. A la base que se haya elegido se aplicaría un 28,3% que corresponde a lo que va a cotizar la persona, con un coeficiente del 0,94.

Para una cotización mínima, en torno a los 1.000 euros la aportación al convenio especial sería en torno a los 280 euros mensuales.

Por sus propias características este tipo de convenios resulta adecuado para quienes hayan cotizado por bases máximas en los últimos años de vida laboral. En este perfil la falta de cotización previa a la jubilación va a tener un impacto muy elevado.

Para casos en los que las cotizaciones se acerquen más a los mínimos hay que analizar muy a fondo tanto la pensión de jubilación que nos quedará, sin realizar el convenio, como la que surgiría de la aportación. Puede que la diferencia no compense. Obviamente tampoco es un buen acuerdo para quienes mantienen mucha distancia con el momento de la jubilación ya que el periodo de aportaciones sería muy elevado.

En el fondo realmente lo que estamos es ante una suerte de inversión a partir de unas aportaciones que nos revertirán en un beneficio, que en este caso será la pensión estatal. Es importante pues tener en cuenta este tipo de beneficio, es decir, lo que diferencia una pensión de jubilación con y sin la aportación al convenio.

El ahorro para la jubilación

El ahorro buscando rentabilidad para complementar nuestra futura pensión de jubilación es, por otro lado, una opción abierta para todo tipo de perfiles.

En este modelo de buscar ingresos complementarios, elegimos una o varias herramientas financieras en las que aportamos nuestro dinero, bien de manera periódica y sistemática o bien a base de aportaciones únicas o en el tiempo.

De este modo, a través de estas herramientas buscamos obtener en el tiempo una rentabilidad que nos permita el complemento a nuestros ingresos ante la pérdida de poder adquisitivo que supone la pensión de jubilación.

Existe una enorme diversidad de herramientas para el ahorro cara a la jubilación. Desde productos como los fondos de inversión, más agresivos hasta productos garantizados como los seguros de ahorro o los planes de pensiones, que además presentan beneficios fiscales.

Cada producto cuenta con sus ventajas y desventajas que analizamos en este post y que debes conocer.

En conclusión

No son dos modelos que realmente deban compararse ya que incluso pueden llegar a ser complementarios. En el caso del convenio se trata de una herramienta destinada o bien a reforzar las futuras versiones o, mayormente, a cubrir las lagunas de cotización. Este supuesto es distinto al del financieros aporte a productos financieros específicos dedicados a la búsqueda de rentabilidad.

La mejor fórmula para hacer lo más conveniente es consultar con un experto que haga números y ponga las cosas en perspectivas. Aquí puedes contactar con uno.

Imagen de Flickr



¿Tienes el nivel de aseguramiento que necesitas?

No siempre nos aseguramos de manera correcta. Vamos a ver cuál es el nivel mínimo de aseguramiento y los seguros básicos que necesitas.

¿Tienes el nivel de aseguramiento que necesitas?

No todos necesitamos el mismo nivel de aseguramiento. Esta es una máxima que te vendrá muy bien para comenzar a decidir los seguros que más te interesan o aquellos de los que puedes prescindir. Hay que tener en cuenta que entre una situación de infraseguro y otra de sobreseguro, en el primer caso la ausencia de coberturas ante imprevistos es sin duda un problema. Pero, en el segundo caso, el sobre aseguramiento puede hacer mucho daño a nuestro bolsillo sin aportar mucho más que coberturas repetidas. Por ello hay que tratar de encontrar el punto justo acorde a nuestros intereses.

Qué seguros necesitas

Esta es la primera fase antes de contratar un seguros. Es un momento en el que vas a decidir el tipo de pólizas y riesgos que te interesan cubrir y diferenciarlas de las que, además, son estrictamente necesarias.

Lógicamente, incluso en los seguros importantes, todo va a depender de tus necesidades. No será lo mismo si eres propietario de una vivienda que si no lo eres, si eres propietario de un vehículo o de varios, si tienes a tu cargo una familia o no…

En cualquier caso, los tres seguros comunes más frecuentes serían los siguientes:

  • El seguro del coche, un seguro obligatorio y, por demás, necesario para quienes utilizamos vehículos a motor. En este tipo de seguros la enorme variedad de coberturas y la flexibilidad a la hora de elegirlas hace que podamos ajustar mucho la selección del aseguramiento necesario. No podrás circular sin un seguro de coche.
  • Seguro de hogar. Totalmente necesario cuando somos propietarios de una vivienda, e imprescindible cuando media una hipoteca en su modalidad de seguro contra incendio. Hay que tener en cuenta que los seguros de hogar también pueden ser flexibles. Dentro de las necesidades de aseguramiento debemos intentar ajustar al máximo lo que el seguro nos ofrece y lo que realmente queremos asegurar de nuestro hogar además de lo evidente, responsabilidad civil, etc.
  • Seguros de salud. Afortunadamente, cada vez en mayor medida, los españoles hemos tomado conciencia de la importancia de los seguros de salud como herramientas útiles incluso en un país en el que la seguridad social funciona relativamente bien. También aquí has de ser capaz de definir el tipo de necesidades que tienes. Obviamente no es lo mismo un seguro individual, que cubra exclusivamente tus necesidades personales, que un seguro familiar. Las coberturas y las posibilidades de estos seguros de salud hoy en día son tremendamente amplias y personalizables, de forma que podrás complementarlo con las coberturas de la Sanidad Pública.

Por supuesto, y si así lo necesitas, el mercado te va a poder ofrecer muchos tipos de seguros complementarios. Un buen ejemplo es la posibilidad de contratar seguros de ahorro, orientados a los ahorradores que buscan seguridad para su dinero, o seguros específicos por actividades, de accidentes, etcétera.

Conocer tu necesidad de aseguramiento

Un error grave que solemos cometer como usuarios es no tomar en consideración nuestras necesidades reales de aseguramiento. Debes tener claro que no existe un único modelo ni perfil de usuario, y que por lo tanto tampoco existe un modelo de aseguramiento único ni mucho menos.

Esto, sin embargo, hoy en día no tiene que ser un inconveniente. Las compañías aseguradoras te van a poder ofrecer un alto nivel de asesoramiento para detectar tus verdaderas necesidades de seguros. A la vez, las posibilidades de configuración y la flexibilidad de prácticamente todos los seguros existentes, harán que puedas configurar a tu gusto y realidad aquellos seguros que necesites demandar.

Imagen de Flickr




Página 1 de 1012345...10...Última »