La renta 2016 ya te está enseñando cómo la fiscalidad afecta a tu ahorro

Estamos en plena campaña de IRPF y un repaso a la renta 2016 puede ser el momento ideal para que aprendas cómo los impuestos afectan a tu ahorro y por qué deberías tenerlos en cuenta.

Y es que la fiscalidad de los productos financieros es algo que nunca deberíamos pasar por alto ni obviar. La forma en la que tributa cada producto afecta al rendimiento final de la inversión y a lo que terminas ingresando en tu cuenta.

Si en 2016 contrataste algún depósito, habrás tenido que reflejarlo en la declaración de la renta y pagar por él como poco un 19% de lo que ganaste. De hecho, tu banco ya te habrá retenido ese porcentaje de entrada como adelanto de lo que ahora te toca pagar en el IRPF. Imaginemos que Pedro invirtió 10.000 euros en un depósito y obtuvo 100 euros (un 1%). Hacienda se quedará con 19 euros de sus beneficios. Si en 2017 vuelve a contratar ese depósito, Hacienda se quedará con otro 19%.

Esto mismo se aplica en el caso de las acciones. Si inviertes en bolsa y has vendido algún título en 2016, al hacer la declaración de la renta deberás pagar impuestos por las ganancias obtenidas. Éstas se calculan restando el precio de compra al precio de venta y tributan en función de la siguiente escala una vez sumadas con el resto de inversiones.

  • Ganancias hasta 6.000 euros – 19%
  • Ganancias entre 6.000 y 50.000 euros – 21%
  • Ganancias que superen los 50.000 euros – 23%

Eso sí, no habrá que pagar impuestos hasta vender las acciones, de manera que si en 2016 compraste títulos de Google, por ejemplo, pero no vendiste, tampoco tendrás que pagar por más que hayan subido. Volvamos con Pedro, que en 2016 sí vendió parte de sus acciones con unan ganancia de 4.000 euros. De nuevo, su bróker le retuvo el 19% de ese dinero, que es precisamente el porcentaje que debe pagar en la renta. En dinero contante y sonante, 760 euros.

Por su parte, Juan apostó por fondos de inversión. Su funcionamiento es similar al de las acciones que acabamos de ver, sólo que existe una importante diferencia. Si se reinvierte el dinero obtenido en otro fondo, no hay que pagar impuestos. Y esto es precisamente lo que hizo Juan, que también ganó 4.000 euros con un fondo pero los usó para comprar otro. El resultado, es que no tiene que pagar nada en la renta 2016 y cuenta con 760 euros más a los que sacar rendimiento.

Además, Juan destinó 5.000 euros a su plan de pensiones, que además de ir subiendo le ha permitido restar ese dinero a su salario a efectos de calcular su declaración de la renta. La diferencia es que, según las tablas de IRPF, ha pasado de tributar a un tipo máximo del 30% a hacerlo a otro del 24%.

En total, Pedro ha pagado 779 euros a Hacienda mientras que Juan no sólo no ha pagado, sino que ha ganado en la renta gracias a sus inversiones. Seguro que ahora tienes más clara la importancia de planificar tu ahorro también desde el punto de vista fiscal. Aquí pueden ayudarte.

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Planificación fiscal: todavía estás a tiempo para pagar menos impuestos en 2016

Se acerca la recta final del año y llega el momento de hacer balance económico del ejercicio por más que todavía reste por afrontar los dispendios navideños. En este repaso no debe faltar un apartado referido a la fiscalidad. Y es que sólo una buena planificación fiscal nos permitirá pagar menos impuestos en 2016.

La renta, de un año para otro

Uno de los errores más comunes es dejar toda planificación fiscal para el momento de hacer la declaración de renta. El problema es que, llegado a ese punto, sólo restará rellenar el Modelo 100 de IRPF de la mejor forma posible, pero poco más.

El motivo es que la renta se paga de un año para otro. Es decir, el año que vienen rendiremos en la campaña de la renta 2016 y lo haremos por los ingresos e inversiones de este año, de forma que la mejor forma de ahorrar en el IRPF no es cumplimentarlo correctamente, que también, sino planificar cómo vamos a pagar menos impuestos.

Lo que ocurre es que el IRPF se liquida a año vencido. En 2017 pagamos la renta de 2016 como en 2016 hicimos la renta 2015.

Por fortuna, todavía estamos a tiempo de hacer algo para no pagar de más a Hacienda.

 

ahorrar impuestos planificacion financiera

 

Como ahorrar en la renta 2016

Desde Impuestosrenta nos ofrecen algunas claves para ahorrar en la declaración de la renta 2016 y que tienen que ver con las deducciones que podemos practicar en el IRPF. Y es que deducciones y reducciones son las dos fórmulas básicas que tenemos para ajustar la factura fiscal al máximo.

Estas son las alternativas para no pagar de más en el IRPF que todavía puedes aprovechar.

Aportaciones a planes de pensiones

Son todo un clásico porque  la fiscalidad de los planes de pensiones permite reducir la base imponible del IRPF con las aportaciones que realicemos. En otras palabras, si inviertes en un plan, será como si hubieses ganado menos dinero.

A modo de ejemplo, una persona que hay a destinado 5.000 euros a su plan de pensión a un PIAS (Plan Individual de Ahorro Sistemático) y que haya ganado 30.000 euros, sólo tributará por 25.000 euros. La inversión en el plan se restará a sus ingresos (los reducirá) a la hora de hacer la renta.

Lógicamente, existen unos límites legales en las cantidades a invertir y deducir para evitar que las grandes fortunas hagan un uso desmedido de esta opción. Como base, nadie puede destinar más de 8.000 euros a planes de pensiones.  Además, existen límites relacionados con la edad y nivel de ingresos del partícipe a la hora de aplicar la reducción en la renta. . Para los menores de 50 años estos son los 8.0000 euros o el 30% de sus ingresos y para los mayores de 50 años los 8.000 euros o el 50% de sus ingresos. En ambos casos se tendrá en cuenta la menor de las cifras.

Inversiones en productos de ahorro a largo plazo

La fiscalidad de PPA, PIAS y otros productos de ahorro a largo plazo también es positiva. Así, por ejemplo, los PIAS permiten recudir la base imponible del IRPF con un límite de 8.000 euros en las aportaciones, mientras que los PPA se benefician de la misma normativa que los planes de pensiones.

Alquiler y compra de vivienda

El pago del alquiler está sujeto a deducciones en el IRPF siempre que se haya cerrado antes de 2015. En concreto, se compone de un tramo estatal que permite desgravar el 10,5% sobre una base máxima de 9.015 euros siempre que la base imponible sea inferior a los 24.000 euros. A esta cantidad habrá que sumar la deducción que haya establecido cada comunidad autónoma. La mayoría cuenta con ayudas en este punto.

Por su parte, la compra de vivienda en 2013 no da lugar a deducción, pero sí las que se realizaron antes del 1 de enero de 2013, que permite deducir el 15% de las cantidades destinadas a la adquisición sobre una base de 9.020 euros.

Donativos

La generosidad también renta en el IRPF. La reforma fiscal de 2015 ha mejorado, además, la recompensa.

En caso de que dones menos de 150 euros al año, recuperarás el 75% de lo que hayas destinados a ONGs y causas solidarias. El resto se financiará vía impuestos.

Si superas los 150 euros  al año recuperarás en la renta el 75%. La ventaja en este punto es que podrás seguir desgravando por las cantidades que superen esa donación inicial. En concreto, si donas a una ONG o causa con la que ya colaboraste en los dos años anteriores, deducirás un 35% de lo aportado. Esta es la fórmula que ha encontrado Hacienda de premiar tu fidelidad.

Cuando se trata de una nueva causa, la deducción será del 30%.

Compensar ganancias con pérdidas

Un clásico para los inversores, especialmente en bolsa. Consiste en materializar pérdidas para compensar las ganancias patrimoniales que se han obtenido por otros medios. La ventaja es que se pueden compensar pérdidas de ejercicios anteriores durante cuatro años.

Para que lo entiendas mejor, si has perdido 100 euros con tus fondos podrás restarlo a las ganancias de otras inversiones. Si perdiste en 2015, podrás traer esas pérdidas a 2016.

Ganar menos

Quizás sea un poco tarde para algunos, pero ganar menos puede servir para pagar menos impuestos y, dependiendo de cada caso, terminar ganando más a final de año. El truco en este punto consiste en hacer un cálculo aproximado del tramo de IRPF en el que nos tocará tributar y ver si lo alcanzamos sólo por unos pocos cientos de euros, en cuyo caso será mejor ganar algo menos, o si estamos en la parte media del mismo.

Estas son seis ideas simples, ¿Cuáles son las vuestras?

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Fiscalidad, IRPF · Escrito por el 15/11/16


Fiscalidad de las aportaciones al plan de pensiones

Los planes de pensiones son un recurso para pagar menos impuestos en la declaración de la renta.

La fiscalidad de los planes de pensiones se divide en dos momentos: las aportaciones y la recuperación. En su momento ya abordamos como tributa el rescate del plan de pensionesasí que en esta ocasión abordaremos las ventajas fiscales por las inversiones que durante años hacemos en este producto.

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La forma en la que tributa el dinero que inviertes en el plan de pensiones es una de sus grandes ventajas. Y es que a grandes rasgos tus aportaciones servirán para reducir tu base imponible y pagar menos impuestos.

Pero antes de llegar a ese punto vamos a ir repasando las características fiscales del plan.

Fiscalidad diferida

En primer lugar conviene aclarar que la fiscalidad de los planes de pensiones está diferida al momento del rescate. Es decir, que no se pagan impuestos por el dinero que vaya generando el plan hasta que se alcance la jubilación y se recupere el dinero.

Es algo similar a lo que ocurre con los fondos de inversión y que te permitirá sacar partido al interés compuesto porque el dinero que hubieses tenido que pagar en intereses seguirá en tu cuenta y generando beneficios.

Para que lo entiendas mejor, con un depósito cada vez que vence el plazo Hacienda se queda como poco con un 19,5% en 2015 y un 19% en 2016, un dinero que no recibirás y que no generará intereses.

Reducción de la base imponible por las aportaciones

Como parte del plan del Ejecutivo para incentivar el ahorro a largo plazolas aportaciones gozan de beneficios en la declaración de la renta.

Es habitual oír que los planes de pensiones permiten deducir en la declaración de la renta cuando en realidad lo que permiten es practicar una reducción en la base imponible del IRPF. En otras palabras, si has ganado 30.000 euros y has aportado 5.000 a tu plan de pensiones, será como si solo hubieses ganado 25.000 euros al hacer la renta 2015.

Debido a estas ventajas, existen una serie de límites a las aportaciones a los planes de pensiones y las reducciones a las que dan derecho.

Desde la reforma fiscal que entró en vigor en 2015 el límite general es de 8.000 euros. Nadie podrá invertir más de esa cantidad al año por más que quiera. Hasta 2015, había un límite de 10.000 euros para los menores de 50 años y de 12.500 para los mayores.

Lo que se mantiene es el máximo que da lugar a deducción como porcentaje de los ingresos y que sí dependerá de la edad. En este sentido, cuanto más cercana esté la edad de jubilación, mayores serán las aportaciones que se puedan realizar. Los límites son la menor de las siguientes cantidades:

  • 000 euros o el 30% de los ingresos, entendidos estos como la suma de salarios e inversiones, para los mejores de 50 años
  • 500 euros o el 50% de los ingresos para los mayores de 50 años.
  • 500 euros para las personas con discapacidad o las aportaciones que se hagan a su favor.

También se podrán deducir las aportaciones que se realicen en nombre del cónyuge con un máximo de 2.500 euros al año siempre y cuando los ingresos de éste no superen los 8.000 euros al año.

La influencia real de esta reducción sobre el resultado de la declaración de la renta dependerá de la base imponible de cada contribuyente, que se compone entre otras cosas de su salario e inversiones menos las deducciones que se pueda practicar. De esta forma, el ahorro será mayor para quienes cuenten con una base alta, ya que al reducirla también reducirán el tipo marginal o porcentaje que pagan de impuestos.

Para entenderlo mejor, nada como un vistazo a los tipos de IRPF.

tramos de irpf

Como puedes ver el IRPF es un impuesto progresivo, de manera que pagan más quienes más ingresan. Planificar las aportaciones puede hacer que pases de pagar un máximo del 46% al tramo inferior.

Si tienes dudas a la hora de elegir tu plan, puedes contar el apoyo de un asesor financiero que te ayudará encontrar los productos que mejor se adaptan a tus necesidades.

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La familia en la declaración de la renta: Cuánto puedes ahorrar por tus hijos

El IRPF sirve para igualar las rentas y prima determinadas situaciones, entre ella las de quienes son familia numera. Descubre cómo.

Los hijos ya no vienen con un pan bajo el brazo, sino con una ristra de gastos a los que hacer frente. Esto no quiere decir que no puedan dar alegrías económicas. Por lo menos en lo referente al IRPF, tener hijos renta.

Las familias pagan menos impuestos que las parejas, casadas o no, que todavía no tienen hijos y todavía menos que los solteros. La renta 2015 incluye distintas deducciones para familias numerosas, aunque el mayor incentivo tiene que ver con lo que se conoce como el mínimo personal y familiar. Se trata del dinero que Hacienda estima que necesita una persona para vivir y que para un soltero menor de 65 años es de 5.550 euros al año.

Este dinero se resta de la base imponible, de manera que si ganaste 30.000 euros en 2015, será como si sólo hubieses ganado 24.450 a efectos del IRPF. Además, estos mínimos se adaptan a diferentes situaciones, es decir, se incrementan en determinados supuestos, como por ejemplo el de las personas con hijos a cargo.

La familia en la declaración de la renta

Como puedes ver, si eres familia numerosa normal a tu mínimo personal de 5.550 euros le sumarás 7.100 euros, por lo que el ahorro será más que considerable y es muy fácil que Hacienda termine devolviéndote parte del IRPF.

Esta es sólo una de las fórmulas que las familias numerosas tienen para pagar menos impuestos. La normativa estatal del IRPF no prevé más ayudas a las familias numerosas, pero sí las comunidades autónomas, que a través de sus deducciones en la parte autonómica del IRPF priman este tipo de situaciones.

En este sentido, hay tanto deducciones directas como mayores beneficios para las familias numerosas en deducciones por otras cuestiones como la adquisición de material escolar, por ejemplo.

En la renta 2015 hay sólo seis comunidades con deducciones específicas para familias numerosas. Se trata de Asturias, Canarias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia y Valencia. Esto es lo que proponen en cada caso.

Asturias. La deducción asciende a 505 euros para familias numerosas de categoría general y 1.100 para las de categoría especial.

Canarias. La deducción es de 200 euros para las familias numerosas de categoría general y de 400 euros para las de categoría especial. Además, en caso de que exista algún miembro con una discapacidad superior al 65%, las cuantías se elevarán a 500 y 1.000 euros respectivamente.

Castilla-La Mancha. La deducción es de 200 euros para las familias numerosas de categoría general y de 400 euros para las de categoría especial. Además, en caso de que exista algún miembro con una discapacidad superior al 65%, las cuantías se elevarán a 300 y 900 euros respectivamente.

Castilla y León. La deducción es de 246 euros con carácter general por tener  la condición de familia numerosa y y de 492 euros cuando alguno de los cónyuges tenga una discapacidad del 65% o superior. Además, se aplicará un incremento en la deducción de 410 euros por cada descendiente a partir del cuarto.

Galicia. La deducción es de 250 euros para las familias numerosas de categoría general y de 400 euros para las de categoría especial. Además, en caso de que exista algún miembro con una discapacidad superior al 65%, las cuantías se elevarán a 500 y 800 euros respectivamente.

Comunidad Valenciana. La deducción asciende a 300 euros para las familias numerosas de categoría general y a 600 euros para las familias numerosas de categoría especial.



Todo lo que necesitas saber sobre el borrador de la renta

Si cada año fías el destino de tu IRPF al borrador de la renta, te contamos cómo cambia en 2015 con la llegada del servicio Renta Web y cómo seguir sacando provecho de esta herramienta.

El borrador de la renta  se ha convertido en una herramienta imprescindible para millones de contribuyentes a la hora de enfrentarse a la declaración de la renta. Sin embargo, en la renta 2015 este instrumento desaparece tal y como lo conocemos para integrarse dentro del servicio Renta Web, que es totalmente online.
borrador de la renta

El servicio Renta Web de Hacienda cambia la forma, pero no el fondo. Se trata de un híbrido entre el borrador y el Programa Padre que viene a ampliar las funciones del segundo para incluirlas dentro del primero y hacerlo todo totalmente online, sin necesidad de descargar ningún software. Lo que no varía es que el borrador y la nueva predeclaración online siguen siendo básicamente una estimación del resultado de IRPF elaborado por Hacienda con los datos fiscales que posee de cada ciudadano.

Solicitar el borrador y la predeclaración

El borrador de la renta 2015  se puede solicitar en la página web de la Agencia Tributaria en el apartado destinado a la Campaña de la Renta 2015. El cambio respecto a otros años es que el icono del borrador ha sido sustituido por el de Renta Web, tal y como puede verse a continuación.

renta

En este enlace te explicamos cómo solicitar y confirmar el borrador de la renta.

Borrador o Renta Web

El único inconveniente del cambio de sistema hacia renta web es que no todo el mundo podrá disfrutar de él. De hecho, el servicio renta web de borrador y predeclaración de la renta 2015 no estará disponible para quienes hayan obtenido rentas de actividades económicas.  Dicho de otra forma, los autónomos no podrán usar el nuevo sistema y tendrán que seguir acudiendo al Programa Padre para completar el IRPF.

El resto de contribuyentes sí que podrá usar el servicio y hacer la declaración de la renta en su móvil o en su tablet. Como novedad, esta posibilidad se abre para las  personas con rendimientos de capital inmobiliario, ganancias patrimoniales sin retención, rendimientos de capital mobiliario sin retención, transmisiones de inmuebles (más de ocho inmuebles), cesión de derechos imagen, imputaciones de no residentes…

Recomendaciones antes de confirmar el borrador

Aun siendo una herramienta de lo más útil, el borrador de la renta no es ni mucho menos infalible. Esto es algo que nunca debemos perder de vista.  A fin de cuentas puede ocurrir que Hacienda no disponga de todos los datos fiscales del contribuyente, que no haya registrado los últimos cambios en su situación personal o que simplemente no esté aplicando todas las deducciones posibles.

A modo de ejemplo, la AEAT puede no haber incluido las ganancias derivadas del juego online, que no tenga en cuenta que el contribuyente acaba de casarse o que acaba de ser padre, o que simplemente no esté aplicando la deducción por adquisición de vivienda. Uno de los errores registrados en 2015 consiste en el envío del borrador individual en lugar del conjunto para los matrimonios y los consiguientes problemas para realizar el cambio en el modelo de tributación.

Del mismo modo, también es habitual que no se incluyan las deducciones autonómicas o la deducción para madres trabajadoras, por poner dos ejemplos. Por supuesto, si quieres compensar ganancias y pérdidas patrimoniales, el borrador no lo hará.

Precisamente por eso es necesario comprobar el borrador de la renta antes de confirmarlo y en cualquier caso siempre es recomendable utilizar el Programa Padre de ayuda para hacer pruebas y saber si realmente estamos sacando el máximo partido de la declaración de la renta.

Por otra parte, también hay que recordar que solicitar el borrador no obliga a presentar posteriormente la declaración de la renta. Se puede pedir y recibir el borrador pero después no confirmarlo e incluso ni siquiera presentar la declaración de IRPF.

Y vosotros ¿utilizáis el borrador de la renta?

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Fiscalidad, IRPF · Escrito por el 10/05/16


¿Merece la pena pedir que suban las retenciones de IRPF?

Las retenciones de IRPF son un adelanto a Hacienda en previsión de lo que habrá que pagar en la renta. ¿Es bueno pedir que te las subas para después no pagar impuestos?

¿Merece la pena pedir que suban las retenciones de IRPF?

Las nóminas de los trabajadores incluyen una retención de IRPF sobre el salario, que en ocasiones llega a resultar bastante molesto para los trabajadores provocando incluso un debate entre los empleados y las empresas. Una retención implica una rebaja en el poder adquisitivo de los profesionales, mientras que las compañías tienen la obligación de retener de la nómina de éste e ingresar una cantidad en las cuentas de Hacienda.

Las cantidades que se van reteniendo se abonan de forma mensual a modo de anticipo a la Agencia Tributaria, por lo que el IRPF y su cálculo resulta un tanto complejo. Aunque algunos trabajadores no rebasen el límite de salario que les obligue a hacer la declaración de la renta, eso no implica que se encuentren exentos de las retenciones mensuales.

La cantidad a retener dependerá de varios aspectos como son el salario y las circunstancias personales del trabajador, como son la edad o el número de hijos. La combinación de estos factores permite obtener el porcentaje de IRPF a aplicar. Las personas con rentas bajas, por ejemplo, no están obligadas a soportar las retenciones.

Se puede pedir a la empresa que incremente las retenciones de IRPF, pero en ningún caso se permite la disminución. Por debajo resultará imposible, pero puede que en ciertas situaciones interese al trabajador pedir el incremento, como cuando una persona trabaja para dos empresas diferentes en el mismo año o cuente con varios pagadores en ese citado ejercicio.

Por lo tanto, el trabajador no tendrá ningún inconveniente por parte de la empresa ni de la administración para reclamar que se le aplique en la nómina un tipo de retención por IRPF superior al que le correspondería. Para ello es preciso que presente por escrito ante la empresa la solicitud y ésta tendrá la obligación de aplicarlo de manera inmediata cuando se haga con al menos cinco días de antelación respecto a la elaboración de las nóminas.

Se aplicará el nuevo tipo de retención hasta que el trabajador no renuncia a ella por escrito o reclame un tipo de retención mayor. De esta manera la nueva retención funcionará durante los ejercicios sucesivos excepto cuando se produzca un cambio en las circunstancias que le obliguen por un tipo superior por ley.

Como acabamos de comprobar, puede ser una buena estrategia a la hora de realizar la declaración de la renta pedir a la empresa que se incremente el IRPF.

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Un ejemplo práctico de cuánto te ahorras en la declaración de la renta con un plan de pensiones

El último mes del año es propicio para pensar en impuestos y en cómo pagar menos IRPF. Los planes de pensiones te ayudan a lograrlo. Un ejemplo.

Un ejemplo práctico de cuánto te ahorras en la declaración de la renta con un plan de pensiones

La gestión financiera no sólo consiste en ahorrar o invertir, también en pagar impuestos. La planificación fiscal puede marcar la diferencia en cuestiones de sacar el máximo partido a tus ahorros e inversiones, en definitiva, de ayudarte a hacer crecer tu dinero.

Los planes de pensiones son una de las fórmulas más utilizadas para pagar menos impuestos al hacer la declaración de la renta. Pero si quieres beneficiarte de sus ventajas fiscales debes invertir en ellos antes del final de año, si pretendes hacerlo cuando llegue el momento de pagar el IRPF en abril de 2016 ya será tarde.

Cómo tributan los planes

Las aportaciones que realices a tu plan te permitirán reducir la base imponible, es decir pagar menos impuestos. Tras la reforma fiscal el límite de la inversión está en los 8.000 euros, esa es la cantidad máxima que podrás destinar a tu plan.

Después al hacer la renta podrás restar a tus ingresos esos 8.000 euros o el 30% de tu base imponible si eres menor de 55 años y el 50% si eres mayor.

¿Cómo funciona la reducción? Las reducciones en el IRPF son fáciles de entender. Es un dinero que se resta a la base imponible del Impuesto, es decir,a la cantidad que Hacienda tiene en cuenta como ganancias sobre las que deberás pagar impuestos. Para que termines de entenderlo, si has ganado 30.000 euros e inviertes 8.000 euros en tu plan de pensiones, será como si solo hubieses ganado 22.000 a efectos de pagar el impuesto.

Un ejemplo concreto

Juan es una persona soltera con un buen puesto de trabajo como directivo intermedio que le reporta 40.000 euros al año. Como es previsor, cada año invierte el máximo en su plan de pensiones.

>Al hacer la declaración de la renta Juan incluye su dinero, al que restará 5.150 del mínimo personal y los 8.000 euros del plan de pensiones.

Gracias a ello, en lugar de aplicar las tablas de IRPF sobre 34.850 euros se harán sobre 26850.

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La diferencia es que en lugar de pagar 8.794,75 pagará 7.684,75 euros.

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Cómo funcionan los tramos de IRPF con el adelanto de la reforma fiscal

Los tramos de IRPF sufrirán una serie de variaciones después del adelanto de la reforma fiscal anunciado a comienzos de julio por parte del Gobierno central. Obviamente todo esto afectará tanto a la declaración de la renta como a la nómina de los trabajadores.

Cómo funcionan los tramos de IRPF con el adelanto de la reforma fiscal

Los tramos o tablas de la declaración de la renta hacen referencia al porcentaje de nuestros ingresos que van a parar al pago de la declaración. Se puede definir como una medida que establece los impuestos que debe afrontar cada ciudadano.

Con el adelanto de la reforma fiscal hay una serie de variaciones que nosotros nos encargaremos de explicarte.

Se comenzó el año reduciendo el número de tramos de sieta a cinco, disminuyendo el tipo a aplicar en cada uno de ellos, después del anuncio del Ejecutivo en 2014. Era una reforma estructurada en dos tramos, la de este ejercicio sería transitoria y para 2016 ya sería definitiva. Sin embargo, a comienzos del mes de julio se decidió por parte del Gobierno central adelantar esas reformas inicialmente pensadas para el próximo año.

El resultado que se obtiene con estos cambios es unos tramos de IRPF a medio camino entre los datos de cómo se inició 2015 y el adelanto de la reforma. De esta manera los que tenga una base imponible de entre 0 y 12.450 euros tendrán un 20% de IRPF; entre 12.450 y 20.200, del 25%; entre 20.200 y 35.200, del 31%; entre 35.200 y 60.000 euros, del 39%; y los que rebasen los 60.000, del 47%.

Con todas estas cifras se puede decir que el IRPF resultará beneficioso para las rentas más bajas, pero también entre las altas, ya que se rebaja la progresividad en la parte más alta del impuesto.

Para obtener los tramos fiscales es preciso actuar sobre la base imponible, que es la cifra que se consigue de restar los ingresos obtenidos las deducciones que se pueden practicar y de aplicar los mínimos familiares y personales. Estos últimos, a la hora de realizar la declaración de la renta, no se tienen en cuenta porque se entiende que son las cantidades que precisa una persona para vivir.

Para evitar ciertos errores es preciso saber interpretar las tablas. Los que cuenten con una base imponible de 30.000 euros no significa que vayan a pagar el 31%. Hasta los 12.450 euros pagarán el 20% de sus ingresos, que suponen 2.490 euros, sumando 1.937,5 euros por las ganancias obtenidas entre 12.450 y 22.200 euros y 2.418 euros por lo demás.


Fiscalidad, IRPF · Escrito por el 25/08/15


Cómo reducir tu factura fiscal

El final de año está más cerca de lo que pensamos y llega el momento de pensar en los impuestos que pagaremos por la renta 2014. Si todavía no lo has hecho, calcula cuánto pagarás de IRPF y si te parece demasiado te enseñamos algunas fórmulas de reducirlo.

Para muchos la campaña de la renta queda ya lejos, allá por el mes de mayo. Sin embargo, quienes seguís este blog ya sabéis que los impuestos se trabajan a lo largo de todo el año y que el IRPF no es sino el reflejo de lo que hemos hecho a lo largo de todo el ejercicio fiscal.

Ahora que todavía restan dos meses para que finalice el año es el momento de plantearse cuánto vamos a pagar a Hacienda el año que viene y las fórmulas para reducir la factura fiscal. Recuerda que una vez termine 2014 ya sólo podrás rellenar adecuadamente la declaración de la renta, pero no podrás contratar ningún producto que te ayude a desgravar o seguir otros consejos que te permitirán pagar menos impuestos, el objetivo final cada vez que se aborda la cuestión impositiva.

Invierte en planes de pensiones. Son una de las formas más rápidas y sencillas de reducir la factura fiscal. Recuerda que el capital aportado reducirá la base imponible con un límite de 10.000 euros para menores de 50 años y de 12.500 para los mayores. A partir de 2015, esta cantidad se unifica en los 8.000 euros.

También PPA. Los PPA también permiten pagar menos impuestos y funcionan exactamente igual que los planes de pensiones.

Haz aflorar pérdidas. Si tienes pérdidas de ejercicios anteriores es el momento de sacarlas a la luz. Recuerda que podrás compensar las pérdidas sufridas hasta en los últimos cuatro años. Del mismo modo, si has tenido ganancias importantes, quizás te compense cerrar las operaciones que tengas con pérdidas. Recuerda que pagarás impuestos por el cómputo general entre ganancias y pérdidas.

Amortizar hipoteca. Si tienes una vivienda comprada antes del 1 de enero de 2013 y deduces por ella, recuerda que podrás desgravar un 15% sobre una base máxima de 9.020 euros. Si no has aportado esa cantidad en concepto de hipoteca, quizás sea el momento de pensar en amortizar capital anticipadamente. Y si estás casado, recuerda que en declaración individual ambos cónyuges podréis aplicar ese límite.

No te olvides de otras deducciones. Material escolar, alquiler de vivieda, XXX las deducciones autonómicas son abundantes. Busca las que todavía se aplican en tu región e invierte en ellas en la medida de lo posible.

Dona dinero. Tan importante como ahorrar y generar capital es ser genero y devolver a la sociedad parte de lo que ésta nos da. Además, hacerlo tienen premio fiscal. Los donativos se pueden deducir, aunque el porcentaje concreto a desgravar sobre la cantidad pagada dependerá del tipo de obra a la que se haya donado.

Y si prefieres verlo de forma más visual…

Cómo reducir tu factura fiscal



¿Hago o no hago la declaración de la renta?

En principio todos los contribuyentes están obligados a presentar la declaración de la renta 2013. Sin embargo, la Ley de IRPF prevé después varios requisitos que, en caso de cumplirse, nos liberarán de este trámite. Antes de responder si conviene o no presentar el IRPF vamos a ver quiénes están y quienes no están obligados a hacerlo.

Hago o no hago la declaración de la renta

En un artículo anterior ya abordamos quienes están exentos de presentar el IRPF, de forma que aquí nos limitaremos a resumir esta información. Quienes lo deseen pueden acudir al artículo original.

Quien debe presentar el IRPF 2013

Con carácter general se atenderá a los siguientes criterios en función de las rentas obtenidas:

  • Deberán hacer la renta quienes hayan obtenido rentas del trabajo superiores a 22.000 euros de un solo pagador.
  • Deberán hacer la renta quienes hayan obtenido rentas del trabajo superiores a 11.200 euros de más de un pagador sólo cuando hayan cobrado más de 1.500 euros  en todo el año del segundo y posterior pagadores.
  • Deberán hacer la renta quienes hayan obtenido rentas derivadas de actividades económicas siempre y cuando estas superen los 500 euros anuales.
  • Deberán hacer la renta quienes obtuvieron rendimientos de capital mobiliario y ganancias patrimoniales sometidas a retención por un valor superior a 1.600 euros en total.
  • Deberán hacer la renta quienes tengan rentas inmobiliarias imputadas, rendimientos de letras del tesoro y subvenciones para adquisición de viviendas de protección oficial superiores a los 1.000 euros en total.

En este punto y a modo de aclaración es interesante puntualizar que el dinero del paro, así como los pagos del Fogasa o de la Seguridad Social en caso de baja laboral tienen la consideración de segundo pagador para Hacienda. Esto quiere decir que si hemos cobrado dos meses de paro es muy posible que estamos obligados a presentar el IRPF con el perjuicio de que, además, las retenciones que se hacen al subsidio por desempleo son mínimas.

No estoy obligado ¿La hago o no la hago?

Con estos criterios, habrá más de uno y de dos contribuyentes que no estén obligados a presentar el IRPF pero se planteen si les compensa hacerlo. Averiguarlo es muy fácil, como también debería serlo tomar una decisión desde el punto de vista financiero.

Bastará en primer lugar con solicitar el borrador de la renta y los datos fiscales. El borrador servirá como primer elemento para comprobar cuál sería el resultado de la declaración con los datos que tienen Hacienda, aunque desde aquí recomendamos utilizar directamente el Programa Padre, descargando los datos fiscales, comprobando que sean correctos y aplicando todas las deducciones a las que tengamos derecho. Si el resultado es a devolver, sería interesante presentar la declaración para cobrar ese dinero que Hacienda nos ha retenido de más. En caso contrario, será mejor no hacerla.

Conviene señalar que el haber presentado la declaración un año no hace que sea obligatorio presentarla al año siguiente.

Imagen de Flickr por anieto2k




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