Renta 2016: cosas por las que creías que no se pagaban impuestos, pero sí

Hacienda siempre quiere su parte del pastel. Esta es una premisa que debes tener clara. Por eso mismo las rentas exentas en el IRPF son muy limitadas y por el contrario abundan las cosas por las que creías que no se pagaban impuestos pero por las que sí debes tributar en la renta 2016.

De hecho, como norma general lo mejor es pensar que será necesario tributar por todos los ingresos que tengas. Así te evitarás sustos y malos ratos. Por si acaso estas son algunas cosas que sí deberás incluir en la renta, aunque no lo hubieses pensado.

Tu casa de la playa

Si tienes una casa vacía vas a tener que pagar impuestos. Es lo que se conoce como imputación de renta inmobiliaria. Básicamente Hacienda entiende que un piso sin usar te abre la posibilidad de cobrar un alquiler y generar una renta. Que después no quieras aprovechar esta opción no es óbice para que el fisco no cobre su parte.

En concreto, esta imputación de renta (dinero que se supone que has ganado con tu piso vacío y sin alquilar) es de entre un 2% y un 1,1% de su valor según figure en el IBI.

El paro

La prestación por desempleo tributa en la declaración de la renta. De hecho, el dinero del paro se suma al resto de rentas del trabajo como lo hace un sueldo al uso. Es más, a efectos de IRPF el paro es un segundo pagador si además has trabajado ese año, lo que aumenta tus posibilidades de estar obligado a presentar la declaración de la renta.

El plan PIVE y las subvenciones

El Plan PIVE y en general cualquier ayuda o subvención cuyas bases no declaren claramente como exentas, deberán tributar.

Las ayudas ligadas a bienes, como los planes PIVE, renove, de rehabilitación de vivienda y similares tributarán como una ganancia patrimonial, en tanto que las ayudas para adquisición de material escolar, transporte escolar, comedor, de asistencia en el domicilillo y similares serán rendimientos de trabajo.

La prestación por maternidad

Pese a las recientes sentencias judiciales, el Tribual Económico Administrativo Central ha resuelto que la prestación por maternidad de la Seguridad Social sí que tributa en la declaración de la renta. En concreto, se trata de un rendimiento de trabajo.

Las apuestas deportivas

Si has ganado dinero en alguna casa de apuestas online también tendrás que incluirlo en la declaración de la renta. Eso sí, sólo deberás incluirlas si superan los 1.000 euros en su conjunto.

Estas ganancias se sumarán a los rendimientos del trabajo, aunque nunca se podrán restar. En otras palabras, si has perdido con tus apuestas no tributarás pero tampoco te compensarán por ese capital, como sí ocurre en bolsa.

Las ganancias en el póker

Al igual que ocurre con las apuestas deportivas, si has jugado en un casino online y has ganado, tendrás que incluir ese dinero en la renta.

Lo que has ganado en Wallapop

La venta de objetos de segunda mano también tributa, sólo que con una salvedad. Al hacer la renta 2016 sólo tendrás que pagar si has ganado dinero con la venta. Es decir, si has vendido algo por encima de su precio de compra. En caso contrario no se generaría ganancia y por lo tanto no habría qué declarar.

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La renta 2016 ya te está enseñando cómo la fiscalidad afecta a tu ahorro

Estamos en plena campaña de IRPF y un repaso a la renta 2016 puede ser el momento ideal para que aprendas cómo los impuestos afectan a tu ahorro y por qué deberías tenerlos en cuenta.

Y es que la fiscalidad de los productos financieros es algo que nunca deberíamos pasar por alto ni obviar. La forma en la que tributa cada producto afecta al rendimiento final de la inversión y a lo que terminas ingresando en tu cuenta.

Si en 2016 contrataste algún depósito, habrás tenido que reflejarlo en la declaración de la renta y pagar por él como poco un 19% de lo que ganaste. De hecho, tu banco ya te habrá retenido ese porcentaje de entrada como adelanto de lo que ahora te toca pagar en el IRPF. Imaginemos que Pedro invirtió 10.000 euros en un depósito y obtuvo 100 euros (un 1%). Hacienda se quedará con 19 euros de sus beneficios. Si en 2017 vuelve a contratar ese depósito, Hacienda se quedará con otro 19%.

Esto mismo se aplica en el caso de las acciones. Si inviertes en bolsa y has vendido algún título en 2016, al hacer la declaración de la renta deberás pagar impuestos por las ganancias obtenidas. Éstas se calculan restando el precio de compra al precio de venta y tributan en función de la siguiente escala una vez sumadas con el resto de inversiones.

  • Ganancias hasta 6.000 euros – 19%
  • Ganancias entre 6.000 y 50.000 euros – 21%
  • Ganancias que superen los 50.000 euros – 23%

Eso sí, no habrá que pagar impuestos hasta vender las acciones, de manera que si en 2016 compraste títulos de Google, por ejemplo, pero no vendiste, tampoco tendrás que pagar por más que hayan subido. Volvamos con Pedro, que en 2016 sí vendió parte de sus acciones con unan ganancia de 4.000 euros. De nuevo, su bróker le retuvo el 19% de ese dinero, que es precisamente el porcentaje que debe pagar en la renta. En dinero contante y sonante, 760 euros.

Por su parte, Juan apostó por fondos de inversión. Su funcionamiento es similar al de las acciones que acabamos de ver, sólo que existe una importante diferencia. Si se reinvierte el dinero obtenido en otro fondo, no hay que pagar impuestos. Y esto es precisamente lo que hizo Juan, que también ganó 4.000 euros con un fondo pero los usó para comprar otro. El resultado, es que no tiene que pagar nada en la renta 2016 y cuenta con 760 euros más a los que sacar rendimiento.

Además, Juan destinó 5.000 euros a su plan de pensiones, que además de ir subiendo le ha permitido restar ese dinero a su salario a efectos de calcular su declaración de la renta. La diferencia es que, según las tablas de IRPF, ha pasado de tributar a un tipo máximo del 30% a hacerlo a otro del 24%.

En total, Pedro ha pagado 779 euros a Hacienda mientras que Juan no sólo no ha pagado, sino que ha ganado en la renta gracias a sus inversiones. Seguro que ahora tienes más clara la importancia de planificar tu ahorro también desde el punto de vista fiscal. Aquí pueden ayudarte.

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Como calcular las retenciones de IRPF

Las retenciones de IRPF marcan el dinero que Hacienda estima que pagarás al hacer la declaración de la renta. Te enseñamos cómo calcularlas.

El cambio de año es uno de los momentos indicados por Hacienda para actualizar los datos que posee de los contribuyentes empleados, algo que hace a través del conocido como el Modelo 145 de la Agencia Tributaria por el que se calculan las retenciones de IRPF.

Qué son las retenciones de IRPF

Para quienes todavía no estén familiarizados con este concepto, las retenciones a cuenta del IRPF no son más que el dinero que la AEAT detrae de las nóminas de los empleados y de las facturas de los autónomos en previsión del dinero que después deberán pagar en la declaración de la renta.

Las retenciones sobre la nómina son una fórmula de financiarse por parte del Estado, pero también de asegurarse de que vas pagando tu renta poco a poco. Así, en caso de que no tengas dinero en abril para hacer frente al IRPF, Hacienda se asegura haber ingresado una parte. Además, de esta forma el impacto fiscal no es tan alto.

Las retenciones son claves en el resultado de la renta. Tras realizar todos los cálculos de cuánto debes pagar, se enfrenta esa cantidad con el dinero que ya has adelantado vía retenciones. Cuando el resultado final de la declaración supera ese dinero que se ha pagado vía retenciones hay que abonar la diferencia y, en caso contrario, será Hacienda quien haga el ingreso.

Cómo calcular las retenciones de IRPF

El cálculo de las retenciones de IRPF es mucho más sencillo de lo que podamos pensar. Para lograrlo se utilizan tres variables:la situación personal y familiar, que incluye el estado civil y el número de hijos o ascendientes a cargo,el tipo de contrato y los ingresos.

En el caso de la situación familiar habrá que atender a la siguiente tabla, que recoge lo dispuesto en el articulo 81 del reglamento de IRPF

minimo personal y familiar

Para que lo entiendas mejor, si no tienes hijos a cargo, tu mínimo será de 5.550 euros y sumarás a esa cantidad 2.400 euros en caso de que tengas un hijo. Este dinero se resta o minora tus ingresos. Es decir, si has ganado 30.000 euros, al calcular tus impuestos en la renta será como si sólo hubieses ingresado 24.450 euros. Y eso solo de entrada.

Por lo demás, cuestión de los ingresos queda sujeto a las tablas de IRPF, que establecen el porcentaje de impuestos que habrá que pagar en función de las rentas obtenidas y que para 2015 y 2016 son las siguientes:

tramos irpf

La calculadora de la AEAT

En cualquier caso, la propia AEAT dispone de un programa de ayuda para el cálculo de las retenciones disponible en este enlace y  en  el que bastará con ingresar unos pocos datos para saber cuánto deberá retenernos la empresa.

Conviene recordar que es obligación de la empresa calcular de forma correcta las retenciones de IRPF y que deberá hacerlo no sólo al principio de cada ejercicio, sino cuando se produzcan cambios en la situación salarial o personal del trabajador. Este último deberá informar a la compañía de estas alteraciones y proporcionar datos veraces, ya que de otra forma será él quien tenga que asumir cualquier error en su declaración.

Como puedes ver, las retenciones en la nómina a cuenta del IRPF no sólo se calculan al principio de año, sino que deben calcularse cada vez que hay un cambio que altere la situación del trabajador. Si por ejemplo te suben el sueldo o acabas de ser padre deberás informarlo a la empresa para que recalcule tus retenciones en nómina.

El cálculo que la empresa haga de las retenciones es sólo el porcentaje mínimo a incluir en tu nómina. A partir de ahí puedes ampliar este porcentaje a placer si, por ejemplo, sabes que todos los años terminas pagando a Hacienda y quieres evitar sustos.

Cuándo se calculan las retenciones de IRPF

Las retenciones de IRPF se calculan por lo menos una vez al año, al comienzo del ejercicio. Es entonces cuando deberás rellenar el modelo 145 de la AEAT que te dará tu empresa.

También deberás recalcular este dato con cada cambio de trabajo. Además, deberás volver a hacerlo con cada cambio en tu situación personal. Si te has casado o si has tenido hijos, deberás comunicarlo a tu empresa a través del modelo 145 porque tus retenciones cambiarán y por lo tanto habrá que calcularlas de nuevo.

Esta máxima también se aplica a los aumentos salariales y, en realidad, a cualquier elemento que altere lo que cobras en tu nómina.

Las retenciones de los profesionales.

Es importante apuntar que los autónomos no deben aplicar este sistema. El motivo es que pueden tener varios clientes y emitir más de una factura al mes. Imagínate la carga administrativa que supondría tener que recalcular esa cantidad por cada cliente y cada mes.

Por eso mismo, el caso de los trabajadores por cuenta propia, la retención de IRPF será siempre del 15% tras la última reforma fiscal. Existen algunas excepciones, como las de quienes comienzan la actividad, que podrán aplicar un reducido 7% durante los dos primeros años como trabajadores por cuenta propia.

Del mismo modo, hay actividades como las ganaderas y las forestales en las que la retención será menor.

Las retenciones sobre tus inversiones y ahorro

El dinero que obtienes por tus ahorros también está sujeto a retenciones. Hacienda las aplicará directamente en el momento en el que recuperes tu inversión. Para que lo entiendas mejor, si tienes un depósito a un año por el que has obtenido 1.000 euros, Hacienda retendrá una parte de ese beneficio a cuenta del IRPF.

Las rentas del ahorro está sujetas a una escala de gravámen diferente a las del trabajo. Funcionan bajo tres tramos que son los siguientes:

  • Beneficios hasta 6.000 euros – 19%
  • Beneficios entre 6.001 y 50.000 euros – 21%
  • Beneficios de más de 50.001 euros – 23%

De nuevo, se trata de una escala progresiva y por eso la retención de base sobre casi todos los productos de ahorro es del 19%. Lógicamente, existen excepciones como las que se aplican sobre los seguros de vida y ahorro.

Siguiendo con el ejemplo anterior, Hacienda retendrá directamente 190 euros de esos 1.000 que has ganado. De esta forma, a tu cuenta sólo llegarán 810 euros.



Planificación fiscal: todavía estás a tiempo para pagar menos impuestos en 2016

Se acerca la recta final del año y llega el momento de hacer balance económico del ejercicio por más que todavía reste por afrontar los dispendios navideños. En este repaso no debe faltar un apartado referido a la fiscalidad. Y es que sólo una buena planificación fiscal nos permitirá pagar menos impuestos en 2016.

La renta, de un año para otro

Uno de los errores más comunes es dejar toda planificación fiscal para el momento de hacer la declaración de renta. El problema es que, llegado a ese punto, sólo restará rellenar el Modelo 100 de IRPF de la mejor forma posible, pero poco más.

El motivo es que la renta se paga de un año para otro. Es decir, el año que vienen rendiremos en la campaña de la renta 2016 y lo haremos por los ingresos e inversiones de este año, de forma que la mejor forma de ahorrar en el IRPF no es cumplimentarlo correctamente, que también, sino planificar cómo vamos a pagar menos impuestos.

Lo que ocurre es que el IRPF se liquida a año vencido. En 2017 pagamos la renta de 2016 como en 2016 hicimos la renta 2015.

Por fortuna, todavía estamos a tiempo de hacer algo para no pagar de más a Hacienda.

 

ahorrar impuestos planificacion financiera

 

Como ahorrar en la renta 2016

Desde Impuestosrenta nos ofrecen algunas claves para ahorrar en la declaración de la renta 2016 y que tienen que ver con las deducciones que podemos practicar en el IRPF. Y es que deducciones y reducciones son las dos fórmulas básicas que tenemos para ajustar la factura fiscal al máximo.

Estas son las alternativas para no pagar de más en el IRPF que todavía puedes aprovechar.

Aportaciones a planes de pensiones

Son todo un clásico porque  la fiscalidad de los planes de pensiones permite reducir la base imponible del IRPF con las aportaciones que realicemos. En otras palabras, si inviertes en un plan, será como si hubieses ganado menos dinero.

A modo de ejemplo, una persona que hay a destinado 5.000 euros a su plan de pensión a un PIAS (Plan Individual de Ahorro Sistemático) y que haya ganado 30.000 euros, sólo tributará por 25.000 euros. La inversión en el plan se restará a sus ingresos (los reducirá) a la hora de hacer la renta.

Lógicamente, existen unos límites legales en las cantidades a invertir y deducir para evitar que las grandes fortunas hagan un uso desmedido de esta opción. Como base, nadie puede destinar más de 8.000 euros a planes de pensiones.  Además, existen límites relacionados con la edad y nivel de ingresos del partícipe a la hora de aplicar la reducción en la renta. . Para los menores de 50 años estos son los 8.0000 euros o el 30% de sus ingresos y para los mayores de 50 años los 8.000 euros o el 50% de sus ingresos. En ambos casos se tendrá en cuenta la menor de las cifras.

Inversiones en productos de ahorro a largo plazo

La fiscalidad de PPA, PIAS y otros productos de ahorro a largo plazo también es positiva. Así, por ejemplo, los PIAS permiten recudir la base imponible del IRPF con un límite de 8.000 euros en las aportaciones, mientras que los PPA se benefician de la misma normativa que los planes de pensiones.

Alquiler y compra de vivienda

El pago del alquiler está sujeto a deducciones en el IRPF siempre que se haya cerrado antes de 2015. En concreto, se compone de un tramo estatal que permite desgravar el 10,5% sobre una base máxima de 9.015 euros siempre que la base imponible sea inferior a los 24.000 euros. A esta cantidad habrá que sumar la deducción que haya establecido cada comunidad autónoma. La mayoría cuenta con ayudas en este punto.

Por su parte, la compra de vivienda en 2013 no da lugar a deducción, pero sí las que se realizaron antes del 1 de enero de 2013, que permite deducir el 15% de las cantidades destinadas a la adquisición sobre una base de 9.020 euros.

Donativos

La generosidad también renta en el IRPF. La reforma fiscal de 2015 ha mejorado, además, la recompensa.

En caso de que dones menos de 150 euros al año, recuperarás el 75% de lo que hayas destinados a ONGs y causas solidarias. El resto se financiará vía impuestos.

Si superas los 150 euros  al año recuperarás en la renta el 75%. La ventaja en este punto es que podrás seguir desgravando por las cantidades que superen esa donación inicial. En concreto, si donas a una ONG o causa con la que ya colaboraste en los dos años anteriores, deducirás un 35% de lo aportado. Esta es la fórmula que ha encontrado Hacienda de premiar tu fidelidad.

Cuando se trata de una nueva causa, la deducción será del 30%.

Compensar ganancias con pérdidas

Un clásico para los inversores, especialmente en bolsa. Consiste en materializar pérdidas para compensar las ganancias patrimoniales que se han obtenido por otros medios. La ventaja es que se pueden compensar pérdidas de ejercicios anteriores durante cuatro años.

Para que lo entiendas mejor, si has perdido 100 euros con tus fondos podrás restarlo a las ganancias de otras inversiones. Si perdiste en 2015, podrás traer esas pérdidas a 2016.

Ganar menos

Quizás sea un poco tarde para algunos, pero ganar menos puede servir para pagar menos impuestos y, dependiendo de cada caso, terminar ganando más a final de año. El truco en este punto consiste en hacer un cálculo aproximado del tramo de IRPF en el que nos tocará tributar y ver si lo alcanzamos sólo por unos pocos cientos de euros, en cuyo caso será mejor ganar algo menos, o si estamos en la parte media del mismo.

Estas son seis ideas simples, ¿Cuáles son las vuestras?

Imagen – Images Money en FlickrVisit publicstock.net for more information


Fiscalidad, IRPF · Escrito por el 15/11/16


Como tributa el rescate del plan de pensiones

La fiscalidad es una de las grandes ventajas de los planes de pensiones y aunque normalmente se asocia a las aportaciones, también afecta al momento del rescate. En otros post hemos analizado la necesidad de estudiar cuando rescatar el plan de pensiones y el impacto en la declaración de la renta por hacer en uno u otro momento.

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Ahora vamos a ahondar precisamente en como tributa el rescate del plan de pensiones, cuántos impuestos pagarás por recuperar tu dinero.

Fiscalidad diferida

Lo primero que debes tener claro es que la fiscalidad de este producto está diferida al momento de recuperar el dinero, es decir, que no se pagarán impuestos por la inversión en planes de pensiones hasta que comencemos a cobrarlos.

Esto puede parecer baladí, pero permite aprovechar mucho mejor el poder del interés compuesto y maximizar las ganancias. Sin esa ventaja, Hacienda se quedaría cada año con parte de los beneficios que generas y, por lo tanto, al año siguiente generarías menos beneficios al reinvertir tu capital.

Para que lo entidas mejor, imagina que inviertes 10.000 euros todos los años durante 20 años en  un depósito que te da un 4% y que haces lo mismo con un fondo de inversión (incluimos los fondos por ser su ficalidad igual a la del depósito) que te ofrece la misma rentabilidad. Cada año te generarán 400 euros. Con el depósito, Hacienda se quedará un 19% o 76 euros cada año. Así, en el año 2 podrás reinvertir sólo 10.324 euros con tu depósito, pero reinvertirás los 10.400 euros limpios con el fondo y ese 4% se aplicará sobre ambas cifras.

El resultado: el segundo año tu depósito habrá generado 412,96 euros y tendrás 10658,5 euros tras pagar impuestos. El fondo habrá ganado 416 euros y tendrás en tu cuenta 10.816 euros porque no pagarás impuestos hasta sacar el dinero. Ahora imagínate que en lugar de dos años, aplicamos un periodo de 20 ¿Empiezas a ver por qué es importante que la fiscalidad esté diferida?

En la actualidad existen tres formas de rescatar un plan de pensiones y cada una tiene una fiscalidad diferente, aunque todas tienen algo en común: lo rescatado tributa como renta del trabajo y no como renta del ahorro. Esto quiere decir que pagarás más impuestos al recuperar tu dinero. Es el peaje por las deducciones al aportar a un plan de pensiones:

Rescate en forma de capital

El dinero se cobra ‘de golpe’ como una sola aportación en forma de capital. Todavía existe una disposición transitoria que permite aplicar una reducción del 40% sobre los beneficios obtenidos hasta 2007. En otras palabras, si hasta 2007 ganaste 100 euros, sólo pagarás impuestos impuestos sobre 60 de esos euros.

A partir de ahí, los beneficios se unirán al resto de rentas del trabajo. El resultado es que nuestra base imponible subiár y seguramente tributemos a un tipo mucho más alto del que nos correspondería de otra forma.

TABLAS DE IRPF

Por eso mismo no se suele recomendar rescatar el plan el año de la jubilación. Tu salario suele ser más alto que la pensión y, por lo tanto, tu escala también subirá en función de los tipos que acabas de ver.

Lo que ocurre aquí es que a los 30.000 euros que ganaste trabajando deberás sumar los 50.000 euros que acabas de rescatar de tu plan de pensiones.

Rescate en forma de renta

Es la opción más habitual y consiste en ir recuperando el dinero como si se tratase de un salario mensual, trimestral o en la periodicidad que deseemos.

En este caso el dinero recibido se sumará también al resto de rentas del trabajo tributando a nuestro tipo marginal de IRPF. Es decir, su funcionamiento sería igual que el de un salario.

De nuevo, es fácil que pagues más impuestos de los que pagarías con un fondo, pero eso dependerá de la cuantía de tu pensión pública y del dinero que vayas cobrando del plan. Una buena planificación financiera al establecer cuánto cobrar cada año puede ayudarte a ahorrar mucho dinero en la declaración de la renta.

Lo más importante en este punto es intentar evitar saltar de escala en el IRPF, porque eso haría que se multiplicase de forma exponencial el dinqero a pagar a Hacienda.

Rescate en forma mixta

Se recupera parte del dinero en forma de capital y el resto se cobra como renta. La ventaja es que se puede jugar con el dinero de forma que sólo se recupere la parte anterior a 2007 que cuenta con la ventaja de la reducción. El resto del dinero tributará como  lo hace al cobrar en forma de renta.

Es una de las opciones más habituales, ya que permite tener un dinero en efectivo para ese viaje que llevas tanto planteando y cobrar el resto mes a mes.   Una vez más, hay que planificar esas retiradas para no pagar de más a Hacienda por un lado y que el dinero del plan dé el máximo posible, por otro.

Imagen – JamesCohen



Fiscalidad de las aportaciones al plan de pensiones

Los planes de pensiones son un recurso para pagar menos impuestos en la declaración de la renta.

La fiscalidad de los planes de pensiones se divide en dos momentos: las aportaciones y la recuperación. En su momento ya abordamos como tributa el rescate del plan de pensionesasí que en esta ocasión abordaremos las ventajas fiscales por las inversiones que durante años hacemos en este producto.

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La forma en la que tributa el dinero que inviertes en el plan de pensiones es una de sus grandes ventajas. Y es que a grandes rasgos tus aportaciones servirán para reducir tu base imponible y pagar menos impuestos.

Pero antes de llegar a ese punto vamos a ir repasando las características fiscales del plan.

Fiscalidad diferida

En primer lugar conviene aclarar que la fiscalidad de los planes de pensiones está diferida al momento del rescate. Es decir, que no se pagan impuestos por el dinero que vaya generando el plan hasta que se alcance la jubilación y se recupere el dinero.

Es algo similar a lo que ocurre con los fondos de inversión y que te permitirá sacar partido al interés compuesto porque el dinero que hubieses tenido que pagar en intereses seguirá en tu cuenta y generando beneficios.

Para que lo entiendas mejor, con un depósito cada vez que vence el plazo Hacienda se queda como poco con un 19,5% en 2015 y un 19% en 2016, un dinero que no recibirás y que no generará intereses.

Reducción de la base imponible por las aportaciones

Como parte del plan del Ejecutivo para incentivar el ahorro a largo plazolas aportaciones gozan de beneficios en la declaración de la renta.

Es habitual oír que los planes de pensiones permiten deducir en la declaración de la renta cuando en realidad lo que permiten es practicar una reducción en la base imponible del IRPF. En otras palabras, si has ganado 30.000 euros y has aportado 5.000 a tu plan de pensiones, será como si solo hubieses ganado 25.000 euros al hacer la renta 2015.

Debido a estas ventajas, existen una serie de límites a las aportaciones a los planes de pensiones y las reducciones a las que dan derecho.

Desde la reforma fiscal que entró en vigor en 2015 el límite general es de 8.000 euros. Nadie podrá invertir más de esa cantidad al año por más que quiera. Hasta 2015, había un límite de 10.000 euros para los menores de 50 años y de 12.500 para los mayores.

Lo que se mantiene es el máximo que da lugar a deducción como porcentaje de los ingresos y que sí dependerá de la edad. En este sentido, cuanto más cercana esté la edad de jubilación, mayores serán las aportaciones que se puedan realizar. Los límites son la menor de las siguientes cantidades:

  • 000 euros o el 30% de los ingresos, entendidos estos como la suma de salarios e inversiones, para los mejores de 50 años
  • 500 euros o el 50% de los ingresos para los mayores de 50 años.
  • 500 euros para las personas con discapacidad o las aportaciones que se hagan a su favor.

También se podrán deducir las aportaciones que se realicen en nombre del cónyuge con un máximo de 2.500 euros al año siempre y cuando los ingresos de éste no superen los 8.000 euros al año.

La influencia real de esta reducción sobre el resultado de la declaración de la renta dependerá de la base imponible de cada contribuyente, que se compone entre otras cosas de su salario e inversiones menos las deducciones que se pueda practicar. De esta forma, el ahorro será mayor para quienes cuenten con una base alta, ya que al reducirla también reducirán el tipo marginal o porcentaje que pagan de impuestos.

Para entenderlo mejor, nada como un vistazo a los tipos de IRPF.

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Como puedes ver el IRPF es un impuesto progresivo, de manera que pagan más quienes más ingresan. Planificar las aportaciones puede hacer que pases de pagar un máximo del 46% al tramo inferior.

Si tienes dudas a la hora de elegir tu plan, puedes contar el apoyo de un asesor financiero que te ayudará encontrar los productos que mejor se adaptan a tus necesidades.

Foto de flickr por anieto2k



La familia en la declaración de la renta: Cuánto puedes ahorrar por tus hijos

El IRPF sirve para igualar las rentas y prima determinadas situaciones, entre ella las de quienes son familia numera. Descubre cómo.

Los hijos ya no vienen con un pan bajo el brazo, sino con una ristra de gastos a los que hacer frente. Esto no quiere decir que no puedan dar alegrías económicas. Por lo menos en lo referente al IRPF, tener hijos renta.

Las familias pagan menos impuestos que las parejas, casadas o no, que todavía no tienen hijos y todavía menos que los solteros. La renta 2015 incluye distintas deducciones para familias numerosas, aunque el mayor incentivo tiene que ver con lo que se conoce como el mínimo personal y familiar. Se trata del dinero que Hacienda estima que necesita una persona para vivir y que para un soltero menor de 65 años es de 5.550 euros al año.

Este dinero se resta de la base imponible, de manera que si ganaste 30.000 euros en 2015, será como si sólo hubieses ganado 24.450 a efectos del IRPF. Además, estos mínimos se adaptan a diferentes situaciones, es decir, se incrementan en determinados supuestos, como por ejemplo el de las personas con hijos a cargo.

La familia en la declaración de la renta

Como puedes ver, si eres familia numerosa normal a tu mínimo personal de 5.550 euros le sumarás 7.100 euros, por lo que el ahorro será más que considerable y es muy fácil que Hacienda termine devolviéndote parte del IRPF.

Esta es sólo una de las fórmulas que las familias numerosas tienen para pagar menos impuestos. La normativa estatal del IRPF no prevé más ayudas a las familias numerosas, pero sí las comunidades autónomas, que a través de sus deducciones en la parte autonómica del IRPF priman este tipo de situaciones.

En este sentido, hay tanto deducciones directas como mayores beneficios para las familias numerosas en deducciones por otras cuestiones como la adquisición de material escolar, por ejemplo.

En la renta 2015 hay sólo seis comunidades con deducciones específicas para familias numerosas. Se trata de Asturias, Canarias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia y Valencia. Esto es lo que proponen en cada caso.

Asturias. La deducción asciende a 505 euros para familias numerosas de categoría general y 1.100 para las de categoría especial.

Canarias. La deducción es de 200 euros para las familias numerosas de categoría general y de 400 euros para las de categoría especial. Además, en caso de que exista algún miembro con una discapacidad superior al 65%, las cuantías se elevarán a 500 y 1.000 euros respectivamente.

Castilla-La Mancha. La deducción es de 200 euros para las familias numerosas de categoría general y de 400 euros para las de categoría especial. Además, en caso de que exista algún miembro con una discapacidad superior al 65%, las cuantías se elevarán a 300 y 900 euros respectivamente.

Castilla y León. La deducción es de 246 euros con carácter general por tener  la condición de familia numerosa y y de 492 euros cuando alguno de los cónyuges tenga una discapacidad del 65% o superior. Además, se aplicará un incremento en la deducción de 410 euros por cada descendiente a partir del cuarto.

Galicia. La deducción es de 250 euros para las familias numerosas de categoría general y de 400 euros para las de categoría especial. Además, en caso de que exista algún miembro con una discapacidad superior al 65%, las cuantías se elevarán a 500 y 800 euros respectivamente.

Comunidad Valenciana. La deducción asciende a 300 euros para las familias numerosas de categoría general y a 600 euros para las familias numerosas de categoría especial.



Unit Linked ¿Cómo son y cómo funcionan?

No son quizás el producto más conocido pero sí uno de los más útiles si se quiere tener cierto control sobre la inversión sin volverse loco teniendo que elegir entre los miles de fondos que ofrece el mercado. Hablamos de los Unit Linked. ¿No sabes qué son? Te lo explicamos.

Unit Linked ¿Cómo son y cómo funcionan?

Quienes quieren invertir a largo plazo cuentan con más alternativas que los planes de pensiones o los tradicionales fondos de inversión. La industria financiera ha desarrollado diferentes alternativas a estos productos, muchos de ellos relacionados con el mundo del seguro. Son los seguros de ahorro e inversión donde productos como PIAS, PPAs y SIALP son protagonistas. Destacan habitualmente por su seguridad, pero hay una alternativa algo más audaz, para perfiles que saben que para ganar hay que arriesgar: los Unit Linked.

Qué es un Unit Linked

Desde MorningStar definen a los unit linked como “un seguro mixto de vida y ahorro que invierte en fondos o en carteras de fondos de inversión”. Esto ya nos da una primera aproximación a los Unit Linked: se trata un seguro de ahorro.

En este sentido, parte del dinero invertido -la menor- se usará para pagar la prima del seguro de vida y el resto se destinará a inversión.

La patronal del seguro, Unespa, precisa que este producto no garantiza una rentabilidad mínima como sí hacen los PPA, pero a cambio el cliente puede decidir en todo momento donde invierte su dinero e incluso cambiar la distribución de esas inversiones. Para entenderlo mejor vamos a ver cual es su funcionamiento y su arquitectura de inversión.

Cómo funcionan los Unit Linked

Un Unit Linked ofrece básicamente un número de fondos limitado en los que invertir y un número máximo de fondos a contratar por el ahorrador. Así, por ejemplo, permitirá contar con posiciones en cuatro fondos dentro de una terma de siete.

La elección concreta de los fondos correrá a cargo del ahorrador y se supone que la oferta debe ser suficientemente diversificada como para que el inversor pueda crear una cartera estable. Es decir, que suelen contar con un fondo por cada una de las categorías principales (renta fija, renta variables, mixtos, exposición internacional, a emergentes…).

Además de elegir una serie de fondos, el ahorrador podrá después variar sus posiciones dependiendo de los movimientos del mercado. Aunque la mayoría de Unit Linked limitan el número de movimientos –a tres en muchos casos-, con ese número debería valer para rebalancer la cartera en caso de que fuese necesario.

Esta flexibilidad, aunque limitada, permite pasar de una posición conservadora a otra algo más agresiva simplemente pasando de invertir en renta fija española para hacerlo por renta variable internacional, por poner un ejemplo. Esta es, de hecho, su principal ventaja –más allá de las fiscales que ahora veremos- y la que los convierte en una buena herramienta para iniciarse en el mundo de la inversión dentro de un entorno controlado y con opciones reducidas.

Hoy en día la mayoría de gestoras cuentan con carteras perfiladas para sus unit linked, igual que los bancos las tienen para sus fondos. Esto facilita mucho la vida al ahorrador medio, que lo busca precisamente es consejos para poder elegir un producto adecuado a su perfil de riesgo.

Fiscalidad de los Unit Linked

La tributación de los Unit-Linked no es diferente de la de cualquier seguro de vida ahorro.

Como todo seguro de vida-ahorro, los Unit Linked gozan de una fiscalidad ventajosa siempre que se opte por recuperar el dinero forma de renta vitalicia y no como un capital fijo. Al hacerlo, se aplicarán una serie de coeficientes reductores por la antigüedad de las inversiones que permitirán pagar menos impuestos.

Ventajas y desventajas de los Unit Linked

Los seguros de vida-ahorro tienen sus puntos fuertes y sus inconvenientes y los Unit Linked no son una excepción.

Ventajas de los Unit Linked

La primera ventaja es la fiscalidad y las exenciones por el rescate en forma de renta que no encontrarás con otros productos como los planes de pensiones.

Agilidad en el cambio de cartera. Los unit linked permiten cambiar el perfil de riesgo sin penalización alguna ni peaje fiscal (no pagas impuestos por vender con ganancias, como habrías con las acciones).

Cobertura en caso de fallecimiento. La cantidad suele ser pequeña, pero siempre estará ahí.

No forman parte de la herencia ni se hacen públicos al fallecimiento, una ventaja o desventaja, según se mire, y se puede designar a cualquier persona como beneficiaria en caso de fallecimiento.

Permiten realizar pequeñas aportaciones periódicas mensuales.

Inconvenientes de los Unit Linked

La primera es que es un producto de riesgo. La rentabilidad no está asegurada y mucho menos recuperar el total de la inversión.

Parte de la inversión se destina a un seguro de vida y por lo tanto no obtienes rentabilidad por ella.

Tiene comisiones.

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Caso práctico de lo que puede pasar al recuperar la pensión en forma de capital

La forma en la que rescates tu plan de pensiones hará que pagues más o menos impuestos. Esto es lo que ocurres cuando optas por recuperar el dinero en forma de capital.

Caso práctico de lo que puede pasar al recuperar la pensión en forma de capital

A efectos fiscales, el rescate del plan de pensiones se cuenta como una renta de trabajo, como si se tratase de un salario. Eso significa que los ingresos se contabilizan en la base general para calcular el IRPF y se les practicará el tipo marginal, que es progresivo, así que cuanto más se gane, mayor proporción del plan de pensiones rescatado irá a parar a Hacienda.

Como jubilado puedes optar por recuperar tu plan en forma de renta periódica o de capital es decir, todo de golpe. Si escoges la última opción Hacienda puede comerse buena parte de tus beneficios, ya que para Hacienda será como si hubieses ganado todo ese dinero. El resultado es que tendrás que pagar impuestos en el IRPF como una renta alta a tipos que pueden superar ampliamente el 40%.

Aquellos que se jubilasen el año pasado y pero hayan esperado a rescatar su plan hasta 2016 pagarán menos impuestos, ya que los tipos marginales que se practican en el IRPF disminuyó en todos los tramos, pero sobre todo en los elevados.

En cualquier caso, cuando se rescata el plan de pensiones hay que valorar si compensa más hacerlo en forma de renta o de capital. En el caso de esta última opción, al recibirlo todo en un solo pago se incrementarán los ingresos anuales y el tipo marginal.

Si un jubilado con una cuenta base imponible de 30.000 euros anuales debido al cobro de la pensión de jubilación del estado, y rescatará 20.000 euros de un plan que había acumulado durante el último lustro, comprobaría como a partir de los 35.200 euros gravaría al 39%, mientras que si lo cobrase en forma de renta afrontaría el 31%. Es necesario que valore que ese rescate del plan no implique un salto a un tramo superior de tipo marginal del Impuesto sobre la Renta.

También hay que valorar las aportaciones que se hagan previas a 2007 en ese plan. Hasta el año pasado a la hora de rescatarlas había una bonificación del 40% en el caso de recuperarlo en forma de capital. Sin duda suponía una gran ayuda para disminuir la factura fiscal. Si hasta el 31 de diciembre de 2006 había acumulado 20.000 euros, más otros 15.000 euros a partir de esa fecha, tendría la posibilidad de rescatarlo en modo de capital y tributar sólo por 27.000 euros, que serían los 15.000 euros, más el 60% de 20.000 (12.000 euros). De lo contrario sería por 35.000 euros.

En este caso práctico, el ahorro fiscal ascenderá a 120 euros, ya que se pasará a abonar a la Agencia Tributaria 4.680 euros en lugar de 4.800. El jubilado cuenta con dos años para beneficiarse de esta ayuda, así que sí deja transcurrir este periodo el coste fiscal alcanzaría los 7.400 euros.

Al final es cuestión de hacer cuentas y tener claro que si cobras todo tu plan de pensiones en un único pago tendrás que pagar muchos impuestos no sólo por el dinero del plan, sino también de la pensión pública, que tributará junto a éste.

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¿Merece la pena pedir que suban las retenciones de IRPF?

Las retenciones de IRPF son un adelanto a Hacienda en previsión de lo que habrá que pagar en la renta. ¿Es bueno pedir que te las subas para después no pagar impuestos?

¿Merece la pena pedir que suban las retenciones de IRPF?

Las nóminas de los trabajadores incluyen una retención de IRPF sobre el salario, que en ocasiones llega a resultar bastante molesto para los trabajadores provocando incluso un debate entre los empleados y las empresas. Una retención implica una rebaja en el poder adquisitivo de los profesionales, mientras que las compañías tienen la obligación de retener de la nómina de éste e ingresar una cantidad en las cuentas de Hacienda.

Las cantidades que se van reteniendo se abonan de forma mensual a modo de anticipo a la Agencia Tributaria, por lo que el IRPF y su cálculo resulta un tanto complejo. Aunque algunos trabajadores no rebasen el límite de salario que les obligue a hacer la declaración de la renta, eso no implica que se encuentren exentos de las retenciones mensuales.

La cantidad a retener dependerá de varios aspectos como son el salario y las circunstancias personales del trabajador, como son la edad o el número de hijos. La combinación de estos factores permite obtener el porcentaje de IRPF a aplicar. Las personas con rentas bajas, por ejemplo, no están obligadas a soportar las retenciones.

Se puede pedir a la empresa que incremente las retenciones de IRPF, pero en ningún caso se permite la disminución. Por debajo resultará imposible, pero puede que en ciertas situaciones interese al trabajador pedir el incremento, como cuando una persona trabaja para dos empresas diferentes en el mismo año o cuente con varios pagadores en ese citado ejercicio.

Por lo tanto, el trabajador no tendrá ningún inconveniente por parte de la empresa ni de la administración para reclamar que se le aplique en la nómina un tipo de retención por IRPF superior al que le correspondería. Para ello es preciso que presente por escrito ante la empresa la solicitud y ésta tendrá la obligación de aplicarlo de manera inmediata cuando se haga con al menos cinco días de antelación respecto a la elaboración de las nóminas.

Se aplicará el nuevo tipo de retención hasta que el trabajador no renuncia a ella por escrito o reclame un tipo de retención mayor. De esta manera la nueva retención funcionará durante los ejercicios sucesivos excepto cuando se produzca un cambio en las circunstancias que le obliguen por un tipo superior por ley.

Como acabamos de comprobar, puede ser una buena estrategia a la hora de realizar la declaración de la renta pedir a la empresa que se incremente el IRPF.

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