Cómo trabaja un asesor financiero

Del mismo modo que cuando queremos construir una casa recurrimos a un arquitecto, cuando se trata de construir nuestra jubilación y nuestro futuro económico podemos recurrir a la figura del asesor financiero.

El asesor financiero es la figura que se encargará de ayudarnos a poner nuestr ahorro en marcha, en caso de no tenerlo, y a maximizarlo, si es que ya ahorramos. Además, nos ayudará a identificar nuestros objetivos económicos (muchas veces coincidirán con metas vitales) y a encontrar las herramientas más adecuadas para alcanzarlos.

Cómo funciona un asesor financiero

El asesoramiento financiero empieza por conocer las necesidades del cliente, es decir, de nosotros como ahorradores.

En una primera reunión el asesor reunirá información sobre nuestra situación financiera, nivel de ahorro, gastos, aseguramiento… Además nos preguntará por nuestros objetivos económicos a corto, medio y largo plazo, así como por nuestro perfil de riesgo. Esto último es muy importante, ya que a través de un análisis de nuestros conocimientos financieros y la capacidad para asumir pérdidas y riesgos podrá ofrecernos la mejor solución financiera.

Y es que tan importante es obtener una buena rentabilidad para nuestros ahorros como poder dormir tranquilos por las noches. En otras palabras, que el nivel de riesgo que asumimos nos permita vivir sin preocupaciones por lo que pueda pasar en el mercado. Para eso está también la figura del asesor financiero.

Con estos datos, en la primera o segunda reunión el asesor planteará una serie de productos financieros adecuados a nuestros objetivos. Si queremos ahorrar de forma automática y sistemática podría ser un PIAS, por ejemplo, mientras que si queremos ser algo más agresivos podría tratarse de un Unit Linked. En cualquier caso puede tratarse de uno o varios productos en función de nuestro perfil de riesgo y nuestros objetivos. Al final, si tenemos un objetivo a medio plazo, como puede ser comprar una casa en 5 años, el producto en el que invertir puede ser diferente que el que necesitemos para preparar la jubilación dentro de 30 años.

Un buen asesor sabrá explicar el porqué de cada una de sus alternativas. Además, una vez contratemos se encargará de hacer un seguimiento de las inversiones y de informar en caso de que fuese necesario realizar algún cambio en la estrategia. Lo normal es que nos reunamos con él por lo menos una vez al año para este seguimiento.

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Lo que los milinelials pueden aprender de los jubilados

La experiencia es un grado, dicen. Desde luego, en lo que se refiere a ahorro, nuestros mayores pueden darnos muchas lecciones. Veamos lo que los milinelials pueden aprender de los jubilados para manejar su dinero.

Probablemente la principal lección, la más básica y la más importante, es la necesidad ahorrar para la jubilación. La casi obligación de consolidar en el tiempo una cartera de ahorro que permita una jubilación sin pérdida de poder adquisitivo o que minimice esta pérdida.

Consolida el ahorro para la jubilación y no lo toques

Cada vez tenemos más clara la importancia del ahorro para la jubilación. También tenemos muy claro que cuanto antes comencemos a ahorrar, mejor. Esta combinación logra que las carteras de ahorro puedan ir creándose a lo largo de décadas, algo positivo pero con lo que hay que tener cuidado.

Cuando llevamos muchos años ahorrando podemos tener la tentación de acudir a este dinero ante imprevistos o simplemente ante necesidades financieras. Esto es un error.

El ahorro para la jubilación debe cerrarse y hacerse inaccesible, sobre todo cuando más cercana este la hora del retiro laboral. No sólo por las posibles penalizaciones que podemos tener en los productos de ahorro, también por lo que supone trastocar un plan a largo plazo y romper la fortaleza del interés compuesto.

Revisa tus productos de ahorro y aportaciones de manera habitual

Obviamente, no se trata de contratar un plan de pensiones y echarse a dormir ni mucho menos. De hecho, esta no tiene por qué ser ni la única ni la mejor alternativa para ahorrar para la jubilación.

En primer lugar, se trata de ser capaces de discernir la cantidad de dinero que vamos a necesitar en el futuro. Esto no es tan complicado, a partir de calcular cuáles serán nuestras pensiones públicas y hacer una proyección de gastos podemos acercarnos a esa cantidad. No se trata de ajustar al céntimo, se trata de obtener referencias.

Es muy probable que con los resultados del plan de pensiones no alcances esta cifra. Esto es algo que también debemos aprender de los jubilados ya que los rescates de los planes de pensiones no siempre necesariamente alcanzan a cubrir la pérdida de poder adquisitivo de la población.

Por tanto se impone una buena revisión cada cierto tiempo de nuestros productos de ahorro, aumentar el rango de los mismos y apostar por diferentes opciones diversificando el ahorro. Esto generará diferentes niveles de aportación pero, a la larga, todo ello puede volcarse en una única cartera de ahorro con diferentes productos. Ese es el objetivo.

Apuesta por el preahorro y control del gasto

Eso que hoy en día denominamos frugalidad y que nuestros mayores denominaban guardar una peseta para mañana, es una gran enseñanza que deberíamos tener todos en cuenta.

Por un lado el control del gasto y la minimización de los gastos innecesarios se traduce siempre en más cantidad de dinero libre para el ahorro o la inversión. Esto siempre es una buena idea. La mejor manera de alcanzar estos objetivos es realizar un estudio profundo de nuestros ingresos y gastos y plasmarlo en un presupuesto. De este modo podemos analizar virtudes y defectos de nuestra manera de gestionar el dinero y enmendar los errores.

Por otro lado el ahorro como hábito es una cuestión vital. Para aquellos que no están habituados a ahorrar o que les cuesta visualizar el destino del dinero a largo plazo, preahorrar es probablemente una de las mejores soluciones. Este tipo de ahorro se basa en algo tan simple como apartar una cantidad de dinero de manera inmediata según entra en nuestras manos y destinarla a un producto de ahorro. Esto puede hacerse incluso de manera automática.

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5 pequeños cambios que te ahorrarán dinero a largo plazo

En muchas ocasiones ahorrar parece una tarea imposible. Esto suele ocurrir sobre todo cuando no hacemos un examen de nuestros gastos e ingresos y no prestamos atención a los pequeños cambios que nos ahorrarán dinero a largo plazo.

Ahorrar a largo plazo resulta más complejo que a corto plazo. El motivo es simple, a corto plazo visualizamos cerca los posibles los objetivos de  ahorro, mientras que, a largo plazo estas metas se diluyen o resultan menos perceptibles por lejanas. Sin embargo, el ahorro a largo plazo es el más eficaz y el más indicado para todo tipo de bolsillos.

Hay muchas maneras para mejorar nuestras finanzas personales y no siempre se trata de llevar a cabo grandes acciones. Al contrario, una suma de pequeños cambios puede suponer un gran ahorro de dinero a largo plazo. Vamos a repasar cinco de estos pequeños cambios que cualquiera podemos poner en práctica.

  • Apostar por la calidad

El precio no siempre debe de ser el único driver para la toma de decisiones. Hay muchos productos doble compensa apostar por la calidad. Esto puede parecer un contrasentido si hablamos de ahorro, pero realmente no lo es.

Tiene mucho más sentido gastar algo más de dinero en un producto de calidad que nos garantice durabilidad que en otro más barato que se rompa o disminuya sus prestaciones en un plazo corto de tiempo y nos obligue a cambiarlo. Los muebles o la ropa pueden ser un buen ejemplo de cómo apostar por la calidad en determinadas áreas de gasto puede suponer un ahorro a largo plazo.

  • Incorporar hábitos frugales

En los últimos años se habla mucho de la frugalidad como un elemento clave entre aquellos que buscan la salud financiera. Realmente la frugalidad no es nada nuevo, es el equivalente al “no gastar a lo tonto” de nuestros mayores.

Lo bueno es que podemos incorporar la frugalidad a prácticamente todos nuestros hábitos. Por ejemplo, en el hogar hay decenas de pequeños gestos que pueden ayudarnos: no dejar luces encendidas, no dejar el agua del grifo corriendo sin uso, utilizar de manera inteligente la calefacción o los sistemas de aire acondicionado… Un gran número de pequeñas acciones que sumadas pueden suponer un gran ahorro a largo plazo.

  • Conducir de manera eficiente

El uso de vehículos particulares supone un enorme gasto a lo largo de los años, no sólo por el coste de los propios vehículos, sino también por el gasto en combustible, mantenimiento, etcétera.

En la última década se ha demostrado de manera concluyente que la conducción eficiente puede suponer un ahorro superior al 30%, tanto en combustible como el mantenimiento del vehículo. Por tanto, a largo plazo, conducir de forma eficiente puede suponer un enorme ahorro a nuestro bolsillo.

Hay muchos elementos a tener en cuenta para una conducción eficiente, por ejemplo, el control de la velocidad, el uso racional de las marchas del vehículo, el mantener en estado óptimo elementos como neumáticos, control de aceite, etcétera… Sumado a una conducción serena, sin acelerones ni cambios bruscos de velocidad, puede ser el principio de un buen ahorro a largo plazo.

  • Revisar a fondo los gastos corrientes

No siempre hacemos un estudio profundo de nuestros gastos corrientes. Esto significa que, con el tiempo, nos vamos acomodando a servicios o proveedores y no realizamos comparativas de mercado que puedan mejorar nuestras ofertas.

Realmente esta es una actitud que no tiene sentido. Los mercados evolucionan y las ofertas de servicios también, por lo que resulta obligado cada cierto tiempo revisar a fondo nuestros gastos corrientes y las alternativas que podemos tener con otros servicios o proveedores.

  • Abrazar la eficiencia energética

Desde el uso de bombillas más eficientes hasta la incorporación de electrodomésticos de alta calificación de eficiencia, apostar por la eficiencia energética supone a largo plazo un gran ahorro.

Del mismo modo que ocurre con la apuesta por la calidad que repasamos anteriormente, en este caso los costes inmediatos pueden ser superiores pero hay que tener en cuenta que buscamos metas lejanas, estas metas de ahorro pasan necesariamente por nuevos hábitos que nos permitan ser más rentables durante toda nuestra vida, no durante un periodo corto de tiempo.

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5 libros de finanzas que debes leer

La cultura financiera es fuente de salud económica. Una buena manera de cimentarla es acudir a la lectura de libros de finanzas. Vamos a descubrir cinco interesantes lecturas para todos los públicos.

Desde luego no vamos a convertirnos en expertos de la noche a la mañana por la lectura de estos libros, pero sí podemos adquirir determinados conocimientos y herramientas que nos permitan entender mejor tanto nuestras finanzas personales como la economía en general.

Esto no quiere decir que esta selección sea básica. Hay libros de finanzas de un nivel más asequilbes, pero quizás menos interesantes.

Piense y hágase rico, de Napoleón Hill

Se trata de uno de los clásicos de la literatura de finanzas, orientado a lo motivacional. En este libro, todo un betseller con millones de lectores, se dan la mano las finanzas personales con el crecimiento intelectual y espiritual.

El autor propone un todo entre estas tres cuestiones y ofrece ideas y estrategias adaptadas según cada persona. Un clásico de la literatura de finanzas asequible.

Los secretos de la mente millonaria, de T. Harv Eker

Este libro arranca de la propia experiencia del autor quien, tras atravesar un periodo difícil de bancarrota, consiguió en dos años obtener éxito económico, construir una importante firma de consultoría y convertirse en millonario.

El libro parte del análisis sobre lo que las personas con grandes fortunas hacen y piensan de manera diferente al resto de las personas. A partir de aquí nos propone una serie de caminos a recorrer en busca del éxito financiero.

19 secretos que tu vecino millonario no va a decirte, de Thomas Stanley

El éxito de los millonarios y las personas con grandes fortunas se encuentra muy presente en buena parte de los libros de finanzas más asequibles. Generalmente, el tema parte del análisis o la interpretación personal del autor, sin embargo, este caso es diferente.

El autor se basa en una larga cadena de entrevistas e investigaciones sobre millonarios para elaborar una teoría particular, en la que, muestra cómo los millonarios que mejor aprovechan su fortuna y que más partido sacan a su dinero se alejan de estereotipos basados en el gran consumo y la ostentación. Un libro muy interesante que nos presenta una faceta tal vez algo desconocida sobre las grandes fortunas del mundo.

El código del dinero, de Raimon Samso

En este libro vamos a encontrar dos caminos muy interesantes y a tener en cuenta. Por un lado, el autor nos va a proporcionar una serie de consejos e ideas orientados a utilizar nuestro ahorro y sacar mayor partido de nuestro dinero, lo cual sin duda es interesante.

A la vez, el libro desarrolla una atractiva teoría sobre la combinación entre el desapego, ciertos toques de frugalidad y como la libertad financiera es la base de la prosperidad en las finanzas personales. Sin duda otra lectura muy interesante a tener en cuenta para mejorar nuestra cultura financiera.

La transformación total de su dinero, de Dave Ramsey

A primera vista puede parecer otro libro de consejos para mejorar las finanzas personales. Si bien es cierto que este es el objetivo que se nos propone, las herramientas a través de las que podemos lograr dicho objetivo son novedosas y muy interesantes.

El autor ataca y elimina una gran cantidad de mitos generados sobre el manejo de las finanzas personales y el dinero, dando especial importancia a los factores que nos hacen gastar más de lo que tenemos que gastar y acrecentar nuestras deudas de manera innecesaria. Se trata en definitiva de un plan económico para racionalizar el uso de nuestro dinero de muy recomendable lectura.

Ahora sólo falta elegir con cuál empezar y apuntarlos todos como lecturas vertaniegas.

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Trucos que sí funcionan para encontrar un vuelo barato

El billete de los aviones es muchas el mayor gasto  al contratar unas vacaciones. Si lo haces con tiempo y comparando puedes ahorrar mucho dinero.

Puede que ya hayas reservado tus vacaciones de verano o quizás te encuentras en la operación de hacerlo y todos, absolutamente todos, tenemos el mismo objetivo conseguir el mejor vuelo al menor precio. Puede parecer difícil o imposible, pero siempre hay trucos que te pueden ayudar a comprar ese vuelo más barato.

Uno de los primeros consejos que podemos darte para ahorrar en tu billete de avión es que busques en, al menos, dos comparadores diferentes en la que se incluyan compañías low-cost. Uno de los más interesantes siempre es el de Skyscanner, que cuenta con una base de datos enorme, la búsqueda resulta muy rápida, por horas, y trabaja con más de 80 divisas, ideal para los vuelos internos en el extranjero. Además, permite crear alertas de vuelos.

Otro comparador interesante es Momondo, donde puedes averiguar las fechas más baratas para volar a un lugar concreto ya que aparecen paneles con cada día en un mes para ese destino. Tiene muchas bases de datos también y gran variedad de filtros para elegir.

Si lo que necesitas es encontrar vuelos con características concretas entonces debes mirar en Kayak, que es muy rápido, tiene gran variedad, cuenta con algunas compañías de lowcost, te permite hacer un historial de tus bísquedas para compararlas y tiene variedad de filtros. En E-dreams encontrarás todo. Hay muchas personas que lo usan como base de datos para el resto de sus comparaciones. Cuenta con una gran base de datos y compañías.

Por último, te presentamos Atrapalo que es ideal para buscar vuelos nacionales. Permite filtrar los resultados con número de escalas, franja horaria, aeropuerto y compañía.

Por otro lado hay personas que buscan un avión más hotel. En este caso te sirve Edreams, pero también debes visitar páginas como Expedia, Lastminute o Minube. Antes de lanzarte a comprar te recomendamos que le eches un vistazo a la sección de Hoteles Baratos porque muchas veces se ahorra contratando por separado si alguna página tiene ofertas especiales.

Amén de todos los comparadores anteriores debes tener una serie de claves para no pagar de más por tus billetes. La primera es tener clara la fecha. Por regla general, cuanto antes tengas clara la fecha y te pongas a buscar ese vuelo, más barato será tu vuelo, mientras que, por otro lado, hay lugares donde es más barato viajar dependiendo de las estaciones del año que sean. Si tu fecha es flexible y lejana será más fácil encontrar vuelos baratos.

El comparador Momondo aporta un dato interesante: lo ideal es contratar, por lo menos, con 56 días de antelación, ya que esto te permitirá ahorrar un 28%. Cuanto antes reserves, más barato te saldrá. Estos datos indican que el jueves a las seis de la tarde es el mejor momento de la semana para contratar, mientras que el sábado es el día más caro de la semana porque hay más gente buscando vuelos. Skyscanner, además, sugiere que para viajar a Francia el mejor momento es noviembre y que hay que contratar con siete semanas de antelación, a Italia recomienda ir el mismo mes, pero comprar ocho semanas antes, enero es la mejor fecha para ir al Reino Unido y es mejor contratar 13 semanas antes, mientras que para ir a Tailandia, el mejor momento es en mayo, haciéndolo 28 semanas antes una menos que a Estados Unidos, donde sale más barato ir en febrero.

Si tu destino es un lugar muy turístico, deberías mirar también en páginas que organizan viajes concretos a estos lugares. Y es que siempre hay vuelos chárter que no se llenan y puede ser tu oportunidad para comprar más barato. Debes mirar en dos páginas: Liligo y Trabber. Por último, no está de más que uses, si te dejan, la pre-reserva. Esta es una opción en la que puedes reservar por 24 o 48 horas un vuelo y si pasado ese tiempo no has encontrado nada mejor, comprarlo, mientras que si encontraras algo más barato o interesante, lo puedes dejar correr. A veces esta pre-reserva puede conllevar un coste.

Sigue estos trucos y podrás tener unas vacaciones de lujo a precio de turista.

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Errores que cometes con el dinero y que debes evitar

Todo el mundo comete errores con el dinero. Hay algunos que se repiten más que otros y que deberías conocer.

Errores que cometes con el dinero y que debes evitar

Nadie nace aprendido en finanzas. Si a esto le sumamos que tampoco existe una cultura amplia de la educación financiera, es normal que en nuestro día a día comentábamos muchos errores con el dinero. Veamos los principales errores que cometes con tu dinero.

Falta de planificación

Errores habituales en el manejo de las finanzas personales hay muchos, pero la falta de planificación es probablemente el más importante.

No tener un plan para tu dinero parte de no tener un control exhaustivo sobre los gastos e ingresos. Esto hace que no tengamos elementos de juicio para valorar cuando un gasto es necesario, posible o prohibido. Generalmente, la falta de planificación lleva a gastar más de lo necesario, y, en el peor de los casos hasta más de lo posible.

Sin embargo, también es uno de los errores de más fácil solución: basta simplemente con elaborar un presupuesto realista de ingresos y gastos. Eso sí, una vez logres crear ese presupuesto deberás atenerte a él a rajatabla.

Abusar de los pagos aplazados

A corto plazo el pago aplazado puede parecer una buena idea para nuestro bolsillo. Este tipo de pago, bien al crédito o en diferido sin intereses, retrasa la amortización de las deudas que contraemos. Efectivamente, puede ser un buen aliado en momentos puntuales, pero también es uno de los grandes errores que cometemos con nuestro dinero.

Existen dos consecuencias principales del abuso del pago aplazado:

  • Pagas más por lo mismo y más cuanto más tiempo pasa: motivado por la aplicación de intereses que, por ejemplo en el caso de las tarjetas de crédito son muy elevados.
  • La sensación de libertad financiera que produce el aplazamiento de deuda: que suele conducir a adquirir más deuda a sumar a la ya aplazada y al resto de deudas de nuestras finanzas personales.

En definitiva, este error tan habitual con nuestro dinero nos lleva al peor de los escenarios posibles: el sobreendeudamiento, en el que los ingresos ya no son suficientes para cubrir la suma de gastos corrientes y deuda pendiente.

No aprovechar las opciones de mercado para nuestras compras o servicios

Nunca en la historia ha existido tal volumen de oferta en todo tipo de productos y servicios. Sin embargo, no siempre aprovechamos bien las oportunidades que se abren con la competencia entre dichos productos o servicios.

No valorar a fondo diferentes opciones para cuestiones como, los seguros, los servicios corrientes en el hogar, la adquisición de productos y bienes, etc., es probablemente una de las peores decisiones para nuestro dinero ya que, la falta de comparación suele suponer sobrecoste.

Pensar que el ahorro no va contigo

Este es otro gran error que solemos cometer con el dinero, un error muy extendido. Realmente todo tipo de bolsillo debería plantearse el ahorro de una u otra manera.

Sin embargo, en muchas ocasiones pensamos que o bien ahorrar no es para nosotros o bien que con nuestros ingresos no es posible el ahorro. Esto genera una economía personal basada en el gasto que generalmente viene acompañada de la falta de planificación a la que nos referíamos anteriormente.

Ahorrar debe ser siempre un pilar fundamental de nuestra manera de gestionar el dinero.

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Cómo averiguar cuánto gastarás cuando te jubiles

Pocas dudas hay sobre la importancia de ahorrar para la jubilación. Sin embargo, se nos hace más difícil calcular cuánto dinero necesitaremos una vez jubilados.

Cómo averiguar cuánto gastarás cuando te jubiles

Para empezar hay que eliminar algunas cuestiones que solemos dar como verdades absolutas y que no tienen necesariamente que serlo. La primera, y más importante, es esa afirmación tan extendida que viene a decir que cuando nos jubilemos disminuirá nuestro nivel de gasto cotidiano.

Si bien es cierto que mientras desarrollamos nuestras actividades profesionales existen gastos directamente asociados que desaparecerán en la jubilación, no es menos cierto que tras dejar de trabajar pueden incorporarse otros gastos no existentes anteriormente. Así, es relativamente fácil sumar más gastos relacionados con el ocio, unos gastos que no siempre tenemos en cuenta y que pueden ser significativos con el tiempo, por no hablar, en peores casos, de los posibles gastos médicos o asistenciales.

Por tanto la primera cuestión es que el cálculo de los gastos que generaremos en nuestra jubilación es siempre personal y difícilmente comparable entre dos personas. Así que olívdate de la media de que sólo necesitarás un 70% de tus ingresos al dejar de trabajar.

A lo anterior hay que sumar un elemento fundamental y es que los ingresos se reducen de manera drástica tras la jubilación, por lo que el cálculo sobre el gasto resulta vital. De esas cuentas extraeremos la necesidad de dinero complementario a nuestros ingresos, es decir, el dinero que deberemos ir ahorrando durante nuestra vida profesional para garantizar nuestro nivel de vida tras la jubilación.

Calculando los gastos tras la jubilación

La mejor idea para tratar de calcular los gastos que tendremos al retirarnos es hacerlo por bloques, ya que si tratamos de realizar un cálculo general, probablemente éste no sea lo estricto que necesitamos.

Veremos pues los diferentes bloques del presupuesto de jubilación que debiéramos tomar en consideración:

En primer lugar los gastos comunes, entendiendo aquí unos dispendios similares a los que ya tenemos habitualmente, es decir, recibos corrientes de luz, agua, Internet, más los gastos medios en comida, vestuario, etc. Si mantenemos un control habitual sobre nuestra economía doméstica este cálculo no va a ser difícil. Aquí la mayor variación la vamos a encontrar en si ya tenemos amortizada o no la hipoteca. En el primero de los casos evidentemente liberamos una cantidad de gasto importante, si no es así debemos seguir computando el gasto de hipoteca o alquiler a todos los efectos.

En segundo lugar debemos tener en cuenta los posibles gastos que generemos tras la jubilación. Muchas personas planean su jubilación desde la óptica de cumplir con ilusiones o sueños desarrollados durante toda su vida, realizar un gran viaje, adquirir una segunda vivienda, trasladarse a vivir a otro lugar, etc. Todo esto obviamente va a generar un gasto en caso de realizarse, gasto que no es difícil focalizar si tenemos claro lo que queremos hacer, pero que si no se ha contado con lo que representa puede ser un factor negativo. Por otro lado aquí debemos sumar los gastos que se pueden generar relacionados con actividades comunes tras la jubilación como pueden ser, actividades de ocio, viajes, y gastos derivados de tener mucho más tiempo libre del que estamos acostumbrados.

También es importante que tengamos en cuenta que perfectamente pueden surgir gastos extraordinarios no esperados. Del mismo modo que durante nuestra vida profesional tenemos este tipo de gastos siempre presentes, una necesidad de reforma, cambio de vehículo, o cualquier tipo de imprevistos. También durante la jubilación estos imprevistos existen por supuesto. Por tanto otro capítulo a tener en cuenta; manejar siempre un remanente destinado a los gastos inesperados.

Por último dentro de los grandes grupos de control para el cálculo de tu gasto la jubilación debes tener en cuenta la evolución de la economía. La inflación hace que, en mayor o menor medida, el valor del dinero en ahorro vaya disminuyendo con el paso del tiempo a la par que los precios van aumentando. Esto es importante sobre todo cuando estamos realizando el cálculo con muchos años por delante ya que la diferencia de precios en plazos de 20 o 30 años es sustancial en todos los casos y puede ser incluso tremendamente elevada.

Además de lo anterior hay que tener en cuenta otros elementos importantes, por ejemplo, la esperanza de vida, algo que no sólo influye nuestros gastos. De hecho, a partir del año 2019 tambien va a influir en la propia pensión de jubilación de la seguridad social, o, en caso de no mantener seguros de vida o decesos, los costes que pueden llegar a suponer los gastos de deceso, unos costes que en caso de no tener seguro realmente son elevados.

Todo este cálculo de gastos posibles obviamente debes destinarlo a obtener una cifra con la que, a través del ahorro, podrías no perder tu poder adquisitivo de mantener el día a día de tu economía doméstica de manera saneada, que a fin de cuentas es de lo que se trata.

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Qué es el apalancamiento

El apalancamiento financiero te permitirá ganar más al invertir, pero también multiplicará tus pérdidas. Te descubrimos en qué consiste.

Qué es el apalancamiento

El apalancamiento financiero se refiere a la utilización de deuda para incrementar la cantidad de dinero que se destina a la inversión. Se puede definir como la relación que existe dentro de una operación económica entre el capital propio y el crédito.

En cierta medida guarda ciertas semejanzas con el término ‘apalancamiento’ que se encuentra en la RAE, que lo define como levantar, mover algo con la ayuda de una palanca. En el ámbito económico se emplea la deuda a modo de palanca para aumentar las opciones de inversión. Se podrá destinar más dinero del que se tiene a una inversión, pudiendo de esta manera conseguir mayores beneficios o pérdidas que si solo hubiésemos contado con el capital que había disponible.

Una operación apalancada cuenta con más rentabilidad respecto a otras que no lo están. Se puede realizar a través de deuda o de derivados financieros. El apalancamiento financiero será mayor cuanta más deuda se use. Hay que valorar que un alto grado de apalancamiento implica unos intereses más elevados sobre la propia deuda, por lo que puede afectar a la rentabilidad de manera considerable.

Para medir el grado de apalancamiento se suelen emplear unidades fraccionadas. Cuando se escuche hablar de 1:2, por ejemplo, se refiere a que por cada euro invertido se está invirtiendo dos, por lo que la deuda en este caso será de un euro. El 1:3 supone que por cada euro que se invierta se cuentan con dos de deuda, por lo que el capital propio representa una tercera parte de la inversión.

Lo mejor para conocer el verdadero valor del apalancamiento es poner un ejemplo. Si invertimos 10.000 euros en la compra de acciones de una empresa, que pone a la venta cada una a un euro y con el paso del tiempo se revalorizan hasta los 1,5 euros el beneficio obtenido sería de 15.000 euros, que quedaría en realidad en los 5.000 euros después de descontar la inversión inicial de 10.000 euros. La rentabilidad en este caso alcanzaría el 50%.

Otro ejemplo muy interesante en el caso de tener que pedir dinero es el siguiente. Si el objetivo es adquirir 100.000 euros en acciones, con el capital propio se aporta 10.000 euros y al banco se le solicita un crédito de 90.000 euros. Esas acciones que costaban un euro pasarán a situarse en los 1,5 euros. Valdrán entonces 150.000 euros las acciones. Hay que descontar de aquí los 90.0000 euros del crédito, más 10.000 por los intereses del préstamo. Al final el beneficio que se obtiene es de 40.000 euros, con una rentabilidad del 400%.

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Qué tipo de plan debes contratar en cada etapa de tu vida

Tus necesidades cambian en cada fase de tu vida y tu plan de pensiones también debería hacerlo. Esta debería ser la distribución de tu cartera en cada etapa de tu vida.

Qué tipo de plan debes contratar en cada etapa de tu vida

Para conseguir una mayor rentabilidad económica con los ahorros es preciso que exista una planificación financiera a largo plazo, en donde parte de estos se destinen a complementar la pensión pública. Para determinar el plan de pensiones más adecuado a cada persona hay que fijarse en la edad y en el perfil de riesgo del ahorrador. A modo de orientación se podría buscar un plan para cada etapa de la vida.

La idea general es que cuanto más joven seas, mayores riesgos podrás correr. En términos generales, tu inversión debe ir rotando hacia activos más conservadores y menos volátiles cuando se acerque la edad de jubilación.

  • Para los menores de 45 años – 100% renta variable: por muy joven que se sea, nunca es demasiado pronto para empezar a pensar en la jubilación. Cuanto antes se comience a ahorrar, menor será el esfuerzo a realizar para acumular el capital preciso. Al tratarse a largo plazo existe la posibilidad de apostar por un plan de pensiones de renta variable. Pese a que se presenta con riesgo y volatilidad, también será el más rentable con el tiempo.
  • Entre 45 y 50 años – 60% renta variable y 40% renta fija: aún le quedan unos cuantos años a los ahorradores de vida laboral, por lo que tienen la opción de asumir algún riesgo. Parte de su patrimonio lo puede destinar a la inversión en renta fija, tanto en deuda pública como en deuda privada.
  • Entre 50 y 55 años – 45% de renta variable y 55% de renta fija: la capacidad de riesgo se va reduciendo a medida que se cumplen años y se aproxima la jubilación. Las personas que cuentan con entre 45 y 55 años deberían decantarse por un plan de pensiones mixto, otorgándole una mayor importancia a la renta fija y reservando una parte a la renta variable para que le dé un plus de rentabilidad.
  • Entre 55 y 60 años – 75% de renta fija y 25% de renta variable: hasta los 60 años continúa siendo una postura muy acertada decantarse por los planes mixtos. Eso sí, el peso que tendrá la renta fija irá en aumento respecto a la anterior franja de edad.
  • A partir de los 60 años – 100% renta fija y mercado monetario: hay que disminuir al máximo el nivel de riesgo y decantarse por planes de pensiones de renta fija y mercado monetario. Se perderá algo de rentabilidad, pero en esta fase de la vida debe imperar en todo momento el mantenimiento del capital. Sólo así se podrá disfrutar de él una vez que llegue la deseada jubilación.

Como puedes ver, el tipo de inversión varía con la edad, aunque esta máxima puede aplicarse a cualquier momento. Lo que ocurre es que existe una relación entre el riesgo y el plazo de la inversión. Cuanto más alto sea el segundo, más alto será el primero y viceversa.

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Mejores blogs de finanzas personales

Si algo caracteriza el mundo actual es el exceso de información y la falta de tiempo para acceder a ella. Por eso mismo dar con un fuente fiable, que aporte valor y a la que acudir regularmente es lo más parecido a un tesoro. En el asesoramiento financiero no es diferente.

Mejores blogs de finanzas personales

Si sientes que necesitas más control sobre tu dinero, conocer trucos y herramientas para aprender a gestionar tu capital o simplemente ideas sobre cómo sacar más partido a tus habilidades, te queremos proponer diez blogs de ahorro y gestión financiera que te pueden ayudar.

Esta es nuestra primera selección que iremos ampliando. Si no ves tu blog en ella, no te preocupes, dinos el nombre y lo valoraremos para incluir en nuestra siguiente selección. Por ahora estos son nuestros mejores blogs de finanzas personales y ahorro.

  1. Cuánto Vale un Euro – Un blog muy recomendable donde encontrarás fórmulas específicas para poner tus cuentas a tono con Jose Carlos Álvarez.
  2. Ahorro.net – Mucho más que ahorro. Este proyecto de Alfonso Sainz de Baranda continúa en cierta medida con su blog Thinking Rich, pero a otro nivel muy superior.
  3. EcofinAhorro – “Consejos para ahorrar y saber algo más de economía, empresas, bancos y fiscalidad”. Esto es lo que promete esta wenb y eso es precisamente lo que ofrece.
  4. Fintonic – El blog de esta herramienta de gestión financiera ofrece interesantes ideas para aprender a ahorrar y gestionar mejor tu dinero.
  5. ProAhorro – Aunque ya no está actualizado, en él se pueden encontrar las bases para un correcto uso de tu dinero.
  6. TodoProductosFinancieros – Un repaso a los principales productos financieros y una guía sobre qué contratar y qué no y sobre todo, por qué.
  7. Gana Dinero y Tiempo – Un blog que te ayudará a conquistar tu independencia financiera.
  8. Ahorro Capital – Un repaso a los productos que hay en el mercado y a cómo aprender a escoger cada uno, además de consejos prácticos para que saques el máximo partido a tu dinero.
  9. Iahorro – A través de sus diferenes secciones, este comparador ofrece un amplio repertorio de consejos y respuestas a las dudas sobre la gesitón financiera.
  10. Opcionis – Otro comparador donde podrás encontrar la bases para hacer un buen uso de tarjetas de crédito, por qué debes mover tu dinero y cuestiones similares que te ayudarán a entender cómo funciona el mundo financiero.

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