¡Qué el aire acondicionado no hiele tu cartera!

Los aparatos de aire acondicionado ya están funcionando a tope cuando no ha empezado el verano y con ellos llegan los enormes gastos de energía que provocan, pero hay formas de reducir este coste.

Se aproxima peligrosamente el verano y el calor, y en las casas, en las oficinas, en las tiendas comienzan a venirnos ráfagas frías. Sí amigos. El aire acondicionado ya está aquí. Esa sensación de frescor tan necesaria en los días de altas temperaturas, como doloroso a la hora de mirar el recibo de la luz. Esto último tiene solución y se llama ahorro energético, que no sólo es bueno para luchar contra el cambio climático, sino para que no sufra tanto nuestro bolsillo.

¿Y cómo ahorrar con el aire acondicionado? Aquí van algunos consejos. El primero de ellos es fijarte siempre en la etiqueta del aparato. Como se suele decir lo barato, a la larga, sale caro. Un aparato de aire acondicionado eficiente puede ahorrar hasta un 60% más que otro convencional. El segundo es obvio. Vigilar y regular la temperatura. La más adecuada son 22 grados, y cada grado que bajemos aumenta un 8% la factura. El tercero se refiere al mantenimiento del aparato. Si está en buenas condiciones, con los filtros de aire limpios funcionará mejor y gastará menos.

El cuarto consejo se refiere a buscar alternativas al aire acondicionado cuando el calor no sea tan sofocante. Un abanico o ventiladores de techo y portátiles nos ayudarán a ahorrar energía y dinero. El quinto se refiere a tener una serie de hábitos que ayuden a bajar la temperatura de nuestro hogar u oficina. De esta manera si ventilamos por la noche o por la mañana el ambiente se refrescará con abrir la ventana 10 minutos y mantener nuestra casa, el resto del día, en penumbra. Para ahorrar dinero en aire acondicionado, ten en cuenta también que puedes apagar el aire un poco antes de salir de casa, porque el frío permanecerá varios minutos. El sexto se refiere a dejarte aconsejar por personas que sepan de esta materia, por especialistas. No es lo mismo enfriar una habitación pequeña que otra donde da el sol continuamente y para cada uno de los casos puedes escoger un aparato diferente.

El séptimo consejo para ahorrar y tener más eficacia térmica es aislar bien nuestra casa para garantizar un menor consumo energético no sólo en verano, sino también en invierno. Tener unas buenas ventanas, colocar un toldo o cerrar las persianas puede valer. El octavo se refiere a no desperdiciar el frío que provocamos. De esta manera cuando el aire acondicionado esté activado es bueno cerrar puertas y ventanas, lo que puede permitir ahorrar hasta un 30% del consumo. El noveno consejo tiene que ver con la pintura de la casa. Si la elegimos bien tendremos un mejor aislamiento térmico, ya que los blancos reflejan mejor la radiación del sol y contribuyen a mantener el aire fresco en las habitaciones.

Por último, el décimo consejo se refiere a la ubicación del termostato. Si lo ponemos en una zona de corrientes de aire o expuesto directamente al sol nos dará una temperatura no real de la casa. Lo ideal es colocarlo en la zona de la casa donde más tiempo pasamos y no expuesto a la luz solar.

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Lo que los milinelials pueden aprender de los jubilados

La experiencia es un grado, dicen. Desde luego, en lo que se refiere a ahorro, nuestros mayores pueden darnos muchas lecciones. Veamos lo que los milinelials pueden aprender de los jubilados para manejar su dinero.

Probablemente la principal lección, la más básica y la más importante, es la necesidad ahorrar para la jubilación. La casi obligación de consolidar en el tiempo una cartera de ahorro que permita una jubilación sin pérdida de poder adquisitivo o que minimice esta pérdida.

Consolida el ahorro para la jubilación y no lo toques

Cada vez tenemos más clara la importancia del ahorro para la jubilación. También tenemos muy claro que cuanto antes comencemos a ahorrar, mejor. Esta combinación logra que las carteras de ahorro puedan ir creándose a lo largo de décadas, algo positivo pero con lo que hay que tener cuidado.

Cuando llevamos muchos años ahorrando podemos tener la tentación de acudir a este dinero ante imprevistos o simplemente ante necesidades financieras. Esto es un error.

El ahorro para la jubilación debe cerrarse y hacerse inaccesible, sobre todo cuando más cercana este la hora del retiro laboral. No sólo por las posibles penalizaciones que podemos tener en los productos de ahorro, también por lo que supone trastocar un plan a largo plazo y romper la fortaleza del interés compuesto.

Revisa tus productos de ahorro y aportaciones de manera habitual

Obviamente, no se trata de contratar un plan de pensiones y echarse a dormir ni mucho menos. De hecho, esta no tiene por qué ser ni la única ni la mejor alternativa para ahorrar para la jubilación.

En primer lugar, se trata de ser capaces de discernir la cantidad de dinero que vamos a necesitar en el futuro. Esto no es tan complicado, a partir de calcular cuáles serán nuestras pensiones públicas y hacer una proyección de gastos podemos acercarnos a esa cantidad. No se trata de ajustar al céntimo, se trata de obtener referencias.

Es muy probable que con los resultados del plan de pensiones no alcances esta cifra. Esto es algo que también debemos aprender de los jubilados ya que los rescates de los planes de pensiones no siempre necesariamente alcanzan a cubrir la pérdida de poder adquisitivo de la población.

Por tanto se impone una buena revisión cada cierto tiempo de nuestros productos de ahorro, aumentar el rango de los mismos y apostar por diferentes opciones diversificando el ahorro. Esto generará diferentes niveles de aportación pero, a la larga, todo ello puede volcarse en una única cartera de ahorro con diferentes productos. Ese es el objetivo.

Apuesta por el preahorro y control del gasto

Eso que hoy en día denominamos frugalidad y que nuestros mayores denominaban guardar una peseta para mañana, es una gran enseñanza que deberíamos tener todos en cuenta.

Por un lado el control del gasto y la minimización de los gastos innecesarios se traduce siempre en más cantidad de dinero libre para el ahorro o la inversión. Esto siempre es una buena idea. La mejor manera de alcanzar estos objetivos es realizar un estudio profundo de nuestros ingresos y gastos y plasmarlo en un presupuesto. De este modo podemos analizar virtudes y defectos de nuestra manera de gestionar el dinero y enmendar los errores.

Por otro lado el ahorro como hábito es una cuestión vital. Para aquellos que no están habituados a ahorrar o que les cuesta visualizar el destino del dinero a largo plazo, preahorrar es probablemente una de las mejores soluciones. Este tipo de ahorro se basa en algo tan simple como apartar una cantidad de dinero de manera inmediata según entra en nuestras manos y destinarla a un producto de ahorro. Esto puede hacerse incluso de manera automática.

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Cómo contratar un Unit Linked

Dentro de los diferentes seguros de ahorro los Unit Linked aparecen como una opción diferente con características propias muy particulares. Vamos a repasar lo que debes tener en cuenta sobre cómo contratar un Unit Linked.

Y lo primero que debes tener en cuenta es que no se trata de un producto de ahorro para todos los perfiles ya que, a pesar de su carácter de seguro de vida y ahorro, el modelo de inversión que propone no resulta adecuado para quienes tienen aversión al riesgo.

Qué es un Unit Linked

Lo principal antes de contratar uno de estos productos de ahorro es tener claro qué son y cómo funcionan.

Cuando suscribimos un Unit Linked estamos contratando un seguro de vida y ahorro, pero, a diferencia de la gran mayoría de estos seguros no se nos propone una rentabilidad garantizada, ni tampoco el capital aportado está garantizado. El dinero de las aportaciones, descontados gastos y la parte destinada a cubrir el seguro de vida, se dirige a la inversión en activos financieros a través de la participación en fondos de inversión.

Por tanto, cuando contratamos este producto, realmente estaremos eligiendo el destino de la inversión a través de diferentes opciones de activos y fondos generalmente, pero también asumiendo el riesgo y el posible beneficio de dicha inversión.

En resumen, participaremos en fondos de inversión, pero no como partícipes directos sino como asegurados de una compañía que es la titular de la participación en dicho fondo, pero, asumiendo los posibles riesgos y beneficios. Esto deriva en que si la evolución es positiva obtendremos una rentabilidad superior a la media de los seguros de ahorro tradicionales, pero, si la evolución es negativa, no sólo podremos no obtener rentabilidad sino también ver afectado al capital aportado.

Desde el punto de vista fiscal el tratamiento será el mismo que el de cualquier otro tipo seguros. En definitiva, cuando contratamos este seguro de ahorro e inversión venimos a colocar nuestro dinero en un fondo de inversión pero no como partícipes sino como asegurados por una compañía que sea titular de la participación en el fondo.

En este marco es el asegurado el que decide qué fondos desea invertir y también el que asume el riesgo de la inversión.

Ventajas y desventajas de un Unit Linked

Una vez conocidas las características básicas de este seguro de ahorro es importante, a la hora de plantearte como contratar un Unit Linked, que también distingas sus ventajas e inconvenientes, y, si se trata de un producto adecuado para tu perfil de ahorrador.

Además de un tratamiento fiscal idéntico a cualquier otro seguro de vida, las principales ventajas tienen que ver con la flexibilidad del producto. Por ejemplo, se trata de un seguro en el que la modificación de beneficiarios es más simple que en otras opciones. También es posible realizar aportaciones periódicas de manera continuada y, al ser como tomadores quienes elegimos los plazos, las coberturas, las aportaciones y el destino de nuestro dinero, se torna mucho más personalizable que otras opciones. Junto a ello hay que añadir que es posible realizar la liquidación de la inversión en cualquier momento, aunque va a suponer una penalización.

En el lado de las desventajas, obviamente, la falta de garantía sobre el resultado final de la inversión es probablemente la más evidente. No solo por cuanto podemos no obtener lo esperado, también porque podemos perder lo aportado. Por otro lado, con el paso del tiempo, la cantidad destinada a cubrir la parte de seguro de vida irá aumentando y disminuyendo la parte destinada a inversión.

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Claves para gastar menos en vacaciones

Las vacaciones de verano suelen ser sinónimo de gasto. Para que tus cuentas no sufran te damos las claves para gastar menos en vacaciones.

Se trata de cuestiones de lógica que aplicaríamos en nuestro día a día en todas las facetas relacionadas con el gasto, pero que a veces descuidamos en vacaciones. Por si acaso vamos a repasar las tres principales.

Controlar el gasto desde un presupuesto

Esta es la primera y probablemente más importante acción que podemos realizar para garantizar un gasto racional en nuestras vacaciones.

Se trata de analizar tus gastos, ingresos, y ahorro, y decidir qué parte deseas invertir en tus vacaciones. En un escenario ideal esto debería estar incluido en un presupuesto general en el que controles todos tus gastos e ingresos durante el año. Si no lo tienes, aquí te enseñamos cómo montarlo.

Cuando hacemos un presupuesto realista de nuestros gastos e ingresos podemos visualizar mucho mejor el destino de nuestro dinero y, por extensión, podemos ahorrar de manera mucho más inteligente. Por ello sobre ese presupuesto decidiremos qué cantidad es la idónea para el total de las vacaciones.

Una vez decidida la cantidad a gastar en verano, es interesante hacer a su vez otro presupuesto, pero más específico y  orientado a las propias vacaciones. Distribuir el gasto en las tres partidas principales que serían alojamiento y manutención, desplazamientos y ocio.

Lo verdaderamente importante en un presupuesto es no hacer trampas al solitario; una vez decidido el presupuesto hay qué atenerse de manera estricta al mismo.

Planifica tus vacaciones con claridad

La planificación de las vacaciones no significa cerrarse a una única opción o destino, pero, sí comenzar a tomar decisiones con bastante antelación sobre el presupuesto que hemos realizado previamente.

La gran ventaja de planificar con tiempo las vacaciones es la posibilidad de acceder a ofertas y promociones beneficiosas para nuestro bolsillo. Por otro lado la distancia en el tiempo nos va a permitir ser más flexibles con los destinos, y poder plantear tal vez algunos destinos que no hubiéramos pensado de hacerlo de manera apresurada.

Sin duda esta flexibilidad y una buena comparativa de las ofertas puede ayudar mucho al control del gasto en las vacaciones.

Contrata viajes y alojamiento con descuentos

Los precios más altos, tanto de los desplazamientos como de los alojamientos o los paquetes completos para vacaciones, suelen situarse entre el medio y el corto plazo sobre la fecha de destino. Sin embargo, hay momentos en los que se pueden conseguir grandes descuentos, si somos previsores o si esperamos justo hasta el último momento.

Generalmente, contratar con antelación va a suponer un ahorro muy importante, especialmente en el alojamiento y los paquetes vacacionales.

Por otro lado, las ofertas de última hora si coinciden con nuestro destino también pueden ser muy jugosas. Sin embargo, esto puede no resultar muy recomendable cuando ya hemos tomado decisiones a largo plazo.

Lo que no ayudará a controlar el gasto en vacaciones

Salirse del presupuesto establecido es una mala idea se mire como se mire. Esto va a suponer asumir más gastos de los previstos y por lo tanto repercutirá en  nuestras finanzas personales como elemento imprevisto.

El uso de tarjetas de crédito debe controlarse de manera exhaustiva. De hecho, una combinación de pago en metálico y pago con tarjeta es probablemente mejor idea que abonar el total de los gastos con tarjeta. El motivo es obvio, el gasto con tarjeta no controla de manera física la salida de dinero de nuestro bolsillo, algo que sí hace el pago en metálico. La sensación de gastar es superior cuando pagamos en metálico a cuando pagamos en tarjeta.

Por último, no es una buena idea acudir a préstamos o gastos a crédito para las vacaciones. Estos gastos van a suponer una devolución con intereses que puede a afectar a nuestra economía doméstica de manera negativa aumentando el nivel de deuda.

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5 libros de finanzas que debes leer

La cultura financiera es fuente de salud económica. Una buena manera de cimentarla es acudir a la lectura de libros de finanzas. Vamos a descubrir cinco interesantes lecturas para todos los públicos.

Desde luego no vamos a convertirnos en expertos de la noche a la mañana por la lectura de estos libros, pero sí podemos adquirir determinados conocimientos y herramientas que nos permitan entender mejor tanto nuestras finanzas personales como la economía en general.

Esto no quiere decir que esta selección sea básica. Hay libros de finanzas de un nivel más asequilbes, pero quizás menos interesantes.

Piense y hágase rico, de Napoleón Hill

Se trata de uno de los clásicos de la literatura de finanzas, orientado a lo motivacional. En este libro, todo un betseller con millones de lectores, se dan la mano las finanzas personales con el crecimiento intelectual y espiritual.

El autor propone un todo entre estas tres cuestiones y ofrece ideas y estrategias adaptadas según cada persona. Un clásico de la literatura de finanzas asequible.

Los secretos de la mente millonaria, de T. Harv Eker

Este libro arranca de la propia experiencia del autor quien, tras atravesar un periodo difícil de bancarrota, consiguió en dos años obtener éxito económico, construir una importante firma de consultoría y convertirse en millonario.

El libro parte del análisis sobre lo que las personas con grandes fortunas hacen y piensan de manera diferente al resto de las personas. A partir de aquí nos propone una serie de caminos a recorrer en busca del éxito financiero.

19 secretos que tu vecino millonario no va a decirte, de Thomas Stanley

El éxito de los millonarios y las personas con grandes fortunas se encuentra muy presente en buena parte de los libros de finanzas más asequibles. Generalmente, el tema parte del análisis o la interpretación personal del autor, sin embargo, este caso es diferente.

El autor se basa en una larga cadena de entrevistas e investigaciones sobre millonarios para elaborar una teoría particular, en la que, muestra cómo los millonarios que mejor aprovechan su fortuna y que más partido sacan a su dinero se alejan de estereotipos basados en el gran consumo y la ostentación. Un libro muy interesante que nos presenta una faceta tal vez algo desconocida sobre las grandes fortunas del mundo.

El código del dinero, de Raimon Samso

En este libro vamos a encontrar dos caminos muy interesantes y a tener en cuenta. Por un lado, el autor nos va a proporcionar una serie de consejos e ideas orientados a utilizar nuestro ahorro y sacar mayor partido de nuestro dinero, lo cual sin duda es interesante.

A la vez, el libro desarrolla una atractiva teoría sobre la combinación entre el desapego, ciertos toques de frugalidad y como la libertad financiera es la base de la prosperidad en las finanzas personales. Sin duda otra lectura muy interesante a tener en cuenta para mejorar nuestra cultura financiera.

La transformación total de su dinero, de Dave Ramsey

A primera vista puede parecer otro libro de consejos para mejorar las finanzas personales. Si bien es cierto que este es el objetivo que se nos propone, las herramientas a través de las que podemos lograr dicho objetivo son novedosas y muy interesantes.

El autor ataca y elimina una gran cantidad de mitos generados sobre el manejo de las finanzas personales y el dinero, dando especial importancia a los factores que nos hacen gastar más de lo que tenemos que gastar y acrecentar nuestras deudas de manera innecesaria. Se trata en definitiva de un plan económico para racionalizar el uso de nuestro dinero de muy recomendable lectura.

Ahora sólo falta elegir con cuál empezar y apuntarlos todos como lecturas vertaniegas.

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Por qué quitar el seguro de vida de la hipoteca puede ser una pésima idea

Los seguros de vida asociados a las hipotecas son uno de esos elementos de debate entre usuarios y entidades financieras más candente en los últimos años. Esto hace que a veces tengamos una visión distorsionada de estos seguros, y, sin embargo, son muy importantes.

En primer lugar hay que centrarse en algo que no todos los usuarios saben: según la legalidad vigente un seguro de vida no es obligatorio en la contratación de una hipoteca. Sin embargo, sí puede ser una condición añadida para dicha contratación.

Es decir, una entidad bancaria puede poner como condición de acceso a su producto hipotecario la presencia de un seguro de vida, pero, lo que no puede es obligarnos a contratar el seguro de vida en la propia entidad.

Esto, que volveremos a repasar más adelante, es muy importante ya que en muchos casos se ha asociado la obligatoriedad de contratación de los seguros de vida con las propias entidades financieras que nos concedían las hipotecas, algo que no es legal. Puede ser una condición, nunca una obligación.

Por qué es importante tener un seguro de vida con un préstamo hipotecario

La cuestión realmente es de respuesta simple: el fallecimiento del sostenedor de la hipoteca, o de uno de los sostenedores, va a significar de manera inmediata una merma en los ingresos y por tanto va a suponer afrontar el préstamo hipotecario en peores condiciones.

Si echamos un vistazo a las pensiones de viudedad en nuestro país entendemos de manera inmediata esta situación. Estas pensiones reducen prácticamente al 50% los importes de las cotizaciones de los trabajadores (no los ingresos netos) con lo cual el poder adquisitivo queda reducido de manera drástica para la viuda o el viudo.

Más allá incluso, se trata de una situación en la que la deuda queda abierta y se traspasa por lo que se hace necesaria la respuesta. Y aquí es donde entra en juego el aseguramiento. Gracias al seguro de vida se podrá hacer frente, en estas circunstancias a la deuda e incluso amortizarla de manera inmediata según los importes asegurados. Lógicamente descargar de esta situación a los cónyuges o herederos es ya un motivo fundamental de suscripción del seguro de vida.

El seguro de vida en la hipoteca

Técnicamente el seguro de vida asociado la hipoteca, cuando quien lo emite es el mismo banco, debiera ser un producto orientado no tanto a la recaudación de la prima sino a la protección del asegurado y a la propia protección de la entidad bancaria ya que en caso de fallecimiento se garantizaría la amortización.

Sin embargo, no siempre las ofertas de seguros asociados a la hipoteca son las mejores. Si recordamos que el seguro de vida en la hipoteca puede ser una condición pero nunca una obligación, entendemos que podemos perfectamente acudir al mercado asegurador y contrastar lo que se nos propone.

Es cierto que ha existido (existe) mucha presión por parte de determinadas entidades financieras en la necesidad de contratar productos en batería, incluyendo en este caso los seguros de vida junto a los préstamos hipotecarios. Esto a su vez ha generado en el usuario medio un rechazo importante ante la obligatoriedad, que se extiende en dirección a dudar incluso de la necesidad del producto.

En estos casos la cuestión es simple, el aseguramiento es necesario y muy importante, sin embargo, puedes buscar el seguro de vida que mejor se adapte a tu bolsillo y a tus necesidades reales de protección independientemente de si te lo ofrece otra compañía aseguradora.

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¿No conoces el minimalismo? Deberías – Así afecta tu vida y a tus finanzas personales

El minimalismo, aplicado como modo de vida, se convierte en una interesante manera de entender no sólo el control de nuestras finanzas, también nuestra manera de ver la vida.

El arquitecto alemán Mies van der Rohe es a quien debemos la frase menos es más que se convirtió en el pilar básico del minimalismo como corriente arquitectónica y modelo estético. En la actualidad, y con una enorme variedad de interpretaciones, el minimalismo se incorpora como modelo de vida sobrio, basado en el control y, ciertamente, muy adecuado para quienes desean buscar el equilibrio en general, y en las finanzas en particular.

El principio básico del minimalismo como fórmula de vida es acostumbrarse a vivir con lo esencial.

Vivir con lo esencial y la reducción de la acumulación

Cuando nos acostumbramos a vivir única y exclusivamente con lo que necesitamos huimos de uno de los problemas menos tenidos en cuenta en el control financiero personal: la acumulación.

Almacenar objetos que no utilizamos genera un coste. Este coste se multiplica cuando los objetos que poseemos nos obligan a comprar o alquilar trasteros, pero, no sólo eso: generalmente la acumulación de objetos que no utilizamos nos lleva a la necesidad de tener viviendas más grandes y por tanto asumir más costes, sin olvidar otras cuestiones laterales como el mantenimiento, la limpieza, etc.

En general, la compra compulsiva o la compra poco meditada es el origen de la acumulación de objetos no necesarios. En el minimalismo no se concibe una compra no meditada, y tampoco se concibe la posesión de objetos que no se utilizan o que se infrautilizan.

El minimalismo no significa renuncia, si no racionalización. Se trata de ponderar lo básico, lo elemental con lo que cada uno es feliz, por tanto, no existe un modelo único y una única manera de entenderlo. Desde un punto de vista filosófico sería la erradicación del concepto de bienestar a partir de la posesión de bienes. Algo muy imperante en la sociedad consumista pero realmente muy poco práctico para una vida financiera saludable.

Actitudes minimalistas que te pueden ayudar en tu día a día financiero

Independientemente de si quieres aplicar o no el minimalismo en tu vida, hay algunas actitudes y acciones que sin duda pueden ayudarte en la mejora del control de tus finanzas personales.

Todo parte de un análisis de los objetos que posees y del uso que les das, sumado a esto un posterior balance de tus niveles de consumo, de lo necesario, lo útil y lo prescindible. De esta manera puedes comenzar a confeccionar un auténtico programa de gastos basado en el consumo racional y en el uso lógico de las posesiones y objetos, no gastar más de lo que necesites gastar y no adquirir aquello que vas a utilizar poco o nada.

Hay cuatro acciones interesantes que puedes llevar a cabo en este sentido:

  • Confecciona un presupuesto ENLACE detallado que incluya tus ingresos y analiza profundamente tus gastos, comienza por reducir los gastos prescindibles, y procura optimizar los gastos útiles. Estos presupuestos cuando se realizan de manera honesta con uno mismo suelen dar resultados muy positivos.
  • Realiza un buen inventario de tus pertenencias. Busca determinar aquellas con un uso irrenunciable, aquellas con menor uso o directamente sin uso, y aquellas que guardas por su valor sentimental. Esto no sólo da la perspectiva de lo que ya posees sino también te orientará ante futuras compras.
  • Dale un nuevo uso a los objetos que no utilizas, puedes tratar de rentabilizarlos a través de la venta o puedes intercambiarlos o donarlos. Racionaliza el consumo de espacio en tu vivienda pero sobre todo determina lo que necesitas o no.
  • Nunca realices compras sin meditar. Incluso aquellas compras que puedan parecer más recurrentes deben ser meditadas, evaluar siempre la necesidad y los costes de lo que se va a adquirir es un gran aliado de nuestro bolsillo. Por supuesto hay que huir de la compra compulsiva y del gasto por gastar.

Aplica estos cuatro preceptos y ya estarás introduciendo el minimalismo en tu vida.

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Trucos que sí funcionan para encontrar un vuelo barato

El billete de los aviones es muchas el mayor gasto  al contratar unas vacaciones. Si lo haces con tiempo y comparando puedes ahorrar mucho dinero.

Puede que ya hayas reservado tus vacaciones de verano o quizás te encuentras en la operación de hacerlo y todos, absolutamente todos, tenemos el mismo objetivo conseguir el mejor vuelo al menor precio. Puede parecer difícil o imposible, pero siempre hay trucos que te pueden ayudar a comprar ese vuelo más barato.

Uno de los primeros consejos que podemos darte para ahorrar en tu billete de avión es que busques en, al menos, dos comparadores diferentes en la que se incluyan compañías low-cost. Uno de los más interesantes siempre es el de Skyscanner, que cuenta con una base de datos enorme, la búsqueda resulta muy rápida, por horas, y trabaja con más de 80 divisas, ideal para los vuelos internos en el extranjero. Además, permite crear alertas de vuelos.

Otro comparador interesante es Momondo, donde puedes averiguar las fechas más baratas para volar a un lugar concreto ya que aparecen paneles con cada día en un mes para ese destino. Tiene muchas bases de datos también y gran variedad de filtros para elegir.

Si lo que necesitas es encontrar vuelos con características concretas entonces debes mirar en Kayak, que es muy rápido, tiene gran variedad, cuenta con algunas compañías de lowcost, te permite hacer un historial de tus bísquedas para compararlas y tiene variedad de filtros. En E-dreams encontrarás todo. Hay muchas personas que lo usan como base de datos para el resto de sus comparaciones. Cuenta con una gran base de datos y compañías.

Por último, te presentamos Atrapalo que es ideal para buscar vuelos nacionales. Permite filtrar los resultados con número de escalas, franja horaria, aeropuerto y compañía.

Por otro lado hay personas que buscan un avión más hotel. En este caso te sirve Edreams, pero también debes visitar páginas como Expedia, Lastminute o Minube. Antes de lanzarte a comprar te recomendamos que le eches un vistazo a la sección de Hoteles Baratos porque muchas veces se ahorra contratando por separado si alguna página tiene ofertas especiales.

Amén de todos los comparadores anteriores debes tener una serie de claves para no pagar de más por tus billetes. La primera es tener clara la fecha. Por regla general, cuanto antes tengas clara la fecha y te pongas a buscar ese vuelo, más barato será tu vuelo, mientras que, por otro lado, hay lugares donde es más barato viajar dependiendo de las estaciones del año que sean. Si tu fecha es flexible y lejana será más fácil encontrar vuelos baratos.

El comparador Momondo aporta un dato interesante: lo ideal es contratar, por lo menos, con 56 días de antelación, ya que esto te permitirá ahorrar un 28%. Cuanto antes reserves, más barato te saldrá. Estos datos indican que el jueves a las seis de la tarde es el mejor momento de la semana para contratar, mientras que el sábado es el día más caro de la semana porque hay más gente buscando vuelos. Skyscanner, además, sugiere que para viajar a Francia el mejor momento es noviembre y que hay que contratar con siete semanas de antelación, a Italia recomienda ir el mismo mes, pero comprar ocho semanas antes, enero es la mejor fecha para ir al Reino Unido y es mejor contratar 13 semanas antes, mientras que para ir a Tailandia, el mejor momento es en mayo, haciéndolo 28 semanas antes una menos que a Estados Unidos, donde sale más barato ir en febrero.

Si tu destino es un lugar muy turístico, deberías mirar también en páginas que organizan viajes concretos a estos lugares. Y es que siempre hay vuelos chárter que no se llenan y puede ser tu oportunidad para comprar más barato. Debes mirar en dos páginas: Liligo y Trabber. Por último, no está de más que uses, si te dejan, la pre-reserva. Esta es una opción en la que puedes reservar por 24 o 48 horas un vuelo y si pasado ese tiempo no has encontrado nada mejor, comprarlo, mientras que si encontraras algo más barato o interesante, lo puedes dejar correr. A veces esta pre-reserva puede conllevar un coste.

Sigue estos trucos y podrás tener unas vacaciones de lujo a precio de turista.

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Renta 2016: cosas por las que creías que no se pagaban impuestos, pero sí

Hacienda siempre quiere su parte del pastel. Esta es una premisa que debes tener clara. Por eso mismo las rentas exentas en el IRPF son muy limitadas y por el contrario abundan las cosas por las que creías que no se pagaban impuestos pero por las que sí debes tributar en la renta 2016.

De hecho, como norma general lo mejor es pensar que será necesario tributar por todos los ingresos que tengas. Así te evitarás sustos y malos ratos. Por si acaso estas son algunas cosas que sí deberás incluir en la renta, aunque no lo hubieses pensado.

Tu casa de la playa

Si tienes una casa vacía vas a tener que pagar impuestos. Es lo que se conoce como imputación de renta inmobiliaria. Básicamente Hacienda entiende que un piso sin usar te abre la posibilidad de cobrar un alquiler y generar una renta. Que después no quieras aprovechar esta opción no es óbice para que el fisco no cobre su parte.

En concreto, esta imputación de renta (dinero que se supone que has ganado con tu piso vacío y sin alquilar) es de entre un 2% y un 1,1% de su valor según figure en el IBI.

El paro

La prestación por desempleo tributa en la declaración de la renta. De hecho, el dinero del paro se suma al resto de rentas del trabajo como lo hace un sueldo al uso. Es más, a efectos de IRPF el paro es un segundo pagador si además has trabajado ese año, lo que aumenta tus posibilidades de estar obligado a presentar la declaración de la renta.

El plan PIVE y las subvenciones

El Plan PIVE y en general cualquier ayuda o subvención cuyas bases no declaren claramente como exentas, deberán tributar.

Las ayudas ligadas a bienes, como los planes PIVE, renove, de rehabilitación de vivienda y similares tributarán como una ganancia patrimonial, en tanto que las ayudas para adquisición de material escolar, transporte escolar, comedor, de asistencia en el domicilillo y similares serán rendimientos de trabajo.

La prestación por maternidad

Pese a las recientes sentencias judiciales, el Tribual Económico Administrativo Central ha resuelto que la prestación por maternidad de la Seguridad Social sí que tributa en la declaración de la renta. En concreto, se trata de un rendimiento de trabajo.

Las apuestas deportivas

Si has ganado dinero en alguna casa de apuestas online también tendrás que incluirlo en la declaración de la renta. Eso sí, sólo deberás incluirlas si superan los 1.000 euros en su conjunto.

Estas ganancias se sumarán a los rendimientos del trabajo, aunque nunca se podrán restar. En otras palabras, si has perdido con tus apuestas no tributarás pero tampoco te compensarán por ese capital, como sí ocurre en bolsa.

Las ganancias en el póker

Al igual que ocurre con las apuestas deportivas, si has jugado en un casino online y has ganado, tendrás que incluir ese dinero en la renta.

Lo que has ganado en Wallapop

La venta de objetos de segunda mano también tributa, sólo que con una salvedad. Al hacer la renta 2016 sólo tendrás que pagar si has ganado dinero con la venta. Es decir, si has vendido algo por encima de su precio de compra. En caso contrario no se generaría ganancia y por lo tanto no habría qué declarar.

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Cómo alquilar tu vivienda con Airbnb con todas las de la ley

La aparición de plataformas tipo Airbnb multiplicó el interés de propietarios en ofrecer sus viviendas en alquiler vacacional. Pero también el interés de hacienda con una oleada de notificaciones solicitando la regulación en la declaración de los ingresos percibidos.

Hay que tener en cuenta que para hacienda la no declaración correcta de los ingresos viene a considerarse en este caso una infracción grave a la que puede adjudicar una multa proporcional del 50% al 100% de las cantidades no declaradas.

Por tanto, no declarar ni tributar los ingresos percibidos por alquilar a través este tipo de plataformas puede llegar a suponer una multa incluso por el importe total de lo que hemos percibido alquilando. Obviamente, lo que se impone es adaptarse al marco legal para evitar las posibles sanciones.

Como alquilar tu casa  de manera legal

Hace años que Hacienda comenzó una auténtica guerra contra el alquiler no regularizado. Esta guerra se está mostrando eficaz en el tiempo y no hace sólo referencia al arrendamiento permanente de viviendas, sino también a los alquileres vacacionales y a los alquileres de lujo, independientemente de ser alquilados por un año o por un día.

La manera de cumplir con Hacienda y no infringir la legalidad vigente pasa por la declaración de ingresos y la tributación correcta, incluyendo los periodos de tiempo en los que la vivienda se encuentra en alquiler y los periodos de tiempo en los que se encuentra vacía (disponible para su propietario)

Por tanto, como norma general, cuando una vivienda se alquila entre particulares no se considera una actividad económica pero los ingresos devenidos deben ser incorporados a la declaración de la renta como rendimientos de capital inmobiliario. Esto puede variar según la región, ya que muchas sí que piden identificar la vivienda como vivienda destinada al alquiler turístico e imponen medidas y tasas concretas para poder hacerlo.

Mientras la vivienda está alquilada

Mientras la vivienda se encuentra alquilada los ingresos que percibimos en concepto de alquiler debemos consignarlos como rendimiento de capital inmobiliario, siempre y cuando no sea una prestación de servicios propios de industria hostelera.

Es determinante distinguir cuáles son estos servicios también conocidos como servicios complementarios, su prestación influye a la hora de saber si debes cobrar el impuesto de valor añadido a los turistas que alquilan la vivienda pero, también, nos obligarán a otras cuestiones como el alta en la seguridad social, el pago de cuotas autónomo, etcétera.

En el cálculo del rendimiento neto por el que tributarás se resta al ingreso total el gasto necesario para obtenerlo. Existen gastos que puedes deducir pero sólo de manera correspondiente al tiempo en que el inmueble se encuentra alquilado, es decir, cuanto más tiempo está alquilado más gastos puedes desgravar.

Dentro de estos gastos hay que destacar aquellos de conservación del inmueble pero no los de ampliación y mejora. Asimismo puedes desgravar los intereses de la hipoteca, el IBI, los gastos de comunidad, las tasas de basura, los seguros que cubran riesgos sobre la vivienda, los gastos de amortización de la vivienda, los gastos corrientes de luz, agua gas… y en general cualquier gasto directamente relacionado con el alquiler y debidamente justificado.

Obviamente la reducción de intereses y gastos de financiación y gastos de reparación y conservación no podrá exceder en conjunto la cuantía del rendimiento íntegro obtenido.

Mientras la vivienda se encuentra libre de alquiler hay que tener en cuenta que hacienda imputa una renta por segunda vivienda. Esto significa que en el periodo de tiempo en el que la vivienda no está alquilada y se encuentra nuestra disposición como segunda vivienda también debe tributar.

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