Cómo trabaja un asesor financiero

Del mismo modo que cuando queremos construir una casa recurrimos a un arquitecto, cuando se trata de construir nuestra jubilación y nuestro futuro económico podemos recurrir a la figura del asesor financiero.

El asesor financiero es la figura que se encargará de ayudarnos a poner nuestr ahorro en marcha, en caso de no tenerlo, y a maximizarlo, si es que ya ahorramos. Además, nos ayudará a identificar nuestros objetivos económicos (muchas veces coincidirán con metas vitales) y a encontrar las herramientas más adecuadas para alcanzarlos.

Cómo funciona un asesor financiero

El asesoramiento financiero empieza por conocer las necesidades del cliente, es decir, de nosotros como ahorradores.

En una primera reunión el asesor reunirá información sobre nuestra situación financiera, nivel de ahorro, gastos, aseguramiento… Además nos preguntará por nuestros objetivos económicos a corto, medio y largo plazo, así como por nuestro perfil de riesgo. Esto último es muy importante, ya que a través de un análisis de nuestros conocimientos financieros y la capacidad para asumir pérdidas y riesgos podrá ofrecernos la mejor solución financiera.

Y es que tan importante es obtener una buena rentabilidad para nuestros ahorros como poder dormir tranquilos por las noches. En otras palabras, que el nivel de riesgo que asumimos nos permita vivir sin preocupaciones por lo que pueda pasar en el mercado. Para eso está también la figura del asesor financiero.

Con estos datos, en la primera o segunda reunión el asesor planteará una serie de productos financieros adecuados a nuestros objetivos. Si queremos ahorrar de forma automática y sistemática podría ser un PIAS, por ejemplo, mientras que si queremos ser algo más agresivos podría tratarse de un Unit Linked. En cualquier caso puede tratarse de uno o varios productos en función de nuestro perfil de riesgo y nuestros objetivos. Al final, si tenemos un objetivo a medio plazo, como puede ser comprar una casa en 5 años, el producto en el que invertir puede ser diferente que el que necesitemos para preparar la jubilación dentro de 30 años.

Un buen asesor sabrá explicar el porqué de cada una de sus alternativas. Además, una vez contratemos se encargará de hacer un seguimiento de las inversiones y de informar en caso de que fuese necesario realizar algún cambio en la estrategia. Lo normal es que nos reunamos con él por lo menos una vez al año para este seguimiento.

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5 formas de saber si eso que quieres comprar es absolutamente necesario

No comprar de manera impulsiva es una buena idea para tus finanzas personales. Descubre cinco formas de saber si lo que quieres comprar es necesario o no.

La compra compulsiva o poco meditada es una de las responsables de generar el caos en los presupuestos de las finanzas domésticas. En principio, adquirir de manera compulsiva cosas que no son necesarias no es  nada bueno para tu bolsillo ni para una economía personal saneada y realista.

Por tanto, antes de realizar una compra, sobre todo si ésta es de un importe medio o elevado, conviene tener clara la necesidad de adquirir ese producto o servicio. Vamos a repasar cinco maneras a través de las cuales puedes llegar a saber si lo que deseas comprar es realmente necesario o no.

No lo compres inmediatamente

Tómate un tiempo antes de hacer la compra. Esta es una manera muy eficaz de saber si lo que quieres adquirir es realmente necesario o no. Cuanto más caras sean las cosas o mayor esfuerzo económico te supongan debes emplear más tiempo a la hora de recapacitar.

Por ejemplo, para una pequeña compra una semana puede ser suficiente, para compras más grande es igual necesitas más de un mes. Si transcurrido ese periodo sigues necesitando el producto, es que igual efectivamente es necesario.

Durante este periodo de tiempo procura identificar la cantidad de veces en las que efectivamente necesitas ese producto o en las que te habría sido útil. Evidentemente, algo que resulta muy útil o que utilizas en muchas ocasiones puede ser una compra que valga la pena.

Busca alternativas a la compra

No siempre es necesario realizar una compra cuando podemos encontrar alternativas al gasto. Por ejemplo, valorar la posibilidad de alquilar de ese producto, pedirlo prestado, fabricarlo tú mismo si eres mañoso…

Pero además, podemos buscar alternativas diferentes que puedan suplir la funcionalidad de la compra. En muchas ocasiones desdeñamos cosas que ya tenemos y que infra utilizamos, esto es algo que ocurre mucho, por ejemplo, con la ropa y complementos.

Las alternativas pueden ir más allá de no comprar el producto. También se puede acudir a tiendas de segunda mano, buscar por internet, mercadillos, etc.

Descubre todo lo que tienes y si hace falta haz un inventario

Duplicar compras es mucho más frecuente de lo que podemos pensar. En muchas ocasiones tendemos a comprar cosas que ya tenemos y que simplemente no buscamos o no nos caen a mano, especialmente cuando se trata de objetos de escaso valor.

Desde luego, antes de comprar nada es importante tener claro que no tenemos algo igual o que pueda servir para lo mismo.

En cuestiones como ropa, calzado, complementos, ocio, menaje de hogar, etc, parece importante tener claro lo que poseemos y si es posible incluso hacer un inventario de todo ello clasificándolo según su estado y sus posibilidades de uso.

Comprueba si te puedes permitir comprarlo

Esta es otra cuestión que siempre hay que tener en cuenta y que debe ser motivo de rechazo de una compra si hace falta.

Antes de comprar nada es importante tener claro que podemos adquirirlo y que no trastoca mucho nuestros gastos mensuales. Si llevas un presupuesto de tus ingresos y gastos del mes, esta compra debe encajar en el presupuesto. Si no encaja, si no existen fondos de los que tirar para realizar la compra, es mejor no hacerla salvo si es excepcionalmente necesaria.

¿Por qué quieres ese producto y no otro?

Probablemente esta sería la última reflexión antes de realizar la compra. Es muy subjetiva, ya que en este punto seguramente hemos tomado de manera racional o emocional la decisión. Aun así, sería interesante detenerse a pensar porque buscamos ese producto exactamente y no otro.

Este tipo de reflexiones nos pueden llevar a buscar propuestas y ofertas más adecuadas al gasto que podemos realizar, más aún, incluso a replantearnos la utilidad de la compra.

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Por qué deberías dejar de ser tan conservador con el dinero que inviertes para tu jubilación

Ser excesivamente conservador con el dinero que se invierte en la jubilación puede no resultar una buena idea. Descubramos los motivos.

No es ninguna casualidad que la preocupación por los ingresos futuros sea una de las cuestiones que más quita el sueño a las personas a partir de los 30 años. El futuro de las pensiones públicas no parece muy halagüeño. A quienes no han puesto en marcha su plan de ahorro para jubilación antes de los 30 parece que les entra la prisa lllegado ese momento. Y la prisa nunca es buena consejera.

Si preguntáramos a todas las personas que se acercan por primera vez al ahorro para la jubilación, es probable que una gran mayoría se definieran como conservadoras con respecto a su dinero. Sin embargo, también es probable tan sólo un pequeño porcentaje resultasen ser verdaderamente conservadoras si analizasen la inversión a largo plazo de manea objetiva.

¿Pero eres o no eres conservador en cuanto a la inversión?

Y es que no debemos confundir el perfil de ahorrador conservador con el perfil de aquel que no quiere perder dinero en sus inversiones. Si tomáramos la segunda de las cuestiones como clave para definir al perfil conservador, resultaría que todos los inversores son conservadores, ya que nadie quiere perder dinero. Tanto es así que la primera regla de Warren Buffett con sus inversiones es nunca perder dinero ¿Y la segunda? Hacer caso de la primera.

Por tanto, a la hora de definirte debes ampararte en otros parámetros, además de no querer perder dinero, como todos los demás.

El tiempo es el que define más al inversor para jubilación

Debemos tener claro que lo que estamos tratando de hacer es poner nuestro dinero a trabajar. Inmovilizar el ahorro tiene muy poco sentido, ya que si éste no ofrece rendimiento difícilmente podremos obtener rentabilidades sustanciales. En definitiva, tener dinero parado no produciendo más dinero no es una buena idea para nuestra futura jubilación.

El tiempo que te resta antes de la jubilación es la medida más realista que puedes tener en cuenta antes de definir el tipo de inversión que vas a realizar. A mayor distancia con la jubilación, más posibilidades de asumir pérdidas puntuales en una inversión para buscar más rentabilidad en los momentos positivos de dicha inversión.

Obviamente, en el polo opuesto, cuanto más cerca de la jubilación, menos riesgo deberíamos asumir con respecto a nuestro dinero ahorrado, aunque incluso esto es discutible ya que con las rentabilidades actuales de los productos garantizados no estamos en condiciones ni de batir a las subidas de precios al consumo, algo obligatorio para cualquier rentabilidad que se precie.

Otro factor que debería influir a la hora de dejar de ser o creer que eres conservador con tu inversión para la jubilación es tu capacidad de ahorro y la manera en la que lo distribuyes. Cuánta mayor capacidad de ahorro tengas y cuanto mayor sea la distribución de tus activos, más podrás apostar por la diversificación en la inversión, probablemente este es el mejor elemento de seguridad en la actualidad para tu dinero.

La aversión al riesgo y el miedo al miedo

No podemos entender a la ligera lo que significa la aversión al riesgo, esto es algo que también solemos hacer a la hora de valorar nuestra posición respecto a la inversión. La aversión al riesgo, el miedo a perder tu dinero, debe ser entendida realmente casi de manera literal. Es el pánico a las perdidas, sin embargo este pánico necesita justificación objetiva.

Es decir, a 30 años distancia de la jubilación, con buena capacidad de ahorro y una diversificación equilibrada en diferentes herramientas de inversión también puedes tener miedo a perder en momentos puntuales dinero, pero cerrar opciones en buscar de rentabilidad por miedo no sería lo más interesante para tu bolsillo.

En general cuando todos los elementos objetivos, horizonte temporal, capacidad de ahorro, diversificación del ahorro, asesoría, nos permiten pensar en apostar por inversiones rentables a largo plazo, debemos pelear contra los elementos más subjetivos como las sensaciones o los rumores.

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Preocúpate menos y ahorra más

A todos nos gustaría ahorrar, pero muchas veces nos cuesta ser disciplinados para hacerlo. Por ello tenemos que tener un plan, confiar en él y ser constantes.

Ahorrar siempre supone un esfuerzo, muchas veces, incluso, es algo que llega a tocar nuestra fibra sensible. Todos pensamos, de alguna manera, en ahorrar para nuestra jubilación, para unas vacaciones, un coche nuevo o la universidad de nuestros hijos.

Patrick Nolan ha escrito un artículo en www.blackblogrock.com analizando la encuesta Global Investor Pulse de esta web en la que se pretendía conocer los sentimientos de las personas que estaban ahorrando. De alguna manera, la primera de las observaciones que hace se centraba en las preocupaciones de las personas que estaban invirtiendo: longevidad, atención médica y jubilación. Los encuestados hablaban de estas tres cuestiones como las razones para guardar dinero de cara al futuro.

Además, otra de las cuestiones que preocupaba era el miedo a vivir más tiempo que los activos que poseía el ahorrador. En otras palabras, sobrevivir a nuestros ahorros y que se agotase el dinero para la jubilación. Pese a ello, la investigación detalló que el 39% de los estadounidenses no estaban ahorrando para su jubilación, el tercero por la cola entre los 18 países encuestados.

En este punto es interesante preguntarse por qué hay personas que no ahorran. Se observa la conexión entre los niveles de confianza y la decisión de ahorra o no ahorrar. Y es que el 60% de los ahorradores son positivos sobre el futuro financiero, frente al 37% de los no ahorradores.

Al final es el eterno dilema del huevo y la gallina. ¿Están seguros porque están ahorrando o ahorran porque están seguros? En realidad, según el autor, los que toman medidas y buscan asesoramiento están más preparados para su jubilación. Los resultados de la encuesta explican que el riesgo y la forma en la que éste se interioriza, son dos factores clave.

En este punto, es interesante reflejar algunos puntos de acción de cara a empezar a ahorrar que nos da el propio Nolan. Para empezar debemos comprometernos con un plan. Es el primer paso, ya que alienta el ahorro y la disciplina mediante la definición de objetivos y en un horizonte temporal para conseguirlos. De alguna manera, comprometernos con un plan nos proporciona estructura y responsabilidad.

El segundo consejo es buscar ayuda, asesoramiento, sea por medios tecnológicos o humanos, de manera que podamos seguir el progreso y ganemos confianza en esta dirección. Nueve de cada personas que indicaron que no estaban en el buen camino para ahorrar no recibían ningún tipo de asesoramiento financiero. Por el contrario, entre los que creen que van en la buena dirección, más de la mitad recibía algún tipo de ayuda.

Por último, el autor recomienda reconocer nuestros sentimientos. De alguna manera, nuestra positividad y confianza fluirá con los mercados. Si tenemos un plan solido y una buena orientación seremos disciplinados en nuestro ahorro, especialmente cuando las cosas no vayan también y tengamos que demostrar nuestra confianza en el plan preestablecido. Al final todo se reduce a confiar, bien asesorados, en nuestro plan. Pase lo que pase.

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Qué es el Bitcoin y por qué está disparado

A nada que sigas las noticias económicas, e incluso las generalistas, ya te habrás enterado que el Bitcoin ha alcanzado precios históricos en los últimos tiempos. Vamos a conocer un poco más de esta criptomoneda y a tratar de entender el motivo por el que su valor está disparado.

Y es que, con una tasa de revalorización espectacular, los datos son aplastantes. Por ejemplo, para quien realizó en el año 2010 una inversión de 1000 $ en Bitcoins hoy esa inversión valdría 35 millones de dólares. Una revalorización en apenas siete años absolutamente impensable para cualquier otro tipo de inversión, no digamos ya de moneda.

Qué es el Bitcoin

En su propia página oficial Bitcoin se define como una red de consenso que permite un nuevo sistema de pago de la moneda digital. Se trataría de una red, la primera de su especie, entre pares orientada al pago descentralizado e independiente. Y aquí, en la independencia, esta una de las claves de esta moneda ya que se trata de un valor impulsado por los propios usuarios sin el control de una autoridad central ni tampoco ningún tipo de influencia por parte de estados, bancos, empresas…

El origen de esta moneda, no muy claro todavía, suele situarse alrededor del año 2009 en el que uno o varios autores crean el concepto de moneda digital para su uso a través de Internet. Se trataba de un medio de pago rápido que posibilitará la ejecución de transferencias a bajo coste. En el origen se plantea como una moneda virtual con un límite determinado en cuanto a cantidad, que se podía obtener a través de lo que se denominaba minería, que consistía en poner los ordenadores al servicio de la comunidad de usuarios, por simplificar.

En la actualidad, esta moneda ha alcanzado la categoría de valor refugio junto al oro. Esto significa que en momentos de incertidumbre económica se considera al Bitcoin como un valor seguro y de alta capacidad de revalorización.

El funcionamiento no puede ser más básico, a través de la descarga una aplicación se obtiene un monedero virtual que se puede utilizar para enviar y recibir dinero de otros usuarios de manera instantánea en tiempo real.

Además la posibilidad de libertad de pago y pago instantáneo, lo convierte en un modelo realmente ágil de transacción a la que no se suele aplicar tasas y en el que las transacciones son seguras, no contienen datos personales derivados del cliente y por tanto destacan también en este sentido.

Los problemas del Bitcoin

Pero no todo son alegrías. En primer lugar, la falta de control alarma a los mercados ya que se puede utilizar este tipo de sistemas de gestión de pagos para la financiación de actividades ilícitas, el blanqueo de capitales etcétera. El riesgo de la moneda virtual en este sentido es evidente.

Pero hay más, se trata de una moneda con una volatilidad elevadísima. Esto significa que si ahora mismo se encuentra en máximos históricos, como ocurre, también su valor ha caído de manera rotunda en algunos momentos, siendo muy volátil y en este sentido, a diferencia de otro valor refugio como el oro, muy poco estable.

Obviamente para bolsillo de un usuario medio estos cambios de valor no son en absoluto interesantes.

La subida de valor del Bitcoin

La actual subida de valor de esta moneda virtual no responde a un único origen. Cuestiones como la gran cantidad de operaciones que se realizan a partir de China, la desmonetización global o la incertidumbre económica también tiene que ver sin duda en este sentido.

Pero realmente donde tenemos que encontrar explicación al valor de esta moneda es en las leyes de oferta y demanda. Se trata de causas fundamentalmente defensivas en las que los inversores buscan valores seguros ya no tanto para ganar sino como para no perder o mantener su dinero lo más a buen recaudo posible. Si se compra más moneda virtual se genera más demanda, si se genera más demanda más sube el valor de esta moneda.

Hay que tener en cuenta en este sentido que la cotización del Bitcoin no va a responder en ningún caso a cuestiones políticas, por lo que su valor como producto del mercado independiente es aún mayor.

Sin embargo, nadie realmente se atreve a valorar un escenario a medio y largo plazo de una moneda que de momento ofrece tasas de rentabilidad muy por encima de lo que nadie espera excepto en mercados muy volátiles.

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Aprovecha tus vacaciones para planear donde vivirás cuando te jubiles

¿Alguna vez has pensado dónde vivirás cuando te jubiles? Nosotros te damos algunas ideas y puedes aprovechar estas vacaciones para visitar estos lugares para ver si te convencen.

¿Ya sabes dónde vas a vivir cuando te jubiles? Porque no es una mala idea ir de vacaciones a aquellos sitios donde en el futuro te gustaría vivir para saber si te gusta la ciudad o no. Muchas veces tenemos en mente unas ideas preconcebidas de algún lugar que luego no se cumplen cuando los conocemos. Por eso no es mala idea acudir en vacaciones, pasear e investigar sobre ese pueblo, esa ciudad, en la que pasar tu retiro tras tantos años de trabajo y observar si podrás mantener la calidad de vida con la jubilación que te quede. Las opciones de visitar ciudades y pueblos en España damos por hecho que lo tienes más o menos controlado, pero vamos a contarte cuáles son los mejores países donde vivir cuando te jubiles, para que te lo apuntes, investigues y si te apetece vayas a conocerlo en estas vacaciones con vistas al futuro.

Según un informe de la revista International Living llamado Los 10 Mejores Países en el Mundo para retirarse orientado a los futuros jubilados. El primero de ellos es Ecuador por los precios bajos del coste de vida del país, el clima tropical y su acogedora población. Además es uno de los países mejor preservados ambientalmente. También en América encontramos el segundo favorito: Panamá, dado que el coste de vida es bajísimo y se puede vivir con todos los servicios y facilidades imaginables. La moneda es el dólar americano, tiene uno de los mejores programas para jubilados del mundo y allí podrá disfrutar del montañismo, el golf y la pesca. El tercero es México y su riqueza gastronómica, el buen clima, sus hermosas playas y la proximidad con Estados Unidos y Canadá. Además, el precio de la vida es otro de los factores más positivos.

Saliendo de América, el cuarto lugar para que los jubilados vivan bien es Malasia, ya que es un país precioso y turísticamente menos desarrollado que los de su entorno. Su clima caluroso y sus playas te encantarán y pese a ser musulmán hay muchos extranjeros lo que le convierte en un lugar muy cosmopolita. También aquí el económico coste de la vida hace que sea un buen destino. Volviendo a América, encontramos Costa Rica, país con un clima ideal, servicios de primera calidad y una amplia oferta de entretenimiento y espacios naturales, amén de un bajo coste de vida.

El estudio coloca a España en el sexto lugar, pese a que es un país caro, pero lo sitúa como la mejor opción en Europa, aunque eso tú ya lo sabías. Malta es el séptimo por su sensacional clima, buenos servicios de salud y baja tasa de criminalidad. Después se valora Colombia también por el bajo coste de la vida, sus buenos servicios médicos y sus atractivos turísticos. En el noveno puesto están nuestros vecinos de Portugal, con su bajo coste de vida, buenas infraestructuras y ubicación. Además tiene ventajas fiscales interesantes para los jubilados extranjeros. Cerrando el top10 de los países ideales para vivir un jubilado se encuentra Tailandia por su oferta de entretenimiento, magníficos templos y mercados, amén de sus playas le hacen otro lugar fantástico para retirarte. ¿Cuál te apetece más?

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Noticias · Escrito por el 06/07/17


Lo que todo ahorrador debería aprender de Popular

La caída y posterior venta del banco popular ha sido sin duda una noticia de impacto en los últimos meses. Una de las cuestiones que más ha impactado es sin duda la rapidez a la que se ha producido todo el proceso. Dicho proceso sin duda deja algunas lecciones importantes que todo ahorrador debería aprender. Veamos qué es lo que debemos aprender de lo ocurrido con Banco Popular.

The Banco Popular Building in Río Piedras.
Vignette didn’t work out, yet I still feel this photo is missing something. 😐

En tan sólo unas semanas uno de los bancos más importantes de nuestro país, el banco popular, pasó de caídas en picado dentro de su valor en bolsa, a ser adquirido por el gigante financiero banco Santander por la cantidad simbólica de un euro. Aún hoy se abren debates sobre la solidez de los activos que el banco desaparecido poseía, pero lo cierto es que la compra de banco popular nos ha dejado algunas lecciones muy importantes a tener en cuenta como usuarios.

Cuidado con lo que contratas

Si bien la mayoría de los depositantes y clientes con productos de ahorro van a salir con bien de esta operación ya que banco Santander va a respetar dichos productos, quienes contrataron acciones, preferentes o productos relacionados con la cotización de la entidad desaparecida en bolsa no lo tienen desde luego tan fácil.

Y sin duda aquí está la primera lección que debemos aprender. Durante muchos años se ha concebido la relación banca cliente así como una especie de relación de fidelidad en la cual el cliente creía a pies juntillas en el producto que ofrecía la entidad. Esto, unido a casos de mala praxis profesional, ha llevado a muchos clientes a contratar productos sin saber a ciencia cierta lo que contrataban o los riesgos que se asumían.

Incluso, sabiendo la solución de ciertos riesgos, en muchas ocasiones no hemos sido conscientes de lo que comprometía nuestro dinero dichas contrataciones. Esta lección es básica, debemos tener siempre muy claro el producto que contratamos, la letra pequeña y las consecuencias que puede traer a nuestro bolsillo.

Cultura financiera

Derivado de lo anterior es necesario valorar la necesidad de una cierta cultura financiera. Es cierto que en nuestro país la cultura financiera no se valora de ningún modo. En los colegios adquirir cultura financiera no pasa de ser casi una anécdota, cuando debería ser sin duda una parte muy importante de la educación de los futuros clientes de productos financieros.

Pongamos un ejemplo muy claro, con cierta cultura financiera vamos a entender claramente la diferencia entre invertir en un fondo de inversión, un producto diversificado, con garantías y diferentes opciones, con posibilidades de movilizarse en una dirección u otra, frente a invertir en un activo de bolsa que no es diversificado, que obliga a toda nuestra apuesta económica en una única dirección o a invertir en productos complejos como las preferentes.

Si sabemos dónde estamos y lo que estamos haciendo probablemente comprendamos mejor los niveles de riesgo que asumimos, si esto no es así el impacto que puede sufrir nuestra economía personal es tremendo. Tratar de adquirir cierta cultura financiera resulta muy importante a nivel usuario.

La asesoría independiente funciona

Cuando no podemos, por el motivo que sea como alcanzar el grado de cultura financiera necesaria para entender productos complejos, contratos de herramientas financieras, etcétera, la asesoría independiente puede ser muy importante.

Hay que tener en cuenta que un banco no deja de ser una empresa privada con vocación de ganar dinero. En este sentido la vocación comercial del banco es la venta de productos financieros, esto es legítimo, pero no siempre es coincidente con el interés económico del cliente.

Una asesoría independiente lo que busca es precisamente favorecer dicho interés económico, es decir, no busca tanto la colocación de producto como el resultado económico beneficioso para su cliente. Ante dudas, problemas y contrataciones que nos superen o resulten complejas, sin duda la asesoría independiente es muy interesante y muy a tener en cuenta.

Diversifica tu dinero

Si recuerdas aquello de todos los huevos en la misma cesta entiendes fácilmente lo que queremos transmitir. Colocar todo su dinero en un mismo sitio, en un mismo banco, en un mismo producto, nunca es una buena idea. Este producto puede dejar de funcionar o no rendir como esperabas, ese banco puede acabar teniendo problemas y arrastrarte en ellos…

Diversificar es casi una obligación. Hoy en día la relación entre cliente y banca no es ni mucho menos como la que era hace 20 años, dividir tu dinero entre diferentes opciones y diferentes entidades financieras no sólo es una buena idea sino que es muy saludable para tu economía desde el punto de vista práctico y del rendimiento de los productos financieros. Pero también lo es desde el punto de vista de la seguridad.

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Ventajas de invertir en algo diferente a la bolsa

La inversión directa en bolsa se ha simplificado mucho en los últimos años para cualquier perfil de usuario. Sin embargo, no todas las personas estamos preparadas para este tipo de inversión. Vamos a descubrir las posibles ventajas de buscar invertir en alternativas a la Bolsa.

Obviamente estamos ante un panorama verdaderamente enorme ya que las opciones de inversión/ahorro son muchas, por tanto para poder catalogar y agrupar de algún modo estas opciones distinguimos dos grandes grupos:

  • Inversiones que prima la seguridad por encima de todo
  • Inversiones que buscan la rentabilidad y son capaces de asumir el riesgo

El primero de los grupos está directamente relacionado con la búsqueda de opciones de garantías o con riesgos mínimos. Se trata de productos financieros como los seguros de ahorro, los depósitos, los bonos… En definitiva opciones que no pongan en riesgo en ningún caso nuestro dinero o que asuman riesgos muy bajos.

La gran ventaja de invertir en este tipo de opciones descansa sobre todo en la seguridad de tener nuestro dinero protegido. Por otro lado se trata de productos conocidos, de fácil acceso y cuya comercialización se encuentra muy extendida. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la rentabilidad de este tipo de opciones es muy baja en la actualidad, y que por otro lado suele tratarse de opciones poco flexibles a la hora de mover nuestro dinero de un sitio a otro.

Un buen ejemplo de este grupo son los seguros de ahorro

Seguros de ahorro

Se trata de seguros de vida asociados a una póliza de ahorro garantizado (aunque pueden presentarse otras alternativas). Este ahorro garantizado no solo preserva el capital aportado sino que además nos ofrece una rentabilidad pactada de antemano.

La gran ventaja de esta herramienta de ahorro reside en la seguridad junto a una rentabilidad media superior a la que encontramos en otros productos garantizados como los depósitos. Por otro lado la asociación del ahorro con el seguro de vida aporta aún mayor solidez al conjunto.

Se trata de una opción muy interesante para aquellos que no desean ver comprometido su dinero según la evolución de los mercados.

En el caso de aquellos que decidan invertir y ser capaces de asumir ciertos riesgos las posibilidades se amplían mucho. Desde aquellos que buscan invertir en valores refugio como el oro, hasta los que apuestan por productos que invierten en bolsa pero permiten diversificar más que la participación en un activo como los fondos de inversión, las posibilidades son muchas.

En cualquier caso hay que tener en cuenta que la evolución de los mercados de un modo u otro casi siempre va a estar presente en la evolución de estos productos u opciones. Es evidente que cuando apostamos por un fondo de inversión lo hacemos por una herramienta más flexible y diversificada que un único activo en bolsa, pero, no deja de ser una participación en diferentes activos de bolsa.

Dos buenos ejemplos de este grupo son los fondos de inversión o los depósitos estructurados.

Los fondos de inversión

Son sin duda la opción más extendida y más conocida. Se trata de herramientas que permiten participar en la evolución de los mercados pero, a la vez, gracias a su propia estructura pueden protegernos en los malos momentos de esta evolución.

A la vez, gracias a que se conforman a partir de una gran cantidad de carteras de valores, índices y sectores, podemos llegar con nuestra inversión de manera diversificada a lugares donde nos resultaría complejo invertir directamente.

Por otro lado estamos ante un instrumento de inversión con una oferta enorme, miles de fondos de inversión que en la gran mayoría de casos pueden ser contratados a partir de aportaciones poco elevadas.

Depósitos estructurados

Se trata de imposiciones a plazo fijo pero a diferencia de las tradicionales, en este caso la rentabilidad no está garantizada y se vincula a la evolución de determinados índices, activos, divisas o cualquier activo financiero presente en el mercado.

Es importante tener en cuenta que no sólo no queda garantizada la rentabilidad, sino que en algunas ocasiones puede llegar a verse afectado el capital dependiendo de la evolución del depósito. Una de las grandes ventajas lógicamente descansa en una expectativa de rentabilidad muy superior a la media de cualquier plazo fijo en la actualidad. Por otro lado suelen presentarse con plazos de imposición amplios que van desde un año hasta diez  aunque, como corresponde a su personalidad de depósitos no resultan flexibles a la hora de la liquidez durante el periodo de imposición.

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¡Qué el aire acondicionado no hiele tu cartera!

Los aparatos de aire acondicionado ya están funcionando a tope cuando no ha empezado el verano y con ellos llegan los enormes gastos de energía que provocan, pero hay formas de reducir este coste.

Se aproxima peligrosamente el verano y el calor, y en las casas, en las oficinas, en las tiendas comienzan a venirnos ráfagas frías. Sí amigos. El aire acondicionado ya está aquí. Esa sensación de frescor tan necesaria en los días de altas temperaturas, como doloroso a la hora de mirar el recibo de la luz. Esto último tiene solución y se llama ahorro energético, que no sólo es bueno para luchar contra el cambio climático, sino para que no sufra tanto nuestro bolsillo.

¿Y cómo ahorrar con el aire acondicionado? Aquí van algunos consejos. El primero de ellos es fijarte siempre en la etiqueta del aparato. Como se suele decir lo barato, a la larga, sale caro. Un aparato de aire acondicionado eficiente puede ahorrar hasta un 60% más que otro convencional. El segundo es obvio. Vigilar y regular la temperatura. La más adecuada son 22 grados, y cada grado que bajemos aumenta un 8% la factura. El tercero se refiere al mantenimiento del aparato. Si está en buenas condiciones, con los filtros de aire limpios funcionará mejor y gastará menos.

El cuarto consejo se refiere a buscar alternativas al aire acondicionado cuando el calor no sea tan sofocante. Un abanico o ventiladores de techo y portátiles nos ayudarán a ahorrar energía y dinero. El quinto se refiere a tener una serie de hábitos que ayuden a bajar la temperatura de nuestro hogar u oficina. De esta manera si ventilamos por la noche o por la mañana el ambiente se refrescará con abrir la ventana 10 minutos y mantener nuestra casa, el resto del día, en penumbra. Para ahorrar dinero en aire acondicionado, ten en cuenta también que puedes apagar el aire un poco antes de salir de casa, porque el frío permanecerá varios minutos. El sexto se refiere a dejarte aconsejar por personas que sepan de esta materia, por especialistas. No es lo mismo enfriar una habitación pequeña que otra donde da el sol continuamente y para cada uno de los casos puedes escoger un aparato diferente.

El séptimo consejo para ahorrar y tener más eficacia térmica es aislar bien nuestra casa para garantizar un menor consumo energético no sólo en verano, sino también en invierno. Tener unas buenas ventanas, colocar un toldo o cerrar las persianas puede valer. El octavo se refiere a no desperdiciar el frío que provocamos. De esta manera cuando el aire acondicionado esté activado es bueno cerrar puertas y ventanas, lo que puede permitir ahorrar hasta un 30% del consumo. El noveno consejo tiene que ver con la pintura de la casa. Si la elegimos bien tendremos un mejor aislamiento térmico, ya que los blancos reflejan mejor la radiación del sol y contribuyen a mantener el aire fresco en las habitaciones.

Por último, el décimo consejo se refiere a la ubicación del termostato. Si lo ponemos en una zona de corrientes de aire o expuesto directamente al sol nos dará una temperatura no real de la casa. Lo ideal es colocarlo en la zona de la casa donde más tiempo pasamos y no expuesto a la luz solar.

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Lo que los milinelials pueden aprender de los jubilados

La experiencia es un grado, dicen. Desde luego, en lo que se refiere a ahorro, nuestros mayores pueden darnos muchas lecciones. Veamos lo que los milinelials pueden aprender de los jubilados para manejar su dinero.

Probablemente la principal lección, la más básica y la más importante, es la necesidad ahorrar para la jubilación. La casi obligación de consolidar en el tiempo una cartera de ahorro que permita una jubilación sin pérdida de poder adquisitivo o que minimice esta pérdida.

Consolida el ahorro para la jubilación y no lo toques

Cada vez tenemos más clara la importancia del ahorro para la jubilación. También tenemos muy claro que cuanto antes comencemos a ahorrar, mejor. Esta combinación logra que las carteras de ahorro puedan ir creándose a lo largo de décadas, algo positivo pero con lo que hay que tener cuidado.

Cuando llevamos muchos años ahorrando podemos tener la tentación de acudir a este dinero ante imprevistos o simplemente ante necesidades financieras. Esto es un error.

El ahorro para la jubilación debe cerrarse y hacerse inaccesible, sobre todo cuando más cercana este la hora del retiro laboral. No sólo por las posibles penalizaciones que podemos tener en los productos de ahorro, también por lo que supone trastocar un plan a largo plazo y romper la fortaleza del interés compuesto.

Revisa tus productos de ahorro y aportaciones de manera habitual

Obviamente, no se trata de contratar un plan de pensiones y echarse a dormir ni mucho menos. De hecho, esta no tiene por qué ser ni la única ni la mejor alternativa para ahorrar para la jubilación.

En primer lugar, se trata de ser capaces de discernir la cantidad de dinero que vamos a necesitar en el futuro. Esto no es tan complicado, a partir de calcular cuáles serán nuestras pensiones públicas y hacer una proyección de gastos podemos acercarnos a esa cantidad. No se trata de ajustar al céntimo, se trata de obtener referencias.

Es muy probable que con los resultados del plan de pensiones no alcances esta cifra. Esto es algo que también debemos aprender de los jubilados ya que los rescates de los planes de pensiones no siempre necesariamente alcanzan a cubrir la pérdida de poder adquisitivo de la población.

Por tanto se impone una buena revisión cada cierto tiempo de nuestros productos de ahorro, aumentar el rango de los mismos y apostar por diferentes opciones diversificando el ahorro. Esto generará diferentes niveles de aportación pero, a la larga, todo ello puede volcarse en una única cartera de ahorro con diferentes productos. Ese es el objetivo.

Apuesta por el preahorro y control del gasto

Eso que hoy en día denominamos frugalidad y que nuestros mayores denominaban guardar una peseta para mañana, es una gran enseñanza que deberíamos tener todos en cuenta.

Por un lado el control del gasto y la minimización de los gastos innecesarios se traduce siempre en más cantidad de dinero libre para el ahorro o la inversión. Esto siempre es una buena idea. La mejor manera de alcanzar estos objetivos es realizar un estudio profundo de nuestros ingresos y gastos y plasmarlo en un presupuesto. De este modo podemos analizar virtudes y defectos de nuestra manera de gestionar el dinero y enmendar los errores.

Por otro lado el ahorro como hábito es una cuestión vital. Para aquellos que no están habituados a ahorrar o que les cuesta visualizar el destino del dinero a largo plazo, preahorrar es probablemente una de las mejores soluciones. Este tipo de ahorro se basa en algo tan simple como apartar una cantidad de dinero de manera inmediata según entra en nuestras manos y destinarla a un producto de ahorro. Esto puede hacerse incluso de manera automática.

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