Es rentable estudiar un máster

Estudiar un máster es una inversión de tiempo y dinero importante pero, ¿realmente nos va a resultar rentable estudiarlo?

Es común reflexionar sobre la amortización de una carrera universitaria, si la inversión de tiempo y dinero resultan realmente rentables, pero no es tan habitual hacer lo mismo sobre la rentabilidad de los estudios de posgrado.

En todos los casos, estudiar un máster resulta una inversión importante, tanto de dinero por los costes que supone como de tiempo y esfuerzo personal. Por ello conviene valorar si se trata de una inversión rentable, y parece que sí.

Esta respuesta afirmativa se basa en diferentes beneficios que se obtienen tras estos estudios complementarios, vamos a conocer los principales.

Mayores opciones de empleo

Cada vez son más las carreras universitarias en las que parece imprescindible estudiar un máster para poder acceder a un empleo.

De acuerdo al Estudio de Empleabilidad de la Población Cualificada de EAE, los estudiantes con posgrado tienen un 50% más de posibilidades de encontrar empleo que el resto de la población activa sin estos estudios. También el desempleo es menor si se compara con los propios universitarios que presentan una tasa del 11,15% frente aquellos posgraduados que presentan un porcentaje de desempleo del 5,01%.

Encontrar trabajo en menos tiempo

Por supuesto, el periodo de tiempo que invertimos en buscar empleo al concluir los estudios también debe tenerse en cuenta para valorar la rentabilidad o no de un posgrado.

En este caso, diversos informes avalan que las personas con máster encuentran empleo bastante más rápido que las que no poseen estos estudios complementarios. No es una ciencia exacta, existen excepciones, pero generalmente el posgrado también nos va a ayudar a encontrar empleo más rápido.

Ofrece más salidas profesionales

Habitualmente  se relacionan mucho los masters específicos con mayores opciones de empleo. Esto tiene que ver con la especialización, algo muy valorable en el mercado laboral actual.

Sobre todo en ámbitos de mayor crecimiento de empleo como los servicios comerciales, los servicios financieros o el sector tecnológico, los estudios añadidos especializados van a mejorar no sólo las opciones de acceso al empleo, también la cantidad de tipos de empleo a los que acceder.

Mejores sueldos

Si hasta ahora habíamos visto como los estudiantes con máster podían acceder más rápido y en mejores condiciones al mercado laboral, resulta que también reciben mejores salarios que el de otros trabajadores menos cualificados.

De acuerdo al el estudio sobre el Impacto de la formación en la retribución, aquellos trabajadores con estudios de posgrado presentarán una brecha salarial importante, que además se ensancha con la edad. En un principio pueden existir diferencias de hasta un 40% en los salarios, mientras que, los profesionales senior que mejoran su formación con máster pueden llegar a ganar casi tres veces más que quien no posee dichos estudios.

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6 personalidades con el dinero ¿Cuál es la tuya?

No todos manejamos el dinero de la misma manera. Se pueden distinguir muchos tipos de personalidades con el nivel, vamos a descubrir seis de las más habituales.

En realidad todo fluye hacia el mismo lugar: la manera en la que asumimos el gasto y el ahorro. En general, ahorramos poco y gastamos demasiado, aunque, después hay personalidades con más capacidad de control y otras, más dadas al consumismo.

El que no tiene miedo al riesgo

Se trata de un perfil que maneja su dinero sin miedo al riesgo. Asume la volatilidad del mercado y prefiere la emoción y posibles beneficios de una inversión a la seguridad de los ahorros garantizados.

Obviamente, cuando la apuesta de riesgo sale bien, los beneficios son superiores a cualquier otro perfil de ahorrador. Sin embargo, esos niveles de volatilidad son difíciles de conciliar para una persona común.

La mejor idea para un ahorrador sin miedo al riesgo es crear una buena estrategia de diversificación para poder combinar riesgos en determinadas inversiones con posiciones más conservadoras en otras.

El que solo mira el corto plazo

Esta es una personalidad también con cierta tendencia al riesgo. En esencia, se trata de alguien que sólo se plantea el ahorro por periodos cortos de tiempo para tratar de obtener objetivos concretos. En muchos casos este perfil lo que busca es el consumo por encima del ahorro y sólo entiende el ahorro como un mecanismo rápido para obtener el consumo deseado, cuando el ahorro se alarga en el tiempo le genera rechazo.

La gran baza de este ahorrador es la satisfacción de haber cumplido los objetivos en el corto plazo. El gran inconveniente es que en el medio y largo plazo, el ahorro se habrá diluido en forma de gastos y consumo, con lo cual, el inicio de una cartera de ahorro para el retiro será más complejo que exigirá más dinero.

El que solo tiene un objetivo

Tener objetivos financieros claros es un buen paso en la dirección correcta, sin embargo, tener un único objetivo puede generar problemas a largo plazo.

Curiosamente tener solo una meta económica no está reñido con hacer bien las cosas. do todo a un único objetivo la idea puede no resultar tan buena.

Generalmente el ahorrador único no llega a ser consciente de la vulnerabilidad que genera su forma de estructurar las metas. Probablemente queda tan concentrado en único objetivo que no ve defectos en él, y sin embargo, los puede tener, es más, el hecho de apostar por una única vía puede ser un grave problema a futuro.

El resumen es que no hay nada malo en tener un objetivo específico de ahorro, pero resulta mucho más interesante diversificar objetivos y plazos.

El frugal

Se trata de una personalidad financiera propia en la que el control del gasto resulta fundamental. El frugal es exactamente lo opuesto al gastador. Para una persona con un gran control de sus flujos financieros, gastar no es divertido, de hecho, llevado al extremo, puede ser realmente frustrante el asumir gastos.

Esta personalidad de ahorro maneja generalmente cantidades de dinero en efectivo para no caer en la trampa de las tarjetas de crédito o similar. También, apuesta por productos de ahorro generalmente garantizados y sólo apuesta por la inversión no garantizada cuando tiene realmente cubiertas todas sus necesidades.

El frugal es una personalidad que valoran más tener dinero ahorrado por una emergencia que invertir ese mismo dinero en unas vacaciones.

El despistado con las finanzas

El despistado con las finanzas, es un perfil muy extendido de personalidad financiera, es aquel que no acaba de asumir una dirección concreta para sus finanzas personales.

Generalmente suele ser consciente de la importancia de ahorrar y controlar el gasto. Sin embargo, no siempre es capaz de hacerlo o no emprender las acciones orientadas a hacerlo de la manera más correcta. Este perfil tampoco suelen prestar mucha atención a las opciones que el mercado le brinda. Al funcionar más por impulso que por dirección no suele comparar mucho los productos en los que ahorra o invierte.

Por fortuna, este perfil tiene fecha de caducidad. Con el tiempo la gran mayoría de despistados acaban tomando una postura u otra relación a sus gastos e ingresos. Mejorar el conocimiento de las finanzas personales es sin duda un buen paso en este sentido.

El mago de las finanzas personales

Este es el ideal al que todos aspiramos pero al que pocos acaban por llegar. Es alguien capaz de dominar el dinero, controlar de manera perfecta sus gastos e ingresos, cumplir sus objetivos a corto y medio plazo y además ahorrar a largo plazo.

Generalmente son personas capaces de elaborar sus propios presupuestos de manera muy eficaz, también de controlar gastos e ingresos sin renunciar del todo al consumo y de orientar su ahorro e inversión de manera correcta. No busca la gratificación inmediata como otros perfiles, pero tampoco renuncia a medio plazo a obtenerla.

Es alguien que se marcan metas financieras en todos los plazos, que es conocedor de la importancia de los fondos de emergencia y de la utilización de los ingresos. En definitiva el perfil ideal al que todos deberíamos aspirar.

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Seis trucos para enseñar a tu hijo a ser libre financieramente

Todo padre sueña con solventar el futuro de sus hijos. Regalarle un mañana lleno de opciones en el que el dinero no sea un problema. Lo que le ocurre a la mayoría es que bastante tienen con planificar su jubilación y ahorrar para la universidad de los retoños como para poder ir más allá.

Seis trucos para enseñar a tu hijo a ser libre financieramente

Por fortuna, hay algo mucho mejor que darle mucho dinero a tu hijo: enseñarle las bases para que sea libre financieramente. Este es el mejor regalo que puedes hacerle, porque si aprende que hay fórmulas positivas de relacionarse con el dinero, tendrá mucho ganado para el futuro.

El prmer paso el que aprende a diferenciar las necesidades de los deseos. Como padre,  seguro que estarás acostumbrado a que tu hijo quiera todo lo que ve y que cualquier cosa que desee se convierta automáicamente en una necesidad hasta que encuentre la siguiente “mejor cosa del mundo”.

Debes ir enseñándole poco a poco que hay cosas necesarias (necesidades) y otras que son deseos (cosas que quiere) y que no debe dar las segundas por descontadas. Una forma de hacerlo es pasar una pastelería. Verás como tu hijo te pide automáticamente un dulce y lo ve como una necesidad. Puedes hacerle entender que no lo es, que ya tiene otra cosa de merienda o que acaba de comer.

En línea con lo anterior, si quieres que valore el dinero y lo que cuesta conseguirlo. No lo compres todo lo que quiere. Es más deja que se gane lo que más ansía, lo que más quiere. Si tiene que esforzarse y trabajar de alguna manera para conseguir su bicicleta, las entradas para el concierto o ese dron de última generación, lo apreciará mucho más. Lo que puedes hacer es ayudarle con alguna fórmula para que consiga el dinero que necesita u ofreciéndole un sisma de incentivos.

Todo esto debes complementarlo ofreciéndole una visión más positiva del dinero. No pierdas de vista que el dinero no deja de ser una herramienta. La forma más fácil de lograrlo es relacionar dinero con tiempo. En esta línea, como para empezar tendrá que trabajar para conseguir dinero, intenta que tenga una visión positiva del trabajo, que lo vea como un proceso, algo divertido o gratificante y no como un peaje.

Por último, cimenta su relación con el dinero evitando que surja la envidia por quieb no lo tiene. Si una persona tiene más dinero que tú, no dudes en explicarle que es porque algo ha hecho bien, algo ha aportado a la sociedad.

Y por supuesto, fomenta su formación financiera, porque cuanto más sepa de finanzas menos errores cometerá y mejor asesoramiento recibirá.

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5 hábitos financieros saludables que puedes explicar a tus hijos

Desafortunadamente la educación financiera no se considera una prioridad en la educación de los niños. Sin embargo, como padres, hay algunos hábitos financieros saludables que podemos explicarles.

5 hábitos financieros saludables que puedes explicar a tus hijos

Enseñar ciertos hábitos financieros saludables a los niños les prepara o al menos les alerta ante un futuro de adultos sin educación financiera básica. Mientras no se incorporen este tipo de enseñanzas útiles y necesarias, los padres debemos tratar de fomentar unos futuros adultos responsables con su dinero.

Veamos estos cinco hábitos financieros saludables que puedes enseñar a tus hijos.

Ser un modelo de buen comportamiento financiero

Los niños, sobre todo los más pequeños hasta la preadolescencia, aprenden y reproducen por imitación o adaptación los comportamientos que ven en su entorno cercano. En este sentido, el primer hábito financiero saludable a mostrar a tus hijos debe ser aquello de “predicar con el ejemplo”.

El uso de presupuestos, el uso racional del dinero, no satisfacer inmediatamente todos los caprichos, ni propios ni del niño, la sensación de control sobre las finanzas propias…todos estos elementos son buenos ejemplo a futuro.

Mostrar la importancia del gasto y el valor del dinero

Uno de los mayores errores, tanto desde el punto de vista de la educación financiera como en general en la educación de un niño, es el de no acceder a todos sus deseos consumistas.

Debemos tratar de mostrar el valor del dinero y la importancia del gasto. Una buena manera de hacer esto es proponer objetivos antes de acceder a aquellas cosas de valor que más desea el niño: por ejemplo ayudar a las tareas en casa durante un tiempo como medida de valor ante la adquisición de un juguete, o herramientas similares.

Mostrar el valor real del ahorro

En un momento de la historia como el actual, cuando el consumo inmediato es una constante, parece difícil enseñar a los niños el valor real del ahorro. Sin embargo, si lo pensamos, no es tan complejo.

Se trata simplemente de aplicar la unión entre ahorro y recompensa que, de hecho, utilizamos los adultos para justificar la búsqueda de rentabilidad en nuestros ahorros. Plantear, por ejemplo, que para lograr un objetivo grande se deben hacer aportaciones pequeñas y sostenidas es una buena idea y además fácil de transmitir.

Que aprendan a comparar precios y que aprendan a comprar

Este es otro elemento muy importante y otro hábito financiero saludable y relativamente fácil de incorporar. Probablemente, si mostramos a un niño las diferentes opciones reales que tiene ante un mismo objeto comience a valorar de manera primaria el valor de la comparación. Esto se puede aplicar a cualquier cosa que quiera, desde un juguete a una golosina. Bastará con plantearle opciones con un mismo precio para que comience a comparar.

Esto se puede fomentar durante el crecimiento del niño en todos los aspecto ayudando a que sea un adulto con criterio ante la compra, exigente en cuanto a la relación calidad/precio y predispuesto a las comparativas antes del gasto.

Deja que se equivoquen con su dinero

Todos los hábitos anteriores no servirán de nada si no somos capaces de permitir que se equivoquen y aprendan de sus errores.

Cometer un error y adquirir algo innecesario después de haber es una enseñanza impagable. Pocas cosas hay que fastidien más que ver cómo tanto esfuerzo se va a la basura.

Si dirigimos todas sus decisiones financieras, por pequeñas que sean, no estaremos dejando lugar al aprendizaje propio, tan importante como el tutelado.

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Juegos de mesa para que los pequeños aprendan de finanzas

Ayuda a tus hijos a no cometer tus mismos errores económicos y a iniciarse en el mundo de las finanzas personales con estos juegos de mesa para todas las edades.

Juegos de mesa para que los pequeños aprendan de finanzas

Aprender al mismo tiempo que uno se divierte. Parece sencillo, pero no lo es tanto, sobre todo cuando hablamos de finanzas, un ámbito que no siempre resulta muy agradable para los niños. Sin embargo existen una serie de juegos de mesa que debido a su facilidad contribuyen a que los más pequeños de la casa se introduzcan en el mundo de la economía

El principal juego, que ha llegado a miles de hogares de todo el mundo, es el Monopoly. Uno de los más populares de los que se conoce, además de encontrarse entre los más vendidos. Su origen se remonta a 1903 y los expertos lo consideran una evolución del juego fabricado por Elisabeth Magic Phillips, que recibió el nombre de ‘The lordland’s game’. Es de sobra conocido el objetivo del Monopoly, pero para los más despistados hay que decir que consiste en crear un monopolio urbanístico a través de la adquisición del mayor número posible de propiedades. Sólo los dados y la suerte decidirán el resultado. Para algunos, los billetes ficticios de este juego fueron los primeros que cayeron en nuestras manos y con ellos fue posible la adquisición o venta de inmuebles.

En 1973 surgió el Anti-Monopoly, en donde su creador intentó rentabilizar el tirón del Monopoly original para lucrarse. Consiste básicamente en tratar de ser el participante más rico después de dejar arruinados al resto de jugadores. Antes de conseguir explotar la idea, el autor de este juego tuvo que contar con el visto bueno de los tribunales.

Otro juego de mesa a tener en cuenta es Ethica, que fue creado por organizaciones europeas especializadas en microcréditos, finanzas éticas y educación para la sostenibilidad. Lo que busca básicamente es explorar el impacto ambiental y social de las inversiones, negocios y actividades de los bancos, para ser lo más responsables posibles en la toma de decisiones con el dinero.

En Bancarrota, el objetivo a perseguir es totalmente contrario al del Monopoly, en donde el ganador es el que más pierde. Obtendrá la victoria aquel que pierda en primer lugar el millón de euros. Hay que gastar lo máximo que se pueda, disfrutar de todos los caprichos posibles, probar suerte en las carreras y todo ello con el propósito de quedar sin blanca.

Robert Kiyosaki, autor de manuales de autoayuda financiera, fue el encargado de crear Cashflow. Con él pretendía simular el mundo de las inversiones y los negocios para que los participantes se acerquen lo máximo posible a la economía real.

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Economía · Escrito por el 29/03/16


El mejor regalo que puedes hacer a tu hijo

En la vida de toda persona hay momentos definitorios, que cambian su perspectiva vital, sus hábitos y su forma de entender la vida. De todos ellos, la paternidad es el más grande. Todo padre quiere lo mejor para sus hijos y por eso muchos empiezan a planificar las necesidades futuras de su pequeño desde el mismo día de su nacimiento.

El mejor regalo que puedes hacer a tu hijo

La llegada de un nuevo miembro a la familia siempre es una alegría y también el catalizador de montones de planes para el futuro. Es habitual que durante las primeras semanas de vida del pequeño surjan ideas y proyectos a largo plazo que en ocasiones cristalizan en cuestiones como hacer un álbum de su primer mes de vida con una fotografía diaria o, en los más organizados, hacerle un regalo para cumpla los 18 años, por ejemplo.

En esta línea, las alternativas son de lo más variadas. Unos amigos se han propuesto completar una colección de 25 monedas de plata conmemorativas para cuando su hijo, que ahora tiene dos años, cumpla los 18. En ese momento tendrá un bonito regalo que también podrá servir para que cuente con su primer activo de valor. Y es que el precio de estas monedas se acerca a los 1.000 euros. El mayor miedo de los padres es que, llegado el momento, venda la colección “sin más”,

Una  variante que les plantee en ese momento fue la de dejar de lado la colección de monedas e ir más allá: abrir una cartera de inversión para el pequeño. El horizonte de inversión, lógicamente, será de 18 años y la idea es juntar la mayor cantidad posible con una estrategia de riesgo más bien moderada. En este punto seguro que muchos pensarán que es lo mismo un regalo que otra y en cierta medida así es. Sin embargo, existe una diferencia: con las monedas le estás introduciendo el mundo del coleccionismos, pero con una cartera de fondos le estás metiendo de lleno en el de los mercados.
Desde un punto de vista psicológico no es lo mismo poseer unas monedas de plata con un valor de coleccionista y por la propia materia prima, que toda una cartera de fondos. Las monedas son, en cierto sentido, un activo más seguro, menos volátil. La cartera de fondos y activos, por su parte, está más sujeta a los vaivenes del mercado. Por lo tanto, tendrá que tomar decisiones y aprender a gestionarla de forma adecuada si no quiere perder el dinero. De esta forma, el regalo es doble: un dinero y la entrada en el mercado, dejando así de lado cualquier miedo que el pequeño pudiese tener, llegado el momento, a invertir. Como ya tiene una cartera, no le quedará más remedio que manejarse.

Obviamente, para que el experimento salga bien es necesario haberle ofrecido previamente una sólida formación en finanzas personales. También será recomendable acompañarle durante los primeros pasos en su andadura real en el mundo financiero, lo que además será una excusa para mantener una relación estrecha precisamente en un momento en el que más tienden a distanciarse padres e hijos.

Pero incluso si te parece demasiado arriesgado poner en manos de un adolescente de 18 años tanto poder, ahorrar para el futuro de los hijos es importante. Tener un hijo no sale gratis y por eso es importante presupuestar cada nueva etapa en la vida de los pequeños. Crear un fondo de emergencia para ellos o, mejor todavía, una cartera de inversión para costear sus estudios universitarios si fuese necesario, ayudará a evitar problemas futuros y darles mayores oportunidades de éxito. A fin de cuentas, la formación es la mejor inversión cuando se trata de los hijos.

 



10 lecciones financieras que deberías enseñar a tus hijos

La crisis económica ha dejado clara la necesidad de contar con una formación financiera sólida a la que agarrarse para capear el temporal. La nueva Ley de Apoyo a los Emprendedores prevé la inclusión de educación en el emprendimiento en las etapas de primaria, secundaria y en la universidad y poco a poco la economía se va introduciendo de una forma u otra en las aulas.

lecciones finanzas personales para niños

Sin embargo, en lo referente a la educación financiera de los hijos no conviene fiarlo todo a la escuela. Es necesario introducirlos desde pequeños en el manejo del dinero y, sobre todo, en las complicaciones emocionales relacionadas con el mismo. Estas son las diez lecciones financieras que todo padre debería enseñar a sus hijos:

  1. Hablar de dinero no es tabú: uno de los errores más repetidos por las familias consiste en no tratar abiertamente de cuestiones financieras de forma que, como explican en ComoAhorrarDinero.com, los niños no tienen más remedio que aprender por observación y si esta no es clara, la educación será deficiente.
  2. Mantén unas finanzas balanceadas: esto puede resumirse en no gastar más de lo que se tiene, un concepto muy de moda gracias a la crisis. Se trata de explicar el funcionamiento de la deuda para lo que papá y mamá pueden hacer de banca y dar crédito al pequeño. En resumen, la deuda no es tu amiga si no eres consciente de cómo funciona y cómo manejarla.
  3. Tener suficiente dinero es una opción: en línea de lo anterior, consiste en hacer hincapié en que las necesidades financieras no serán más que el reflejo de un nivel de vida. Cuanto más frugal sea el nivel de vida, menos dinero hará falta y en cualquier caso si se consiguen cubrir las necesidades básicas y ahorrar un poco, se está por el buen camino.
  4. La importancia del ahorro: ahorrar es la forma más adecuada para alcanzar sus metas. Si quiere la última consola, explícales que puede ahorrar una parte de su paga para comprarla en un tiempo.
  5. El dinero no es gratis: es una de las lecciones más importantes pero también más difícil de explicar cuando el pequeño recibe una paga prácticamente por no hacer nada. Una fórmula para que aprecien en valor del dinero consiste en obligarles a llevar a cabo determinadas tareas para conseguir su paga e incluso para aumentar el dinero que consigue un mes concreto.
  6. El dinero es más que trabajo: hay que hacer hincapié en que existe más de una forma de conseguir dinero. El trabajo es, por supuesto, la más habitual, pero aquí podemos incitar al emprendimiento, a ser capaz de generar ingresos pasivos –como explican en el libro Padre Rico, Padre Pobre-, y, sobre todo, a aprender a invertir y a emprender.
  7. El valor del dinero y el tiempo: conviene introducirle en cuestiones como el poder del interés compuestos o por qué debe empezar a ahorrar pronto y el efecto de la inflación sobre el dinero o por qué el capital pierde valor si no se mueve por el simple paso del tiempo.
  8. La diferencia entre necesidad y deseo: uno de los problemas relacionados con el consumismo es que no siempre somos capaces de diferenciar entre lo que es una verdadera necesidad y un deseo, algo que debemos ayudar a identificar a los pequeños.
  9. La relación entre el dinero y las emociones: una de las cuestiones cruciales en la gestión financiera es aprender a reconocer y controlar las emociones relacionadas con el dinero. Elementos como el miedo a perder el dinero, la avaricia, la inseguridad… Estos son sólo algunos de los sentimientos relacionados con el dinero que hay que identificar para no dejarse arrastrar por ello. En este punto conviene incidir en que el dinero es un medio, no un fin, y que pese a ser una parte fundamental de la vida, hay pocas cosas que pueden alejar más a una persona de sus pasiones que el dinero.
  10. Infórmate: la máxima con la gestión del capital y de la inversión. Tomar decisiones informadas al consumir, lo que pasa por contar con un presupuesto, pero también al invertir, lo que implica leer el prospecto del producto que vamos a contratar.

Estas son nuestras diez lecciones imprescindibles en la educación financiera de los niños ¿Cuáles son las vuestras?

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