En qué deberías gastar tu dinero para tener una vida mejor y más larga

La frugalidad es un concepto muy interesante cuando queremos gastar nuestro dinero de manera acertada y tener una vida mejor y más larga.

La frugalidad no debe ser confundida con la tacañería ni mucho menos. Se trata de dar valor a las cosas y tomar conciencia de lo que realmente es necesario y lo que no lo es. Sobre todo para aquellas personas que desean retirarse de la vida laboral con un buen poder adquisitivo, o incluso hacerlo de manera anticipada, cada euro gastado cuenta. Por ello, plantearse en qué cosas merece la pena gastar dinero resulta interesante.

No siempre somos capaces de saber por qué nos cuesta tanto ahorrar y a veces la claves es realmente simple: aprender a gastar mejor nuestro dinero.

Cosas en las que merece la pena gastar el dinero máximo

Un buen colchón. Pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo, el descanso resulta fundamental para nuestra salud tanto física como mental. Tiene sentido por tanto comprar el colchón más cómodo y que mejor se ajuste a nuestra anatomía sin valorar en exceso su coste, ya que es una inversión en salud y rentabilidad personal.

El cuidado de la visión. La visión puede ser uno de nuestros sentidos más importantes, merece la pena, si necesitamos dispositivos de visión, utilizar gafas o lentillas de alta calidad.

Cuidado dental. Del mismo modo que lo anterior, el cuidado dental es una inversión a largo plazo, a los adultos no nos vuelven a crecer los dientes ni las encías. El coste futuro puede ser tremendamente elevado y marca la diferencia entre quienes han mantenido una buena higiene dental y quiénes no. Un seguro dental te ayudará. Aquí puedes ver uno con revisiones y limpiezas anuales incluidas.

Ropa de trabajo y calzado. Se debería evitar comprar calzado y ropa de trabajo mediocre, la durabilidad es mucho menor y, en el caso del calzado, puede llegar a generar problemas de salud. Puede ser que paguemos dos o tres veces más que los costes de los productos de baja calidad, pero a la larga merece la pena tanto por rentabilidad económica como por salud. Es mejor tener menos y de más calidad.

Vivienda. El caso de la vivienda es un tanto diferente, obviamente debemos buscar una que se ajuste al concepto de frugalidad que pretendemos llevar adelante, es decir, sin espacios sobrantes y sin elementos innecesarios. A partir de aquí, deberíamos buscar la mejor ubicación posible para esta vivienda que deseamos y dentro de ese rango no dejar que el precio sea el único elemento que nos haga decidir.

Electrodomésticos. La diferencia de consumo energético entre electrodomésticos de alta eficiencia y electrodomésticos mediocres es tan elevada que, tan sólo en un plazo de tiempo medio, justifica la inversión en los primeros. Merece la pena obtener los mejores electrodomésticos posibles desde el punto de vista de la eficiencia.

Bienestar y salud. Nuestro yo futuro agradecerá mucho la inversión en salud y bienestar que le podamos proporcionar en el presente. Desde la medicina preventiva hasta las terapias físicas, el deporte, etcétera, son áreas en las que no deberíamos escatimar gasto. Un buen seguro de salud puede ayudarte en este punto.

Comida. Este es otro de los grandes errores y, probablemente, uno de los que mayores daños a largo plazo acarrean. Tratar de ajustar al máximo nuestro presupuesto en comida es un error, hay otras áreas del gasto mucho más fáciles de eliminar.

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Como poner tu deuda bajo control en menos de 1 hora

Muchas veces nos da miedo, pereza, o una mezcla de ambas cosas, tratar de poner nuestra deuda bajo control. La mejor manera de hacerlo es enfrentarse a ello, se puede hacer rápido y eficaz.

Tanto si te da miedo enfrentarte a tus deudas y gastos como si no sabes por dónde empezar a hacerlo, hay una serie de pasos concretos que pueden ayudarte a controlar tu deuda de manera muy rápida. En menos de una hora.

Empecemos.

Haz la lista de tus deudas y súmalas.

Por en marcha la calculadora. El primer paso para poder controlar tu dinero es saber a lo que te enfrentas y lo que debes.

Haz una lista de tus deudas. Incluye todas las deudas no sólo las financieras. Ten en cuenta los intereses que tus deudas van a generar en productos como tarjetas de crédito o préstamo. No incluyas el préstamo hipotecario, esta es una deuda a largo plazo que no debe entrar dentro de este cálculo.

Una vez sumadas todas tus deudas divídelas por tus ingresos anuales brutos. La cifra que resulte será la proporción de deuda frente a ingresos y va a ser determinante para el siguiente paso que es elegir una estrategia para pagar las deudas.

Elige la estrategia adecuada para afrontar sus deudas

Aquí vamos a diferenciar diferentes tipos de deuda ya que no todas deben tratarse del mismo modo.

Deuda pequeña: pueden ser deudas de baja intensidad, por mal uso de tarjetas de crédito, por importes pequeños y que sólo requieren de ti un poco de disciplina y mejor gestión del presupuesto. En este caso afróntalas lo más rápido posible y procura no volver a contraerlas.

Vamos a buscar reducir el interés total que pagas. Se puede aplicar el método bola de nieve en el que vamos pagando las deudas desde el monto más pequeño al más grande independientemente de la tasa de interés.

Deuda fuerte: cuando la proporción de la deuda en relación a los ingresos oscila entre el 15% y el 50% va a ser muy difícil que el método bola de nieve o el simple ajuste inmediato funcionen.

Es momento de buscar la refinanciación a través de aquellos instrumentos que mejor se adapten a ello, renegociar las deudas, y tratar de consolidarlas a bajo interés. Si tenemos que renegociar a través de un préstamo debemos ser firmes en el pago de este préstamo y no acumular más deudas que nos pueden llevar a la deuda aplastante.

Deuda aplastante: cuando la deuda supera la proporción en relación a los ingresos del 50% estás en situación de bancarrota y deuda aplastante. En este momento sólo cabe la búsqueda de soluciones extremas como declararse en bancarrota. Existen caminos para hacerlo y la ley contempla esta opción incluso para las familias.

Cuidado con la ayuda mágica

Vas a encontrar en el mercado una gran cantidad de propuestas que te prometen ayudar en la eliminación de deudas. La gran mayoría de ellas se basan en la reunificación de créditos a partir de otros créditos en muchos casos de importe superior.

Antes de acceder a este tipo de herramientas resulta mucho más interesante gestionar tú mismo las deudas. Habla con los acreedores, trata de negociar lo que debes y busca opciones que sean realistas para tu bolsillo. Todo el mundo prefiere cobrar aunque sea más despacio a no cobrar, esta máxima la puedes aplicar perfectamente en tu negociación.

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¡Qué el aire acondicionado no hiele tu cartera!

Los aparatos de aire acondicionado ya están funcionando a tope cuando no ha empezado el verano y con ellos llegan los enormes gastos de energía que provocan, pero hay formas de reducir este coste.

Se aproxima peligrosamente el verano y el calor, y en las casas, en las oficinas, en las tiendas comienzan a venirnos ráfagas frías. Sí amigos. El aire acondicionado ya está aquí. Esa sensación de frescor tan necesaria en los días de altas temperaturas, como doloroso a la hora de mirar el recibo de la luz. Esto último tiene solución y se llama ahorro energético, que no sólo es bueno para luchar contra el cambio climático, sino para que no sufra tanto nuestro bolsillo.

¿Y cómo ahorrar con el aire acondicionado? Aquí van algunos consejos. El primero de ellos es fijarte siempre en la etiqueta del aparato. Como se suele decir lo barato, a la larga, sale caro. Un aparato de aire acondicionado eficiente puede ahorrar hasta un 60% más que otro convencional. El segundo es obvio. Vigilar y regular la temperatura. La más adecuada son 22 grados, y cada grado que bajemos aumenta un 8% la factura. El tercero se refiere al mantenimiento del aparato. Si está en buenas condiciones, con los filtros de aire limpios funcionará mejor y gastará menos.

El cuarto consejo se refiere a buscar alternativas al aire acondicionado cuando el calor no sea tan sofocante. Un abanico o ventiladores de techo y portátiles nos ayudarán a ahorrar energía y dinero. El quinto se refiere a tener una serie de hábitos que ayuden a bajar la temperatura de nuestro hogar u oficina. De esta manera si ventilamos por la noche o por la mañana el ambiente se refrescará con abrir la ventana 10 minutos y mantener nuestra casa, el resto del día, en penumbra. Para ahorrar dinero en aire acondicionado, ten en cuenta también que puedes apagar el aire un poco antes de salir de casa, porque el frío permanecerá varios minutos. El sexto se refiere a dejarte aconsejar por personas que sepan de esta materia, por especialistas. No es lo mismo enfriar una habitación pequeña que otra donde da el sol continuamente y para cada uno de los casos puedes escoger un aparato diferente.

El séptimo consejo para ahorrar y tener más eficacia térmica es aislar bien nuestra casa para garantizar un menor consumo energético no sólo en verano, sino también en invierno. Tener unas buenas ventanas, colocar un toldo o cerrar las persianas puede valer. El octavo se refiere a no desperdiciar el frío que provocamos. De esta manera cuando el aire acondicionado esté activado es bueno cerrar puertas y ventanas, lo que puede permitir ahorrar hasta un 30% del consumo. El noveno consejo tiene que ver con la pintura de la casa. Si la elegimos bien tendremos un mejor aislamiento térmico, ya que los blancos reflejan mejor la radiación del sol y contribuyen a mantener el aire fresco en las habitaciones.

Por último, el décimo consejo se refiere a la ubicación del termostato. Si lo ponemos en una zona de corrientes de aire o expuesto directamente al sol nos dará una temperatura no real de la casa. Lo ideal es colocarlo en la zona de la casa donde más tiempo pasamos y no expuesto a la luz solar.

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Conceptos financieros para tu vida diaria

Las finanzas y nuestra vida diaria no son tan diferentes y podemos aplicar a nuestra vida personal cuestiones que funcionan en la banca…

Conceptos financieros para tu vida diaria

¿Te has preguntado alguna vez si los conceptos financieros se podrían aplicar a tu vida diaria? No hace falta que seas un gran magnate, haciéndote unas simples preguntas, aplicando unos mínimos conceptos, puedes mejorar tu economía familiar. Empezamos por el averiguar el costo por uso o por unidad. ¿Qué quiere decir esto? Pues que cuando nos compramos un pantalón, por ejemplo, podemos ver si lo vamos a usar mucho o poco y cuánto tiempo durará. El concepto de precio es diferente. Si vale 100 euros y crees que te lo vas a poder poner 100 veces, puede resultar interesante, aunque también puedes plantearte si con uno de 50 euros te lo vas a poder poner las mismas veces o no por la calidad de esta prenda.

Un segundo concepto financiero a tener en cuenta es la diversificación o como diría nuestra abuela: no tener todos los huevos en la misma cesta. Esto viene a significar que podemos tener varias cuentas, algún producto financiero o incluso una hucha, todo ello a la vez. De manera que si el banco quiebra o nos roban la hucha, siempre tendremos otros lugares donde recurrir para coger parte de nuestros ahorros. Si lo tenemos todo en el mismo sitio supone un riesgo. Ligado con el consejo anterior, es interesante tener liquidez. Si todos nuestros ahorros los metemos a plazo fijo o en productos donde no podemos sacar lo guardado hasta una fecha concreta, corremos el riesgo de ante una emergencia necesitar dinero, tenerlo y no poder usarlo. Por eso es interesante siempre tener una parte en líquido.

Un cuarto consejo es valorar el coste de nuestras decisiones. Algo que parece tan obvio muchas veces no se aplica. ¿Me interesa más seguir en una empresa moribunda que está destinada a cerrar en dos años o puedo arriesgarme a acogerme a la baja incentivada y buscar nuevos caminos? Claro que en estos casos hay que hacer números y que la cuestión moral es importante también, pero el consejo aquí es valorar todas las opciones. Después cada uno decide cómo afrontar estas cuestiones. Siguiendo con la cuestión anterior llegamos al quinto consejo que más parece otra invitación a la reflexión. Seguro que muchas veces ha escuchado aquello de lo barato al final sale caro. Hay que tener en cuenta siempre el retorno de la inversión. Si para la educación de su hijo se gasta X debe tener en cuenta que siempre habrá universidades o escuelas que le darán rendimientos desiguales. Es obvio, aunque no es una regla de tres, que si gasta 2X la formación y las oportunidades de futuro, por lo general, serán mucho mejores. Son cuestiones que hay que valorar siempre.

Por último, está la cuestión del interés compuesto. No hablamos sólo de economía. Hablamos más bien de la perseverancia, de ir paso a paso en cada aspecto de su vida y no tratar de dar saltos. Si ahorras un poco cada mes, tu cuenta irá aumentando y cada vez cobrará más de intereses. Si sólo lo haces de vez en cuando, a saltos y tira de esa cuenta para pagar otras cosas, el ahorro será negativo. Trasladado a tu vida diaria: si usted corre todos los días, ganará en salud y el día que quiera correr la San Silvestre de su ciudad estará en disposición de hacerlo sin problemas. Si te planteas una semana antes correr esa carrera y lleva todo el año sin hacer nada, la misión puede tornarse imposible. Igual podríamos hablar de la limpieza de la casa, del armario de la ropa de planchar… Si dedicamos un rato todos los días, todas las semanas a estas tareas, no se nos acumulará trabajo, sino estamos expuestos a meternos palizas de horas cada vez que nos ponemos a hacerlo con la convicción de que dentro de otras dos semanas tendremos que pegarnos otra paliza.

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Juega y gana: cómo conseguir 1.000 euros en 30 días sin atracar un banco

Puede que el título que suene a un juego de azar. Nada que ver. En los juegos de azar nada depende de ti más que poner el dinero. En este caso queremos mostrarte como con tus propios recursos puedes conseguir 1000 euros en 30 días.

Juega y gana: cómo conseguir 1.000 euros en 30 días sin atracar un banco

Se trata de una serie de ideas que pueden resultar muy eficaces cuando tengas un objetivo concreto. Proponemos esos 1000 euros por tratarse de una cifra redonda y porque es una cantidad ya elevada para lo que podemos hacer en un mes. Tú puedes tener objetivos menores, de hecho es recomendable empezar por objetivos menores para que los puedas cumplir y obtener la satisfacción correspondiente al trabajo bien hecho. Empecemos.

Visualiza claramente tu objetivo

Esto es básico. A veces nos marcamos objetivos que, por falta de visualización, se van diluyendo en el tiempo. Crea una especie de hucha para ir depositando el dinero. Esto no es obligatorio, basta simplemente con un sobre dónde marques el objetivo que pretende es obtener. Si ese objetivo además coincide con una compra o servicio que pretendes adquirir márcalo también: por ejemplo si quieres obtener 600 € para unas vacaciones escríbelo en el sobre, en la hucha o donde deposites el dinero.

Otra idea interesante y que puede acabar implicando a toda la familia en el proceso es ir marcando la evolución del objetivo primario. Esto es tan simple como colocar en la puerta de la nevera un papel a modo de gráfico en el que vayas reflejando lo que vas obteniendo de tus objetivos. Por supuesto también te puedes ayudar de la enorme cantidad de aplicaciones de móvil con recordatorios o aplicaciones específicas para el control de tus finanzas personales.

El siguiente paso es buscar las fuentes de las que vas a obtener el dinero.

¿Qué puedes vender?

Este es el camino más directo para obtener dinero en metálico en estos 30 días. Hoy en día poner cosas a la venta resulta increíblemente sencillo a través de las herramientas que Internet nos ofrece. Así que la primera tarea es revisar todas las cosas de las que te puedes desprender sin problemas, buscar los precios medios con los que estas cosas se vende en Internet y ponerlas a la venta.

Ten en cuenta que en algunos casos el dinero de las ventas en Internet se retiene durante un periodo de tiempo, por ello, si tus objetivos son inaplazables en cuanto a fechas la opción de las tiendas de segunda mano puede ser también interesante.

¿Qué puedes devolver?

Esto no siempre es posible, pero hay que pensar en ello en este tipo de situaciones. Repasa aquellos productos que hayas adquirido en un plazo que permita su devolución. Después se honesto contigo mismo y decide cuales puedes devolver y solicitar su reintegro. Recuerda, se trata de una situación excepcional en la que pretendes obtener una cantidad de dinero para algo especial.

¿Has revisado bien?

Las monedas, fundamentalmente las monedas pequeñas, suelen acumularse en lugares insospechados. Curiosamente, dedicar algo de tiempo a una buena batida de monedas puede aportar a tu hucha una cantidad de dinero sorprendente. No sólo revises los bolsillos, también otros lugares como los habitáculos de los coches, y por supuesto si tienes botes o recipientes con monedas utilízalos Este es el momento adecuado para ello.

¿Has buscado ingresos extra?

No siempre somos conscientes de la necesidad de buscar ingresos extra. Y sobre todo no siempre nos paramos a pensar cómo obtener estos ingresos. Éste es un buen momento para reflexionar sobre ello. Ten en cuenta además que lo que aprendas en esta reflexión también te servirá para el futuro.

Es complicado recomendar trabajos temporales ya que cada persona tenemos una habilidad diferente. Pero, se trata precisamente de eso. De explorar tus habilidades y ver cómo las puedes aplicar para obtener algo de dinero. Tal vez pequeñas reparaciones, tal vez pequeños trabajos a través de Internet, o incluso asumir aquellas tareas en tu hogar por las que sueles pagar, reparaciones etc. Como verás a continuación el dinero ahorrado es dinero obtenido.

Reduce los gastos es la clave del éxito

Y es que aquí está realmente el meollo de la cuestión. Va a ser muy difícil hacer dinero rápido si no eres capaz en estos 30 días de reducir al máximo los gastos. Sin embargo, esto es viable para todos los tipos de economía doméstica.

En primer lugar plantea, si no lo tienes, un presupuesto. Consigna en el presupuesto todos los gastos e ingresos que asumes mensualmente. Esto te va a dar un panorama claro de los próximos 30 días y, sobre todo, va a mostrar donde puedes meter la tijera.

Ojo, aquí puedes caer en la tentación de aplazar gastos, es decir ahorrar en este periodo concreto y colocar la deuda en un periodo posterior. Esto puede ser utilizado en un caso extremo, es decir cuando te falta una cantidad concreta para obtener el objetivo y sólo puedes lograrla así, pero no resulta muy recomendable.

Lo mejor es comenzar a reducir los pequeños gastos innecesarios. Descubre cuánto dinero te gastas de manera superflua o cuánto de ese gasto es prescindible o sustituible por acciones gratuitas, por ejemplo, cuando te gastas en cafés, si puedes utilizar transporte público o compartir vehículo, si comes fuera de casa o puedes llevarte la comida desde casa…

Generalmente este tipo de reflexión suele traer consigo un ahorro muy importante y sorprendente. Una parte grande de nuestros gastos, incluso cuando nuestra economía es muy ajustada, tiene que ver con un gasto poco reflexionado y es éste el que debes eliminar.

Si al final esos 30 días ha sido capaz de obtener ingresos como hemos visto, pero además, de reducir gastos de manera drástica el comienzo del nuevo mes te sorprenderá con una cantidad en metálico que de otro modo no podrías haber obtenido. Eso sí como siempre que se trata de ahorrar y controlar el gasto has de mantener el rigor en el plan, de otro modo no funcionara.

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6 cosas que debes hacer con tu dinero cuando recibes un ascenso

Un ascenso en tu puesto de trabajo supone por regla general un aumento en tus ingresos. Ante este aumento de ingresos hay algunas cosas que deberías plantearte con ese dinero.

6 cosas que debes hacer con tu dinero cuando recibes un ascenso

Vamos a repasar hasta seis cosas que debes hacer cuando tu sueldo aumenta gracias a un asesor profesional, aunque, realmente, son cosas que deberías hacer siempre que aumenten tus ingresos por un motivo u otro.

Construye o aumenta tu fondo de emergencia

Los fondos de emergencia son básicos en la economía doméstica. Un fondo de emergencia como mínimo debe contener hasta tres mensualidades completas de tus gastos incluyendo hipoteca, mientras que, se puede considerar fondo de emergencia completo con seis mensualidades cubiertas.

Si aún no has creado tu fondo de emergencia o este aún resulta corto, el aumento de ingresos por tu ascenso es un buen momento para dirigir el dinero a ese destino. Aquí puedes averiguar qué cantidad debería tener.

Organiza mejor tus gastos e ingresos

Tanto si tienes un buen presupuesto en tus finanzas personales, y desde luego mucho más si no tienes, al aumentar tus la entrada de dinero debes revisar necesariamente el balance de gastos e ingresos en tus finanzas personales. Aquí te damos las claves para crear un presupuesto sólido.

Del mismo modo es el momento para revisar tus objetivos financieros a corto y medio plazo.

Analiza si tu ascenso supone un aumento de gastos

En ciertas ocasiones los ascensos suponen no sólo un aumento de ingresos, también de gastos. Es lo que se conoce como la espiral de gasto creciente.

Ante el ascenso debes evaluar necesariamente si tus gastos aumentarán; gastos de desplazamiento, gastos de alimentación o dietas, gastos de vestuario o incluso otro tipo de gastos más sutiles como los relativos a la presencia personal.

Hay que tener en cuenta que un mal cálculo de estos gastos puede desequilibrar el beneficio que supone el aumento de ingresos. Además, debes evitar que ese dinero adicional se transforme en más dispendios evitables en cuestiones de ocio. De forma sistemática la mayoría de personas tiende a gastar más cuando tienen más dinero.

Aumenta tu aportación al ahorro para la jubilación

Aumentar tus aportaciones a los diferentes planes o seguros de ahorro orientados a la jubilación es algo que debes plantearte necesariamente ante cualquier aumento en tus ingresos.

Para saber si realmente necesitas aumentar estas aportaciones, algo que por otro lado nunca viene mal, es interesante que realices un cálculo en el que, por un lado, descubras tus necesidades económicas en la jubilación y por otro los ingresos que vas a tener. Estos ingresos se derivarán tanto de la posible pensión de jubilación, que puedes calcular fácilmente, como del resultado del ahorro que estés realizando a tal efecto.

Un asesor financiero puede ayudarte a organizar ese ahorro para la jubilación y sacar más partido de tus ahorros. Contacta aquí con uno para que evalúe de forma gratuita tu situación.

Ataca a tus deudas

Tener más ingresos debe suponer también la posibilidad de afrontar tus deudas con mayor holgura. Amortizar las deudas siempre es una buena idea, aunque, para ello debes trazar un plan.

Generalmente lo recomendable es atacar en primer lugar las deudas con mayor nivel de intereses financieros. Recuerda que acabar con tus deudas suponer una libertad financiera enorme y es probablemente el punto en el que comiences a percibir el aumento de ingresos de manera mucho más sensible.

Apuesta por amortizar la hipoteca

En el caso de las hipotecas a interés variable pocas acciones son más interesantes que tratar de amortizar las cuotas, bien parcialmente o totalmente.

Este es un debate recurrente ya que no todas las personas piensan del mismo modo, y persiste la idea de esperar a las tasas de intereses más bajas para las amortizaciones.

Esto, que puede ser interesante si coincide en el tiempo, no debe impedir que, si está en tu mano, valores el ahorro que a largo plazo supone para tu bolsillo las amortizaciones de hipoteca.

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Me quedan 5 años para jubilarme ¿Qué hago con lo ahorrado hasta ahora?

Ahorrar para la jubilación debe ser mecánico, pero, cuando quedan cinco años para el retiro es importante saber qué hacer con lo acumulado hasta ese momento.

Me quedan 5 años para jubilarme ¿Qué hago con lo ahorrado hasta ahora?

En primer lugar tienes que determinar si lo ahorrado es suficiente o no para complementar tu futura pensión pública de jubilación. Esto es importante, ya que dependiendo de ello te sitúa en un escenario u otro, muy distintos entre sí.

Calcular si tu ahorro es adecuado o escaso

No resulta complejo averiguar si lo que has ahorrado va a ser suficiente o no. Para empezar debes calcular la pensión de jubilación que te corresponderá. ENLACE A POST

En segundo lugar debes tener claros tus gastos corrientes. Si todavía no cuentas con un presupuesto actualizado, es el momento de hacerlo ENLACE A POST SOBRE HACER PRESUPUESTO. Se supone que ahorrar para la jubilación tiene como objetivo hacer que no pierdas tu calidad de vida así como contribuir a paliar la pérdida de ingresos que la pensión de jubilación significa. Por ello, para saber si estás en un escenario correcto de ahorro a cinco años vista, es importante tener claro cuál es tu nivel de gasto y cuánto necesitarás para mantenerlo.

Un error habitual es asociar el período de jubilación con una disminución en el gasto. Al cesar la actividad profesional vas a reducir algunos gastos, pero hoy en día la jubilación poco tiene que ver con la antes, y, se generan nuevos gastos relacionado con el ocio por ejemplo que deberás tener en cuenta.

Una vez hecho el cálculo podrás situarte en un escenario u otro, vamos a repasar lo principal de ambos.

Cuándo tu ahorro no es suficiente para complementar la pensión de jubilación

Este, desafortunadamente, es un escenario muy habitual hoy en día. Existen muchas personas que se han incorporado tarde al ahorro para la jubilación u otras que ni siquiera lo han puesto en marcha.

A cinco años vista de la jubilación, si no hemos ahorrado absolutamente nada, la verdad es que lo tenemos difícil para consolidar un ahorro eficaz. Como en este caso partimos de un ahorro existente pero insuficiente veremos qué podemos hacer.

Lo primero es determinar cuánto nos falta para complementar el ahorro. Con las herramientas que ya hemos visto antes podemos lograrlo. Una vez determinado esto será más fácil repartir entre los cinco años la cantidad de ahorro extra que deberemos aportar, ya que el único camino real para mejorar la situación es ahorrar más de lo que estamos ahorrando bien reduciendo gastos o aumentando ingresos.

Canalizar tanto este ahorro extra como el que ya veníamos haciendo a través de instrumentos de ahorro garantizados es, en este momento, casi obligatorio. A estas alturas no te interesa exponer lo que ya has consolidado, y desde luego no te interesa exponer el ahorro extra a los movimientos del mercado. Esto te obliga a aportar todavía más ya que la rentabilidad en los productos garantizados es escasa en la actualidad.

Debes tener en cuenta que las aportaciones máximas no se van a mover para ti, es decir, vas a tener que atenerte a la ley y por tanto el límite de aportaciones a los productos más habituales como planes de pensiones limita la cantidad que puedes ahorrar. Es cierto que puedes buscar otros vehículos complementarios que te permitan aumentar esta cantidad, pero será ya fuera de los planes de pensiones.

En cualquier caso, si esta es tu situación contacta aquí con un asesor financiero para que te ayude a planificar tu ahorro.

Si tu ahorro es el correcto para complementar la pensión de jubilación

Este escenario sería sin duda el más adecuado, pero a la vez es el menos habitual en la actualidad.

En este caso llega el momento de cerrar todas las puertas al riesgo y consolidar lo que has ahorrado a lo largo del tiempo. Esta consolidación vendrá de la mano de los productos garantizados y más seguros de ahorro. Por ejemplo, cuando hablamos de planes de pensiones y de los sucesivos cambios de modalidad a lo largo del tiempo, este sería el momento para trasladar nuestros planes de pensiones a los más seguros y que menos riesgo presentan.

También puede ser un buen momento para plantearte cómo vas a gestionar el rescate de tu ahorro. Existen como sabes diferentes opciones que van desde la posibilidad de recibir un pago único hasta las llamadas rentas vitalicias en las que percibirás una renta pactada de antemano en forma de cuotas, que pueden ser mensuales, trimestrales, semestrales…

Es interesante  valorar en este punto el modelo de rescate ya que, por otro lado, debes recordar que las deducciones que has podido aplicarte a lo largo del tiempo en productos como los planes de pensiones, no dejan de ser una fiscalidad en diferido. El rescate te obligará a asumir un coste fiscal a la hora de volver a disponer de este dinero, coste que adopta formas diversas en función del modelo.

De nuevo, un asesor financiero puede ser la mejor solución para estar tranquilo de que se hace lo mejor para tus ahorros.

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El método de los sobres, cómo ponerlo en práctica para que funcione

Fórmulas de ahorro hay muchas y algunas funcionan mejor que otra. Te presentamos el método de los sobres de ahorro.

El método de los sobres, cómo ponerlo en práctica para que funcione

Ahorrar es sin duda una acción inteligente. Sin embargo, no siempre resulta sencillo realizar un planteamiento claro sobre cómo gastar menos. Dentro de los diversos métodos de ahorro que puedes poner en práctica fácilmente está el que se conoce como el método de los sobres.

De entrada debes tener claro que independientemente de poner en práctica este o cualquier otro método para tratar de ahorrar, la decisión de poner una parte de tus ingresos en disposición de ahorro es siempre una buena elección.  Es algo que debnerías intentar hacer siempre incluso cuando los ingresos no parecen suficientes. Y es que es mejor guardar 20 euros al mes que nada.

El método de los sobres no es nuevo. Su nacimiento se ubica a comienzos del pasado siglo XX o en las década de los 30 o los 40 del citado siglo, dependiendo de quién escriba sobre él. Desde un punto de vista práctico, da igual cuál es la fecha origen o si nunca la conoceremos, lo importante es que se trata de un método tradicional de ahorro, sencillo y, que además, es muy posible adaptar a prácticamente cualquier modelo de economía doméstica.

Cómo implementar el método de los sobres

Para poner en práctica el método de los sobres para ahorrar, y como ocurre con la gran mayoría de mecanismos de ahorro, debemos tener claro cuál es nuestro volumen de ingresos regulares y cuál es nuestro nivel de gasto. Éste nivel de gasto, además, deberemos desmenuzarlo, es decir, crear grupos de gasto. Por ejemplo, crearíamos un grupo de gasto para recibos comunes, un grupo de gastos especiales, y así hasta que nos sintamos cómodos con el control de estos gastos. En cualquier caso, cada gasto que realizamos en el mes debe estar asignado a una categoría.

Por cada categoría del presupuesto que hayamos generado vamos a utilizar un sobre, de manera que al final tendremos tantos sobres como categoría de gastos. El siguiente paso sería colocar el dinero correspondiente a cada gasto/categoría en el sobre adecuado. De esta manera, incluyendo si quieres un sobre para gastos imprevistos, podrás colocar de manera ordenada todos los gastos.

Esto te va a permitir visualizar de forma muy rápida el conjunto de gastos, pero también, probablemente, un mejor control de los mismos y una distribución del sobrante. A la vez nos sirve para ver claramente qué cantidades de dinero de nuestros ingresos regulares destinamos a gastos no imprescindibles, estas cantidades son sobre las que posteriormente podemos trabajar cara al ahorro.

Realmente, como has podido comprobar, no estamos ante ningún mecanismo novedoso. Es más, los sobres pueden sustituirse por cualquier otro contenedor e incluso hacerlo todo de manera virtual gracias a las appsl. Sin embargo, es cierto que cuando tenemos un control físico sobre el dinero la percepción de este aumenta y, por decirlo de algún modo, el gasto parece más doloroso.

En cualquier caso, simplemente se trata de racionalizar nuestros gastos en función de nuestros ingresos. Cuando los ingresos son regulares, aunque sean bajos, siempre existe capacidad de optimizar los gastos para tratar de ahorrar, incluso cantidades pequeñas. Debemos desechar esa especie de máxima errónea que viene a decir que ahorrar pequeñas cantidades de dinero no es eficaz, aunque sólo fuera por introducir la costumbre del ahorro en nuestras dinámicas de control de la economía doméstica ya sería justificado ahorrar.

Ojo, tras poner en marcha el método de los sobres (y realmente cualquier otro método de control del gasto) hay algunas cuestiones que debes tener en cuenta para no fracasar, ya que el fracaso en el ahorro es bastante más común de lo que podríamos pensar, fracaso que en la gran mayoría de situaciones viene dado por la inconstancia o por la falta de compromiso con el proceso de ahorro.

Por tanto, una vez estamos ejerciendo control del gasto hay como decíamos algunas cuestiones que debes tener en cuenta:

  • No aumentar el gasto de manera injustificada
  • El dinero sobrante de reajustar el gasto debe ir destinado al ahorro y no aumentar el gasto
  • Una vez aceptado un presupuesto aférrate a él, no lo modifiques en ningún caso salvo circunstancias tremendamente excepcionales.
  • Si el esfuerzo es difícil encontrar recompensa: el proceso de optimización de tus gastos es largo y la búsqueda de las mejores opciones para tu bolsillo no tiene por qué ser sencilla, pero si beneficiosa.

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