5 formas de saber si eso que quieres comprar es absolutamente necesario

No comprar de manera impulsiva es una buena idea para tus finanzas personales. Descubre cinco formas de saber si lo que quieres comprar es necesario o no.

La compra compulsiva o poco meditada es una de las responsables de generar el caos en los presupuestos de las finanzas domésticas. En principio, adquirir de manera compulsiva cosas que no son necesarias no es  nada bueno para tu bolsillo ni para una economía personal saneada y realista.

Por tanto, antes de realizar una compra, sobre todo si ésta es de un importe medio o elevado, conviene tener clara la necesidad de adquirir ese producto o servicio. Vamos a repasar cinco maneras a través de las cuales puedes llegar a saber si lo que deseas comprar es realmente necesario o no.

No lo compres inmediatamente

Tómate un tiempo antes de hacer la compra. Esta es una manera muy eficaz de saber si lo que quieres adquirir es realmente necesario o no. Cuanto más caras sean las cosas o mayor esfuerzo económico te supongan debes emplear más tiempo a la hora de recapacitar.

Por ejemplo, para una pequeña compra una semana puede ser suficiente, para compras más grande es igual necesitas más de un mes. Si transcurrido ese periodo sigues necesitando el producto, es que igual efectivamente es necesario.

Durante este periodo de tiempo procura identificar la cantidad de veces en las que efectivamente necesitas ese producto o en las que te habría sido útil. Evidentemente, algo que resulta muy útil o que utilizas en muchas ocasiones puede ser una compra que valga la pena.

Busca alternativas a la compra

No siempre es necesario realizar una compra cuando podemos encontrar alternativas al gasto. Por ejemplo, valorar la posibilidad de alquilar de ese producto, pedirlo prestado, fabricarlo tú mismo si eres mañoso…

Pero además, podemos buscar alternativas diferentes que puedan suplir la funcionalidad de la compra. En muchas ocasiones desdeñamos cosas que ya tenemos y que infra utilizamos, esto es algo que ocurre mucho, por ejemplo, con la ropa y complementos.

Las alternativas pueden ir más allá de no comprar el producto. También se puede acudir a tiendas de segunda mano, buscar por internet, mercadillos, etc.

Descubre todo lo que tienes y si hace falta haz un inventario

Duplicar compras es mucho más frecuente de lo que podemos pensar. En muchas ocasiones tendemos a comprar cosas que ya tenemos y que simplemente no buscamos o no nos caen a mano, especialmente cuando se trata de objetos de escaso valor.

Desde luego, antes de comprar nada es importante tener claro que no tenemos algo igual o que pueda servir para lo mismo.

En cuestiones como ropa, calzado, complementos, ocio, menaje de hogar, etc, parece importante tener claro lo que poseemos y si es posible incluso hacer un inventario de todo ello clasificándolo según su estado y sus posibilidades de uso.

Comprueba si te puedes permitir comprarlo

Esta es otra cuestión que siempre hay que tener en cuenta y que debe ser motivo de rechazo de una compra si hace falta.

Antes de comprar nada es importante tener claro que podemos adquirirlo y que no trastoca mucho nuestros gastos mensuales. Si llevas un presupuesto de tus ingresos y gastos del mes, esta compra debe encajar en el presupuesto. Si no encaja, si no existen fondos de los que tirar para realizar la compra, es mejor no hacerla salvo si es excepcionalmente necesaria.

¿Por qué quieres ese producto y no otro?

Probablemente esta sería la última reflexión antes de realizar la compra. Es muy subjetiva, ya que en este punto seguramente hemos tomado de manera racional o emocional la decisión. Aun así, sería interesante detenerse a pensar porque buscamos ese producto exactamente y no otro.

Este tipo de reflexiones nos pueden llevar a buscar propuestas y ofertas más adecuadas al gasto que podemos realizar, más aún, incluso a replantearnos la utilidad de la compra.

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Por qué deberías dejar de ser tan conservador con el dinero que inviertes para tu jubilación

Ser excesivamente conservador con el dinero que se invierte en la jubilación puede no resultar una buena idea. Descubramos los motivos.

No es ninguna casualidad que la preocupación por los ingresos futuros sea una de las cuestiones que más quita el sueño a las personas a partir de los 30 años. El futuro de las pensiones públicas no parece muy halagüeño. A quienes no han puesto en marcha su plan de ahorro para jubilación antes de los 30 parece que les entra la prisa lllegado ese momento. Y la prisa nunca es buena consejera.

Si preguntáramos a todas las personas que se acercan por primera vez al ahorro para la jubilación, es probable que una gran mayoría se definieran como conservadoras con respecto a su dinero. Sin embargo, también es probable tan sólo un pequeño porcentaje resultasen ser verdaderamente conservadoras si analizasen la inversión a largo plazo de manea objetiva.

¿Pero eres o no eres conservador en cuanto a la inversión?

Y es que no debemos confundir el perfil de ahorrador conservador con el perfil de aquel que no quiere perder dinero en sus inversiones. Si tomáramos la segunda de las cuestiones como clave para definir al perfil conservador, resultaría que todos los inversores son conservadores, ya que nadie quiere perder dinero. Tanto es así que la primera regla de Warren Buffett con sus inversiones es nunca perder dinero ¿Y la segunda? Hacer caso de la primera.

Por tanto, a la hora de definirte debes ampararte en otros parámetros, además de no querer perder dinero, como todos los demás.

El tiempo es el que define más al inversor para jubilación

Debemos tener claro que lo que estamos tratando de hacer es poner nuestro dinero a trabajar. Inmovilizar el ahorro tiene muy poco sentido, ya que si éste no ofrece rendimiento difícilmente podremos obtener rentabilidades sustanciales. En definitiva, tener dinero parado no produciendo más dinero no es una buena idea para nuestra futura jubilación.

El tiempo que te resta antes de la jubilación es la medida más realista que puedes tener en cuenta antes de definir el tipo de inversión que vas a realizar. A mayor distancia con la jubilación, más posibilidades de asumir pérdidas puntuales en una inversión para buscar más rentabilidad en los momentos positivos de dicha inversión.

Obviamente, en el polo opuesto, cuanto más cerca de la jubilación, menos riesgo deberíamos asumir con respecto a nuestro dinero ahorrado, aunque incluso esto es discutible ya que con las rentabilidades actuales de los productos garantizados no estamos en condiciones ni de batir a las subidas de precios al consumo, algo obligatorio para cualquier rentabilidad que se precie.

Otro factor que debería influir a la hora de dejar de ser o creer que eres conservador con tu inversión para la jubilación es tu capacidad de ahorro y la manera en la que lo distribuyes. Cuánta mayor capacidad de ahorro tengas y cuanto mayor sea la distribución de tus activos, más podrás apostar por la diversificación en la inversión, probablemente este es el mejor elemento de seguridad en la actualidad para tu dinero.

La aversión al riesgo y el miedo al miedo

No podemos entender a la ligera lo que significa la aversión al riesgo, esto es algo que también solemos hacer a la hora de valorar nuestra posición respecto a la inversión. La aversión al riesgo, el miedo a perder tu dinero, debe ser entendida realmente casi de manera literal. Es el pánico a las perdidas, sin embargo este pánico necesita justificación objetiva.

Es decir, a 30 años distancia de la jubilación, con buena capacidad de ahorro y una diversificación equilibrada en diferentes herramientas de inversión también puedes tener miedo a perder en momentos puntuales dinero, pero cerrar opciones en buscar de rentabilidad por miedo no sería lo más interesante para tu bolsillo.

En general cuando todos los elementos objetivos, horizonte temporal, capacidad de ahorro, diversificación del ahorro, asesoría, nos permiten pensar en apostar por inversiones rentables a largo plazo, debemos pelear contra los elementos más subjetivos como las sensaciones o los rumores.

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Preocúpate menos y ahorra más

A todos nos gustaría ahorrar, pero muchas veces nos cuesta ser disciplinados para hacerlo. Por ello tenemos que tener un plan, confiar en él y ser constantes.

Ahorrar siempre supone un esfuerzo, muchas veces, incluso, es algo que llega a tocar nuestra fibra sensible. Todos pensamos, de alguna manera, en ahorrar para nuestra jubilación, para unas vacaciones, un coche nuevo o la universidad de nuestros hijos.

Patrick Nolan ha escrito un artículo en www.blackblogrock.com analizando la encuesta Global Investor Pulse de esta web en la que se pretendía conocer los sentimientos de las personas que estaban ahorrando. De alguna manera, la primera de las observaciones que hace se centraba en las preocupaciones de las personas que estaban invirtiendo: longevidad, atención médica y jubilación. Los encuestados hablaban de estas tres cuestiones como las razones para guardar dinero de cara al futuro.

Además, otra de las cuestiones que preocupaba era el miedo a vivir más tiempo que los activos que poseía el ahorrador. En otras palabras, sobrevivir a nuestros ahorros y que se agotase el dinero para la jubilación. Pese a ello, la investigación detalló que el 39% de los estadounidenses no estaban ahorrando para su jubilación, el tercero por la cola entre los 18 países encuestados.

En este punto es interesante preguntarse por qué hay personas que no ahorran. Se observa la conexión entre los niveles de confianza y la decisión de ahorra o no ahorrar. Y es que el 60% de los ahorradores son positivos sobre el futuro financiero, frente al 37% de los no ahorradores.

Al final es el eterno dilema del huevo y la gallina. ¿Están seguros porque están ahorrando o ahorran porque están seguros? En realidad, según el autor, los que toman medidas y buscan asesoramiento están más preparados para su jubilación. Los resultados de la encuesta explican que el riesgo y la forma en la que éste se interioriza, son dos factores clave.

En este punto, es interesante reflejar algunos puntos de acción de cara a empezar a ahorrar que nos da el propio Nolan. Para empezar debemos comprometernos con un plan. Es el primer paso, ya que alienta el ahorro y la disciplina mediante la definición de objetivos y en un horizonte temporal para conseguirlos. De alguna manera, comprometernos con un plan nos proporciona estructura y responsabilidad.

El segundo consejo es buscar ayuda, asesoramiento, sea por medios tecnológicos o humanos, de manera que podamos seguir el progreso y ganemos confianza en esta dirección. Nueve de cada personas que indicaron que no estaban en el buen camino para ahorrar no recibían ningún tipo de asesoramiento financiero. Por el contrario, entre los que creen que van en la buena dirección, más de la mitad recibía algún tipo de ayuda.

Por último, el autor recomienda reconocer nuestros sentimientos. De alguna manera, nuestra positividad y confianza fluirá con los mercados. Si tenemos un plan solido y una buena orientación seremos disciplinados en nuestro ahorro, especialmente cuando las cosas no vayan también y tengamos que demostrar nuestra confianza en el plan preestablecido. Al final todo se reduce a confiar, bien asesorados, en nuestro plan. Pase lo que pase.

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Qué es el Bitcoin y por qué está disparado

A nada que sigas las noticias económicas, e incluso las generalistas, ya te habrás enterado que el Bitcoin ha alcanzado precios históricos en los últimos tiempos. Vamos a conocer un poco más de esta criptomoneda y a tratar de entender el motivo por el que su valor está disparado.

Y es que, con una tasa de revalorización espectacular, los datos son aplastantes. Por ejemplo, para quien realizó en el año 2010 una inversión de 1000 $ en Bitcoins hoy esa inversión valdría 35 millones de dólares. Una revalorización en apenas siete años absolutamente impensable para cualquier otro tipo de inversión, no digamos ya de moneda.

Qué es el Bitcoin

En su propia página oficial Bitcoin se define como una red de consenso que permite un nuevo sistema de pago de la moneda digital. Se trataría de una red, la primera de su especie, entre pares orientada al pago descentralizado e independiente. Y aquí, en la independencia, esta una de las claves de esta moneda ya que se trata de un valor impulsado por los propios usuarios sin el control de una autoridad central ni tampoco ningún tipo de influencia por parte de estados, bancos, empresas…

El origen de esta moneda, no muy claro todavía, suele situarse alrededor del año 2009 en el que uno o varios autores crean el concepto de moneda digital para su uso a través de Internet. Se trataba de un medio de pago rápido que posibilitará la ejecución de transferencias a bajo coste. En el origen se plantea como una moneda virtual con un límite determinado en cuanto a cantidad, que se podía obtener a través de lo que se denominaba minería, que consistía en poner los ordenadores al servicio de la comunidad de usuarios, por simplificar.

En la actualidad, esta moneda ha alcanzado la categoría de valor refugio junto al oro. Esto significa que en momentos de incertidumbre económica se considera al Bitcoin como un valor seguro y de alta capacidad de revalorización.

El funcionamiento no puede ser más básico, a través de la descarga una aplicación se obtiene un monedero virtual que se puede utilizar para enviar y recibir dinero de otros usuarios de manera instantánea en tiempo real.

Además la posibilidad de libertad de pago y pago instantáneo, lo convierte en un modelo realmente ágil de transacción a la que no se suele aplicar tasas y en el que las transacciones son seguras, no contienen datos personales derivados del cliente y por tanto destacan también en este sentido.

Los problemas del Bitcoin

Pero no todo son alegrías. En primer lugar, la falta de control alarma a los mercados ya que se puede utilizar este tipo de sistemas de gestión de pagos para la financiación de actividades ilícitas, el blanqueo de capitales etcétera. El riesgo de la moneda virtual en este sentido es evidente.

Pero hay más, se trata de una moneda con una volatilidad elevadísima. Esto significa que si ahora mismo se encuentra en máximos históricos, como ocurre, también su valor ha caído de manera rotunda en algunos momentos, siendo muy volátil y en este sentido, a diferencia de otro valor refugio como el oro, muy poco estable.

Obviamente para bolsillo de un usuario medio estos cambios de valor no son en absoluto interesantes.

La subida de valor del Bitcoin

La actual subida de valor de esta moneda virtual no responde a un único origen. Cuestiones como la gran cantidad de operaciones que se realizan a partir de China, la desmonetización global o la incertidumbre económica también tiene que ver sin duda en este sentido.

Pero realmente donde tenemos que encontrar explicación al valor de esta moneda es en las leyes de oferta y demanda. Se trata de causas fundamentalmente defensivas en las que los inversores buscan valores seguros ya no tanto para ganar sino como para no perder o mantener su dinero lo más a buen recaudo posible. Si se compra más moneda virtual se genera más demanda, si se genera más demanda más sube el valor de esta moneda.

Hay que tener en cuenta en este sentido que la cotización del Bitcoin no va a responder en ningún caso a cuestiones políticas, por lo que su valor como producto del mercado independiente es aún mayor.

Sin embargo, nadie realmente se atreve a valorar un escenario a medio y largo plazo de una moneda que de momento ofrece tasas de rentabilidad muy por encima de lo que nadie espera excepto en mercados muy volátiles.

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Aprovecha tus vacaciones para planear donde vivirás cuando te jubiles

¿Alguna vez has pensado dónde vivirás cuando te jubiles? Nosotros te damos algunas ideas y puedes aprovechar estas vacaciones para visitar estos lugares para ver si te convencen.

¿Ya sabes dónde vas a vivir cuando te jubiles? Porque no es una mala idea ir de vacaciones a aquellos sitios donde en el futuro te gustaría vivir para saber si te gusta la ciudad o no. Muchas veces tenemos en mente unas ideas preconcebidas de algún lugar que luego no se cumplen cuando los conocemos. Por eso no es mala idea acudir en vacaciones, pasear e investigar sobre ese pueblo, esa ciudad, en la que pasar tu retiro tras tantos años de trabajo y observar si podrás mantener la calidad de vida con la jubilación que te quede. Las opciones de visitar ciudades y pueblos en España damos por hecho que lo tienes más o menos controlado, pero vamos a contarte cuáles son los mejores países donde vivir cuando te jubiles, para que te lo apuntes, investigues y si te apetece vayas a conocerlo en estas vacaciones con vistas al futuro.

Según un informe de la revista International Living llamado Los 10 Mejores Países en el Mundo para retirarse orientado a los futuros jubilados. El primero de ellos es Ecuador por los precios bajos del coste de vida del país, el clima tropical y su acogedora población. Además es uno de los países mejor preservados ambientalmente. También en América encontramos el segundo favorito: Panamá, dado que el coste de vida es bajísimo y se puede vivir con todos los servicios y facilidades imaginables. La moneda es el dólar americano, tiene uno de los mejores programas para jubilados del mundo y allí podrá disfrutar del montañismo, el golf y la pesca. El tercero es México y su riqueza gastronómica, el buen clima, sus hermosas playas y la proximidad con Estados Unidos y Canadá. Además, el precio de la vida es otro de los factores más positivos.

Saliendo de América, el cuarto lugar para que los jubilados vivan bien es Malasia, ya que es un país precioso y turísticamente menos desarrollado que los de su entorno. Su clima caluroso y sus playas te encantarán y pese a ser musulmán hay muchos extranjeros lo que le convierte en un lugar muy cosmopolita. También aquí el económico coste de la vida hace que sea un buen destino. Volviendo a América, encontramos Costa Rica, país con un clima ideal, servicios de primera calidad y una amplia oferta de entretenimiento y espacios naturales, amén de un bajo coste de vida.

El estudio coloca a España en el sexto lugar, pese a que es un país caro, pero lo sitúa como la mejor opción en Europa, aunque eso tú ya lo sabías. Malta es el séptimo por su sensacional clima, buenos servicios de salud y baja tasa de criminalidad. Después se valora Colombia también por el bajo coste de la vida, sus buenos servicios médicos y sus atractivos turísticos. En el noveno puesto están nuestros vecinos de Portugal, con su bajo coste de vida, buenas infraestructuras y ubicación. Además tiene ventajas fiscales interesantes para los jubilados extranjeros. Cerrando el top10 de los países ideales para vivir un jubilado se encuentra Tailandia por su oferta de entretenimiento, magníficos templos y mercados, amén de sus playas le hacen otro lugar fantástico para retirarte. ¿Cuál te apetece más?

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Noticias · Escrito por el 06/07/17


Lo que todo ahorrador debería aprender de Popular

La caída y posterior venta del banco popular ha sido sin duda una noticia de impacto en los últimos meses. Una de las cuestiones que más ha impactado es sin duda la rapidez a la que se ha producido todo el proceso. Dicho proceso sin duda deja algunas lecciones importantes que todo ahorrador debería aprender. Veamos qué es lo que debemos aprender de lo ocurrido con Banco Popular.

The Banco Popular Building in Río Piedras.
Vignette didn’t work out, yet I still feel this photo is missing something. 😐

En tan sólo unas semanas uno de los bancos más importantes de nuestro país, el banco popular, pasó de caídas en picado dentro de su valor en bolsa, a ser adquirido por el gigante financiero banco Santander por la cantidad simbólica de un euro. Aún hoy se abren debates sobre la solidez de los activos que el banco desaparecido poseía, pero lo cierto es que la compra de banco popular nos ha dejado algunas lecciones muy importantes a tener en cuenta como usuarios.

Cuidado con lo que contratas

Si bien la mayoría de los depositantes y clientes con productos de ahorro van a salir con bien de esta operación ya que banco Santander va a respetar dichos productos, quienes contrataron acciones, preferentes o productos relacionados con la cotización de la entidad desaparecida en bolsa no lo tienen desde luego tan fácil.

Y sin duda aquí está la primera lección que debemos aprender. Durante muchos años se ha concebido la relación banca cliente así como una especie de relación de fidelidad en la cual el cliente creía a pies juntillas en el producto que ofrecía la entidad. Esto, unido a casos de mala praxis profesional, ha llevado a muchos clientes a contratar productos sin saber a ciencia cierta lo que contrataban o los riesgos que se asumían.

Incluso, sabiendo la solución de ciertos riesgos, en muchas ocasiones no hemos sido conscientes de lo que comprometía nuestro dinero dichas contrataciones. Esta lección es básica, debemos tener siempre muy claro el producto que contratamos, la letra pequeña y las consecuencias que puede traer a nuestro bolsillo.

Cultura financiera

Derivado de lo anterior es necesario valorar la necesidad de una cierta cultura financiera. Es cierto que en nuestro país la cultura financiera no se valora de ningún modo. En los colegios adquirir cultura financiera no pasa de ser casi una anécdota, cuando debería ser sin duda una parte muy importante de la educación de los futuros clientes de productos financieros.

Pongamos un ejemplo muy claro, con cierta cultura financiera vamos a entender claramente la diferencia entre invertir en un fondo de inversión, un producto diversificado, con garantías y diferentes opciones, con posibilidades de movilizarse en una dirección u otra, frente a invertir en un activo de bolsa que no es diversificado, que obliga a toda nuestra apuesta económica en una única dirección o a invertir en productos complejos como las preferentes.

Si sabemos dónde estamos y lo que estamos haciendo probablemente comprendamos mejor los niveles de riesgo que asumimos, si esto no es así el impacto que puede sufrir nuestra economía personal es tremendo. Tratar de adquirir cierta cultura financiera resulta muy importante a nivel usuario.

La asesoría independiente funciona

Cuando no podemos, por el motivo que sea como alcanzar el grado de cultura financiera necesaria para entender productos complejos, contratos de herramientas financieras, etcétera, la asesoría independiente puede ser muy importante.

Hay que tener en cuenta que un banco no deja de ser una empresa privada con vocación de ganar dinero. En este sentido la vocación comercial del banco es la venta de productos financieros, esto es legítimo, pero no siempre es coincidente con el interés económico del cliente.

Una asesoría independiente lo que busca es precisamente favorecer dicho interés económico, es decir, no busca tanto la colocación de producto como el resultado económico beneficioso para su cliente. Ante dudas, problemas y contrataciones que nos superen o resulten complejas, sin duda la asesoría independiente es muy interesante y muy a tener en cuenta.

Diversifica tu dinero

Si recuerdas aquello de todos los huevos en la misma cesta entiendes fácilmente lo que queremos transmitir. Colocar todo su dinero en un mismo sitio, en un mismo banco, en un mismo producto, nunca es una buena idea. Este producto puede dejar de funcionar o no rendir como esperabas, ese banco puede acabar teniendo problemas y arrastrarte en ellos…

Diversificar es casi una obligación. Hoy en día la relación entre cliente y banca no es ni mucho menos como la que era hace 20 años, dividir tu dinero entre diferentes opciones y diferentes entidades financieras no sólo es una buena idea sino que es muy saludable para tu economía desde el punto de vista práctico y del rendimiento de los productos financieros. Pero también lo es desde el punto de vista de la seguridad.

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Ventajas de invertir en algo diferente a la bolsa

La inversión directa en bolsa se ha simplificado mucho en los últimos años para cualquier perfil de usuario. Sin embargo, no todas las personas estamos preparadas para este tipo de inversión. Vamos a descubrir las posibles ventajas de buscar invertir en alternativas a la Bolsa.

Obviamente estamos ante un panorama verdaderamente enorme ya que las opciones de inversión/ahorro son muchas, por tanto para poder catalogar y agrupar de algún modo estas opciones distinguimos dos grandes grupos:

  • Inversiones que prima la seguridad por encima de todo
  • Inversiones que buscan la rentabilidad y son capaces de asumir el riesgo

El primero de los grupos está directamente relacionado con la búsqueda de opciones de garantías o con riesgos mínimos. Se trata de productos financieros como los seguros de ahorro, los depósitos, los bonos… En definitiva opciones que no pongan en riesgo en ningún caso nuestro dinero o que asuman riesgos muy bajos.

La gran ventaja de invertir en este tipo de opciones descansa sobre todo en la seguridad de tener nuestro dinero protegido. Por otro lado se trata de productos conocidos, de fácil acceso y cuya comercialización se encuentra muy extendida. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la rentabilidad de este tipo de opciones es muy baja en la actualidad, y que por otro lado suele tratarse de opciones poco flexibles a la hora de mover nuestro dinero de un sitio a otro.

Un buen ejemplo de este grupo son los seguros de ahorro

Seguros de ahorro

Se trata de seguros de vida asociados a una póliza de ahorro garantizado (aunque pueden presentarse otras alternativas). Este ahorro garantizado no solo preserva el capital aportado sino que además nos ofrece una rentabilidad pactada de antemano.

La gran ventaja de esta herramienta de ahorro reside en la seguridad junto a una rentabilidad media superior a la que encontramos en otros productos garantizados como los depósitos. Por otro lado la asociación del ahorro con el seguro de vida aporta aún mayor solidez al conjunto.

Se trata de una opción muy interesante para aquellos que no desean ver comprometido su dinero según la evolución de los mercados.

En el caso de aquellos que decidan invertir y ser capaces de asumir ciertos riesgos las posibilidades se amplían mucho. Desde aquellos que buscan invertir en valores refugio como el oro, hasta los que apuestan por productos que invierten en bolsa pero permiten diversificar más que la participación en un activo como los fondos de inversión, las posibilidades son muchas.

En cualquier caso hay que tener en cuenta que la evolución de los mercados de un modo u otro casi siempre va a estar presente en la evolución de estos productos u opciones. Es evidente que cuando apostamos por un fondo de inversión lo hacemos por una herramienta más flexible y diversificada que un único activo en bolsa, pero, no deja de ser una participación en diferentes activos de bolsa.

Dos buenos ejemplos de este grupo son los fondos de inversión o los depósitos estructurados.

Los fondos de inversión

Son sin duda la opción más extendida y más conocida. Se trata de herramientas que permiten participar en la evolución de los mercados pero, a la vez, gracias a su propia estructura pueden protegernos en los malos momentos de esta evolución.

A la vez, gracias a que se conforman a partir de una gran cantidad de carteras de valores, índices y sectores, podemos llegar con nuestra inversión de manera diversificada a lugares donde nos resultaría complejo invertir directamente.

Por otro lado estamos ante un instrumento de inversión con una oferta enorme, miles de fondos de inversión que en la gran mayoría de casos pueden ser contratados a partir de aportaciones poco elevadas.

Depósitos estructurados

Se trata de imposiciones a plazo fijo pero a diferencia de las tradicionales, en este caso la rentabilidad no está garantizada y se vincula a la evolución de determinados índices, activos, divisas o cualquier activo financiero presente en el mercado.

Es importante tener en cuenta que no sólo no queda garantizada la rentabilidad, sino que en algunas ocasiones puede llegar a verse afectado el capital dependiendo de la evolución del depósito. Una de las grandes ventajas lógicamente descansa en una expectativa de rentabilidad muy superior a la media de cualquier plazo fijo en la actualidad. Por otro lado suelen presentarse con plazos de imposición amplios que van desde un año hasta diez  aunque, como corresponde a su personalidad de depósitos no resultan flexibles a la hora de la liquidez durante el periodo de imposición.

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Cómo contratar un Unit Linked

Dentro de los diferentes seguros de ahorro los Unit Linked aparecen como una opción diferente con características propias muy particulares. Vamos a repasar lo que debes tener en cuenta sobre cómo contratar un Unit Linked.

Y lo primero que debes tener en cuenta es que no se trata de un producto de ahorro para todos los perfiles ya que, a pesar de su carácter de seguro de vida y ahorro, el modelo de inversión que propone no resulta adecuado para quienes tienen aversión al riesgo.

Qué es un Unit Linked

Lo principal antes de contratar uno de estos productos de ahorro es tener claro qué son y cómo funcionan.

Cuando suscribimos un Unit Linked estamos contratando un seguro de vida y ahorro, pero, a diferencia de la gran mayoría de estos seguros no se nos propone una rentabilidad garantizada, ni tampoco el capital aportado está garantizado. El dinero de las aportaciones, descontados gastos y la parte destinada a cubrir el seguro de vida, se dirige a la inversión en activos financieros a través de la participación en fondos de inversión.

Por tanto, cuando contratamos este producto, realmente estaremos eligiendo el destino de la inversión a través de diferentes opciones de activos y fondos generalmente, pero también asumiendo el riesgo y el posible beneficio de dicha inversión.

En resumen, participaremos en fondos de inversión, pero no como partícipes directos sino como asegurados de una compañía que es la titular de la participación en dicho fondo, pero, asumiendo los posibles riesgos y beneficios. Esto deriva en que si la evolución es positiva obtendremos una rentabilidad superior a la media de los seguros de ahorro tradicionales, pero, si la evolución es negativa, no sólo podremos no obtener rentabilidad sino también ver afectado al capital aportado.

Desde el punto de vista fiscal el tratamiento será el mismo que el de cualquier otro tipo seguros. En definitiva, cuando contratamos este seguro de ahorro e inversión venimos a colocar nuestro dinero en un fondo de inversión pero no como partícipes sino como asegurados por una compañía que sea titular de la participación en el fondo.

En este marco es el asegurado el que decide qué fondos desea invertir y también el que asume el riesgo de la inversión.

Ventajas y desventajas de un Unit Linked

Una vez conocidas las características básicas de este seguro de ahorro es importante, a la hora de plantearte como contratar un Unit Linked, que también distingas sus ventajas e inconvenientes, y, si se trata de un producto adecuado para tu perfil de ahorrador.

Además de un tratamiento fiscal idéntico a cualquier otro seguro de vida, las principales ventajas tienen que ver con la flexibilidad del producto. Por ejemplo, se trata de un seguro en el que la modificación de beneficiarios es más simple que en otras opciones. También es posible realizar aportaciones periódicas de manera continuada y, al ser como tomadores quienes elegimos los plazos, las coberturas, las aportaciones y el destino de nuestro dinero, se torna mucho más personalizable que otras opciones. Junto a ello hay que añadir que es posible realizar la liquidación de la inversión en cualquier momento, aunque va a suponer una penalización.

En el lado de las desventajas, obviamente, la falta de garantía sobre el resultado final de la inversión es probablemente la más evidente. No solo por cuanto podemos no obtener lo esperado, también porque podemos perder lo aportado. Por otro lado, con el paso del tiempo, la cantidad destinada a cubrir la parte de seguro de vida irá aumentando y disminuyendo la parte destinada a inversión.

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5 pequeños cambios que te ahorrarán dinero a largo plazo

En muchas ocasiones ahorrar parece una tarea imposible. Esto suele ocurrir sobre todo cuando no hacemos un examen de nuestros gastos e ingresos y no prestamos atención a los pequeños cambios que nos ahorrarán dinero a largo plazo.

Ahorrar a largo plazo resulta más complejo que a corto plazo. El motivo es simple, a corto plazo visualizamos cerca los posibles los objetivos de  ahorro, mientras que, a largo plazo estas metas se diluyen o resultan menos perceptibles por lejanas. Sin embargo, el ahorro a largo plazo es el más eficaz y el más indicado para todo tipo de bolsillos.

Hay muchas maneras para mejorar nuestras finanzas personales y no siempre se trata de llevar a cabo grandes acciones. Al contrario, una suma de pequeños cambios puede suponer un gran ahorro de dinero a largo plazo. Vamos a repasar cinco de estos pequeños cambios que cualquiera podemos poner en práctica.

  • Apostar por la calidad

El precio no siempre debe de ser el único driver para la toma de decisiones. Hay muchos productos doble compensa apostar por la calidad. Esto puede parecer un contrasentido si hablamos de ahorro, pero realmente no lo es.

Tiene mucho más sentido gastar algo más de dinero en un producto de calidad que nos garantice durabilidad que en otro más barato que se rompa o disminuya sus prestaciones en un plazo corto de tiempo y nos obligue a cambiarlo. Los muebles o la ropa pueden ser un buen ejemplo de cómo apostar por la calidad en determinadas áreas de gasto puede suponer un ahorro a largo plazo.

  • Incorporar hábitos frugales

En los últimos años se habla mucho de la frugalidad como un elemento clave entre aquellos que buscan la salud financiera. Realmente la frugalidad no es nada nuevo, es el equivalente al “no gastar a lo tonto” de nuestros mayores.

Lo bueno es que podemos incorporar la frugalidad a prácticamente todos nuestros hábitos. Por ejemplo, en el hogar hay decenas de pequeños gestos que pueden ayudarnos: no dejar luces encendidas, no dejar el agua del grifo corriendo sin uso, utilizar de manera inteligente la calefacción o los sistemas de aire acondicionado… Un gran número de pequeñas acciones que sumadas pueden suponer un gran ahorro a largo plazo.

  • Conducir de manera eficiente

El uso de vehículos particulares supone un enorme gasto a lo largo de los años, no sólo por el coste de los propios vehículos, sino también por el gasto en combustible, mantenimiento, etcétera.

En la última década se ha demostrado de manera concluyente que la conducción eficiente puede suponer un ahorro superior al 30%, tanto en combustible como el mantenimiento del vehículo. Por tanto, a largo plazo, conducir de forma eficiente puede suponer un enorme ahorro a nuestro bolsillo.

Hay muchos elementos a tener en cuenta para una conducción eficiente, por ejemplo, el control de la velocidad, el uso racional de las marchas del vehículo, el mantener en estado óptimo elementos como neumáticos, control de aceite, etcétera… Sumado a una conducción serena, sin acelerones ni cambios bruscos de velocidad, puede ser el principio de un buen ahorro a largo plazo.

  • Revisar a fondo los gastos corrientes

No siempre hacemos un estudio profundo de nuestros gastos corrientes. Esto significa que, con el tiempo, nos vamos acomodando a servicios o proveedores y no realizamos comparativas de mercado que puedan mejorar nuestras ofertas.

Realmente esta es una actitud que no tiene sentido. Los mercados evolucionan y las ofertas de servicios también, por lo que resulta obligado cada cierto tiempo revisar a fondo nuestros gastos corrientes y las alternativas que podemos tener con otros servicios o proveedores.

  • Abrazar la eficiencia energética

Desde el uso de bombillas más eficientes hasta la incorporación de electrodomésticos de alta calificación de eficiencia, apostar por la eficiencia energética supone a largo plazo un gran ahorro.

Del mismo modo que ocurre con la apuesta por la calidad que repasamos anteriormente, en este caso los costes inmediatos pueden ser superiores pero hay que tener en cuenta que buscamos metas lejanas, estas metas de ahorro pasan necesariamente por nuevos hábitos que nos permitan ser más rentables durante toda nuestra vida, no durante un periodo corto de tiempo.

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Claves para gastar menos en vacaciones

Las vacaciones de verano suelen ser sinónimo de gasto. Para que tus cuentas no sufran te damos las claves para gastar menos en vacaciones.

Se trata de cuestiones de lógica que aplicaríamos en nuestro día a día en todas las facetas relacionadas con el gasto, pero que a veces descuidamos en vacaciones. Por si acaso vamos a repasar las tres principales.

Controlar el gasto desde un presupuesto

Esta es la primera y probablemente más importante acción que podemos realizar para garantizar un gasto racional en nuestras vacaciones.

Se trata de analizar tus gastos, ingresos, y ahorro, y decidir qué parte deseas invertir en tus vacaciones. En un escenario ideal esto debería estar incluido en un presupuesto general en el que controles todos tus gastos e ingresos durante el año. Si no lo tienes, aquí te enseñamos cómo montarlo.

Cuando hacemos un presupuesto realista de nuestros gastos e ingresos podemos visualizar mucho mejor el destino de nuestro dinero y, por extensión, podemos ahorrar de manera mucho más inteligente. Por ello sobre ese presupuesto decidiremos qué cantidad es la idónea para el total de las vacaciones.

Una vez decidida la cantidad a gastar en verano, es interesante hacer a su vez otro presupuesto, pero más específico y  orientado a las propias vacaciones. Distribuir el gasto en las tres partidas principales que serían alojamiento y manutención, desplazamientos y ocio.

Lo verdaderamente importante en un presupuesto es no hacer trampas al solitario; una vez decidido el presupuesto hay qué atenerse de manera estricta al mismo.

Planifica tus vacaciones con claridad

La planificación de las vacaciones no significa cerrarse a una única opción o destino, pero, sí comenzar a tomar decisiones con bastante antelación sobre el presupuesto que hemos realizado previamente.

La gran ventaja de planificar con tiempo las vacaciones es la posibilidad de acceder a ofertas y promociones beneficiosas para nuestro bolsillo. Por otro lado la distancia en el tiempo nos va a permitir ser más flexibles con los destinos, y poder plantear tal vez algunos destinos que no hubiéramos pensado de hacerlo de manera apresurada.

Sin duda esta flexibilidad y una buena comparativa de las ofertas puede ayudar mucho al control del gasto en las vacaciones.

Contrata viajes y alojamiento con descuentos

Los precios más altos, tanto de los desplazamientos como de los alojamientos o los paquetes completos para vacaciones, suelen situarse entre el medio y el corto plazo sobre la fecha de destino. Sin embargo, hay momentos en los que se pueden conseguir grandes descuentos, si somos previsores o si esperamos justo hasta el último momento.

Generalmente, contratar con antelación va a suponer un ahorro muy importante, especialmente en el alojamiento y los paquetes vacacionales.

Por otro lado, las ofertas de última hora si coinciden con nuestro destino también pueden ser muy jugosas. Sin embargo, esto puede no resultar muy recomendable cuando ya hemos tomado decisiones a largo plazo.

Lo que no ayudará a controlar el gasto en vacaciones

Salirse del presupuesto establecido es una mala idea se mire como se mire. Esto va a suponer asumir más gastos de los previstos y por lo tanto repercutirá en  nuestras finanzas personales como elemento imprevisto.

El uso de tarjetas de crédito debe controlarse de manera exhaustiva. De hecho, una combinación de pago en metálico y pago con tarjeta es probablemente mejor idea que abonar el total de los gastos con tarjeta. El motivo es obvio, el gasto con tarjeta no controla de manera física la salida de dinero de nuestro bolsillo, algo que sí hace el pago en metálico. La sensación de gastar es superior cuando pagamos en metálico a cuando pagamos en tarjeta.

Por último, no es una buena idea acudir a préstamos o gastos a crédito para las vacaciones. Estos gastos van a suponer una devolución con intereses que puede a afectar a nuestra economía doméstica de manera negativa aumentando el nivel de deuda.

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