En qué consiste el convenio especial con la Seguridad Social y cuándo compensa acogerse a él

La seguridad social ofrece la opción de suscribir convenios especiales en los que se pueden generar derechos a las prestaciones. Veamos cómo son y cómo funcionan estos convenios especiales.

Se trata de acuerdos que se suscriben de manera voluntaria entre el trabajador y la Seguridad Social. Estos acuerdos permiten generar el derecho a las prestaciones de la Seguridad Social, pero, también permite ampliar dichas prestaciones o mantener los derechos.

Cuando se firma uno de estos convenios el trabajador corre a cargo de las cotizaciones, esto hace que pueda reunir los requisitos necesarios para acceder a las prestaciones del propio sistema.

Un ejemplo: una persona tiene 57 años y se encuentra en el paro. Esta persona puede suscribir un convenio especial con la seguridad social para seguir cotizando de manera que cuando llegue la jubilación esos años le cuenten como trabajados. Obviamente durante esos años quien se hace cargo de las cotizaciones es el propio trabajador.

Cómo se puede aplicar

Estos convenios especiales no sólo cubren las prestaciones de jubilación y servicios sociales, también otras como invalidez permanente, muerte y supervivencia derivadas de enfermedad común y accidente no laboral.

La aplicación de los convenios una vez suscritos es muy simple ya que, la propia suscripción y cumplimiento de las condiciones de pago generan el derecho a las prestaciones, incluyendo la pensión de jubilación o la de viudedad así como a las que pueden llegar a derivarse de una enfermedad común o accidente no laboral.

Cómo se pueden suscribir

No existe un único supuesto para la suscripción de un convenio especial con la Seguridad Social. Con carácter general estos convenios deben ser suscritos por quienes han causado baja en la Seguridad Social, también por quienes tienen contratos con remuneraciones inferiores a las que cobraban en el último año o aquellos que dejan de percibir el subsidio de desempleo.

También dentro de quienes pueden solicitar un convenio especial con la seguridad social se encuentran pensionistas con invalidez parcial y a los que se les deniega la pensión.

En cualquiera de los casos resulta imprescindible acreditar un período mínimo de cotización de 1080 días en los 12 años anteriores a la baja en la seguridad social.

Para suscribir un convenio especial se debe acceder a la solicitud en la propia Administración de la Tesorería General de la Seguridad Social.

Cuánto debes aportar al convenio especial

En el momento de la suscripción del convenio podrás elegir entre diferentes bases de cotización.

  • La base mínima vigente
  • La base por la que has cotizado los 12 últimos meses
  • La base máxima de un grupo de cotización que se corresponda a tu categoría profesional (en la que has estado dado de alta cotizando al menos 24 meses en los últimos cinco años)

La base elegida sede aplica un coeficiente del 0,94 y se ingresa en el mes natural siguiente al que se refiere la cuota, excepto en el caso del régimen de autónomos en el que se ingresa en el mismo mes natural.

¿Cuándo deja de tener efecto?

Los convenios especiales se suspenden en los periodos de actividad profesional de los trabajadores que los han suscrito. También pueden extinguirse si el trabajador ingresa en el mismo régimen de Seguridad Social en el que ha suscrito el convenio. La suspensión así mismo vendrá dada por adquirir la condición de jubilado o pensionista por incapacidad permanente.

Obviamente existen otras cuestiones por las que se puede suspender; la falta de abono de cuotas durante tres meses o la propia decisión del interesado.

Cuándo interesan los convenios especiales

Los convenios especiales pueden resultar interesantes para aquellas personas con una trayectoria profesional larga con cotizaciones elevadas en las que la falta de cotización en los últimos años previos a la jubilación supondría una merma muy grande de la pensión. En estos casos, y a fin de preservar el valor de las cotizaciones anteriores, puede resultar buena la idea de un convenio especial.

En el otro extremo, para personas jóvenes, por debajo de los 50 años, la solución puede no ser tan eficaz ni interesante teniendo en cuenta el largo periodo de cotización que hay que asumir en el convenio, más un periodo de tiempo menor de cotizaciones regulares.

Obviamente en ambos casos se trata de convenios orientados a personas que van a perder periodos de cotización y desean compensarlos.

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Agencia tributaria, Fiscalidad, IRPF · Escrito por el 17/10/17

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Convenio especial o ahorro ¿Cuál es mejor para la jubilación?

A la hora de plantear ingresos complementarios para tu jubilación existen opciones como el ahorro o el convenio especial con la Seguridad Social. Veamos los pros y contras de ambos modelos.

Convenio especial o ahorro ¿Cuál es mejor para la jubilación?

Las herramientas que utilicemos para dar a nuestra jubilación y servicios complementarios son, como es fácil entender, muy importantes. La decisión sobre el tipo de modelo que queremos seguir en este sentido debe ser meditada, para ello conviene que conozcamos las características que diferencian las diversas opciones.

En este caso comparamos la opción del convenio especial ofrecido por la Seguridad Social con la posibilidad del ahorro a través de diferentes herramientas financieras.

El convenio especial con la Seguridad Social

Se trata de la opción que la Seguridad Social ofrece a determinados colectivos para realizar cotizaciones individuales que permitan subsanar faltas de cotización en el cálculo de sus pensiones. También es posible utilizar este convenio para reforzar las bases de cotización y por tanto mejorar el cálculo de la futura pensión.

Se trata de un convenio que, por ejemplo, ha encontrado los últimos años utilidad en aquellos trabajadores que tras agotar el subsidio de desempleo tenían todavía algunos años por delante antes de la jubilación. En este caso, por ejemplo, el trabajador podía hacerse cargo personalmente de las cuotas a la Seguridad Social manteniendo el importe de la pensión al cotizar en un período de tiempo que sirve de cómputo para el cálculo de dicha pensión.

El convenio depende, para sus aportaciones, de la base de cotización que la propia persona elija partiendo del mínimo de su categoría hasta el máximo de cada grupo. A la base que se haya elegido se aplicaría un 28,3% que corresponde a lo que va a cotizar la persona, con un coeficiente del 0,94.

Para una cotización mínima, en torno a los 1.000 euros la aportación al convenio especial sería en torno a los 280 euros mensuales.

Por sus propias características este tipo de convenios resulta adecuado para quienes hayan cotizado por bases máximas en los últimos años de vida laboral. En este perfil la falta de cotización previa a la jubilación va a tener un impacto muy elevado.

Para casos en los que las cotizaciones se acerquen más a los mínimos hay que analizar muy a fondo tanto la pensión de jubilación que nos quedará, sin realizar el convenio, como la que surgiría de la aportación. Puede que la diferencia no compense. Obviamente tampoco es un buen acuerdo para quienes mantienen mucha distancia con el momento de la jubilación ya que el periodo de aportaciones sería muy elevado.

En el fondo realmente lo que estamos es ante una suerte de inversión a partir de unas aportaciones que nos revertirán en un beneficio, que en este caso será la pensión estatal. Es importante pues tener en cuenta este tipo de beneficio, es decir, lo que diferencia una pensión de jubilación con y sin la aportación al convenio.

El ahorro para la jubilación

El ahorro buscando rentabilidad para complementar nuestra futura pensión de jubilación es, por otro lado, una opción abierta para todo tipo de perfiles.

En este modelo de buscar ingresos complementarios, elegimos una o varias herramientas financieras en las que aportamos nuestro dinero, bien de manera periódica y sistemática o bien a base de aportaciones únicas o en el tiempo.

De este modo, a través de estas herramientas buscamos obtener en el tiempo una rentabilidad que nos permita el complemento a nuestros ingresos ante la pérdida de poder adquisitivo que supone la pensión de jubilación.

Existe una enorme diversidad de herramientas para el ahorro cara a la jubilación. Desde productos como los fondos de inversión, más agresivos hasta productos garantizados como los seguros de ahorro o los planes de pensiones, que además presentan beneficios fiscales.

Cada producto cuenta con sus ventajas y desventajas que analizamos en este post y que debes conocer.

En conclusión

No son dos modelos que realmente deban compararse ya que incluso pueden llegar a ser complementarios. En el caso del convenio se trata de una herramienta destinada o bien a reforzar las futuras versiones o, mayormente, a cubrir las lagunas de cotización. Este supuesto es distinto al del financieros aporte a productos financieros específicos dedicados a la búsqueda de rentabilidad.

La mejor fórmula para hacer lo más conveniente es consultar con un experto que haga números y ponga las cosas en perspectivas. Aquí puedes contactar con uno.

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Economía, Finanzas personales, Fiscalidad, Fondos de pensiones, Guía de plan de pensiones, Jubilación, Planes colectivos de pensiones, Planes de Previsión Asegurados (PPA), Productos de ahorro garantizado · Escrito por el 30/08/16

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