Qué edad es mejor para comprar casa

Comprar una casa es probablemente una de las mayores decisiones financieras que vas a tomar en la vida. Sin embargo, no siempre tenemos claro cuál es el mejor momento para hacerlo o qué edad es la más adecuada.

Lo primero es tener claro que no existe una respuesta universal. Cada uno tenemos unas preferencias y circunstancias diferentes que pueden marcar nuestras opciones. Lo que sí podemos encontrar es una teoría extendida según la cual, cuanto antes compremos nuestra casa mejor. Y esta teoría no tiene por qué ser la más adecuada.

Comprar joven una casa, la opción para la mayoría

Se da por bueno que una edad adecuada para adquirir una vivienda es entre 25 y 35 años. Hay dos justificaciones básicas en este argumento. La primera es que al ser jóvenes podemos asumir mayores plazos de amortización y por tanto menor cuota del préstamo hipotecario. La segunda es que se supone que se trata de un tramo de edad en el que aún no se han asumido grandes deudas.

Por otro lado, parece que también influye el hecho de una carrera profesional con posibilidades de desarrollo y, por tanto, más ingresos que minimizaran el impacto de la cuota de la hipoteca. También suele añadirse, muy acorde con un país acostumbrado al ladrillo como valor refugio, que cuanto antes comencemos a pagar vivienda más opciones de cambiar de casa o de adquirir una segunda casa tendremos en el futuro, e incluso utilizar la primera vivienda de aval de futuras operaciones.

Son argumentos con peso y que parecen sólidos, sin embargo hay dos cuestiones clave que no tienen en cuenta:

  • Las hipotecas a largo plazo son el negocio de la banca y benefician a la banca no al usuario. Una hipoteca a muy largo plazo puede acabar duplicando el precio de la vivienda que hemos adquirido.
  • Los tiempos han cambiado de manera radical en tan sólo una década y cuestiones como la deslocalización del trabajo, el cambio de puestos de trabajo y la inestabilidad general en lo laboral, tienen poco que ver con los tiempos dorados de las hipotecas largas.

¿Cuál es la alternativa para comprar una casa a una edad adecuada?

Ya hemos dicho que no existe una respuesta universal, pero hay algunas cuestiones que parecen lógicas.

Entre los 25 y los 35 años se necesita máxima flexibilidad laboral. El mercado de trabajo ha cambiado de manera radical y hoy en día lo raro es entrar en una empresa y permanecer en ella toda la vida.

Por otro lado, desde el punto de vista económico, el planteamiento de inversión tampoco resulta el más correcto para quien apuesta el grueso de sus ingresos en una hipoteca. No tenemos más que contemplar la evolución del valor de la vivienda en los últimos 20 años, o, entender que el sistema de amortización de la gran mayoría de hipotecas hace que abonemos los intereses durante los primeros años del préstamo.

Visto de este modo, la mejor edad para adquirir una casa quedaría marcada por acceder a una hipoteca no excesivamente larga o directamente poder adquirir una vivienda sin solicitar hipoteca.

Si somos capaces de visualizar la compra como una inversión seremos también capaces de entender que existen otras inversiones y modelos de ahorro que pueden ser mucho más rentables en el tiempo y permitir la consolidación de un capital que nos ofrezca esa libertad financiera consistente en pagar la vivienda si adquirir hipoteca o contratar una hipoteca a corto plazo.

Por tanto, antes de comprar una casa no se debería valorar tanto una edad como un estado de las cosas en nuestras finanzas personales.

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No compres tu casa en verano, espera al invierno

Diversos estudios realizados en Estados Unidos hablan del ahorro que supone comprar una casa entre noviembre y febrero con respecto a hacerlo entre abril y agosto.

Si estás pensando en comprar una casa ahora, en primavera o en verano, Drew Housman ha escrito un artículo en la web www.thesimpledollar.com en el que recomienda esperar y hacerlo en invierno ya que es más beneficioso. Es evidente que muchos de los consejos inmobiliarios que valen para Estados Unidos, donde el 40% de las viviendas se venden entre mayo y agosto, también valen para España. Y el primero, obviamente, es buscar tu nueva vivienda allá por Acción de Gracias o lo que es lo mismo: a finales de noviembre.

Housman explica que buscar una casa para comprar en el mes de invierno tiene varias ventajas como una menor demanda, poder evaluar la calefacción de la casa y no mostrar una gran desesperación por comprar, pero, sobre todo, porque es más barato. La web Zillow afirma que comprando en abril o mayo podemos pagar hasta 1.500 dólares más de la media, mientras que si lo hacemos en diciembre podemos ahorrarnos hasta 3.100. No sólo eso. Lawrence Yun, de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios, explicó que “año tras año los cierres de enero muestran una caída de los precios, lo que sugiere que los compradores que hicieron ofertas en noviembre o diciembre consiguieron mejores ofertas al comprar en enero”. En Dallas, otro estudio, estima que los precios varían hasta un 12% dependiendo de la temporada. Definitivamente, las casas son más caras en verano y más baratas en invierno.

Y es que la principal razón de que los precios sean más baratos en invierno está directamente relacionado con la ley de la oferta y la demanda. Hay más casas disponibles en primavera, pero hay mucha más demanda porque, entre otras cosas, no quieren arrancar a sus hijos a mitad del curso escolar, hacer una mudanza en este tiempo y trastocar demasiado el ritmo diario del niño cuando está yendo al colegio. En cambio, en invierno la oferta desciende, pero la demanda lo hace mucho más. Además, podemos hablar de la paradoja de la elección que viene a ser que cuando hay una sobreabundancia de opciones, a la larga conduce a consecuencias negativas, como la disminución de la motivación para elegir cualquier opción. Tener demasiadas opciones puede llegar a abrumarnos o a una toma de decisiones precipitada. En invierno tendrás menos oferta, más barata y podrás conseguir, aún, mejores precios.

Definitivamente, nadie debe precipitarse en la compra de algo tan importante como una casa sólo por conseguir un descuento de temporada. Hay que hacer una investigación a fondo, visitar muchas casas, aunque sólo sea para ver cómo está el mercado, porque esta es una inversión, en principio, para los próximos 30 años.

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Este es el día que deberías comprar en internet si quieres pagar menos

¿Existe algún día de la semana más adecuado para nuestro bolsillo cuando compramos por internet? Pues parece ser que sí y que además tiene una explicación bastante lógica.

Según el comparador de precios Ideal el día más adecuado para las compras en Internet es el viernes. La afirmación viene dada por el estudio de las variaciones de precios en artículos diversos a lo largo de toda la semana. De dicho estudio se extrae que el precio medio de los artículos es menor los viernes que cualquier otro día de la semana. Los datos surgen del análisis de precios en portales de compra como Amazon, eBay, Pixmania o El Corte Inglés.

La comparativa se basa en una docena de productos diferentes y sirve de algún modo para entender que Internet no es un espacio rígido ni mucho menos en lo que a compras se refiere. Además podemos extraer conclusiones muy interesantes, no sólo respecto al día más barato para comprar, sino también datos como los días de precios medios más altos, correspondientes a los martes y miércoles.

De hecho, resulta muy interesante descubrir cómo comprar un día u otro puede suponer una modificación en el precio del mismo artículo incluso de hasta un 13% como ocurre con las pulseras Fitness. Esto nos muestra que, a pesar de encontrar en los viernes el precio medio más barato, algunos productos no responden del mismo modo. En el estudio se muestra como la compra de zapatillas para running resultan un 2% más baratas los lunes, o como los jueves son un día especialmente caro para la adquisición de video consolas o gafas de sol, pero el más barato para la compra de cámaras Reflex u ordenadores portátiles.

Por cierto, con respecto a los jueves, este es el día en el que más se activa la compra online en nuestro país ya que, según el estudio, durante los jueves se realiza un 16% más búsquedas que durante el resto de días de la semana.

¿Por qué oscilan los precios en internet de este modo?

La ley de la oferta de la demanda aplicada al comercio digital, realmente esta es la explicación de fondo. Puede sorprender saber cómo portales de venta como Amazon modifican decenas de miles de veces los precios al día a fin de ofrecer productos lo más competitivos posible en cuanto a precio.

Todo esto se realiza mediante la introducción de algoritmos que pueden determinar los cambios en las ofertas y las demandas de productos, junto, a los correspondientes seguimientos de precios de la competencia. De este modo es común que los precios puedan oscilar de un día para otro en las grandes plataformas comerciales, e incluso en los minoristas.

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Cómo saber cuándo merece la pena comprar nuevo y cuándo de segunda mano

El mercado de segunda mano ofrece muchas oportunidades, pero no siempre es interesante. Veamos algunas claves para saber cuando merece la pena una comprar de segunda mano.

Cómo saber cuándo merece la pena comprar nuevo y cuándo de segunda mano

El problema fundamental en este asunto es que existen personas con posturas irreconciliables en cuanto a qué es mejor. Para quien acostumbra a las compras de productos de segunda mano estos siempre tendrán prioridad sobre productos nuevos, y en todo caso, el debate sería sobre qué productos son más interesantes de primera o de segunda mano.

Por otro lado, para quien no acostumbra a la compra de productos de segunda mano, se trata de un modelo comercial que les causa temor o cierto rechazo. Este temor tiene que ver con las condiciones de los productos, con las garantías o con la confianza en los vendedores.

Por tanto, parece mejor establecer las principales ventajas de cada opción para que puedas tomar tu decisión reflexionando sobre lo más conveniente. Siempre debes inclinarte a aquello que realmente resulte mejor para ti, y esto no siempre tiene que ser lo más barato.

Ventajas e inconvenientes de comprar nuevo

La principal ventaja de comprar un producto nuevo reside en la confianza en el vendedor y en la calidad del producto no estrenado.

A lo anterior debemos sumar las garantías que, generalmente, van a ser más elevadas que cuando compramos productos de segunda mano. Y, también, los posibles servicios de asistencia técnica que no siempre vamos a poder encontrar en un producto de segunda mano.

En definitiva se trata de compras teóricamente más seguras, con mayores niveles de garantía y sobre productos no estrenados y por tanto sin taras o defectos, ya que, si los tuviera la garantía cubriría su reparación o incluso su cambio.

El principal inconveniente en comprar un producto nuevo frente a comprarlo de segunda mano es el precio. De hecho, el precio es el eje central de este debate ya que, si no fuera por el abaratamiento que ofrecen la gran mayoría de personas no comprarían productos de segunda mano. Es cierto, y hay que puntualizarlo también, que existe una tendencia a la frugalidad y a la compra con conciencia cada vez más extendida que contempla la compra de segunda mano casi como una opción filosófica, pero no es el grueso de los compradores quien piensa de esta manera.

Ventajas e inconvenientes de comprar de segunda mano

La principal ventaja de comprar un producto de segunda mano es el precio. Si pudiéramos adquirir al mismo precio que de segunda mano un producto en las mismas condiciones con las mismas características pero nuevo probablemente lo adquiríamos.

Otra ventaja sin duda es que hoy en día el mercado de productos de segunda mano ha crecido de tal manera que podemos encontrar una enorme oferta tanto en variedad como en cantidad. Esto significa que existe un mercado de segunda mano lo suficientemente amplio como para que la competencia genere aún mejores precios y condiciones, incluyendo garantías etc.

¿Entonces qué elegir?

Ya te hemos dicho que tiene casi más que ver con tu carácter comprador que con otras cuestiones. Para elegir entre una compra nueva o de segunda mano hay que tener en cuenta los siguientes elementos:

Cuánto se va a devaluar el producto, una devaluación rápida en un plazo corto de tiempo puede justificar un producto de segunda mano. Un buen ejemplo lo tenemos en la adquisición de coches. Cuando deseamos cambiar cada poco tiempo de coche el nivel de devaluación de los vehículos nuevos puede justificar la compra de un vehículo de segunda mano. Por ejemplo, adquirir un coche con un año de antigüedad va a suponer un ahorro con respecto a la compra de un coche nuevo, sin embargo, el nivel de devaluación en un plazo corto va a ser prácticamente el mismo.

Qué garantías se nos ofrecen es otra cuestión relevante. Debes siempre tener en cuenta que la garantía es básica en cuanto a la fiabilidad a corto y medio plazo de funcionamiento del producto, por tanto, el equilibrio entre precio y garantía debe ser importante para ti y para tu bolsillo.

Qué tipo de producto es el que vamos a adquirir. Obviamente no es lo mismo un producto de uso constante de cotidiano o de primera necesidad que un producto de uso secundario. Por ejemplo, volviendo a los coches, no será lo mismo adquirir un vehículo para uso diario al que vamos a someter a un trabajo importante, que un vehículo para uso esporádico u ocasional.

La confianza que nos inspire el vendedor es también importante tanto en el caso de los productos de segunda mano como en los de primera mano. Hoy en día puedes perfectamente contrastado a través de las redes opiniones y comentarios relativos a los vendedores de prácticamente todo tipo de productos y servicios.

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¿Pensando en hipotecarte? Piénsalo dos veces

Los españoles tenemos un innegable apetito por el ladrillo. Si estás pensando e comprar casa e hipotecarte, esto es lo que debes valorar antes de hacerlo.

¿Pensando en hipotecarte? Piénsalo dos veces

El pasado mes de octubre la firma de hipotecas aumentó un 7,1%, alcanzando los 19.195 contratos, con un incremento además de la tasa anual del 10,8%. El valor medio de las hipotecas, según el INE, se situó en los 111.711 euros.

En el último trimestre de 2015 se produce una cierta ralentización en la concesión de hipotecas, sobre todo si se tiene en cuenta los crecimientos del 29% de febrero o del 20,2% de septiembre.

En la concesión de hipotecas uno de los aspectos fundamentes tanto para usuarios como para las entidades bancarias con los índices de referencia a los que se vincule el contrato. La mayoría de las hipotecas españolas se vinculan al famoso Euribor. El segundo índice hipotecario que más se utiliza es el IRPH, que es el Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios, y que ha levantado alguna controversia.

Entre ambos indicadores, la principal diferencia radica en que el Euríbor cotiza en mínimos históricos al 0,078%, mientras que el otro cuenta con unos porcentajes superiores al 2%. Con los datos de 2015 resulta complicado explicar los motivos que han llevado al Euríbor a esa tendencia reduccionista, alcanzado incluso mínimos históricos, mientras que el IRPH crecía casi freno.

Los especialistas en materia financiera advierten que para conseguir un diferencial más bajo en la hipoteca los usuarios acepten otras vinculaciones que proponga la actividad financiera.

Lo más normal es que este año se estabilice el IRPH y no se produzcan grandes crecimientos, lo que implicaría que el interés de las hipotecas que se vinculen a este índice no sufra grandes aumentos en 2016. Esto puede resultar un importante aliciente para aquellos españoles que tengan previsto adquirir una vivienda. Los intereses tan bajos permitirá que la cuota mensual se conserve más o menos estable con el tiempo.

Sin embargo, las previsiones que manejan las entidades financieras es que los tipos de interés evolucionen al alza durante los dos próximos años, lo que les permitiría conseguir un mayor margen financiero por aquellas hipotecas concedidas con diferenciales sobre el Euríbor muy bajos. Eso implicaría un incremento muy importante en las cuotas mensuales que asumen las familias. El Euríbor se encuentra en mínimos históricos y lo más probable es que ascienda a unos niveles más coherentes.

En cualquier caso, antes de firmar cualquier hipoteca hay que visitar distintas entidades bancarias para hacerse una idea aproximada del volumen de endeudamiento al que se haría frente y conocer el tipo de hipoteca que sería necesaria. Eso sí, hasta que no se encuentre una vivienda de manera definitiva no se podrá acceder a las condiciones concretas que facilite la caja o el banco.

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La diferencia entre préstamo y crédito

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Cuánto dinero deberías destinar como mucho al alquiler

Comprar o alquilar. Es el eterno dilema de muchas personas. Supone un gran esfuerzo económico hacerse con una propiedad, de ahí que haya gente que opte por la opción del alquiler. Sin embargo no todo el mundo tiene muy claro lo que debe destinar a esta partida al mes. Está claro que si ganamos 900 euros no nos podemos permitir el lujo de pagar 700 por una vivienda.

Cuánto dinero deberías destinar como mucho al alquiler

Por eso mismo, el primer paso es hacer un presupuesto. De esta manera tendrás un mayor control de los gastos e ingresos. Ten en cuenta que el 60% del dinero que se te vaya irá a parar a las tres partidas básicas que son la vivienda, el transporte y la alimentación. Sin embargo esto no significa que el 40% restante sea ahorro. Se destinará a ropa, ocio, fondos de emergencia, salud, actividades, otros créditos, etc.

-La regla del 30% de los ingresos. No se aconseja rebasar el 30% de los ingresos para abonar el alquiler. En el caso de ganar 1.000 euros mensuales no deberías pagar por ejemplo 400 euros. Puede que haya gente que destine hasta el 50% de sus ingresos a esta partida, pero lo más probable es que no esté habiendo bien sus deberes para conseguir una cierta libertad financiera.

-El ingreso anual debería ser igual al precio del alquiler multiplicado por 40. En ocasiones resulta complicado realizar las dos anteriores fórmulas si somos trabajadores por cuenta propia, ya que no sabemos el dinero que vamos a tener cada vez. Por eso también existe esta solución que pasa por dividir entre 40 el precio que ingreses anualmente.

-Regla del 50-30-20. Estos números hacen referencia al porcentaje concreto que debes destinar a las distintas partidas mensuales. Por un lado, el 50% se destinará para los gastos fijos, entre los que se incluyen el alquiler, transporte y suministros. El 30% será la cifra que emplearemos para los gastos del día a día, como pueden ser gastos, compras, ocio, etc, mientras que el 20% restante irá a parar a la consecución de los objetivos financieros.

-Una cantidad con la que te sientas cómodo. Obviamente es importante sentirse cómodo en el lugar donde vas a vivir. Puedes sentarte con tu pareja y determinar el dinero que estáis dispuestos a pagar al mes. Trata de determinar cuáles son tus prioridades y si estás dispuesto a sacrificar algo para abonar una determinada cantidad por el alquiler.

Estas son las fórmulas para establecer qué alquiler debes pagar en función de tus ingresos ¿Y tú cuál usas?

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Diez cosas en las que no debes ahorrar en casa

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La diferencia entre ahorrar para comprar y comprar a crédito, un caso concreto: el coche

Las economías domésticas de hace tan sólo 30 o 40 años no dudaban en este aspecto: el crédito no existía o lo hacía de manera exclusiva para la adquisición de la vivienda, lo demás, las compras y los gastos provenían de manera directa del ahorro. Con los años, esta manera de entender el gasto fue evolucionando en dirección al crédito. Sin embargo, ¿realmente merece más la pena la compra a crédito?

La diferencia entre ahorrar para comprar y comprar a crédito, un caso concreto: el coche

La crisis económica ha obligado a la economía doméstica a un replanteamiento de la manera de entender el crédito. No debemos olvidar que desde la entrada en vigor del euro, y fundamentalmente mediando la pasada década, el crédito fácil saturó el mercado de productos financieros, generando una demanda espectacular y poco conocida en nuestro país de créditos al consumo, los mismos créditos que con el inicio de la crisis comenzaron a caer en morosidad de manera espectacular.

Ahorro vs Crédito

Realmente aún con el susto en el cuerpo y los efectos de la crisis en nuestras cuentas bancarias, el usuario medio ha conseguido racionalizar mucho más la manera de entender el crédito.

Esto no nos tiene que hacer olvidar la peligrosa alegría con la que en los momentos previos a la crisis utilizábamos productos como las tarjetas de crédito o los créditos personales, es sin duda una enseñanza dura pero efectiva que nos viene a decir que un crédito puede ser un instrumento financiero muy útil pero que mal utilizado puede hundir rápidamente una economía doméstica.

¿Ahorro para el coche o pido un crédito?

Ponemos el ejemplo de la adquisición de un vehículo de manera totalmente intencionada, ya que el mercado de los vehículos se está moviendo y la compra venta de coches creciendo de manera sostenida desde el año 2014. Esto se debe en buena medida a que durante la crisis no hemos cambiado de vehículos y aprovechamos estos momentos de mejoría económica para plantearnos dicho cambio.

En primer lugar veamos qué nos aporta como beneficio solicitar un crédito para la compra del vehículo:

  • Rapidez
  • Acceso a cantidades superiores
  • Pago en diferido y amortizaciones mensuales
  • Menor impacto teórico sobre nuestras cuentas

Sin embargo, la solicitud de un crédito también trae consigo una serie de obligaciones y problemas añadidos:

  • Costes y comisiones del producto
  • Costes de los intereses de la devolución
  • Obligación de atención a cuotas constantes
  • Posibilidad de impago y entrada en mora

Por su parte ahorrar para posteriormente adquirir el vehículo presenta también ventajas generales:

  • Flexibilidad en la cantidad destinada al ahorro
  • Posibilidad de ahorrar obteniendo beneficios (rentabilidad)
  • Ausencia de gastos e intereses relativos al crédito
  • Ausencia tras la compra de cuotas sistemáticas

Como elementos negativos debiéramos destacar:

  • Obligación de ahorro (constante o no)
  • Lentitud en el proceso

Si comparamos ambas opciones, parece evidente que la balanza debiera inclinarse por el ahorro. Se trataría de la manera más barata de comprar el coche, ya que nos evitaríamos los costes de la financiación, también de una manera más racional de adquisición ya que probablemente nos obligue a centrar mucho más la decisión del modelo y tipo de vehículo que necesitamos, y, tal y como se entendía en las economías domésticas de antaño, gastamos lo que tenemos y no lo que suponemos que vamos a tener, una filosofía de gasto muy racional y realista.

Sin embargo, si bien todo el mundo puede plantearse un ahorro sistemático si puede plantearse el pago de una cuota mensual sistemática (por el mismo importe) no todo el mundo dispone del tiempo o la paciencia necesaria para esperar a reunir ese dinero con el que adquirir el vehículo. Efectivamente para ellos el crédito podrá ser un instrumento útil aunque, recuerde siempre, que una mala elección de un crédito puede acabar trastocando el futuro de su economía doméstica de manera muy grave.

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Sabes realmente cuánto vale lo que tienes en casa: 10 ejemplos de cosas que valen más de lo que piensas

Todos sufrimos el síndrome de diógenes en mayor o menor medida y acumulamos objetos por el simple hecho de tenerlos en casa. Te desvelamos 10 cosas que seguro que tienes en casa y que valen más de lo que piensas.

Sabes realmente cuánto vale lo que tienes en casa: 10 ejemplos de cosas que valen más de lo que piensas

A veces guardamos cosas que con el paso del tiempo van adquiriendo un valor insospechado. Es cierto que no todos tenemos esos tesoros que aparecen en las series de televisión olvidados en desvanes y armarios, pero es muy probable que sí tengamos cosas que poseen más valor del que esperamos.

Esta es una lista de diez tipos de cosas donde sería aconsejable que miraras por si, efectivamente, guardas algún tesoro escondido.

Monedas

Es una de las cosas que primero debemos repasar. Cuando se nos olvidan pueden acabar olvidadas y por tanto enterradas entre otros recuerdos u objetos. Sin embargo, determinadas monedas pueden alcanzar precios astronómicos, mientras que otras, tal vez no tan antiguas, pueden tener un valor importante.

Discos

Si tienes discos de vinilo (por supuesto si tienes formatos anteriores al vinilo con mucha más razón) es importante que hagas un buen repaso de tu colección. Actualmente hay una tendencia a la vuelta al vinilo. Esto no hace que todos los vinilos alcancen grandes precios ni mucho menos, pero sí que existen ejemplares cotizados por encima de otros. A nivel internacional estamos hablando de cientos de miles de dólares, a nivel nacional existen discos por los que se pagan cantidades entre los 3.000 euros y los 6.000 euros.

Aparatos electrónicos

A medida que avanza la tecnología los plazos en los que a un producto tecnológico se le considera un clásico se acortan. Hoy en día existen un buen número de dispositivos que alcanzan precios de clásicos si sabemos encontrarles compradores, dispositivos que van por ejemplo desde los walkman hasta algunas de las primeras consolas portátiles.

Cómics

Hoy en día una primera edición de algunos de los cómics de los superhéroes más conocidos pueden alcanzar en Estados Unidos precios cifrados en millones de dólares. En nuestro país y en general en Europa no alcanzan tanto valor, pero también se consideran piezas de coleccionista con alto precio.

Herramientas

Es un poco más complicado que lo anterior, pero las herramientas de precisión y las herramientas antiguas también tienen un mercado importante, tanto desde el punto de vista del coleccionismo como desde el punto de vista estético para profesionales de los diferentes sectores, sobre todo si son instrumentos y herramientas aún en uso.

Juegos y juguetes

Esta es otra gran idea de tesoros escondidos. Los coleccionistas de juguetes videojuegos son probablemente de los más fieles y están dispuestos a pagar cantidades enormes por aquellas piezas más buscadas y cotizadas, además, los juguetes y juegos son susceptibles de quedar olvidados en nuestros espacios reservados a los cachivaches. Presta mucha atención a los juguetes y juegos antiguos que puedas tener porque tal vez valgan bastante más de lo que crees.

Muebles

No hay tanta tradición en nuestro país del mueble restaurado o de las transacciones sobre muebles antiguos como en otros países, incluso del ámbito europeo. Aun así, los precios pueden ser lo suficientemente interesantes como para que consideremos que ese mueble antiguo que ya no utilizamos pueda salir al mercado.

Cromos  coleccionables

Aquí también podemos encontrar un gran filón. Desde luego estamos lejos de los precios del coleccionismo norteamericano, donde algunos de los récords por cromos deportivos han superado los 3 millones de dólares por cromo, pero aun así existen colecciones y coleccionables muy utilizados por los que merece la pena indagar, tanto con lesiones deportivas como con otros motivos.

Sellos

Este es un gran clásico entre las piezas que alcanzan un mayor valor del esperado, pero también de un valor menor, incluso con los sellos antiguos. De todos modos, si tienes una colección de sellos o un número determinado de ellos puedes perfectamente investigar su precio, ya sabes que aquí también hay cotizaciones verdaderamente elevadas.

Revistas y periódicos

Es menos usual encontrar piezas de valor dentro de las revistas y periódicos antiguos, pero no es menos cierto que existen muchas ediciones que por un motivo u otro acabar alcanzando valores interesantes. Repasa todo aquello que tenga que ver con material impreso que se almacene en tu hogar, puede que tengas una pequeña joya impresa y no lo sepas.

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¿Compensa comprar un coche nuevo o de segunda mano?

Pocos elementos suscitan tan rápido la pregunta “¿Nuevo o de segunda mano?” como un coche. Existen opiniones para todos los gustos al igual que experiencias de lo más diverso y para tomar la decisión final es necesario valorar algunos elementos que desde aquí queremos descubriros.

39043¿Compensa comprar un coche nuevo o de segunda mano?

En post anteriores ya hemos hablado de lo que debes y lo que no debes comprar nuevo y, como es lógico, el coche aparecía en esta lista. ¿De verdad compensa comprar un coche nuevo? ¿No es preferible acudir al mercado de segunda mano? Quienes busquen una respuesta afirmativa o negativa pueden sentirse defraudado, ya que en la elección final intervienen varios factores personales que no son iguales para todo el mundo. Sin embargo, sí que existen preguntas y planteamientos que ayudarán a dar el enfoque correcto a la cuestión.

Lo primero que debemos tener claro es que los coches son uno de los productos que más rápido pierde valor durante los primeros años de vida. La manida frase de que nada más abandonar el concesionario un vehículo ya vale un 30% menos sigue siendo la norma y para comprobarlo basta con acudir a las tablas de valor venal que publica el BOE y que son el dinero que la aseguradora pagará en caso de siniestro total del vehículo.

Precisamente por esa pérdida de valor desde un punto de vista exclusivamente financiero puede tener sentido comprar un coche con uno o dos años de vida y también por eso prolifera el mercado de coches de kilómetro cero. Eso sí, ya puestos a hablar de coste económico, tampoco debemos olvidar que además del dinero que paguemos al antiguo propietario habrá que abonar el cambio de titularidad del vehículo.

Qué más tener en cuenta

Lógicamente, el precio no puede ni debe ser el único elemento a valorar. El uso que vayamos a hacer del coche también debe influir en la decisión y sobre todo en el modelo a elegir, bien sea de primera o de segunda mano.

Si realmente queremos un coche para que dure muchos años su depreciación inicial quedará más que compensada por el largo uso que vamos a hacer del mismo. Es decir, amortizaremos ese ‘sobrecoste’ de comprarlo nuevo alargando su vida útil.

Del mismo modo, si vamos a hacer muchos kilómetros al año puede que compense comprar un vehículo nuevo porque podremos hacer el kilometraje por nosotros mismos y porque además, partirá con el cuentakilómetros a cero. No hay que olvidar que, además de la edad, en el caso de los coches también cuenta la distancia recorrida.

El problema del precio y la información

Pero si algo preocupa a quien se plantea comprar un vehículo de segunda mano es el estado del coche. Y aquí es donde recomendamos la lectura del pasaje que Tim Harford dedica a este mercado en su libro “El Economista Camuflado” –casi imprescindible para cualquier persona a la que le gusten las finanzas-. El economista habla del funcionamiento del mercado de segunda mano y del problema que supone la asimetría de la información. De forma muy resumida, venía decir que el concesionario siempre tiene más información que el posible comprador y que la utiliza en su beneficio para inflar precios y vender coches que quizás no estén perfectos.

Para evitar este problema nada como hacer que un mecánico de confianza revise el coche o, en su defecto, la clásica compra por enchufe. Es decir, comprar a un familiar o un conocido, lo que ofrece garantías adicionales sobre el estado del vehículo.

Para evitar esta sobrevaloración de precios también es bueno fijarse en la demanda. El mercado de segunda mano es limitado y por lo tanto también lo es la oferta de vehículos. Si todos los usuarios buscan uno modelo similar o vehículos con características similares, es muy posible que el precio suba y sea mayor que el valor real del coche –recordar la diferencia entre valor y precio-. Así que otro buen consejo puede ser huir de lo que busca todo el mundo y apostar por modelos que se salgan de lo convencional.

En cualquier caso, tanto para las compras de primera o segunda mano, hay una regla básica: empezar la búsqueda y la negociación con un presupuesto cerrado y mantener la mente abierta. Al final, ese modelo que tanto deseábamos posiblemente no sea tan diferente de otro de la misma gama y al no ‘enamorarnos’ de uno concreto podremos negociar mejor y evitar pagar de más.

Imagen de Flickr por Antonio Tajuelo


Economía, Fiscalidad · Escrito por el 06/08/14


Si quieres invertir en oro, comprarlo no es la única solución

Por más tiempo que pase y que cambie la civilización hay algo que permanece y es el atractivo del oro. Cada cierto tiempo, de forma cíclica, los medios de comunicación alertan sobre la subida del oro y su atractivo como activo refugio en términos de inversión.

Si quieres invertir en oro, comprarlo no es la única solución

La realidad es que el oro es uno de los activos más importantes en el ámbito de las materias primas y sigue siendo uno de los pocos capaces de atraer tanto al inversión profesional o por lo menos con cierta experiencia como a quienes no suelen invertir. Al final, parece que somos capaces de ver el potencial del oro más fácilmente que el de otros activos como por ejemplo el petróleo o las acciones.

La facilidad para comprar y la familiaridad con el metal precioso juegan ciertamente a su favor. De hecho, las joyas de la familia, compuestas por las piezas de oro y brillantes siguen siendo uno de los legados más importantes en términos de herencia. Por eso, cuando se plantean invertir en oro muchas personas lo hacen pensando en comprar oro físico, pero esta no es ni mucho menos la única opción disponible.

El oro físico

Cuando nos referimos a oro físico lo hacemos no sólo a los lingotes, cuyo precio mínimo suele estar en torno a 6.000 euros, sino a otras formas en las que puede adquirirse el preciado metal. Monedas y joyas son otros medios de invertir en oro, aunque sólo para las primeras hay un mercado relativamente transparente.

Para quienes quieran comprar oro físico pero no deseen guardarlo en casa por motivos de seguridad, hay multitud de bancos y empresas que emitirán el correspondiente certificado de posesión del oro sin que éste tenga que pisar nuestra vivienda.

Alternativas al oro físico

Más allá del oro físico, existe todo un mercado en torno a este metal y distintas opciones de operar con él. ¡Vamos a verlas!

Futuros: como ocurre con todas las materias primas, es posible invertir en opciones y futuros sobre las mismas. Este es un mercado algo más complejo en el que en realidad se compra una opción de adquirir oro a un determinado precio.

ETFs: son las siglas de fondos cotizados y los hay de todo tipo, incluidos varios sobre el oro y sobre metales preciosos. Se trata de fondos de inversión que replican índices y cuya cotización es como la de una acción. Así, estaremos invirtiendo en la evolución del oro, no tanto en el propio oro.

Fondos de inversión: para los más clásicos existe la posibilidad de comprar fondos de inversión que trabajen sobre el oro. La ventaja de esta alternativa es que no sólo invierten en la compra de oro, también suelen incluir algo de plata y otros metales preciosos, así como títulos de compañías del sector, desde mineras hasta distribuidoras.

Acciones de compañías mineras: la alternativa más bizarra, pero también una fórmula para invertir en oro de forma lateral, sin comprar directamente el metal.

Oro de inversión, sin IVA

Para quienes  sigan pensando en comprar oro físico, deben saber que el oro de inversión, como pueden ser los lingotes y las monedas. Está exento de IVA. Esta es la forma de equiparar esta alternativa a las que ya hemos explicado de fondos, ETFs y acciones.

Y a ti ¿te gusta el oro como inversión?

Imagen de Flickr por woody1778a




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