8 Mar 18

Roboadvisors, ¿la panacea de la gestión pasiva?

Comentarios desactivados en Roboadvisors, ¿la panacea de la gestión pasiva?

publicado por en la categoría Economía, Finanzas personales, Gestión de planes de pensiones, Guía de plan de pensiones

Los Roboadvisor están logrando un alto nivel de implantación y éxito en la gestión de activos. Repasamos en qué consisten estos gestores automáticos de carteras de inversión.

Es obvio que las nuevas tecnologías han modificado de manera radical el sector financiero. Dentro de estas modificaciones, que avanzan día a día, la presencia de los denominados Roboadvisor está siendo un hecho destacado tanto por lo amplio de su implantación como por las muestras de éxito que ofrecen.

En esencia el robot financiero se enfoca a sustituir al tradicional asesor bancario. Se trata de gestores automatizados que toman decisiones de inversión en base a los datos que le proporcionan los usuarios con un cuestionario sobre su perfil de inversión. A partir de sus respuestas encuadran a los usuarios dentro de una de sus carteras modelo y a partir de ahí gestionan y distribuyen el ahorro.

Los robo advisor proponen un modelo de gestión menos personal, más dependiente de números y estadísticas, pero que cuentan con dos ventajas:

Coste más bajo

Cuando contratamos fondos de inversión no sólo debemos fijarnos en los niveles de riesgo y las rentabilidades históricas, también debemos hacerlo en cuanto a las comisiones que las gestoras nos aplican. Obviamente estas comisiones influyen en el rendimiento final que obtenemos en la inversión.

Los robots financieros aplican comisiones mucho más bajas que los bancos. Esto se debe fundamentalmente a la automatización de procesos y al ahorro de costes de recursos humanos. La mayoría de robo advisors trabaja con fondos índice y ETFs, que cuentan con comisiones mucho menores que las de un fondo de inversión al uso. A esto se añade un equipo gestor mucho más reducido.

Libertad e independencia

El robot financiero se dedica a la gestión pasiva, no custodia el dinero de los clientes ni dispone de fondos propios, esto hace que no tenga interés especial en un producto por sus comisiones o por los incentivos que produce.

Este modelo de gestión pasiva se basa en la construcción de carteras a través de fondos indexados y ETFs que replican la evolución de fondos de inversión, índices bursátiles y demás activos. Para ello se emplean algoritmos que son capaces de optimizar las inversiones a costes reducidos en función de los perfiles de riesgo de cada cliente.

Dicho de otra manera no elegimos un fondo según el interés comercial de quien nos lo ofrece, con lo que el nivel de dependencia es superior a otras opciones.

¿Todo son ventajas?

Hay que tener en cuenta que el robot financiero elimina la inversión emocional en la gestión de nuestras inversiones. La decisión de inversiones basadas en las emociones no es casi nunca una buena idea. La automatización inteligente de estas decisiones, convertida en una gestión pasiva, puede resultar atractiva para el inversor que no desea preocuparse en exceso por la evolución constante de su dinero invertido.

Sin embargo, no para todo el mundo la exclusión del factor humano es una buena idea. El gestor tradicional tiene una capacidad de análisis emocional de los mercados que aún los robots financieros no logran. Por otro lado, no debemos olvidar aquellos inversores que prefieren mantener un control constante del destino de su dinero, algo que no va a ocurrir en el caso del uso de Roboadvisors.

Imagen de Flickr


Comentarios desactivados en Roboadvisors, ¿la panacea de la gestión pasiva?

Etiquetas: , ,