29 Sep 16

La inversión activa frente a la inversión pasiva: ventajas y desventajas

publicado por en la categoría Economía, Finanzas personales, Guía de plan de pensiones, Jubilación, Productos de ahorro, Sistema legal de los planes

Este es uno de los debates más repetidos entre los gestores de carteras de fondos de inversión y carteras de inversión en general. Gestión activa frente a gestión pasiva. Se trata de dos modelos de trabajo enfrentados pero también complementarios. Analizamos sus fortalezas y puntos flacos.

La inversión activa frente a la inversión pasiva: ventajas y desventajas

Quienes hayan leído la entrada sobre cómo afecta la inflación a nuestras inversiones puede que apunten a la gestión activa del dinero como la mejor solución para sus finanzas personales. Sin embargo, la realidad es que existe otra forma de invertir en la que el dinero se mueve, pero sin que tengas que estar constantemente comprando o vendiendo acciones. Es lo que se conoce como gestión pasiva y día a día va ganando puntos.

Qué significan gestión pasiva y gestión activa

Por inversión activa y pasiva se entienden dos modelos de gestión de carteras y de inversiones en general que se pueden definir de la siguiente forma:

Gestión activa: supone mover el dinero en buscar de maximizar las oportunidades de inversión. El objetivo será siempre batir al mercado.

Gestión pasiva: implica menos movimientos de capital ya que el objetivo suele ser el de replicar un índice. En otras palabras, hacer lo que hace el mercado asumiendo que a largo plazo la bolsa siempre sube, entre otras cosas.

Para quienes todavía tengan dudas, la mejor forma de entenderlo es acudiendo a los fundamentos de la inversión pasiva. Los que apuestan por este tipo de gestión se basan en que los gestores de fondos tiende a equivocarse más que acertar y que, en cualquier caso, su operativa genera comisiones que impactan directamente sobre la rentabilidad del fondo. Las cifras, por ahora, avalan esta teoría, ya que salvo los fondos de autor, la mayoría de fondos obtiene rentabilidades inferiores a la del mercado.

Siendo esto así, ¿Por qué no tratar de replicar el comportamiento del mercado? Así surgieron los fondos indexados que, en buena medida son los que sustentan la gestión pasiva, dentro de la cual los Blogeheads son una de las corrientes más exitosas. Es lo que se llama gestión indexada y los ETF son sus grandes protagonistas.

Ventajas de la inversión pasiva

La principal ventaja de la inversión pasiva es que, como su propio nombre indica, supone realizar muchos menos movimientos de capital. Esto hace que las comisiones que paguemos sean menores, algo que también se aplica a los fondos de inversión con un estilo de gestión pasivo. Sin movimientos no se generan comisiones y por eso los ETF tienden a ser más baratos que los fondos.

Además, al ser una gestión menos activa y habitualmente más automatizada, se minimiza el impacto humano en la inversión. No es que funcionen solos y con sistemas automáticos -que también en algunos casos-, sólo que las pautas de inversión están más claras, así como la composición de sus carteras.

Desde el punto de vista inversor, la cartera puede estar todo lo diversificada que uno quiera. Al comprar un índice, como por ejemplo el Ibex, se está diversificando por tipo de compañía, aunque tambéin es verdad que no por ámbito geográfico. Por fortuna, hoy en día hay ETF para todos los gustos sobre cualquier activo. En pocas palabras, una gran diversificación a un coste reducido.

En cierto sentido, la gestión pasiva del capital es quizás la que mejor se adapta a los recursos de una persona que desea hacer su propia cartera de inversión a través de fondos y/o Etfs.

La desventaja más obvia es que se pueden perder oportunidades de negocio a las que sí se accedería con un tipo de gestión más activa y rápida, que reserva parte de su capital para acceder a estas oportunidades.

Ventajas de la inversión activa

Esta es la que utilizan la mayoría de fondos de inversión y, dejando de lado la generación de comisiones, en teoría les permite ser más inmediatos en la respuesta al mercado y, sobre todo, no perder oportunidades de inversión.

En un momento en el que las bolsas y los mercados suben, la inversión pasiva puede resultar muy atractiva porque genera menos comisiones y ofrece buen rendimiento, ya que casi todos los activos suben. Sin embargo, cuando el mercado está plano y sin una tendencia definida, la gestión activa es la que permite aprovechar más las pocas oportunidades que hay.

Y es que en esos casos, habrá que hacer algo diferente al mercado si se quiere ganar.

Gestión pasiva y gestión activa son totalmente complementarias. El primero tiene un carácter a priori más conservador, mientras que el segundo es el que permitirá maximizar ganancias aprovechando los baivenes del mercado.

Y a vosotros ¿Cuál de los dos estilos os gusta más?

Imagen de Flickr por David Lacarta



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