12 Mar 14

Grandes o pequeños ¿Y tú de quién eres?

publicado por en la categoría Fiscalidad, Jubilación

Real Madrid o Barcelona, Fanta Naranja o Fanta Limón, Playa o Montaña, Coca-Cola o Pepsi, Papá o Mamá… El mundo está lleno de este tipo de enfrentamiento entre polos. En el área financiera podemos hablar de Renta Fija o Renta Variable, Planes de Pensiones o Fondos de Inversión, pensión pública o privada etc… Y si afinamos más en el ámbito del ahorro podemos plantear dos alternativas más, recortar gastos o aumentar ingresos y la lucha entre grandes y pequeños gastos.

Grandes o pequeños ¿Y tú de quién eres?

Los primeros son los referidos a grandes adquisiciones, dentro de las cuáles la vivienda ocupa un lugar prominente y entre las que también se puede mencionar la compra del coche o una nueva televisión. La cuantía concreta a partir de la cual se puede hablar de una gran compra dependerá en buena medida de la salud financiera de cada persona, pero como línea de corte podríamos fijar una franja entre los 750 y los 1.000 euros.

La ventaja de centrarse en los grandes gastos es que ahí es donde más ahorros podremos acumular. El mejor ejemplo llega, de nuevo, del lago de la vivienda. Pensemos lo que puede suponer ahorrar un 2% en la compra de una casa de 200.000 euros: nada más y nada menos que 4.000 euros. Y ese 2% no es mucho para los ahorros que se pueden conseguir si sabemos negociar el precio de la casa y la financiación. La diferencia de pagar un préstamo a Euribor + 1 o hacerlo a Euribor +1,5% para un préstamo a 25 años por el importe antes mencionado es enorme.

Enlace a vídeo

Piedrahita, el rey de las pequeñas cosas –

http://www.youtube.com/playlist?list=PLAB5BDBF269C01BC3

 

Precisamente por eso, apostar por los grandes gastos es siempre una buena idea.

En el lado contrario se encuentran los pequeños dispendios. La compra semanal en el supermercado, las salidas a cenar, el café de media mañana en el trabajo o, simplemente, el gasto e telefonía. Todos estos gastos rara vez superan los 75-100 euros, pero cuando los tomamos en cuenta en su conjunto sí que suponen una cantidad considerable.

La ventaja de preocuparnos y gestionar adecuadamente los pequeños gastos es que, a diferencia de los grandes dispendios, estos son recurrentes y habituales. ¿Cuántas veces compramos un coche o una casa? En el primero de los casos puede que cuatro o cinco veces en la vida y en el segundo, una o dos. Por el contrario, un café lo tomamos a diario y la compra la hacemos también todas las semanas… Las oportunidades de ahorro aquí son mucho más grandes en cuanto a número, aunque no en cuanto a cuantía.

Pero más allá de este hecho, lo cierto es que quien no cuida los pequeños gastos difícilmente lo habrá con los grandes. Son estos primeros los que nos permiten estar financieramente alerta y los que marcarán nuestra gestión financiera.

Y vosotros ¿Por cuál apostáis?

Imagen de Flickr por srgpicker



Etiquetas: ,

Deja un comentario