8 Feb 18

El sesgo de presente o por qué no consigues ahorrar

publicado por en la categoría Economía, Finanzas personales

Ahorrar no resulta tan fácil para todos. Además de las cuestiones económicas pueden entrar en juego en esta dificultad de ahorro cuestiones como el sesgo de presente.

El comportamiento denominado sesgo de presente, según la ciencia, tiene que ver con la motivación de las personas a recibir recompensas inmediatas en las acciones a realizar frente a posponer la recomensa. Dicho de otro modo, cuanto más lejos está el premio que se nos ofrece más nos cuesta recorrer el camino para obtenerlo.

Estas situaciones las podemos encontrar en nuestra vida cotidiana sin demasiado esfuerzo. Desde aquella dieta que decidimos empezar pero que abandonamos, hasta la eterna promesa de realizar ejercicio físico, o, en el plano financiero, la imposibilidad de consolidar una cartera de ahorro a lo largo del tiempo.

La influencia del sesgo de presente en nuestras finanzas personales puede ser determinante en algo tan importante como el futuro de nuestra salud financiera. Un buen ejemplo de esto lo tenemos cuando pensamos en la jubilación.

Todos tenemos claro que el futuro de las pensiones públicas no es muy halagüeño, del mismo modo que tenemos presente la necesidad de no perder poder adquisitivo cuando nos jubilemos. Esto debería dar lugar sin duda a plantearse la necesidad de ahorrar para el futuro y de este modo, combinando las pensiones con herramientas de ahorro, garantizarnos una jubilación tranquila. Sin embargo, un objetivo tan lejano se ve como difícil, o, peor aún, como distante y aún no necesario.

Probablemente la mejor manera de evitar el efecto del sesgo de presente en nuestra economía es aprender a convivir con lo que realmente necesitamos. Una manera eficaz es valorar las necesidades del yo futuro y contrastarlas con nuestra manera de consumir en el presente. Ser capaces de discernir el coste real de cada gasto y su utilidad puede ayudar mucho en esto.

Convencerse que para el ahorro a largo plazo lo importante es la acción, ya que la motivación puede flaquear, puede llevarnos a opciones muy interesantes como el preahorro, o pagarte a ti mismo el primero, junto con productos financieros flexibles, en los que podamos realizar aportaciones de manera sistemática. Convertir el ahorro en un hábito es algo fundamental para evadir los efectos del sesgo de presente.

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