14 May 14

Cinco alternativas de inversión para evitar la bolsa

publicado por en la categoría Economía, Fondos de pensiones, Planes de Previsión Asegurados (PPA), Productos de ahorro, Productos de ahorro garantizado

Invertir directamente en bolsa no es sencillo y quien diga lo contrario o bien es un bróker que quiere tu dinero, un inversor que quiere tu dinero o un necio que está a punto de perderlo. No entraremos en el debate acerca de si la bolsa es o no un juego de suma cero en el que para que uno gane el otro debe perder, pero sí que quien invierte en bolsa sin los conocimientos y estrategia necesarios o lo hace como una fórmula rápida para ganar dinero tiene muchas papeletas para perderlo.

Cinco alternativas de inversión para evitar la bolsa

Por otra parte, también es cierto que la inversión directa en bolsa es una de las fórmulas más eficaces de rentabilizar nuestro capital y que, al final, muchas de las otras alternativas de inversión pasan, en mayor o menor medida por la bolsa y en su práctica totalidad por los mercados financieros de una u otra manera. Os presentamos cinco alternativas a la bolsa:

  • Depósitos estructurados: esta es quizás la fórmula más conservadora de entrar en bolsa sin comprar acciones, un depósito estructurado en el que la parte variable del retorno esté ligada a la evolución de determinados activos financieros. De esta forma aseguraremos el capital invertido y una rentabilidad mínima ‘jugándonos’ el resto en los mercados.
  • Fondos Mixtos: apostar por fondos en los que una parte importante de la inversión se destine a renta fija es otra forma de, en teoría y salvo default o impago, asegurarse parte de la inversión inicial, dejando un porcentaje destinado a la renta variable.
  • Fondos de inversión en renta variable: en este caso sí estaremos invirtiendo en bolsa, aunque con la ventaja de que no lo haremos en unas pocas acciones, sino en una cartera en teoría bien ponderada y, sobre todo diversificada, que, además, estará gestionada por profesionales de la inversión.
  • ETFs o fondos cotizados: una de las fórmulas más agresivas para evitar la bolsa. Los fondos cotizados son en realidad fondos de inversión que cotizan como si fuesen acciones. Es decir, se pueden comprar y vender en cualquier momento. En este punto la apuesta sería por fondos indexados que replican el comportamiento de un índice concreto como pueda ser el Ibex 35 o el Dow Jones. La ventaja es, de nuevo, que no estaríamos fiándolo todo a un puñado de acciones, sino a un índice entero compuesto por, en el caso del Ibex, de las 35 empresas nacionales con mayor capitalización.
  • Planes de pensiones: la alternativa a largo plazo. Los lectores del blog ya saben cómo funciona un plan de pensiones y que, dependiendo del tipo de plan, buena parte de sus activos pueden estar invertidos en renta variable. Esta es quizás la opción que menos se asemeja a la bolsa, ya que aquí se pierde buena parte de la capacidad de maniobra y, sobre todo, la liquidez que sí ofrecen el resto de alternativas.

Y vosotros ¿Qué otras alternativas a la inversión bursátil conocéis?

Imagen de pixabay.com



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