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6 personalidades con el dinero ¿Cuál es la tuya?

No todos manejamos el dinero de la misma manera. Se pueden distinguir muchos tipos de personalidades con el nivel, vamos a descubrir seis de las más habituales.

En realidad todo fluye hacia el mismo lugar: la manera en la que asumimos el gasto y el ahorro. En general, ahorramos poco y gastamos demasiado, aunque, después hay personalidades con más capacidad de control y otras, más dadas al consumismo.

El que no tiene miedo al riesgo

Se trata de un perfil que maneja su dinero sin miedo al riesgo. Asume la volatilidad del mercado y prefiere la emoción y posibles beneficios de una inversión a la seguridad de los ahorros garantizados.

Obviamente, cuando la apuesta de riesgo sale bien, los beneficios son superiores a cualquier otro perfil de ahorrador. Sin embargo, esos niveles de volatilidad son difíciles de conciliar para una persona común.

La mejor idea para un ahorrador sin miedo al riesgo es crear una buena estrategia de diversificación para poder combinar riesgos en determinadas inversiones con posiciones más conservadoras en otras.

El que solo mira el corto plazo

Esta es una personalidad también con cierta tendencia al riesgo. En esencia, se trata de alguien que sólo se plantea el ahorro por periodos cortos de tiempo para tratar de obtener objetivos concretos. En muchos casos este perfil lo que busca es el consumo por encima del ahorro y sólo entiende el ahorro como un mecanismo rápido para obtener el consumo deseado, cuando el ahorro se alarga en el tiempo le genera rechazo.

La gran baza de este ahorrador es la satisfacción de haber cumplido los objetivos en el corto plazo. El gran inconveniente es que en el medio y largo plazo, el ahorro se habrá diluido en forma de gastos y consumo, con lo cual, el inicio de una cartera de ahorro para el retiro será más complejo que exigirá más dinero.

El que solo tiene un objetivo

Tener objetivos financieros claros es un buen paso en la dirección correcta, sin embargo, tener un único objetivo puede generar problemas a largo plazo.

Curiosamente tener solo una meta económica no está reñido con hacer bien las cosas. do todo a un único objetivo la idea puede no resultar tan buena.

Generalmente el ahorrador único no llega a ser consciente de la vulnerabilidad que genera su forma de estructurar las metas. Probablemente queda tan concentrado en único objetivo que no ve defectos en él, y sin embargo, los puede tener, es más, el hecho de apostar por una única vía puede ser un grave problema a futuro.

El resumen es que no hay nada malo en tener un objetivo específico de ahorro, pero resulta mucho más interesante diversificar objetivos y plazos.

El frugal

Se trata de una personalidad financiera propia en la que el control del gasto resulta fundamental. El frugal es exactamente lo opuesto al gastador. Para una persona con un gran control de sus flujos financieros, gastar no es divertido, de hecho, llevado al extremo, puede ser realmente frustrante el asumir gastos.

Esta personalidad de ahorro maneja generalmente cantidades de dinero en efectivo para no caer en la trampa de las tarjetas de crédito o similar. También, apuesta por productos de ahorro generalmente garantizados y sólo apuesta por la inversión no garantizada cuando tiene realmente cubiertas todas sus necesidades.

El frugal es una personalidad que valoran más tener dinero ahorrado por una emergencia que invertir ese mismo dinero en unas vacaciones.

El despistado con las finanzas

El despistado con las finanzas, es un perfil muy extendido de personalidad financiera, es aquel que no acaba de asumir una dirección concreta para sus finanzas personales.

Generalmente suele ser consciente de la importancia de ahorrar y controlar el gasto. Sin embargo, no siempre es capaz de hacerlo o no emprender las acciones orientadas a hacerlo de la manera más correcta. Este perfil tampoco suelen prestar mucha atención a las opciones que el mercado le brinda. Al funcionar más por impulso que por dirección no suele comparar mucho los productos en los que ahorra o invierte.

Por fortuna, este perfil tiene fecha de caducidad. Con el tiempo la gran mayoría de despistados acaban tomando una postura u otra relación a sus gastos e ingresos. Mejorar el conocimiento de las finanzas personales es sin duda un buen paso en este sentido.

El mago de las finanzas personales

Este es el ideal al que todos aspiramos pero al que pocos acaban por llegar. Es alguien capaz de dominar el dinero, controlar de manera perfecta sus gastos e ingresos, cumplir sus objetivos a corto y medio plazo y además ahorrar a largo plazo.

Generalmente son personas capaces de elaborar sus propios presupuestos de manera muy eficaz, también de controlar gastos e ingresos sin renunciar del todo al consumo y de orientar su ahorro e inversión de manera correcta. No busca la gratificación inmediata como otros perfiles, pero tampoco renuncia a medio plazo a obtenerla.

Es alguien que se marcan metas financieras en todos los plazos, que es conocedor de la importancia de los fondos de emergencia y de la utilización de los ingresos. En definitiva el perfil ideal al que todos deberíamos aspirar.

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5 libros de finanzas que debes leer

La cultura financiera es fuente de salud económica. Una buena manera de cimentarla es acudir a la lectura de libros de finanzas. Vamos a descubrir cinco interesantes lecturas para todos los públicos.

Desde luego no vamos a convertirnos en expertos de la noche a la mañana por la lectura de estos libros, pero sí podemos adquirir determinados conocimientos y herramientas que nos permitan entender mejor tanto nuestras finanzas personales como la economía en general.

Esto no quiere decir que esta selección sea básica. Hay libros de finanzas de un nivel más asequilbes, pero quizás menos interesantes.

Piense y hágase rico, de Napoleón Hill

Se trata de uno de los clásicos de la literatura de finanzas, orientado a lo motivacional. En este libro, todo un betseller con millones de lectores, se dan la mano las finanzas personales con el crecimiento intelectual y espiritual.

El autor propone un todo entre estas tres cuestiones y ofrece ideas y estrategias adaptadas según cada persona. Un clásico de la literatura de finanzas asequible.

Los secretos de la mente millonaria, de T. Harv Eker

Este libro arranca de la propia experiencia del autor quien, tras atravesar un periodo difícil de bancarrota, consiguió en dos años obtener éxito económico, construir una importante firma de consultoría y convertirse en millonario.

El libro parte del análisis sobre lo que las personas con grandes fortunas hacen y piensan de manera diferente al resto de las personas. A partir de aquí nos propone una serie de caminos a recorrer en busca del éxito financiero.

19 secretos que tu vecino millonario no va a decirte, de Thomas Stanley

El éxito de los millonarios y las personas con grandes fortunas se encuentra muy presente en buena parte de los libros de finanzas más asequibles. Generalmente, el tema parte del análisis o la interpretación personal del autor, sin embargo, este caso es diferente.

El autor se basa en una larga cadena de entrevistas e investigaciones sobre millonarios para elaborar una teoría particular, en la que, muestra cómo los millonarios que mejor aprovechan su fortuna y que más partido sacan a su dinero se alejan de estereotipos basados en el gran consumo y la ostentación. Un libro muy interesante que nos presenta una faceta tal vez algo desconocida sobre las grandes fortunas del mundo.

El código del dinero, de Raimon Samso

En este libro vamos a encontrar dos caminos muy interesantes y a tener en cuenta. Por un lado, el autor nos va a proporcionar una serie de consejos e ideas orientados a utilizar nuestro ahorro y sacar mayor partido de nuestro dinero, lo cual sin duda es interesante.

A la vez, el libro desarrolla una atractiva teoría sobre la combinación entre el desapego, ciertos toques de frugalidad y como la libertad financiera es la base de la prosperidad en las finanzas personales. Sin duda otra lectura muy interesante a tener en cuenta para mejorar nuestra cultura financiera.

La transformación total de su dinero, de Dave Ramsey

A primera vista puede parecer otro libro de consejos para mejorar las finanzas personales. Si bien es cierto que este es el objetivo que se nos propone, las herramientas a través de las que podemos lograr dicho objetivo son novedosas y muy interesantes.

El autor ataca y elimina una gran cantidad de mitos generados sobre el manejo de las finanzas personales y el dinero, dando especial importancia a los factores que nos hacen gastar más de lo que tenemos que gastar y acrecentar nuestras deudas de manera innecesaria. Se trata en definitiva de un plan económico para racionalizar el uso de nuestro dinero de muy recomendable lectura.

Ahora sólo falta elegir con cuál empezar y apuntarlos todos como lecturas vertaniegas.

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Qué se puede hacer y que no en una baja laboral

Estar de baja es un derecho que todos los trabajadores tenemos, pero que algunos usan de manera fraudulenta. Sabes que puedes hacer cuando estás de baja es más una cuestión de sentido común que de conocimientos jurídicos.

Qué se puede hacer y que no en una baja laboral

Pocas veces una situación provoca una pregunta inmediata y mayoritaria. Si estoy de baja, en un proceso de incapacidad temporal, es decir, con baja médica, ¿qué es lo que puedo hacer y qué es lo que no puedo hacer? Hay que tener en cuenta que se han dado casos de despidos disciplinarios por transgresión de la buena fe contratual o lo que es lo mismo: actividades incompatibles con la recuperación del trabajador o que el mismo evidencia su buena salud.

Son comunes preguntas como ¿tengo que estar toda la baja en casa?, ¿puedo viajar? ¿puedo ir a hacer deporte o salir por la noche? Curiosamente, las respuestas a estas preguntas las tienen los médicos que han otorgado esa baja y conocen el caso particular, más que los abogados. La primera gran lección es que ningún caso, ningún tipo de baja, es igual que otro, y en cada uno de ellos pueden permitirse una serie de actividades que no son convenientes en otros. Por ejemplo ir al gimnasio sería legal, y recomendable, para una persona de baja por depresión, pero no lo sería para alguien de baja por dolores cervicales. Al final, es cuestión de usar el sentido común.

Sólo hay dos prohibiciones generales para cualquier tipo de baja: la prohibición de realizar trabajos remunerados, lo cual es lógico porque mientras estás de baja cobras de tu empresa, y viajar salvo que el médico lo autorice por cuestiones de reagrupamiento familiar mientras se produce el proceso de sanación. Sin embargo el derecho laboral sí hace un análisis de la compatibilidad entre la enfermedad y la actividad que se realiza bajo dos premisas: que el trabajador no retrase o dificulte su recuperación y que el trabajador no esté simulando su enfermedad porque sería un fraude.

Hay que tener en cuenta que las mutuas pueden controlar las bajas de los trabajadores para evitar, precisamente, estos fraudes, amén de que revisará cada cierto tiempo a la persona de baja. Si tuviera alguna duda, las mutuas pondrán en conocimiento de la Inspección estos hechos para que se tomen medidas contra el trabajador después de una evaluación. Por último, no hay que olvidar que, no sólo pasa en las películas, las empresas pueden contratar detectives privados para controlar al trabajador que está de baja laboral si tienen sospecha que es un fraude, normalmente por simulación.

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Noticias · Escrito por el 16/02/17


¿Existen de verdad las inversiones seguras?

Cuando invertimos no pensamos en perder nuestro dinero. Aun así, conocemos el riesgo que se asume en la inversión. Pero, ¿existen inversiones seguras que lo eliminen del todo y ofrezcan rentabilidad?

¿Existen de verdad las inversiones seguras?-1

La respuesta es no. No existe ninguna inversión 100% segura, sin embargo, no es menos cierto que existen algunas maneras de invertir con mayores niveles de seguridad. En cualquier caso incluso estas inversiones más seguras no sólo tienen pros, también encontraremos contras.

Ahorro en efectivo

Si no expones tu dinero se supone que no podrás perderlo. El ahorro en efectivo, es decir, guardar dinero en cuentas de ahorro básicas o productos similares, no proporciona riesgo de mercado como otras inversiones.

Por tanto, efectivamente ahorrar dinero en metálico es seguro y teóricamente ocurra lo que ocurra en los mercados no perderemos ese dinero. El problema es que esta afirmación no es del todo cierta. Es relativo que no se pierda dinero.

En primer lugar a largo plazo el dinero va a perder valor si hay inflación. A efectos prácticos sí que estaremos perdiendo dinero.

Por otro lado, tener el dinero en metálico y a mano hace que sea más fácil usarlo y gastarlo. Así, no sólo nuestro dinero pierde valor, sino que probablemente gastaremos más de lo necesario.

Bonos públicos

La inversión en bonos y letras del tesoro es un clásico entre quienes desean asumir poco riesgo para su dinero invertido.

Este tipo de inversión se encuentra muy presente en muchas carteras de jubilación,  bien de manera directa o a través de su presencia en otros productos. Generalmente estos bonos vienen a asegurar un rendimiento que evita la penalización de la inflación que veíamos anteriormente en el ahorro en metálico. Además, se trata de un ahorro garantizado y seguro.

En el otro vértice no resultan ser grandes inversiones si pensamos construir una cartera de ahorro a futuro exclusivamente a base de bonos. Hay que tener en cuenta que la rentabilidad ofrecida por esta fórmula de inversión también es susceptible a los movimientos de tasas de interés. Esto lo comprobamos hoy en día con el bajísimo retorno que los bonos públicos vienen a ofrecer.

Oro

El oro es otro de esos supuestos valores seguros para quien desea ahorrar y no asumir grandes riesgos. Es lo que se denomina un valor refugio.

Tradicionalmente al oro se le ha considerado una herramienta muy eficaz contra la inflación y una inversión correcta como medida de protección ante movimientos de mercado negativos. Es cierto que el balance histórico de la inversión en oro es positivo: aquellos que en los malos momentos económicos apostaron por el oro mantuvieron mejor su riqueza que quienes apostaron por otras inversiones.

Por tanto, desde el punto de vista de la seguridad el oro históricamente ha sido un baluarte del ahorrador que quiere pelear contra los malos momentos generalizados en la economía.

Sin embargo, no todo son buenas noticias. Hoy en día sabemos que esta fama de mejor herramienta anti inflación ha sido a menudo exagerada, y, también sabemos que el oro pierde valor.

Por otro lado hay que pensar que el precio del oro es volátil y generalmente no presenta el mismo retorno al alza de la inversión en acciones. En definitiva ni es tan seguro como se pensaba ni necesariamente ofrece las mejores rentabilidades en relación a otras opciones.

Seguros de ahorro

En un momento muy complicado para la rentabilidad de los productos garantizados los seguros de ahorro se han convertido en una alternativa muy interesante.

Generalmente esta combinación entre seguro de vida y producto de ahorro garantizado que son los PPAs y los PIAs viene a ofrecer mejores rentabilidades que otras opciones como depósitos o cuentas de ahorro. A esta gran ventaja hay que añadir el hecho de tratarse de productos con ausencia de riesgo.

En cualquier caso hay que recordar que no se trata de un modelo de ahorro compatible con la necesidad de liquidez inmediata, las penalizaciones a la hora de rescatar estos seguros antes del plazo suelen ser elevadas. Por otro lado acorde a todos los productos garantizados, la rentabilidad de los seguros de ahorro también se ha visto mermada en los últimos años.

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Cómo afectará el Brexit a tu economía

El referéndum de salida de Reino Unido de la Unión Europea, lo que se ha dado por conocer cómo Brexit va a traer consigo cambios muy importantes. Así puede afectar a tu economía personal.

Cómo afectará el Brexit a tu economía

La mejor manera de descubrir cómo puede afectar a tu economía la salida de Reino Unido de la Unión Europea es hacerlo en función de diferentes ámbitos, ya que no todas las cuestiones afectarán del mismo modo.

En primer lugar hay que tener en cuenta que, salvo los movimientos de mercado que se han dado de manera inmediata, desde el momento de la comunicación de la salida de Reino Unido de la unión pasara un periodo mínimo de dos años antes que ésta se haga efectiva. Esto es importante porque aún ni siquiera se ha solicitado esta salida, por lo que este periodo de transición no se ha abierto.

Por tanto, todo lo que podemos hacer es especular a dos años vista como mínimo, ya que durante el periodo ventana los cambios no serán efectivos, o al menos no serán radicales.

Cambios en el empleo

Hay diferentes posibles escenarios para el empleo, tanto desde el punto de vista de los españoles que trabajan o desean trabajar en Reino Unido como viceversa.

El primero de ellos es la adhesión de Reino Unido al Espacio Económico Europeo. En este supuesto no variaría mucho la situación, se mantendría la libre circulación de trabajadores y no sería necesario el permiso de trabajo. Esto se daría en ambos casos, españoles en Reino Unido y británicos en España.

Otro escenario es el de los acuerdos bilaterales con la unión europea. En este supuesto la situación sería igual a la del escenario anterior.

Donde variaría de manera radical la situación es en caso de acuerdo sin inclusión de libre circulación. En este caso, salvo acuerdos bilaterales concretos, serían necesarios tanto los visados como los permisos de trabajo. Esto se daría tanto en caso de trabajadores españoles en Reino Unido como de trabajadores británicos en España.

Inversión y ahorro

Aquí va a depender mucho de factores diversos. Los movimientos de los mercados en las últimas semanas tienen que ver con una reacción inmediata a la situación, pero, no descartes que en los próximos años se den más momentos parecidos, en función de las decisiones que se vayan tomando.

A partir de la materialización de la salida también va a depender mucho de donde tenemos colocado nuestro dinero y la evolución de los mercados. Por ejemplo, el valor de las compañías españolas en Reino Unido variará en función de las políticas que este país adopte, y por tanto, nuestros productos de inversión que apuestan en esas compañías también se movilizarán en el mismo sentido. Algo similar ocurre con las compañías británicas o con los valores de este país.

El escenario de la ruptura tiene como base una depreciación inicial de la libra británica. Esto sin duda afecta y afectará si ocurre de manera global al conjunto de las inversiones. Lo que está por ver es durante cuánto tiempo y en qué medida.

En cuanto a las inversiones domésticas, estas evolucionarán en función de la evolución global de los mercados, es muy complejo establecer ahora mismo un escenario geopolítico común que se va a dar de aquí a tres años y relacionarlo con cómo va a evolucionar los mercados. Entre los analistas a fecha de hoy hay opiniones de todo tipo, desde las catastrofistas que hablar de una segunda y más intensa recesión económica, hasta las más optimistas que hablan de un impacto no excesivamente elevado sobre la economía global de la Unión Europea.

Sobre las pensiones

Cara los efectos que en la seguridad social pueda tener la salida de Reino Unido de la Unión Europea, y más concretamente sobre los periodos de cotización y las pensiones, hay que situarse prácticamente en los mismos escenarios que cuando nos referíamos al empleo.

Tanto en un escenario de adhesión al Espacio Económico Europeo como de acuerdo bilateral con la unión, se seguirían aplicando los reglamentos comunitarios de coordinación entre los sistemas de seguridad social. Esto significa el cómputo recíproco de los periodos de cotización indistintamente del país en el que se realiza, y la garantía de acceso a las prestaciones.

Sin embargo, en un escenario de asociación o de libre comercio, del mismo modo que se limitaría la libre circulación de trabajadores, los reglamentos comunitarios dejarían de ser aplicables. Esto significaría la necesidad de buscar soluciones y fórmulas para no perder lo ya cotizado hasta el momento y las futuras cotizaciones.

Los ingresos por turismo

Anualmente más de 15 millones de británicos visitan España, esto es prácticamente el 25% del turismo extranjero en nuestro país, y además representa casi también el 25% de los ingresos por turismo extranjero.

Teniendo en cuenta la importancia de este sector económico es normal la preocupación que se ha extendido a nivel general sobre lo que puede ocurrir tras el Brexit.

Lo cierto es que la salida de Reino Unido la Unión Europea no tiene por qué alterar la preferencia de los británicos por nuestro país. El único punto a tener en cuenta es la posible depreciación de la libra.

Esta depreciación, aunque haría perder algo de fuerza al sector, significaría probablemente más dificultad para el ciudadano británico que impacto real sobre un sector que va a seguir sostenido por pares es muy vinculados al euro como Alemania, Francia e Italia.

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Debt Snowball o sistema catarata para terminar con las deudas

A la hora de afrontar sus deudas existen diferentes estrategias que puedes poner en marcha. El sistema bola de nieve o sistema de catarata, Debt Snowball, es uno de ellos. Vamos a conocerlo.

Debt Snowball o sistema catarata para terminar con las deudas

El sistema, como su propio nombre indica, nos va a proponer un escalado en el que vamos a afrontar el pago de nuestras deudas de manera sistemática, pero, con un orden determinado.

En este sistema, a diferencia de otros, vamos a asumir la devolución de nuestras deudas en orden de menor a mayor. El sistema se basa, como veras, en la satisfacción de ir viendo reducidas tus deudas aunque comiences por las menores.

Ir librándose de las deudas menores y afrontando el resto de las deudas mayores, es un modelo que puede ser muy útil para personas a las que les cueste afrontar de golpe el total de sus deudas o afrontar las deudas más elevadas en primer lugar.

Este método, en principio, te obliga a dos cosas que debes tener claras:

  • Es un método más lento que otros sistemas de amortización de tus deudas, y te va a obligar a mayor nivel de negociación con los acreedores.
  • Generalmente vas a acumular más interés en aquellas deudas negociadas que tendrás que diferir, con lo cual puede resultar más caro que otros sistemas.

Sin embargo, el hecho de ir cumpliendo los objetivos, la satisfacción de reducir las deudas y el premio que esto supone, hace que este método resulte muy eficaz y sobre todo fomente algo básico a la hora de afrontar las deudas: la constancia.

Antes de que empieces con el sistema

La primera parte, básica y fundamental, es que realices un cálculo realista de tus gastos mensuales. Dentro de estos gastos puedes incluir la parte que destines al ahorro si es que estás ahorrando. Debes ser lo más estricto posible dentro de este cálculo, ya que es el que te vas a basar para calcular lo que puedes asumir. Posteriormente cruzar la cifra que te surja de este cálculo con tus ingresos. Es el dinero sobrante del que vas a destinar al pago de tus deudas.

Recuerda, en el cálculo de gastos debes incluir el total de gastos, no sólo los gastos corrientes, también cuestiones como lo que destines a ocio, ahorro, etc.

Aplica el sistema Debt Snowball

Una vez tienes lo anterior puedes comenzar el proceso de amortización de tus deudas.

Tras tener claro el presupuesto, y garantizar que los gastos del mes están cubiertos, comienza a abonar tus deudas empezando por las más pequeñas y sin tener en cuenta el tipo de interés de cada una de ellas si lo hubiera.

Ten en cuenta que dentro de estas deudas también, por supuesto, caben las financieras, es decir, también incluimos aquí las deudas con la tarjeta de crédito, los préstamos y créditos, o derivados. Pero, no incluimos la hipoteca que queda sumada dentro del grupo de gastos.

Cada mes debes destinar el dinero sobrante a cubrir el pago de las deudas menores que te vayan quedando. Habrá veces que necesites acumular de un mes a otro antes de afrontar la deuda, sobre todo cuando son eliminadas las más pequeñas. En este proceso es recomendable colocar el dinero para que trabaje en, por ejemplo, una cuenta remunerada, pero, no te olvides ni distraigas del objetivo.

Si puedes negociar dividir las deudas según vayas avanzando y convertirlas en deudas menores es también una opción viable. Por ejemplo, si tienes una deuda con una tarjeta de crédito de 500 € y el montaje que destines al sistema de amortización mensualmente es de 150 €, puedes tratar de negociar con la entidad emisora de la tarjeta de manera que cada mes intereses la amortización correspondiente a 150 €. Recuerda que no prestas atención a los tipos de interés, aunque obviamente estos al final acabarán encareciendo la amortización, sin embargo, tú irás cumpliendo tus objetivos.

Elegir el sistema avalancha de amortización de deudas

No es un sistema para todo tipo de personas. En primer lugar hay que tener en cuenta que vas a tener que negociar más que con otros modelos de amortización de deuda. Por eso mismo hay otros métodos para reducir deudas.

Puede resultar más largo, y para determinadas deudas más caro. Sin embargo, a la vez, es un sistema cómodo, eficaz y una vez controlado si se realiza de manera sistemática, más fácil de llevar a cabo que otros ya que nos vamos planteando objetivos concretos por encima del global de la deuda, algo que suele ser un objetivo muy presente, demasiado presente, en otros sistemas de devolución de deuda.

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Fiscalidad de las aportaciones al plan de pensiones

Los planes de pensiones son un recurso para pagar menos impuestos en la declaración de la renta.

La fiscalidad de los planes de pensiones se divide en dos momentos: las aportaciones y la recuperación. En su momento ya abordamos como tributa el rescate del plan de pensionesasí que en esta ocasión abordaremos las ventajas fiscales por las inversiones que durante años hacemos en este producto.

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La forma en la que tributa el dinero que inviertes en el plan de pensiones es una de sus grandes ventajas. Y es que a grandes rasgos tus aportaciones servirán para reducir tu base imponible y pagar menos impuestos.

Pero antes de llegar a ese punto vamos a ir repasando las características fiscales del plan.

Fiscalidad diferida

En primer lugar conviene aclarar que la fiscalidad de los planes de pensiones está diferida al momento del rescate. Es decir, que no se pagan impuestos por el dinero que vaya generando el plan hasta que se alcance la jubilación y se recupere el dinero.

Es algo similar a lo que ocurre con los fondos de inversión y que te permitirá sacar partido al interés compuesto porque el dinero que hubieses tenido que pagar en intereses seguirá en tu cuenta y generando beneficios.

Para que lo entiendas mejor, con un depósito cada vez que vence el plazo Hacienda se queda como poco con un 19,5% en 2015 y un 19% en 2016, un dinero que no recibirás y que no generará intereses.

Reducción de la base imponible por las aportaciones

Como parte del plan del Ejecutivo para incentivar el ahorro a largo plazolas aportaciones gozan de beneficios en la declaración de la renta.

Es habitual oír que los planes de pensiones permiten deducir en la declaración de la renta cuando en realidad lo que permiten es practicar una reducción en la base imponible del IRPF. En otras palabras, si has ganado 30.000 euros y has aportado 5.000 a tu plan de pensiones, será como si solo hubieses ganado 25.000 euros al hacer la renta 2015.

Debido a estas ventajas, existen una serie de límites a las aportaciones a los planes de pensiones y las reducciones a las que dan derecho.

Desde la reforma fiscal que entró en vigor en 2015 el límite general es de 8.000 euros. Nadie podrá invertir más de esa cantidad al año por más que quiera. Hasta 2015, había un límite de 10.000 euros para los menores de 50 años y de 12.500 para los mayores.

Lo que se mantiene es el máximo que da lugar a deducción como porcentaje de los ingresos y que sí dependerá de la edad. En este sentido, cuanto más cercana esté la edad de jubilación, mayores serán las aportaciones que se puedan realizar. Los límites son la menor de las siguientes cantidades:

  • 000 euros o el 30% de los ingresos, entendidos estos como la suma de salarios e inversiones, para los mejores de 50 años
  • 500 euros o el 50% de los ingresos para los mayores de 50 años.
  • 500 euros para las personas con discapacidad o las aportaciones que se hagan a su favor.

También se podrán deducir las aportaciones que se realicen en nombre del cónyuge con un máximo de 2.500 euros al año siempre y cuando los ingresos de éste no superen los 8.000 euros al año.

La influencia real de esta reducción sobre el resultado de la declaración de la renta dependerá de la base imponible de cada contribuyente, que se compone entre otras cosas de su salario e inversiones menos las deducciones que se pueda practicar. De esta forma, el ahorro será mayor para quienes cuenten con una base alta, ya que al reducirla también reducirán el tipo marginal o porcentaje que pagan de impuestos.

Para entenderlo mejor, nada como un vistazo a los tipos de IRPF.

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Como puedes ver el IRPF es un impuesto progresivo, de manera que pagan más quienes más ingresan. Planificar las aportaciones puede hacer que pases de pagar un máximo del 46% al tramo inferior.

Si tienes dudas a la hora de elegir tu plan, puedes contar el apoyo de un asesor financiero que te ayudará encontrar los productos que mejor se adaptan a tus necesidades.

Foto de flickr por anieto2k



Qué es el TIR

Entre los los términos financieros más repetidos figura el TIR o Tasa Interna de Retorno. Te explicamos en qué consiste.

Qué es el TIR

En cualquier proyecto empresarial o inversión resulta necesario analizar la rentabilidad y sobre todo su viabilidad. En el caso de constituir una sociedad, hay una inversión de capital que espera ser rentable con el paso de los años. En teoría la rentabilidad será mayor en comparación con las inversiones que se realizan con poco riesgo.

A la hora de calcular la viabilidad de un proyecto existen dos parámetros muy utilizados, como son el TIR, Tasa Interna de Retorno, y el VAN (Valor Actual Neto).

La Tasa Interna de Retorno hace referencia a la rentabilidad media de una inversión. Se compara con un rendimiento mínimo que se aspiraba conseguir, por ejemplo, la rentabilidad de la mejor inversión alternativa que tuviese un nivel de riesgo parecido o bien ajustada. Esta tasa recibe el nombre de tasa de corte. En el caso de que el TIR resulte superior a la tasa de corte, el proyecto es viable y se dará por bueno, mientras que si fuese inferior se rechazaría.

Un ejemplo del TIR aplicado a una inversión

Si nos proponen invertir en una empresa 1.000 euros que nos permitirá conseguir una rentabilidad de 475 euros por año durante los siguientes tres ejercicios, para conocer la Tasa Interna de Retorno habría que realizar la siguiente ecuación.

[0=1000+frac{475} {1+TIR}+frac{475} {(1+TIR)2}+frac{475} {(1+TIR)3]

El resultado del TIR será de 20,04%. Por lo tanto la rentabilidad anual media de esta inversión rondará el 20%.

Cuando el riesgo de esta inversión se asemeje, por ejemplo, al de un plazo fijo en una entidad financiera y el tipo de interés que nos ofrezcan desde el banco sea del 10%, posiblemente tengas dudas sobre qué hacer con esos 1.000 euros, si meterlos en el banco o invertirlos en este proyecto empresarial. Sin lugar a dudas deberías emplearlos en el negocio porque la rentabilidad a conseguir será mayor.

Por lo tanto, cuando el TIR resulte elevado significará que nos encontramos ante una iniciativa empresarial viable, que implicará un retorno de la inversión comparable a unos tipos de interés bastante elevados que resultará casi imposible encontrárselos en el mercado. Si por el contrario el TIR es bajo, lo más probable es que nuestro dinero esté mejor en otro lugar.

A la hora de valorar un proyecto empresarial hay que analizar distintos factores, como el riesgo, el tiempo que se tarda en recuperar la inversión o la comparación costes-beneficios, entre otras cosas. En cualquier caso, tanto la Tasa Interna de Retorno (TIR) como el Valor Actual Neto (VAN) resultan un estupendo punto de partida en este sentido.

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La jubilación anticipada

La jubilación es un tema que está de actualidad. La última reforma en este ámbito ha servido para elevar la edad legal de jubilación hasta los 67 años, de forma que hasta alcanzar esa edad no se podrá solicitar la jubilación de forma general. Sin embargo, para determinados supuestos existe la posibilidad de solicitar la jubilación anticipada. En este post intentaremos explicar en qué consiste.

 

La jubilación anticipada

Cuando alguien se jubila anticipadamente significa que el trabajador pasa a ser jubilado con todos sus derechos y obligaciones a efectos de la Seguridad Social. Sin embargo, la jubilación anticipada tal y como la veníamos entendiendo para unos pocos perfiles. En concreto para quienes resulte de aplicación lo establecido en la disposición final 12.2 de la Ley 27/2011, de 1 de agosto

Las posibilidades de prejubilación están íntimamente relacionadas con el sector de actividad. De hecho, hay sectores en los que los años trabajados computan más que los de otros. Algunos ejemplos son el de los trabajadores del mar, mineros, agrarios, etc.

Pero por regla general, lo que se debe tener claro es que para poder solicitar este tipo de jubilación de la que estamos hablando hay que tener un mínimo de 60 años, ser un trabajador al que se le aplique el coeficiente reductor, los trabajadores afiliados y en alta o en situación asimilada a la de alta que reúnan el resto de requisitos generales que se exigen.

Pero no todo son “ventajas” en la prejubilación. No se dispone de la misma cuantía si te jubilas que si te prejubilas. Ya que en la jubilación anticipada se procede a la aplicación de un coeficiente reductor sobre lo que correspondería al trabajador en caso de jubilación. ¿Qué significa esto? Que el importe que se cobra se reduce el 8% por cada año anterior a los 65, para empezar.

Cuándo podrás acceder a la jubilación anticipada

Al igual que ocurre con la edad legal de jubilación, el punto de partida de la jubilación anticipada ha ido aumentando desde los 63 años de partida de 2013 hasta los 65 que alcanzará en 2027 para la voluntaria. En el caso de la involuntaria el periodo pasará de 61 a 63 años. En algunos sectores podrá adelantarse, siempre que se realicen actividades penosas, tóxicas, peligrosas o insalubres. Las personas con discapacidad igual o superior al 45% o al 65% también podrán hacerlo.

Para poder acceder a la jubilación anticipada es necesario cotizar un mínimo de años: 33 en el caso de la involuntaria serán 33 años y 35 en el de la voluntaria -este número es igual para los jubilados normales-. Para sumar estos años se tomarán en cuenta también el periodo de prestación del servicio militar obligatorio o de la prestación social sustitutoria, con el límite máximo de un año, pero no la parte proporcional por pagas extraordinarias ni el abono de años y días de cotización por cotizaciones anteriores a 1-1-67.

Además, dentro de este periodo de cotización por lo menos dos años deberán estar dentro de los 15 anteriores a la jubilación.

Cuánto cobrarás de pensión

Adelantar la jubilación tiene sus consecuencias. Quienes se retiren antes de tiempo cobrarán una pensión menor según las tablas de la seguridad social. Los coeficientes a aplicar serán los siguientes.

  1. Coeficiente del 2% por trimestre para quienes hayan cotizado menos de 38,5 años.
  2. Coeficiente del 1,875% por trimestre para quienes hayan cotizado más de 38,5 años meses pero menos de 41,5 años.
  3. Coeficiente del 1,750 por 100 por trimestre para quienes hayan cotizado más de 41,5 años pero menos de 44,5 años .
  4. Coeficiente del 1,625 por 100 por trimestre para quienes hayan cotizado más de a 44.5 años.

Además, nunca podrás cobrar una pensión que sea superior al resultado de reducir la pensión máxima en un 0,5% por cada trimestre que te jubiles anticipadamente.

La cosa cambia para los casos de jubilación anticipada involuntaria, donde la reducción será automáticamente del 1,875% para quienes hayan cotizado hasta 38,5 años y del 1,625% para los que superen los 41,5 años.

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Noticias · Escrito por el 05/01/16


Cuánto dinero deberías destinar como mucho al alquiler

Comprar o alquilar. Es el eterno dilema de muchas personas. Supone un gran esfuerzo económico hacerse con una propiedad, de ahí que haya gente que opte por la opción del alquiler. Sin embargo no todo el mundo tiene muy claro lo que debe destinar a esta partida al mes. Está claro que si ganamos 900 euros no nos podemos permitir el lujo de pagar 700 por una vivienda.

Cuánto dinero deberías destinar como mucho al alquiler

Por eso mismo, el primer paso es hacer un presupuesto. De esta manera tendrás un mayor control de los gastos e ingresos. Ten en cuenta que el 60% del dinero que se te vaya irá a parar a las tres partidas básicas que son la vivienda, el transporte y la alimentación. Sin embargo esto no significa que el 40% restante sea ahorro. Se destinará a ropa, ocio, fondos de emergencia, salud, actividades, otros créditos, etc.

-La regla del 30% de los ingresos. No se aconseja rebasar el 30% de los ingresos para abonar el alquiler. En el caso de ganar 1.000 euros mensuales no deberías pagar por ejemplo 400 euros. Puede que haya gente que destine hasta el 50% de sus ingresos a esta partida, pero lo más probable es que no esté habiendo bien sus deberes para conseguir una cierta libertad financiera.

-El ingreso anual debería ser igual al precio del alquiler multiplicado por 40. En ocasiones resulta complicado realizar las dos anteriores fórmulas si somos trabajadores por cuenta propia, ya que no sabemos el dinero que vamos a tener cada vez. Por eso también existe esta solución que pasa por dividir entre 40 el precio que ingreses anualmente.

-Regla del 50-30-20. Estos números hacen referencia al porcentaje concreto que debes destinar a las distintas partidas mensuales. Por un lado, el 50% se destinará para los gastos fijos, entre los que se incluyen el alquiler, transporte y suministros. El 30% será la cifra que emplearemos para los gastos del día a día, como pueden ser gastos, compras, ocio, etc, mientras que el 20% restante irá a parar a la consecución de los objetivos financieros.

-Una cantidad con la que te sientas cómodo. Obviamente es importante sentirse cómodo en el lugar donde vas a vivir. Puedes sentarte con tu pareja y determinar el dinero que estáis dispuestos a pagar al mes. Trata de determinar cuáles son tus prioridades y si estás dispuesto a sacrificar algo para abonar una determinada cantidad por el alquiler.

Estas son las fórmulas para establecer qué alquiler debes pagar en función de tus ingresos ¿Y tú cuál usas?

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