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Cómo se financiarán las pensiones cuando no quede nada en el Fondo

Probablemente ya hayas leído o escuchado sobre las retiradas de dinero del Fondo de Reserva de la Seguridad Social y también sobre la posibilidad de que éste se agote. ¿Cómo se financiarán las pensiones si se agota el fondo de reserva?

Cómo se financiarán las pensiones cuando no quede nada en el Fondo

Este fondo de reserva se creó en el año 1997 con un objetivo concreto: tener una cantidad de dinero en reserva como remanente para el pago de las pensiones si se diera la situación de necesidad que obligara a ello. De esta manera incluso ante una situación crítica se vendría a garantizar el cobro de las pensiones de jubilación.

Sin embargo, en estos casi 20 años transcurridos la disminución de ingresos del Estado en una situación de crisis ha hecho que se haya recurrido al fondo en diversas ocasiones para realizar los pagos de las pensiones. A esto hay que sumar una situación en la que, ya en la actualidad, la cotización del trabajador y de las empresas en relación al pensionista es de dos a uno. En otras palabras, dos asalariados por cada pensionista. Todo ello en un contexto en el que la caída del empleo ha obligado sistemáticamente a recurrir al fondo.

¿El resultado? La previsión de agotamiento del fondo para el próximo año 2017. Y en esta situación, realmente preocupante, tampoco hay muy buenas noticias en cuanto a medidas que puedan aplicarse a la financiación de las pensiones.

En primer lugar el futuro demográfico inmediato de nuestro país nos muestra cómo se reduce el número de trabajadores y aumenta el número de pensionistas. Esta realidad, que cargará cada vez en mayor medida la relación cotizantes/jubilados, se prevé que alcance un estado crítico alrededor del año 2025.

A fecha de hoy sólo conocemos intenciones, por parte de los partidos políticos, de buscar consenso para tratar de implementar herramientas orientadas a financiar el déficit de la seguridad social, bien a través de los presupuestos del Estado o de procedimientos extraordinarios. Sin embargo, los pasos aún son pocos y poco concretos.

Para el año 2017 se está considerando reconducir el pago de las prestaciones de viudedad y orfandad a través de las propias cuentas del Estado, esto vendría a suponer un respiro para el sistema, pero un respiro transitorio.

Hay que tener en cuenta que en la actualidad en nuestro país existen 17,7 millones de cotizantes mientras que el cálculo más optimista para una relación correcta entre cotizantes y pensiones de jubilación sería el de 20 millones de personas cotizando. Esto significa un aumento de empleo y cotizaciones que a fecha de hoy no parece desde luego cercano.

Una posibilidad aún más dura es la reforma del acceso a las prestaciones, endureciendo dicho acceso, e incluso una reducción elevada de las prestaciones. Hoy en día estas posibilidades aún no parecen ganar peso, sin embargo, desde luego a medio y largo plazo no son descartables.

Por último existen otras medidas a medio plazo para buscar una financiación adecuada para las pensiones públicas que tienen que ver con el retraso en la edad de jubilación y el aumento del cómputo de la pensión a toda la vida laboral.

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Por qué los españoles no aprovechan los fondos de inversión como deberían

Que los fondos de inversión son un instrumento financiero eficaz e interesante para todos los bolsillos parece que lo sabemos. Sin embargo, los españoles no aprovechamos su potencial como deberíamos.

Por qué los españoles no aprovechan los fondos de inversión como deberían

Existen muchas señales que indican que el uso de fondos de inversión como herramienta financiera en nuestro país no es la más correcta. Probablemente la señal más evidente es la de los periodos de permanencia media en los fondos de inversión.

Si en el caso de la mayoría de países del ámbito europeo esta permanencia media en un fondo de inversión por parte del usuario viene a durar unos cinco años, en el caso de España, los partícipes en fondos de inversión permanecen menos de un año de media.

Obviamente, si se trata de consolidar carteras de inversión en fondos es necesario alargar los períodos de permanencia en el instrumento financiero. Esta permanencia es la que permite afrontar los diferentes movimientos del mercado y extraer el equilibrio en la rentabilidad entre los buenos y los malos periodos que afecten al fondo.

Otra de las señales importantes tiene que ver con cómo entendemos los fondos de inversión. Y es que aún no visualizamos del todo, como usuarios, que se trata de herramientas que pueden resultar tremendamente útiles para todos los modelos de economía personal, incluso los más conservadores. Esto nos lleva a una situación curiosa en la que en nuestro país, a pesar de encontrarnos en una situación de tipos de interés cero, siguen existiendo 800.000 millones de euros colocados en depósitos bancarios. La lógica indica que se debería estar ante un trasvase de dinero de los depósitos a los fondos muy elevado, y sin embargo esto no está siendo así.

Por otro lado tendemos, como partícipes de fondos de inversión, a no profundizar más allá de las fórmulas estándar que nos propongan los fondos. Es decir, no solemos utilizar correctamente ni los servicios de asesoramiento, ni las herramientas de traspaso entre fondos, ni los canales de información que nos permiten entender la evolución de nuestro producto. Esto genera una visión del fondo casi a la altura de la de los productos pasivos de ahorro, algo con lo que realmente no tiene que ver ya que una de las claves en la gran mayoría de fondos de inversión es la posibilidad de su flexibilidad y adaptabilidad.

España sigue manteniendo una mentalidad muy tradicional en cuanto a la colocación del ahorro monetario. Esta mentalidad es la que nos lleva a acercarnos más a productos que resulten o garantizados o que nos suenen bien por el tiempo que llevan acompañando al ahorrador, como los depósitos, o las grandes campañas publicitarias con las que se lanzaron, como las cuentas de ahorro.

Lo cierto es que, como también ocurre en los planes de pensiones, la media de los pequeños inversores en nuestro país no aprovechamos correctamente el potencial que los fondos de inversión tienen. El mejor consejo en este sentido es acudir siempre al asesoramiento profesional.

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Cómo varía el precio de cada participación en un plan de pensiones

Cuando ponemos dinero en un plan de pensiones adquirimos participaciones en dicho plan. Vamos Así varía y evoluciona el precio de ellas.

Cómo varía el precio de cada participación en un plan de pensiones

Un plan de pensiones participa en un fondo de pensiones. En el fondo de pensiones encontramos un patrimonio que se constituye a partir de las inversiones que cada uno de los participantes realiza en su plan de pensiones. De esta manera cada vez que aportamos dinero a un plan de pensiones lo que estamos haciendo es adquirir participaciones del patrimonio del fondo de pensiones.

El objetivo de todos los planes de pensiones es culminar en el momento del rescate, el momento de la jubilación o alguna de las circunstancias especiales en las que se puede rescatar un plan de pensiones. Cuando realizamos este rescate la gestora del fondo de pensiones lo que hará será devolvernos el valor correspondiente a las participaciones que tengamos en el fondo de pensiones. Como es fácil de entender, el valor de cada participación, su precio que se denomina valor liquidativo, habrá ido variando a partir tanto de las aportaciones y extracciones realizadas en dicho fondo como de los movimientos de los mercados o las referencias a las que se ligue la inversión.

El precio de las participaciones evoluciona en el tiempo. Uno de los motivos fundamentales es que el propio patrimonio del fondo de pensiones va evolucionando de manera constante día a día. El modo de descubrir el valor es la división del patrimonio entre el número de partícipes: esta información es una de las que ofrecen de manera regular las gestoras a los partícipes en los planes de pensiones.

Obviamente cuando se nos indica el precio de una participación podemos calcular el capital disponible en esa fecha: tan sólo debemos multiplicar dicho precio por el número de participaciones que poseemos. La rentabilidad lógicamente presente en el valor liquidativo final, es decir al rescate, hace que este valor liquidativo sea superior al inicial.

Por supuesto la evolución de un fondo de pensiones tiene que ver con los mercados. Esto es básico ya que dependiendo del tipo de plan de pensiones a que hayamos apostado nuestro dinero la influencia de la renta variable será mayor o menor.

Sin embargo, a efectos del precio de la participación esto se nos presenta de manera global. De este modo, efectivamente, el valor patrimonial del fondo de pensiones depende tanto del aumento o disminución del patrimonio por aportaciones como de los resultados de la inversión.

Entender este funcionamiento del precio de las participaciones es importante sobre todo para comprender otra de las cuestiones básicas en los planes de pensiones: cuanto antes comencemos las aportaciones mejor.

Hay que tener en cuenta que un plan de pensiones deben pasar por diferentes fases. La primera fase, la más compleja y arriesgada sobre el papel, es en la que se apostará más por la renta variable buscando mayores índices de rentabilidad a lo largo del tiempo. Posteriormente esto se irá graduando modificado el plan cada vez a terrenos más seguros hasta los compases finales donde se apostará por productos garantizados o similares.

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Cómo actuar en caso de fallecimiento del titular del plan de pensiones

Los planes de pensiones buscan generar un ahorro que sirva como complemento nuestros ingresos durante la jubilación. ¿Y si no se llega a ese extremo? Repasamos cómo actuar en caso de fallecimiento del titular del plan , momento en el que esté podría ser rescatado.

Cómo actuar en caso de fallecimiento del titular del plan de pensiones

Los planes de pensiones son un producto especial por su fiscalidad y por la imposibilidad de rescatar el dinero invertido salvo en determinados casos.

La contingencia de fallecimiento se encuentra reflejada y aceptada como contingencia adicional, en la que los beneficiarios designados de manera expresa por el titular del plan de pensiones o los herederos legales del titular, pueden percibir el dinero acumulado con carácter de derechos económicos y pueden disponer del tanto de manera inmediata como en diferido. En otras palabras, cuando el titular del plan muere sus herederos pueden rescatar el plan.

Debemos tener claro en primer lugar que no existe la obligación de liquidación del plan de pensiones en el momento del fallecimiento del titular, este es un error habitual del que conviene desprenderse. Si los herederos y beneficiarios lo desean, pueden mantener la inversión.

Cómo tributa el plan de pensiones al fallecer su titular

Es importante también tener en cuenta la tributación del plan de pensiones tras el fallecimiento de su titular, ya que puede dar lugar a algunas dudas.

Aquí, también, lo primero que debemos saber es que no existe una modificación sustancial sobre la fiscalidad de un plan de pensiones al uso. En todo caso, el importe que procede de un plan de pensiones va a tener la consideración de rendimiento del trabajo y de esta manera deberá constar en la declaración de la renta de los herederos el importe rescatado.

Es cierto que para los rescates en forma de capital de aportaciones anteriores al 31 de diciembre de 2006 se puede llegar a aplicar la reducción fiscal del 40%, siempre que este rescate que ve realizado dentro del plazo transitorio, que en el caso de las contingencias ocurridas a partir de 2015 es del dos ejercicios fiscales desde el hecho causante.

Por otro lado debemos también tener en cuenta que no vamos a encontrar bonificación fiscal en el caso de rescate en forma de renta ni en esta ni en el resto de contingencias.

Rescate de un plan de pensiones por fallecimiento cuando ya se ha empezado a cobrar

Esta es otra situación que puede darse. Cuando el titular del plan de pensiones fallece ya iniciado el proceso de cobro y rescate de su plan, depende de los diferentes modelos o tipos de renta a los que se hubiera asociado al rescate.

Si el rescate si hubiera iniciado con las denominadas rentas financieras, estas, que no poseen una rentabilidad garantizada y que se perciben hasta el agotamiento de las participaciones en el plan,  seguirán su curso, es decir, los beneficiarios podrán percibir la parte no rescatado de los capitales y podrán hacerlo bien en forma de rentas periódicas o también solicitar la anticipación del importe en un rescate único.

El caso especial de las rentas aseguradas

En el caso de las rentas aseguradas debemos tener en cuenta que el asegurado lo que ha buscado es la garantía de mantener unas rentas independientemente de la evolución de los mercados, con, generalmente, una rentabilidad pactada. Esto deriva en un contrato de seguro.

Cuando el asegurado en este caso no opta por la contratación de la opción de reversión de derechos, la renta queda extinguida en el momento del fallecimiento. Cuando si se pacta la reversión de derechos a favor de otras personas, el beneficiario la reversión seguirá cobrando la renta acordada en los porcentajes establecidos. Debe quedar en este caso claro que esta propuesta viene a reducir habitualmente la rentabilidad ofrecida en el producto. Y por otro lado, esta renta a la que accede el beneficiario no es universal en el tiempo ya que, al fallecimiento del beneficiario la renta queda extinguida, tanto si ésta era vitalicia como si ésta era periódica, teniendo cuenta que en este último caso la extinción que la también vinculada a la fecha marcada en contrato.

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Caso práctico de lo que puede pasar al recuperar la pensión en forma de capital

La forma en la que rescates tu plan de pensiones hará que pagues más o menos impuestos. Esto es lo que ocurres cuando optas por recuperar el dinero en forma de capital.

Caso práctico de lo que puede pasar al recuperar la pensión en forma de capital

A efectos fiscales, el rescate del plan de pensiones se cuenta como una renta de trabajo, como si se tratase de un salario. Eso significa que los ingresos se contabilizan en la base general para calcular el IRPF y se les practicará el tipo marginal, que es progresivo, así que cuanto más se gane, mayor proporción del plan de pensiones rescatado irá a parar a Hacienda.

Como jubilado puedes optar por recuperar tu plan en forma de renta periódica o de capital es decir, todo de golpe. Si escoges la última opción Hacienda puede comerse buena parte de tus beneficios, ya que para Hacienda será como si hubieses ganado todo ese dinero. El resultado es que tendrás que pagar impuestos en el IRPF como una renta alta a tipos que pueden superar ampliamente el 40%.

Aquellos que se jubilasen el año pasado y pero hayan esperado a rescatar su plan hasta 2016 pagarán menos impuestos, ya que los tipos marginales que se practican en el IRPF disminuyó en todos los tramos, pero sobre todo en los elevados.

En cualquier caso, cuando se rescata el plan de pensiones hay que valorar si compensa más hacerlo en forma de renta o de capital. En el caso de esta última opción, al recibirlo todo en un solo pago se incrementarán los ingresos anuales y el tipo marginal.

Si un jubilado con una cuenta base imponible de 30.000 euros anuales debido al cobro de la pensión de jubilación del estado, y rescatará 20.000 euros de un plan que había acumulado durante el último lustro, comprobaría como a partir de los 35.200 euros gravaría al 39%, mientras que si lo cobrase en forma de renta afrontaría el 31%. Es necesario que valore que ese rescate del plan no implique un salto a un tramo superior de tipo marginal del Impuesto sobre la Renta.

También hay que valorar las aportaciones que se hagan previas a 2007 en ese plan. Hasta el año pasado a la hora de rescatarlas había una bonificación del 40% en el caso de recuperarlo en forma de capital. Sin duda suponía una gran ayuda para disminuir la factura fiscal. Si hasta el 31 de diciembre de 2006 había acumulado 20.000 euros, más otros 15.000 euros a partir de esa fecha, tendría la posibilidad de rescatarlo en modo de capital y tributar sólo por 27.000 euros, que serían los 15.000 euros, más el 60% de 20.000 (12.000 euros). De lo contrario sería por 35.000 euros.

En este caso práctico, el ahorro fiscal ascenderá a 120 euros, ya que se pasará a abonar a la Agencia Tributaria 4.680 euros en lugar de 4.800. El jubilado cuenta con dos años para beneficiarse de esta ayuda, así que sí deja transcurrir este periodo el coste fiscal alcanzaría los 7.400 euros.

Al final es cuestión de hacer cuentas y tener claro que si cobras todo tu plan de pensiones en un único pago tendrás que pagar muchos impuestos no sólo por el dinero del plan, sino también de la pensión pública, que tributará junto a éste.

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¿Sabes lo que es la tasa de reposición de las pensiones? Deberías

Si quieres saber hasta qué punto es fiable el sistema de pensiones actual, deberías conocer términos como la tasa de reposición. Te explicamos en qué consiste.

¿Sabes lo que es la tasa de reposición de las pensiones? Deberías

A medida que las personas empiezan a acercarse a la edad de jubilación empiezan a pensar en el retiro soñado. Por fin se quitarán de encima las preocupaciones del trabajo y podrán dedicar su tiempo libre a viajar o estar con sus seres queridos. Para solicitar la pensión hay que reunir los documentos necesarios y conocer una serie de términos adecuados para manejarse en este nuevo escenario. Uno de ellos es de tasa de reposición o reemplazo de las pensiones.

Con este dato se pretende conocer la diferencia entre la cantidad que cobra esa persona una vez que se retira del mercado laboral en comparación con el último sueldo que tenía en activo. El resultado que se consigue es lo que se conoce como tasa de reposición, y de esta manera se conoce el poder adquisitivo que se pierde al jubilarse.

Por lo general, cuando una persona se retira acaba cobrando menos dinero de lo que ganaba mientras permanecía trabajando. Un ejemplo práctico es el de un profesional que conseguía al mes 2.000 euros por sus actividades laborales y que al jubilarse pasa a ingresar 1.000 euros. En ese caso, la tasa de reemplazo será del 50%.

La cantidad de dinero que se queda por el camino es bastante grande, de ahí que los expertos aconsejen actuar con previsión y contratar un producto de ahorro privado, como puede ser un plan de pensiones. Está claro que una vez jubilados habrá más tiempo libre pero los ingresos disminuirán considerablemente, por lo que para mantener el mismo nivel de vida y no falte de nada es preciso acertar con el plan de ahorros.

Lo que se pretende con ello es que al llegar al retiro, la pensión pública se complemente con otra y se pueda disfrutar en esta nueva etapa de las mismas condiciones que se tenían anteriormente. También hay que valorar que a medida que pasan los años los problemas de salud empiezan a surgir con más frecuencia, por lo que tampoco estaría nada mal contratar un seguro de salud que contase con los servicios de profesionales de primer nivel y distintas coberturas.

Para aquellas personas que tengan previsto jubilarse durante los próximos tiempos les vendrá muy bien saber qué es la tasa de reposición en las pensiones. Según los datos que maneja la OCDE, la tasa podría alcanzar el 74% debido a las reformas en esta materia, además del estancamiento en las pensiones.

Y sin embargo, seguiría siendo una de las más altas de la Unión Europea junto con la de Grecia, por lo que es de esperar que desde Bruselas presionen para bajarla.

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Cuánto puedes esperar para recuperar tu plan tras jubilarte

Lo más frecuente es que una persona se jubile y rescate prácticamente de manera inmediata su plan de pensiones. Sin embargo, existe la posibilidad de dejar pasar un periodo para recuperar el dinero. Un plan de pensiones y el tiempo que esperemos para rescatarlo se puede comparar con una inversión. En función de la fórmula que escojas puedes pagar más o menos impuestos a Hacienda a la hora de realizar la Declaración de la Renta. Por lo tanto, si deseas sacarle el mayor partido posible a tu plan de pensiones, es importante que valores el momento.

Cuánto puedes esperar para recuperar tu plan tras jubilarte

Por lo general, la gente se jubila y empieza a cobrar su pensión privada prácticamente de inmediato, pudiendo dejar un par de meses de diferencia como mucho, que es más o menos el tiempo que puede tardar la entidad financiera en tramitar el rescate del plan. Sin embargo, no hace falta recuperar el dinero nada más dejar de trabajar, recomendando los expertos no sacarlo en el mismo año en que te jubilas.

El periodo para rescatarlo es muy amplio. Puedes esperar lo que quieras, siempre que no haya en el contrato ninguna cláusula que marque una fecha de vencimiento, como ya sucedes con los planes garantizados. Piensa que tienes la posibilidad de seguir haciendo aportaciones para tu jubilación si no has comenzado aún a cobrar el plan privado, lo que te aportará muchos beneficios a la hora de desgravar en la Declaración de la Renta.

Por lo tanto, a la hora de rescatar el dinero de tu pensión privada es preciso que valores sobre todo un par de aspectos, como son la rentabilidad y la fiscalidad, o lo que es lo mismo, los impuestos que deberás afrontar para recuperar lo invertido y cómo marcha el plan contratado. Cada vez son más los jubilados que se fijan en el apartado de impuestos, sobre todo porque cualquiera puede controlarlo por medio de los simuladores de retenciones de IRFP de la Agencia Tributaria o el Programa Padre, en donde tendremos la debida información sobre lo que se pagará.

Se recomienda no rescatar el plan el mismo año que te jubiles. El motivo es bien sencillo. Estos planes de pensiones tributan en la escala general del IRPF como renta de trabajo, y al ser posiblemente el salario más elevado que la pensión, te tocará tributar en una escala mayor cuando realices la Declaración de la Renta. Así que si te jubilas este año, lo mejor es que lo rescates a partir de 2016.

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Cómo calcular el dinero de tu jubilación

La llave para tener la jubilación que deseas es la planificación. Para empezar debes tener claro cuánto dinero te costará tu retiro dorado, cuántos ingresos vas a necesitar cada mes. Con este objetivo claro, llega el momento de hacer cuentas y saber cuánto te pagará el Estado con la pensión pública y cuánto necesitarás ahorrar para lograrlo. Y es que para la mayoría de personas el dinero de la Seguridad Social será la base sobre la que después sumar lo invertido en planes de pensiones, fondos y otros productos financieros.

Cómo calcular el dinero de tu jubilación

Lo primero que debes sabes sobre la pensión pública es que está sujeta a posibles cambios legales que suelen ser complicados por cuestiones política pero que si tienen que hacerse, se harán. La última reforma fiscal es el mejor ejemplo de ello -aumento de la edad de jubilación y empeoramiento del cálculo para la actualización de las pensiones-. Dicho de otra forma, que la pensión pública tal y como la conocemos podría cambiar si no se revierte la dinámica negativa de ingresos por parte de la Seguridad Social.

A partir de ahí, siempre es interesante saber el dinero que cobrarás al jubilarte y cómo se realiza el cálculo. Para dar con tu pensión pública necesitarás saber por un lado los años que has cotizado o esperas cotizar y por otro tu base reguladora de cotización.

Desde la entrada en vigor de la reforma de las pensiones el número de años que se toman para calcular la cuantía ha ido aumentando. En 2013 eran 15 años los que se utilizaban como referencia, pero esta cifra llegará a los 25 años en 2022. El incremento será a razón de un año más por cada ejercicio según muestra la siguiente tabla.

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supone un importante cambio, ya que en general el salario es mayor los últimos años de vida laboral y menor al principio. De esta forma lo que se consigue es bajar efectivamente las bases reguladoras que se usa para el cálculo de la pensión.

Además, también suben el número de años necesarios para cobrar el 100% de la pensión. Para el cálculo de tu jubilación es necesario haber trabajado un cierto número de años, ya que de lo contrario sólo percibirás una porción de lo que te correspondería según tu base reguladora.

El mínimo necesario para cobrar una pensión contributiva es de 15 años cotizados, lo que te permitirá acceder al 50% de tu base reguladora -la base reguladora depende directamente de tu salario-. A partir de ahí, cuantos más años cotizados, mayor porcentaje de la pensión cobrarás. Con la reforma, serán necesarios 37 años, pero sólo a partir de 2017.

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De nuevo, el incremento será paulatino. En 2015 debes haber cotizado 35 años y 6 meses para cobrar la pensión completa, algo que se mantendrá hasta 2019. Entre 2020 y 2022 serán necesarios 36 años y entre 2023 y 2026 36 años y 6 meses. Finalmente, en 2027 ya deberás acreditar los citados 37 años para cobrar el 100% de la pensión que te correspondería.

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Pensión máxima y mínima

A partir de ahí también debes saber que existe una cuantía máxima y mínima que podrás cobrar por tu pensión. En cualquier caso, no podrás cobrar más de 2.560,9 euros al mes o 35.852,32 euros al año ni menos de 8.897 euros al año si vives solo y 10.152 si lo haces con un cónyuge a cargo.

Además, cada año tu pensión subirá dependiendo de la economía y el denominado índice de sostenibilidad -aquí te explicamos en qué consiste-. La revalorización de las pensiones será de un mínimo del 0,25% al año y un máximo del IPC más 0,5 puntos porcentuales.

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Pensiones del extranjero, cómo tributan

Todos los ciudadanos tienen la obligación de tributar por las pensiones recibidas por trabajos en el extranjero tal y como recoge la Ley del IRPF, en donde se recoge que todo residente fiscal en España “deberá declarar las rentas que obtenga en cualquier parte del mundo”, sin perjuicio de lo que recoja en el Convenio entre España y el país de origen de la renta para que no se produzca la doble imposición.

Pensiones del extranjero, cómo tributan

Por lo tanto, aquellos que hayan trabajado en un país extranjero, como puede ser el caso de Suiza, Francia, Alemania, Reino Unido, etc, y en estos momentos perciban una presión pública o privada por los servicios realizados, tienen que tributar por estos ingresos en la Declaración de la Renta como rendimientos del trabajo.

Este tipo de pensiones no suelen aparecer en los borradores que la Agencia Tributaria envía a los contribuyentes, pero es nuestra obligación incluirlas. Lo haremos en el apartado de retribuciones dinerarias como rendimientos del trabajo y en la Casilla 001 del Programa PADRE incluiremos el importe.

Cabe la posibilidad de que la pensión en un estado extranjero también tenga ya una retención en el país de origen, por eso a la hora de realizar la Declaración de la Renta y de incluirla como rendimientos del trabajo habrá que aplicar la deducción por doble imposición internacional. En la página 14 del programa Padre indicaremos en la casilla 505 el importe de los rendimientos del trabajo incluidas en la base general, mientras que en la casilla de impuestos satisfechos en el extranjero incluiremos la cantidad de las retenciones que se hayan realizado en el país de origen de la pensión.

Rellenando esta casilla 505 se calculará de manera automática en el programa Padre la cuantía que se debe deducir, evitando así que se tribute por estos ingresos tanto en el país de destino como en el de origen.

En los últimos años se ha producido una serie de mejoras en los métodos de intercambio de información con otros países por parte de la Agencia Tributaria, sobre todo con los europeos. Ahora dispone de una serie de datos fiscales que no estaban a su alcance con anterioridad, de ahí que se esté reclamando en estos momentos a los contribuyentes la deuda por la no tributación de las pensiones internacionales con carácter retroactivo. Se han denunciado casos en los que algunas personas se han visto obligadas a abonar sanciones que llegaban hasta los 20.000 euros por no declararlas en su momento.



Cinco cosas que debes saber antes y después de contratar tu plan de pensiones

Los planes de pensiones son una buena herramienta de ahorro para el futuro. Bien elegidos pueden ayudarte mucho a la hora de apoyar tu poder adquisitivo durante la jubilación. Del mismo modo, mal elegidos, pueden llegar a suponer un problema para tus finanzas personales. Es importante, para evitar esto último, tener en cuenta estas reglas fundamentales que debes revisar antes y después de la contratación del plan de pensiones.

Cinco cosas que debes  saber antes y después de contratar tu plan de pensiones

Por supuesto hay más cosas a tener en cuenta, pero, estas cinco, como verás, resultan básicas, y si valoras su importancia estarás en línea con una buena contratación plan.

  1. Acuérdate de la liquidez

Podríamos haber puesto esto en otro lugar, sin embargo, parece importante recordarlo desde el principio. Los planes de pensiones no van a ser un producto que nos va a permitir la entrada y salida de dinero. De hecho lo normal sería no poder tocar nada de las aportaciones al menos antes de 10 años, salvo algunas circunstancias excepcionales como el paro de larga duración, la invalidez o el fallecimiento.

Por tanto no pienses en un producto en el que te vas a poder apoyar si necesitas disponer del dinero invertido en los próximos años, para eso existen otros productos de ahorro con más liquidez.

  1. Que el plan de pensiones se adapte a ti

Otra cosa básica a la que no prestamos muchas veces la atención que se merece. Contratar un plan de pensiones por su asociación a la contratación de los productos (hipotecas fundamentalmente) no tiene por qué ser una buena idea, de hecho puede ser una muy mala idea. La entidad nos va a ofrecer aquellos productos que le aportan mayores beneficios generalmente, estos, sin ser necesariamente malos para nuestro bolsillo, tampoco tienen por qué ser los más adecuados.

Elige bien el producto, piénsalo bien. Estás ante un producto financiero que te va a acompañar durante muchos años y en el que vas a tener que realizar movimientos en función de la evolución de tu perfil ahorrador: más atrevido y agresivo al principio, más conservador al final.

  1. Aporta lo necesario

Esta es desde luego otra cuestión relevante. Los planes de pensiones van a permitir reducir la base imponible del IRPF por el capital aportado con es decir, te van a permitir pagar menos impuestos y por tanto son beneficiosos fiscalmente. Calcula de antemano cuál será el resultado de tu declaración para no invertir más allá de lo que te conviene.

  1. Se dinámico

En muchas ocasiones habrás escuchado, hablando sobre inversiones, que la diversificación es muy importante. Tienes que saber que esto también es aplicable a los planes de pensiones. Además de la posibilidad, muy presente hoy en día, de movilizar de manera rápida dinero planes de un modelo de inversión a otro, también tienes la posibilidad de apostar por diferentes tipos de inversión desde una única cartera de planes. Se dinámico, apuesta por mantenerte informado la evolución de tu producto y no temas movilizarlo cuando sea necesario, realmente que sea una cartera a largo plazo no significa que debamos olvidar, al contrario debiéramos cuidarla más si cabe.

  1. Hay más vida en el ahorro

Por lo que significan, por la apuesta al futuro que representan y los beneficios fiscales que aportan, sin duda los planes de pensiones son una gran herramienta (y así lo asumimos contratándolos cada vez más) pero, cometeríamos un grave error si centráramos todo nuestro futuro nuestros productos.

Buscar otras opciones que complementen a nuestros planes es una gran idea, productos por ejemplo que aporten liquidez como los fondos de inversión, productos más inmediatos como las cuentas remuneradas que también mantener las garantías, en definitiva otros productos, algunos con más riesgo otros con menos, que pueden servir como decimos para complementar ese ahorro para la jubilación que representan los planes de pensiones.

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