Articulos de la categoria 'Economía'

Ahorrar con el método de los sobres antiguo pero eficaz

Existen muchos métodos e ideas para tratar de mejorar el ahorro. Algunos de estos métodos son antiguos, pero eficaces, como el método de los sobres.

Cada vez tenemos más claro que el ahorro es una necesidad. Sin embargo, no siempre nos resulta sencillo ahorrar, y menos, fomentar el hábito continuado del ahorro, algo que es fundamental cuando pretendemos que este ahorro sea realmente funcional y útil.

Los problemas a la hora de poder reservar una parte de nuestro dinero pueden ser variados, desde ingresos bajos, que hacen difícil ajustar el gasto para que sobre algo para el ahorro, hasta quienes no manejan bien sus cuentas y presentan mayor nivel de gasto del que debería, impidiéndoles ahorrar.

Para todos los perfiles, en cualquier caso, existen pequeñas soluciones que realmente lo que buscan es fomentar el hábito de ahorrar, una de ellas es el llamado método de los sobres.

El método de los sobres para el ahorro

Este método, antiguo, parece provenir de momentos en los que los salarios se cobraban en metálico. Se identifica con periodos como la gran depresión económica de Estados Unidos, o la posguerra europea tras la Segunda Guerra Mundial. Es un método que, aunque lleva el nombre de sobres, no tiene porqué aplicarse al pie de la letra en cuanto al uso de estos objetos, ya que podemos utilizar otros contenedores e incluso aprovechar la tecnología para ello.

En su modelo más básico lo que vamos a tratar es de lograr un control lo más absoluto posible sobre nuestros ingresos y gastos. Para ello tomamos el dinero íntegro que cobramos y lo distribuimos. Hacerlo en metálico, hoy en día, puede ser complejo ya que todas las transacciones se realizan a través de cuentas bancarias, pero, existen herramientas que nos pueden permitir hacer esto perfectamente. O incluso, si así lo deseamos, podemos aplicar la vieja escuela y efectivamente una parte de ese dinero disponerla en metálico.

Realmente lo que nos propone este método es distribuir el dinero en función de nuestros gastos, una vez distribuido sabemos el dinero disponible para unos gastos u otros, de esa cantidad en todos los casos se debería apartar el 10% y no tocarlo. Esta sería la cantidad mínima que se destina al ahorro. Obviamente si se puede aportar más mejor.

Los pasos a seguir son sencillos

Paso 1: definir las categorías de gasto

Lógicamente para que puedas distribuir el dinero en categorías de gasto lo primero es determinar cuáles son estas categorías. Empieza por las más evidentes y necesarias, gasto de vivienda, gasto estimado de alimentación, gastos corrientes de servicios y suministros y continúa con el resto de gastos. A cada gasto adjudica un sobre o apartado y coloca en él el dinero que corresponde.

Piensa que las categorías de gasto te van a exigir un ejercicio honesto sobre lo que haces con tu dinero. Obviamente no podrás quitar dinero a tus gastos fijos, vivienda, suministros básicos, etcétera, por lo que ese 10% que pretendes abordar deberá salir de otros gastos.

Paso 2: distribuye el dinero de manera adecuada

Si seguimos el método original deberíamos comprar una cantidad de sobres igual al número de categorías identificadas y colocar el dinero correspondiente en cada una de ellas. Estos sobres se apartan y sólo se utilizan cuando hay que abonar la categoría correspondiente. De esta forma ese dinero siempre está apartado y consignado para un gasto concreto y no se considera disponible para ningún otro gasto, incluyendo los gastos extra.

Obviamente deberemos ir haciendo un seguimiento más o menos periódico y ajustando las categorías. Si comprobamos que hemos reservado durante varios meses más dinero del necesario en una categoría la podemos ajustar y traspasar el dinero a otro sobre, con preferencia por el sobre del ahorro.

Puede que te parezca que es un método engorroso porque te hace utilizar el dinero en metálico, por cierto cada vez volvemos a utilizar en mayor medida este formato para el día a día. Realmente, lo apliques así o te inventes una alternativa, lo importante en este método, lo que nos enseña, es la necesidad de analizar de manera profunda nuestros gastos y adaptarlos lo máximo posible a nuestros ingresos. Esta es la clave de cualquier modelo de ahorro.

Imagen de Flickr


Economía, Finanzas personales · Escrito por el 29/05/18

Comentarios desactivados en Ahorrar con el método de los sobres antiguo pero eficaz

6 malos hábitos que te cuestan mucho dinero

Cuando nos planteamos ahorrar no solemos prestar atención a esos malos hábitos que, modificados o corregidos, nos podría suponer un buen ahorro de dinero además de otros beneficios.

No se trata de dejar de fumar sólo por ahorrar, se trata de ser conscientes de la existencia de hábitos poco recomendables que además nos cuestan una gran cantidad de dinero al cabo del año.

Fumar

Fumar es un mal hábito que, además de muy poco saludable, nos cuesta cientos de euros al año. En este caso hay dos variantes de gasto, por un lado el gasto directo que hacemos cuando compramos tabaco, por otro lado el gasto médico que supone a lo largo del tiempo. Este segundo gasto es más difícil de cuantificar, y generalmente crece cuantos más años llevamos fumando.

Sin embargo, calcular cuánto gastamos al año a comprar tabaco es mucho más sencillo. Por ejemplo, un fumador de una cajetilla diaria, que fuma todos los días del año a razón de cinco euros la cajetilla, asume un gasto superior a los 1800 € anuales en tabaco.

Independientemente de la cantidad que fumes, se trata de un gasto absolutamente innecesario, malo para tu salud, y que pueden permitirte ahorrar un buen dinero si lo dejas.

Juegos de azar

Hay una frase que circula desde hace muchos años en relación a los juegos de azar, esta frase viene a decir que quienes juegan de manera sistemática a las loterías, etc., son aquellos que asumen un impuesto especial por no dominar bien las matemáticas.

El cálculo de probabilidades que supone la inversión y la opción de aceptar en la lotería, o en otros juegos de azar, arrastra a muchas personas que no meditan realmente el coste final para su bolsillo de apostar.

El cálculo es fácil, piensa en cuánto inviertes semanalmente en este tipo de juegos desde hace años, multiplicado por las semanas que tiene un año y puede que te sorprendas del dinero que has dejado de ahorrar.

No somos racionales con los juegos de azar y esto es un problema. Nunca entraríamos en una inversión cuyas probabilidades de multiplicarse fueran inferiores a las probabilidades de que nos caiga un rayo encima, pero lo goloso de los premios nos hace poco razonables. Y esto no es una buena idea.

Consumir alcohol

El consumo de alcohol es un hábito muy extendido, por lo social, en nuestro país. Discusiones aparte sobre dónde está la medida exacta para lo que es saludable o lo que no lo es, lo cierto es que un consumo continuo de alcohol no sólo no es saludable en absoluto sino que también supone un gasto importante para el bolsillo.

De la misma manera que hemos hecho con el tabaco o con los juegos de azar, una reflexión sobre lo que te gastas en alcohol a lo largo de la semana puede darte un paisaje curioso, y en muchos casos sorprendente por lo elevado. Piensa que, además, en muchas ocasiones al tratarse de un gasto social lleva aparejados otros gastos como el consumo de tabaco por ejemplo.

Por supuesto esto lo podríamos extender al consumo de drogas que puede ser perfectamente el detonante del naufragio de una economía personal, tanto en el caso de las drogas llamadas duras como de las llamadas blandas.

Además, en el caso del alcohol no sólo se trata de la salud. El consumo de alcohol está asociado a grandes gastos. Y es que todo el mundo ha gastado más de la cuenta una noche de borrachera y después se ha arrepentido.

Descuidar la salud

El ejemplo más evidente de lo que puede suponer para nuestro bolsillo descuidar nuestra salud es el de la higiene bucodental.

Mantener malos hábitos relacionados con la salud de nuestra boca, retrasar revisiones y tratamientos, puede acabar derivando en facturas por valor de miles de euros, además de en problemas serios de salud general.

Llevar una vida sana y mantener hábitos saludables no sólo es una buena idea para nuestro cuerpo y nuestra mente, también lo es para nuestro bolsillo.

Descuidar el mantenimiento del coche

Hay dos elementos clave en cuanto al gasto que puede suponer nuestro vehículo, por un lado el descuido en cuanto al mantenimiento y por otro lado los estilos de conducción agresivos y poco eficientes.

Un mal mantenimiento del vehículo, saltándonos revisiones y no teniendo al día todos aquellos aspectos necesarios de la mecánica del coche, puede acabar conduciendo a una avería grave y a un coste superior al necesario. Además, un coche en mal estado de mantenimiento generalmente tenderá a un mayor consumo, innecesario, de combustible.

Del mismo modo un estilo de conducción determinado puede influir mucho tanto en el desgaste como en el consumo de combustible en un coche. La idea de la conducción eficiente, que busca obtener el mejor rendimiento del vehículo, el menor gasto de combustible y el menor impacto medioambiental, es probablemente otra manera interesante de ahorrar.

Comprar de manera compulsiva

Todo el mundo deberíamos preguntarnos de vez en cuando si estamos comprando lo que es necesario, o, si por el contrario compramos más de lo necesario o de manera compulsiva.

En un mercado global en el que todo está a nuestro alcance a través de Internet, las compras innecesarias se ha convertido en un mal hábito fuente de gastos extra que impiden el ahorro. Aunque resulte difícil debemos tratar de repasar nuestros hábitos de compra, la compra compulsiva puede suponer un enorme gasto que además no siempre somos capaces de reconocer. Aprender a comprar con nuestra era sin duda un gran ahorro, más de lo que pensamos.

Imagen de Flickr


Economía, Finanzas personales · Escrito por el 24/05/18

Comentarios desactivados en 6 malos hábitos que te cuestan mucho dinero

Cosas que tienes que saber si vas a prestar dinero a un conocido

Los préstamos directos entre particulares siguen siendo una fuente de financiación alternativa muy extendida. Sin embargo, no siempre tenemos claras las implicaciones de prestar dinero a un conocido o familiar.

Desde el cierre del grifo crediticio allá por el año 2007 las fuentes de financiación alternativa han ido creciendo. En algunos casos lo han hecho a través de propuestas muy interesantes como la financiación P2P, con ejemplos exitosos como los préstamos colaborativos o la importancia creciente del Crowdfunding.

En cualquier caso, tampoco hay que olvidar nunca los tradicionales préstamos entre personas. Es decir, esas cantidades de dinero que pasan de una persona a un familiar o amigo, bien para paliar un momento de necesidad y falta de financiación crediticia, o, simplemente para apoyar una financiación más barata que la que ofrecen los bancos.

Prestar dinero a nuestros familiares y amigos es algo conocido, pero, no son tan conocidas las implicaciones que esto puede tener, fundamentalmente para quien presta el dinero.

A tener en cuenta siempre si vas a prestar dinero

El primer gran problema llega cuando no le damos al préstamo la condición de lo que es, es decir, un préstamo valga la redundancia. Cuando prestamos dinero y esperamos que se nos devuelva, ya que en otro caso estaríamos hablando de una donación o regalo, no debemos olvidar que la formalización de este préstamo sería necesaria en todos los casos.

Aunque el acuerdo verbal puede ser reconocido en la justicia, lo cierto es que lo adecuado es tener un acuerdo por escrito de la operación de préstamo. Esto no es difícil, se trata simplemente de establecer un contrato privado que refleje todas aquellas cuestiones que queramos incluir dentro del préstamo, desde la cantidad hasta la fecha de devolución pasando por los intereses si los hubiera o condiciones particulares.

Datos en un contrato cuando prestas dinero a un amigo o conocido

Estos serían los datos fundamentales que deberías considerar en este contrato de préstamo a tu amigo o familiar:

  • Fecha
  • Datos y firma de quien presta
  • Datos y firma del receptor del préstamo
  • Importe
  • Intereses, cuando no hay intereses también debes reflejarlo
  • Plazo máximo de devolución
  • Tipo de devolución: total al final, parcial por partes, cuotas periódicas…

Aunque se trata de un contrato entre partes, es decir que puede ser privado, teniendo en cuenta las implicaciones que puede llegar a tener cara a los impuestos para quien presta el dinero, nunca está de más presentar y validar el contrato en hacienda. En este caso a la vez que presentas el contrato firmado debes presentar el comprobante bancario de la operación de préstamo. A partir de este registro, el préstamo y la salida del dinero de tus cuentas queda totalmente justificado para la agencia tributaria a todos los efectos.

Obviamente, lo anterior parece más enfocado a grandes cantidades de dinero y debería ser obligado en tal caso. Sin embargo, debemos pensar que en el fondo un préstamo pequeño a un conocido o amigo también puede resultar fallido, y tomar por tanto las precauciones correspondientes. Sin un acuerdo sobre dicho préstamo la reclamación del mismo será compleja, cuando no imposible.

Imagen de Flickr


Economía, Finanzas personales, Noticias · Escrito por el 22/05/18

Comentarios desactivados en Cosas que tienes que saber si vas a prestar dinero a un conocido

Cuánto podrás sacar de tus ahorros según cuándo te jubiles

Según el momento en el que se jubiles, y sobre todo según la pensión de jubilación que corresponda, será necesario utilizar tus ahorros en mayor o menor medida.

Damos por sentado, así lo hacen todos los expertos, que el actual sistema de pensiones públicas a medio y largo plazo no es sostenible. Esto se traduce en que, si ya hoy en día las pensiones públicas se consideran en general bajas, en el futuro con total probabilidad serán menores proporcionalmente.

Esta situación nos obliga a plantear soluciones para tratar de perder el menor poder adquisitivo posible en el momento de la jubilación. La cantidad de dinero que vas a necesitar para este fin no es la misma para todas las personas ni en todos los casos. Deberás en primer lugar calcular la pensión que te corresponde, y, en este cálculo influirán cuestiones como si tu jubilación es anticipada o en el tiempo ordinario.

Una vez hayas realizado este cálculo y sepas cuál es la pensión de jubilación que te corresponde, tendrás que calcular también los gastos e ingresos de tu economía personal tras jubilarte. Es cierto que generalmente en el momento de la jubilación hay una serie de gastos que ya han desaparecido, por ejemplo la hipoteca, pero, hay que recordar que perfectamente pueden aparecer otros gastos como un aumento de la inversión en ocio, mayores gastos en relación a la salud, etcétera.

Más que preguntarte cuánto podrás sacar de tus ahorros en el momento de la jubilación deberías preguntarte cuánto vas a necesitar de ellos. Piensa que, por ejemplo, un rescate de productos de ahorro en forma de renta vitalicia, que te acompañará durante el resto de tu vida, debe ser eficaz y cumplir ese objetivo a fin de no perder tu capacidad económica en esta etapa de la vida.

Planes de Pensiones y Seguros de ahorro dos productos de los que sacar partido cuando te jubiles

Aunque existen muchas opciones que pueden ayudarnos en este camino del ahorro para la jubilación, los planes de pensiones y los seguros de ahorro son probablemente dos de los más interesantes y a los que podrás recurrir con más garantías cuando te jubiles.

En los planes de pensiones, a lo largo del tiempo, iremos realizando aportaciones que se acumulan junto al rendimiento que producen. En este caso disfrutamos de una fiscalidad en diferido que hace que durante las aportaciones nos veamos bonificados aunque, a la hora de rescate, deberemos asumir los impuestos correspondientes. Los planes de pensiones nos permitirán sacar el dinero que necesitemos en función de lo que hayamos consolidado previamente.

En el caso de los seguros de ahorro, donde también encontramos diversas opciones, podemos ir acumulando un capital con una rentabilidad garantizada, aunque con una fiscalidad diferente a la de los planes de pensiones. La opción de los seguros de ahorro es muy interesante cuando tenemos claro el dinero que podemos llegar a necesitar, y desde luego puede ser un buen complemento a otros productos de ahorro como los planes de pensiones.

En cualquier caso, a la pregunta que encabeza el texto, la respuesta es bastante clara, debes sacar ante el dinero que vayas a necesitar e incluso, en esta etapa de nuestra vida, no deberíamos descuidar seguir manteniendo el hábito del ahorro.

Imagen de Flickr


Economía, Finanzas personales, Fiscalidad, Jubilación, Productos de ahorro · Escrito por el 26/04/18

Comentarios desactivados en Cuánto podrás sacar de tus ahorros según cuándo te jubiles

Cuándo puedes rescatar el dinero de un PIAS y cuánto ahorrarás si lo haces en el momento oportuno

Si contratas un PIAS y lo rescatas en el momento oportuno podrás obtener las mejores prestaciones de este producto. Veamos por qué.

El PIAS es un seguro de ahorro que, a diferencia de otras opciones como los PPA permite la liquidez, es decir, podemos retirar el dinero aportado en cualquier momento. Sin embargo, esta opción elimina el verdadero potencial del producto.

Se suele considerar la liquidez como una de las ventajas más grandes de este producto de ahorro, pero, hay más. La legislación permite que las ganancias de los PIAS que le exentas de tributación al vencimiento si el capital se percibe en forma de renta vitalicia. Obviamente esta es una gran ventaja.

Cómo funciona

La entidad depositaria va a ofrecer una rentabilidad que puede variar según el riesgo que el ahorrador quiera asumir en la inversión. Esto significa que no todos los PIAS  van a ofrecer ni mucho menos la misma rentabilidad. Generalmente, el mercado va a abarcar la rentabilidad de estos productos, rentabilidad que se puede revisar de manera periódica según el tipo de contrato. Esta revisión es habitualmente son cada seis meses o cada año.

Por supuesto también vamos a encontrar PIAS garantizados, e incluso otros más dinámicos que apuestan por mucha renta variable en su composición.

Se trata de un producto orientado a todo tipo de ahorrador pero que se muestra especialmente agradecido con aquellos ahorradores de patrimonios más bajos. Esto es así ya que no existen aportaciones mínimas obligatorias, convirtiéndose en una suerte de pre ahorro sistemático de manera automática y mensual por ejemplo.

Cuándo rescatar el PIAS

El PIAS presenta dos limitaciones a tener en cuenta. La primera es que no podremos realizar más aportación que 8000 € anuales. La segunda es que el total de las primas aportadas no pueden llegar a superar los 240.000 €. Podemos tener más de uno de estos productos pero las cantidades aportadas no pueden superar sus límites.

El momento del rescate es clave en los PIAS. Si retiramos el dinero antes de los cinco años desde la primera aportación no vamos a encontrar ventaja fiscal alguna al pagar impuestos y por tanto va a tributar como si fuera un depósito. A partir de los 10 años, y según la edad a la que se realiza al rescate, el ahorro puede tener un tratamiento ventajoso esto es así ya que, si se rescata en forma de renta vitalicia quedará exento de tributación. El ahorro obtenido por realizar el rescate en el momento oportuno es obvio, no tributaremos por las ganancias del producto.

Lógicamente estamos ante un producto de ahorro que ofrece su mayor potencial a partir de los cinco años y que, transformado en renta vitalicia es cuando se muestra más eficaz en lo fiscal.

Imagen de Flickr


Economía, Finanzas personales, Jubilación, PIAS, Productos de ahorro · Escrito por el 24/04/18

Comentarios desactivados en Cuándo puedes rescatar el dinero de un PIAS y cuánto ahorrarás si lo haces en el momento oportuno

Seguro de vida y millenials – Lo que debes tener en cuenta

Obtener un seguro de vida para los millenials no sólo es más barato y fácil de lo que generalmente se piensa, también más necesario.

Muchas personas, pero especialmente las personas más jóvenes, sobrestiman el coste de los seguros de vida. De hecho, una gran parte de las personas entre los 20 años y los 30 años piensan que un seguro de vida es una herramienta cara, no necesaria a su edad y de la que pueden prescindir. En todos los casos ese pensamiento puede ser un error.

¿Necesitas un seguro de vida?

La fórmula para determinar si necesitas un seguro de vida no debe basarse exclusivamente ni mucho menos en la edad. Una de las mejores maneras para valorar si realmente necesitas un seguro de vida es preguntarte si alguien quedaría en dificultades económicas si fallecieras mañana.

Estas dificultades económicas no solamente hacen referencia a cuestiones como casarse, tener hijos o adquirir una vivienda. Hay otros elementos y factores que debes tener en cuenta independientemente de todas, por ejemplo, si tienes préstamos con avalistas, si tienes deudas contraídas que pueden saltar a tus familiares, etcétera.

Como ves, la edad no es necesariamente el factor determinante a la hora de decidir si necesitas o no un seguro de vida.

No tienes que ser rico para permitírtelo

Este es otro error común en las personas jóvenes, pensar que para suscribir un seguro de vida hay que asumir un coste elevado.

Hay dos factores que debes tener en cuenta, el primero es evidente, tu condición de joven y tu posible salud y vitalidad es un factor determinante en el coste de un seguro de vida. No es lo mismo firmar un seguro de vida a los 25 años que hacerlo a los 50 o a los 65.

En segundo lugar hoy en día los seguros de vida son tremendamente ajustables a la necesidad de cada uno. Esto significa que se trata de seguros flexibles que realmente se ajustan al bolsillo de manera real. Por muy poco dinero puedes tener una protección digna y eficaz.

Qué seguro debes elegir si eres joven

No hay una regla general para esto. Realmente debes analizar lo que consideras que necesitas aportar a tu seguro. No será lo mismo si ya tienes hijos de corta edad que si tus hijos son mayores, tampoco lo será si tienes una vivienda en propiedad a la que tu pareja deberá hacer frente si falleces o si vives de alquiler…

En definitiva se trata de que elijas un seguro que proporcione unas coberturas adecuadas para lo que pretende es proteger. Como ya te hemos dicho antes hoy en día los seguros de vida son tremendamente flexibles y permiten ajustar mucho en este sentido.

Dónde suscribir tu seguro de vida

Lo cierto es que hoy en día las compañías ofrecen una gran variedad de posibilidades, y además, en el mercado asegurador, la oferta no para de crecer.

En cualquier caso, como ocurre con todo tipo de servicios, la experiencia y la solidez de la compañía aseguradora siempre es un grado. Propuestas como los seguros de vida de Aegon pueden responder a la necesidad de un asegurado joven con un precio muy razonable y con cobertura adecuadas. Todo ello con la garantía de una de las compañías líderes del mercado.

Imagen de Flickr


Economía, Finanzas personales · Escrito por el 19/04/18

Comentarios desactivados en Seguro de vida y millenials – Lo que debes tener en cuenta

Así te engaña tu mente para que no ahorres

¿Te has planteado muchas veces intentar ahorrar pero nunca lo consigues? Tranquilo, esto le ocurre a muchas personas y tiene solución. Se trata de convencer a tu mente para que no te engañe sobre el ahorro.

Hay que tener en cuenta que ahorrar no resulta sencillo para muchas personas. En algunos casos esto está motivado por una realidad económica en la que o no existe el hábito de ahorrar, o, simplemente el dinero parece no alcanzar para el ahorro.

Partiendo de la base de que cualquier cantidad ahorrada ya es mejor que nada, hay otro comportamiento, muy extendido, en el que el ahorro no se contempla incluso por personas que podrían realizarlo sin excesivo esfuerzo.

Se trata de un engaño de la mente que se traduce en un comportamiento que la ciencia denomina sesgo de presente.

El sesgo de presente y nuestro dinero

El sesgo de presente es un comportamiento en el que nuestro cerebro reacciona a la recompensas inmediatas y no lo hace tanto a la recompensas a largo plazo. Es decir, cuanto más lejos se visualiza la recompensa más pereza produce el esfuerzo a realizar para conseguirla.

Esto no sólo se da en lo financiero, piensa en cuántas veces te has planteado ponerte en forma y has dejado el ejercicio al poco tiempo, hacer una dieta y no has podido, realizar una tarea doméstica que vas aplazando…

En el plano financiero el sesgo de presente, esa necesidad de sentir la recompensa inmediata, puede hacer que seamos directamente incapaces de ahorrar ya no a lo largo del tiempo, sino incluso en nuestro día a día.

Esto puede ser determinante para la salud financiera de nuestra economía doméstica. Pensemos por ejemplo en el impacto que puede tener en el largo plazo no ahorrar para la jubilación. Se trata de un objetivo lejano, que parece reñido con la recompensa inmediata, pero que sin embargo, es absolutamente necesario.

Cómo hacer que nuestra mente deje de engañarnos y ahorrar

La solución es realmente fácil y está en nuestras propias manos, pero, requiere de un esfuerzo y una disciplina que si no se han tenido previamente hay que ejercitar.

Desde luego la mejor manera de evitar el efecto del sesgo de presente es empezar por vivir con lo que necesitamos. Incluso antes de pensar en el ahorro deberíamos pensar en lo que gastamos y en lo oportuno de estos gastos. En muchas ocasiones quienes no consiguen ahorrar gastar más de lo que realmente necesitan, de hecho mucho más.

Si somos capaces de elaborar un buen presupuesto y ajustar nuestra economía personal de manera adecuada, podremos valorar si lo que gastamos es adecuado o no. Este simple ejercicio, antesala del ahorro, nos va a permitir una perspectiva muy realista de nuestras finanzas.

Una vez logrado lo anterior se trata de adquirir el hábito de apartar dinero para el ahorro de manera constante. Aquí hay que hacer un ejercicio de convencimiento de que el ahorro tanto a medio plazo como a largo plazo es necesario. Una manera interesante de no perder la atención es recordar que para el ahorro a largo plazo lo importante es la propia acción de ahorrar. La motivación puede flaquear en algunos momentos, pero, si el hábito se impone habremos vencido a los engaños de nuestra mente.

Imagen de Flickr


Economía, Finanzas personales · Escrito por el 17/04/18

Comentarios desactivados en Así te engaña tu mente para que no ahorres

Qué coche te compensa comprar. Compra tu coche como un financiero

La compra de un coche es una decisión muy importante para tus finanzas personales. Debes tener en cuenta qué coche es el que realmente puedes comprar y cómo financiarlo.

La adquisición de un vehículo es uno de los mayores gastos que ha de soportar tu economía personalii9 junto a la adquisición de vivienda. Por ello, del mismo modo que aplicamos buenas dosis de realidad a la compra de nuestra casa, o deberíamos hacerlo, si estás pensando comprar un coche debes tratar de ser lo más racional posible, y, aplicar algunas sencillas reglas financieras.

La tentación de adquirir un vehículo superior al que realmente podemos aspirar está siempre ahí. Gracias a opciones de financiación a largo plazo puede incluso parecer que lo tienes al alcance de la mano. Sin embargo, esto no siempre va a ser una buena idea ni mucho menos.

Compra el coche que realmente puedes comprar

Hay muchas fórmulas e ideas alrededor de cómo valorar el tipo de coche que realmente puedes permitirte. La gran mayoría de ellas se basan en la financiación a plazos con lo que el gasto real del vehículo va a ser muy superior al inicial. Pocas de estas ideas parten de algo tan sencillo como adquirir el coche que realmente deberías por tu situación económica.

Una regla muy sencilla es no adquirir un vehículo cuyo coste sea superior a nuestros ingresos de un año. A partir de esta regla podrías aplicar un sistema básico que dividiría en tres apartados la adquisición: entrada, plazo de financiación, porcentaje de gasto.

Entrada del vehículo

Es fundamental aportar una entrada en la compra del vehículo a financiar. Si no tienes al menos el 20% del coste del coche para poder aportarlo como entrada no deberías comprarlo. Se trata de haber tenido un objetivo de ahorro a tal efecto. Recuerda que la depreciación de los vehículos hace que el dinero de la entrada se vea casi por perdido en cuanto conduces el coche por primera vez. Se calcula esta depreciación en torno al 19% durante el primer año.

Si has conseguido ahorrar ese 20% del coste del coche llega el momento en el que debes plantearte la financiación del resto del precio. Obviamente a mayor entrada menor financiación y menor impacto de los intereses.

Plazo de financiación

Tanto las financieras de las propias marcas como quien puede ofrecerte un crédito, estan deseando vender sus productos. Esto significa que en ambos casos pueden ofrecerte plazos relativamente largos para la financiación del coche. Estos plazos pueden llegar a encarecer el vehículo de manera increíble.

Por regla general el periodo máximo de financiación para la adquisición de un coche debería ser de cuatro años. Más años harán que el precio de nuestro coche haya sido tremendamente elevado, para un bien que, además, no se revaloriza sino que pierde valor con el tiempo.

Porcentaje de gasto

Esta sería la última regla para aplicar en este proceso en el que vas a comprar un coche. Debes tratar de determinar cuál es el porcentaje de gasto mensual que puedes asumir en la compra del vehículo.

Un coche debe ser considerado como una herramienta de servicio, los gastos que acarrea no terminan con su adquisición. Desde gastos de mantenimiento, aparcamiento, combustible… Esto hace que, realmente, al margen de su coste, un coche suponga un gasto constante.

Si hay una regla no escrita que dice que no debemos dedicar más del 25% o 30% a mantener créditos, en el caso del porcentaje de gasto para la financiación del vehículo este no debería ser superior al 10% de los ingresos mensuales.

Imagen de Flickr


Economía, Finanzas personales · Escrito por el 12/04/18

Comentarios desactivados en Qué coche te compensa comprar. Compra tu coche como un financiero

Cuánto puedes desgravar por aportar al máximo a tu plan de pensiones

Un plan de pensiones no sólo es un instrumento de ahorro para tu jubilación, también es una buena herramienta para desgravar aprovechando sus ventajas fiscales.

La contratación del plan de pensiones te va a permitir tener unos ingresos complementarios a tu jubilación en el futuro, pero, además, te va a proporcionar en el presente unas importantes ventajas fiscales.

La fiscalidad de los planes de pensiones permite una reducción en la base imponible del IRPF. Esto significa que en los años en los que realices aportaciones a tu plan de pensiones pagarás menos impuestos. Eso sí, en el momento del rescate del plan deberás tributar como rendimiento del trabajo por dicho rescate. Es decir, te habrás beneficiado de una fiscalidad en diferido de la que puede sacar partido si por ejemplo, reinviertes lo que desgravas de manera anual en tu propio plan.

Las aportaciones a los planes de pensiones quedan limitadas no sólo desde el punto de vista financiero, sino también desde el punto de vista fiscal. Esto significa que estas aportaciones sólo podrán tener un máximo de 8000 € anuales. Con ese máximo aportado podremos realizar la deducción en nuestra declaración de la renta de la menor de estas dos cantidades:

  • 8000 € anuales para cualquier contribuyente de manera independiente a la edad.
  • El 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas.

De manera adicional, las personas cuyo cónyuge no tiene rendimientos netos del trabajo y/o cuyas actividades económicas son inferiores a 8000 € anuales, pueden aportar al plan del cónyuge un máximo de 2500 €

Por otro lado para aquellas personas con minusvalía física igual o superior al 65% y psíquica igual o superior al 33% el límite máximo anual de las aportaciones asciende a 24.250 € incluyendo aquellas aportaciones de terceras personas, que no pueden exceder los 10.000 € anuales.

Reducción de los tramos y tipos marginales en el IRPF

Ya hemos visto la desgravación que surge de la aportación máxima al plan de pensiones. Pero, conviene tener en cuenta los tramos y tipos marginales que se aplican en el IRPF.

  • De 0 € a 12.450 €      19 %
  • De 12.450 € a 20.200 €         24 %
  • De 20.200 a 35.200 €            30 %
  • De 35.200 a 60.000 €            37 %
  • Más de 60.000 €        45 %

En definitiva, una fiscalidad en diferido, a la que debemos hacer frente en el momento del rescate del plan de pensiones, pero que, nos permite aprovechar el dinero deslavado para otros fines, por ejemplo para buscar más herramientas complementarias de ahorro para la jubilación.

Imagen de Flickr


Agencia tributaria, Economía, Finanzas personales, Fiscalidad, Fiscalidad planes de pensiones, IRPF, Jubilación, Ley planes de pensiones, Productos de ahorro, Ventajas fiscales · Escrito por el 05/04/18

Comentarios desactivados en Cuánto puedes desgravar por aportar al máximo a tu plan de pensiones

Cuánto pierdes al jubilarte de forma anticipada

La jubilación anticipada permite que te jubiles antes del tiempo legal establecido para ello, pero, trae consigo unas reducciones en la cuantía de la pensión a cobrar.

Las medidas que reformaron el mercado laboral trajeron consigo una modificación importante en cuanto a los años a los que podemos retirarnos de manera anticipada. Pero, también trajeron consigo la aplicación de una serie de reducciones a tener en cuenta para este tipo de jubilación.

Generalmente nos centramos en conocer la edad mínima a la que podemos jubilarnos de manera anticipada, pero, es conveniente que también sepas cuánto pierdes al jubilarte antes de tiempo.

Las reducciones en las jubilaciones anticipadas

Según el nuevo marco legal para la jubilación, retirarse anticipadamente del mercado laboral se penaliza más que antes. Esta penalización viene dada por el aumento de los coeficientes reductores que se aplica para el cálculo de la pensión de jubilación.

Existen hasta cuatro tramos que tener en cuenta según tu edad y los años cotizados a la hora de jubilarte.

Para la jubilación anticipada voluntaria los coeficientes de reducción serían los siguientes:

  • 2% trimestral para periodos de cotización que resulten inferiores a 38 años y seis meses
  • 1,875% trimestral para periodos de cotización entre 38 años y seis meses y 41 años y seis meses
  • 1,70% trimestral para periodos entre 41 años y seis meses y 44 años y seis meses
  • 1,625% trimestral a partir de los 44 años y seis meses de cotización acreditada

Recuerda que se trata de porcentajes trimestrales. Es decir, que traducido a un cálculo anual de tu pensión podrás perder un 8%, un 7,5%, un 6,8%, y un 6,5% respectivamente.

Cuando la jubilación anticipada no es voluntaria, es decir, en el caso que te veas forzado a jubilarte de forma anticipada, estos coeficientes reductores se modifican ligeramente:

  • 1,875% trimestral de anticipo para aquellos periodos de cotización que llegan hasta los 38 años y seis meses
  • 1,750 trimestral para los periodos de cotización que van desde los 38 años y seis meses hasta los 41 años y seis meses
  • 1,625% trimestral para los periodos de cotización que resulten a partir de los 41 años y seis meses

Por tanto, en este caso, la reducción máxima anual sería del 7,5% y la mínima del 6,5%.

Lógicamente en el cálculo de tu pensión ante una jubilación anticipada la edad y los periodos de cotización son claves, pero, en cualquier caso, la pérdida de dinero respecto a la jubilación estándar es notable.

Si quieres conocer más sobre todo lo que necesitas para tu ahorro e inversión, contacta con los mejores asesores financieros.

Imagen de Flickr


Agencia tributaria, Economía, Finanzas personales, Fiscalidad, Fiscalidad, IRPF, Jubilación, Ley planes de pensiones, Seguros de ahorro · Escrito por el 03/04/18

Comentarios desactivados en Cuánto pierdes al jubilarte de forma anticipada


Página 1 de 3812345...102030...Última »