Articulos de la categoria 'Traspaso del plan de pensiones'

Tres claves para evaluar las ofertas de traspaso de planes que vas a empezar a ver desde ya

Cuando nos dispongamos a traspasar un plan de pensiones de una entidad a otra posiblemente consigamos sacarle mucho rendimiento al cambio, ya que en algunos casos se han llegado a alcanzar bonificaciones de hasta el 8%. Eso sí, la permanencia juega una baza esencial en todo este proceso.

Tres claves para evaluar las ofertas de traspaso de planes que vas a empezar a ver desde ya

Una de las quejas que han mostrado los clientes es la escasa recompensa que se ofrece a aquellos que apuestan por la fidelidad por mantener su plan en el mismo banco. Parece que siempre hay una mayor atención hacia la atracción de nuevos clientes y de ahí ese especial interés y las condiciones tan ventajosas que ofrecen. Sólo unos pocos pueden llegar a reconocer la permanencia con un 0,25% del patrimonio.

Hay un especial interés por parte de los bancos por los planes de pensiones, en donde el patrimonio acumulado del país asciende hasta los 97.000 millones de euros, con un capital medio por partícipe de 7.000 euros. De ahí esas campañas tan agresivas por captar nuevos clientes. A continuación te damos 3 claves que influyen en el traspaso de los planes de pensiones:

  • Llueven las ofertas que pueden llegar a alcanzar el 8% de bonificación, como ocurrió en el caso de una entidad financiera, pero por lo general se suele mover entre el 2 y el 4%. Estas bonificaciones dependerán en cierta medida de la cantidad que se vaya a traspasar y de los años de retención, en donde un traspaso prematuro haría que se retomase la parte proporcional.
  • Compromiso de permanencia. En el caso de estar decidido a cambiar tu plan de pensiones de una entidad financiera a otra es preciso que lo consultes con expertos que estén acostumbrados a gestionarlos, en donde valores por encima de todo el porcentaje de bonificación sobre cualquier tipo de regalo o detalle que puedan tener contigo; los años que te obligarán a respetar la permanencia; cuando podrás disfrutar de la bonificación, que puede ser en cuestión de días o en los sucesivos años de compromiso y donde lo veremos ingresado, si se acumula en el propio plan o se hará un ingreso en caja de libre disposición.
  • Procura informarte también de las comisiones que pueden cobrarte en el futuro, así como del grado de acierto en la gestión de este tipo de productos durante los últimos años. Merece la pena estar al tanto sobre las garantías de éxito que nos pueden proporcionar.

Además, por supuesto, debes tener en cuenta la oferta de planes a los que tendrás acceso y el rendimiento que han ofrecido en los últimos años.

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Hay que pagar por traspasar el plan de pensiones

La capacidad de traspasar un plan de pensiones de uno a otro sin tener que tributar por ello es una de sus ventajas pero ¿tiene algún coste adicional más allá del fiscal?

Hay que pagar por traspasar el plan de pensiones

Si algo caracteriza a los planes de pensiones son sus ventajas fiscales en el momento de hacer las aportaciones. El precio a pagar es una liquidez reducida, es decir, pocos supuestos en los que se puede recuperar el dinero. ¿Qué ocurre si nuestro plan no marcha cómo queremos? ¿Se puede trasladar a otro plan? La respuesta es afirmativa y además, al hacerlo no tendrás que pagar ningún tipo de impuesto ni de comisión.

La Ley de IRPF y también la ley que regula los planes son cristalinas a este respecto: el traspaso y cambio de planes de pensiones no conlleva ningún coste ni ninguna comisión. De hecho, la entidad financiera debe llevarlo a cabo de forma rápida y sin poner trabas, tanto si se trata de un cambio de plan o de un cambio de plan y entidad financiera.

El trámite para cambiar de plan de pensiones es de lo más sencillo. Bastará con acudir a la nueva entidad si queremos cambiar también de banco con el DNI, la documentación del plan que tengamos contratado y firmar la adhesión al nuevo plan. A partir de ahí, el traspaso deberá hacerse en un plazo máximo de quince días. Si lo que queremos es cambiar de plan dentro de la misma aseguradora o banco, bastará con comunicárselo y firmar el cambio.

Seguro que en este punto muchos os estáis preguntando por qué, si el cambio no tiene coste, a veces los bancos cobran comisiones e indemnizaciones. La clave está en que no cobran esos honorarios por el traspaso de plan, sino por el incentivo que en su día firmaste por contratarlo. Nos estamos refiriendo a la bonificación del 4% del dinero aportado por llevar tu plan al banco o la magnífica cubertería. Esos regalos -pagos en especie realmente- sí conllevan un compromiso de permanencia del plan y es al romperlo cuando hay que pagar por ello.

Por eso mismo es necesario valorar muy bien este tipo de ofertas antes de firmarlas. El cambio de plan debería en realidad estar motivado por una pérdida de rentabilidad del producto que tengas contratado en ese momento o porque hayan cambiado tus circunstancias y tu perfil de riesgo -recuerda que cuanto más mayor, menos riesgo debes asumir para preservar lo que has conseguido hasta ese momento-.

Cambiar el plan por una bonificación del 4%, por ejemplo, puede ser positivo y una forma de ganar un dinero extra, pero si vas a hacerlo no olvides revisar lo importante: la política del plan de destino y las comisiones que deberás pagar por él.

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Como tributan los seguros de Ahorro en el IRPF

Los seguros de ahorro son una alternativa que cada vez utilizan más inversores para complementar su jubilación. Algunos incluso te permitirán pagar menos impuestos en la declaración de la renta. Te explicamos cómo tributan.

Como tributan los seguros de Ahorro en el IRPF

No sólo de fondos de inversión y planes de pensiones vive el pensionista. Los seguros de ahorro son una de las alternativas a los planes de pensiones para el ahorro a largo plazo. En plena campaña de la renta 2014 te explicamos cómo tributan los unit linked, PIAS, PPA y los Planes de Ahorro 5, aunque estos últimos no tendrás que incluirlos en tu declaración hasta la renta 2015.

PPA o Plan de Previsión Asegurado

Empezamos por el producto estrella, los Planes de Previsión Asegurados o PPA, que aseguran el capital invertido más un pequeño beneficio pero que sólo se pueden rescatar en determinados supuestos. Se trata de los primos-hermanos de los planes de pensiones cuya gran diferencia es que con el PPA el dinero y el beneficio están garantizados y con el plan de pensiones no.

En este sentido y a efectos de la declaración de la renta hay que diferenciar entre las aportaciones y los reembolsos. Las primeras permitirán reducir la base imponible y pagar menos impuestos y las segundas serán por las que efectivamente pagues en el IRPF.

Las aportaciones a los PPA

Las aportaciones a los Planes de Previsión Asegurados permiten pagar menos impuestos dentro de unos límites fijados por la edad del contribuyente y sus ingresos. En la renta de 2014 estos límites son los siguientes.

  • Para menores de 50 años, la menor de las cantidades entre 10.000 euros y el 30% de la base imponible.
  • Para mayores de 50 años, la menor de las cantidades entre 12.500 euros o el 50% de su base imponible.

Desde el 1 de enero los límites dinerarios bajan hasta los 8.000 euros sin importar la edad del partícipe, aunque este cambio se aplicará ya en la renta 2015.

Las cantidades pendientes de reducir se podrán llevar a los ejercicios siguientes.

El rescate del PPA

El PPA sólo se puede rescatar en determinados supuestos, tal y como ocurre con el plan de pensiones. Estos son el de jubilación, paro de larga duración e incapacidad y desde el 1 de enero de 2015 también pasados 10 años desde la primera a portación a contar desde esa fecha.

El partícipe puede optar por rescatar el PPA en forma de capital o de renta. En el caso del capital, todo el montante se sumará a las rentas del trabajo y tributará bajo las tablas generales de IRPF.

En el caso de recuperarlos en forma de renta también pasarían a integrarse en las rentas del trabajo junto con el salario y la pensión.

PIAS o Plan Individual de Ahorro Sistemático

Esta es otra alternativa a los planes de pensiones todavía más conservadora. Básicamente se trata de un seguro de ahorro en el que el usuario se compromete a realizar una serie de aportaciones a cambio de un interés garantizado y en el que la entidad suele premiar con bonificaciones la permanencia. En este caso no hay reducciones a la base imponible por las aportaciones.

En el momento del rescate deberán de haber pasado 10 años desde la primera aportación (5 años desde 2015 por la reforma fiscal) para poder obtener los beneficios fiscales, que consisten una serie de reducciones sobre el capital ligadas a la edad en el momento del rescate.

  • Menores de 40 años: 40%
  • Entre 40 y 49 años: 35%
  • Entre 50 y 59 años: 28%
  • Entre 60 y 65 años: 24%
  • Entre 66 y 69 años: 20%
  • Mayor de 70 años: 8%

Si se optase por recuperar el dinero en forma de renta vitalicia, directamente no habría que tributar por él.

En caso de recuperar el dinero antes de los diez años, pasará a considerarse ganancia patrimonial, integrándose en las rentas del ahorro y tributando bajo los tramos del ahorro según se muestran a continuación para 2014 y los próximos ejercicios.

Unit Linked

Menos extendidos, los Unit Linked son productos que también comercializan muchas aseguradoras y que podrían definirse como una cesta de fondos de inversión donde el usuario elige entre tres y cuatro de los que ponen a su disposición en función de su perfil inversor. Se trataría de una alternativa a crear una cartera propia de fondos, sólo que con ciertas diferencias.

En términos fiscales, si el partícipe sobrevive al seguro el rendimiento del unit linked tributará como rendimiento de capital mobiliario según los tramos del ahorro.

Plan Ahorro 5

Este producto de nueva creación que se comercializa desde 2015 permite acumular a través de una cuenta de ahorro o de un seguro de ahorro un capital que, pasados cinco años, estará exento de tributar en la declaración de la renta.

El límite a las aportaciones es de 5.000 euros por persona y hay que dejar el dinero cinco años en la cuenta o en el seguro. Si se rescata antes, habrá que pagar impuestos bajo los tramos del ahorro que ya hemos comentado.

Si quieres ver un ejemplo concreto del ahorro de este producto, aquí te lo explicamos.

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El fenómeno de la jubilación en activo

Jubilarse pero sin dejar de trabajar, así podría definirse el fenómeno de la jubilación gradual que se está implantando en España. Mantener un nivel de vida que la pensión no puede sostener y la necesidad de seguir sintiéndose útil y ligado a una actividad, los motivos para no terminar de jubilarse.

El fenómeno de la jubilación en activo

El Real Decreto-ley 5/2013, de 15 de marzo, de medidas para favorecer la continuidad de la vida laboral de los trabajadores de mayor edad y promover el envejecimiento activo ha dado pie a un fenómeno que hasta el año pasado era legalmente complicado de que se implantase en España. Estamos hablando de la jubilación gradual que se puede entender como una jubilación ‘a medias’ o jubilación parcial.

Básicamente permite a una persona jubilarse pero seguir en activo siempre y cuando haya alcanzado la edad legal de jubilación y el 100% de la base reguladora. En este caso, mantendrá el 100% del salario y podrá cobrar el 50% de la pensión. Sus cotizaciones a la Seguridad serán de sólo el 8% en el caso de los asalariados (un 2% lo paga el trabajador y un 6% la empresa) sin que esto haga que vaya a cobrar más cuando se retire definitivamente.

Para los trabajadores autónomos la situación es algo peor, ya que cotizarán un 11% teniendo que hacer frente ellos a todo este porcentaje de lo que pagarían en el RETA.

Jubilarse poco a poco

El fenómeno de la jubilación gradual es algo que queda muy bien recogido en el Estudio de la Preparación para la Jubilación desarrollado por Aegon y que muestra como cada vez son más las personas que ven el retiro no como algo definitivo, sino como la oportunidad para trabajar de otra forma, a otro ritmo.

Tanto es así que menos de la mitad de los trabajadores, un 48% para ser más concretos, no pensaban retirarse totalmente. Un 16% de estos prevé trabajar la forma de trabajar durante algún tiempo desarrollando su labor a tiempo parcial o buscando contratos a tiempo parcial. Sólo un 14% seguirá ‘como si nada’ con su nivel habitual de trabajo.

A estos se une el 6% que piensa que seguirá durante un tiempo indefinido para seguir desarrollando algún tipo de labor remunerada.

Lo que en cualquier caso parece claro es que el gusto por el trabajo ha calado en los españoles. Como les ocurre a los deportistas de élite cuando abandonan la práctica en activo, el resto de trabajadores también necesitamos llenar nuestro día a día y seguir haciendo algo productivo con nuestro tiempo y a poder ser remunerado. Y todo pese a haber trabajado más de 40 años en muchos casos.

Y tú ¿Cómo ves tu jubilación? ¿Seguirías trabajando durante algún tiempo?

Imagen de Flickr por David Lacarta