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Como tributa el rescate del plan de pensiones

La fiscalidad es una de las grandes ventajas de los planes de pensiones y aunque normalmente se asocia a las aportaciones, también afecta al momento del rescate. En otros post hemos analizado la necesidad de estudiar cuando rescatar el plan de pensiones y el impacto en la declaración de la renta por hacer en uno u otro momento.

recate plan de pensiones

Ahora vamos a ahondar precisamente en como tributa el rescate del plan de pensiones, cuántos impuestos pagarás por recuperar tu dinero.

Fiscalidad diferida

Lo primero que debes tener claro es que la fiscalidad de este producto está diferida al momento de recuperar el dinero, es decir, que no se pagarán impuestos por la inversión en planes de pensiones hasta que comencemos a cobrarlos.

Esto puede parecer baladí, pero permite aprovechar mucho mejor el poder del interés compuesto y maximizar las ganancias. Sin esa ventaja, Hacienda se quedaría cada año con parte de los beneficios que generas y, por lo tanto, al año siguiente generarías menos beneficios al reinvertir tu capital.

Para que lo entidas mejor, imagina que inviertes 10.000 euros todos los años durante 20 años en  un depósito que te da un 4% y que haces lo mismo con un fondo de inversión (incluimos los fondos por ser su ficalidad igual a la del depósito) que te ofrece la misma rentabilidad. Cada año te generarán 400 euros. Con el depósito, Hacienda se quedará un 19% o 76 euros cada año. Así, en el año 2 podrás reinvertir sólo 10.324 euros con tu depósito, pero reinvertirás los 10.400 euros limpios con el fondo y ese 4% se aplicará sobre ambas cifras.

El resultado: el segundo año tu depósito habrá generado 412,96 euros y tendrás 10658,5 euros tras pagar impuestos. El fondo habrá ganado 416 euros y tendrás en tu cuenta 10.816 euros porque no pagarás impuestos hasta sacar el dinero. Ahora imagínate que en lugar de dos años, aplicamos un periodo de 20 ¿Empiezas a ver por qué es importante que la fiscalidad esté diferida?

En la actualidad existen tres formas de rescatar un plan de pensiones y cada una tiene una fiscalidad diferente, aunque todas tienen algo en común: lo rescatado tributa como renta del trabajo y no como renta del ahorro. Esto quiere decir que pagarás más impuestos al recuperar tu dinero. Es el peaje por las deducciones al aportar a un plan de pensiones:

Rescate en forma de capital

El dinero se cobra ‘de golpe’ como una sola aportación en forma de capital. Todavía existe una disposición transitoria que permite aplicar una reducción del 40% sobre los beneficios obtenidos hasta 2007. En otras palabras, si hasta 2007 ganaste 100 euros, sólo pagarás impuestos impuestos sobre 60 de esos euros.

A partir de ahí, los beneficios se unirán al resto de rentas del trabajo. El resultado es que nuestra base imponible subiár y seguramente tributemos a un tipo mucho más alto del que nos correspondería de otra forma.

TABLAS DE IRPF

Por eso mismo no se suele recomendar rescatar el plan el año de la jubilación. Tu salario suele ser más alto que la pensión y, por lo tanto, tu escala también subirá en función de los tipos que acabas de ver.

Lo que ocurre aquí es que a los 30.000 euros que ganaste trabajando deberás sumar los 50.000 euros que acabas de rescatar de tu plan de pensiones.

Rescate en forma de renta

Es la opción más habitual y consiste en ir recuperando el dinero como si se tratase de un salario mensual, trimestral o en la periodicidad que deseemos.

En este caso el dinero recibido se sumará también al resto de rentas del trabajo tributando a nuestro tipo marginal de IRPF. Es decir, su funcionamiento sería igual que el de un salario.

De nuevo, es fácil que pagues más impuestos de los que pagarías con un fondo, pero eso dependerá de la cuantía de tu pensión pública y del dinero que vayas cobrando del plan. Una buena planificación financiera al establecer cuánto cobrar cada año puede ayudarte a ahorrar mucho dinero en la declaración de la renta.

Lo más importante en este punto es intentar evitar saltar de escala en el IRPF, porque eso haría que se multiplicase de forma exponencial el dinqero a pagar a Hacienda.

Rescate en forma mixta

Se recupera parte del dinero en forma de capital y el resto se cobra como renta. La ventaja es que se puede jugar con el dinero de forma que sólo se recupere la parte anterior a 2007 que cuenta con la ventaja de la reducción. El resto del dinero tributará como  lo hace al cobrar en forma de renta.

Es una de las opciones más habituales, ya que permite tener un dinero en efectivo para ese viaje que llevas tanto planteando y cobrar el resto mes a mes.   Una vez más, hay que planificar esas retiradas para no pagar de más a Hacienda por un lado y que el dinero del plan dé el máximo posible, por otro.

Imagen – JamesCohen



Cómo solicitar el rescate del plan de pensiones

Cuando te jubilas o se produce una de las contingencias que figuran en el el plan de pensiones, podrás solicitar su rescate. Así es el proceso que deberás seguir.

Cómo solicitar el rescate del plan de pensiones

La jubilación es algo que siempre nos preocupará, y más con la incertidumbre que existe sobre el futuro de las pensiones. Para no llegar a edad de retirada con unos ingresos mínimos que te impidan vivir de una manera digna, quizás sea conveniente contratar un plan de pensiones.

El plan de pensiones se trata de un producto financiero destinado al ahorro de previsión. En un principio se piensa en la jubilación, pero también para casos de fallecimiento, dependencia e incapacidad. Durante un periodo de tiempo el ahorrador irá haciendo unas aportaciones al plan, que pueden ser mensuales, trimestres, semestrales o anuales. Esto le permitirá disfrutar en el momento de la retirada de una renta mensual o de un capital. Cuando haya una situación de fallecimiento o incapacidad, el dinero irá a manos de los beneficiarios del plan de pensiones.

Hay una serie de aspectos que caracterizan a los planes de pensiones. Entre otras cosas, es el propio ahorrador el que determina las aportaciones, proporcionan una buena desgravación fiscal y se tratan de un producto financiero integrado en otro mayor.

Una vez que metas el dinero en tu plan de pensiones no te resultará tan sencillo sacarlo. Hay que cumplir una serie de aspectos. Entre las condiciones que se deben dar están las siguientes:

Jubilación del titular: es el principal motivo por el que existe este producto.

Invalidez del titular: ya sea cuando sufra una invalidez permanente y total que le impida continuar con su profesión. Un tribunal médico se encargará de justificar esta invalidez con antelación.

-Fallecimiento del titular: los herederos lo podrán rescatar.

-Enfermedad grave: a través de unos informes médicos será necesario acreditar que padece una enfermedad grave. Existe la posibilidad de rescatar el dinero el plan cuando el cónyuge o algún descendiente sea dependiente del titular.

Dependencia: hay que acreditar tanto el gado como la situación de dependencia del titular.

-Parado de larga duración: esto exige pasar más de 12 meses desempleado, haber agotado las prestaciones y estar registrado en el servicio público de empleo como demandante de empleo.

Una vez que ya se sabe cuándo se puede rescatar el plan de pensiones queda por saber cómo se hará para cobrarlo. Las opciones son las siguientes:

  • En forma de capital: en un solo pago se recibe todo el dinero del plan.
  • En forma de renta: de manera mensual se van recibiendo una parte de dinero.
  • Método mixto: una combinación de la forma capital y de renta.

Una vez hayas decidido la fórmula, sólo te quedará comunicarlo a la entidad financiera aportando la fotocopia del DNI junto con el formulario de rescate del plan y el modelo de retenciones, que generalmente será la propia gestora quien te lo proporcione.

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Caso práctico de lo que puede pasar al recuperar la pensión en forma de capital

Cuánto puedes esperar para recuperar tu plan tras jubilarte

Imagen de Flickr



Caso práctico de lo que puede pasar al recuperar la pensión en forma de capital

La forma en la que rescates tu plan de pensiones hará que pagues más o menos impuestos. Esto es lo que ocurres cuando optas por recuperar el dinero en forma de capital.

Caso práctico de lo que puede pasar al recuperar la pensión en forma de capital

A efectos fiscales, el rescate del plan de pensiones se cuenta como una renta de trabajo, como si se tratase de un salario. Eso significa que los ingresos se contabilizan en la base general para calcular el IRPF y se les practicará el tipo marginal, que es progresivo, así que cuanto más se gane, mayor proporción del plan de pensiones rescatado irá a parar a Hacienda.

Como jubilado puedes optar por recuperar tu plan en forma de renta periódica o de capital es decir, todo de golpe. Si escoges la última opción Hacienda puede comerse buena parte de tus beneficios, ya que para Hacienda será como si hubieses ganado todo ese dinero. El resultado es que tendrás que pagar impuestos en el IRPF como una renta alta a tipos que pueden superar ampliamente el 40%.

Aquellos que se jubilasen el año pasado y pero hayan esperado a rescatar su plan hasta 2016 pagarán menos impuestos, ya que los tipos marginales que se practican en el IRPF disminuyó en todos los tramos, pero sobre todo en los elevados.

En cualquier caso, cuando se rescata el plan de pensiones hay que valorar si compensa más hacerlo en forma de renta o de capital. En el caso de esta última opción, al recibirlo todo en un solo pago se incrementarán los ingresos anuales y el tipo marginal.

Si un jubilado con una cuenta base imponible de 30.000 euros anuales debido al cobro de la pensión de jubilación del estado, y rescatará 20.000 euros de un plan que había acumulado durante el último lustro, comprobaría como a partir de los 35.200 euros gravaría al 39%, mientras que si lo cobrase en forma de renta afrontaría el 31%. Es necesario que valore que ese rescate del plan no implique un salto a un tramo superior de tipo marginal del Impuesto sobre la Renta.

También hay que valorar las aportaciones que se hagan previas a 2007 en ese plan. Hasta el año pasado a la hora de rescatarlas había una bonificación del 40% en el caso de recuperarlo en forma de capital. Sin duda suponía una gran ayuda para disminuir la factura fiscal. Si hasta el 31 de diciembre de 2006 había acumulado 20.000 euros, más otros 15.000 euros a partir de esa fecha, tendría la posibilidad de rescatarlo en modo de capital y tributar sólo por 27.000 euros, que serían los 15.000 euros, más el 60% de 20.000 (12.000 euros). De lo contrario sería por 35.000 euros.

En este caso práctico, el ahorro fiscal ascenderá a 120 euros, ya que se pasará a abonar a la Agencia Tributaria 4.680 euros en lugar de 4.800. El jubilado cuenta con dos años para beneficiarse de esta ayuda, así que sí deja transcurrir este periodo el coste fiscal alcanzaría los 7.400 euros.

Al final es cuestión de hacer cuentas y tener claro que si cobras todo tu plan de pensiones en un único pago tendrás que pagar muchos impuestos no sólo por el dinero del plan, sino también de la pensión pública, que tributará junto a éste.

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Cuánto puedes esperar para recuperar tu plan tras jubilarte

Lo más frecuente es que una persona se jubile y rescate prácticamente de manera inmediata su plan de pensiones. Sin embargo, existe la posibilidad de dejar pasar un periodo para recuperar el dinero. Un plan de pensiones y el tiempo que esperemos para rescatarlo se puede comparar con una inversión. En función de la fórmula que escojas puedes pagar más o menos impuestos a Hacienda a la hora de realizar la Declaración de la Renta. Por lo tanto, si deseas sacarle el mayor partido posible a tu plan de pensiones, es importante que valores el momento.

Cuánto puedes esperar para recuperar tu plan tras jubilarte

Por lo general, la gente se jubila y empieza a cobrar su pensión privada prácticamente de inmediato, pudiendo dejar un par de meses de diferencia como mucho, que es más o menos el tiempo que puede tardar la entidad financiera en tramitar el rescate del plan. Sin embargo, no hace falta recuperar el dinero nada más dejar de trabajar, recomendando los expertos no sacarlo en el mismo año en que te jubilas.

El periodo para rescatarlo es muy amplio. Puedes esperar lo que quieras, siempre que no haya en el contrato ninguna cláusula que marque una fecha de vencimiento, como ya sucedes con los planes garantizados. Piensa que tienes la posibilidad de seguir haciendo aportaciones para tu jubilación si no has comenzado aún a cobrar el plan privado, lo que te aportará muchos beneficios a la hora de desgravar en la Declaración de la Renta.

Por lo tanto, a la hora de rescatar el dinero de tu pensión privada es preciso que valores sobre todo un par de aspectos, como son la rentabilidad y la fiscalidad, o lo que es lo mismo, los impuestos que deberás afrontar para recuperar lo invertido y cómo marcha el plan contratado. Cada vez son más los jubilados que se fijan en el apartado de impuestos, sobre todo porque cualquiera puede controlarlo por medio de los simuladores de retenciones de IRFP de la Agencia Tributaria o el Programa Padre, en donde tendremos la debida información sobre lo que se pagará.

Se recomienda no rescatar el plan el mismo año que te jubiles. El motivo es bien sencillo. Estos planes de pensiones tributan en la escala general del IRPF como renta de trabajo, y al ser posiblemente el salario más elevado que la pensión, te tocará tributar en una escala mayor cuando realices la Declaración de la Renta. Así que si te jubilas este año, lo mejor es que lo rescates a partir de 2016.

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Qué hay que valorar antes de traspasar un plan y cuándo hacerlo

Las entidades financieras tientan a sus clientes con ofertas atractivas y unas condiciones ventajosas. No se salvan de estas campañas aquellos que buscan garantizarse unos ahorros para la jubilación con unos planes. El proceso para traspasarlo de un banco a otro resulta muy rápido y sencillo, pero en realidad hay que valorar si nos merece la pena en términos de rentabilidad.

Qué hay que valorar antes de traspasar un plan y cuándo hacerlo

Si se desea cambiar de entidad bancaria el plan de pensiones esto no nos va a generar ningún tipo de gasto. Se trata de una gestión totalmente gratuita como establece la ley.

Antes de traspasar el plan deberías estudiar las posibles ventajas e inconvenientes. Una mayor rentabilidad o un regalo promocional pueden empujarnos de manera clara a migrar de banco, pero en el lado negativo se encuentra la pérdida de trato personalizado o de confianza con la entidad habitual con la que trabajamos.

Revisa bien la letra pequeña de cualquier contrato, sobre todo porque muchos intentan conseguir clientes a través de ofertas gancho, que a largo plazo no resultan tan ventajosas como pudiéramos desear. No tendría mucho sentido que cambiases el plan si lo único que te ofrecen es una alta rentabilidad el primer año o un ejercicio sin comisiones.

Asegúrate que al contratar ese nuevo plan de pensiones con otro banco no incluya una serie de ataduras, como sea la vinculación de manera obligatoria a distintos productos de la entidad, como pueden ser seguros de vida o seguros del hogar, entre otras cosas. Esto nos castigaría prácticamente a estar sujetos a ellos durante un largo tiempo, que es lo que buscan los bancos.

El traspaso de los planes es un trámite que no acarrea ningún tipo de coste para el cliente. De hecho suele ocuparse la nueva entidad de gestionar cualquier movimiento. Sólo deberás presentar la información sobre el antiguo plan y firmar una orden de migración desde el plan anterior al nuevo que hayas contratado. El cambio tardará en hacerse efectivo apenas un par de semanas.

Cuando tengas intención de cambiar tu plan deberías valorar en primer lugar que se trata de un producto a largo plazo, que servirá para garantizarnos una serie de ahorros a la hora de alcanzar la jubilación. Antes de tomar cualquier tipo de decisión hay que valorar en profundidad las distintas opciones que nos presenta el mercado, comparándolas todas con el plan que tengamos en la actualidad. La decisión se puede tomar con mucha facilidad, pero hay que valorarla bien.

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Como tributan los seguros de Ahorro en el IRPF

Los seguros de ahorro son una alternativa que cada vez utilizan más inversores para complementar su jubilación. Algunos incluso te permitirán pagar menos impuestos en la declaración de la renta. Te explicamos cómo tributan.

Como tributan los seguros de Ahorro en el IRPF

No sólo de fondos de inversión y planes de pensiones vive el pensionista. Los seguros de ahorro son una de las alternativas a los planes de pensiones para el ahorro a largo plazo. En plena campaña de la renta 2014 te explicamos cómo tributan los unit linked, PIAS, PPA y los Planes de Ahorro 5, aunque estos últimos no tendrás que incluirlos en tu declaración hasta la renta 2015.

PPA o Plan de Previsión Asegurado

Empezamos por el producto estrella, los Planes de Previsión Asegurados o PPA, que aseguran el capital invertido más un pequeño beneficio pero que sólo se pueden rescatar en determinados supuestos. Se trata de los primos-hermanos de los planes de pensiones cuya gran diferencia es que con el PPA el dinero y el beneficio están garantizados y con el plan de pensiones no.

En este sentido y a efectos de la declaración de la renta hay que diferenciar entre las aportaciones y los reembolsos. Las primeras permitirán reducir la base imponible y pagar menos impuestos y las segundas serán por las que efectivamente pagues en el IRPF.

Las aportaciones a los PPA

Las aportaciones a los Planes de Previsión Asegurados permiten pagar menos impuestos dentro de unos límites fijados por la edad del contribuyente y sus ingresos. En la renta de 2014 estos límites son los siguientes.

  • Para menores de 50 años, la menor de las cantidades entre 10.000 euros y el 30% de la base imponible.
  • Para mayores de 50 años, la menor de las cantidades entre 12.500 euros o el 50% de su base imponible.

Desde el 1 de enero los límites dinerarios bajan hasta los 8.000 euros sin importar la edad del partícipe, aunque este cambio se aplicará ya en la renta 2015.

Las cantidades pendientes de reducir se podrán llevar a los ejercicios siguientes.

El rescate del PPA

El PPA sólo se puede rescatar en determinados supuestos, tal y como ocurre con el plan de pensiones. Estos son el de jubilación, paro de larga duración e incapacidad y desde el 1 de enero de 2015 también pasados 10 años desde la primera a portación a contar desde esa fecha.

El partícipe puede optar por rescatar el PPA en forma de capital o de renta. En el caso del capital, todo el montante se sumará a las rentas del trabajo y tributará bajo las tablas generales de IRPF.

En el caso de recuperarlos en forma de renta también pasarían a integrarse en las rentas del trabajo junto con el salario y la pensión.

PIAS o Plan Individual de Ahorro Sistemático

Esta es otra alternativa a los planes de pensiones todavía más conservadora. Básicamente se trata de un seguro de ahorro en el que el usuario se compromete a realizar una serie de aportaciones a cambio de un interés garantizado y en el que la entidad suele premiar con bonificaciones la permanencia. En este caso no hay reducciones a la base imponible por las aportaciones.

En el momento del rescate deberán de haber pasado 10 años desde la primera aportación (5 años desde 2015 por la reforma fiscal) para poder obtener los beneficios fiscales, que consisten una serie de reducciones sobre el capital ligadas a la edad en el momento del rescate.

  • Menores de 40 años: 40%
  • Entre 40 y 49 años: 35%
  • Entre 50 y 59 años: 28%
  • Entre 60 y 65 años: 24%
  • Entre 66 y 69 años: 20%
  • Mayor de 70 años: 8%

Si se optase por recuperar el dinero en forma de renta vitalicia, directamente no habría que tributar por él.

En caso de recuperar el dinero antes de los diez años, pasará a considerarse ganancia patrimonial, integrándose en las rentas del ahorro y tributando bajo los tramos del ahorro según se muestran a continuación para 2014 y los próximos ejercicios.

Unit Linked

Menos extendidos, los Unit Linked son productos que también comercializan muchas aseguradoras y que podrían definirse como una cesta de fondos de inversión donde el usuario elige entre tres y cuatro de los que ponen a su disposición en función de su perfil inversor. Se trataría de una alternativa a crear una cartera propia de fondos, sólo que con ciertas diferencias.

En términos fiscales, si el partícipe sobrevive al seguro el rendimiento del unit linked tributará como rendimiento de capital mobiliario según los tramos del ahorro.

Plan Ahorro 5

Este producto de nueva creación que se comercializa desde 2015 permite acumular a través de una cuenta de ahorro o de un seguro de ahorro un capital que, pasados cinco años, estará exento de tributar en la declaración de la renta.

El límite a las aportaciones es de 5.000 euros por persona y hay que dejar el dinero cinco años en la cuenta o en el seguro. Si se rescata antes, habrá que pagar impuestos bajo los tramos del ahorro que ya hemos comentado.

Si quieres ver un ejemplo concreto del ahorro de este producto, aquí te lo explicamos.

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¿Cuánto puedo esperar tras jubilarme antes de recuperar mi plan de pensiones?

Muchas veces pensamos que será jubilarnos y recuperar el plan de pensiones. Sin embargo, llegado el momento, puede ser recomendable esperar. ¿Cuánto tiempo puedes hacerlo?

¿Cuánto puedo esperar tras jubilarme antes de recuperar mi plan de pensiones?

Los cambios en los planes de pensiones pueden traer de cabeza a los usuarios. En los antiguos planes existía un periodo obligatorio de comunicación para el acceso y también un periodo establecido para la reclamación de los derechos consolidados. Sin embargo, realmente esto se ha simplificado y brinda algunas oportunidades que debemos tener en cuenta.

De hecho, es posible retrasar el cobro del plan de pensiones hasta que, o bien determinemos personalmente que no necesitamos, o bien hasta la eliminación del gravamen. Claro está, si esperamos a finalizar el gravamen complementario, vamos a mejorar mucho la fiscalidad del producto, pero debemos tener muy claros los impuestos ya que algunos dependen de las comunidades autónomas y pueden no funcionar como esperábamos.

Salvo aquellos productos que tengan asociada una fecha de vencimiento, por ejemplo los garantizados, el plan de pensiones continuará teóricamente aumentando su rendimiento, y por tanto también nuestros derechos consolidados, hasta el momento del rescate.

Claro está que todo esto no es lo más habitual: lo más común tras la jubilación es reclamar el cobro del plan de pensiones relativamente rápido, ya que lo que buscamos es complementar nuestros ingresos procedentes la pensión pública y no perder poder adquisitivo relación al que teníamos durante nuestra vida laboral activa.

A la hora de la solicitud del cobro, independientemente de la modalidad, tendremos que aportar una serie de documentaciones, éstas serían las más básicas:

  • fotocopia del DNI
  • certificado Instituto Nacional de la Seguridad Social acreditativo de la situación y la fecha del reconocimiento
  • jubilación ordinaria (si procede)
  • jubilación parcial (si procede)
  • jubilación anticipada acrditada
  • jubilación anticipada por ERE, el certificado expedido por la autoridad laboral competente y el certificado de la condición de desempleado como consecuencia de un ERE.

La documentación debe ser presentada ante el promotor del plan de pensiones, como la gran mayoría de planes de pensiones en nuestro país se comercializan por las entidades financieras en este aspecto lo tenemos fácil en el caso de los planes de pensiones personales, en el caso de los planes de pensiones de empleo la documentación se presentará ante la comisión gestora del plan.

Sobre el papel la entidad reconocerá los próximos 15 días hábiles nuestra contingencia justificada la documentación citada, y si no existen problemas nos notificará nuestra condición de beneficiarios a la par que nos ratificará la cuantía de los derechos consolidados y la modalidad en la que vamos a percibirlos.

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Cómo funciona la opción de recuperar el plan de pensiones en 10 años

La posibilidad de recuperar el dinero invertido en el plan de pensiones pasados 10 años es una de las grandes novedades de la reforma fiscal que entrará en vigor en 2015. Descubre cómo funciona, a partir de cuándo se aplica y cuándo podrás disponer de tu dinero.

Los planes de pensiones han sido uno de los productos que más han cambiado con la reforma fiscal. La nueva norma establece variaciones tanto para la fiscalidad de las aportaciones como para la del rescate y si en la primera empeoran las condiciones generales, en la segunda mejora.

En este caso vamos a centrarnos en el rescate del plan de pensiones y los supuestos en los que se puede acceder a ese dinero.

Cuándo puedes recuperar tu plan

Hasta la reforma fiscal el plan de pensiones sólo se podía rescatar en casos muy concretos: llegada la jubilación, por incapacidad permanente o enfermedad grave, o por paro de larga duración. La reforma fiscal añade un nuevo supuesto que, además, supone terminar de golpe y plumazo con uno de los problemas de los planes de pensiones: su falta de liquidez. Y es que a partir del 1 de enero de 2015 se podrán rescatar las aportaciones realizadas al plan de pensiones una vez pasados diez años desde la inversión.

Pero ¿cómo funciona exactamente esta nueva medida? ¿Se podrá rescatar el 1 de enero de 2015 el dinero aportado en 2005? Nada más lejos de la realidad, el nuevo supuesto sólo se aplicará a las aportaciones realizadas a partir del 1 de enero de 2015. Además, al recuperar el dinero sólo se podrán acceder a los derechos consolidados relativos a las rentas con más de diez años. Es decir, en 2025 podremos recuperar el dinero aportado en 2015, en 2026 el dinero aportado en 2016 y así sucesivamente.

¿Cómo tributará este dinero?

La fiscalidad que de este rescate anticipado pasados diez años será la misma que se venía aplicando hasta ahora. Es decir, se podrá rescatar como capital o como renta, pero en ambos casos se integrará dentro de las rentas del trabajo, tributando por los tipos de IRPF generales. Por fortuna, estos tipos bajan a partir de 2015 según muestra la siguiente tabla:

tramos de irpf

Lo que sí se elimina con la reforma fiscal es la reducción del 40& que se venía aplicando a los rescates en forma de capital para las rentas generadas hasta 2007. Para estos casos se establece un periodo transitorio que no cuadrará con los diez años que deben transcurrir para rescatar el plan.

¿Qué te parece este cambio en los planes de pensiones? Si no te gusta, aquí puedes encontrar cinco alternativas de inversión y ahorro para tu jubilación.

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El fenómeno de la jubilación en activo

Jubilarse pero sin dejar de trabajar, así podría definirse el fenómeno de la jubilación gradual que se está implantando en España. Mantener un nivel de vida que la pensión no puede sostener y la necesidad de seguir sintiéndose útil y ligado a una actividad, los motivos para no terminar de jubilarse.

El fenómeno de la jubilación en activo

El Real Decreto-ley 5/2013, de 15 de marzo, de medidas para favorecer la continuidad de la vida laboral de los trabajadores de mayor edad y promover el envejecimiento activo ha dado pie a un fenómeno que hasta el año pasado era legalmente complicado de que se implantase en España. Estamos hablando de la jubilación gradual que se puede entender como una jubilación ‘a medias’ o jubilación parcial.

Básicamente permite a una persona jubilarse pero seguir en activo siempre y cuando haya alcanzado la edad legal de jubilación y el 100% de la base reguladora. En este caso, mantendrá el 100% del salario y podrá cobrar el 50% de la pensión. Sus cotizaciones a la Seguridad serán de sólo el 8% en el caso de los asalariados (un 2% lo paga el trabajador y un 6% la empresa) sin que esto haga que vaya a cobrar más cuando se retire definitivamente.

Para los trabajadores autónomos la situación es algo peor, ya que cotizarán un 11% teniendo que hacer frente ellos a todo este porcentaje de lo que pagarían en el RETA.

Jubilarse poco a poco

El fenómeno de la jubilación gradual es algo que queda muy bien recogido en el Estudio de la Preparación para la Jubilación desarrollado por Aegon y que muestra como cada vez son más las personas que ven el retiro no como algo definitivo, sino como la oportunidad para trabajar de otra forma, a otro ritmo.

Tanto es así que menos de la mitad de los trabajadores, un 48% para ser más concretos, no pensaban retirarse totalmente. Un 16% de estos prevé trabajar la forma de trabajar durante algún tiempo desarrollando su labor a tiempo parcial o buscando contratos a tiempo parcial. Sólo un 14% seguirá ‘como si nada’ con su nivel habitual de trabajo.

A estos se une el 6% que piensa que seguirá durante un tiempo indefinido para seguir desarrollando algún tipo de labor remunerada.

Lo que en cualquier caso parece claro es que el gusto por el trabajo ha calado en los españoles. Como les ocurre a los deportistas de élite cuando abandonan la práctica en activo, el resto de trabajadores también necesitamos llenar nuestro día a día y seguir haciendo algo productivo con nuestro tiempo y a poder ser remunerado. Y todo pese a haber trabajado más de 40 años en muchos casos.

Y tú ¿Cómo ves tu jubilación? ¿Seguirías trabajando durante algún tiempo?

Imagen de Flickr por David Lacarta



¿Qué son los derechos consolidados en un plan de pensiones?

En esta nueva entrega de nuestra Guía de Planes de Pensiones queremos abordar qué son los derechos consolidados en un plan de pensiones. Un primer acercamiento a este término nos lleva a definirlo como el rendimiento que obtendremos de un plan de pensiones.

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Desde un punto de vista más técnico y como explican desde la Dirección General de Seguros, “las aportaciones a un plan de pensiones dan lugar al derecho consolidado de partícipe” y por lo tanto los derechos consolidados serían los que corresponden a la parte proporcional que cada participante posee en un fondo de pensiones.

En un lenguaje menos sofisticado, cuando invertimos en un plan de pensiones nace lo que hacemos es asegurarnos unos derechos consolidados para el cobro de los beneficios que el plan obtuviese, en caso de hacerlo. Y es que conviene apuntar que el concepto de derecho consolidado no garantiza el cobra de una determinada cantidad de dinero o que el exista una garantía de rentabilidad por parte del fondo. Se trata sólo de una expresión.

Al final, los derechos consolidados serán mayores o menores según la evolución del fondo de pensiones y de las garantías adicionales que hayamos contratado. Así, por ejemplo, un plan garantizado sí que se compromete al pago de una determinada cantidad (normalemente limitada a las aportaciones), pero no así el resto de productos no garantizados. Es importante señalar esta diferencia, ya que las aportaciones no se consolidan y se suman de forma que las recuperaremos al jubilarnos. Esto dependerá de la evolución de los activos en los que haya invertido el plan de pensiones.

Por último, conviene recordar que los derechos consolidados no serán embargables hasta que se produzca la contingencia que permita su recuperación. Dicho de otra forma, que no se podrán embargar hasta el rescate del plan. Además, no podrán servir como material de transacción ni como aval para pedir créditos mientras estén en el fondo de pensiones.

Lo que sí se puede es transferir estos derechos consolidados a otro fondo y que es lo que se conoce como cambiar de plan de pensiones. 

Foto de flickr por xornalcerto