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Cuánto puedes desgravar por aportar al máximo a tu plan de pensiones

Un plan de pensiones no sólo es un instrumento de ahorro para tu jubilación, también es una buena herramienta para desgravar aprovechando sus ventajas fiscales.

La contratación del plan de pensiones te va a permitir tener unos ingresos complementarios a tu jubilación en el futuro, pero, además, te va a proporcionar en el presente unas importantes ventajas fiscales.

La fiscalidad de los planes de pensiones permite una reducción en la base imponible del IRPF. Esto significa que en los años en los que realices aportaciones a tu plan de pensiones pagarás menos impuestos. Eso sí, en el momento del rescate del plan deberás tributar como rendimiento del trabajo por dicho rescate. Es decir, te habrás beneficiado de una fiscalidad en diferido de la que puede sacar partido si por ejemplo, reinviertes lo que desgravas de manera anual en tu propio plan.

Las aportaciones a los planes de pensiones quedan limitadas no sólo desde el punto de vista financiero, sino también desde el punto de vista fiscal. Esto significa que estas aportaciones sólo podrán tener un máximo de 8000 € anuales. Con ese máximo aportado podremos realizar la deducción en nuestra declaración de la renta de la menor de estas dos cantidades:

  • 8000 € anuales para cualquier contribuyente de manera independiente a la edad.
  • El 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas.

De manera adicional, las personas cuyo cónyuge no tiene rendimientos netos del trabajo y/o cuyas actividades económicas son inferiores a 8000 € anuales, pueden aportar al plan del cónyuge un máximo de 2500 €

Por otro lado para aquellas personas con minusvalía física igual o superior al 65% y psíquica igual o superior al 33% el límite máximo anual de las aportaciones asciende a 24.250 € incluyendo aquellas aportaciones de terceras personas, que no pueden exceder los 10.000 € anuales.

Reducción de los tramos y tipos marginales en el IRPF

Ya hemos visto la desgravación que surge de la aportación máxima al plan de pensiones. Pero, conviene tener en cuenta los tramos y tipos marginales que se aplican en el IRPF.

  • De 0 € a 12.450 €      19 %
  • De 12.450 € a 20.200 €         24 %
  • De 20.200 a 35.200 €            30 %
  • De 35.200 a 60.000 €            37 %
  • Más de 60.000 €        45 %

En definitiva, una fiscalidad en diferido, a la que debemos hacer frente en el momento del rescate del plan de pensiones, pero que, nos permite aprovechar el dinero deslavado para otros fines, por ejemplo para buscar más herramientas complementarias de ahorro para la jubilación.

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Cuánto pierdes al jubilarte de forma anticipada

La jubilación anticipada permite que te jubiles antes del tiempo legal establecido para ello, pero, trae consigo unas reducciones en la cuantía de la pensión a cobrar.

Las medidas que reformaron el mercado laboral trajeron consigo una modificación importante en cuanto a los años a los que podemos retirarnos de manera anticipada. Pero, también trajeron consigo la aplicación de una serie de reducciones a tener en cuenta para este tipo de jubilación.

Generalmente nos centramos en conocer la edad mínima a la que podemos jubilarnos de manera anticipada, pero, es conveniente que también sepas cuánto pierdes al jubilarte antes de tiempo.

Las reducciones en las jubilaciones anticipadas

Según el nuevo marco legal para la jubilación, retirarse anticipadamente del mercado laboral se penaliza más que antes. Esta penalización viene dada por el aumento de los coeficientes reductores que se aplica para el cálculo de la pensión de jubilación.

Existen hasta cuatro tramos que tener en cuenta según tu edad y los años cotizados a la hora de jubilarte.

Para la jubilación anticipada voluntaria los coeficientes de reducción serían los siguientes:

  • 2% trimestral para periodos de cotización que resulten inferiores a 38 años y seis meses
  • 1,875% trimestral para periodos de cotización entre 38 años y seis meses y 41 años y seis meses
  • 1,70% trimestral para periodos entre 41 años y seis meses y 44 años y seis meses
  • 1,625% trimestral a partir de los 44 años y seis meses de cotización acreditada

Recuerda que se trata de porcentajes trimestrales. Es decir, que traducido a un cálculo anual de tu pensión podrás perder un 8%, un 7,5%, un 6,8%, y un 6,5% respectivamente.

Cuando la jubilación anticipada no es voluntaria, es decir, en el caso que te veas forzado a jubilarte de forma anticipada, estos coeficientes reductores se modifican ligeramente:

  • 1,875% trimestral de anticipo para aquellos periodos de cotización que llegan hasta los 38 años y seis meses
  • 1,750 trimestral para los periodos de cotización que van desde los 38 años y seis meses hasta los 41 años y seis meses
  • 1,625% trimestral para los periodos de cotización que resulten a partir de los 41 años y seis meses

Por tanto, en este caso, la reducción máxima anual sería del 7,5% y la mínima del 6,5%.

Lógicamente en el cálculo de tu pensión ante una jubilación anticipada la edad y los periodos de cotización son claves, pero, en cualquier caso, la pérdida de dinero respecto a la jubilación estándar es notable.

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Cinco cosas que debes repasar siempre en tu borrador de la renta

A la hora de realizar la declaración de la renta hay que fijarse en muchas cosas, pero algunas destacan sobre otras. Veamos cinco cosas que siempre debes revisar en tu borrador de la renta.

A veces las prisas por realizar la declaración de la renta nos pueden jugar malas pasadas. Realizar una confirmación de borrador de manera inmediata, sin repasarlo, puede llevarnos a pagar más o, en caso de tener derecho a devolución, que nos devuelvan menos.

Éstas son cinco cosas que siempre deberías tener en cuenta a la hora de repasar tu borrador de la renta:

Los ingresos no incluidos

Aunque no sea una cuestión frecuente, cuando existen ingresos que aparecen por primera vez puede ser que estos no se encuentren consignados. Un ejemplo pueden ser los pensionistas retornados que cobran de otro sistema de seguridad social de otro país o las empleadas de hogar.

Referencias catastrales

Es importante revisar a fondo las titularidades y cotitulares de los inmuebles y garajes que aparezcan consignados en el borrador. Un ejemplo es cuando olvidamos que los garajes que se vinculan a la vivienda habitual y han sido adquiridos simultáneamente no tributan, aunque en ocasiones aparecen en el borrador como un bien diferente a declarar.

Tus datos personales

Es imprescindible revisar cuestiones como el estado civil y los cambios de domicilio para que estos datos aparezcan en el borrador. Cuestiones como si se ha sido madre, donde te puedes acoger a la deducción por maternidad, o los derechos de mujeres con hijos menores que trabajan fuera de casa, también con una cantidad anual de posible deducción, son ejemplo de la importancia de estos datos. Además, por lo obvio, los datos personales siempre deben estar actualizados en tu borrador de la renta.

Individual o conjunta elegir la fórmula más ventajosa

Esta cuestión, que parece sencilla, puede traer más de un quebradero de cabeza. Es importante determinar cuál es la opción más ventajosa para la unidad familiar. Aunque hacienda haya señalado una casilla previamente como la más conveniente para tu caso, las parejas casadas deberían siempre analizar si es más beneficioso fiscalmente realizar la declaración de forma individual o conjunta.

Deducciones autonómicas

Este es otro elemento que debes tener en cuenta ya que pueden reportarte beneficios fiscales interesantes. Generalmente estas deducciones tienen que ver con los gastos de enseñanza o estudios, o, por cuestiones como mecenazgo o autoempleo entre otras. Suele ser un error habitual debido sobre todo a desconocimiento, por lo que deberíamos repasar siempre este apartado.

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Cuánto hay que cotizar para tener la pensión máxima ¿merece la pena?

Nuestra situación laboral cotidiana influye en nuestra futura pensión a través de las cotizaciones. Veamos cuanto deberías cotizar para tener la pensión de jubilación máxima.

La jubilación máxima, marcada para este año 2018 en 2580,13 € brutos mensuales) es un objetivo que todos podemos tener, sin embargo, la manera de obtener esa jubilación puede no estar al alcance de todos los bolsillos.

Cómo cobrar la pensión máxima en el momento de tu jubilación

En primer lugar debes tener claro si tienes derecho o no a recibir una pensión de jubilación. En el marco legal para solicitar una pensión de jubilación debes estar adscrito a la seguridad social y haber cotizado al menos un total de 15 años de vida laboral. De estos 15 años al menos dos años deben haberse cotizado dentro de los últimos 15 años previos a la jubilación.

A lo anterior debes sumar las limitaciones que tu edad supone a la hora de jubilarse, en la actualidad nos encontramos en un período de transición que concluirá en el año 2027 donde habrá que tener 67 años para poder jubilarse. En la anterior normativa la edad era 65.

El porcentaje máximo de la jubilación que nos corresponda se obtiene a partir del número de años cotizados a la hora calcular el dinero de tu pensión. Si hemos cotizado 15 años tenemos derecho a nuestra pensión de jubilación, pero ese derecho nos ofrecerá sólo el 50% de la pensión que nos corresponda. Según aumentamos el número de años cotizados aumenta el porcentaje que alcanza el 100% de la pensión que nos corresponda si hemos cotizado 37 años en el año 2027. También aquí existe un periodo transitorio que se va elevando desde los 35 años exigidos anteriormente hasta los 37 que se exigirán en el futuro.

Cómo influye la base de cotización en el importe máximo de tu pensión

Ya sabemos la manera en la que podemos cobrar el 100% de la pensión de jubilación que nos corresponda, pero, eso no significa que podamos cobrar la pensión máxima de jubilación.

La pensión máxima de jubilación se calcula sobre la base de cotización de periodos concretos. Según la nueva normativa, el periodo se está ampliando desde los 15 años de 2012 hasta los 25 años que se van a requerir en el año 2022, sumando un año extra por cada año que transcurre.

Por tanto a la hora de la jubilación deberás dividir el total de la base de cotización, por ejemplo de los últimos 25 años, entre 350 y de ahí obtendrás la cuantía bruta de tu pensión. Si ésta es igual o superior al máximo estipulado en cada momento podrás pasar a cobrar la pensión de jubilación máxima.

En la actualidad, por ejemplo, para alcanzar esos 2580,13 € brutos, habría que cotizar al año una media de 36.000 €, lo que nos puede dar una cifra orientativa bastante clara sobre el tipo de salario que hay que tener para cobrar la pensión máxima.

¿Merece la pena al autónomo cotizar mucho más para cobrar la pensión máxima?

Lo primero que debemos tener en cuenta es que de manera diferente al régimen general, la base de cotización del autónomo no se determina por sus ingresos. El trabajador autónomo puede elegir la base mínima de cotización aunque este obteniendo un rendimiento superior, incluso por encima de la media de la base máxima de cotización.

En los últimos años lo habitual era que el trabajador autónomo esperará a cumplir 49 años de edad para incrementar su cotización. Esto es así ya que la referencia para la base reguladora de jubilación tomaba los últimos 15 años de cotización. Simplemente, aumentando las cotizaciones a partir de esa edad se podía tener una base superior y una remuneración mayor durante la jubilación.

Tras la reforma la situación ha cambiado:

  • En primer lugar, para el autónomo, la edad para las modificaciones en la base de cotización al libre albedrío pasó de los 49 años a los 46 años, ya que a partir de los 47 se han introducido limitaciones en las bases de cotización máxima. Existen excepciones, como los trabajadores con 47 o más años que provengan del régimen general y que tengan una base superior a la mínima o a los propios límites establecidos por edad en la normativa.
  • Se modifica el criterio para determinar la base reguladora y la edad de jubilación, esta última aumenta progresivamente hasta alcanzar los 67 años y la base reguladora lo hará hasta alcanzar los 25 años cotizados.

De este modo, en el año 2022, se tomarán los últimos 25 años el lugar de los 15 anteriores como referencia para la base reguladora que indicará lo que vas a cobrar en tu jubilación.

¿Cuándo y cuánto debería aumentar la cotización el autónomo?

Teniendo en cuenta lo anterior, el momento idóneo para aumentar la base de cotización sería a los 40 años, o los 41 años como máximo. Esto se razona de manera sencilla si tenemos en cuenta que tu jubilación como autónomo se va a determinar en función de las bases de cotización de los últimos 25 años cotizados.

También habría que tener en cuenta que la base no resulte superior a la pensión máxima de jubilación de ese año en cuantía anual, prorrateadas en 12 mensualidades. Si hicieras lo contrario estarías cotizando y pagando por una cuantía mayor a la que vas a percibir cuando te jubiles.

Ese dinero sobrante se puede destinar perfectamente a productos de ahorro complementarios que van a ser determinantes a la hora de no perder poder adquisitivo al jubilarte.

¿Merece la pena cotizar mucho más para cobrar la pensión máxima en el régimen general?

Para quien tenga un sueldo elevado que coincida con las cotizaciones exigidas, obviamente, si es interesante. Para los demás, lo interesante es plantearse como no perder poder adquisitivo en el momento de la jubilación si nuestra pensión no va a ser la máxima.

La opción de aportar más a las cotizaciones parece menos interesante que la opción de destinar ese dinero a productos de ahorro que puedan ir creciendo a lo largo del tiempo. La cotización no produce ningún tipo de interés ni beneficio más allá de la acumulación, pero, crear una cartera de ahorro a lo largo del tiempo puede ser una herramienta complementaria perfecta a nuestra pensión pública de jubilación.

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Qué rentas debes actualizar al comienzo del año

El comienzo de cada año trae consigo la actualización de determinadas rentas que tendrás que tener en cuenta por cuanto afectarán de una manera u otra a tu bolsillo.

Qué rentas debes actualizar al comienzo del año

Vamos a repasar las más habituales así como algunas cuestiones relevantes relativas a las actualizaciones.

La actualización de los salarios

Los salarios vienen a actualizarse tomando como referencia el efecto de la inflación pero, a diferencia de otras actualizaciones, aquí los pactos particulares, lo que venimos a llamar convenios, modifican de manera importante el resultado de la actualización. Es más, los convenios que los diferentes sectores pueden llegar a aceptar también pueden ser revisados a título individual por las empresas con lo cual el nivel de modificación es incluso superior.

Habitualmente, para la creación de estos convenios se toma como referencia el IPC previsto por el gobierno, aunque se podría llegar a utilizar también la estimación que el Banco de España realice si el dato anterior no se publica a tiempo.

Habitualmente esta actualización se produce en el mes de enero, aunque cada convenio puede marcar las fechas que considere oportunas.

La actualización del salario mínimo interprofesional

EL SMI se actualizará por el gobierno teniendo en cuenta para ello tanto el dato del IPC como otros elementos, incluyendo la productividad media nacional, la coyuntura económica etcétera. En realidad es el Gobierno quien indica cuánto subirá este dato.

Para 2018 se ha aprobado una subida del 4% llevando este salario mínimo hasta los 736 euros.

La actualización de las pensiones

El caso de las pensiones públicas es diferente ya que, como ha ocurrido en los últimos años, para el próximo 2018  la subida queda fijada en el 0,25%, el mínimo que marca la legislación actual.

Esta situación lleva dándose desde el año 2014, cuando se aprobó la reforma del sistema mediante la que las pensiones ya no se actualizan en función de la inflación y lo hacen según el Índice de Revalorización.

Actualizar los alquileres

La actualización de un alquiler se debe realizar cada 12 meses y en ella se debe utilizar el IPC a doce meses según los datos que publique el INE o el Índice de Garantía de Competitividad. Para ello podemos utilizar la calculadora que el INE pone a disposición de los usuario, una  manera rápida y sencilla de calcular la actualización que corresponde a al alquiler que deseamos actualizar.

El alquiler no se actualizará, por lo tanto, en enero, sino cuando se cumpla un año desde la firma del contrato.

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Fiscalidad, IRPF · Escrito por el 02/01/18


Se puede aportar a un plan de pensiones tras el rescate

Tras rescatar un plan de pensiones es posible seguir realizando aportaciones, pero, el participe dejará de ser el beneficiario. Veamos por qué.

Un plan de pensiones tiene un ciclo de vida en el que el partícipe trata de generar una cantidad de ahorro que complemente la pensión de jubilación que va a obtener. Para ello se realizan aportaciones constantes al plan durante el período elegido, que a ser posible debería iniciarse en el mismo momento de acceder al mercado laboral. Una vez llegada la jubilación el partícipe podrá acceder a su ahorro más el rendimiento obtenido.

Partiendo de este ciclo de vida  los planes de pensiones han ido modificando algunos aspectos de sus características de funcionamiento, para adaptarse a nuevas necesidades o situaciones de vulnerabilidad.

Por eso, hoy en día, es posible solicitar un rescate anticipado de nuestro plan de pensiones en situaciones como incapacidad laboral, fallecimiento, dependencia, desempleo de larga duración e incluso el embargo de la vivienda habitual.

También es posible realizar aportaciones al plan de pensiones al mismo tiempo que se está cobrando, pero, teniendo en cuenta que la ley no permite ser en esta situación partícipe y beneficiario de una misma contingencia.

Cobrar y aportar al plan de pensiones a la vez

Una vez nos jubilamos podemos decidir si cobramos la prestación o si seguimos aportando al plan de pensiones. Si continuamos aportando al plan de pensiones sin rescatarlo, podremos cobrarlo cuando decidamos con la suma de todas las aportaciones que hayamos realizado.

Sin embargo, una vez iniciado el cobro, las aportaciones que vamos a realizar se destinarán exclusivamente a fallecimiento y dependencia. Es decir, estas aportaciones que se realizan tras haber iniciado el cobro, sólo pueden ser reclamadas si se produce la contingencia de dependencia, o por los herederos o beneficiarios en caso de fallecimiento.

Un caso diferente es el de un partícipe de un plan de pensiones con una incapacidad laboral permanente reconocida por la seguridad social. Este partícipe puede aportar para cualquier contingencia, jubilación, otro grado de incapacidad laboral permanente sobrevenida, fallecimiento o dependencia.

Si se le ha reconocido la contingencia de incapacidad laboral permanente, el partícipe también podrá cobrar o seguir realizando aportaciones. Si continúa las aportaciones podrá cobrar el plan de pensiones cuando él decida. Iniciado el cobro de la prestación de incapacidad laboral, puede reanudar las aportaciones para cualquier contingencia siempre que hubiera cobrado aquella íntegramente o hubiera suspendido el cobro.

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En qué consiste el convenio especial con la Seguridad Social y cuándo compensa acogerse a él

La seguridad social ofrece la opción de suscribir convenios especiales en los que se pueden generar derechos a las prestaciones. Veamos cómo son y cómo funcionan estos convenios especiales.

Se trata de acuerdos que se suscriben de manera voluntaria entre el trabajador y la Seguridad Social. Estos acuerdos permiten generar el derecho a las prestaciones de la Seguridad Social, pero, también permite ampliar dichas prestaciones o mantener los derechos.

Cuando se firma uno de estos convenios el trabajador corre a cargo de las cotizaciones, esto hace que pueda reunir los requisitos necesarios para acceder a las prestaciones del propio sistema.

Un ejemplo: una persona tiene 57 años y se encuentra en el paro. Esta persona puede suscribir un convenio especial con la seguridad social para seguir cotizando de manera que cuando llegue la jubilación esos años le cuenten como trabajados. Obviamente durante esos años quien se hace cargo de las cotizaciones es el propio trabajador.

Cómo se puede aplicar

Estos convenios especiales no sólo cubren las prestaciones de jubilación y servicios sociales, también otras como invalidez permanente, muerte y supervivencia derivadas de enfermedad común y accidente no laboral.

La aplicación de los convenios una vez suscritos es muy simple ya que, la propia suscripción y cumplimiento de las condiciones de pago generan el derecho a las prestaciones, incluyendo la pensión de jubilación o la de viudedad así como a las que pueden llegar a derivarse de una enfermedad común o accidente no laboral.

Cómo se pueden suscribir

No existe un único supuesto para la suscripción de un convenio especial con la Seguridad Social. Con carácter general estos convenios deben ser suscritos por quienes han causado baja en la Seguridad Social, también por quienes tienen contratos con remuneraciones inferiores a las que cobraban en el último año o aquellos que dejan de percibir el subsidio de desempleo.

También dentro de quienes pueden solicitar un convenio especial con la seguridad social se encuentran pensionistas con invalidez parcial y a los que se les deniega la pensión.

En cualquiera de los casos resulta imprescindible acreditar un período mínimo de cotización de 1080 días en los 12 años anteriores a la baja en la seguridad social.

Para suscribir un convenio especial se debe acceder a la solicitud en la propia Administración de la Tesorería General de la Seguridad Social.

Cuánto debes aportar al convenio especial

En el momento de la suscripción del convenio podrás elegir entre diferentes bases de cotización.

  • La base mínima vigente
  • La base por la que has cotizado los 12 últimos meses
  • La base máxima de un grupo de cotización que se corresponda a tu categoría profesional (en la que has estado dado de alta cotizando al menos 24 meses en los últimos cinco años)

La base elegida sede aplica un coeficiente del 0,94 y se ingresa en el mes natural siguiente al que se refiere la cuota, excepto en el caso del régimen de autónomos en el que se ingresa en el mismo mes natural.

¿Cuándo deja de tener efecto?

Los convenios especiales se suspenden en los periodos de actividad profesional de los trabajadores que los han suscrito. También pueden extinguirse si el trabajador ingresa en el mismo régimen de Seguridad Social en el que ha suscrito el convenio. La suspensión así mismo vendrá dada por adquirir la condición de jubilado o pensionista por incapacidad permanente.

Obviamente existen otras cuestiones por las que se puede suspender; la falta de abono de cuotas durante tres meses o la propia decisión del interesado.

Cuándo interesan los convenios especiales

Los convenios especiales pueden resultar interesantes para aquellas personas con una trayectoria profesional larga con cotizaciones elevadas en las que la falta de cotización en los últimos años previos a la jubilación supondría una merma muy grande de la pensión. En estos casos, y a fin de preservar el valor de las cotizaciones anteriores, puede resultar buena la idea de un convenio especial.

En el otro extremo, para personas jóvenes, por debajo de los 50 años, la solución puede no ser tan eficaz ni interesante teniendo en cuenta el largo periodo de cotización que hay que asumir en el convenio, más un periodo de tiempo menor de cotizaciones regulares.

Obviamente en ambos casos se trata de convenios orientados a personas que van a perder periodos de cotización y desean compensarlos.

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Hacienda no me ha pagado, qué hago

El pasado 30 de julio terminó el periodo para presentar la renta 2016 fuera de plazo y aunque Hacienda se esmera cada año más, todavía hay quienes no han cobrado la devolución de la renta. Por un lado están los que esperaron a última hora para hacer el IRPF y por otro los que lo hicieron hace tiempo pero no han recibido el ingreso.

¿Qué hacer si Hacienda no ha pagado la devolución de la renta?

Lo primero que debemos tener claro es cuánto tarda Hacienda en hacer la devolución de la renta. La AEAT es rápida, pero no inmediata. Lo normal es que pasen por lo menos diez días desde que hacemos el IRPF hasta que la Agencia Tributaria lo repasa y procede a hacer el ingreso. Es muy raro recibir la transferencia antes de ese plan.

En cualquier caso, debemos tener claro que Hacienda dispone hasta el 31 de diciembre para hacer el ingreso de la devolución de la renta. Incluso superado ese periodo, la AEAT podría retrasar el pago y sólo tendría que hacer frente a los intereses de demora. Estos intereses se sumarían de forma automática al dinero que nos deba Hacienda.

Por eso mismo, lo más importante es mantener la calma y no pensar que hay un problema donde no lo hay. Esto no quiere decir que debamos quedarnos parados eternamente. Si han pasado 20 días desde que hicimos la renta y no hemos recibido la devolución de IRPF, deberíamos por lo menos comprobar que todo está perfecto y que no tenemos ningún requerimiento de Hacienda.

Comprobar el estado de la declaración

Para saber si hay algún problema con nuestra renta sólo hay que comprobar el estado de la declaración. A través de la página web de Hacienda podremos hacerlo. Basta con acudir al icono de “Renta 2016” y allí veremos un apartado donde directamente pone “Comprobar estado declaración”. Una vez dentro podremos identificarnos con nuestro DNI electrónico, certificado digital, clave PIN o con el número de referencia de la declaración. También es posible acceder a este servicio de forma permanente en la Sede Electrónica de la AEAT.

Tras identificarnos, Hacienda nos informará del estado de la declaración. Lo normal es que se esté tramitando, es decir, que siga su curso normal. Sólo debemos preocuparnos si vemos un mensaje en el que Hacienda nos reclama información, ya que entonces es que la AEAT ha encontrado alguna incongruencia.

En ese caso, la propia AEAT nos hará una propuesta de liquidación. En otras palabras, nos dirá cuál sería el resultado del IRPF con los cambios que ella cree que debemos hacer. Si estamos de acuerdo bastará con aceptar y directamente se procederá al ingreso. Si no lo estamos, habrá que formular las alegaciones oportunas y esperar.

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Renta 2016: cosas por las que creías que no se pagaban impuestos, pero sí

Hacienda siempre quiere su parte del pastel. Esta es una premisa que debes tener clara. Por eso mismo las rentas exentas en el IRPF son muy limitadas y por el contrario abundan las cosas por las que creías que no se pagaban impuestos pero por las que sí debes tributar en la renta 2016.

De hecho, como norma general lo mejor es pensar que será necesario tributar por todos los ingresos que tengas. Así te evitarás sustos y malos ratos. Por si acaso estas son algunas cosas que sí deberás incluir en la renta, aunque no lo hubieses pensado.

Tu casa de la playa

Si tienes una casa vacía vas a tener que pagar impuestos. Es lo que se conoce como imputación de renta inmobiliaria. Básicamente Hacienda entiende que un piso sin usar te abre la posibilidad de cobrar un alquiler y generar una renta. Que después no quieras aprovechar esta opción no es óbice para que el fisco no cobre su parte.

En concreto, esta imputación de renta (dinero que se supone que has ganado con tu piso vacío y sin alquilar) es de entre un 2% y un 1,1% de su valor según figure en el IBI.

El paro

La prestación por desempleo tributa en la declaración de la renta. De hecho, el dinero del paro se suma al resto de rentas del trabajo como lo hace un sueldo al uso. Es más, a efectos de IRPF el paro es un segundo pagador si además has trabajado ese año, lo que aumenta tus posibilidades de estar obligado a presentar la declaración de la renta.

El plan PIVE y las subvenciones

El Plan PIVE y en general cualquier ayuda o subvención cuyas bases no declaren claramente como exentas, deberán tributar.

Las ayudas ligadas a bienes, como los planes PIVE, renove, de rehabilitación de vivienda y similares tributarán como una ganancia patrimonial, en tanto que las ayudas para adquisición de material escolar, transporte escolar, comedor, de asistencia en el domicilillo y similares serán rendimientos de trabajo.

La prestación por maternidad

Pese a las recientes sentencias judiciales, el Tribual Económico Administrativo Central ha resuelto que la prestación por maternidad de la Seguridad Social sí que tributa en la declaración de la renta. En concreto, se trata de un rendimiento de trabajo.

Las apuestas deportivas

Si has ganado dinero en alguna casa de apuestas online también tendrás que incluirlo en la declaración de la renta. Eso sí, sólo deberás incluirlas si superan los 1.000 euros en su conjunto.

Estas ganancias se sumarán a los rendimientos del trabajo, aunque nunca se podrán restar. En otras palabras, si has perdido con tus apuestas no tributarás pero tampoco te compensarán por ese capital, como sí ocurre en bolsa.

Las ganancias en el póker

Al igual que ocurre con las apuestas deportivas, si has jugado en un casino online y has ganado, tendrás que incluir ese dinero en la renta.

Lo que has ganado en Wallapop

La venta de objetos de segunda mano también tributa, sólo que con una salvedad. Al hacer la renta 2016 sólo tendrás que pagar si has ganado dinero con la venta. Es decir, si has vendido algo por encima de su precio de compra. En caso contrario no se generaría ganancia y por lo tanto no habría qué declarar.

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La renta 2016 ya te está enseñando cómo la fiscalidad afecta a tu ahorro

Estamos en plena campaña de IRPF y un repaso a la renta 2016 puede ser el momento ideal para que aprendas cómo los impuestos afectan a tu ahorro y por qué deberías tenerlos en cuenta.

Y es que la fiscalidad de los productos financieros es algo que nunca deberíamos pasar por alto ni obviar. La forma en la que tributa cada producto afecta al rendimiento final de la inversión y a lo que terminas ingresando en tu cuenta.

Si en 2016 contrataste algún depósito, habrás tenido que reflejarlo en la declaración de la renta y pagar por él como poco un 19% de lo que ganaste. De hecho, tu banco ya te habrá retenido ese porcentaje de entrada como adelanto de lo que ahora te toca pagar en el IRPF. Imaginemos que Pedro invirtió 10.000 euros en un depósito y obtuvo 100 euros (un 1%). Hacienda se quedará con 19 euros de sus beneficios. Si en 2017 vuelve a contratar ese depósito, Hacienda se quedará con otro 19%.

Esto mismo se aplica en el caso de las acciones. Si inviertes en bolsa y has vendido algún título en 2016, al hacer la declaración de la renta deberás pagar impuestos por las ganancias obtenidas. Éstas se calculan restando el precio de compra al precio de venta y tributan en función de la siguiente escala una vez sumadas con el resto de inversiones.

  • Ganancias hasta 6.000 euros – 19%
  • Ganancias entre 6.000 y 50.000 euros – 21%
  • Ganancias que superen los 50.000 euros – 23%

Eso sí, no habrá que pagar impuestos hasta vender las acciones, de manera que si en 2016 compraste títulos de Google, por ejemplo, pero no vendiste, tampoco tendrás que pagar por más que hayan subido. Volvamos con Pedro, que en 2016 sí vendió parte de sus acciones con unan ganancia de 4.000 euros. De nuevo, su bróker le retuvo el 19% de ese dinero, que es precisamente el porcentaje que debe pagar en la renta. En dinero contante y sonante, 760 euros.

Por su parte, Juan apostó por fondos de inversión. Su funcionamiento es similar al de las acciones que acabamos de ver, sólo que existe una importante diferencia. Si se reinvierte el dinero obtenido en otro fondo, no hay que pagar impuestos. Y esto es precisamente lo que hizo Juan, que también ganó 4.000 euros con un fondo pero los usó para comprar otro. El resultado, es que no tiene que pagar nada en la renta 2016 y cuenta con 760 euros más a los que sacar rendimiento.

Además, Juan destinó 5.000 euros a su plan de pensiones, que además de ir subiendo le ha permitido restar ese dinero a su salario a efectos de calcular su declaración de la renta. La diferencia es que, según las tablas de IRPF, ha pasado de tributar a un tipo máximo del 30% a hacerlo a otro del 24%.

En total, Pedro ha pagado 779 euros a Hacienda mientras que Juan no sólo no ha pagado, sino que ha ganado en la renta gracias a sus inversiones. Seguro que ahora tienes más clara la importancia de planificar tu ahorro también desde el punto de vista fiscal. Aquí pueden ayudarte.

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