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En qué consiste el convenio especial con la Seguridad Social y cuándo compensa acogerse a él

La seguridad social ofrece la opción de suscribir convenios especiales en los que se pueden generar derechos a las prestaciones. Veamos cómo son y cómo funcionan estos convenios especiales.

Se trata de acuerdos que se suscriben de manera voluntaria entre el trabajador y la Seguridad Social. Estos acuerdos permiten generar el derecho a las prestaciones de la Seguridad Social, pero, también permite ampliar dichas prestaciones o mantener los derechos.

Cuando se firma uno de estos convenios el trabajador corre a cargo de las cotizaciones, esto hace que pueda reunir los requisitos necesarios para acceder a las prestaciones del propio sistema.

Un ejemplo: una persona tiene 57 años y se encuentra en el paro. Esta persona puede suscribir un convenio especial con la seguridad social para seguir cotizando de manera que cuando llegue la jubilación esos años le cuenten como trabajados. Obviamente durante esos años quien se hace cargo de las cotizaciones es el propio trabajador.

Cómo se puede aplicar

Estos convenios especiales no sólo cubren las prestaciones de jubilación y servicios sociales, también otras como invalidez permanente, muerte y supervivencia derivadas de enfermedad común y accidente no laboral.

La aplicación de los convenios una vez suscritos es muy simple ya que, la propia suscripción y cumplimiento de las condiciones de pago generan el derecho a las prestaciones, incluyendo la pensión de jubilación o la de viudedad así como a las que pueden llegar a derivarse de una enfermedad común o accidente no laboral.

Cómo se pueden suscribir

No existe un único supuesto para la suscripción de un convenio especial con la Seguridad Social. Con carácter general estos convenios deben ser suscritos por quienes han causado baja en la Seguridad Social, también por quienes tienen contratos con remuneraciones inferiores a las que cobraban en el último año o aquellos que dejan de percibir el subsidio de desempleo.

También dentro de quienes pueden solicitar un convenio especial con la seguridad social se encuentran pensionistas con invalidez parcial y a los que se les deniega la pensión.

En cualquiera de los casos resulta imprescindible acreditar un período mínimo de cotización de 1080 días en los 12 años anteriores a la baja en la seguridad social.

Para suscribir un convenio especial se debe acceder a la solicitud en la propia Administración de la Tesorería General de la Seguridad Social.

Cuánto debes aportar al convenio especial

En el momento de la suscripción del convenio podrás elegir entre diferentes bases de cotización.

  • La base mínima vigente
  • La base por la que has cotizado los 12 últimos meses
  • La base máxima de un grupo de cotización que se corresponda a tu categoría profesional (en la que has estado dado de alta cotizando al menos 24 meses en los últimos cinco años)

La base elegida sede aplica un coeficiente del 0,94 y se ingresa en el mes natural siguiente al que se refiere la cuota, excepto en el caso del régimen de autónomos en el que se ingresa en el mismo mes natural.

¿Cuándo deja de tener efecto?

Los convenios especiales se suspenden en los periodos de actividad profesional de los trabajadores que los han suscrito. También pueden extinguirse si el trabajador ingresa en el mismo régimen de Seguridad Social en el que ha suscrito el convenio. La suspensión así mismo vendrá dada por adquirir la condición de jubilado o pensionista por incapacidad permanente.

Obviamente existen otras cuestiones por las que se puede suspender; la falta de abono de cuotas durante tres meses o la propia decisión del interesado.

Cuándo interesan los convenios especiales

Los convenios especiales pueden resultar interesantes para aquellas personas con una trayectoria profesional larga con cotizaciones elevadas en las que la falta de cotización en los últimos años previos a la jubilación supondría una merma muy grande de la pensión. En estos casos, y a fin de preservar el valor de las cotizaciones anteriores, puede resultar buena la idea de un convenio especial.

En el otro extremo, para personas jóvenes, por debajo de los 50 años, la solución puede no ser tan eficaz ni interesante teniendo en cuenta el largo periodo de cotización que hay que asumir en el convenio, más un periodo de tiempo menor de cotizaciones regulares.

Obviamente en ambos casos se trata de convenios orientados a personas que van a perder periodos de cotización y desean compensarlos.

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Hacienda no me ha pagado, qué hago

El pasado 30 de julio terminó el periodo para presentar la renta 2016 fuera de plazo y aunque Hacienda se esmera cada año más, todavía hay quienes no han cobrado la devolución de la renta. Por un lado están los que esperaron a última hora para hacer el IRPF y por otro los que lo hicieron hace tiempo pero no han recibido el ingreso.

¿Qué hacer si Hacienda no ha pagado la devolución de la renta?

Lo primero que debemos tener claro es cuánto tarda Hacienda en hacer la devolución de la renta. La AEAT es rápida, pero no inmediata. Lo normal es que pasen por lo menos diez días desde que hacemos el IRPF hasta que la Agencia Tributaria lo repasa y procede a hacer el ingreso. Es muy raro recibir la transferencia antes de ese plan.

En cualquier caso, debemos tener claro que Hacienda dispone hasta el 31 de diciembre para hacer el ingreso de la devolución de la renta. Incluso superado ese periodo, la AEAT podría retrasar el pago y sólo tendría que hacer frente a los intereses de demora. Estos intereses se sumarían de forma automática al dinero que nos deba Hacienda.

Por eso mismo, lo más importante es mantener la calma y no pensar que hay un problema donde no lo hay. Esto no quiere decir que debamos quedarnos parados eternamente. Si han pasado 20 días desde que hicimos la renta y no hemos recibido la devolución de IRPF, deberíamos por lo menos comprobar que todo está perfecto y que no tenemos ningún requerimiento de Hacienda.

Comprobar el estado de la declaración

Para saber si hay algún problema con nuestra renta sólo hay que comprobar el estado de la declaración. A través de la página web de Hacienda podremos hacerlo. Basta con acudir al icono de “Renta 2016” y allí veremos un apartado donde directamente pone “Comprobar estado declaración”. Una vez dentro podremos identificarnos con nuestro DNI electrónico, certificado digital, clave PIN o con el número de referencia de la declaración. También es posible acceder a este servicio de forma permanente en la Sede Electrónica de la AEAT.

Tras identificarnos, Hacienda nos informará del estado de la declaración. Lo normal es que se esté tramitando, es decir, que siga su curso normal. Sólo debemos preocuparnos si vemos un mensaje en el que Hacienda nos reclama información, ya que entonces es que la AEAT ha encontrado alguna incongruencia.

En ese caso, la propia AEAT nos hará una propuesta de liquidación. En otras palabras, nos dirá cuál sería el resultado del IRPF con los cambios que ella cree que debemos hacer. Si estamos de acuerdo bastará con aceptar y directamente se procederá al ingreso. Si no lo estamos, habrá que formular las alegaciones oportunas y esperar.

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Renta 2016: cosas por las que creías que no se pagaban impuestos, pero sí

Hacienda siempre quiere su parte del pastel. Esta es una premisa que debes tener clara. Por eso mismo las rentas exentas en el IRPF son muy limitadas y por el contrario abundan las cosas por las que creías que no se pagaban impuestos pero por las que sí debes tributar en la renta 2016.

De hecho, como norma general lo mejor es pensar que será necesario tributar por todos los ingresos que tengas. Así te evitarás sustos y malos ratos. Por si acaso estas son algunas cosas que sí deberás incluir en la renta, aunque no lo hubieses pensado.

Tu casa de la playa

Si tienes una casa vacía vas a tener que pagar impuestos. Es lo que se conoce como imputación de renta inmobiliaria. Básicamente Hacienda entiende que un piso sin usar te abre la posibilidad de cobrar un alquiler y generar una renta. Que después no quieras aprovechar esta opción no es óbice para que el fisco no cobre su parte.

En concreto, esta imputación de renta (dinero que se supone que has ganado con tu piso vacío y sin alquilar) es de entre un 2% y un 1,1% de su valor según figure en el IBI.

El paro

La prestación por desempleo tributa en la declaración de la renta. De hecho, el dinero del paro se suma al resto de rentas del trabajo como lo hace un sueldo al uso. Es más, a efectos de IRPF el paro es un segundo pagador si además has trabajado ese año, lo que aumenta tus posibilidades de estar obligado a presentar la declaración de la renta.

El plan PIVE y las subvenciones

El Plan PIVE y en general cualquier ayuda o subvención cuyas bases no declaren claramente como exentas, deberán tributar.

Las ayudas ligadas a bienes, como los planes PIVE, renove, de rehabilitación de vivienda y similares tributarán como una ganancia patrimonial, en tanto que las ayudas para adquisición de material escolar, transporte escolar, comedor, de asistencia en el domicilillo y similares serán rendimientos de trabajo.

La prestación por maternidad

Pese a las recientes sentencias judiciales, el Tribual Económico Administrativo Central ha resuelto que la prestación por maternidad de la Seguridad Social sí que tributa en la declaración de la renta. En concreto, se trata de un rendimiento de trabajo.

Las apuestas deportivas

Si has ganado dinero en alguna casa de apuestas online también tendrás que incluirlo en la declaración de la renta. Eso sí, sólo deberás incluirlas si superan los 1.000 euros en su conjunto.

Estas ganancias se sumarán a los rendimientos del trabajo, aunque nunca se podrán restar. En otras palabras, si has perdido con tus apuestas no tributarás pero tampoco te compensarán por ese capital, como sí ocurre en bolsa.

Las ganancias en el póker

Al igual que ocurre con las apuestas deportivas, si has jugado en un casino online y has ganado, tendrás que incluir ese dinero en la renta.

Lo que has ganado en Wallapop

La venta de objetos de segunda mano también tributa, sólo que con una salvedad. Al hacer la renta 2016 sólo tendrás que pagar si has ganado dinero con la venta. Es decir, si has vendido algo por encima de su precio de compra. En caso contrario no se generaría ganancia y por lo tanto no habría qué declarar.

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La renta 2016 ya te está enseñando cómo la fiscalidad afecta a tu ahorro

Estamos en plena campaña de IRPF y un repaso a la renta 2016 puede ser el momento ideal para que aprendas cómo los impuestos afectan a tu ahorro y por qué deberías tenerlos en cuenta.

Y es que la fiscalidad de los productos financieros es algo que nunca deberíamos pasar por alto ni obviar. La forma en la que tributa cada producto afecta al rendimiento final de la inversión y a lo que terminas ingresando en tu cuenta.

Si en 2016 contrataste algún depósito, habrás tenido que reflejarlo en la declaración de la renta y pagar por él como poco un 19% de lo que ganaste. De hecho, tu banco ya te habrá retenido ese porcentaje de entrada como adelanto de lo que ahora te toca pagar en el IRPF. Imaginemos que Pedro invirtió 10.000 euros en un depósito y obtuvo 100 euros (un 1%). Hacienda se quedará con 19 euros de sus beneficios. Si en 2017 vuelve a contratar ese depósito, Hacienda se quedará con otro 19%.

Esto mismo se aplica en el caso de las acciones. Si inviertes en bolsa y has vendido algún título en 2016, al hacer la declaración de la renta deberás pagar impuestos por las ganancias obtenidas. Éstas se calculan restando el precio de compra al precio de venta y tributan en función de la siguiente escala una vez sumadas con el resto de inversiones.

  • Ganancias hasta 6.000 euros – 19%
  • Ganancias entre 6.000 y 50.000 euros – 21%
  • Ganancias que superen los 50.000 euros – 23%

Eso sí, no habrá que pagar impuestos hasta vender las acciones, de manera que si en 2016 compraste títulos de Google, por ejemplo, pero no vendiste, tampoco tendrás que pagar por más que hayan subido. Volvamos con Pedro, que en 2016 sí vendió parte de sus acciones con unan ganancia de 4.000 euros. De nuevo, su bróker le retuvo el 19% de ese dinero, que es precisamente el porcentaje que debe pagar en la renta. En dinero contante y sonante, 760 euros.

Por su parte, Juan apostó por fondos de inversión. Su funcionamiento es similar al de las acciones que acabamos de ver, sólo que existe una importante diferencia. Si se reinvierte el dinero obtenido en otro fondo, no hay que pagar impuestos. Y esto es precisamente lo que hizo Juan, que también ganó 4.000 euros con un fondo pero los usó para comprar otro. El resultado, es que no tiene que pagar nada en la renta 2016 y cuenta con 760 euros más a los que sacar rendimiento.

Además, Juan destinó 5.000 euros a su plan de pensiones, que además de ir subiendo le ha permitido restar ese dinero a su salario a efectos de calcular su declaración de la renta. La diferencia es que, según las tablas de IRPF, ha pasado de tributar a un tipo máximo del 30% a hacerlo a otro del 24%.

En total, Pedro ha pagado 779 euros a Hacienda mientras que Juan no sólo no ha pagado, sino que ha ganado en la renta gracias a sus inversiones. Seguro que ahora tienes más clara la importancia de planificar tu ahorro también desde el punto de vista fiscal. Aquí pueden ayudarte.

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Como calcular las retenciones de IRPF

Las retenciones de IRPF marcan el dinero que Hacienda estima que pagarás al hacer la declaración de la renta. Te enseñamos cómo calcularlas.

El cambio de año es uno de los momentos indicados por Hacienda para actualizar los datos que posee de los contribuyentes empleados, algo que hace a través del conocido como el Modelo 145 de la Agencia Tributaria por el que se calculan las retenciones de IRPF.

Qué son las retenciones de IRPF

Para quienes todavía no estén familiarizados con este concepto, las retenciones a cuenta del IRPF no son más que el dinero que la AEAT detrae de las nóminas de los empleados y de las facturas de los autónomos en previsión del dinero que después deberán pagar en la declaración de la renta.

Las retenciones sobre la nómina son una fórmula de financiarse por parte del Estado, pero también de asegurarse de que vas pagando tu renta poco a poco. Así, en caso de que no tengas dinero en abril para hacer frente al IRPF, Hacienda se asegura haber ingresado una parte. Además, de esta forma el impacto fiscal no es tan alto.

Las retenciones son claves en el resultado de la renta. Tras realizar todos los cálculos de cuánto debes pagar, se enfrenta esa cantidad con el dinero que ya has adelantado vía retenciones. Cuando el resultado final de la declaración supera ese dinero que se ha pagado vía retenciones hay que abonar la diferencia y, en caso contrario, será Hacienda quien haga el ingreso.

Cómo calcular las retenciones de IRPF

El cálculo de las retenciones de IRPF es mucho más sencillo de lo que podamos pensar. Para lograrlo se utilizan tres variables:la situación personal y familiar, que incluye el estado civil y el número de hijos o ascendientes a cargo,el tipo de contrato y los ingresos.

En el caso de la situación familiar habrá que atender a la siguiente tabla, que recoge lo dispuesto en el articulo 81 del reglamento de IRPF

minimo personal y familiar

Para que lo entiendas mejor, si no tienes hijos a cargo, tu mínimo será de 5.550 euros y sumarás a esa cantidad 2.400 euros en caso de que tengas un hijo. Este dinero se resta o minora tus ingresos. Es decir, si has ganado 30.000 euros, al calcular tus impuestos en la renta será como si sólo hubieses ingresado 24.450 euros. Y eso solo de entrada.

Por lo demás, cuestión de los ingresos queda sujeto a las tablas de IRPF, que establecen el porcentaje de impuestos que habrá que pagar en función de las rentas obtenidas y que para 2015 y 2016 son las siguientes:

tramos irpf

La calculadora de la AEAT

En cualquier caso, la propia AEAT dispone de un programa de ayuda para el cálculo de las retenciones disponible en este enlace y  en  el que bastará con ingresar unos pocos datos para saber cuánto deberá retenernos la empresa.

Conviene recordar que es obligación de la empresa calcular de forma correcta las retenciones de IRPF y que deberá hacerlo no sólo al principio de cada ejercicio, sino cuando se produzcan cambios en la situación salarial o personal del trabajador. Este último deberá informar a la compañía de estas alteraciones y proporcionar datos veraces, ya que de otra forma será él quien tenga que asumir cualquier error en su declaración.

Como puedes ver, las retenciones en la nómina a cuenta del IRPF no sólo se calculan al principio de año, sino que deben calcularse cada vez que hay un cambio que altere la situación del trabajador. Si por ejemplo te suben el sueldo o acabas de ser padre deberás informarlo a la empresa para que recalcule tus retenciones en nómina.

El cálculo que la empresa haga de las retenciones es sólo el porcentaje mínimo a incluir en tu nómina. A partir de ahí puedes ampliar este porcentaje a placer si, por ejemplo, sabes que todos los años terminas pagando a Hacienda y quieres evitar sustos.

Cuándo se calculan las retenciones de IRPF

Las retenciones de IRPF se calculan por lo menos una vez al año, al comienzo del ejercicio. Es entonces cuando deberás rellenar el modelo 145 de la AEAT que te dará tu empresa.

También deberás recalcular este dato con cada cambio de trabajo. Además, deberás volver a hacerlo con cada cambio en tu situación personal. Si te has casado o si has tenido hijos, deberás comunicarlo a tu empresa a través del modelo 145 porque tus retenciones cambiarán y por lo tanto habrá que calcularlas de nuevo.

Esta máxima también se aplica a los aumentos salariales y, en realidad, a cualquier elemento que altere lo que cobras en tu nómina.

Las retenciones de los profesionales.

Es importante apuntar que los autónomos no deben aplicar este sistema. El motivo es que pueden tener varios clientes y emitir más de una factura al mes. Imagínate la carga administrativa que supondría tener que recalcular esa cantidad por cada cliente y cada mes.

Por eso mismo, el caso de los trabajadores por cuenta propia, la retención de IRPF será siempre del 15% tras la última reforma fiscal. Existen algunas excepciones, como las de quienes comienzan la actividad, que podrán aplicar un reducido 7% durante los dos primeros años como trabajadores por cuenta propia.

Del mismo modo, hay actividades como las ganaderas y las forestales en las que la retención será menor.

Las retenciones sobre tus inversiones y ahorro

El dinero que obtienes por tus ahorros también está sujeto a retenciones. Hacienda las aplicará directamente en el momento en el que recuperes tu inversión. Para que lo entiendas mejor, si tienes un depósito a un año por el que has obtenido 1.000 euros, Hacienda retendrá una parte de ese beneficio a cuenta del IRPF.

Las rentas del ahorro está sujetas a una escala de gravámen diferente a las del trabajo. Funcionan bajo tres tramos que son los siguientes:

  • Beneficios hasta 6.000 euros – 19%
  • Beneficios entre 6.001 y 50.000 euros – 21%
  • Beneficios de más de 50.001 euros – 23%

De nuevo, se trata de una escala progresiva y por eso la retención de base sobre casi todos los productos de ahorro es del 19%. Lógicamente, existen excepciones como las que se aplican sobre los seguros de vida y ahorro.

Siguiendo con el ejemplo anterior, Hacienda retendrá directamente 190 euros de esos 1.000 que has ganado. De esta forma, a tu cuenta sólo llegarán 810 euros.



Planificación fiscal: todavía estás a tiempo para pagar menos impuestos en 2016

Se acerca la recta final del año y llega el momento de hacer balance económico del ejercicio por más que todavía reste por afrontar los dispendios navideños. En este repaso no debe faltar un apartado referido a la fiscalidad. Y es que sólo una buena planificación fiscal nos permitirá pagar menos impuestos en 2016.

La renta, de un año para otro

Uno de los errores más comunes es dejar toda planificación fiscal para el momento de hacer la declaración de renta. El problema es que, llegado a ese punto, sólo restará rellenar el Modelo 100 de IRPF de la mejor forma posible, pero poco más.

El motivo es que la renta se paga de un año para otro. Es decir, el año que vienen rendiremos en la campaña de la renta 2016 y lo haremos por los ingresos e inversiones de este año, de forma que la mejor forma de ahorrar en el IRPF no es cumplimentarlo correctamente, que también, sino planificar cómo vamos a pagar menos impuestos.

Lo que ocurre es que el IRPF se liquida a año vencido. En 2017 pagamos la renta de 2016 como en 2016 hicimos la renta 2015.

Por fortuna, todavía estamos a tiempo de hacer algo para no pagar de más a Hacienda.

 

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Como ahorrar en la renta 2016

Desde Impuestosrenta nos ofrecen algunas claves para ahorrar en la declaración de la renta 2016 y que tienen que ver con las deducciones que podemos practicar en el IRPF. Y es que deducciones y reducciones son las dos fórmulas básicas que tenemos para ajustar la factura fiscal al máximo.

Estas son las alternativas para no pagar de más en el IRPF que todavía puedes aprovechar.

Aportaciones a planes de pensiones

Son todo un clásico porque  la fiscalidad de los planes de pensiones permite reducir la base imponible del IRPF con las aportaciones que realicemos. En otras palabras, si inviertes en un plan, será como si hubieses ganado menos dinero.

A modo de ejemplo, una persona que hay a destinado 5.000 euros a su plan de pensión a un PIAS (Plan Individual de Ahorro Sistemático) y que haya ganado 30.000 euros, sólo tributará por 25.000 euros. La inversión en el plan se restará a sus ingresos (los reducirá) a la hora de hacer la renta.

Lógicamente, existen unos límites legales en las cantidades a invertir y deducir para evitar que las grandes fortunas hagan un uso desmedido de esta opción. Como base, nadie puede destinar más de 8.000 euros a planes de pensiones.  Además, existen límites relacionados con la edad y nivel de ingresos del partícipe a la hora de aplicar la reducción en la renta. . Para los menores de 50 años estos son los 8.0000 euros o el 30% de sus ingresos y para los mayores de 50 años los 8.000 euros o el 50% de sus ingresos. En ambos casos se tendrá en cuenta la menor de las cifras.

Inversiones en productos de ahorro a largo plazo

La fiscalidad de PPA, PIAS y otros productos de ahorro a largo plazo también es positiva. Así, por ejemplo, los PIAS permiten recudir la base imponible del IRPF con un límite de 8.000 euros en las aportaciones, mientras que los PPA se benefician de la misma normativa que los planes de pensiones.

Alquiler y compra de vivienda

El pago del alquiler está sujeto a deducciones en el IRPF siempre que se haya cerrado antes de 2015. En concreto, se compone de un tramo estatal que permite desgravar el 10,5% sobre una base máxima de 9.015 euros siempre que la base imponible sea inferior a los 24.000 euros. A esta cantidad habrá que sumar la deducción que haya establecido cada comunidad autónoma. La mayoría cuenta con ayudas en este punto.

Por su parte, la compra de vivienda en 2013 no da lugar a deducción, pero sí las que se realizaron antes del 1 de enero de 2013, que permite deducir el 15% de las cantidades destinadas a la adquisición sobre una base de 9.020 euros.

Donativos

La generosidad también renta en el IRPF. La reforma fiscal de 2015 ha mejorado, además, la recompensa.

En caso de que dones menos de 150 euros al año, recuperarás el 75% de lo que hayas destinados a ONGs y causas solidarias. El resto se financiará vía impuestos.

Si superas los 150 euros  al año recuperarás en la renta el 75%. La ventaja en este punto es que podrás seguir desgravando por las cantidades que superen esa donación inicial. En concreto, si donas a una ONG o causa con la que ya colaboraste en los dos años anteriores, deducirás un 35% de lo aportado. Esta es la fórmula que ha encontrado Hacienda de premiar tu fidelidad.

Cuando se trata de una nueva causa, la deducción será del 30%.

Compensar ganancias con pérdidas

Un clásico para los inversores, especialmente en bolsa. Consiste en materializar pérdidas para compensar las ganancias patrimoniales que se han obtenido por otros medios. La ventaja es que se pueden compensar pérdidas de ejercicios anteriores durante cuatro años.

Para que lo entiendas mejor, si has perdido 100 euros con tus fondos podrás restarlo a las ganancias de otras inversiones. Si perdiste en 2015, podrás traer esas pérdidas a 2016.

Ganar menos

Quizás sea un poco tarde para algunos, pero ganar menos puede servir para pagar menos impuestos y, dependiendo de cada caso, terminar ganando más a final de año. El truco en este punto consiste en hacer un cálculo aproximado del tramo de IRPF en el que nos tocará tributar y ver si lo alcanzamos sólo por unos pocos cientos de euros, en cuyo caso será mejor ganar algo menos, o si estamos en la parte media del mismo.

Estas son seis ideas simples, ¿Cuáles son las vuestras?

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Fiscalidad, IRPF · Escrito por el 15/11/16


La familia en la declaración de la renta: Cuánto puedes ahorrar por tus hijos

El IRPF sirve para igualar las rentas y prima determinadas situaciones, entre ella las de quienes son familia numera. Descubre cómo.

Los hijos ya no vienen con un pan bajo el brazo, sino con una ristra de gastos a los que hacer frente. Esto no quiere decir que no puedan dar alegrías económicas. Por lo menos en lo referente al IRPF, tener hijos renta.

Las familias pagan menos impuestos que las parejas, casadas o no, que todavía no tienen hijos y todavía menos que los solteros. La renta 2015 incluye distintas deducciones para familias numerosas, aunque el mayor incentivo tiene que ver con lo que se conoce como el mínimo personal y familiar. Se trata del dinero que Hacienda estima que necesita una persona para vivir y que para un soltero menor de 65 años es de 5.550 euros al año.

Este dinero se resta de la base imponible, de manera que si ganaste 30.000 euros en 2015, será como si sólo hubieses ganado 24.450 a efectos del IRPF. Además, estos mínimos se adaptan a diferentes situaciones, es decir, se incrementan en determinados supuestos, como por ejemplo el de las personas con hijos a cargo.

La familia en la declaración de la renta

Como puedes ver, si eres familia numerosa normal a tu mínimo personal de 5.550 euros le sumarás 7.100 euros, por lo que el ahorro será más que considerable y es muy fácil que Hacienda termine devolviéndote parte del IRPF.

Esta es sólo una de las fórmulas que las familias numerosas tienen para pagar menos impuestos. La normativa estatal del IRPF no prevé más ayudas a las familias numerosas, pero sí las comunidades autónomas, que a través de sus deducciones en la parte autonómica del IRPF priman este tipo de situaciones.

En este sentido, hay tanto deducciones directas como mayores beneficios para las familias numerosas en deducciones por otras cuestiones como la adquisición de material escolar, por ejemplo.

En la renta 2015 hay sólo seis comunidades con deducciones específicas para familias numerosas. Se trata de Asturias, Canarias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia y Valencia. Esto es lo que proponen en cada caso.

Asturias. La deducción asciende a 505 euros para familias numerosas de categoría general y 1.100 para las de categoría especial.

Canarias. La deducción es de 200 euros para las familias numerosas de categoría general y de 400 euros para las de categoría especial. Además, en caso de que exista algún miembro con una discapacidad superior al 65%, las cuantías se elevarán a 500 y 1.000 euros respectivamente.

Castilla-La Mancha. La deducción es de 200 euros para las familias numerosas de categoría general y de 400 euros para las de categoría especial. Además, en caso de que exista algún miembro con una discapacidad superior al 65%, las cuantías se elevarán a 300 y 900 euros respectivamente.

Castilla y León. La deducción es de 246 euros con carácter general por tener  la condición de familia numerosa y y de 492 euros cuando alguno de los cónyuges tenga una discapacidad del 65% o superior. Además, se aplicará un incremento en la deducción de 410 euros por cada descendiente a partir del cuarto.

Galicia. La deducción es de 250 euros para las familias numerosas de categoría general y de 400 euros para las de categoría especial. Además, en caso de que exista algún miembro con una discapacidad superior al 65%, las cuantías se elevarán a 500 y 800 euros respectivamente.

Comunidad Valenciana. La deducción asciende a 300 euros para las familias numerosas de categoría general y a 600 euros para las familias numerosas de categoría especial.



Cómo actuar en caso de fallecimiento del titular del plan de pensiones

Los planes de pensiones buscan generar un ahorro que sirva como complemento nuestros ingresos durante la jubilación. ¿Y si no se llega a ese extremo? Repasamos cómo actuar en caso de fallecimiento del titular del plan , momento en el que esté podría ser rescatado.

Cómo actuar en caso de fallecimiento del titular del plan de pensiones

Los planes de pensiones son un producto especial por su fiscalidad y por la imposibilidad de rescatar el dinero invertido salvo en determinados casos.

La contingencia de fallecimiento se encuentra reflejada y aceptada como contingencia adicional, en la que los beneficiarios designados de manera expresa por el titular del plan de pensiones o los herederos legales del titular, pueden percibir el dinero acumulado con carácter de derechos económicos y pueden disponer del tanto de manera inmediata como en diferido. En otras palabras, cuando el titular del plan muere sus herederos pueden rescatar el plan.

Debemos tener claro en primer lugar que no existe la obligación de liquidación del plan de pensiones en el momento del fallecimiento del titular, este es un error habitual del que conviene desprenderse. Si los herederos y beneficiarios lo desean, pueden mantener la inversión.

Cómo tributa el plan de pensiones al fallecer su titular

Es importante también tener en cuenta la tributación del plan de pensiones tras el fallecimiento de su titular, ya que puede dar lugar a algunas dudas.

Aquí, también, lo primero que debemos saber es que no existe una modificación sustancial sobre la fiscalidad de un plan de pensiones al uso. En todo caso, el importe que procede de un plan de pensiones va a tener la consideración de rendimiento del trabajo y de esta manera deberá constar en la declaración de la renta de los herederos el importe rescatado.

Es cierto que para los rescates en forma de capital de aportaciones anteriores al 31 de diciembre de 2006 se puede llegar a aplicar la reducción fiscal del 40%, siempre que este rescate que ve realizado dentro del plazo transitorio, que en el caso de las contingencias ocurridas a partir de 2015 es del dos ejercicios fiscales desde el hecho causante.

Por otro lado debemos también tener en cuenta que no vamos a encontrar bonificación fiscal en el caso de rescate en forma de renta ni en esta ni en el resto de contingencias.

Rescate de un plan de pensiones por fallecimiento cuando ya se ha empezado a cobrar

Esta es otra situación que puede darse. Cuando el titular del plan de pensiones fallece ya iniciado el proceso de cobro y rescate de su plan, depende de los diferentes modelos o tipos de renta a los que se hubiera asociado al rescate.

Si el rescate si hubiera iniciado con las denominadas rentas financieras, estas, que no poseen una rentabilidad garantizada y que se perciben hasta el agotamiento de las participaciones en el plan,  seguirán su curso, es decir, los beneficiarios podrán percibir la parte no rescatado de los capitales y podrán hacerlo bien en forma de rentas periódicas o también solicitar la anticipación del importe en un rescate único.

El caso especial de las rentas aseguradas

En el caso de las rentas aseguradas debemos tener en cuenta que el asegurado lo que ha buscado es la garantía de mantener unas rentas independientemente de la evolución de los mercados, con, generalmente, una rentabilidad pactada. Esto deriva en un contrato de seguro.

Cuando el asegurado en este caso no opta por la contratación de la opción de reversión de derechos, la renta queda extinguida en el momento del fallecimiento. Cuando si se pacta la reversión de derechos a favor de otras personas, el beneficiario la reversión seguirá cobrando la renta acordada en los porcentajes establecidos. Debe quedar en este caso claro que esta propuesta viene a reducir habitualmente la rentabilidad ofrecida en el producto. Y por otro lado, esta renta a la que accede el beneficiario no es universal en el tiempo ya que, al fallecimiento del beneficiario la renta queda extinguida, tanto si ésta era vitalicia como si ésta era periódica, teniendo cuenta que en este último caso la extinción que la también vinculada a la fecha marcada en contrato.

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Todo lo que necesitas saber sobre el borrador de la renta

Si cada año fías el destino de tu IRPF al borrador de la renta, te contamos cómo cambia en 2015 con la llegada del servicio Renta Web y cómo seguir sacando provecho de esta herramienta.

El borrador de la renta  se ha convertido en una herramienta imprescindible para millones de contribuyentes a la hora de enfrentarse a la declaración de la renta. Sin embargo, en la renta 2015 este instrumento desaparece tal y como lo conocemos para integrarse dentro del servicio Renta Web, que es totalmente online.
borrador de la renta

El servicio Renta Web de Hacienda cambia la forma, pero no el fondo. Se trata de un híbrido entre el borrador y el Programa Padre que viene a ampliar las funciones del segundo para incluirlas dentro del primero y hacerlo todo totalmente online, sin necesidad de descargar ningún software. Lo que no varía es que el borrador y la nueva predeclaración online siguen siendo básicamente una estimación del resultado de IRPF elaborado por Hacienda con los datos fiscales que posee de cada ciudadano.

Solicitar el borrador y la predeclaración

El borrador de la renta 2015  se puede solicitar en la página web de la Agencia Tributaria en el apartado destinado a la Campaña de la Renta 2015. El cambio respecto a otros años es que el icono del borrador ha sido sustituido por el de Renta Web, tal y como puede verse a continuación.

renta

En este enlace te explicamos cómo solicitar y confirmar el borrador de la renta.

Borrador o Renta Web

El único inconveniente del cambio de sistema hacia renta web es que no todo el mundo podrá disfrutar de él. De hecho, el servicio renta web de borrador y predeclaración de la renta 2015 no estará disponible para quienes hayan obtenido rentas de actividades económicas.  Dicho de otra forma, los autónomos no podrán usar el nuevo sistema y tendrán que seguir acudiendo al Programa Padre para completar el IRPF.

El resto de contribuyentes sí que podrá usar el servicio y hacer la declaración de la renta en su móvil o en su tablet. Como novedad, esta posibilidad se abre para las  personas con rendimientos de capital inmobiliario, ganancias patrimoniales sin retención, rendimientos de capital mobiliario sin retención, transmisiones de inmuebles (más de ocho inmuebles), cesión de derechos imagen, imputaciones de no residentes…

Recomendaciones antes de confirmar el borrador

Aun siendo una herramienta de lo más útil, el borrador de la renta no es ni mucho menos infalible. Esto es algo que nunca debemos perder de vista.  A fin de cuentas puede ocurrir que Hacienda no disponga de todos los datos fiscales del contribuyente, que no haya registrado los últimos cambios en su situación personal o que simplemente no esté aplicando todas las deducciones posibles.

A modo de ejemplo, la AEAT puede no haber incluido las ganancias derivadas del juego online, que no tenga en cuenta que el contribuyente acaba de casarse o que acaba de ser padre, o que simplemente no esté aplicando la deducción por adquisición de vivienda. Uno de los errores registrados en 2015 consiste en el envío del borrador individual en lugar del conjunto para los matrimonios y los consiguientes problemas para realizar el cambio en el modelo de tributación.

Del mismo modo, también es habitual que no se incluyan las deducciones autonómicas o la deducción para madres trabajadoras, por poner dos ejemplos. Por supuesto, si quieres compensar ganancias y pérdidas patrimoniales, el borrador no lo hará.

Precisamente por eso es necesario comprobar el borrador de la renta antes de confirmarlo y en cualquier caso siempre es recomendable utilizar el Programa Padre de ayuda para hacer pruebas y saber si realmente estamos sacando el máximo partido de la declaración de la renta.

Por otra parte, también hay que recordar que solicitar el borrador no obliga a presentar posteriormente la declaración de la renta. Se puede pedir y recibir el borrador pero después no confirmarlo e incluso ni siquiera presentar la declaración de IRPF.

Y vosotros ¿utilizáis el borrador de la renta?

Imagen – Impuestosrenta.com


Fiscalidad, IRPF · Escrito por el 10/05/16


¿Merece la pena pedir que suban las retenciones de IRPF?

Las retenciones de IRPF son un adelanto a Hacienda en previsión de lo que habrá que pagar en la renta. ¿Es bueno pedir que te las subas para después no pagar impuestos?

¿Merece la pena pedir que suban las retenciones de IRPF?

Las nóminas de los trabajadores incluyen una retención de IRPF sobre el salario, que en ocasiones llega a resultar bastante molesto para los trabajadores provocando incluso un debate entre los empleados y las empresas. Una retención implica una rebaja en el poder adquisitivo de los profesionales, mientras que las compañías tienen la obligación de retener de la nómina de éste e ingresar una cantidad en las cuentas de Hacienda.

Las cantidades que se van reteniendo se abonan de forma mensual a modo de anticipo a la Agencia Tributaria, por lo que el IRPF y su cálculo resulta un tanto complejo. Aunque algunos trabajadores no rebasen el límite de salario que les obligue a hacer la declaración de la renta, eso no implica que se encuentren exentos de las retenciones mensuales.

La cantidad a retener dependerá de varios aspectos como son el salario y las circunstancias personales del trabajador, como son la edad o el número de hijos. La combinación de estos factores permite obtener el porcentaje de IRPF a aplicar. Las personas con rentas bajas, por ejemplo, no están obligadas a soportar las retenciones.

Se puede pedir a la empresa que incremente las retenciones de IRPF, pero en ningún caso se permite la disminución. Por debajo resultará imposible, pero puede que en ciertas situaciones interese al trabajador pedir el incremento, como cuando una persona trabaja para dos empresas diferentes en el mismo año o cuente con varios pagadores en ese citado ejercicio.

Por lo tanto, el trabajador no tendrá ningún inconveniente por parte de la empresa ni de la administración para reclamar que se le aplique en la nómina un tipo de retención por IRPF superior al que le correspondería. Para ello es preciso que presente por escrito ante la empresa la solicitud y ésta tendrá la obligación de aplicarlo de manera inmediata cuando se haga con al menos cinco días de antelación respecto a la elaboración de las nóminas.

Se aplicará el nuevo tipo de retención hasta que el trabajador no renuncia a ella por escrito o reclame un tipo de retención mayor. De esta manera la nueva retención funcionará durante los ejercicios sucesivos excepto cuando se produzca un cambio en las circunstancias que le obliguen por un tipo superior por ley.

Como acabamos de comprobar, puede ser una buena estrategia a la hora de realizar la declaración de la renta pedir a la empresa que se incremente el IRPF.

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