Articulos de la categoria 'Fiscalidad planes de pensiones'

Se puede aportar a un plan de pensiones tras el rescate

Tras rescatar un plan de pensiones es posible seguir realizando aportaciones, pero, el participe dejará de ser el beneficiario. Veamos por qué.

Un plan de pensiones tiene un ciclo de vida en el que el partícipe trata de generar una cantidad de ahorro que complemente la pensión de jubilación que va a obtener. Para ello se realizan aportaciones constantes al plan durante el período elegido, que a ser posible debería iniciarse en el mismo momento de acceder al mercado laboral. Una vez llegada la jubilación el partícipe podrá acceder a su ahorro más el rendimiento obtenido.

Partiendo de este ciclo de vida  los planes de pensiones han ido modificando algunos aspectos de sus características de funcionamiento, para adaptarse a nuevas necesidades o situaciones de vulnerabilidad.

Por eso, hoy en día, es posible solicitar un rescate anticipado de nuestro plan de pensiones en situaciones como incapacidad laboral, fallecimiento, dependencia, desempleo de larga duración e incluso el embargo de la vivienda habitual.

También es posible realizar aportaciones al plan de pensiones al mismo tiempo que se está cobrando, pero, teniendo en cuenta que la ley no permite ser en esta situación partícipe y beneficiario de una misma contingencia.

Cobrar y aportar al plan de pensiones a la vez

Una vez nos jubilamos podemos decidir si cobramos la prestación o si seguimos aportando al plan de pensiones. Si continuamos aportando al plan de pensiones sin rescatarlo, podremos cobrarlo cuando decidamos con la suma de todas las aportaciones que hayamos realizado.

Sin embargo, una vez iniciado el cobro, las aportaciones que vamos a realizar se destinarán exclusivamente a fallecimiento y dependencia. Es decir, estas aportaciones que se realizan tras haber iniciado el cobro, sólo pueden ser reclamadas si se produce la contingencia de dependencia, o por los herederos o beneficiarios en caso de fallecimiento.

Un caso diferente es el de un partícipe de un plan de pensiones con una incapacidad laboral permanente reconocida por la seguridad social. Este partícipe puede aportar para cualquier contingencia, jubilación, otro grado de incapacidad laboral permanente sobrevenida, fallecimiento o dependencia.

Si se le ha reconocido la contingencia de incapacidad laboral permanente, el partícipe también podrá cobrar o seguir realizando aportaciones. Si continúa las aportaciones podrá cobrar el plan de pensiones cuando él decida. Iniciado el cobro de la prestación de incapacidad laboral, puede reanudar las aportaciones para cualquier contingencia siempre que hubiera cobrado aquella íntegramente o hubiera suspendido el cobro.

Imagen de Flickr



Como tributa el rescate del plan de pensiones

La fiscalidad es una de las grandes ventajas de los planes de pensiones y aunque normalmente se asocia a las aportaciones, también afecta al momento del rescate. En otros post hemos analizado la necesidad de estudiar cuando rescatar el plan de pensiones y el impacto en la declaración de la renta por hacer en uno u otro momento.

recate plan de pensiones

Ahora vamos a ahondar precisamente en como tributa el rescate del plan de pensiones, cuántos impuestos pagarás por recuperar tu dinero.

Fiscalidad diferida

Lo primero que debes tener claro es que la fiscalidad de este producto está diferida al momento de recuperar el dinero, es decir, que no se pagarán impuestos por la inversión en planes de pensiones hasta que comencemos a cobrarlos.

Esto puede parecer baladí, pero permite aprovechar mucho mejor el poder del interés compuesto y maximizar las ganancias. Sin esa ventaja, Hacienda se quedaría cada año con parte de los beneficios que generas y, por lo tanto, al año siguiente generarías menos beneficios al reinvertir tu capital.

Para que lo entidas mejor, imagina que inviertes 10.000 euros todos los años durante 20 años en  un depósito que te da un 4% y que haces lo mismo con un fondo de inversión (incluimos los fondos por ser su ficalidad igual a la del depósito) que te ofrece la misma rentabilidad. Cada año te generarán 400 euros. Con el depósito, Hacienda se quedará un 19% o 76 euros cada año. Así, en el año 2 podrás reinvertir sólo 10.324 euros con tu depósito, pero reinvertirás los 10.400 euros limpios con el fondo y ese 4% se aplicará sobre ambas cifras.

El resultado: el segundo año tu depósito habrá generado 412,96 euros y tendrás 10658,5 euros tras pagar impuestos. El fondo habrá ganado 416 euros y tendrás en tu cuenta 10.816 euros porque no pagarás impuestos hasta sacar el dinero. Ahora imagínate que en lugar de dos años, aplicamos un periodo de 20 ¿Empiezas a ver por qué es importante que la fiscalidad esté diferida?

En la actualidad existen tres formas de rescatar un plan de pensiones y cada una tiene una fiscalidad diferente, aunque todas tienen algo en común: lo rescatado tributa como renta del trabajo y no como renta del ahorro. Esto quiere decir que pagarás más impuestos al recuperar tu dinero. Es el peaje por las deducciones al aportar a un plan de pensiones:

Rescate en forma de capital

El dinero se cobra ‘de golpe’ como una sola aportación en forma de capital. Todavía existe una disposición transitoria que permite aplicar una reducción del 40% sobre los beneficios obtenidos hasta 2007. En otras palabras, si hasta 2007 ganaste 100 euros, sólo pagarás impuestos impuestos sobre 60 de esos euros.

A partir de ahí, los beneficios se unirán al resto de rentas del trabajo. El resultado es que nuestra base imponible subiár y seguramente tributemos a un tipo mucho más alto del que nos correspondería de otra forma.

TABLAS DE IRPF

Por eso mismo no se suele recomendar rescatar el plan el año de la jubilación. Tu salario suele ser más alto que la pensión y, por lo tanto, tu escala también subirá en función de los tipos que acabas de ver.

Lo que ocurre aquí es que a los 30.000 euros que ganaste trabajando deberás sumar los 50.000 euros que acabas de rescatar de tu plan de pensiones.

Rescate en forma de renta

Es la opción más habitual y consiste en ir recuperando el dinero como si se tratase de un salario mensual, trimestral o en la periodicidad que deseemos.

En este caso el dinero recibido se sumará también al resto de rentas del trabajo tributando a nuestro tipo marginal de IRPF. Es decir, su funcionamiento sería igual que el de un salario.

De nuevo, es fácil que pagues más impuestos de los que pagarías con un fondo, pero eso dependerá de la cuantía de tu pensión pública y del dinero que vayas cobrando del plan. Una buena planificación financiera al establecer cuánto cobrar cada año puede ayudarte a ahorrar mucho dinero en la declaración de la renta.

Lo más importante en este punto es intentar evitar saltar de escala en el IRPF, porque eso haría que se multiplicase de forma exponencial el dinqero a pagar a Hacienda.

Rescate en forma mixta

Se recupera parte del dinero en forma de capital y el resto se cobra como renta. La ventaja es que se puede jugar con el dinero de forma que sólo se recupere la parte anterior a 2007 que cuenta con la ventaja de la reducción. El resto del dinero tributará como  lo hace al cobrar en forma de renta.

Es una de las opciones más habituales, ya que permite tener un dinero en efectivo para ese viaje que llevas tanto planteando y cobrar el resto mes a mes.   Una vez más, hay que planificar esas retiradas para no pagar de más a Hacienda por un lado y que el dinero del plan dé el máximo posible, por otro.

Imagen – JamesCohen



Fiscalidad de las aportaciones al plan de pensiones

Los planes de pensiones son un recurso para pagar menos impuestos en la declaración de la renta.

La fiscalidad de los planes de pensiones se divide en dos momentos: las aportaciones y la recuperación. En su momento ya abordamos como tributa el rescate del plan de pensionesasí que en esta ocasión abordaremos las ventajas fiscales por las inversiones que durante años hacemos en este producto.

6771369615_0025f2ce0e_z

La forma en la que tributa el dinero que inviertes en el plan de pensiones es una de sus grandes ventajas. Y es que a grandes rasgos tus aportaciones servirán para reducir tu base imponible y pagar menos impuestos.

Pero antes de llegar a ese punto vamos a ir repasando las características fiscales del plan.

Fiscalidad diferida

En primer lugar conviene aclarar que la fiscalidad de los planes de pensiones está diferida al momento del rescate. Es decir, que no se pagan impuestos por el dinero que vaya generando el plan hasta que se alcance la jubilación y se recupere el dinero.

Es algo similar a lo que ocurre con los fondos de inversión y que te permitirá sacar partido al interés compuesto porque el dinero que hubieses tenido que pagar en intereses seguirá en tu cuenta y generando beneficios.

Para que lo entiendas mejor, con un depósito cada vez que vence el plazo Hacienda se queda como poco con un 19,5% en 2015 y un 19% en 2016, un dinero que no recibirás y que no generará intereses.

Reducción de la base imponible por las aportaciones

Como parte del plan del Ejecutivo para incentivar el ahorro a largo plazolas aportaciones gozan de beneficios en la declaración de la renta.

Es habitual oír que los planes de pensiones permiten deducir en la declaración de la renta cuando en realidad lo que permiten es practicar una reducción en la base imponible del IRPF. En otras palabras, si has ganado 30.000 euros y has aportado 5.000 a tu plan de pensiones, será como si solo hubieses ganado 25.000 euros al hacer la renta 2015.

Debido a estas ventajas, existen una serie de límites a las aportaciones a los planes de pensiones y las reducciones a las que dan derecho.

Desde la reforma fiscal que entró en vigor en 2015 el límite general es de 8.000 euros. Nadie podrá invertir más de esa cantidad al año por más que quiera. Hasta 2015, había un límite de 10.000 euros para los menores de 50 años y de 12.500 para los mayores.

Lo que se mantiene es el máximo que da lugar a deducción como porcentaje de los ingresos y que sí dependerá de la edad. En este sentido, cuanto más cercana esté la edad de jubilación, mayores serán las aportaciones que se puedan realizar. Los límites son la menor de las siguientes cantidades:

  • 000 euros o el 30% de los ingresos, entendidos estos como la suma de salarios e inversiones, para los mejores de 50 años
  • 500 euros o el 50% de los ingresos para los mayores de 50 años.
  • 500 euros para las personas con discapacidad o las aportaciones que se hagan a su favor.

También se podrán deducir las aportaciones que se realicen en nombre del cónyuge con un máximo de 2.500 euros al año siempre y cuando los ingresos de éste no superen los 8.000 euros al año.

La influencia real de esta reducción sobre el resultado de la declaración de la renta dependerá de la base imponible de cada contribuyente, que se compone entre otras cosas de su salario e inversiones menos las deducciones que se pueda practicar. De esta forma, el ahorro será mayor para quienes cuenten con una base alta, ya que al reducirla también reducirán el tipo marginal o porcentaje que pagan de impuestos.

Para entenderlo mejor, nada como un vistazo a los tipos de IRPF.

tramos de irpf

Como puedes ver el IRPF es un impuesto progresivo, de manera que pagan más quienes más ingresan. Planificar las aportaciones puede hacer que pases de pagar un máximo del 46% al tramo inferior.

Si tienes dudas a la hora de elegir tu plan, puedes contar el apoyo de un asesor financiero que te ayudará encontrar los productos que mejor se adaptan a tus necesidades.

Foto de flickr por anieto2k



Caso práctico de lo que puede pasar al recuperar la pensión en forma de capital

La forma en la que rescates tu plan de pensiones hará que pagues más o menos impuestos. Esto es lo que ocurres cuando optas por recuperar el dinero en forma de capital.

Caso práctico de lo que puede pasar al recuperar la pensión en forma de capital

A efectos fiscales, el rescate del plan de pensiones se cuenta como una renta de trabajo, como si se tratase de un salario. Eso significa que los ingresos se contabilizan en la base general para calcular el IRPF y se les practicará el tipo marginal, que es progresivo, así que cuanto más se gane, mayor proporción del plan de pensiones rescatado irá a parar a Hacienda.

Como jubilado puedes optar por recuperar tu plan en forma de renta periódica o de capital es decir, todo de golpe. Si escoges la última opción Hacienda puede comerse buena parte de tus beneficios, ya que para Hacienda será como si hubieses ganado todo ese dinero. El resultado es que tendrás que pagar impuestos en el IRPF como una renta alta a tipos que pueden superar ampliamente el 40%.

Aquellos que se jubilasen el año pasado y pero hayan esperado a rescatar su plan hasta 2016 pagarán menos impuestos, ya que los tipos marginales que se practican en el IRPF disminuyó en todos los tramos, pero sobre todo en los elevados.

En cualquier caso, cuando se rescata el plan de pensiones hay que valorar si compensa más hacerlo en forma de renta o de capital. En el caso de esta última opción, al recibirlo todo en un solo pago se incrementarán los ingresos anuales y el tipo marginal.

Si un jubilado con una cuenta base imponible de 30.000 euros anuales debido al cobro de la pensión de jubilación del estado, y rescatará 20.000 euros de un plan que había acumulado durante el último lustro, comprobaría como a partir de los 35.200 euros gravaría al 39%, mientras que si lo cobrase en forma de renta afrontaría el 31%. Es necesario que valore que ese rescate del plan no implique un salto a un tramo superior de tipo marginal del Impuesto sobre la Renta.

También hay que valorar las aportaciones que se hagan previas a 2007 en ese plan. Hasta el año pasado a la hora de rescatarlas había una bonificación del 40% en el caso de recuperarlo en forma de capital. Sin duda suponía una gran ayuda para disminuir la factura fiscal. Si hasta el 31 de diciembre de 2006 había acumulado 20.000 euros, más otros 15.000 euros a partir de esa fecha, tendría la posibilidad de rescatarlo en modo de capital y tributar sólo por 27.000 euros, que serían los 15.000 euros, más el 60% de 20.000 (12.000 euros). De lo contrario sería por 35.000 euros.

En este caso práctico, el ahorro fiscal ascenderá a 120 euros, ya que se pasará a abonar a la Agencia Tributaria 4.680 euros en lugar de 4.800. El jubilado cuenta con dos años para beneficiarse de esta ayuda, así que sí deja transcurrir este periodo el coste fiscal alcanzaría los 7.400 euros.

Al final es cuestión de hacer cuentas y tener claro que si cobras todo tu plan de pensiones en un único pago tendrás que pagar muchos impuestos no sólo por el dinero del plan, sino también de la pensión pública, que tributará junto a éste.

También te puede interesar:

Cómo funciona la opción de recuperar el plan de pensiones en 10 años

Cuánto puedes esperar para recuperar tu plan tras jubilarte

¿Cuánto puedo esperar tras jubilarme antes de recuperar mi plan de pensiones?

Imagen de Flickr



Rescatar el plan de pensiones antes de 2016 ¿buena o mala idea?

¿Te has jubilado en 2015 y no sabes si rescatar ya tu plan de pensiones o cómo hacerlo? Te damos las claves para tomar tu decisión.

Rescatar el plan de pensiones antes de 2016 ¿buena o mala idea?

La fiscalidad es clave para los planes de pensiones y no sólo porque sea su principal ventaja frnete a otros productos de ahorro, también porque puede hacer que perdamos o perdamos dinero en función del momento del rescate y la fórmula escogida.

A diferencia de la mayoría de productos de inversión, que tributan como rentas del ahorro, los planes de pensiones lo hacen dentro de las rentas del trabajo. Es decir, para Hacienda el dinero de los planes de pensiones se equipara a tu salario. A efectos prácticos esto quiere decir que tributarán según el tipo general de IRPF y no el del ahorro.

Rescatar el plan de pensiones antes de 2016

Además, también permiten recuperar el dinero de formas diferentes, como renta, como capital o como una mezcla de ambas. Al recuperar el dinero en forma de renta lo que harás será cobrar un dinero todos los meses o en los periodos que elijas, mientras que si optas por el capital cobrarás todo el dinero del plan de golpe.

Lo que ocurre con los planes es que al sumarse a tus ingresos es muy fácil que si optas por recuperarlo de golpe termines pagando casi la mitad del dinero a Hacienda. ¿Por qué? Sólo imagina que ya has ganado 30.000 euros en 2015 y que a ese dinero le sumas los 120.000 euros de tu plan. Ahora revisa la tabla superior y mira cuál sería tu tipo marginal o tipo máximo. ¿Dónde estaría si hubieses cobrado sólo cuatro mensualidades de 800 euros?

Ahí tienes la respuesta de por qué debes hacer cálculos antes de recuperar el plan.

Mejor esperar a 2016

Si todavía no has recuperado tu plan es mejor que esperes a 2016, algo que también puedes aplicar a tus inversiones. El motivo es muy simple. En 2016 los tipos de IRPF serán en 0,5 y un punto menores que este año. La traducción es que pagarás menos impuestos por tu dinero sin tener que hacer nada, sólo posponer un mes la recuperación del plan.

Esta una comparativa de la tabla de IRPF de 2015 frente a la de 2016.

tramos irpf

Ahora que ya tienes claro cómo tributa el plan, sólo te queda decidir qué hacer con él.

También te puede interesar:

Como tributa el rescate del plan de pensiones

Cuánto puedes esperar para recuperar tu plan tras jubilarte

Como tributan los seguros de Ahorro en el IRPF

Imagen de Flickr



Quién es quién en un plan de pensiones

A la hora de contratar un plan de pensiones hay que reunir la mayor cantidad posible de información para contar con una mayor seguridad posible. Y es que no sólo nosotros estaremos implicados, ya que también debe aparecer recogido en él el beneficiario que se encargaría de percibir el ahorro en caso de sufrir algún tipo de improviso en forma de enfermedad grave o fallecimiento cuando llegase la fecha de vencimiento del plan.

Quién es quién en un plan de pensiones

Los protagonistas principales que intervienen en un plan de pensiones son básicamente la persona que lo contrata y la entidad que nos lo abre. Pero hay otras figuras que también deberías controlar para saber quién es quién en esta operación.

En primer lugar vamos a detenernos en el promotor, que puede ser una sociedad, entidad o empresa que se ocupa de ofrecer el plan de pensiones a los clientes y que se ocupan de hacer la correspondiente promoción. Tendrán la obligación de asesorarnos e informarnos con detalle de todas las condiciones y beneficios que puede reportar para nosotros la firma de este plan de pensiones.

Por otro lado, también se encuentran los partícipes, que son aquellas personas que lo contratan y que por lo tanto se beneficiarán de la cobertura del plan, ya sea por la jubilación, fallecimiento, dependencia o incapacidad. Está claro que el principal beneficiario no disfrutará de sus ahorros cuando fallezca, pero para eso existe la figura del beneficiario.

A la hora de referirnos a los beneficiarios de un plan de pensiones hay que decir que son las personas físicas que tienen derecho a recibir las prestaciones una vez que concluya el plazo del plan. Lo más lógico es que el beneficiario coincida con el partícipe, que será la persona que contrato el mismo y que disfrutará del ahorro, ya sea por jubilación, dependencia o incapacidad.

Cuando el partícipe fallezca los beneficiarios serán aquellas personas que éste haya decidido. Por eso resulta importante que a la hora de contratar un plan de pensiones se tenga muy claro a quienes se nombrará como beneficiarios para que en el futuro no surjan problemas entre los familiares. Lo más normal es que el orden a elegir incluya en primer lugar al cónyuge (ya sea marido o esposa), y a los herederos naturales, que van desde hijos, padres, tíos o sobrinos. También hay que decir que a la hora de escoger un beneficiario tampoco es preciso que sea alguien de la familia.

Estas son las personas que participan en tu plan ¿Tienes claro quien es quién?

También te puede interesar:

Cinco cosas que debes saber antes y después de contratar tu plan de pensiones

Hay que pagar por traspasar el plan de pensiones

Qué normas de inversión debe cumplir un plan de pensiones

Imagen de Flickr



Pensiones del extranjero, cómo tributan

Todos los ciudadanos tienen la obligación de tributar por las pensiones recibidas por trabajos en el extranjero tal y como recoge la Ley del IRPF, en donde se recoge que todo residente fiscal en España “deberá declarar las rentas que obtenga en cualquier parte del mundo”, sin perjuicio de lo que recoja en el Convenio entre España y el país de origen de la renta para que no se produzca la doble imposición.

Pensiones del extranjero, cómo tributan

Por lo tanto, aquellos que hayan trabajado en un país extranjero, como puede ser el caso de Suiza, Francia, Alemania, Reino Unido, etc, y en estos momentos perciban una presión pública o privada por los servicios realizados, tienen que tributar por estos ingresos en la Declaración de la Renta como rendimientos del trabajo.

Este tipo de pensiones no suelen aparecer en los borradores que la Agencia Tributaria envía a los contribuyentes, pero es nuestra obligación incluirlas. Lo haremos en el apartado de retribuciones dinerarias como rendimientos del trabajo y en la Casilla 001 del Programa PADRE incluiremos el importe.

Cabe la posibilidad de que la pensión en un estado extranjero también tenga ya una retención en el país de origen, por eso a la hora de realizar la Declaración de la Renta y de incluirla como rendimientos del trabajo habrá que aplicar la deducción por doble imposición internacional. En la página 14 del programa Padre indicaremos en la casilla 505 el importe de los rendimientos del trabajo incluidas en la base general, mientras que en la casilla de impuestos satisfechos en el extranjero incluiremos la cantidad de las retenciones que se hayan realizado en el país de origen de la pensión.

Rellenando esta casilla 505 se calculará de manera automática en el programa Padre la cuantía que se debe deducir, evitando así que se tribute por estos ingresos tanto en el país de destino como en el de origen.

En los últimos años se ha producido una serie de mejoras en los métodos de intercambio de información con otros países por parte de la Agencia Tributaria, sobre todo con los europeos. Ahora dispone de una serie de datos fiscales que no estaban a su alcance con anterioridad, de ahí que se esté reclamando en estos momentos a los contribuyentes la deuda por la no tributación de las pensiones internacionales con carácter retroactivo. Se han denunciado casos en los que algunas personas se han visto obligadas a abonar sanciones que llegaban hasta los 20.000 euros por no declararlas en su momento.



Qué hay que valorar antes de traspasar un plan y cuándo hacerlo

Las entidades financieras tientan a sus clientes con ofertas atractivas y unas condiciones ventajosas. No se salvan de estas campañas aquellos que buscan garantizarse unos ahorros para la jubilación con unos planes. El proceso para traspasarlo de un banco a otro resulta muy rápido y sencillo, pero en realidad hay que valorar si nos merece la pena en términos de rentabilidad.

Qué hay que valorar antes de traspasar un plan y cuándo hacerlo

Si se desea cambiar de entidad bancaria el plan de pensiones esto no nos va a generar ningún tipo de gasto. Se trata de una gestión totalmente gratuita como establece la ley.

Antes de traspasar el plan deberías estudiar las posibles ventajas e inconvenientes. Una mayor rentabilidad o un regalo promocional pueden empujarnos de manera clara a migrar de banco, pero en el lado negativo se encuentra la pérdida de trato personalizado o de confianza con la entidad habitual con la que trabajamos.

Revisa bien la letra pequeña de cualquier contrato, sobre todo porque muchos intentan conseguir clientes a través de ofertas gancho, que a largo plazo no resultan tan ventajosas como pudiéramos desear. No tendría mucho sentido que cambiases el plan si lo único que te ofrecen es una alta rentabilidad el primer año o un ejercicio sin comisiones.

Asegúrate que al contratar ese nuevo plan de pensiones con otro banco no incluya una serie de ataduras, como sea la vinculación de manera obligatoria a distintos productos de la entidad, como pueden ser seguros de vida o seguros del hogar, entre otras cosas. Esto nos castigaría prácticamente a estar sujetos a ellos durante un largo tiempo, que es lo que buscan los bancos.

El traspaso de los planes es un trámite que no acarrea ningún tipo de coste para el cliente. De hecho suele ocuparse la nueva entidad de gestionar cualquier movimiento. Sólo deberás presentar la información sobre el antiguo plan y firmar una orden de migración desde el plan anterior al nuevo que hayas contratado. El cambio tardará en hacerse efectivo apenas un par de semanas.

Cuando tengas intención de cambiar tu plan deberías valorar en primer lugar que se trata de un producto a largo plazo, que servirá para garantizarnos una serie de ahorros a la hora de alcanzar la jubilación. Antes de tomar cualquier tipo de decisión hay que valorar en profundidad las distintas opciones que nos presenta el mercado, comparándolas todas con el plan que tengamos en la actualidad. La decisión se puede tomar con mucha facilidad, pero hay que valorarla bien.

Imagen de Flickr



¿Influye el mes en lo que se cobra de jubilación?

Cuando pensamos en nuestra futura jubilación nos asaltan muchas dudas. Algunas son muy visibles, sobre los importes de nuestra jubilación, el proceso burocrático, etcétera y otras no tanto pero igual de importantes, como por ejemplo la posible influencia del mes en el que los jubilemos sobre nuestra jubilación.

Influye el mes en lo que se cobra de jubilación

Y ya de antemano decimos que sí, que efectivamente el mes elegido para nuestra jubilación influye lo que vamos a cobrar durante el resto de nuestras vidas tras acceder a la pensión. Trataremos de explicar cómo influye realmente.

Para ello debemos tener en cuenta que en el cálculo de nuestro futuro jubilación intervienen tres elementos fundamentales: el número de años cotizados, las bases de cotización (y por tanto la propia evolución salarial del trabajador y el tratamiento económico de las bases de cotización máximas y mínimas) y la evolución del Índice de Precio al Consumo.

Esto último, que tal vez no lo tenemos tan en cuenta, queda representado en el hecho de la necesidad de tener en cuenta este índice a la hora de las revisiones salariales pero también a la hora de establecer la base reguladora de la pensión ya que se utiliza para la actualización de las bases de cotización.

formula_base_reguladora_pension_contributiva_2013

mediante la fórmula se toman las bases de cotización anteriores haciendo media con las que se corresponden a los dos años anteriores a la jubilación (los dos años previos a la jubilación no cuentan) es decir existe un periodo de dos años en los que las bases no sufren actualizaciones pero, el resto de las bases hasta cubrir los máximos de cotización si, en esta parte encontramos el 90% del total de la base reguladora, y aquí entra en juego el hecho clave, cuanto mayor sea el valor que alcanza el IPC en ese mes (I25) más elevada sea la base reguladora y por tanto, más elevada sea la pensión.

No se puede de hecho averiguar de antemano cuál será el IPC que se utilizarán el cálculo de nuestra pensión ya que, será el momento de la jubilación cuando, ya habrá pasado 24 meses al menos sobre ese momento, el caso es importante reseñar que esto no sería válido para quienes hayan cotizado sobre las bases máximas, pero este es un porcentaje menor con respecto al global de los cotizantes.

Si se diera el caso de la posibilidad de elección sobre el mes de jubilación, debiéramos fijarnos en la evolución del IPC mensual en referencia a los dos años anteriores al año de jubilación y contrastar su evolución, dicho de otro modo, un valor de evolución muy elevado para el IPC en un mes significa que el siguiente mes sería idóneo para la jubilación. No es esperable que las pensiones no sigan creciendo con el IPC, como lo han venido haciendo hasta ahora por lo que una buena elección del mes de jubilación puede significar una diferencia importante, no tanto por el volumen global sino porque podemos adelantar en el tiempo la propia evolución de la pensión, es decir, elegir un buen momento puede hacer que nuestra pensión se eleve uno o dos años antes de su momento en conjunto.

Imagen de Flickr



Hay que pagar por traspasar el plan de pensiones

La capacidad de traspasar un plan de pensiones de uno a otro sin tener que tributar por ello es una de sus ventajas pero ¿tiene algún coste adicional más allá del fiscal?

Hay que pagar por traspasar el plan de pensiones

Si algo caracteriza a los planes de pensiones son sus ventajas fiscales en el momento de hacer las aportaciones. El precio a pagar es una liquidez reducida, es decir, pocos supuestos en los que se puede recuperar el dinero. ¿Qué ocurre si nuestro plan no marcha cómo queremos? ¿Se puede trasladar a otro plan? La respuesta es afirmativa y además, al hacerlo no tendrás que pagar ningún tipo de impuesto ni de comisión.

La Ley de IRPF y también la ley que regula los planes son cristalinas a este respecto: el traspaso y cambio de planes de pensiones no conlleva ningún coste ni ninguna comisión. De hecho, la entidad financiera debe llevarlo a cabo de forma rápida y sin poner trabas, tanto si se trata de un cambio de plan o de un cambio de plan y entidad financiera.

El trámite para cambiar de plan de pensiones es de lo más sencillo. Bastará con acudir a la nueva entidad si queremos cambiar también de banco con el DNI, la documentación del plan que tengamos contratado y firmar la adhesión al nuevo plan. A partir de ahí, el traspaso deberá hacerse en un plazo máximo de quince días. Si lo que queremos es cambiar de plan dentro de la misma aseguradora o banco, bastará con comunicárselo y firmar el cambio.

Seguro que en este punto muchos os estáis preguntando por qué, si el cambio no tiene coste, a veces los bancos cobran comisiones e indemnizaciones. La clave está en que no cobran esos honorarios por el traspaso de plan, sino por el incentivo que en su día firmaste por contratarlo. Nos estamos refiriendo a la bonificación del 4% del dinero aportado por llevar tu plan al banco o la magnífica cubertería. Esos regalos -pagos en especie realmente- sí conllevan un compromiso de permanencia del plan y es al romperlo cuando hay que pagar por ello.

Por eso mismo es necesario valorar muy bien este tipo de ofertas antes de firmarlas. El cambio de plan debería en realidad estar motivado por una pérdida de rentabilidad del producto que tengas contratado en ese momento o porque hayan cambiado tus circunstancias y tu perfil de riesgo -recuerda que cuanto más mayor, menos riesgo debes asumir para preservar lo que has conseguido hasta ese momento-.

Cambiar el plan por una bonificación del 4%, por ejemplo, puede ser positivo y una forma de ganar un dinero extra, pero si vas a hacerlo no olvides revisar lo importante: la política del plan de destino y las comisiones que deberás pagar por él.

Imagen de Flickr




Página 1 de 3123