Articulos de la categoria 'Agencia tributaria'

¿Qué hacer si no has presentado a tiempo la declaración de la renta?

Cada año son miles de personas a las que se les pasa el plazo para presentar la declaración de la renta. Si eres una de ellas lo primero que debes hacer es mantener la calma. Te explicamos qué pasos debes seguir y qué consecuencias puede tener hacer el IRPF fuera de plazo.

Aunque todos tenemos las fechas de la declaración de la renta marcadas a fuego en el calendario, los medios de comunicación ya se encargan de hacer su labor para que todo el mundo sepa cuándo empiezan la campaña de la renta y cuándo acaba. Gracias a ello cada vez son más los que aprovechan los primeros días para cumplir con Hacienda y ‘olvidarse’ del problema. Sin embargo, todavía hay miles de personas que lo dejan para última hora y que incluso ‘pierden el tren’ de los plazos legales. ¿Cómo actuar si no has presentado la renta 2016 a tiempo?

¿Qué hacer si no has presentado a tiempo la declaración de la renta?

Si todavía no has entregado tu declaración de la renta y ni siquiera la has hecho, debes saber cómo en otras tantas áreas de la vida, con el IRPF también “más vale tarde nunca”. En otras palabras, mejor presentar la renta fiera de tiempo que no hacerlo.

Mantén la calma, haz tu declaración

Lo primero es no ponerse nervioso. Se te ha pasado el plazo para entregar el IRPF, pero esto es algo habitual que les ocurre a muchas personas. Obvia ese dato y recupera el tiempo perdido. Es decir, rellena tu declaración de la renta a través del renta web como si todavía estuvieses en junio.

Para ello solicita el número de referencia de tu declaración en la página web de Hacienda, pulsa en el apartado de “XXXXX”, traslada los datos fiscales y termina tu declaración. La ventaja frente a otros años es que ahora podrás completar el proceso de forma 100% online. Si lo prefieres siempre podrás imprimir la predeclaración y llevarla a una oficina bancaria, pero la opción electrónica suele ser más rápida.

Con este simple paso puedes haberte evitado muchos problemas. Y es que va una diferencia enorme entre ser tú quien hace la declaración fuera de plazo y que sea Hacienda la que reclame.

Sanciones por presentar la renta fuera de plazo

Por desgracia, también puede ocurrir que no tengas tanta suerte. En teoría, entregar el borrador fuera de plazo es una alta sancionada por la Agencia Tributaria. No te preocupes, muchas veces la AEAT ‘hace la vista gorda’ si el retraso es sólo de unos días. En otras palabras nunca te llegará ningún tipo de sanción.

¿Y si no es así? La sanción dependerá del resultado de la declaración. Si la declaración es a ingresar, es decir, hay que pagar a Hacienda, la AEAT aplicará un recargo sobre el dinero que habría que haber pagado.

El porcentaje de este recargo dependerá del tiempo que tardemos en presentar la declaración fuera de plazo. El esquema de Hacienda es el siguiente:

  • Hasta 3 meses después de la fecha límite: recargo del 5%.
  • Hasta 6 meses: recargo del 10%.
  • Hasta 12 meses: recargo del 15%.
  • Con más de 12 meses de demora: recargo del 20% más pago de los intereses de demora, ahora mismo en el 3,75%.

La cosa cambia en caso de que el resultado sea a nuestro favor. En este caso no cabría aplicar recargo sobre la devolución de la renta, pero sí que habría sanción. En concreto, la multa de Hacienda es de 200 euros, pero aplica una rebaja del 50% si se paga rápidamente y sin realizar alegaciones. Y es que al final lo que la Agencia Tributaria busca siempre es cobrar, y cuando antes mejor.

Por último, un consejo: aunque el resultado de la declaración sea a devolver, nunca dejes pasar la renta si estás obligado a tributar. Como has visto, Hacienda puede sancionarte y el hecho de que tenga que pagarte no hará que no te inspeccione si ve que tenías que presentar la renta y no lo hiciste. Esto es especialmente importante para aquellas personas con pequeñas cantidades a cobrar que no alcancen los citados 200 euros.



Hacienda no me ha pagado, qué hago

El pasado 30 de julio terminó el periodo para presentar la renta 2016 fuera de plazo y aunque Hacienda se esmera cada año más, todavía hay quienes no han cobrado la devolución de la renta. Por un lado están los que esperaron a última hora para hacer el IRPF y por otro los que lo hicieron hace tiempo pero no han recibido el ingreso.

¿Qué hacer si Hacienda no ha pagado la devolución de la renta?

Lo primero que debemos tener claro es cuánto tarda Hacienda en hacer la devolución de la renta. La AEAT es rápida, pero no inmediata. Lo normal es que pasen por lo menos diez días desde que hacemos el IRPF hasta que la Agencia Tributaria lo repasa y procede a hacer el ingreso. Es muy raro recibir la transferencia antes de ese plan.

En cualquier caso, debemos tener claro que Hacienda dispone hasta el 31 de diciembre para hacer el ingreso de la devolución de la renta. Incluso superado ese periodo, la AEAT podría retrasar el pago y sólo tendría que hacer frente a los intereses de demora. Estos intereses se sumarían de forma automática al dinero que nos deba Hacienda.

Por eso mismo, lo más importante es mantener la calma y no pensar que hay un problema donde no lo hay. Esto no quiere decir que debamos quedarnos parados eternamente. Si han pasado 20 días desde que hicimos la renta y no hemos recibido la devolución de IRPF, deberíamos por lo menos comprobar que todo está perfecto y que no tenemos ningún requerimiento de Hacienda.

Comprobar el estado de la declaración

Para saber si hay algún problema con nuestra renta sólo hay que comprobar el estado de la declaración. A través de la página web de Hacienda podremos hacerlo. Basta con acudir al icono de “Renta 2016” y allí veremos un apartado donde directamente pone “Comprobar estado declaración”. Una vez dentro podremos identificarnos con nuestro DNI electrónico, certificado digital, clave PIN o con el número de referencia de la declaración. También es posible acceder a este servicio de forma permanente en la Sede Electrónica de la AEAT.

Tras identificarnos, Hacienda nos informará del estado de la declaración. Lo normal es que se esté tramitando, es decir, que siga su curso normal. Sólo debemos preocuparnos si vemos un mensaje en el que Hacienda nos reclama información, ya que entonces es que la AEAT ha encontrado alguna incongruencia.

En ese caso, la propia AEAT nos hará una propuesta de liquidación. En otras palabras, nos dirá cuál sería el resultado del IRPF con los cambios que ella cree que debemos hacer. Si estamos de acuerdo bastará con aceptar y directamente se procederá al ingreso. Si no lo estamos, habrá que formular las alegaciones oportunas y esperar.

Imagen de Flickr



Renta 2016: cosas por las que creías que no se pagaban impuestos, pero sí

Hacienda siempre quiere su parte del pastel. Esta es una premisa que debes tener clara. Por eso mismo las rentas exentas en el IRPF son muy limitadas y por el contrario abundan las cosas por las que creías que no se pagaban impuestos pero por las que sí debes tributar en la renta 2016.

De hecho, como norma general lo mejor es pensar que será necesario tributar por todos los ingresos que tengas. Así te evitarás sustos y malos ratos. Por si acaso estas son algunas cosas que sí deberás incluir en la renta, aunque no lo hubieses pensado.

Tu casa de la playa

Si tienes una casa vacía vas a tener que pagar impuestos. Es lo que se conoce como imputación de renta inmobiliaria. Básicamente Hacienda entiende que un piso sin usar te abre la posibilidad de cobrar un alquiler y generar una renta. Que después no quieras aprovechar esta opción no es óbice para que el fisco no cobre su parte.

En concreto, esta imputación de renta (dinero que se supone que has ganado con tu piso vacío y sin alquilar) es de entre un 2% y un 1,1% de su valor según figure en el IBI.

El paro

La prestación por desempleo tributa en la declaración de la renta. De hecho, el dinero del paro se suma al resto de rentas del trabajo como lo hace un sueldo al uso. Es más, a efectos de IRPF el paro es un segundo pagador si además has trabajado ese año, lo que aumenta tus posibilidades de estar obligado a presentar la declaración de la renta.

El plan PIVE y las subvenciones

El Plan PIVE y en general cualquier ayuda o subvención cuyas bases no declaren claramente como exentas, deberán tributar.

Las ayudas ligadas a bienes, como los planes PIVE, renove, de rehabilitación de vivienda y similares tributarán como una ganancia patrimonial, en tanto que las ayudas para adquisición de material escolar, transporte escolar, comedor, de asistencia en el domicilillo y similares serán rendimientos de trabajo.

La prestación por maternidad

Pese a las recientes sentencias judiciales, el Tribual Económico Administrativo Central ha resuelto que la prestación por maternidad de la Seguridad Social sí que tributa en la declaración de la renta. En concreto, se trata de un rendimiento de trabajo.

Las apuestas deportivas

Si has ganado dinero en alguna casa de apuestas online también tendrás que incluirlo en la declaración de la renta. Eso sí, sólo deberás incluirlas si superan los 1.000 euros en su conjunto.

Estas ganancias se sumarán a los rendimientos del trabajo, aunque nunca se podrán restar. En otras palabras, si has perdido con tus apuestas no tributarás pero tampoco te compensarán por ese capital, como sí ocurre en bolsa.

Las ganancias en el póker

Al igual que ocurre con las apuestas deportivas, si has jugado en un casino online y has ganado, tendrás que incluir ese dinero en la renta.

Lo que has ganado en Wallapop

La venta de objetos de segunda mano también tributa, sólo que con una salvedad. Al hacer la renta 2016 sólo tendrás que pagar si has ganado dinero con la venta. Es decir, si has vendido algo por encima de su precio de compra. En caso contrario no se generaría ganancia y por lo tanto no habría qué declarar.

Imagen de Flickr



La renta 2016 ya te está enseñando cómo la fiscalidad afecta a tu ahorro

Estamos en plena campaña de IRPF y un repaso a la renta 2016 puede ser el momento ideal para que aprendas cómo los impuestos afectan a tu ahorro y por qué deberías tenerlos en cuenta.

Y es que la fiscalidad de los productos financieros es algo que nunca deberíamos pasar por alto ni obviar. La forma en la que tributa cada producto afecta al rendimiento final de la inversión y a lo que terminas ingresando en tu cuenta.

Si en 2016 contrataste algún depósito, habrás tenido que reflejarlo en la declaración de la renta y pagar por él como poco un 19% de lo que ganaste. De hecho, tu banco ya te habrá retenido ese porcentaje de entrada como adelanto de lo que ahora te toca pagar en el IRPF. Imaginemos que Pedro invirtió 10.000 euros en un depósito y obtuvo 100 euros (un 1%). Hacienda se quedará con 19 euros de sus beneficios. Si en 2017 vuelve a contratar ese depósito, Hacienda se quedará con otro 19%.

Esto mismo se aplica en el caso de las acciones. Si inviertes en bolsa y has vendido algún título en 2016, al hacer la declaración de la renta deberás pagar impuestos por las ganancias obtenidas. Éstas se calculan restando el precio de compra al precio de venta y tributan en función de la siguiente escala una vez sumadas con el resto de inversiones.

  • Ganancias hasta 6.000 euros – 19%
  • Ganancias entre 6.000 y 50.000 euros – 21%
  • Ganancias que superen los 50.000 euros – 23%

Eso sí, no habrá que pagar impuestos hasta vender las acciones, de manera que si en 2016 compraste títulos de Google, por ejemplo, pero no vendiste, tampoco tendrás que pagar por más que hayan subido. Volvamos con Pedro, que en 2016 sí vendió parte de sus acciones con unan ganancia de 4.000 euros. De nuevo, su bróker le retuvo el 19% de ese dinero, que es precisamente el porcentaje que debe pagar en la renta. En dinero contante y sonante, 760 euros.

Por su parte, Juan apostó por fondos de inversión. Su funcionamiento es similar al de las acciones que acabamos de ver, sólo que existe una importante diferencia. Si se reinvierte el dinero obtenido en otro fondo, no hay que pagar impuestos. Y esto es precisamente lo que hizo Juan, que también ganó 4.000 euros con un fondo pero los usó para comprar otro. El resultado, es que no tiene que pagar nada en la renta 2016 y cuenta con 760 euros más a los que sacar rendimiento.

Además, Juan destinó 5.000 euros a su plan de pensiones, que además de ir subiendo le ha permitido restar ese dinero a su salario a efectos de calcular su declaración de la renta. La diferencia es que, según las tablas de IRPF, ha pasado de tributar a un tipo máximo del 30% a hacerlo a otro del 24%.

En total, Pedro ha pagado 779 euros a Hacienda mientras que Juan no sólo no ha pagado, sino que ha ganado en la renta gracias a sus inversiones. Seguro que ahora tienes más clara la importancia de planificar tu ahorro también desde el punto de vista fiscal. Aquí pueden ayudarte.

Imagen de Flickr



Cinco consejos antes de emanciparte e irte de alquiler

Cuando vas a emanciparte, tener tu vivienda propia, aunque sea de alquiler, la emoción puede cegarnos por lo que es importante tener en cuenta estos detalles.

Cinco consejos antes de emanciparte e irte de alquiler

Cada vez es más común en España que las personas que se independizan, que se emancipan, se vayan a vivir de alquiler en vez de comprar un piso. Apenas el 20% de la población joven vive fuera de la casa de sus padres, una de las cifras más bajas de Europa, aunque sí es verdad que crece el número de viviendas alquiladas.

Como en cualquier otro aspecto de la vida, cuando nos independizamos y nos vamos de alquiler nos pueden surgir una serie de dudas o nos vienen bien una serie de consejos. Vamos a hablar de las más comunes:

  • Uno de los asuntos que más te puede agobiar de primeras es la puesta en marcha de servicios tan esenciales en una casa como la luz, el gas, el agua o internet. Sí, es fácil que las primeras semanas tengas algún problemilla con eso si la vivienda es nueva. Lo lógico, en cualquier caso, es que el arrendador ya se haya dado de alta en todos ellos y sólo tengas que cambiar los datos del pagador. Si no es así, debes saber que la luz puede tardar una semana, el gas, dos, e internet depende del operador. En cualquier caso, son problemas menores e, incluso, puedes exigir que estos servicios estén dados de alta y funcionando antes de mudarte.
  • Es importante que mires si en tu comunidad autónoma existe deducción por vivienda de alquiler. Evidentemente debes tener un contrato firmado y el arrendador tiene que estar inscrito en el Instituto Autonómico de la Vivienda y depositar la fianza del alquiler allí. Si es así, podrás desgravarte tu alquiler por la deducción autonómica. A nivel nacional, en las últimas reformas fiscales se eliminaron la deducción estatal por alquiler para los contratos firmados a partir del 1 de enero de 2015. Si lo firmaste antes, quizás puedas aprovecharte también de una deducción nacional y es compatible con la autonómica. Míralo.
  • Debes saber que no tienes la obligación de contratar un seguro para tu vivienda alquilada. Si el arrendador tiene una hipoteca sobre ese piso, te cubre su seguro. Ahora bien, podría ser recomendable tener un seguro que te cubra la responsabilidad civil y los daños materiales. De esta manera, no dependes del seguro de tu arrendador, pero debes saber que no tienes obligación de contratarlo. ENLACE
  • Tampoco es obligatorio que te empadrones en la vivienda de alquiler. No hay ninguna ley que te obligue, pero sí debes tener en cuenta que para ciertos trámites necesitarás estarlo como solicitar la tarjeta de residente para aparcar el coche en tu calle o para cambiar de centro médico. Si te empadronas, debes saber que no podrás ejercer tu derecho al voto en los próximos seis meses.
  • Y, por último, debes mirar más allá. De nada te sirve tener un piso fenomenal, equipado y monísimo si después vas a vivir en una zona problemática o no hay los servicios mínimos (supermercados, bares) o no hay transporte público. Esta visión demuestra tu madurez. No dejes que los árboles, una casa muy chula, te impidan ver el bosque, un entorno difícil para vivir.

Sigue estas cinco directrices y tu paso de la casa de tus padres a vivir por tu cuenta será todo un éxito.

Imagen de Flickr



Como calcular las retenciones de IRPF

Las retenciones de IRPF marcan el dinero que Hacienda estima que pagarás al hacer la declaración de la renta. Te enseñamos cómo calcularlas.

El cambio de año es uno de los momentos indicados por Hacienda para actualizar los datos que posee de los contribuyentes empleados, algo que hace a través del conocido como el Modelo 145 de la Agencia Tributaria por el que se calculan las retenciones de IRPF.

Qué son las retenciones de IRPF

Para quienes todavía no estén familiarizados con este concepto, las retenciones a cuenta del IRPF no son más que el dinero que la AEAT detrae de las nóminas de los empleados y de las facturas de los autónomos en previsión del dinero que después deberán pagar en la declaración de la renta.

Las retenciones sobre la nómina son una fórmula de financiarse por parte del Estado, pero también de asegurarse de que vas pagando tu renta poco a poco. Así, en caso de que no tengas dinero en abril para hacer frente al IRPF, Hacienda se asegura haber ingresado una parte. Además, de esta forma el impacto fiscal no es tan alto.

Las retenciones son claves en el resultado de la renta. Tras realizar todos los cálculos de cuánto debes pagar, se enfrenta esa cantidad con el dinero que ya has adelantado vía retenciones. Cuando el resultado final de la declaración supera ese dinero que se ha pagado vía retenciones hay que abonar la diferencia y, en caso contrario, será Hacienda quien haga el ingreso.

Cómo calcular las retenciones de IRPF

El cálculo de las retenciones de IRPF es mucho más sencillo de lo que podamos pensar. Para lograrlo se utilizan tres variables:la situación personal y familiar, que incluye el estado civil y el número de hijos o ascendientes a cargo,el tipo de contrato y los ingresos.

En el caso de la situación familiar habrá que atender a la siguiente tabla, que recoge lo dispuesto en el articulo 81 del reglamento de IRPF

minimo personal y familiar

Para que lo entiendas mejor, si no tienes hijos a cargo, tu mínimo será de 5.550 euros y sumarás a esa cantidad 2.400 euros en caso de que tengas un hijo. Este dinero se resta o minora tus ingresos. Es decir, si has ganado 30.000 euros, al calcular tus impuestos en la renta será como si sólo hubieses ingresado 24.450 euros. Y eso solo de entrada.

Por lo demás, cuestión de los ingresos queda sujeto a las tablas de IRPF, que establecen el porcentaje de impuestos que habrá que pagar en función de las rentas obtenidas y que para 2015 y 2016 son las siguientes:

tramos irpf

La calculadora de la AEAT

En cualquier caso, la propia AEAT dispone de un programa de ayuda para el cálculo de las retenciones disponible en este enlace y  en  el que bastará con ingresar unos pocos datos para saber cuánto deberá retenernos la empresa.

Conviene recordar que es obligación de la empresa calcular de forma correcta las retenciones de IRPF y que deberá hacerlo no sólo al principio de cada ejercicio, sino cuando se produzcan cambios en la situación salarial o personal del trabajador. Este último deberá informar a la compañía de estas alteraciones y proporcionar datos veraces, ya que de otra forma será él quien tenga que asumir cualquier error en su declaración.

Como puedes ver, las retenciones en la nómina a cuenta del IRPF no sólo se calculan al principio de año, sino que deben calcularse cada vez que hay un cambio que altere la situación del trabajador. Si por ejemplo te suben el sueldo o acabas de ser padre deberás informarlo a la empresa para que recalcule tus retenciones en nómina.

El cálculo que la empresa haga de las retenciones es sólo el porcentaje mínimo a incluir en tu nómina. A partir de ahí puedes ampliar este porcentaje a placer si, por ejemplo, sabes que todos los años terminas pagando a Hacienda y quieres evitar sustos.

Cuándo se calculan las retenciones de IRPF

Las retenciones de IRPF se calculan por lo menos una vez al año, al comienzo del ejercicio. Es entonces cuando deberás rellenar el modelo 145 de la AEAT que te dará tu empresa.

También deberás recalcular este dato con cada cambio de trabajo. Además, deberás volver a hacerlo con cada cambio en tu situación personal. Si te has casado o si has tenido hijos, deberás comunicarlo a tu empresa a través del modelo 145 porque tus retenciones cambiarán y por lo tanto habrá que calcularlas de nuevo.

Esta máxima también se aplica a los aumentos salariales y, en realidad, a cualquier elemento que altere lo que cobras en tu nómina.

Las retenciones de los profesionales.

Es importante apuntar que los autónomos no deben aplicar este sistema. El motivo es que pueden tener varios clientes y emitir más de una factura al mes. Imagínate la carga administrativa que supondría tener que recalcular esa cantidad por cada cliente y cada mes.

Por eso mismo, el caso de los trabajadores por cuenta propia, la retención de IRPF será siempre del 15% tras la última reforma fiscal. Existen algunas excepciones, como las de quienes comienzan la actividad, que podrán aplicar un reducido 7% durante los dos primeros años como trabajadores por cuenta propia.

Del mismo modo, hay actividades como las ganaderas y las forestales en las que la retención será menor.

Las retenciones sobre tus inversiones y ahorro

El dinero que obtienes por tus ahorros también está sujeto a retenciones. Hacienda las aplicará directamente en el momento en el que recuperes tu inversión. Para que lo entiendas mejor, si tienes un depósito a un año por el que has obtenido 1.000 euros, Hacienda retendrá una parte de ese beneficio a cuenta del IRPF.

Las rentas del ahorro está sujetas a una escala de gravámen diferente a las del trabajo. Funcionan bajo tres tramos que son los siguientes:

  • Beneficios hasta 6.000 euros – 19%
  • Beneficios entre 6.001 y 50.000 euros – 21%
  • Beneficios de más de 50.001 euros – 23%

De nuevo, se trata de una escala progresiva y por eso la retención de base sobre casi todos los productos de ahorro es del 19%. Lógicamente, existen excepciones como las que se aplican sobre los seguros de vida y ahorro.

Siguiendo con el ejemplo anterior, Hacienda retendrá directamente 190 euros de esos 1.000 que has ganado. De esta forma, a tu cuenta sólo llegarán 810 euros.



La familia en la declaración de la renta: Cuánto puedes ahorrar por tus hijos

El IRPF sirve para igualar las rentas y prima determinadas situaciones, entre ella las de quienes son familia numera. Descubre cómo.

Los hijos ya no vienen con un pan bajo el brazo, sino con una ristra de gastos a los que hacer frente. Esto no quiere decir que no puedan dar alegrías económicas. Por lo menos en lo referente al IRPF, tener hijos renta.

Las familias pagan menos impuestos que las parejas, casadas o no, que todavía no tienen hijos y todavía menos que los solteros. La renta 2015 incluye distintas deducciones para familias numerosas, aunque el mayor incentivo tiene que ver con lo que se conoce como el mínimo personal y familiar. Se trata del dinero que Hacienda estima que necesita una persona para vivir y que para un soltero menor de 65 años es de 5.550 euros al año.

Este dinero se resta de la base imponible, de manera que si ganaste 30.000 euros en 2015, será como si sólo hubieses ganado 24.450 a efectos del IRPF. Además, estos mínimos se adaptan a diferentes situaciones, es decir, se incrementan en determinados supuestos, como por ejemplo el de las personas con hijos a cargo.

La familia en la declaración de la renta

Como puedes ver, si eres familia numerosa normal a tu mínimo personal de 5.550 euros le sumarás 7.100 euros, por lo que el ahorro será más que considerable y es muy fácil que Hacienda termine devolviéndote parte del IRPF.

Esta es sólo una de las fórmulas que las familias numerosas tienen para pagar menos impuestos. La normativa estatal del IRPF no prevé más ayudas a las familias numerosas, pero sí las comunidades autónomas, que a través de sus deducciones en la parte autonómica del IRPF priman este tipo de situaciones.

En este sentido, hay tanto deducciones directas como mayores beneficios para las familias numerosas en deducciones por otras cuestiones como la adquisición de material escolar, por ejemplo.

En la renta 2015 hay sólo seis comunidades con deducciones específicas para familias numerosas. Se trata de Asturias, Canarias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia y Valencia. Esto es lo que proponen en cada caso.

Asturias. La deducción asciende a 505 euros para familias numerosas de categoría general y 1.100 para las de categoría especial.

Canarias. La deducción es de 200 euros para las familias numerosas de categoría general y de 400 euros para las de categoría especial. Además, en caso de que exista algún miembro con una discapacidad superior al 65%, las cuantías se elevarán a 500 y 1.000 euros respectivamente.

Castilla-La Mancha. La deducción es de 200 euros para las familias numerosas de categoría general y de 400 euros para las de categoría especial. Además, en caso de que exista algún miembro con una discapacidad superior al 65%, las cuantías se elevarán a 300 y 900 euros respectivamente.

Castilla y León. La deducción es de 246 euros con carácter general por tener  la condición de familia numerosa y y de 492 euros cuando alguno de los cónyuges tenga una discapacidad del 65% o superior. Además, se aplicará un incremento en la deducción de 410 euros por cada descendiente a partir del cuarto.

Galicia. La deducción es de 250 euros para las familias numerosas de categoría general y de 400 euros para las de categoría especial. Además, en caso de que exista algún miembro con una discapacidad superior al 65%, las cuantías se elevarán a 500 y 800 euros respectivamente.

Comunidad Valenciana. La deducción asciende a 300 euros para las familias numerosas de categoría general y a 600 euros para las familias numerosas de categoría especial.



Fiscalidad de los seguros de jubilación

Los seguros de jubilación son una buena alternativa cuando buscamos ingresos complementarios para nuestras futuras pensiones de jubilación. Repasemos a continuación el comportamiento fiscal de estos seguros de jubilación.

Fiscalidad de los seguros de jubilación

Las propias características de este tipo de productos hacen que tengan un hueco importante dentro de la preferencia de los ahorradores que buscan combinar la garantía y seguridad de un rendimiento con las características de un seguro de vida. Y es que al final un seguro de jubilación puede ser un seguro de vida o un seguro de ahorro, dependiendo de lo que elijamos.

Como veremos, desde el punto de vista de la fiscalidad, los seguros de jubilación tienen un comportamiento muy sencillo de comprender.

Fiscalidad de las aportaciones o primas satisfecha

Mientras se realizan las aportaciones a cualquier seguro de vida y ahorro estas no vienen a tener ningún tipo de deducción ni tampoco minoración dentro de la base imponible del IRPF.

Existe aquí una excepción que es la de los PPA, que presentan en sus primas una consideración de reducción de los rendimientos del trabajo hasta ciertos límites que coinciden con los de los planes de pensiones:

  • Aportación de 8.000 euros al año como máximo.
  • El 30 % de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas para menores de 50 años.

En este caso la reducción máxima aplicable a la base imponible vendrá a ser la menor de las dos cantidades. Debes tener en cuenta que los límites se aplican del mismo modo cuando se suman las aportaciones de distintos PPA o planes de pensiones.

Retenciones y tipo de retención sobre los rendimientos del trabajo

Base imponible cuota íntegra base liquidable máximo tipo de gravamen
0€ 0€ 12.450 € 19%
12.450 € 2365,50 € 7750 € 24%
20.200 € 4225,50 € 15.000 € 30%
32.500 € 8725,50 € 24.800 € 37%
Más de 60.000 € 17.901,50€ En adelante 45%

Fiscalidad de las prestaciones en los seguros de jubilación

Dependiendo del tipo de seguro, de la contingencia en el momento del rescate y de las condiciones particulares del mismo pueden darse diferentes escenarios fiscales en un seguro de jubilación.

En el caso de que el tomador no sea el beneficiario, la tributación va a corresponder al impuesto de sucesiones y donaciones en lo que a seguro de vida se refiere.

Cuando el tomador y el beneficiario son la misma persona la tributación corresponde al impuesto de la renta sobre las personas físicas. En este segundo caso encontramos también dos modelos diferentes.

  • Cuando la prestación del seguro se percibe en forma de pago único. En este caso se considerará rendimiento de capital mobiliario la diferencia entre el capital que sea percibido y la totalidad de las primas satisfechas. El importe resultante queda integrado en la base imponible del ahorro según la tributación correspondiente.
  • Cuando se obtiene la prestación del seguro siendo el tomador el beneficiario la misma persona en forma de rentas, éstas también se consideran rendimientos del capital mobiliario integradas en la base imponible del ahorro pero con condiciones particulares.

En el caso de las rentas temporales se toma como rendimiento de capital mobiliario el resultante de la aplicación a cada año de unos porcentajes que se establecen en función de los años de duración de la renta

En el caso de las rentas vitalicias inmediatas se aplica para obtener el rendimiento del capital mobiliario porcentajes que van a depender de la edad del beneficiario el momento de la constitución de la renta.

Una vez que se determina el rendimiento capital mobiliario según los porcentajes aplicados a las rentas temporales o vitalicias se incrementa en la rentabilidad obtenida hasta el momento de la constitución de la renta.

Es importante tener en cuenta que en el caso de los PIA y el cobro en forma de renta vitalicia, la situación fiscal varía ya que la diferencia entre el valor de la renta cuando se percibe y la suma de las primas queda exenta de impuestos, siendo ésta la gran diferencia entre este modelo y el resto de seguros de ahorro.

También te puede interesar:

Tipos de seguros de jubilación: ventajas y desventajas

Cuatro gastos en tu vida que planificar desde ya (hipoteca, estudios hijos, cambios de coche y jubilación)

Cómo calcular el dinero de tu jubilación

Imagen de Flickr



Las fechas clave para la renta

Este año la campaña de declaración de IRPF y sus fechas principales van a exigir más atención que nunca, en buena medida debido a la reforma fiscal que trae consigo a su vez algunos cambios importantes a tener en cuenta. Vamos a repasar las fechas clave de la renta 2015 junto a las principales novedades citadas.

Las fechas clave para la renta

Como todos los años desde hace un par de ejercicios, abril marca el comienzo de la campaña de la renta. Este año acometeremos la renta 2015, ya que el IRPF se paga de un año para otro. Es decir, que en 2016 tributamos por el ejercicio 2015 como el año pasado lo hicimos por el 2014.

Calendario de la renta 2015

La campaña de la renta 2015 tiene algunas fechas que debes marcar en tu calendario si no quieres que se te pase el momento de hacer el IRPF. Estas son las citas más importantes.

A partir del 6 abril y hasta el 30 de junio

El 6 de abril comienza la renta 2015. Desde ese momento podrás solicitar el borrador, modificarlo y presentarlo si es tu caso o usar el nuevo servicio Renta Web de Hacienda que sustituirá al borrador para buena parte de los contribuyentes. Además, también podrás descargar el Programa Padre y presentar la declaración de la renta online.

A partir del 10 de mayo y hasta el 30 de junio

Desde el 10 se abre el periodo para la presentación del IRPF en las entidades colaboradoras, oficinas de la AEAT y comunidades autónomas del borrador de la declaración anual 2015: D-100. Se trata de la presentación física de la renta 2015.

También desde el 10 de mayo podrás solicitar cita con Hacienda para confeccionar la renta 2015. Recuerda que las plazas son limitadas y que conviene que no lo dejes pasar si vas a necesitar que un técnico de la AEAT te eche un cable con tu declaración.

Hasta el 25 de junio

Período máximo de presentación de la confirmación del borrador cuando el resultado es a ingresar y el pago queda domiciliado en cuenta.

Hasta el 30 de junio

Periodo máximo de presentación del borrador y declaración anual 2014 cuando esta presenta como resultado devolver, renuncia a devolución, negativo e ingreso sin domiciliación.

Hasta el 31 de diciembre

Fecha máxima para que Hacienda lleve a cabo la devolución de la renta dentro del periodo normal para hacer el ingreso. La AEAT puede demorar todavía más el ingreso de la devolución, pero en ese caso deberá abonar además intereses de demora.

Novedades en la Renta 2015

La renta 2015 llega cargada de novedades por la entrada en vigor de la reforma del IRPF, con el cambio de tipos incluidos que más adelante resumiremos. Sin embargo, la mayor novedad es el nuevo servicio Renta Web que sustituye al borrador de la renta. De hecho, se trata de una suerte de híbrido entre el borrador y el Programa Padre.

La función del nuevo borrador o predeclaración de la renta es permitir realizar todas las operaciones online y desde diferentes dispositivos. Para que lo entiendas mejor, ahora podrás hacer la renta 2015 desde el móvil o desde la tablet o, si lo prefieres, empezar en esos dispositivos y terminarla en tu portátil o viceversa.

A través de renta web te conectarás al sistema de Hacienda y será prácticamente como si estuvieses usando el programa Padre, por lo que podrás realizar más operaciones que las que harías con el antiguo borrador.

Cambios en los tipos de IRPF y del Ahorro

Junto con esta novedad, también cambian las tablas de IRPF, que pasan de siete a cinco y que tras el adelanto de la reforma fiscal quedan configuradas de la siguiente forma:

tramos irpf

Cambios en los mínimos personales

El mínimo personal varía, mejorando la situación para el total de los contribuyentes. Su configuración en la renta 2015 es la siguiente:

tramos irpf

Además, hay cambios importantes en las deducciones por dividendos, dado que se elimina la exención para los primeros 1.500 euros y también en las acciones y ganancias patrimoniales con el cambio sobre los coeficientes de abatimiento y el final de la diferenciación entre las rentas generadas a más y menos de un año.

A esto hay que añadir el final de la deducción por alquiler de vivienda para las personas que hayan alquilado su piso a partir del 1 de enero de 2015. Si has empezado a vivir de alquiler en el ejercicio 2015, no podrás desgravar. Si mantienes tu alquiler anterior a esa fecha, podrás hacerlo normalmente. En el caso de los propietarios que alquilan su vivienda, desaparece la reducción del 100% para los ingresos de inquilinos menores de 30 años.

Imágen de Flickr



Cómo funciona el sistema Renta Web de Hacienda

El sistema Renta Web de Hacienda sustiye al borrador de la y permite hacer la renta 2015 a través del móvil.

Cómo funciona el sistema Renta Web de Hacienda

A partir de este año cambiará la forma de realizar la declaración de la renta. Con el propósito facilitar el pago de impuestos la Agencia Tributaria renueva el sistema tributario con la implantación de Renta Web. Este sistema sustituirá al Programa Padre y al borrador para realizar la declaración 2015.

La apuesta por este método se debe al importante uso que le dan los ciudadanos a dispositivos móviles como las tabletas y los teléfonos inteligentes. Hacienda estima que uno de cada cinco accesos a la web de la Agencia Tributaria se hacen desde un aparato de estos.

Renta Web presenta una serie de ventajas que facilitarán los trámites con Hacienda. Entre otras cosas no será necesaria la instalación del Programa Padre, se podrá acceder al sistema a través de aparatos móviles, suprime la diferencia entre el borrador y el Programa Padre y permite empezar la declaración en un dispositivo y finalizarlo en otro.

Para acceder al sistema de Renta Web será preciso que te identifiques con tus datos fiscales como venías haciendo hasta la fecha a la hora de pedir el borrador de IRPF. En concreto tiene tres vías, que son el DNI electrónico o el certificado electrónico, el sistema clave PIN y el contenido de la casilla 490 de la declaración de 2015 o el número de referencia.

Este método viene acompañado de una serie de cambios para acceder al borrador antiguo, como en el caso del programa RENO, que era el sistema a través del cual la Agencia Tributaria mandaba al interesado un mensaje de texto al móvil con el número de referencia del borrador y permitía acceder a los datos fiscales y a la información. Ahora, con la Renta Web habrá la posibilidad de conocer los dos elementos con el número de referencia. De esta manera, lo que se pretende es que el borrador online simplifique los trámites para presentar con más rapidez la declaración, reduciendo los plazos.

El número de referencia de la declaración y del borrador dejarán de estar asociados a un número de expediente, de manera que no se generará de forma automática ni los datos fiscales ni el borrador. Dejará de ser una referencia única, entregándose una distinta por cada solicitud, en donde la última será la que valga. Su vigencia se mantendrá hasta el comienzo de la siguiente campaña de IRPF.

Cuando ingreses dentro de Renta Web comprobarás que la navegación resultará más fácil que con el anterior programa.

También te puede interesar:

Un ejemplo práctico de cuánto te ahorras en la declaración de la renta con un plan de pensiones

¿Has pensado ya en la renta 2015?

¿Se puede fraccionar el pago de la renta?

Imagen de Flickr




Página 1 de 41234