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Invalidez en el seguro de vida ¿Merece la pena?

El seguro de vida va más allá de cobertura por fallecimiento. Incluir la cobertura por invalidez puede ser una tabla de salvación en estos casos.

Tendemos a identificar el seguro de vida con su cobertura principal: el fallecimiento. Esta asociación es normal si tenemos en cuenta que la mayoría de pólizas de este tipo se contratan para asegurar a los nuestros ante lo peor.

La realidad es que los seguros de vida son una herramienta mucho más completa. Es más, incluyen coberturas adicionales que son igual de útiles e incluso más que la de fallecimiento. Una de las más importantes en este sentido es la de invalidez.

Qué cobre la invalidez en el seguro

Los seguros de vida diferencian entre incapacidad total o parcial. Es importante tener clara esta distinción, ya que dependiendo de la que contratemos estaremos o no cubiertos.

La invalidez permanente absoluta: la incapacidad total se refiere a la incapacidad para realizar cualquier tipo de trabajo de forma permanente. Es decir, se su

La invalidez total: se refiere a la incapacidad para desarrollar la profesión que se venía realizando hasta el momento, pero no otra.

La diferencia es notable si lo que buscas es protegerte ante un imprevisto. Y es que puede darse el caso de una incapacidad para desarrollar tu profesión pero no para desarrollar otra en la que el salario medio sea mucho menor.  La mayoría de seguros de vida sólo cubrirán la invalidez permanente absoluta.

Por eso mismo es crucial pararse a pensar en las coberturas que necesitas antes de contratar un seguro de vida. Del mismo modo, también lo es detenerse a leer las coberturas del seguro.

Cuando merece la pena un seguro de invalidez

Añadir la cobertura por invalidez hará que el precio de tu seguro de vida suba. A nadie le gusta pagar de más, pero hay casos en los que puede salir muy a cuento.

Uno de ellos es cuando eres autónomo. La razón es que tus ingresos pueden caer en picado. Aunque pienses que estás cotizando por el paro y también por accidente a la Seguridad Social, la realidad es que lo que cobres dependerá de lo que cotices. La mayoría de autónomos cotiza por la base mínima, por lo que la cantidad que reciban será también la mínima. A modo de ejemplo, en caso de baja laboral no percibirás más de 525 euros. La cobertura por invalidez te cubrirá en este caso.

Otro caso concreto es el de una familia en la que uno de los miembros lleve el peso de los ingresos. El seguro de invalidez permitirá hacer frente a la caída de ingresos y dará tiempo a la familia y la afectado para reciclarse profesionalmente si fuese necesario.

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En qué consiste el convenio especial con la Seguridad Social y cuándo compensa acogerse a él

La seguridad social ofrece la opción de suscribir convenios especiales en los que se pueden generar derechos a las prestaciones. Veamos cómo son y cómo funcionan estos convenios especiales.

Se trata de acuerdos que se suscriben de manera voluntaria entre el trabajador y la Seguridad Social. Estos acuerdos permiten generar el derecho a las prestaciones de la Seguridad Social, pero, también permite ampliar dichas prestaciones o mantener los derechos.

Cuando se firma uno de estos convenios el trabajador corre a cargo de las cotizaciones, esto hace que pueda reunir los requisitos necesarios para acceder a las prestaciones del propio sistema.

Un ejemplo: una persona tiene 57 años y se encuentra en el paro. Esta persona puede suscribir un convenio especial con la seguridad social para seguir cotizando de manera que cuando llegue la jubilación esos años le cuenten como trabajados. Obviamente durante esos años quien se hace cargo de las cotizaciones es el propio trabajador.

Cómo se puede aplicar

Estos convenios especiales no sólo cubren las prestaciones de jubilación y servicios sociales, también otras como invalidez permanente, muerte y supervivencia derivadas de enfermedad común y accidente no laboral.

La aplicación de los convenios una vez suscritos es muy simple ya que, la propia suscripción y cumplimiento de las condiciones de pago generan el derecho a las prestaciones, incluyendo la pensión de jubilación o la de viudedad así como a las que pueden llegar a derivarse de una enfermedad común o accidente no laboral.

Cómo se pueden suscribir

No existe un único supuesto para la suscripción de un convenio especial con la Seguridad Social. Con carácter general estos convenios deben ser suscritos por quienes han causado baja en la Seguridad Social, también por quienes tienen contratos con remuneraciones inferiores a las que cobraban en el último año o aquellos que dejan de percibir el subsidio de desempleo.

También dentro de quienes pueden solicitar un convenio especial con la seguridad social se encuentran pensionistas con invalidez parcial y a los que se les deniega la pensión.

En cualquiera de los casos resulta imprescindible acreditar un período mínimo de cotización de 1080 días en los 12 años anteriores a la baja en la seguridad social.

Para suscribir un convenio especial se debe acceder a la solicitud en la propia Administración de la Tesorería General de la Seguridad Social.

Cuánto debes aportar al convenio especial

En el momento de la suscripción del convenio podrás elegir entre diferentes bases de cotización.

  • La base mínima vigente
  • La base por la que has cotizado los 12 últimos meses
  • La base máxima de un grupo de cotización que se corresponda a tu categoría profesional (en la que has estado dado de alta cotizando al menos 24 meses en los últimos cinco años)

La base elegida sede aplica un coeficiente del 0,94 y se ingresa en el mes natural siguiente al que se refiere la cuota, excepto en el caso del régimen de autónomos en el que se ingresa en el mismo mes natural.

¿Cuándo deja de tener efecto?

Los convenios especiales se suspenden en los periodos de actividad profesional de los trabajadores que los han suscrito. También pueden extinguirse si el trabajador ingresa en el mismo régimen de Seguridad Social en el que ha suscrito el convenio. La suspensión así mismo vendrá dada por adquirir la condición de jubilado o pensionista por incapacidad permanente.

Obviamente existen otras cuestiones por las que se puede suspender; la falta de abono de cuotas durante tres meses o la propia decisión del interesado.

Cuándo interesan los convenios especiales

Los convenios especiales pueden resultar interesantes para aquellas personas con una trayectoria profesional larga con cotizaciones elevadas en las que la falta de cotización en los últimos años previos a la jubilación supondría una merma muy grande de la pensión. En estos casos, y a fin de preservar el valor de las cotizaciones anteriores, puede resultar buena la idea de un convenio especial.

En el otro extremo, para personas jóvenes, por debajo de los 50 años, la solución puede no ser tan eficaz ni interesante teniendo en cuenta el largo periodo de cotización que hay que asumir en el convenio, más un periodo de tiempo menor de cotizaciones regulares.

Obviamente en ambos casos se trata de convenios orientados a personas que van a perder periodos de cotización y desean compensarlos.

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¿Por qué Hacienda persigue ahora las plataformas de facturación?

Las cooperativas de facturación han ido creciendo en los últimos dos años al amparo del aumento del trabajo freelance. Las nuevas tecnologías facilitan el contacto entre profesionales y cliente final, lo que incrementado el número de personas que ofrecen sus servicios a empresas y particulares de forma esporádica.

El gran problema para estos profesionales era el poder expedir factura sin tener que darse de alta en la Seguridad Social como autónomo, ya que muchas veces lo trabajado como freelance apenas alcanzaba a cubrir la cuota. Ahí es donde entran en juego las plataformas de facturación y el porqué de su éxito. Una cooperativa de trabajo se encarga de facturar por el profesional, al que luego paga el dinero facturado menos gastos de gestión y los lógicos costes de darlo de alta en la Seguridad Social.

El funcionamiento básico es el siguiente:

  • El profesional se da de alta como miembros de la cooperativa, para lo que habrá de abonar una cuota que suele estar entre los 80 y los 120 euros. La cooperativa le devolverá ese dinero cuando curse la baja.
  • Cada vez que realiza un trabajo para un tercero se lo comunica a la cooperativa, que le da de alga en la Seguridad Social bajo el régimen general para el tiempo que haya durado el trabajo.
  • La cooperativa se encarga de emitir la factura a nombre del trabajador con las consiguientes retenciones, cotizaciones a la Seguridad Social e IVA. Además aplica, una serie de comisiones de gestión por su trabajo.

La ventaja para el trabajador es obvia, pero el propio sistema cuenta con algunos elementos que son los que han llevado al Ministerio a cancelar la licencia a plataformas como Factoo al considerar que operan fuera de la legalidad. La Administración entiende que este sistema puede dar lugar a fraude en la relación laboral. A fin de cuentas, el objetivo de estas comunidades es la de

En este sentido, uno de los problemas de esta plataforma es que el alta del trabajador puede y suele producirse después de que sea ha realizado cuando le ley establece que debe ser anterior.

Del mismo modo, la Seguridad Social indica claramente que el profesional y socio de la comunidad debe estar dado de alta los días que necesite para llevar a cabo el trabajo para el que ha sido contratado. La realidad es que hay quienes aprovechan esta situación para permanecer de alga un solo día cuando realizan trabajos a lo largo de más tiempo, incluso de forma continuada en el tiempo. Estos últimos socios son sobre los que Hacienda y la Seguridad Social han puesto el foco.

A estas dos cuestiones se añaden otras más prácticas como quien es el responsable ante reclamación por los servicios prestados si es la cooperativa quien factura o quien reclama al cliente en caso de impago.

El caso de las cooperativas pone de relieve la diferencia de criterios entre Hacienda y Seguridad Social a la hora de establecer la necesidad de hacerse autónomo para realizar trabajos por cuenta propia. Y es que, si bien la Seguridad Social no lo tiene como requisito sin el cual non para los freelance, Hacienda sí que establece que no se puede facturar sin haberse dado de alta como autónomo.

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Las tres ventajas de apostar por un Unit Linked

El Unit Linked es un producto de ahorro que posee algunas ventajas apreciables. Veamos las tres más importantes para tu bolsillo y jubilación.

Como ya decíamos estamos ante un producto de ahorro que se basa en un seguro de vida que viene a cubrir contingencias como el fallecimiento o la invalidez alcanzando también la jubilación.  Se trata de un producto en el que podemos ir realizando aportaciones y dichas aportaciones se dirigen a una cesta de fondos de inversión o cartera de valores que se escoge en función del perfil de riesgo de quien contrata el seguro.

Por tanto, un seguro de vida que se combina con una herramienta de ahorro e inversión.

Las ventajas del Unit Linked

Estamos ante un producto financiero en el que vamos a poder aprovechar las ventajas de los seguros de vida junto a la rentabilidad y liquidez de los fondos de inversión. Si tuviéramos que destacar ventajas estas serían las principales.

Un producto de ahorro más flexible que otros

Se trata de un producto financiero más versátil y flexible que otros productos de ahorro. Esto es así porque permite que nos adaptemos a distintas circunstancias en la evolución de los mercados pudiendo cambiar de una cesta de fondos a otra, modificando nuestras estrategias de riesgo.

Estas modificaciones además no tienen límite máximo y no tributan por su realización, es decir, no tributaremos hasta el reembolso final independientemente de la cantidad de veces que modifiquemos la estrategia de inversión.

Por otro lado, la flexibilidad del Unit Linked le permite aceptar aportaciones periódicas de manera que a partir de pequeños capitales se pueda obtener una diversificación alta desde el principio, ya que estas aportaciones van a las cestas de fondos. Esto no ocurriría si invertimos de manera directa en un fondo de inversión, y mucho menos en un activo de bolsa, además de tener que acceder generalmente exigencias mínimas de capital para las aportaciones o de precio del activo.

Es un seguro de vida

Siendo una herramienta de ahorro flexible, como es, el Unit Linked no deja de ser un seguro de vida. Esto significa que garantiza una cobertura adicional en caso de fallecimiento o invalidez. Hay que tener en cuenta que este seguro no impide que el partícipe pueda liquidar en cualquier momento su inversión. Por tanto, aun siendo un seguro de vida, como herramienta de ahorro nos propone una liquidez que no permiten otros productos como los planes de pensiones o los PPAS.

El tomador del seguro va ser el que escojan plazo de ahorro, pero también el valor de la prima única o de las aportaciones periódicas, asimismo las coberturas y la dirección de la inversión de la prima.

No forman parte de la herencia

Es un aspecto muy a tener en cuenta. El Unit Linked no forma parte de la herencia y no se hace público al fallecimiento del asegurado. En el registro de contratos de seguros de España solo se podrá consultar el número de seguros de vida, pero no información relativa al importe, ni a los beneficiarios.

Se reflejarán sólo los datos que corresponden a la compañía aseguradora, y ésta, no comunica cifras a herederos del fallecido, solo al beneficiario de la póliza firmada por el asegurado.

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¿Qué hacer si no has presentado a tiempo la declaración de la renta?

Cada año son miles de personas a las que se les pasa el plazo para presentar la declaración de la renta. Si eres una de ellas lo primero que debes hacer es mantener la calma. Te explicamos qué pasos debes seguir y qué consecuencias puede tener hacer el IRPF fuera de plazo.

Aunque todos tenemos las fechas de la declaración de la renta marcadas a fuego en el calendario, los medios de comunicación ya se encargan de hacer su labor para que todo el mundo sepa cuándo empiezan la campaña de la renta y cuándo acaba. Gracias a ello cada vez son más los que aprovechan los primeros días para cumplir con Hacienda y ‘olvidarse’ del problema. Sin embargo, todavía hay miles de personas que lo dejan para última hora y que incluso ‘pierden el tren’ de los plazos legales. ¿Cómo actuar si no has presentado la renta 2016 a tiempo?

¿Qué hacer si no has presentado a tiempo la declaración de la renta?

Si todavía no has entregado tu declaración de la renta y ni siquiera la has hecho, debes saber cómo en otras tantas áreas de la vida, con el IRPF también “más vale tarde nunca”. En otras palabras, mejor presentar la renta fiera de tiempo que no hacerlo.

Mantén la calma, haz tu declaración

Lo primero es no ponerse nervioso. Se te ha pasado el plazo para entregar el IRPF, pero esto es algo habitual que les ocurre a muchas personas. Obvia ese dato y recupera el tiempo perdido. Es decir, rellena tu declaración de la renta a través del renta web como si todavía estuvieses en junio.

Para ello solicita el número de referencia de tu declaración en la página web de Hacienda, pulsa en el apartado de “XXXXX”, traslada los datos fiscales y termina tu declaración. La ventaja frente a otros años es que ahora podrás completar el proceso de forma 100% online. Si lo prefieres siempre podrás imprimir la predeclaración y llevarla a una oficina bancaria, pero la opción electrónica suele ser más rápida.

Con este simple paso puedes haberte evitado muchos problemas. Y es que va una diferencia enorme entre ser tú quien hace la declaración fuera de plazo y que sea Hacienda la que reclame.

Sanciones por presentar la renta fuera de plazo

Por desgracia, también puede ocurrir que no tengas tanta suerte. En teoría, entregar el borrador fuera de plazo es una alta sancionada por la Agencia Tributaria. No te preocupes, muchas veces la AEAT ‘hace la vista gorda’ si el retraso es sólo de unos días. En otras palabras nunca te llegará ningún tipo de sanción.

¿Y si no es así? La sanción dependerá del resultado de la declaración. Si la declaración es a ingresar, es decir, hay que pagar a Hacienda, la AEAT aplicará un recargo sobre el dinero que habría que haber pagado.

El porcentaje de este recargo dependerá del tiempo que tardemos en presentar la declaración fuera de plazo. El esquema de Hacienda es el siguiente:

  • Hasta 3 meses después de la fecha límite: recargo del 5%.
  • Hasta 6 meses: recargo del 10%.
  • Hasta 12 meses: recargo del 15%.
  • Con más de 12 meses de demora: recargo del 20% más pago de los intereses de demora, ahora mismo en el 3,75%.

La cosa cambia en caso de que el resultado sea a nuestro favor. En este caso no cabría aplicar recargo sobre la devolución de la renta, pero sí que habría sanción. En concreto, la multa de Hacienda es de 200 euros, pero aplica una rebaja del 50% si se paga rápidamente y sin realizar alegaciones. Y es que al final lo que la Agencia Tributaria busca siempre es cobrar, y cuando antes mejor.

Por último, un consejo: aunque el resultado de la declaración sea a devolver, nunca dejes pasar la renta si estás obligado a tributar. Como has visto, Hacienda puede sancionarte y el hecho de que tenga que pagarte no hará que no te inspeccione si ve que tenías que presentar la renta y no lo hiciste. Esto es especialmente importante para aquellas personas con pequeñas cantidades a cobrar que no alcancen los citados 200 euros.



Qué es la plusvalía municipal

La plusvalía municipal ha saltado a la palestra los últimos meses ante las después de que los tribunales dictaminasen que las ventas de pisos por debajo de su valor de adquisición no debían pagar este tributo. Ahora, las personas que sí pagaron por él empiezan a organizarse para pedir su devolución.

Qué es la plusvalía municipal

La plusvalía municipal o Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana es un tributo director de carácter municipal que gestionan los ayuntamientos. Básicamente sirve para gravar el aumento en el precio del suelo cuando este cambia de dueño. Así, se aplica a la venta de una vivienda, pero también a las herencias, donaciones y permutas.

En definitiva, cada vez que un bien se transmite o cambia de propietario hay que hacer frente a la plusvalía municipal.

Las excepciones las marcan la venta de la vivienda a pérdidas y los casos de deshaucio. En el primer supuesto, se entiende que no hay lugar al pago de impuestos cuando la persona ha perdido dinero al vender la casa y algo parecido ocurre en el segundo. Además de perder la casa, incluir un impuesto al afecto parece un castigo adicional evitable.

¿Quién debe pagar la plusvalía municipal?

En el caso de la venta de una casa,  impuesto sobre la vivienda corresponde al dueño de la casa, que es quien se beneficia del incremento del precio del terreno.

Por el contrario, para las transmisiones gratuitas, es quien adquiere el terreno quien debe pagar.

¿Cuánto hay que pagar?

¿A cuánto asciende la plusvalía municipal? El punto de partida para el cálculo de la plusvalía municipal es el IBI. El valor del terrenio a ecectos de IBI servierá de base para el cálculo. A partir de ahí, cada ayuntamiento podrá aplicar unos porcentajes diferentes, aunque siempre dentro de los siguientes parámetros:

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Qué es el Bitcoin y por qué está disparado

A nada que sigas las noticias económicas, e incluso las generalistas, ya te habrás enterado que el Bitcoin ha alcanzado precios históricos en los últimos tiempos. Vamos a conocer un poco más de esta criptomoneda y a tratar de entender el motivo por el que su valor está disparado.

Y es que, con una tasa de revalorización espectacular, los datos son aplastantes. Por ejemplo, para quien realizó en el año 2010 una inversión de 1000 $ en Bitcoins hoy esa inversión valdría 35 millones de dólares. Una revalorización en apenas siete años absolutamente impensable para cualquier otro tipo de inversión, no digamos ya de moneda.

Qué es el Bitcoin

En su propia página oficial Bitcoin se define como una red de consenso que permite un nuevo sistema de pago de la moneda digital. Se trataría de una red, la primera de su especie, entre pares orientada al pago descentralizado e independiente. Y aquí, en la independencia, esta una de las claves de esta moneda ya que se trata de un valor impulsado por los propios usuarios sin el control de una autoridad central ni tampoco ningún tipo de influencia por parte de estados, bancos, empresas…

El origen de esta moneda, no muy claro todavía, suele situarse alrededor del año 2009 en el que uno o varios autores crean el concepto de moneda digital para su uso a través de Internet. Se trataba de un medio de pago rápido que posibilitará la ejecución de transferencias a bajo coste. En el origen se plantea como una moneda virtual con un límite determinado en cuanto a cantidad, que se podía obtener a través de lo que se denominaba minería, que consistía en poner los ordenadores al servicio de la comunidad de usuarios, por simplificar.

En la actualidad, esta moneda ha alcanzado la categoría de valor refugio junto al oro. Esto significa que en momentos de incertidumbre económica se considera al Bitcoin como un valor seguro y de alta capacidad de revalorización.

El funcionamiento no puede ser más básico, a través de la descarga una aplicación se obtiene un monedero virtual que se puede utilizar para enviar y recibir dinero de otros usuarios de manera instantánea en tiempo real.

Además la posibilidad de libertad de pago y pago instantáneo, lo convierte en un modelo realmente ágil de transacción a la que no se suele aplicar tasas y en el que las transacciones son seguras, no contienen datos personales derivados del cliente y por tanto destacan también en este sentido.

Los problemas del Bitcoin

Pero no todo son alegrías. En primer lugar, la falta de control alarma a los mercados ya que se puede utilizar este tipo de sistemas de gestión de pagos para la financiación de actividades ilícitas, el blanqueo de capitales etcétera. El riesgo de la moneda virtual en este sentido es evidente.

Pero hay más, se trata de una moneda con una volatilidad elevadísima. Esto significa que si ahora mismo se encuentra en máximos históricos, como ocurre, también su valor ha caído de manera rotunda en algunos momentos, siendo muy volátil y en este sentido, a diferencia de otro valor refugio como el oro, muy poco estable.

Obviamente para bolsillo de un usuario medio estos cambios de valor no son en absoluto interesantes.

La subida de valor del Bitcoin

La actual subida de valor de esta moneda virtual no responde a un único origen. Cuestiones como la gran cantidad de operaciones que se realizan a partir de China, la desmonetización global o la incertidumbre económica también tiene que ver sin duda en este sentido.

Pero realmente donde tenemos que encontrar explicación al valor de esta moneda es en las leyes de oferta y demanda. Se trata de causas fundamentalmente defensivas en las que los inversores buscan valores seguros ya no tanto para ganar sino como para no perder o mantener su dinero lo más a buen recaudo posible. Si se compra más moneda virtual se genera más demanda, si se genera más demanda más sube el valor de esta moneda.

Hay que tener en cuenta en este sentido que la cotización del Bitcoin no va a responder en ningún caso a cuestiones políticas, por lo que su valor como producto del mercado independiente es aún mayor.

Sin embargo, nadie realmente se atreve a valorar un escenario a medio y largo plazo de una moneda que de momento ofrece tasas de rentabilidad muy por encima de lo que nadie espera excepto en mercados muy volátiles.

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Hacienda no me ha pagado, qué hago

El pasado 30 de julio terminó el periodo para presentar la renta 2016 fuera de plazo y aunque Hacienda se esmera cada año más, todavía hay quienes no han cobrado la devolución de la renta. Por un lado están los que esperaron a última hora para hacer el IRPF y por otro los que lo hicieron hace tiempo pero no han recibido el ingreso.

¿Qué hacer si Hacienda no ha pagado la devolución de la renta?

Lo primero que debemos tener claro es cuánto tarda Hacienda en hacer la devolución de la renta. La AEAT es rápida, pero no inmediata. Lo normal es que pasen por lo menos diez días desde que hacemos el IRPF hasta que la Agencia Tributaria lo repasa y procede a hacer el ingreso. Es muy raro recibir la transferencia antes de ese plan.

En cualquier caso, debemos tener claro que Hacienda dispone hasta el 31 de diciembre para hacer el ingreso de la devolución de la renta. Incluso superado ese periodo, la AEAT podría retrasar el pago y sólo tendría que hacer frente a los intereses de demora. Estos intereses se sumarían de forma automática al dinero que nos deba Hacienda.

Por eso mismo, lo más importante es mantener la calma y no pensar que hay un problema donde no lo hay. Esto no quiere decir que debamos quedarnos parados eternamente. Si han pasado 20 días desde que hicimos la renta y no hemos recibido la devolución de IRPF, deberíamos por lo menos comprobar que todo está perfecto y que no tenemos ningún requerimiento de Hacienda.

Comprobar el estado de la declaración

Para saber si hay algún problema con nuestra renta sólo hay que comprobar el estado de la declaración. A través de la página web de Hacienda podremos hacerlo. Basta con acudir al icono de “Renta 2016” y allí veremos un apartado donde directamente pone “Comprobar estado declaración”. Una vez dentro podremos identificarnos con nuestro DNI electrónico, certificado digital, clave PIN o con el número de referencia de la declaración. También es posible acceder a este servicio de forma permanente en la Sede Electrónica de la AEAT.

Tras identificarnos, Hacienda nos informará del estado de la declaración. Lo normal es que se esté tramitando, es decir, que siga su curso normal. Sólo debemos preocuparnos si vemos un mensaje en el que Hacienda nos reclama información, ya que entonces es que la AEAT ha encontrado alguna incongruencia.

En ese caso, la propia AEAT nos hará una propuesta de liquidación. En otras palabras, nos dirá cuál sería el resultado del IRPF con los cambios que ella cree que debemos hacer. Si estamos de acuerdo bastará con aceptar y directamente se procederá al ingreso. Si no lo estamos, habrá que formular las alegaciones oportunas y esperar.

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Qué edad es mejor para comprar casa

Comprar una casa es probablemente una de las mayores decisiones financieras que vas a tomar en la vida. Sin embargo, no siempre tenemos claro cuál es el mejor momento para hacerlo o qué edad es la más adecuada.

Lo primero es tener claro que no existe una respuesta universal. Cada uno tenemos unas preferencias y circunstancias diferentes que pueden marcar nuestras opciones. Lo que sí podemos encontrar es una teoría extendida según la cual, cuanto antes compremos nuestra casa mejor. Y esta teoría no tiene por qué ser la más adecuada.

Comprar joven una casa, la opción para la mayoría

Se da por bueno que una edad adecuada para adquirir una vivienda es entre 25 y 35 años. Hay dos justificaciones básicas en este argumento. La primera es que al ser jóvenes podemos asumir mayores plazos de amortización y por tanto menor cuota del préstamo hipotecario. La segunda es que se supone que se trata de un tramo de edad en el que aún no se han asumido grandes deudas.

Por otro lado, parece que también influye el hecho de una carrera profesional con posibilidades de desarrollo y, por tanto, más ingresos que minimizaran el impacto de la cuota de la hipoteca. También suele añadirse, muy acorde con un país acostumbrado al ladrillo como valor refugio, que cuanto antes comencemos a pagar vivienda más opciones de cambiar de casa o de adquirir una segunda casa tendremos en el futuro, e incluso utilizar la primera vivienda de aval de futuras operaciones.

Son argumentos con peso y que parecen sólidos, sin embargo hay dos cuestiones clave que no tienen en cuenta:

  • Las hipotecas a largo plazo son el negocio de la banca y benefician a la banca no al usuario. Una hipoteca a muy largo plazo puede acabar duplicando el precio de la vivienda que hemos adquirido.
  • Los tiempos han cambiado de manera radical en tan sólo una década y cuestiones como la deslocalización del trabajo, el cambio de puestos de trabajo y la inestabilidad general en lo laboral, tienen poco que ver con los tiempos dorados de las hipotecas largas.

¿Cuál es la alternativa para comprar una casa a una edad adecuada?

Ya hemos dicho que no existe una respuesta universal, pero hay algunas cuestiones que parecen lógicas.

Entre los 25 y los 35 años se necesita máxima flexibilidad laboral. El mercado de trabajo ha cambiado de manera radical y hoy en día lo raro es entrar en una empresa y permanecer en ella toda la vida.

Por otro lado, desde el punto de vista económico, el planteamiento de inversión tampoco resulta el más correcto para quien apuesta el grueso de sus ingresos en una hipoteca. No tenemos más que contemplar la evolución del valor de la vivienda en los últimos 20 años, o, entender que el sistema de amortización de la gran mayoría de hipotecas hace que abonemos los intereses durante los primeros años del préstamo.

Visto de este modo, la mejor edad para adquirir una casa quedaría marcada por acceder a una hipoteca no excesivamente larga o directamente poder adquirir una vivienda sin solicitar hipoteca.

Si somos capaces de visualizar la compra como una inversión seremos también capaces de entender que existen otras inversiones y modelos de ahorro que pueden ser mucho más rentables en el tiempo y permitir la consolidación de un capital que nos ofrezca esa libertad financiera consistente en pagar la vivienda si adquirir hipoteca o contratar una hipoteca a corto plazo.

Por tanto, antes de comprar una casa no se debería valorar tanto una edad como un estado de las cosas en nuestras finanzas personales.

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Renta 2016: cosas por las que creías que no se pagaban impuestos, pero sí

Hacienda siempre quiere su parte del pastel. Esta es una premisa que debes tener clara. Por eso mismo las rentas exentas en el IRPF son muy limitadas y por el contrario abundan las cosas por las que creías que no se pagaban impuestos pero por las que sí debes tributar en la renta 2016.

De hecho, como norma general lo mejor es pensar que será necesario tributar por todos los ingresos que tengas. Así te evitarás sustos y malos ratos. Por si acaso estas son algunas cosas que sí deberás incluir en la renta, aunque no lo hubieses pensado.

Tu casa de la playa

Si tienes una casa vacía vas a tener que pagar impuestos. Es lo que se conoce como imputación de renta inmobiliaria. Básicamente Hacienda entiende que un piso sin usar te abre la posibilidad de cobrar un alquiler y generar una renta. Que después no quieras aprovechar esta opción no es óbice para que el fisco no cobre su parte.

En concreto, esta imputación de renta (dinero que se supone que has ganado con tu piso vacío y sin alquilar) es de entre un 2% y un 1,1% de su valor según figure en el IBI.

El paro

La prestación por desempleo tributa en la declaración de la renta. De hecho, el dinero del paro se suma al resto de rentas del trabajo como lo hace un sueldo al uso. Es más, a efectos de IRPF el paro es un segundo pagador si además has trabajado ese año, lo que aumenta tus posibilidades de estar obligado a presentar la declaración de la renta.

El plan PIVE y las subvenciones

El Plan PIVE y en general cualquier ayuda o subvención cuyas bases no declaren claramente como exentas, deberán tributar.

Las ayudas ligadas a bienes, como los planes PIVE, renove, de rehabilitación de vivienda y similares tributarán como una ganancia patrimonial, en tanto que las ayudas para adquisición de material escolar, transporte escolar, comedor, de asistencia en el domicilillo y similares serán rendimientos de trabajo.

La prestación por maternidad

Pese a las recientes sentencias judiciales, el Tribual Económico Administrativo Central ha resuelto que la prestación por maternidad de la Seguridad Social sí que tributa en la declaración de la renta. En concreto, se trata de un rendimiento de trabajo.

Las apuestas deportivas

Si has ganado dinero en alguna casa de apuestas online también tendrás que incluirlo en la declaración de la renta. Eso sí, sólo deberás incluirlas si superan los 1.000 euros en su conjunto.

Estas ganancias se sumarán a los rendimientos del trabajo, aunque nunca se podrán restar. En otras palabras, si has perdido con tus apuestas no tributarás pero tampoco te compensarán por ese capital, como sí ocurre en bolsa.

Las ganancias en el póker

Al igual que ocurre con las apuestas deportivas, si has jugado en un casino online y has ganado, tendrás que incluir ese dinero en la renta.

Lo que has ganado en Wallapop

La venta de objetos de segunda mano también tributa, sólo que con una salvedad. Al hacer la renta 2016 sólo tendrás que pagar si has ganado dinero con la venta. Es decir, si has vendido algo por encima de su precio de compra. En caso contrario no se generaría ganancia y por lo tanto no habría qué declarar.

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